Vous êtes sur la page 1sur 891

Historial Legislativo

del Código Penal del


Estado Libre Asociado
de Puerto Rico
- Ley Núm. 149 de 18 de junio de 2004

Eudaldo Baez Galib


Angel Ortiz Guzman
Editores
INDICE

CAPITULO 1. EL TRAMITE LEGISLATIVO EN EL


SENADO DE PUERTO RICO

- Resolución del Senado Núm. 203 de 1 de marzo de


2001

- Informe parcial sobre la R. del S. 203 de 24 de


junio de 2002

- Informe de Leyes que enmiendan el Código Penal


de Puerto Rico al 1 de enero de 2002 preparado por
la Dra. Dora Nevares Muñiz, 6 de febrero de 2002

- Evaluación del Modelo de Penas


- Anejo 1 (Penas por Delito)
- Bases para un Modelo de Penas
- Penas Alternativas a la Reclusión - Estados Unidos y
Europa
- Informe Parte General de Estudios Comparados de
Códigos Penales
- Parte A (Portada hasta Resolución)
- Parte B (Informes)
- Parte C (Estudios Comparados de Códigos Penales-
Parte General)
NOTA: El Índice particular para este documento se
encuentra en la página 2.
- Informes Parte Especial Vol. I y II de Estudios Comparados
de Códigos Penales
NOTA: El Índice particular para este documento
comienza en la página 2.
- Estudio de Valoración de Severidad de Delitos en Puerto
Rico (Febrero 2003)
- Sentencia Dictaminada en el Tribunal vs. Pena Cumplida
(24 de abril de 2003)

CAPITULO 2/ LAS VISTAS PUBLICAS Y PONENCIAS EN


TORNO A LA RESOLUCION DEL SENADO 203.
- Ponencia del Hon. Víctor M. Rivera González,
Secretario del Departamento de Corrección y
Rehabilitación de 18 de abril de 2002 sobre la R. del
S. 203
- Ponencia del Lic. Manuel Díaz Saldaña, Contralor de
Puerto Rico
- Ponencia de la Lic. María Dolores Fernós, Procuradora de
las Mujeres
- Ponencia del Lic. Federico Rentas Rodríguez,
Director Ejecutivo de la Sociedad para Asistencia
Legal de 22 de abril de 2002 sobre la R. del S. 203
- Ponencia de la Dra. Carmen E. Albizu García
- Ponencia de la Hon. Anabelle Rodríguez, Secretaria de
Justicia de 25 de octubre de 2002 sobre la R. del S. 203
- Transcripción de la vista pública del 22 de abril de
2002 sobre la R. del S. 203
- Transcripción de la vista pública del 26 de abril de
2002 sobre la R. del S. 203
- Transcripción de la vista pública del 4 de mayo de
2002 sobre la R. del S. 203
- Propuesta del Comité de Derecho Penal de la Academia
de Jurisprudencia y Legislación

CAPITULO 3. EL PROYECTO DEL SENADO 2302.

- Proyecto del Senado 2302 según radicado el 12 de


mayo de 2003

A. PONENCIAS

- Ponencia del Dr. Santiago Mir Puig (correo electrónico) de


2 de abril de 2003
- Ponencia de la Dra. Dora Nevares Muñiz y la Lic. Rosa
Noemí Bell del 21 de mayo de 2003
- Ponencia de la Lic. Melba Acosta, Directora de la Oficina
de Gerencia y Presupuesto
- Ponencia del Lic. Víctor Rivera González, Superintendente
de la Policía de Puerto Rico
- Ponencia del Sr. Juan A. Flores Galarza, Secretario de
Hacienda
- Ponencia del Profesor Ernesto Chiesa de 23 de mayo de
2003
- Ponencia del Sr. Luis Ernesto Chiesa Aponte
- Ponencia del Lic. Federico Rentas Rodríguez, Director
Ejecutivo de la Sociedad para Asistencia Legal
- Ponencia de la Comisión de Derechos Civiles
- Ponencia de Amnistía Internacional
- Ponencia de la Fundación de Derechos Humanos
- Ponencia del grupo de padres gay y bisexuales
- Ponencia del Sr. Pedro Julio Serrano
- Ponencia del Taller de Formación Política
- Ponencia de la Lic. Carmen H. Carlos, Directora de la
Oficina de Inspección de Notarías

- Ponencia del Hon. Miguel Pereira Castillo, Secretario del


Departamento de Corrección y Rehabilitación
- Ponencia del Rev. Angel E. Marcial, Presidente de la
Fraternidad Pentecostal de Puerto Rico
- Ponencia del Concilio Fuente de Agua Viva
- Ponencia de Morality in Media
- Ponencia del Rev. Jorge Raschke García
- Ponencia del Lic. Ricardo A. Ramírez Lugo, Profesor de la
Clínica de Asistencia Legal de la Universidad de Puerto Rico
- Ponencia del Dr. Aníbal Colón Rosado, Pro Canciller y
Delegado para Asuntos Legislativos y Jurídicos en
representación del Arzobispo Monseñor Roberto O.
González Nieves
- Ponencia de la Unión Americana de Libertades
- Ponencia de Vanesa Moraza Torres
- Ponencia de la Hon. Anabelle Rodríguez, Secretaria del
Departamento de Justicia de 3 de junio de 2003
- Ponencia del Lic. Arturo Dávila Toro, Presidente del
Colegio de Abogados
- Ponencia del Rev. Jorge Ferrer (correo electrónico) sobre
delitos de ingeniería genética
- Ponencia de la Sra. Katherine Angueira, Psicóloga Social –
Comunitaria

- Informe de la Comisión de lo Jurídico del Senado del


P. del S. 2302 de 22 de junio de 2003

- El Debate en el Senado de Puerto Rico y votación


final del P. del S. 2302, 22 de junio de 2003

Texto del P. del S. 2302 según aprobado en votación


final por el Senado de Puerto Rico el 22 de junio de
2003

CAPITULO 4. EL TRÁMITE LEGISLATIVO EN LA


CAMARA DE REPRESENTANTES.
- Estadísticas del Centro de Ayuda a Víctimas de Violación
sobre agresiones sexuales a menores
- Tablas de tasas de nacimiento de adolescentes
embarazadas

- Elementos a considerar sobre las adolescentes: su


protección y sus derechos (Oficina de la Procuradora de las
Mujeres)

- Texto Entirillado Electrónico de 28 de abril de 2004 sobre


el P. del S. 2302

Informe de la Comisión de lo Jurídico de la Cámara


de Representantes

El Debate en la Cámara de Representantes del 29 de


abril de 2004

CAPITULO 5. EL CODIGO PENAL DEL ESTADO LIBRE


ASOCIADO DE PUERTO RICO SEGÚN APROBADO.

- Ley Núm. 149 de 18 de junio de 2004 Nuevo Código


Penal

- Ley Núm. 338 de 16 de septiembre de 2004 (Ley


Enmendatoria del nuevo Código Penal)

Capitulo 5. Las Leyes Complementarias a la Reforma del Código


Penal

- Ley Núm. 377 de 16 de septiembre de 2004 (Ley del


Mandato Constitucional de Rehabilitación)

Bibliografía Adicional
La Resolución del Senado
Núm. 203

1 de marzo de 2001
TEXTO APROBADO EN VOTACION FINAL POR EL SENADO
(15 DE MARZO DE 2001)
ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO

14 ta Asamblea 1 ra Sesión
Legislativa Ordinaria

SENADO DE PUERTO RICO

R. del S. 203
1 de marzo de 2001
Presentada por los señores Fas Alzamora y Dalmau Santiago
Suscrita por los señores Vigoreaux Lorenzana y Peña Clos; y la señora Ramírez
Referida a la Comisión de Asuntos Internos

RESOLUCION
Para ordenar a la Comisión de lo Jurídico del Senado hacer una revisión
a fondo del Código Penal de Puerto Rico, que tome como punto
de partida el contenido del Proyecto del Senado 1229 aprobado
en este cuerpo el 21 de mayo de 1992, 7ma Sesión Ordinaria de
la 11ava Asamblea Legislativa, enmendatorio del Código Penal y
sus complementarios P. del S. 1230 al 1241, de ese mismo año,
que enmiendan varias leyes especiales; establecer parámetros
científicos para identificar los valores comunitarios y las
percepciones sobre la severidad relativa de los delitos como base
para establecer un modelo justo y racional de sentencias; evaluar
las penas de contenido monetario y los delitos donde el
agravante refleja un daño patrimonial estimable, para que
conformen a los valores económicos actuales; disparidad en las
penas que no están debidamente ordenados de acuerdo a la
severidad de delitos iguales que deben tener penas similares;
establecer concordancia entre la sentencia de reclusión impuesta
y el tiempo real a ser cumplido sobre la base de aplicación de un
sistema de bonificación automática existente; examinar el
Sistema de Libertad Condicional que se atempere el tiempo en
prisión con la severidad del delito antes de ser elegible; evaluar
la imposición de sentencias suspendidas, o libertad a prueba;
prescripción de las penas; insertar la tipificación de delitos que
no están cubiertas en el Código Penal; para que este cuerpo legal
constituya un instrumento justo y efectivo para la prevención y
control de la criminalidad; disponiendo además para la
estructuración de un cuerpo de asesores que analicen las
enmiendas que se puedan sugerir y haga las recomendaciones
pertinentes.
EXPOSICION DE MOTIVOS

La sociedad puertorriqueña espera que su Código Penal sea un cuerpo legal que
constituya un instrumento de acción efectiva en los esfuerzos de prevención y control de actos
delictivos en el país.
Muchos puertorriqueños con regularidad se expresan en el sentido de que nuestro Código
Penal vigente está enajenado de la realidad social y las condiciones de alta incidencia de
criminalidad que nos agobia. Se hacen cuestionamientos de si el mismo cumple su función de
manera justa y racional conforme a los principios constitucionales relativos a la dignidad del ser
humano, el debido proceso de Ley y la prohibición de castigos crueles e inusitados.
Se han hecho varios esfuerzos de revisión del Código Penal desde el año 1902, pero el
producto ha sido distanciado de nuestra tradición civilista y los valores cambiantes del pueblo.
A partir del año 1986 se inició un trabajo valioso dirigido a hacer una revisión a fondo
del Código Penal de Puerto Rico. Bajo la hábil dirección de la Dra. Dora Nevares, Profesora de
Derecho de la Universidad Interamericana y Asesora entonces, del Senado de Puerto Rico en
asuntos de criminalidad y Derecho Penal, se iniciaron los trabajos para hacer una revisión a
fondo del Código Penal. La revisión se dividió en tres etapas. La primera etapa consistió en
llevar a cabo una encuesta de Percepción de Severidad de Delitos para Puerto Rico. La segunda
etapa del proyecto consistió en una evaluación del Código Penal de Puerto Rico que se completó
en abril de 1990. La tercera etapa consistió en el Informe de Revisión del Código Penal de
Puerto Rico.
El informe sometido vino acompañado de varios proyectos del Senado presentados por el
entonces presidente de este cuerpo, licenciado Miguel Hernández Agosto. Se radicó el P. del S.
1229, enmendatorio del Código Penal; P. del S. 1230, enmendatorio de la Ley de Sustancias
Controladas, Ley de Propiedad Vehicular, Ley de Armas; P. del S. 1231, enmendatorio de la Ley
Número 9 del 7 de julio de 1971 (pena delitos menos grave); P. del S. 1232, enmendatorio de la
Ley de Menores; P. del S. 1232, enmendatorio de la Ley de Menores; P. del S. 1233,
enmendatorio de la Ley de Balnearios y Áreas Aledañas; P. del S. 1235, enmendando las
disposiciones de Libertad Bajo Palabra; además se radicaron otras medidas enmendando el
Código de Enjuiciamiento Civil, la Ley de Sentencias Suspendidas, las Reglas de Procedimiento
Criminal, las disposiciones sobre bonificaciones de la Ley Orgánica de la Administración y el
Código Político.
Todas las medidas antes señaladas fueron aprobadas en el Senado, pero no completaron
el trámite en la Cámara de Representantes. Dado el caso de que el P. del S. 1229 de la 7ma
Sesión Ordinaria de la 11ava Sesión Legislativa y sus proyectos complementarios constituyen
un intento serio y muy profesional para crear un derecho penal puertorriqueño, por lo que se
deben tomar como punta de lanza para reiniciar la continuación de una profunda revisión de
nuestro Código Penal. Obviamente, desde la fecha en que se sometieron estas medidas con sus
respectivos informes se han aprobado enmiendas a las diferentes leyes especiales y al propio
Código, por lo que es de rigor evaluar cuales han sido los cambios y atemperarlos a los proyectos
antes señalados y a las nuevas realidades puertorriqueñas.
Si se ha hecho un trabajo valioso y serio encaminado a lograr una revisión definitiva del
Código Penal, el cual está inconcluso, es lógico que se dé continuidad a los trabajos realizados
hasta lograr un producto final que le sirva bien al país.
El estructurar un Comité Asesor para opinar sobre las enmiendas que se
puedan someter daría una garantía de control de calidad, asegurándonos de que lo que
finalmente surja de este continuado nuevo esfuerzo resulte en un ordenamiento penal
eficaz, justo y moderno.

RESUELVESE POR EL SENADO DE PUERTO RICO:

Sección 1.- Se ordena a la Comisión de lo Jurídico del

Senado hacer una revisión a fondo del Código Penal de Puerto

Rico que tome como punto de partida el contenido del Proyecto

del Senado 1229, aprobado en este cuerpo el 21 de mayo de

1992, 7ma Sesión Ordinaria de la 11ava Asamblea Legislativa,

enmendatorio del Código Penal y sus complementarios P. del S.

1230 al 1241, de ese mismo año, que enmiendan varias leyes


especiales, establecer parámetros científicos para identificar los

valores comunitarios y las percepciones sobre la severidad

relativa de los delitos como base para establecer un modelo

justo y racional de sentencias; evaluar las penas de contenido

monetario y los delitos donde el agravante refleja un daño

patrimonial estimable, para que conformen a los valores

económicos actuales; disparidad en las penas que no están

debidamente ordenados de acuerdo a la severidad de delitos

iguales que deben tener penas similares; establecer

concordancia entre la sentencia de reclusión impuesta y el

tiempo real a ser cumplido sobre la base de aplicación de un

sistema de bonificación automática existente; examinar el

Sistema de Libertad Condicional de forma tal que se atempere

el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser

elegible; evaluar la imposición de sentencias suspendidas, o

libertad a prueba; prescripción de las penas; insertar la

tipificación de delitos que no están cubiertas en el Código

Penal; para que este cuerpo legal constituya un instrumento

justo y efectivo para la prevención y control de la criminalidad,

disponiendo además para la estructuración de un cuerpo de

asesores que analicen las enmiendas que se puedan sugerir y

haga las recomendaciones pertinentes.


Sección 2.- El Presidente del Senado, en consulta con el

Presidente de la Comisión de lo Jurídico, constituirá un cuerpo

de asesores que analice las enmiendas a las leyes vigentes que

se sugieran durante el proceso de revisión del Código antes

mencionado y aconsejen o hagan las recomendaciones que

estimen a la Comisión de lo Jurídico y al Senado de Puerto

Rico.

Sección 3.- El Presidente del Senado, asignará a la

Comisión de lo Jurídico los fondos necesarios para llevar a cabo

la tarea, incluyendo el pago de honorarios para los oficiales

investigadores y el personal de apoyo de ser necesario.

Sección 4.- La Comisión de lo Jurídico deberá rendir un

informe de sus hallazgos, conclusiones y recomendaciones no

más tarde del último día de la Tercera Sesión Ordinaria.

Sección 5.-Esta Resolución comenzará a regir inmediatamente


después de su aprobación.
Informe de las
Leyes que
Enmiendan el
Código Penal de
Puerto Rico
Ley Núm. 115 de 22
de julio de 1974,
según enmendada
Al 1ero de enero de
2002

Dora Nevares-Muñiz
6 de febrero de 2002
Introducción y Metodología

La primera sección de este informe presenta una tabla con las leyes que han
enmendado el Código Penal de Puerto Rico y el análisis correspondiente. La segunda
sección presenta un análisis cuantitativo de las leyes enmendatorias al Código Penal para
cada año, desde 1975 al 2001. A la misma le sigue un breve análisis.
La Tabla 1, que sigue, titulada Leyes que Enmiendan el Código Penal de Puerto
Rico, Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974, según enmendada, identifica todas las leyes y
1ero
enmiendas que se le han hecho a ese cuerpo de ley al de enero de 2002. La primera
columna de la Tabla corresponde a cada artículo del Código Penal que ha sido
enmendado, le sigue una columna con el título del artículo, otra con el número de la ley
enmendatoria y la última columna indica el propósito de la enmienda.
En la preparación de esta tabla se ha utilizado como base la sección titulada
“enmiendas” bajo el artículo correspondiente del libro Código Penal de Puerto Rico,
Revisado y Comentado, por Dora Nevares-Muñiz, ed. 2001. La misma, además, fue
revisada comparando con las leyes según aprobadas y las anotaciones que aparecen en 33
LPRA, bajo el articulado correspondiente. Se reconoce la colaboración de la Sra. María Teresa
Rivera en la preparación de la Tabla.
Luego de la Tabla de Leyes Enmendatorias, se ha preparado un análisis de su contenido
a base de clasificar el tipo de enmienda y número de situaciones en que ocurre ese tipo de
enmienda. Entre los criterios de clasificación están: añadir nuevos delitos, añadir nuevos
tipos de pena, enmendar las penas (para agravar o proveer otras alternativas), corregir
errores de previa legislación, entre otros. El análisis no evalúa la necesidad o pertinencia
de la enmienda, ya que esto se hará en otros documentos donde se analizará y evaluará
el Código Penal, por capítulo y artículo.
Tabla 1

Leyes que enmiendan el


Código Penal de Puerto Rico
Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974, según enmendada

Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

5 Leyes Penales Especiales Ley 101,4/6/80 Sentencia Determinada


7 Definiciones Ley 37, 31/5/88 Añade Documento Público
Ley 64, 10/8/97 Añade Tarjeta de débito
Ley 188, 7/8/98 Modifica definiciones
Ley 279, 21/8/99 Añade funcionario o empleado público y
Juntas
12 Clasificación de Delitos Ley 252, 15/8/99 Aumenta multa menos grave
13 Delito sin Pena Estatuida Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Ley 252, 15/8/99 Aumenta multa menos grave
15 Intencional Ley 33, 30/ 5/75 Corrige error técnico [al aprobarse el
Código la frase “o pudo ser previsto” se
colocó un inciso (b) cuando debió ser en el
(a)]
Ley 86, 20/6/98 Elimina frase “o pudo ser previsto en el
inciso (b)”
Ley 357, 2/9/00 Corrige error técnico (cambia “y” por “o”)
19 Error de Hecho Ley 12, 17/2/96 Derogado y sustituido por Arts.19A y 19B
19-A Error de Prohibición Adicionado por Ley 12,
17/2/96
19-B Error de Tipo Adicionado por Ley 12,
17/2/96
27 Pena de Tentativa Ley 101, 4/6/80 Sentencia Determinada y elimina límite
máximo
Ley 2, 4/9/80 Corrige error (Reincorporó prohibición de
límite máximo)
38 Clases de Penas Ley 111, 4/6/80 Añade pena de restitución y modificó pena
de suspensión.
Ley 85, 9/7/86 Añade prestación de servicios
39 Penas Aplicables a Personas Ley 111, 4/6/80 Añade pena de restitución
Naturales Ley 85, 9/7/86 Añade prestación de servicios
40 Pena de reclusión y Ley 101, 4/6/80 Elimina frase
ejecución
40-A Pena reclusión interrumpida Ley 386, 8/9/00 Añade pena
42 Abonos detención o Ley 261, 17/8/99 Corrige error (armoniza factor de
términos reclusión conversión al de otros artículos)
44 Restricción domiciliaria Ley 99, 4/12/93 Elimina término de duración y añade
párrafos
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

47 Amortización multa Ley 243, 15/8/99 Aumenta de $10 a $50 el abono por día
mediante prestación de trabajo
trabajo
48 Conversión de multa Ley 183, 22/12/97 Aumenta factor conversión multa
Ley 261, 17/8/99 Añade oración para el caso en que multa
fuere menor de $50.00
49 Suspensión o Revocación Ley 101, 4/6/80 Elimina límite al término de duración de la
Licencia, Permiso o pena de suspensión.
Autorización
49-A Pena de Restitución Adicionado por Ley 111,
4/6/80 Añade pena
Ley 203, 25/8/00 Aumenta el tope máximo de la pena de
restitución; aumenta factor de conversión
en caso de restitución mediante trabajo
49-B Prestación de servicios en la Adicionado por Ley 85 de
comunidad 9/7/86 Añade pena
Ley 344, 31/12/98 Extiende la pena a todo delito menos
grave, aumenta su término y amplía la
enumeración de lugares
49-C Pena Especial Adicionado por Ley 183, Añade pena monetaria para fondo víctimas
29/7/98
50 Penas Personas Jurídicas Ley 111, 4/6/80 Añade restitución; corrige texto
54 Suspensión o revocación de Ley 101, 4/6/80 Suprime oración limitaba término de la
licencia, permiso o pena
autorización Ley 111, 4/6/80 Añade la oración suprimida
54-A Pena Restitución Adicionado por la Ley Adiciona pena en el caso de personas
111, 4/6/80 jurídicas
55 Notificación Ley 111, 4/6/80 Añade referencia a pena de suspensión
58 Sentencia Determinada Ley 101, 4/6/80 Reemplaza sentencia indeterminada
59 Informe Pre -Sentencia y Ley 101, 4/6/80 Añade párrafo re: exclusión de limitación
exclusión de limitación
60 Fijación de las Penas Ley 101, 4/6/80 Añade objetivos de las penas
Ley 271, 31/8/00 Añade circunstancia (i)
61 Determinación de la Ley 10, 1/12/75 Dispone para que delito en reincidencia
Reincidencia pudiera ser menos grave
Ley 34, 31/5/88 Reincidencia requiere delitos graves y crea
las figuras de reincidencia agravada y
habitual
62 Efectos de reincidencia Ley 101, 4/6/80 Sentencia determinada
Ley 34, 31/5/88 Aumenta reclusión
Ley 32, 27/7/93 Elimina Libertad Bajo Palabra
66 Principio Judicialidad Ley 34, 31/5/88 Actualiza texto
67 Exclusión de la Pena Ley 34, 31/5/88 Actualiza texto
74 Delincuente Habitual Derogado por Ley 34, Reemplazado por reincidencia habitual
31/5/88
74-A Normas para la Derogado por Ley 34,
Delincuencia Habitual 31/5/88
75 Revisión Periódica Ley 10, 1/12/75 Clarifica redacción
Ley 34, 31/5/88 Actualiza redacción
76 Informes Ley 34, 31/5/88 Actualiza redacción
77 Extinción de la Acción Ley 101, 4/6/80 Adiciona prescripción como causa
Penal
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

78 Prescripción Ley 42, 3/6/82 Aumenta prescripción “apropiación ilegal


de fondos públicos”
Ley 46, 1/6/83 Aumenta el término prescriptivo de delitos
graves a 5 años
Ley 32, 24/5/88 Término se computa desde que víctima
cumple 18 años o cesa incapacidad mental
en delitos sexuales, obscenidad y contra
menores
Ley 51, 5/8/93 Imprescriptibilidad delitos graves
cometidos por empleados o funcionarios
públicos en funciones y aumenta a cinco
años el término prescriptivo para delitos
menos graves.
Ley 118, 11/8/96 Diez (10) años prescripción pena
encubrimiento y conspiración de asesinato
Ley 2, 1/1/98 Aumenta a 21 años el inicio del cómputo
de 5 años de la prescripción por delitos
sexuales
83 Grados de Asesinato Ley 4, 4/3/86 Corrige error técnico
Ley 47, 27/6/86 Añade inciso B (policía, oficial custodia)
Ley 57, 5/8/93 Añade robo vehículo motor en modalidad
asesinato estatutario
Ley 116, 9/8/95 Añade guardia municipal a inciso (b)
Ley 197, 26/12/97 Corrige error técnico de ley anterior y
añade al miembro de la Guardia Nacional
en inciso (b)
Ley 415, 10/10/00 Añade inciso c (por maltrato a menor)
84 Penalidad Ley 101, 4/6/80 Cambia “reclusión perpetua” por 99 años
asesinato primer grado y en segundo grado
adecuó la pena de sentencia determinada
85 Homicidio Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Ley 57, 3/6/83 Aumenta la pena
86 Homicidio Involuntario Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
87 Imprudencia crasa o Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
temeraria al conducir Ley 57, 3/6/83 Duplica los términos de la pena
vehículo de motor
89 Muerte y grave daño Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
corporal por permitir animal
feroz andar suelto
89-A Daños por animales sin Adicionado por Ley 158,
bozal en lugares públicos 11/8/95 Crea el delito
Ley 51, 26/2/99 Añade pena de prestación de servicios en
la comunidad
90 Incitación al suicidio Ley 101, 4/6/80 Añade la pena de restitución y pena
determinada
91 Aborto Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
92 Aborto cometido por la Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
mujer o consentido por ella
93 Anuncios de medios para Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
producir abortos
94 Agresión simple Ley 101, 4/6/80 Aumenta la pena de multa y añade
restitución
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

95 Agresión agravada Ley 10, 16/9/83 Crea las modalidades de naturaleza grave,
reenumera las menos graves y añade pena
de restitución
Ley 28, 22/7/92 Añade la modalidad grave (d)
Ley 33, 28/6/94 Elimina inciso (c), reenumera los incisos
siguientes y añade en el segundo párrafo
de las modalidades graves un nuevo inciso
(d) y el anterior pasa a ser (e)
Ley 146, 19/7/98 Añade el inciso (g) (árbitro o jurado)
Ley 193, 30/7/99 Añade pena de prestación de servicios en
la comunidad
Ley 281, 21/8/99 Añade la modalidad grave (f) (mujer
embarazada)
Ley 358, 24/12/99 Añade frase “o por un adulto en un niño
menor de 12 años”
Ley 134, 25/7/00 Reenumera el inciso (g) como (f) y añade
nuevos incisos (g) y (h) de las modalidades
graves. El inciso (e) menos grave pasa a
ser el nuevo inciso (h) grave.
96 Mutilación Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Ley 57, 3/6/83 Aumenta el término para la pena atenuada
Ley 358, 24/12/99 Añade modalidad agravada cuando la
víctima es menor de 12 años
97 Lanzar ácidos a una persona Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
97-A Prácticas Lesivas a la Adicionado por la Ley
dignidad e Integridad 117, 22/10/94 Crea el delito
Personal del Aspirante en
los procesos de iniciación de
las organizaciones,
fraternidades o sororidades
98 Duelo Ley 52, 26/2/99 Añade pena de prestación de servicios en
la comunidad
99 Violación Ley 20, 22/7/77 Aumenta la pena para la modalidad (c)
Ley 6, 26/3/80 Pena perpetua para modalidad (c) en
residencia o anexos
Ley 101, 4/6/80 Pena determinada y elimina lo dispuesto
en la Ley 6
Ley 56, 3/6/83 Restablece pena dispuesta en la Ley 6
Ley 328, 2/9/00 Corrige error técnico (propia por cónyuge)
101 Seducción Ley 101, 4/6/80 Pena determinada elimina mínimo a la
multa y añade la pena de restitución
103 Sodomía Ley 55, 30/5/79 Añade párrafo que establece tres
modalidades en que la pena será mayor
Ley 101, 4/6/80 Añade pena de restitución y enmienda la
pena de reclusión al régimen de sentencia
determinada
Ley 57, 3/6/83 Aumenta las penas
104 Bestialismo Ley 101, 4/6/80 Convierte el delito en uno grave
105 Actos lascivos o impúdicos Ley 161, 20/7/79 Aumenta pena de la modalidad (a) (menor)
Ley 101, 4/6/80 Adecua los términos de la pena al régimen
de sentencia determinada, y añade
restitución
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

Ley 57, 3/6/83 Aumenta la pena de reclusión


Ley 76, 9/7/86 Añade modalidad (d) (engaño)
Ley 30, 11/5/88 Añade modalidad (e) (relación familiar) y
crea pena agravada (en residencia o
anexos)
107-A Prostitución Adicionado por Ley 55,
3/6/83 Crea el delito
Ley 396, 8/9/00 Aumenta la pena
108 Casas de Prostitución o Ley 245, 30/8/00 Aumenta la pena de multa
Sodomía
110 Proxenetismo, Rufianismo, Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Comercio de Personas
111 Delito agravado Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
112 Definición de materia Ley 97, 4/6/80 Enmienda sustancialmente el texto
obscena, conducta sexual y Ley 3, 30/9/86 Amplía definiciones
términos relacionados Ley 115, 6/8/95 Amplía definiciones y corrige errores
técnicos
113 Envío, transportación, Ley 97, 4/6/80 Enmienda sustancialmente el texto
venta, distribución,
publicación, exhibición o
posesión de material
obsceno
114 Espectáculos obscenos Ley 97, 4/6/80 Enmienda sustancialmente el texto
115 Protección a menores Ley 97, 4/6/80 Enmienda sustancialmente el texto
115-A Exhibición y venta de Adicionado por Ley 9, Define los términos en obscenidad
material nocivo a menores: 16/9/83 menores
Definición
115-B Exhibición y venta de Adicionado por Ley 9,
material nocivo a menores: 16/9/83 Añade el delito
Penalidades Ley 300 , 23/12/98 Convierte este delito en uno grave
116 Anuncios obscenos, Ley 97, 4/6/80 Enmienda sustancialmente el texto
propaganda o promoción de Ley 17, 9/1/99 Añade la pena de prestación de servicios
venta y distribución, en la comunidad
solicitación
117 Venta, distribución Sustituido por Ley 97, Enmienda sustancialmente el texto
condicionada 4/6/80
117-A Transmisión o retransmisión Adicionado por Ley 3,
de material obsceno 30/9/86 Crea el delito
117-B Confiscación Adicionado como Art. Crea la pena
117-A por Ley 97, 4/6/80
y enumerado por Ley 3,
30/9/86 como Art. 117-B
117-C Destrucción de Material Adicionado por Ley 97, Crea la pena
obsceno 4/6/80 como Art. 117-B y
enumerado como Art.
117-C por Ley 3, 30/9/86
118 Difamación Ley 101, 4/6/80 Añade pena restitución
Ley 57, 26/2/99 Añade pena de prestación de servicios en
la comunidad
Ley 329, 10/12/99 Aumenta la pena de multa
122 Incesto Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
123 Bigamia Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

125 Celebración de Matrimonios Ley 73, 27/2/99 Añade pena de prestación de servicios en
Ilegales la comunidad
126 Personas no autorizadas Ley 58, 26/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
127 Simulación de matrimonio Ley 74, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
128 Delito agravado Ley 101, 4/6/80 Enmienda la pena de reclusión para
conformarla al régimen de sentencia
determinada
129 Adulterio Ley 75, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
130 Restricción de la Libertad Ley 59, 26/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
131 Restricción de Libertad Ley 101, 4/6/80 Enmienda pena de reclusión para
Agravada conformarla al régimen de sentencia
determinada
132 Demora en examen del Ley 33, 30/5/75 Elimina la palabra “hora”
arrestado Ley 105, 27/3/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
133 Incumplimiento de auto de Ley 76, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
hábeas corpus en la comunidad
134 Evasión de auto de hábeas Ley 60, 26/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
corpus en la comunidad
135 Nuevo arresto o Ley 61, 26/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
encarcelamiento de persona en la comunidad
excarcelada
137 Secuestro Ley 101, 4/6/80 Enmienda pena de reclusión para
conformarla al régimen de sentencia
determinada
137-A Secuestro Agravado Adic. Por Ley 195, 4/8/79 Crea el delito
Ley 101, 4/6/80 Enmienda pena de reclusión conforme al
régimen de sentencia determinada
Ley 54, 1/7/88 Añade en la modalidad d) a los fiscales
138 Secuestro fuera de Puerto Ley 101, 4/6/80 Enmienda la pena para adecuarlo al
Rico régimen de sentencia determinada
139 Violación de Morada Ley 68, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
140 Orden de arresto o de Ley 53, 26/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
allanamiento obtenida en la comunidad
ilegalmente
141 Recopilación ilegal de Ley 55, 11/8/94 Designa el texto vigente como letra (a) y
información personal añade modalidad (b)
Ley 69, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
Ley 134, 25/7/00 Elimina el inciso (a) que tipifica el
acometimiento, agravio, opresión o
agresión
142 Delito contra el derecho de Ley 16, 9/1/99 Añade la pena de prestación de servicios
reunión en la comunidad
144 Interceptación de Ley 101, 4/6/80 Enmienda la pena de reclusión para
comunicación privada adecuarla al régimen de sentencia
verbal determinada
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

Ley 203, 13/8/95 Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la


atenuada de 1 a 4 y la agravada de 3 a 7; y
aumenta la multa de $5,000 a 10,000
145 Grabación Ley 101, 4/6/80 Enmienda la pena de reclusión para
adecuarla al régimen de sentencia
determinada
Ley 203, 13/8/95 Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la
atenuada de 1 a 4 años y la agravada de 3 a
7 años
146 Divulgación de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena para
comunicación privada adecuarlos al régimen de sentencia
determinada
Ley 203, 13/8/95 Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la
atenuada de 1 a 4 años y la agravada de 3 a
7 años
147 Publicación de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena para
comunicación privada adecuarlos al régimen de sentencia
determinada
Ley 203, 13/8/95 Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la
atenuada de 1 a 4 años y la agravada de 3 a
7 años
148 Alteración de Mensajes Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena para
adecuarlos al régimen de sentencia
determinada
Ley 203, 13/8/95 Aumenta la pena fija de 2 a 5 años, la
atenuada de 1 a 4 años y la agravada de 3 a
7 años
149 Uso indebido de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena para
comunicación privada adecuarlos al régimen de sentencia
determinada
150 Delito agravado Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena para
adecuarlos a la sentencia determinada
155 Profanación de cadáver Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena para
adecuarlos a la sentencia determinada
158 Incumplimiento de la Ley 22, 4/2/95 Adiciona la modalidad de personas de
obligación alimenticia edad avanzada
159 Abandono de Menores y Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena
Personas de Edad Avanzada conforme el régimen de sentencia
determinada
Ley 23, 4/2/95 Añade la modalidad abandono personas de
edad avanzada
Ley 268, 31/8/00 Excluye del tipo legal la entrega de un
menor de un mes a una institución
160 Robo de Menores Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de las penas a
sentencia determinada
Ley 283, 21/8/99 Añade las modalidades agravadas
161 Privación Ilegal de Custodia Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Ley 34, 19/1/98 Añade lo relativo al caso persona retiene la
custodia de un menor ilegalmente
162 Adopción a Cambio de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
Dinero sentencia determinada
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

163 Perversión de Menores Ley 48, 13/7/78 Adiciona modalidades


Ley 88, 16/8/97 Aumenta penas para convertirlo en grave
164-A Incitación a un Menor para Adic. por Ley 87, 2/7/87 Crea el delito
Cometer Delito
165 Apropiación Ilegal Ley 101, 4/6/80 Pena determinada e incluye la de
restitución
165-A Apropiación ilegal de Adic. por Ley 103, 5/7/88 Crea el delito
Propiedad Intelectual Ley 70, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
165-B Alteración de Datos que Adic. por Ley 103, 5/7/88 Crea el delito
identifican las obras Ley 71, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
artísticas, científicas o en la comunidad
literarias
165-C Ratería o Hurto de Adic. por ley 249, 15/8/99 Crea el delito (menos grave)
Mercancía en
Establecimientos
Comerciales
166 Apropiación Ilegal Ley 30, 1/5/80 Enmienda requiriendo que la cantidad
Agravada apropiada fuera mayor de $100
Ley 101, 4/6/80 Deja fuera esa enmienda; enmienda los
términos de la pena a sentencia
determinada y añade pena de restitución
Ley 42, 3/6/82 Enmienda prescripción inciso (a)
Ley 57, 3/6/83 Aumenta pena de reclusión
168 Recibo y Transportación de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
Bienes Apropiados sentencia determinada
Ilegalmente Ley 16, 23/5/84 Añade la modalidad de transportar y cargar
los bienes
Ley 72, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
168-A Confiscación de Vehículos Adic. por Ley 16, 23/5/84 Crea la penalidad
u Otros Medios de
Transportación
169 Interferencia con Ley 30, 1/5/80 Añade la modalidad de establecer una
Contadores o Aparatos de conexión para obtener fraudulentamente
Comunicación los servicios
Ley 148, 10/8/95 Añade la palabra “teléfono” y la pena de
restitución
Ley 214, 9/12/96 Elimina lo dispuesto por las dos leyes
enmendatorias anteriores
169-A Interceptación de Adicionado por Ley 214, Crea el delito
Comunicación Inalámbrica 9/12/96
169-B Fraude en la Comunicación Adicionado por Ley 214, Crea el delito
Alámbrica 9/12/96
169-C Alteración, daño o Adicionado por Ley 87, Crea el delito
destrucción de 2/8/01
computadoras
170 Escalamiento Ley 216, 27/9/95 Añade restitución
Ley 54, 26/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
171 Escalamiento Agravado Ley 130, 30/6/77 Añade el agravante (f) (escuelas)
Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

sentencia determinada
Ley 57, 3/6/83 Aumenta la pena de reclusión
Ley 57, 5/8/93 Agrava la pena si sujeto se vale de un
menor
Ley 261, 30/12/95 Añade pena restitución
Ley 20, 19/6/97 Añade agravante (g) (edificios ELA)
172 Posesión de Herramientas Ley 55, 26/2/99 Añade pena prestación servicios
para Escalar
173 Robo Ley 5, 26/3/80 Aumenta pena “cuando delito de robo se
cometiere en el hogar de víctima…”
Ley 101, 4/6/80 Suprime el párrafo adicionado por Ley 5; y
enmienda los términos de la pena a
sentencia determinada
Ley 57, 3/6/83 Aumenta las penas
Ley 99, 4/6/83 Reduce los términos de la pena conforme
Ley 101 y reincorpora el párrafo
adicionado por la Ley 5 de 26/3/80
Ley 41, 15/5/95 Añade pena restitución
173-A Robo Agravado Adic. por Ley 57, 5/8/93 Crea el delito
Ley 59, 4/4/98 Añade pena restitución
173-B Robo de Vehículo de Motor Adic. por Ley 57, 5/8/93 Crea el delito
Ley 59, 4/4/98 Añade pena restitución
173-C Robo de Vehículo de Motor Adic. por Ley 57, 5/8/93 Crea el delito
Agravado Ley 59, 4/4/98 Añade pena restitución
175 Extorsión Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
determinada
177 Usurpación Ley 231, 8/12/95 Añade restitución
Ley 56, 26/2/99 Añade pena prestación servicios en la
comunidad
Ley 350, 2/9/00 Aumenta multa
178 Entrada en Heredad Ajena Ley 112, 16/7/79 Aumenta los máximos de las penas de
multa y añade modalidades
Ley 59, 4/4/98 Añade pena restitución
Ley 77, 27/2/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
178-A Entrada Ilegal Adic. por Ley 4, 26/3/80 Crea el delito
Ley 78, 27/2/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
179 Daños Ley 231, 8/12/95 Añade restitución
Ley 106, 27/3/99 Añade penas prestación servicios
comunidad
180 Daño Agravado Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
sentencia determinada
Ley 231, 8/12/95 Añade restitución
Ley 169, 12/8/00 Añade modalidad (e)
181 Fijación de Carteles Ley 4, 13/6/76 Introduce excepción sobre los postes;
elimina requisito de fijar cartel
Ley 306, 25/9/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

182 Sabotaje de Servicios Ley 10, 22/4/75 Aumenta los términos de reclusión de la
Públicos Esenciales pena mínima
Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
sentencia determinada
Ley 335, 30/12/98 Añade las penas de multa y restitución
183 Abuso en Perjuicio de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
Menores e Incapaces sentencia determinada
184 Reventa de Propiedad Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de pena a sentencia
Vendida determinada y añade la pena de restitución
184-A Negación u Ocultación de Adic. por Ley 90, 13/7/88 Crea el delito
Gravamen Registral Ley 79, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
185 Sustracción o Traspaso Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
Fraudulento de Bien Dado sentencia determinada y añade pena de
en Garantía restitución
186 Traslado Fraudulento de Ley 80, 27/2/99 Añade pena prestación servicios
Bienes por el Deudor comunidad
187 Destrucción o traslado de Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos de la pena a sentencia
bienes inmuebles determinada y añade pena restitución
hipotecados
188 Fraude en las Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos de la pena a sentencia
Construcciones determinada y añade pena restitución
Ley 124, 9/6/99 Añade pena prestación de servicios
188-A Fraude en la Ejecución de Adic. por Ley 63, 5/7/88 Crea el delito
Obras de Construcción Ley 81, 27/2/99 Añade pena prestación servicios
Ley 84, 21/5/00 Define el término “obra”, elimina las penas
de reclusión y prestación servicios en la
comunidad y aumenta la pena de multa en
la modalidad grave
189 Fraude en la Entrega de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
Cosas sentencia determinada y añade pena de
restitución
189-A Venta de Parcelas en Adic. por Ley 11, 8/1/99 Crea el delito
Terrenos Sujetos a
Comunidad de Bienes en
Común pro Indiviso
190 Fraude en las Competencias Ley 82, 27/2/99 Añade la pena de prestación de servicios
en la comunidad
190-A Influencia Indebida en la Adic. por Ley 98, 15/7/88 Crea el delito
Radio y la Televisión
191 Impostura Ley 114, 11/5/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
192 Disposición Fraudulenta de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a
Bienes por Persona Casada sentencia determinada
193 Venta Fraudulenta de Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de reclusión a
Terrenos Localizados fuera sentencia determinada; elimina la multa
de Puerto Rico mínima
Ley 215, 27/10/95 Añade restitución
194 Publicación de anuncios Ley 194, 30/7/99 Añade la pena de prestación de servicios
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

195 Incendio Ley 101, 4/6/80 Enmienda los términos de la pena a


sentencia determinada y añade pena de
restitución
196 Incendio Agravado Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos de pena a sentencia
determinada
Ley 59, 4/4/98 Añade la pena de restitución
197 Incendio de Bosques o Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
Plantaciones sentencia determinada y añade pena
restitución; suprime pena reclusión
198 Estragos Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Ley 59, 4/4/98 Añade pena de restitución
199 Alarma Falsa Ley 25, 10/1/98 Tipifica como delito grave las
convicciones subsiguientes
Ley 18, 9/1/99 Elimina lo relativo a las convicciones
subsiguientes introducidas por Ley 25; y
dispone pena de prestación servicios
199-A Llamada Falsa 9-1-1 Adicionado por Ley 5,
17/1/95 Crea el delito
199-B Pena de Reincidencia Adicionado por Ley 5,
Re: 199-A 17/1/95
199-C Pena de Restitución Adicionado por Ley 5,
Re: 199-A y 199-B 17/1/95
201 Aprovechamiento por Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
Funcionarios de Trabajos o sentencia determinada
Servicios Públicos Ley 3, 14/1/95 Añade pena restitución y elimina frase “de
Puerto Rico” luego “ELA”
202 Negociación Incompatible Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
Ejercicio Cargo Público sentencia determinada
Ley 3, 15/7/85 Añade frase “un empréstito municipal” y
presentación información falsa”
Ley 279, 21/8/99 Elimina frase “un empréstito municipal…”
202-A Intervención Indebida en los Adicionado por Ley 77,
Procesos de Contratación, 11/7/88 Crea el delito
de Subasta o en las
Operaciones del Gobierno
203 Usurpación de Cargo Ley 19, 9/1/99 Añade pena prestación servicios
Público comunidad
204 Retención de Documentos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
que deben entregarse al sentencia determinada
sucesor
205 Destrucción o Mutilación de Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
Documentos por sentencia determinada
Funcionarios Públicos
206 Por Personas que no sean Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
funcionarios públicos sentencia determinada
Ley 279, 21/8/99 Enmienda Primera oración para hacer
referencia al Art. 202
208 Archivos de Documentos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
Falsificados sentencia determinada
Ley 49, 28/2/98 Añade pena de multa
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

209 Soborno Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena sentencia


determinada
210 Delito Agravado Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena sentencia
determinada
211 Soborno de Testigo Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena sentencia
determinada
213 Influencia Indebida Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena sentencia
determinada
Ley 157, 18/12/97 Añade la pena de multa
216 Delitos Contra Fondos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
Públicos determinada
Ley 92, 13/7/88 Añade penúltimo párrafo del artículo
Ley 2, 14/1/95 Añade la pena de restitución
Ley 279, 21/8/99 Añade pena de multa y corrige error
técnico
217 Listas Fraudulentas y Otros Ley 20, 9/1/99 Añade la pena de prestación de servicios
Actos ilegales Ley 279, 21/8/99 Añade inciso (d)
218 Negativa a Presentar lista de Ley 21, 9/1/99 Añade pena prestación servicios
Bienes o Nombre
219 Entorpecer a un Funcionario Ley 22, 9/1/99 Añade pena prestación servicios
Público en el Cobro de
Deudas
220 Incumplimiento en cuanto a Ley 62, 26/2/99 Añade pena prestación servicios
dar recibo
221 Posesión ilegal de recibos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
de contribuciones sentencia determinada
Ley 154, 18/12/97 Añade pena multa
222 Compra por Colector de Ley 23, 9/1/99 Añade pena prestación servicios
bienes vendidos para pagar
contribuciones
223 Venta ilegal de bienes Ley 24, 9/1/99 Añade pena prestación servicios
224 No permitir inspección de Ley 41,10/1/99 Añade pena prestación servicios
libros y documentos
225 Perjurio Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
229 Convicción de un inocente Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
por medio de perjurio
230 Justicia por sí mismo Ley 25,9/1/99 Añade pena prestación servicios
231 Negar ayuda a hacer arresto Ley 26, 9/1/99 Añade pena prestación servicios
232 Fuga Ley 3, 11/9/79 Aumenta la pena mínima y dispone
consecutividad.
Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Ley 7, 17/1/95 Redesigna y añade dos nuevos incisos;
enmienda párrafo relativo a programas de
desvío
233 Ayuda a Fugas Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos de la pena a sentencia
determinada
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

234 Introducción de objetos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena de reclusión a
útiles para fuga y otros sentencia determinada y enmienda pena
objetos multa para eliminarle mínimo de $500.
235 Desacato Ley 195, 30/7/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
236 Encubrimiento Ley 101, 4/6/80 Pena determinada
Ley 288, 21/8/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
237 Uso de disfraz Ley 196, 30/7/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
238 Impedimento o persuasión Ley 63, 26/2/99 Añade pena prestación servicios
para que testigos no asistan comunidad
a juicio
239 Perpetración de fraude o Ley 116, 12/5/99 Añade pena prestación servicios
engaño sobre testigos comunidad
239-A Amenaza a testigos Adicionado por Ley 124,
30/6/75 Crea el delito
Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
determinada
239-B Conspiración, amenazas o Adicionado por Ley 58, Crea el delito
tentativas contra 1/6/86 (Este delito dispone para una pena fija
funcionarios del sistema de mayor que la pena con agravantes, por lo
justicia o sus familiares que requiere legislación correctiva)
240 Destrucción de pruebas Ley 101, 4/6/80 Convierte el delito en grave
241 Preparación de escritos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
falsos determinada
Ley 156, 18/12/97 Añade pena multa
242 Presentación de escritos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
falsos determinada
Ley 206, 30/12/97 Añade pena de multa
243 Certificación de listas falsas Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
o incorrectas determinada
Ley 47, 28/2/98 Añade pena multa
244 Alteración de lista de jurado Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
determinada
Ley 40, 13/2/98 Añade pena multa
245 Promesa de rendir Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
determinado veredicto o determinada
decisión Ley 48, 28/2/98 Añade pena de multa
246 Actuación como jurado Ley 101, 4/6/80 Enmienda pena reclusión a sentencia
después de haber sido determinada
convicto de delito grave
247 Influir en jurado u otros Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
determinada
Ley 111, 10/7/98 Añade pena multa
248 Vínculo con jurado Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
determinada
249 Despido o suspensión de Ley 125, 9/6/99 Añade pena prestación servicios
empleado por servir como
jurado o testigo
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

250 Incomparecencia voluntaria Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
e injustificada determinada
Ley 64, 26/2/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
251 Impedir a la Asamblea Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos de pena a sentencia
Legislativa reunirse determinada; suprime “u organizarse”
Ley 155, 18/12/97 Añade pena de multa
252 Conducta desordenada en Ley 65, 26/2/99 Añade pena prestación servicios
presencia de la Asamblea
Legislativa
253 Alteración del texto de un Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
proyecto de Ley o determinada
Resolución Ley 158, 18/12/97 Añade pena de multa
254 Alteración de copia Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
registrada determinada
Ley 159, 18/12/97 Añade pena de multa
255 Negativa de testigos a Ley 66, 26/2/99 Añade pena prestación servicios en la
asistir, testificar o presentar comunidad
evidencia a la Asamblea
Legislativa
256 Empleo de violencia, Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
intimidación contra determinada
autoridad pública Ley 50, 28/2/98 Añade pena multa
257 Compeler a Acto propio de Ley 145, 3/7/99 Añade pena prestación servicios
su cargo
258 Resistencia u obstrucción a Ley 67, 26/2/99 Añade pena prestación servicios
la autoridad pública
259 Declaración o alegación Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena de reclusión a
falsa sobre delito sentencia determinada
Ley 83, 27/2/99 Añade pena prestación servicios
260 Alteración a la paz Ley 197, 30/7/99 Añade pena prestación servicios
comunidad
261 Motín Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
determinada
262 Conspiración Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
determinada
264 Insuficiencia de Fondos Ley 33, 30/5/75 Corrige transposición de palabras
Ley 200, 12/8/95 Añade pena restitución
Ley 126, 9/6/99 Dispone pena restitución será adicional a
la multa
Ley 149, 11/8/00 Aumenta la pena de multa de $500 a
$5,000
264-A Expedición de cheques, y Adicionado por Ley 83, Crea el delito
otros contra una cuenta 27/10/93
cerrada Ley 113, 10/5/99 Añade pena prestación servicios en la
comunidad
Ley 150, 11/8/00 Elimina la pena de prestación de servicios
y por error una frase del tipo.
265 Falta de pago: Ley 83, 27/10/93 Adecua el artículo a lo dispuesto en el
Conocimiento de la Artículo 264-A
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito Enmienda

insuficiencia de fondos

266 Interpelación Ley 83, 27/10/93 Añade párrafo aclaratorio


268 Pago en término Ley 83, 27/ 10/93 Modifica redacción incorporando
disposiciones procesales
269 Utilización ilegal de tarjetas Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena a sentencia
de crédito y tarjetas de determinada y añade restitución
débito Ley 64, 10/8/97 Añade modalidad de tarjeta de débito
270 Prestación de nombre Ley 127, 9/6/99 Añade pena de prestación de servicios, en
lugar de reclusión. (Se trata de error puesto
que el tipo no provee para pena de
reclusión)
271 Falsificación de documentos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
sentencia determinada
272 Posesión y traspaso de Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
documentos falsificados sentencia determinada
273 Falsificación de asientos en Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
registros sentencia determinada
Ley 160, 18/12/97 Añade pena de multa
274 Falsificación de sellos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
sentencia determinada
Ley 161, 18/12/97 Añade pena de multa
275 Falsificación de licencia, Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
certificado y otra sentencia determinada
documentación Ley 51, 28/2/98 Añade pena de multa
276 Posesión de instrumentos Ley 101, 4/6/80 Enmienda términos pena reclusión a
para falsificar sentencia determinada
Ley 162, 18/12/97 Añade pena de multa
284 Vigencia Ley 146, 3/7/75 Fija vigencia
Ley 17, 21/7/77 Pospone vigencia de artículos con vigencia
diferida (Medidas de seguridad)
Ley 76, 18/6/79 Sustituye fecha para entrar en vigor los
artículos con vigencia diferida
Ley 8, 9/6/81 Pospone nuevamente la vigencia diferida
Ley 26, 25/9/83 Dispone la fecha de vigencia de medidas
de seguridad

Análisis de la Tabla 1: Leyes Enmendatorias

El profesor Luis Leiva Fernández, en su libro Fundamentos de Técnica


Legislativa (Buenos Aires, 1999), señala dos problemas comunes en la actividad
legislativa. Son ellos, la inflación de leyes y la contaminación. Ambas situaciones están
representadas en el Código Penal de Puerto Rico. Las enmiendas hechas al Código
durante los años de su vigencia han contribuido a agravar ambas situaciones.
Contaminación

La contaminación consiste de utilizar varias normas para regular un mismo


fenómeno y a veces lo hacen en forma diferente. Entre sus efectos están la dificultad de
determinar la norma aplicable, la arbitrariedad y disparidad en la aplicación de la norma y
más costos para el sistema de administración de la justicia.

En el Código Penal hay varias instancias de contaminación con disposiciones del


propio Código y de leyes especiales. A continuación algunos ejemplos de contaminación
entre disposiciones del Código Penal.

El artículo 166-Apropiación ilegal agravada, en su inciso (a), tipifica la apropiación


ilegal de fondos públicos con una pena de 10 años de reclusión que puede fluctuar entre 6
y 12 años, más restitución hasta $5,000; mientras que, el artículo 216-Delitos contra
fondos públicos, tipifica en su inciso (a) conducta similar con una pena de 6 años que
puede fluctuar entre 4 y 10 años, o pena de multa no mayor de $10,000, o ambas penas,
más restitución hasta la totalidad de la suma apropiada. Mediante la Ley Núm. 92 de 13 de
julio de 1988, se amplió la cobertura de este artículo a cubrir a cualquier persona, además
del funcionario o empleado público. Se trata de conductas similares tipificadas con penas
distintas.

Los Artículos 141(a) y 95(b), presentan una situación de contaminación que el


legislador intentó corregir. La Ley 134 de 25 de julio de 2000, eliminó el inciso (a) del
Artículo 141 que tipificaba el acometimiento, agravio, opresión o agresión por un
funcionario público so color de autoridad, por entender que esa conducta está cubierta en la
agresión agravada grave -Art. 95(h)funcionario público agrede so color de autoridad y sin
causa legítima. No obstante, el derogado párrafo (a) del Artículo 141, tenía una cobertura
más amplia, en tanto cubría situaciones de agravio u opresión al ciudadano de parte del
funcionario público, no contempladas en el delito de agresión, Artículo 95(h).

Permanecen aún en el Código Penal las siguientes situaciones de contaminación,


Artículo 137-A secuestro agravado, inciso (a) cuando se comete contra un menor de dieciocho
(18) años y el Artículo 160 -Robo de Menores-, cuando se sustrae a un menor de doce (12)
años. A esos efectos Nevares Muñiz explica:

Podría en alguna circunstancia darse una situación de concurso entre


este delito (Art. 160) y el artículo 137A(a), que consiste en mediante fuerza,
violencia, intimidación, fraude o engaño sustraer a un menor de 18 años
para privarlo de su libertad. El secuestro agravado contemplado por el
artículo 137A(a) tiene una pena mayor que la provista por el artículo 160
(excepto que se configure uno de los agravantes); de manera que, si se
diera la situación de una sustracción de un menor de doce años y se
demostrara que el propósito de la misma es privarlo de su libertad, el fiscal
podría acusar por el Artículo 137A. Pero si la intención al sustraer el menor
era la de retenerlo y ocultarlo de sus padres, entonces el principio de
especialidad requiere que se acuse por el artículo 160 CP.
Otra situación es el artículo 128 –Simulación de Matrimonio Agravado– y el artículo
99(e) -violación en la modalidad de acceso carnal mediante treta. Ambos delitos tipifican
conducta similar con penas diferentes.

Existen varios casos de delitos tipificando tanto el Código como en leyes especiales,
cuyo señalamiento está fuera del ámbito de este informe.

Inflación

La inflación legislativa consiste de la sobreabundancia de normas. El efecto de la


inflación, en este caso de delitos y de penas, es que se corre el riesgo de que las personas
perciban la norma como menos vinculante. De ahí la percepción del público en Puerto
Rico de que, aunque aumentan las penas y los delitos, la criminalidad no disminuye.
Además, muchas veces las normas son innecesarias.

La gran mayoría de las enmiendas al Código Penal de Puerto Rico abonan al defecto de
la inflación de normas: 70 nuevos delitos y modalidades en los 26 años de vigencia del
Código, 12 nuevos tipos de penas, y penas más altas o adicionales en múltiples delitos.

Un análisis de la Tabla 1, supra, permite clasificar las leyes enmendatorias al


Código Penal vigente bajo las siguientes categorías:

• Enmienda la pena de reclusión para todos los delitos graves

La Ley Núm. 100 de 4 de junio de 1980 - adopta el modelo de Sentencia


determinada y deroga el modelo de sentencia indeterminada plasmado en el Código
Penal de 1974.

La Ley Núm. 101 de 4 de junio de 1980 enmienda 102 delitos del Código Penal para
adecuarlos al modelo de sentencia determinada.

• Tipifican o enmiendan el delito y disponen pena indeterminada – 14


delitos. Estas enmiendas ocurren con posterioridad a adoptar el modelo de
penas determinadas.
• Enmiendan sustancialmente el delito y a sus modalidades - 6 artículos del
Código.

• Incorporan nuevos artículos al Código Penal creando nuevos delitos - 27


nuevos delitos.

• Incorporan nuevas modalidades a delitos vigentes - 43 nuevas

modalidades.

• Convierten delitos menos graves en graves - 4 delitos menos graves


pasaron a ser graves.

• Añaden penas - 12 nuevos tipos de pena.


• Añaden pena de multa al delito, en adición de otras penas vigentes - 20
delitos.

• Añade pena de restitución al delito, en adición de otras penas vigentes


- 37 delitos.

• Añade pena de prestación de servicios al delito, en adición de otras


penas vigentes - 118 delitos.
• Agrava pena en reincidencia - 4 leyes enmendatorias.

• Aumenta la pena de multa -11 delitos.

• Aumenta la pena de reclusión - 23 delitos.

• Corrige errores técnicos - 10 leyes que afectan 8 delitos.

• Actualiza o aclara texto - 10 artículos.

• Deroga delitos para corregir doble tipificación - 3 delitos

• La ley enmendatoria creó defecto que debe ser corregido – 4 leyes que

afectan 8 artículos del Código.

• Amplían o añaden definiciones - 8 leyes enmendatorias.

• Total de leyes enmendatorias - 205 leyes entre 1975 y 2001.

Los datos arriba clasificados revelan una inflación marcada del catálogo de delitos y de
penas del Código Penal, en cuanto a enmiendas se refiere durante un período de 26 años.

A la inflación, le siguen las enmiendas para corregir errores que el legislador


denomina técnicos, algunos creados por previas leyes enmendatorias. No obstante,
muchos son errores sustantivos. Nos referimos a defectos o errores en casos como los
siguientes: dejan fuera alguna frase o palabra del artículo o del delito al introducir la
enmienda, afectando el tipo delictivo; introducen una enmienda y dejan fuera lo dispuesto
en una ley enmendatoria previa; disponen para la sustitución de una pena por otra no
existente en el tipo delictivo; redundancias en el tipo legal. Ver desglose en Tablas 2 y 3
que siguen.

La tabla 2 expone situaciones donde sería necesaria legislación para corregir


defectos sustantivos todavía presentes.
Tabla 2
Enmiendas que crean errores
Artículo Título Ley Enmendatoria Error
27 Tentativa Ley 101, 4/6/80 Elimina límite máximo de la pena
99 Violación Ley 101, 4/6/80 Pena determinada y elimina lo dispuesto
en la Ley 6 de 26/3/80 que aumentó pena
modalidad (c)

166 Apropiación Ilegal Ley 101, 4/6/80 Deja fuera enmienda introducida por Ley
Agravada 30 de 1/5/80

173 Robo Ley 101, 4/6/80 Suprime el párrafo adicionado por Ley 5
de 26/3/80 para agravar pena cuando
ocurre en hogar de la víctima
239-B Conspiración, amenazas o Adicionado por Ley 58, Crea el delito
tentativas contra 1/6/86 (Este delito dispone para una pena fija
funcionarios del sistema de mayor que la pena con agravantes, por lo
justicia o sus familiares que requiere legislación correctiva)
264-A Expedición de cheques, y Ley 150, 11/8/00 Elimina la pena de prestación de servicios
otros contra una cuenta y por error una frase del tipo, afectando la
cerrada tipificación del delito.
270 Prestación de nombre Ley 127, 9/6/99 Añade pena de prestación de servicios, en
lugar de reclusión. (Se trata de error puesto
que el tipo no provee para pena de
reclusión)

La Tabla 3, que sigue, ilustra enmiendas que fue necesario hacer para corregir errores.

Tabla 3
Enmiendas para corregir errores
Artículo Título Ley Enmendatoria Propósito
15 Intencional Ley 33, 30/5/75 Corrige error técnico (frase transpuesta)
Ley 357, 2/9/00 Corrige error técnico (“y” por “o”)

27 Pena de Tentativa Ley 2, 4/9/80 Corrige error (Reincorporó prohibición de


límite máximo) eliminado por Ley 101 de
4/6/80
42 Abonos detención o Ley 261, 17/8/99 Corrige error (armoniza factor de
términos reclusión conversión al establecido por la Ley 82 de
22/12/97)
54 Suspensión o revocación Ley 101, 4/6/80 Suprime oración limitaba término de la
de licencia, permiso o pena
autorización Ley 111, 4/6/80 Añade la oración suprimida
83 Grados de Asesinato Ley 4, 4/3/86 Corrige error técnico (incendio de morada
por incendio agravado)
99 Violación Ley 56, 3/6/83 Restablece pena dispuesta en la Ley 6 de
26/3/80
Ley 328, 2/9/00 Corrige error técnico (propia por cónyuge)
173 Robo Ley 99, 4/6/93 Reincorpora párrafo suprimido por Ley
101 de 4/6/80
264 Insuficiencia de Fondos Ley 33, 30/5/75 Corrige transposición de palabras
Aunque en otros documentos se evaluará la validez y necesidad de las enmiendas al
Código Penal, hacemos referencia a estudios previos que han concluido que las enmiendas
al Código Penal se han aprobado apresuradamente, muchas veces sin articulación
coherente y desvinculadas de la realidad social, penitenciaria y criminal.1 Dichos estudios
exponen y concluyen que la legislación enmendatoria se ha caracterizado por un marcado
aumento en el catálogo de los delitos y de las penas. Las penas aumentan, pero no son
reales ni efectivas, por lo que ha sido necesario legislación especial y reglamentación para
minimizar su impacto en el sistema correccional.2 La opinión pública está perdiendo la
confianza en el sistema, y lo percibe como falso e inefectivo.3 Todo lo anterior ha contribuido
a distanciar cada vez más al Código Penal de Puerto Rico de los ciudadanos y de las
nuevas tendencias en el Derecho Penal y de la criminología.

Leyes Aprobadas por Año

El número de leyes enmendatorias al Código Penal aprobadas durante cada año


desde su vigencia se ilustra en la Tabla 4: Leyes Enmendatorias por Año. La Tabla 4 expone
el año (1975 - 2001) en su primera columna desde la izquierda, en la columna del centro el
número de la ley, y en la tercera columna el número de leyes enmendatorias para ese año.

Tabla 4
Leyes enmendatorias por año
Año Número de la Ley Total
1975 10; 33; 124; 146 4
1976 4 1
1977 17; 20; 130 3
1978 48 1
1979 3; 55; 76; 112; 161; 195 6
1980 2; 4; 5; 6; 30; 97; 100*; 101; 111 9
1981 8 1
1982 42 1
1983 9; 10; 26; 46; 55; 56; 57; 99 8
1984 16 1
1
Dora Nevares, Derecho Penal Puertorriqueño, 1983, 2001, caps. 2 y 3. Informe Revisión Código
Penal, 27 Rev. Jur. UIA, núms. 1, 2 (1992); Evaluación del Código Penal de Puerto Rico, informe número 2
del Proyecto de Revisión del Código Penal de Puerto Rico, 24 Rev. Jur. UIA, núm. 1 (1989).
2
Véase, Dora Nevares Muñiz, El Crimen en Puerto Rico, (2001, 2nda. Ed. Rev.), tabla 7-1
“Sentencias de Reclusión Realmente Cumplidas”, y el cap. 7 passim
3
Véase, Laura Albertelli, “Early release program under probe”, The San Juan Star, 12 de enero de
2002, p. 5.
*
La Ley 100 adopta el sistema de sentencia determinada en los delitos graves y la Ley 101 lo
implanta enmendando 102 delitos o artículos del Código Penal.

Año Número de la Ley Total

1985 3 1
1986 3; 4; 47; 58; 76; 85; 98 7

1987 87 1

1988 30; 32; 34; 37; 54; 63; 77; 90; 92; 98;103 11

1989 Ninguna 0

1990 Ninguna 0

1991 Ninguna 0

1992 28 1

1993 32; 51; 57; 83; 99; 5

1994 33; 55; 117 3

1995 2; 3; 5; 7; 22; 23; 41; 115; 116; 148; 158; 200; 203; 215; 216; 231; 17
261;

1996 12; 118; 214; 3

1997 20; 64; 88; 154; 155; 156; 157; 158; 159; 160; 161; 162; 183; 197; 15
206;

1998 2; 25; 34; 40; 47; 48; 49; 50; 51; 59; 86; 111; 146; 183; 188; 300; 18
235; 344;

1999 11;16; 17; 18; 19; 20; 21; 22; 23; 24; 25; 26; 41; 51; 52; 53; 54; 55; 72
56; 57; 58; 59; 60; 61; 62; 63; 64; 65; 66; 67; 68; 69; 70; 71; 72;
73; 74; 75; 76; 77; 78; 79; 80; 81; 82; 83; 105; 106; 113; 114; 116;
124; 125; 126; 127; 145; 193; 194; 195; 196; 197; 243; 249; 283;
288; 306; 329; 358

2000 84; 134; 149; 150; 169; 203; 245; 268; 271; 350; 357; 386; 396; 15
415

2001 87 1

Total 205

Desde que el Código Penal de Puerto Rico entró en vigor en 1975, ha sido
enmendado por un total de 205 leyes. Los años de más actividad enmendatoria sobre el
Código Penal han sido el 1980, cuando se aprobaron 7 leyes, una de las cuales
enmendó 102 artículos del Código Penal y el 1999, año en que aprobaron 70 leyes
enmendatorias, 66 de las cuales disponían para incorporar la pena de prestación de
servicios comunitarios como alternativa a la pena de reclusión. Conforme la técnica
legislativa, como se trataba de una misma enmienda lo apropiado era incluir todos los
artículos a ser enmendados bajo una misma ley, pero en 1999 el Legislador optó por
crear una ley separada para cada artículo a enmendar. Con esto aumentó su
“productividad legislativa”, pero también los costos al erario. Le siguen en actividad, los
años 1998, 1995, 1997 y 2000, respectivamente con 18, 17 y los últimos dos con 15
leyes enmendando el Código Penal.

**
En vez de hacerlo en una sola ley, crearon 64 leyes para disponer pena de
prestación de servicios en 64 delitos y 2 leyes complementarias a esa pena que
enmiendan 3 artículos del Código.

El patrón de aprobar leyes individuales para cada disposición del Código Penal,
a pesar de tratarse de una enmienda similar en que lo propio era incluirlo en una misma
ley, se inició en 1995. En ese año se aprobaron 9 leyes distintas para disponer la pena
de restitución, en 10 delitos. En 1997 se aprobaron 10 leyes distintas para añadir la pena de
multa a 10 delitos. En 1998 se aprobaron 7 leyes distintas para añadir la pena de multa a
delitos. En 1997 y 1998 las leyes que enmendaron el Código llevan secuencia numérica.

Durante los años 1989 al 1992, sólo se le hizo una enmienda al Código Penal.
Esto se debió a que durante ese período, el Senado de Puerto Rico, trabajó en una
revisión del Código Penal de Puerto Rico, que culminó en el P. del S. 1229,
enmendatorio del Código Penal. Este proyecto fue aprobado por el Senado, pero no
completó el trámite legislativo en la Cámara de Representantes. En el 2001 sólo se
enmendó un artículo del Código Penal. No se contempla mucha actividad legislativa
durante el año 2002, en atención a que el Senado ha comenzado esta Revisión del Código
Penal.
Informe Parcial sobre la
Resolución del Senado 203
24 de junio de 2002
42

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO

14 ta Asamblea 3 ra Sesión
Legislativa Ordinaria

SENADO DE PUERTO RICO


24 de junio de 2002

Informe parcial sobre

la R. del S. 203

AL SENADO DE PUERTO RICO

Vuestra Comisión de lo Jurídico tiene el honor de someter el presente informe parcial,

incluyendo los hallazgos, conclusiones y recomendaciones según dispuesto por la R. del S.

203, en torno a la Revisión del Código Penal de Puerto Rico.

Introducción

Dicha Resolución ordena a Vuestra Comisión de lo Jurídico que realice la

revisión tomando en atención al Proyecto del Senado 1229, aprobado el 21 de mayo de

1992 y sus complementarios P. del S. 1230 al 1241, del mismo año, los cuales se

proponían enmendar el Código y varias leyes especiales. Además, la misma ordena: 1)

establecer parámetros científicos para identificar los valores comunitarios y las

percepciones sobre la severidad relativa de los delitos como base para establecer un

modelo justo y racional de sentencias, 2) evaluar las penas de contenido monetario y los

delitos donde el agravante refleja un daño patrimonial estimable, para que conformen a

los valores económicos actuales, 3) atender la disparidad en las penas de delitos que no
43

están debidamente ordenados de acuerdo a la severidad de delitos iguales que deben

tener penas similares, 4) examinar la concordancia entre la sentencia de reclusión

impuesta y el tiempo real a ser cumplido sobre la base de aplicación de un sistema de

bonificación automática existente, 5) examinar el Sistema de Libertad Condicional que

se atempere el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser elegible, 6)

evaluar la imposición de sentencias suspendidas, o libertad a prueba, 7) atender la

prescripción de las penas, 8) insertar la tipificación de delitos que no están cubiertas en

el Código Penal, todo de forma tal que este cuerpo legal constituya un instrumento justo

y efectivo para la prevención y control de la criminalidad se dispone, además, para la

estructuración de un cuerpo de asesores que analicen las enmiendas que se puedan

sugerir y haga las recomendaciones pertinentes.

Los trabajos comenzaron formalmente en noviembre de 2001, con la

contratación de la Dra. Dora Nevares, a cargo de la dirección de la Revisión del Código

Penal. En diciembre se incorporó la Sra. María Teresa Rivera y varios investigadores.

Actividades (noviembre 2001 a abril 2002)

Se le transmitió al país, mediante conferencias de prensa y comparecencias en Radio y

Televisión, así como entrevistas en los medios escritos, la existencia del proyecto de revisión y

sus propósitos.1 Este generó una conversación pública en torno al tema y dio base para

preparar la comunidad a las vistas que luego se celebraron.

Hubo importantes contactos de trabajo y cooperación con The Milton S. Eisenhower

Foundation2, de Washington, D.C., que continuó el proyecto, en el sector privado del National

1
Entre otros, Carmen Jovet, Tu Mañana, Desde la Sociedad Civil…
2
La página www.eisenhower foundation, dic. 2001, hace mención de nuestro Proyecto.
44

Violence Commission, con The Fortune Society, organización que relocaliza convictos en el

Estado de New York, así como la autora del libro Community Policing, Community Justice

and Restaurative Justice3.

Con el fin de mantener a la Cámara de Representantes enterada de todas las etapas del

proceso, se acordó con su Presidente que mantendría un observador permanente que

participaría activamente en la revisión. El señor Presidente designó al Lcdo. Luis Vega, de su

propia Oficina.

También se lograron acuerdos con la Sociedad para Asistencia Legal. Su Director,

Lcdo. Federico Rentas, y el personal que dirige, identificaron varios asuntos y recomendaron

su estudio. Habrán de nombrar un comité interno que colaborará con el Proyecto y suplirán

datos estadísticos necesarios para las evaluaciones.

La Universidad Interamericana, Escuela de Derecho, instituyó un seminario, Reforma

Penal en Puerto Rico, a cargo de la Directora del Proyecto, Dra. Dora Nevares, con diez

estudiantes que analizaron la parte especial del Código Penal. El Departamento de Justicia del

Estado Libre Asociado ha organizado un equipo de trabajo para cooperar e intervenir

activamente en los procesos.

Vistas Públicas y Reuniones (febrero-mayo 2002)

1. Presentación del Plan de Trabajo: El 22 de febrero

de 2002, se celebró reunión ejecutiva con el propósito

de presentar el Plan de Trabajo de Reforma Penal a la Comisión

de lo Jurídico. También estuvieron presentes la Secretaria de Justicia,

el Secretario de Corrección, el Superintendente de la Policía, los

3
Caroline Nicholl
45

Asesores de los Presidentes del Senado, los asesores de la Cámara de

Representantes, representantes de la Sociedad para Asistencia Legal y

otros invitados.

2. Vistas Públicas: Con el propósito de recoger las opiniones

de los distintos sectores que habrán de ser impactados

por la reforma penal, recibir el insumo de expertos en la

materia y de los grupos interesados, la Comisión de lo

Jurídico del Senado llevó a cabo vistas públicas. En la

semana del 22 al 26 de abril de 20024, se celebraron vistas públicas

donde comparecieron el Secretario de Corrección, Hon. Víctor Rivera

González; la Directora de la División Legal de la Oficina del

Contralor de Puerto Rico; la Procuradora de las Mujeres, Lcda. María

Dolores Fernós; la Dra. Carmen Albízu García; Sra. Meriemil

Rodríguez; Profesor José M. Canals; Lcdo. Jaime Ruberté, Presidente

del Colegio de Abogados; Rvdo. Ángel E. Marcial Estades; Lcdo.

Federico Rentas, Director Ejecutivo de la Sociedad para Asistencia

Legal; Sr. Carlos Sánchez de Pro-Vida; Rvdo. Jorge Raschke;

Rvdo. Milton Picón; Dra. Katherine Angueira; Sr. Carlos V. García;

Sra. Betsy Barbosa de ACODESE; Sr. Pablo Navarro de la

Organización Unidos por la Igualdad; Sra. Cecilia La Luz, Programa

Saliendo del Closet; Sr. Pedro Peters Maldonado; Sra. Nirvana


4
La Hon. Anabelle Rodríguez, Secretaria de Justicia, comparecerá a vista pública a finales de junio de
2002, ya que durante esa semana tuvo que salir en viaje oficial de emergencia a los Estados Unidos.
46

González Rosa del Grupo Pro Derechos Reproductivos; Bonnie Scott

Jones del Centro Legal para Derechos Reproductivos; Lcda. Ada

Conde; Cristina Hayworth; Dra. Mary E. Rivera; Lcda. Janice M.

Gutiérrez; Omaya Sosa de Overseas Press Club; Dra. Trina Rivera,

Presidenta de la Sociedad Familiares y Amigos de Confinados; Ing.

José E. Fernández del Instituto Creacionista de Puerto Rico;

Lcdo. Ricardo A. Ramírez de la Clínica de Asistencia Legal;

Rvda. Margarita Sánchez del Movimiento Ecuménico Nacional de

Puerto Rico: la Sra. Carmen M. Rivera Céspedes de PROFAMILIA; y

el Lcdo. Carlos García Gutiérrez de la Corporación de Acción Civil.

3. El 4 de mayo de 2002, se celebró vista pública en la que compareció el

Lcdo. Miguel Pereira, Superintendente de la Policía.

4. El 17 de mayo de 2002, en vista pública depuso la Baronesa Vivien

Stern5, experta internacional en Reforma Penal.

5. El 21 de mayo de 2002, se celebró una vista pública en la

Penitenciaría Estatal de Río Piedras depusieron diez confinados en

representación de los ellos.

Todos los deponentes sometieron ante la Comisión sus

5
Baroness Stern es "Senior Research Fellow" del International Centre for Prison Studies en Kings College,
Londres, y Secretaria General Honoraria de Penal Reform International, una organización dedicada a promover la
reforma penal a través del mundo. Es Honorary Fellow del London School y Economics; y en 1999 se le otorgó el
título de Baronesa de por Vida y pertenece a la Cámara de los Lores como un miembro independiente; es también
Miembro del House of Lords Select Committee on the European Union. También es autora de varios libros, entre
ellos: A Sin Against The Future: Imprisonment in the World (1988); Imprisoned by Our Prisons (1993); Bricks of
Shame, Britain's Prisons (2nd. 1993); Developing Alternatives to Prison in East and Central Europe and Central
Asia (2002); and Deprived of their Liberty, a study of Caribbean prisons.
47

comentarios y recomendaciones en torno a la reforma del Código

Penal mediante comparecencias orales y escritas.

Actividades (mayo-junio 2002)

Se aprovechó la visita de Lady Stern y se organizaron y realizaron reuniones de

trabajo con la Secretaria de Justicia, Hon. Anabelle Rodríguez y su equipo de trabajo,

con el Secretario de Corrección y Rehabilitación, Hon. Víctor Rivera, y visitas a la

Penitenciaría con el grupo de trabajo del Secretario.

Nuevamente la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana instituyó,

en esta ocasión un taller clínico, un curso de dos créditos, en el que cinco estudiantes

analizan la parte especial del Código, en las oficinas de la Comisión. De otra parte, el

Rvdo. Fernando Picó, conocedor de asuntos correccionales y profesor universitario en

el sistema correccional de Puerto Rico, ha prestado su asesoramiento.

Se recabó y logró la cooperación de la Oficina del Contralor, celebrándose

reunión de trabajo para atender la visión de esa Oficina en torno al Código y se obtuvo

un compromiso del Profesor Dr. Santiago Mir Puig, Director del Departamento de

Derecho Penal de la Universidad de Barcelona, internacionalmente reconocido

penalista, con una autorización del Decano de la Escuela de Derecho de la Universidad

Interamericana, Lcdo. Luis N. Negrón Portillo, para que visite esa institución a ofrecer

un curso sobre la Reforma. Se está contemplando una sesión ejecutiva de la Comisión

con el Profesor Mir Puig en septiembre 2002.

Durante las próximas semanas se recibirá el testimonio en vista pública de la

Secretaria de Justicia y una reunión con el Arzobispo de San Juan, Mons. Roberto
48

González.

Quede consignado que todas las gestiones indicadas en este informe fueron

personalmente atendidas por la Dra. Dora Nevares, algunas fuera de Puerto Rico durante

visitas suyas personales, tanto en Washington, New York y Barcelona, sin costo para el Senado

de Puerto Rico.

Estado de Situación de las Fases

1. Fase inicial de organización

Durante los meses de noviembre de 2001 a enero de 2002 se

realizaron las siguientes tareas:

1. Desarrollo de los objetivos, metodología y plan de

trabajo, por el Presidente de la Comisión de lo Jurídico y

la Dra. Dora Nevares-Muñiz, asesora a cargo de la

Revisión del Código Penal.

2. Designación y contratación de personal de apoyo por el

Presidente del Senado y el Presidente de la Comisión de

lo Jurídico.

a. Entre noviembre y diciembre de 2001 se contrató a

la Dra. Dora Nevares; tres estudiantes investigadores; y una

oficial administrativa, Sra. María Teresa Rivera, con licencia del

Departamento de Justicia.

b. En marzo de 2002 se contrató a la Lcda. Yanira Sierra Ramos.


49

3. Designación de funcionarios que servirán de enlace por el Presidente

de la Comisión de lo Jurídico y las agencias concernidas. La Oficina

de la Gobernadora, la Secretaria de Justicia y el Secretario de

Corrección están colaborando personalmente. El Presidente de la

Cámara de Representantes designó al Lcdo. Luis Vega, y la Sociedad

para Asistencia Legal está participando a través de su Presidente.

2. Fase Analítica

Esta fase comprende un análisis del Código Penal, según vigente. Las personas

responsables de esta labor lo son la Dra. Dora Nevares, el personal de apoyo y de

enlace y consultores que se contraten para tareas específicas. A la fecha de este

informe se han preparado los siguientes documentos de trabajo.6

1. "Análisis del contenido de la Ponencia del Secretario de Justicia sobre

el P. del S. 1229 de 1992", por la Dra. Dora Nevares con la

colaboración de Aura Lynn Kregloh, el cual fue sometido al senador

Báez Galib en noviembre de 2001.

2. Informe "Leyes que Enmiendan al Código Penal", por la Dra. Dora

Nevares, completado en febrero de 2002. Incluye Tablas de Leyes

Enmendatorias.

3. En abril de 2002 se completó una Evaluación del Modelo de Penas del

Código Penal, por la Dra. Dora Nevares.

6
Todos los documentos están disponibles para examen en las oficinas del Proyecto de Revisión del Código
Penal.
50

4. Estudio comparado de la Parte General del Código Penal de Puerto

Rico con otros códigos penales y Proyectos Modelos, completado en

junio de 2002. Este informe incluye un estudio comparado de las

disposiciones de la Parte General del Código Penal de Puerto Rico,

según vigente, con los Códigos Penales de varios países. Entre ellos se

ha incluido a: España, Colombia, Chile, Argentina, Cuba, Paraguay,

Perú, Venezuela, México, Canadá, Francia, Australia, Alemania,

Finlandia y Suecia. También se han comparado con códigos modelos y

anteproyectos de código. Entre ellos: Código Penal Modelo del

American Law Institute, Código Penal Federal Propuesto (1971),

Australia Model Criminal Code, Código Penal Tipo para

Latinoamérica, Borrador Robinson, Borrador Pagán, Borrador Silving

y Borrador Miró.

La organización del informe expone un estudio comparado para cada tema de la parte

general del Código Penal de Puerto Rico, vigente. El propósito es que sirvan de documentos

de trabajo para que, junto con las recomendaciones surgidas durante las vistas públicas y

sesiones ejecutivas de la Comisión de lo Jurídico, además de las reuniones con distintos grupos

de interés, los asesores comiencen la redacción de un borrador de Código, a ser sometido a la

consideración de la Comisión de lo Jurídico del Senado y a distintos grupos de interés, del

cual debe culminar en el Proyecto del Código Penal para Puerto Rico.

Cada documento de trabajo por tema, tiene su respectiva tabla de contenido. En la

preparación de estos estudios trabajaron varias personas, por lo que cada documento reconoce
51

la participación de cada quien. Los estudios comparados de códigos se ordenan bajo los

siguientes temas:

1. Garantías de Legalidad

2. Culpabilidad

3. Causas de Exclusión de Responsabilidad Penal y otros Eximentes

4. Participación

5. La Responsabilidad Penal de la Persona jurídica

6. Las Penas para Personas Naturales7

7. El Concurso de Delitos

8. La Reincidencia

9. Las Medidas de Seguridad

10. La Extinción de las Acciones y de las Penas

11. La Tentativa y el Desistimiento

5. Se ha iniciado la recopilación de datos estadísticos. La

Sociedad para Asistencia Legal se comprometió con la

doctora Nevares a enviar datos solicitados. La

Administración de Corrección y Rehabilitación proveyó

los datos solicitados. También se solicitarán datos a la

Administración de Tribunales y a la Policía de Puerto

Rico, según sean necesarios.

7
El tema de las penas para personas naturales es sumamente extenso, por lo que en este informe solo se
incluyen algunas de las tablas comparadas de códigos penales. Existen otras tablas y los siguientes informes que
complementan el tema: “Evaluación del Modelo de Penas del Código Penal de Puerto Rico”, marzo 2002; “Revisión
de Literatura sobre Alternativas a la Reclusión”, junio 2002, y Bases Teóricas para un Modelo de Penas (en
progreso), todos escritos por la Dra. Dora Nevares-Muñiz.
52

6. En julio de 2002 se comenzarán los estudios

comparados de la Parte Especial del Código Penal de

Puerto Rico con otros códigos penales y proyectos

modelos.

7. Será necesario auscultar científicamente los valores

comunitarios respecto a las conductas delictivas. Se

contempla hacer estudio de campo durante el otoño

del 2002.8

3. Fase de Impacto

Esta fase está señalada para el año 2003. La misma requiere la redacción previa

del anteproyecto del Código Penal o cuando menos el modelo de sentencias. En esta

fase se llevarán a cabo las proyecciones de impacto penitenciario. Para realizar esta

tarea se está contemplando solicitar ayuda de la Administración de Corrección y

Rehabilitación. En su defecto, dicha tarea la deberá hacer un estadístico consultor a

contratarse.

4. Fase de Redacción

Esta fase está señalada en el plan de trabajo aprobado por la Comisión de lo

Jurídico para enero a junio de 2003. No obstante, la doctora Nevares entiende puede

comenzar la redacción del anteproyecto para noviembre de 2002 con la ayuda de la

Lcda. Rosa Bell Bayrón, asesora en legislación, y del personal de apoyo. En la

redacción del anteproyecto del Código Penal se incorporarán las recomendaciones de

8
Sujeto a disponibilidad de fondos.
53

los grupos de trabajo y vistas públicas, junto a los datos que surjan de la fase analítica.

Será necesario contratar un asesor en lingüística que velará por la consistencia,

claridad y precisión del lenguaje.

El anteproyecto final del Código Penal deberá ser aprobado por la Comisión de

lo Jurídico antes de su radicación. El plan de trabajo aprobado por la Comisión

señalaba que el mismo deberá completarse a más tardar antes de la segunda sesión

ordinaria de 2003. No obstante, se contempla que dicho anteproyecto esté listo para

marzo de 2003. De tener listo el anteproyecto del Código Penal en marzo de 2003,

permitiría someter el proyecto durante la primera sesión ordinaria del 2003 para ser

considerado por la Asamblea Legislativa.

5. Leyes Especiales

Como parte de la reforma del Código Penal se impactarán otras leyes. Entre otras,

las Reglas de Procedimiento Criminal, las leyes sobre libertad a prueba y condicional,

la Ley Orgánica de la Secretaría de Corrección, y varias leyes especiales. Esta fase se

iniciaría luego de completarse la redacción del anteproyecto del Código Penal. La

misma se ha pautado para julio a diciembre de 2003. La misma se haría

simultáneamente al proceso de participación en las vistas públicas cuando se esté

considerando el proyecto del nuevo Código Penal por la Asamblea Legislativa.

Respetuosamente sometido,

Eudaldo Báez Galib


Presidente
Comisión de lo Jurídico
54
55

Vistas Públicas y Ponencias en


torno a la Resolución del
Senado 203
56

Vista Pública de la Comisión De Lo Jurídico


22 de abril de 2002

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Inicia las vistas señaladas para
hoy, donde estamos atendiendo la Resolución del Senado 203.
Son las diez y diez de la mañana (10:10 a.m.). Mis excusas por no
llegar a las diez de la mañana, pero hubo una serie de asuntos imprevistos.
Tenemos con nosotros ya un primer deponente que es el honorable
Víctor Rivera González, Secretario del Departamento de Rehabilitación y
Corrección.
Para efectos de récord se encuentra acompañándome la Directora
del Proyecto del Código Penal, la doctora Dora Nevárez.
Vamos a suplicarle al señor Secretario que se adelante, que dé su
nombre.
Para récord hago constar que se nos ha entregado una ponencia escrita, la
cual habrá de dársele mucha consideración, e inclusive recordar para
efectos de récord, que el propósito de estas vistas iníciales, es palpar
el sentir de todas las entidades públicas y privadas, el sentir de ellos
en torno a cómo esta Comisión debe dirigirse en sus funciones
cuando comencemos en la etapa de redacción. Por eso tenemos la
doctora con nosotros que es la persona que está básicamente
atendiendo este asunto.
En cuanto al deponente, es importante hacer constar también que
sus expresiones cuando tuvimos la reunión grupal, nos ha movido
grandemente en la filosofía que él expresó y que compartimos. Por tal
razón, ya se le ha anunciado extra oficialmente, que estamos invitando a
Puerto Rico una persona de Inglaterra, que es una estudiosa de este tipo de
pena rehabilitadora, etcétera.
Con eso dicho, señor Secretario, muchas gracias por venir y puede
comenzar.
SR. RIVERA GONZALEZ: Muy buen día al señor Presidente de la
Comisión de lo Jurídico, honorable Eudaldo Báez Galib; a la Asesora de la
Comisión, la doctora Dora Nevárez de Muñoz, así también como a los
asesores jurídicos de esta Comisión.
Sometimos ya una ponencia escrita, la misma lógicamente, se auto
explica.
Vamos a utilizar los 10 o los 15 minutos que se nos ha concedido
para entrar unos asuntos que tienen que ver, más que nada, con la
conceptualización y hacer unos señalamientos en específico, sobre el
contenido del Código Penal.
57

Seguimos en línea con nuestra anterior expresión de que, y no


tenemos la menor duda de que así se hará, pues sabemos que está en las
mejores manos el proceso de asesoramiento en cuanto a la reforma del
Código Penal, de que tenemos que hacer unos ejercicios a veces, simples,
nunca simplistas, de conceptualización. Qué es lo que queremos con la
evaluación de un Código Penal para Puerto Rico. Cuál va a ser el enfoque
que se le va a dar; a dónde queremos que nos lleve la letra, y si es posible
que esa letra se ejecute, a fin con la política pública gubernamental de
penalizar las conductas que se salen de lo ordenado jurídicamente y de
rehabilitar adecuadamente al transgresor de la norma, para que no se
convierta en una carga socioeconómica, adicional a las que ya tiene el
Estado.
De entrada sugerimos que el enfoque debe de partir desde el nombre
que se le va a dar al instrumento de evaluación social. Se nos ocurre el de
Código de Ordenamiento y Protección Social que está muy en línea con los
títulos que se le dan en naciones europeas y en Centro y Suramérica.
Ordenamiento en todo aquello relacionado al establecimiento de la norma
al cumplimiento de la misma; y protección social en términos latos, en
términos amplios, no dirigido exclusivamente a la protección social de la
víctima y del resto de la sociedad, sino a la protección social que debe de
tener el transgresor de la norma para ser reeducado, rehabilitado y
propiciar su reinserción en la sociedad.
Cualquier enfoque que se le dé a la propuesta de reforma al Código
Penal de Puerto Rico, debe de tener muy en cuenta el impacto
socioeconómico del mismo. Y me referiré en unos segundos a las llamadas
medidas de seguridad, que lamentablemente aparentar, ser letra muerta
en el Código, porque económicamente el Estado no puede afrontar la carga
con la cual es responsabilizada por el instrumento conocido como Código
Penal.
Otra pregunta que puede ser retórica en estos momentos, pero que
lógicamente debe de encontrar contestación la Comisión y sus asesores, es
para quién queremos aprobar el Código. ¿Se quiere aprobar para
beneplácito de los políticos? ¿Se quiere aprobar en función de las presiones
sociales que ejercen los grupos profesionales que se dedican a ello? ¿Se
quieren aprobar para conciliar posiciones con una prensa que cada día
editorializa más en la vida cotidiana puertorriqueña o se quiere hacer
verdaderamente un instrumento de evaluación de ordenamiento social que
conlleve sacrificios en simpatías públicas?
Terminado el marco de la conceptualización, quiero hablar un poquito
sobre los tipos que he visto a la pena ponderada, para ver si en alguna
forma calo en tratar de modificar la misma.
A mí me preocupa grandemente la utilización del concepto de pena
ponderada para asignarle unos valores numéricos anuales o mensuales a la
parte punitiva de la conducta que se trata de disuadir, que no se repita o la
conducta que se quiere castigar.
58

Creo que no debemos de ir a unos valores sociales en promedio. Yo


creo que ésta es una labor que debe de ser realizada por profesionales del
derecho, de la sociología sicosocial del país y que ellos sean los
responsables de establecer la norma de medición social de la pena. Este es
un asunto tan serio y tan delicado en el cual considero que no debe de
entrar una mentalidad promedio a tener algún tipo de peso en la
evaluación de la pena, máxime cuando todos conocemos que lo que es en
estos momentos contemporáneo, pasa a ser obsoleto en dos o tres años, y
además con lo rápido que se mueve el ritmo de vida social que llevamos, la
creación de nuevos delitos, así como la intensidad en la gradación de los
existentes y de los creados, varía día a día. Esto debe ser un asunto
dedicado tan sólo, o atendido tan sólo por personas que tengan
verdaderamente especialización.
Quiero hablar un poquito también de una verdadera y eficaz
integración del sistema de justicia criminal, incluyendo inclusive los
tribunales de justicia.
El Código Penal no puede ser un instrumento aislado, como señalé
anteriormente, de una realidad o de la realidad socioeconómica del país, ni
tampoco debe de estar aislado de la interacción que va a tener en función
de la fase investigativa con la policía de Puerto Rico en la fase de
procesamiento, con el Departamento de Justicia, así también como las
reglas de procedimiento criminal, las reglas de evidencia y el resultado
final de la validación o legitimación o la parte que tiene que ver con juzgar
la norma o el incumplimiento de la misma en los tribunales.
Me preocupa grandemente la forma y manera en que actividades de
naturaleza social se han penalizado durante los últimos 25 años. En el
Código hay una catálogo de penas que responden a relaciones
interpersonales entre los residentes en el país o que responden a
actividades de naturaleza socioeconómica, que ya tienen un refrendo y una
sanción, ya sea en el área administrativa o en el área civil, por mol de las
acciones de daños y perjuicios, y que día a día hacen más difícil la gestión
investigativa de la Policía de Puerto Rico, del ministerio público y de los
fiscales. Esa integración y ese mejor funcionamiento de un Código Penal en
función de un ordenamiento en el cual trabaja todo un sistema de justicia
criminal, debe de enfocar primordialmente, en proceso despenalización o
descriminalización.
En igual forma, entiendo que debe de considerarse en alguna de las
etapas, ya sea previo a la radicación de la denuncia, o luego de radicada
ésta y encausado en el sistema judicial la misma, procesos de conciliación
y de mediación.
Brevemente, les voy a leer una lista de delitos en el Código Penal,
que pueden ser conciliados o mediados con la ventaja de que la
intervención de la Policía de Puerto Rico se minimiza y puede reenfocarse
para la atención de los delitos graves o de aquellos delitos menos graves y
graves, que vayan a áreas de violencia contra la persona o contra el Estado
y lógicamente el mayor beneficiado serían los tribunales de este país. Me
59

refiero a los delitos de daños, tanto el grave, como el menos grave. La


llamada agresión simple, la seducción, la difamación, el adulterio, el
incumplimiento de la pensión alimentaria, la apropiación ilegal menos
grave, la apropiación ilegal de propiedad intelectual, la alteración de datos
que identifican las obras artísticas, científicas o literarias; la ratería o hurto
de mercancía en establecimientos comerciales, la fijación de carteles, el
fraude en las construcciones, la insuficiencia de fondos en la emisión de
cheques; y por último, la alteración a la paz, delito cuya penalización y
cuya judicialización lo que trae son consecuencias mayores a las previstas,
porque una vez se pone en juego el mecanismo de investigación y de
interdicción policiaca y un tribunal emite un fallo de culpabilidad o no
culpabilidad, las cosas en vez de tornar a un período de paz, por el
contrario, se deforman, se transfiguran y traen agresiones mayores, y traen
una erosión en las relaciones vecinales.
En qué forma el Código puede atender, despenalizando, pero sin
dejar sin atención este tipo de delito. Propongo que se evalúen las figuras
del conciliador o del mediador y que se cree una oficina a esos efectos,
regionalizada en las trece regiones en que se divide judicialmente el país o
en que se divide la Policía de Puerto Rico. El ámbito de supervisión de esas
oficinas o de esas regiones, pues se lo dejo a la Comisión, ya que en estos
momentos no tengo la idea de cómo hacerse.
Si entendiera la Comisión de que esto no debe de ser materia reglada
por el Código Penal, pues miren, yo recomiendo la vuelta al llamado Juez de
paz que tuvimos en una ocasión, que hacía gestiones de mediador o de
conciliador, o recomiendo, inclusive, que se evalúe los llamados tribunales
comunitarios, tal como se estila en algunos países caribeños o como se
estila en algunos países europeos a un menor grado; pero no podemos
seguir cargando con este amplio catálogo de delitos criminales al ministerio
público, a la Policía de Puerto Rico, ni a los tribunales de este país.
Por otro lado, y en la misma línea de las despenalización, estoy
pensando en algo más que el Código, aquellos delitos de la Ley de Tránsito
que no sean el conocido como 5-201, negligencia temeraria al conducir un
vehículo de motor, así también como conducir bajo los efectos de bebidas
embriagantes o el 5201-b, que es cuando se ocasiona por conducto de un
accidente, lesiones graves, deben de ser totalmente despenalizados. La
Policía de Puerto Rico, yo creo que sería la más beneficiada, así como los
tribunales de Puerto Rico. Y seguir el mismo sistema de conciliación y
mediación que estoy proponiendo o establecer con exclusividad, sin
derecho a acceso a los tribunales, multas administrativas. Estoy hablando
de la Ley de Tránsito que no tiene nada que ver con el Código Penal,
porque entiendo que hay leyes especiales que por el efecto que tienen en
el mejor desenvolvimiento del sistema de justicia criminal, deben de ser
evaluadas y tuteladas en el Código Penal, dentro de una filosofía y una
conceptualización de ordenamiento que vaya a fin con la mejor interacción
de la Policía de Puerto Rico, el ministerio público y los tribunales en todo
este proceso punitivo y a la vez de rehabilitación.
60

En igual forma y en la misma línea, tenemos que prestarnos a


procesos salubristas. Ahora, yo quiero puntualizar por un minuto y quiero
enmarcarme en lo que quiero señalar con salubrista, porque en Puerto Rico
como que se estila el conceder licencia al salubrismo, exagerando la
aplicación del mismo. Salubrismo no es legalización de sustancias
controladas, a lo cual me opongo y me opondré toda la vida, porque
entiendo que implica la rendición del sistema humanista de creencia en el
ser humano y del poder de rehabilitación. Salubrismo no es
necesariamente medicar con sustancias que están prohibidas, a lo cual me
opongo, excepciones hechas a aquellas en que se quiera aumentar el por
ciento de funcionalidad de un adicto que no tiene otra forma de funcionar
socialmente o sicosocialmente que no sea bajo la inducción de una
sustancia controlada como la metadona, que es lo menos malo, pero
continúa siendo malo. O sea, debemos de aspirar a una sociedad libre de
drogas, pero en aquellos casos, en que se certifique que médicamente es
imposible, hay que buscar la funcionalidad de ese ser humano por su
propio bien y por el bien del resto de la sociedad.
Al salubrismo que me refiero es a uno que atienda las condiciones de
salud mental como una enfermedad, y aquí quiero ir al Artículo 71 del
Código Penal, si no me equivoco, que es en estos momentos una de las
medidas de seguridad existentes en cuanto a los alcohólicos y
dependientes adictos. Le establece una medida de seguridad que permite
el que a estas personas se le dé un tratamiento especializado, pero es en
las instituciones penales. No estamos hablando de programas de desvío. Y
yo quisiera saber cuáles son esos tratamientos especializados que se
brindan, aparte de los que den la Administración de Servicios de Salud
Mental y contra la Adicción, los que da Salud Correccional y los que da el
Departamento de Corrección y Rehabilitación, que son mínimos e
inadecuados y no pueden alcanzar la totalidad de la población.
El enfoque salubrista debe de ser uno de desvío previo a la
experiencia criminal, y debe de darse en una etapa bastante precoz sin
necesariamente llegar al tribunal, y estoy causa común con la Policía de
Puerto Rico y con la Administración de Tribunales para ahorrarles tiempo y
esfuerzo para dedicarse a la atención de los delitos de violencia y de los
delitos que atentan contra la indemnidad sexual de mujeres y de niños.
A donde voy es que si adoptamos esa posición salubrista, los casos
por infracción al Artículo 4.04 de la Ley de Sustancias Controladas que
ahora se atienden por dos desvíos, la 404b y la Regla 247.1 de las de
procedimiento criminal, serían atendidos antes de llegar al tribunal. Por
quién, se me ocurre que no tiene que ser por la Administración de Servicios
de Salud Mental y Contra la Adicción. Yo entiendo que la agencia a la que
se le supone un “expertise” en el área de rehabilitación, es al
Departamento de Corrección y Rehabilitación que es el que debe de hacer
el estudio sicosocial inmediatamente después de la intervención que tenga
la Policía de Puerto Rico, ir canalizando ya de manera compulsoria y como
parte de una negociación de que hay dos vías, la continuación del
61

procedimiento normal y rutinario con presentación de denuncia y acusación


por el ministerio público o el desvío para tratamiento interno o ambulatorio,
bajo la supervisión de la Administración de Corrección.
Entiendo, considero, que problemas como el hacinamiento carcelario,
problemas como la dificultad del manejo masivo de casos en términos de
investigación por la Policía de Puerto Rico, la presencia constante de los
policías como testigos en la sala de investigaciones, vista preliminar y juicio
y las consecuentes y recurrentes suspensiones, así como el atiborramiento
de los calendarios de los tribunales, se vería, yo diría, bien favorecido si
tenemos una conceptualización salubrista de aquellos casos de uso, uso,
uso, posesión de sustancias controladas, y lo recalqué como en 4
ocasiones. En igual medida con la despenalización de los casos
relacionados con la Ley de Tránsito.
Ya concluyendo, el área de medidas de seguridad en el Código Penal
es un desastre, es letra muerta y no se puede implementar. Le
recomendaría a la Comisión que tenga mucho cuidado cuando entren al
área de medidas de seguridad, las cuales yo prefiero redenominar, como
medidas de protección social y establecer dos tipos de protecciones, una
lógicamente a la víctima y al resto de la sociedad y otra a la protección al
individuo transgresor en términos de su derecho constitucional a la
rehabilitación.
Lo relacionado a los delincuentes sociales peligrosos que está
manejado bien deficientemente en el Código Penal y eso es un delito de
violencia básica, de patrones repetitivos, me da pena tener que admitirlo,
de poca o ninguna rehabilitación porque hay que cambiar unos moldes
sicológicos que son bien difícil de volver a reestructurar, tiene que
obligatoriamente dirigirse la Comisión a prestar tratamiento de
readaptación y en esas áreas tiene que haber el seguimiento en la libre
comunidad y la consecuente información a cualquier persona que pudiera
afectarse por la liberación, ya sea por el cumplimiento de sentencia o por la
participación en algún tipo de programa de libertad condicional.
En cuanto al área de aplicación de las penas, que no es otra cosa que
la sentencia, lógicamente ahí mi enfoque va en dos vertientes. Número
uno, entiendo que el sistema judicial debe de recuperar en alguna medida,
el grado de discreción del que disfrutaba cuando existía la Ley de
Sentencia Indeterminada, por lo mismo que señalé al principio, presiones
de todo tipo, y presiones que una u otra forma aparecían en los primeros
cintillos en la portada en la prensa del país. La legislatura entendió bien o
mal de que era necesario quitarles ese grado de discreción a los jueces y
creo que debe de reevaluarse en estos momentos; por qué razón, no es
que esté abogando porque se le quite la discreción a la Administración de
Corrección, en cuanto a los programas de libertad condicional, pases
extendidos, desvíos electrónicos. Yo creo que debe de mantenerse. Debe
de mantenerse, pero modificándose, dándole a los tribunales una mayor
inherencia en diferentes periodos del cumplimiento de la sentencia. ¿Por
qué razón? Miren, de las tres ramas de gobierno, la que mejor puede
62

resistir las presiones son los tribunales. Tenemos un Tribunal Supremo


cuyos miembros tienen nombramientos de por vida, y tenemos unos
tribunales de el Tribunal de Circuito de Apelaciones, cuyo término de
nombramiento es por 16 años, y los tribunales de instancia por doce.
La Rama Ejecutiva en los puestos de confianza, en los puestos de
Secretario, que recibimos presiones de todos los lados, tenemos un
nombramiento ni siquiera por cuatro años garantizados, sino por el tiempo
que entienda el gobernador o la gobernadora que somos de servicio. Así
que los funcionarios de la Rama Ejecutiva son los más expuestos a
presiones. Los legisladores en segundo término por el hecho de la
reelección y de las primarias, que tienen cada dos o tres años. Así que
entiendo que debe de ponerse un grado mayor de responsabilidad en quien
mejor lo pueda hacer y con más independencia de criterio que es en la
Rama Judicial.
En cuanto a la sentencia tengo que abogar por la alternativa a la
pena de cárcel. Todos los delitos menos graves, salvo aquellos que
impliquen violencia o que constituyan una amenaza de por sí, deben de ser
desviados en una u otra forma. Miren, nos estamos prestando a las
presiones. Le voy a dar un ejemplo, y lo conocí como fiscal y lo conocí
como juez, la llamada ratería, el “shop lifting”. Cada vez que hay un “shop
lifting”, va el director de seguridad de la tienda al tribunal y van pidiendo
encarcelamiento porque ellos quieren eliminar al tecato o al adicto o a la
adicta a drogas que se le mete a la tienda por departamentos y les lleva los
“cd’s” o les lleva los “cassettes”. Nadie piensa en una alternativa de
tratamiento, sino en salir de ese problema, por lo menos por un término,
entre cuatro y seis meses.
Así que me reitero en que salvo los delitos de amenaza y los delitos
de agresión grave, menos grave, deben de ser o desviados o deben de
tener pena de multa y ninguno pena de cárcel.
Otras alternativas que sugiero es el arresto domiciliario y se pueden
preguntar por qué lo sugiero si está en el Código. Mire, por que eso no se
implementa. Otro de los problemas grandes que hay en este país, aunque
se diga que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, es
que prácticamente medio mundo desconoce lo que está penado y aquí en
este país está penado lo criminal, lo civil, lo administrativo, y estamos por
todos los lados expuestos a pena de cárcel. Yo entiendo que tiene que
haber una publicidad adecuada entre los integrantes del sistema de justicia
criminal. Tiene que haber una publicidad adecuada si el pueblo hacia el que
va a ser denunciado por la transgresión de la norma, tienen que usar los
medios masivos de comunicación para que esa juventud que se levanta,
que se creen vulnerables e inmunes a pasar ni siquiera un día en la cárcel,
sepa el catálogo de delitos por el cual tiene que cumplir.
En igual forma sugiero, los arrestos de fin de semana en la institución
penal, lo que propicia la productividad y mantenerse en el trabajo y no
estamos castigando a quien no hay que castigar, y que siempre castigamos
a la familia. Metemos preso a una persona y ahí el Estado se tiene que
63

hacer cargo con una pluralidad de ayudas de los hijos que se quedan en la
calle, de la esposa o del esposo, que no tiene culpa de la incidencia
delictiva del marido o de la esposa, que en una u otra forma, conturbó el
ordenamiento jurídico.
Y otra cosa que hay que hacer la cláusula sobre trabajo comunitario.
Miren, eso hay que refinarlo. Eso tampoco funciona. Aquí hablamos de
trabajar en forma integrada y en forma refinada. Cuántos lo hacemos yo
me pregunto, si hay unas avenidas para evitar, no hablo yo del
hacinamiento carcelario, sino el castigar a quien no se debe de castigar. El
Código Penal o la ejecución del mismo o el desconocimiento del mismo por
las agencias que integran el sistema de justicia criminal, penaliza tanto o
más a veces al resto de la familia que al infractor de la ley.
Para concluir, y hablando ahora en lo que es más tocante al área de
corrección y rehabilitación.
Han habido muchas presiones en cuanto a la aplicación retroactiva o
a la aplicación de la Ley 49 de 26 de mayo de 1995 y a la bonificación a los
confinados. Claro, que si se establece una guía de sentencias que sea
razonable y justa, no tendríamos que hablar de bonificación, pero yo
todavía sigo sin entender la diferencia en pena entre la violación y la
sodomía. Yo entiendo que ambos delitos vulneran la indemnidad física y
sexual de un ser humano y es más oprobioso dentro del nuestra cultura
chauvinista, la misma sodomía que la violación.
Así que entiendo, que más que ponderar las penas, debe de
establecerse una pena justa y razonable. Las penas excesivamente largas,
penas de por vida, la abominación de la reincidencia habitual, que tal como
está redactada, anticipo que el Tribunal Supremo de Puerto Rico, podría
declararla inconstitucional en el caso apropiado, pues deben de ser
revisadas en su totalidad.
Si se aprueba un Código Penal que establezca unas sentencias justas
y razonables, aun así sería necesario establecer un derecho de bonificación
para los confinados, porque no todos los confinados y confinadas son
iguales. Lo único que en vez de concederla como se concede ahora, y esto
es ley, no es que lo conceda así el Secretario de Corrección, antes de que
la persona empiece a cumplir, se le hace el computo y se le rebajan de 10
años, cuatro años y el cómputo es seis, y ahí se saca la mínima, la máxima
y el tiempo en el momento en el que él va a ir ante la Junta de Libertad
bajo Palabra. Si se hace de manera justa y razonable, nos eliminamos esa
bonificación absurda y precoz, pero podemos mantener un derecho a
bonificación como parte de la discreción del Secretario de Corrección, para
unos casos verdaderamente justos y meritorios, que los hay.
En cuanto a los programas de desvío, yo entiendo que no es
necesario que el Código sobre enfoque en la bondad o falta de virtud de los
mismos, pero sí creo que el Código debe de integrar todo lo relacionado a
los procesos pos sentencia y de rehabilitación, incluidos aquellas leyes que
tienen que ver con salida temprana de las instituciones penales y que la
legislatura debe de pasar juicio sobre ellos, en términos de conceder un
64

refuerzo positivo o premiación, mantenerlo en el Código, aquellas


confinadas y confinados que sí lo ameriten y seguir excluyendo aquellos
delitos violentos que no hay razón que reciban aval legislativo o aval
administrativo, en términos de salida, como son los delitos de asesinato,
secuestro, violación, sodomía.
Esa es básicamente mi intervención. Les voy a pedir como me aparté
bastante de la ponencia escrita, les voy a pedir que lo vertido oralmente lo
hagan parte de la versión escrita de mi ponencia.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, de hecho, voy a hacer la
transcripción y se la voy a devolver para que usted corrija cualquier
concepto.
Secretario, una excelente ponencia. De salida me gustaría, para que
se vaya tranquilo, explicarle que no tiene que pedirle tanto a la Comisión
que haga “equis” o “ye”, porque nosotros pretendemos que usted sea
parte del proceso. Al igual que vamos a solicitarle a la Secretaria de
Justicia, porque a diferencia de otras ocasiones, nos gustaría que cuando el
producto final esté, ya lleve el sello de todas las personas, para que no se
inicien unos debates innecesarios. Que el debate que quede en la cola, sea
el debate de tuétano, donde ya es inevitable, y entonces lo resolveríamos a
base de ese debate. Pero tratar de llegar con el Código.
De hecho, notará que a mi izquierda está una persona, el licenciado
Vega, que él representa o está como observador del Presidente de la
Cámara. Por eso es que yo estoy intentando de que cuando esto salga,
hasta la Cámara de Representantes ya esté empapada de todo lo que
estemos, cosa de que cuando el proyecto pase de aquí a allá, por lo menos
yo tengo a quién echarle la culpa.
Secretario, noto que usted aborda el tema desde varias perspectivas,
por lo menos en su testimonio oral. Está el derecho sustantivo, derecho
procesal y lo que yo me atrevería a llamar, el derecho correccional, que de
por sí es una disciplina que hasta se codifica en algunos lugares. Cree
usted entonces que en el Código Penal debiéramos incluir - esto es una
suposición, no es que lo colija de lo que usted lo dijo, sino que me
interesaría escuchar su opinión -, en vez de uno desarrollar un código
correccional, poner en el Código Penal los elementos de un código
correccional. O sea, qué pasa después de la sentencia.
HON. RIVERA GONZALEZ: Claro, como sugiero que sea un código de
ordenamiento y protección social, considero necesario que partamos desde
la etapa precoz del proceso de intervención con el ciudadano, hasta la
etapa final de su reinserción social.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por eso trae el concepto desde
el desvío hasta la bonificación.
HON. RIVERA GONZALEZ: Es correcto.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que dicho sea de paso, yo
entiendo que aquí nosotros le hemos dado una definición incorrecta en la
práctica al desvío. El desvío, en las jurisdicciones donde se crea, es previo a
que los procesos se inicien. Por eso cuando se habla del desvío en los
65

asuntos de familia, lo que lo hemos convertido en realidad es en una


probatoria o en una sentencia suspendida. Cuando que el desvío es antes
de que el tribunal tenga que intervenir en los casos meritorios. En eso
estoy claro entonces, el espacio del Código, usted lo delimita desde el inicio
previo a la intervención, hasta la post- sentencia.
HON. RIVERA GONZALEZ: Es correcto, y en línea con lo que usted
señaló, también en línea con algunos códigos europeos y suramericanos,
que incluyen por excepción, lo que podemos considerar como reglas de
procedimiento criminal y de derecho probatorio. Por ejemplo, si la Comisión
adopta la sugerencia de iniciar unos procesos de despenalización por
conducto de desvío, por conducto de conciliación y mediación, pues tendría
que implantarse por conducto de una regla, básicamente procesal, en el
mismo Código Penal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Afortunadamente, también
vamos a atender las reglas. Ya el Juez Presidente me adelantó que vamos a
trabajar con eso. Recordará que usted estuvo presente, de hecho, cuando
él estuvo aquí.
También habla usted de las guías de sentencia. Debiéramos atender
también dentro de este amplio Código, las guías de sentencia.
HON. RIVERA GONZALEZ: Yo considero que sí, que el Código debe de
ser un instrumento que atienda todos los asuntos que tienen que ver, no
tan sólo con la transgresión, sino también con los procesos de sentencia y
corrección.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Usted mencionó una figura que
yo tuve la oportunidad al inicio de mi profesión utilizar mucho, que era el
famoso Juez de Paz. Cuando lo quisieron eliminar, yo lo objeté
vehementemente, porque yo recuerdo que el Juez de Paz resolvía el 25 por
ciento de los conflictos que llegaban al sistema judicial. Y los resolvía en la
sala de su casa, a las tres de la mañana, cuando no había ningún otro juez
que pudiera bregar. Y le añadía un elemento que no es legislable,
obviamente, pero que existía ya por uso y costumbre que era el elemento
humano. El muchacho que llegaba porque le había dado una pedrá a otro.
Pues él llamaba a los padres y llamaba a los muchachos y los ponía allí a
darse la mano y se acabó. Que podría no funcionar, pero es una institución
interesante, que aunque no es del Código, pero podríamos analizarla cómo
los tribunales comunales. Hay mucha materia de donde cortar.
Cuando usted habla también de sacar del Código algunos tipos de
delito de un catálogo y se le quedó uno, que los medios de comunicación
han estado vehementemente estudiando y creo que vienen con una
ponencia...
HON. RIVERA GONZALEZ: La payola.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que es libelo.
HON. RIVERA GONZALEZ: Ah, el libelo.
HON. RIVERA GONZALEZ: Dejarlo en el ámbito civil de daños y
perjuicios bajo las leyes especiales de libelo, bajo la premisa de que en
realidad lo que se busca es eso, no necesariamente la penalización. Y si
66

vamos a buscar las estadísticas, al igual que la seducción, usted no ve


casos. O sea, nadie lleva casos, y hay que recordar que los códigos tienen
que reflejar la verdad social. Como dicen ustedes los abogados: “malum
prohibitum malum in se” Ya los “malum in se” sabemos que tienen que
estar, pero los “malum prohibitum”, pues…
Secretario, yo tengo montones de preguntas que hacerle, pero como
vamos a tener la ventaja de tenerlo permanentemente arrestado, sin
bonificación en esta Comisión, allí podremos discutir muchos de los
pormenores. Si la licenciada...
DRA. NEVAREZ: Para recordarle que ponga en su calendario la fecha
del 16 y del 17, porque como parte de este proceso donde el Senador dice
que nos está reclutando, nos vamos a reunir con esta experta en el área de
sentencia, Vivian Stern que viene desde Inglaterra, con todo el enfoque
europeo, y yo estoy segura que van a salir unas ideas muy buenas para
incorporar en este trabajo. Así que contamos con usted.
HON. RIVERA GONZALEZ: Cómo no.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El licenciado Vega tiene
alguna...
LCDO. VEGA: Obviamente, primero para registro, significar el interés
que tiene el Presidente de la Cámara en seguir este proceso para integrar
la participación de este Cuerpo lo más pronto posible y de la manera más
coherente, y en ese sentido, pues hemos recibido instrucciones de él, de
participar de la invitación que hace el senador Báez Galib para que
vayamos teniendo un rol en el mismo y vayamos atendiendo algunos
asuntos y de depurando algunas de las cosas que hay que depurar, para
facilitar una consideración positiva de esta importante medida, y en ese
sentido formalmente agradecemos al senador Báez Galib, a su equipo de
trabajo, a la Comisión por facilitar este mecanismo de interacción
extraordinaria.
Tenemos su ponencia, vamos a estar evaluándola, sin embargo, ya
hemos escuchado parte de su exposición, Secretario, me parece y esto lo
hemos dialogado en otras ocasiones, usted interesa que uno de los
componentes fundamentales del ordenamiento penal en Puerto Rico, en lo
que tiene que ver con usted, es la flexibilidad que pueda tener el
Departamento para hacer a través de sus programas, de sus
bonificaciones, alguna serie de alternativas, hasta de limpiar o mejorar la
imagen de los récords de los confinados, una institución que además de
administrar las penas que se ubican en los tribunales, además de tener los
programas que tiene, tenga la habilidad proactiva de influir, de instar si se
quiere, a la rehabilitación a través de una flexibilidad en autoridad que
pueda tener el Departamento. Usted entiende que eso debe ser un
componente fundamental de esta revisión específica del Código.
HON. RIVERA GONZALEZ: Básicamente, estoy en dos vertientes, una
en devolverle el grado de discreción que tenía el juez, cuando podía dictar
la sentencia de manera indeterminada entre un mínimo y un máximo. Y
dos, mantener todo lo relacionado a los programas de desvío, pases
67

extendidos que tiene la Administración de Corrección ahora, porque


ayudan a el proceso de rehabilitación y propician una reinserción social
ordenada, dentro de un camino de atención y de terapia.
En igual forma, pues señalé de que independientemente de que se
creen unas guías de sentencia, que nunca debe de eliminarse el abono a
aquellos confinados y confinadas que verdaderamente demuestren que
están haciendo un esfuerzo sobre el resto de la población.
LCDO. VEGA: Pero también yo estoy consciente que usted ha
pensado, y lo ha pensado en voz alta, ha sido parte del debate público, de
la posibilidad de que el Departamento a través de su figura y obviamente,
o sea, del Secretario obviamente, del andamiaje que se haga para esos
efectos, pueda en cierta medida, certificar, pueda informarle a la
comunidad, informarle a las autoridades, que independientemente de que
va a haber, por ejemplo, un historial penal de una persona que sea ex
convicta, que ha habido algún tipo de progreso o que ha habido algún tipo
de situación que amerita que se atienda con un ojo más benévolo a esa
persona cuando se reintegre a la libre comunidad y que en ese sentido, eso
es una facultad adicional que puede tener el Departamento para incentivar
la plena o la más profunda rehabilitación de la población penal en Puerto
Rico. ¿Eso usted visualiza que pueda tener algún tipo de interacción con lo
que estamos discutiendo en esta Comisión?
HON. RIVERA GONZALEZ: Pudiera tenerla. Se está refiriendo el
licenciado Vega a dos proyectos de ley que se radicaron por petición en el
Senado por la honorable Margarita Ostolaza que son de iniciativa de la
persona que habla ante la Comisión, uno de ellos va predicado en darle una
mejor oportunidad a el confinado o la confinada que sale a la libre
comunidad de conseguir empleo; por qué, porque por un lado sabemos que
tiene un certificado de antecedentes penales maculado y lógicamente es
una legislación de control y notificación social de una conducta punible
previamente. No puedo pensar que se pueda eliminar el certificado de
antecedentes penales, pero propuse....
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yo creo que aquí se aprobó
algo. No sé si fue en mi Comisión. Sí, eso pasó.
HON. RIVERA GONZALEZ: Era para crear la carta de recomendación
del Secretario que balanceara.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Eso se aprobó por nuestra
Comisión.
HON. RIVERA GONZALEZ: Ah, pues excelente. Eso nos va a ayudar
muchísimo en algunos casos. Y en igual forma, esa carta de recomendación
ayudaría en el segundo proyecto, para poder eliminar del certificado de
antecedentes penales los graves, en vez de en cinco años, en tres, y los
menos graves, en vez de tres, en uno.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Secretario, antes de que se
vaya, yo he recibido muchas cartas de confinados. Cómo yo podría bregar
con eso. Hay la posibilidad de uno poder dar una vista allí, si usted lo cree
razonable.
68

HON. RIVERA GONZALEZ: Cómo no, se puede, cómo no.


SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O traerlo o por escrito, como
usted crea en términos de seguridad. Usted decide.
HON. RIVERA GONZALEZ: No hay mayor problema de seguridad y yo
creo que si hay una Comisión que esté evaluando reformas al Código Penal,
debe de dársele la oportunidad a los confinados de...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cómo haríamos, porque
tampoco uno podría escuchar a todo el mundo, quizás si alguno de cada
penal es traído a un sitio central y escucharlo.
HON. RIVERA GONZALEZ: Podríamos celebrar vistas, si ustedes lo
entienden a bien, en la Penitenciaría Estatal, que tiene un cuadrángulo en
el centro que es apropiado para ese tipo de reunión, y traer confinados.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Si no llueve, si no llueve.
HON. RIVERA GONZALEZ: Si no llueve, pero tratamos de alquilar unas
carpas porque para mí es bien importante que los confinados tengan la
posibilidad de expresarse. Y traería de todas las instituciones penales, le
pediría a los mismos confinados que sean los que seleccione.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Podríamos sacar un día entero.
HON. RIVERA GONZALEZ: Se puede sacar.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pregunto, ¿le es mejor a
ustedes un día fin de semana, que no sea en la semana?
HON. RIVERA GONZALEZ: Cualquier día.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Un domingo, por ejemplo.
HON. RIVERA GONZALEZ: Puede ser un domingo, cualquier día,
cualquier día puede ser. Y la idea suya nos encanta.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fantástico.
HON. RIVERA GONZALEZ: Por que los confinados pueden aportar
excelentes ideas.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fantástico, se me ocurre tal vez
un sábado o un domingo, porque en día de semana, pues hay tanto ajetreo,
y así uno le dedica el tiempo completo. Vamos a coordinarlo con usted a la
mayor brevedad, y puede adelantarle a quien le pregunte allá, que vamos
para allá.
HON. RIVERA GONZALEZ: Cómo no. Perfecto.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues quiero anunciar también
que la Secretaria de Justicia, también iba a testificar hoy. Tiene su ponencia
de hecho, pero me llamó de urgencia. De hecho, la prensa hoy consigna la
reunión que van a tener sobre Vieques, pasado mañana en Washington, y
ella tuvo que salir desde ayer o antes de ayer y no podía estar presente.
Así que está excusada. Tan pronto yo tenga la ponencia de ella, se la voy a
enviar a usted y la suya se la voy a enviar a ella. Pero si ustedes quieren
pelear allá, pues pelean allá.
HON. RIVERA GONZALEZ: Nos conciliamos todos o lo mediamos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias, Secretario.
Agradecido enormemente y ya nos veremos entonces en la cárcel.
HON. RIVERA GONZALEZ: Cómo no. Permiso para retirarnos.
69

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hasta luego.


¿Hay algunas de las personas deponentes que estén presentes? Pues
vamos a aprovechar porque como adelantamos con el Secretario y no ha
llegado todavía de la Oficina del Contralor, a menos que no haya llegado
ahí. No, okey.
¿Usted trajo ponencia escrita?
LCDA. RAMOS ROSARIO: Sí, la entregué, honorable.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Recuerde que la idea es que
deponga por 15 minutos. Como ya tenemos la ponencia, puede explicarla.
No tiene ni que leerla, si quiere. La cosa es que no me pase de los 15
minutos.
LCDA. RAMOS ROSARIO: Buenos días, honorable senador Báez Galib y
demás miembros de la Comisión.
Para récord, soy la licenciada Aileen Ramos Rosario, Directora de la
Oficina Legal, de la Administración de Servicio de Salud Mental y contra la
Adicción, y estoy en representación de la doctora Dalila Agilú Labalet,
Administradora de AMSCA.
Nuestra posición es ciertamente, endosamos cabalmente esta
resolución. Nosotros entendemos que nuestro Código Penal necesita ser
revisado en su totalidad para atemperarlo a nuestra realidad social,
económica, cultural y política.
En la revisión del Código Penal es imperativo tomar en consideración
el enfoque terapéutico del problema de uso y abuso de sustancias y
alcohol, ya que es de todos conocido que la incidencia criminal relacionada
al uso de drogas ha ido en aumento, lo que afecta todos los componentes
del sistema de justicia criminal, incluyendo tribunales de justicia, sistema
correccional, policía, sistemas de apoyo a tratamiento y rehabilitación.
Durante los años 93-94 el 58 por ciento de la clientela evaluada para
ingreso a tratamiento en AMSCA, fueron referidos del sistema de justicia
criminal. Nuestra Ley Orgánica nos impone la responsabilidad de formular e
implantar los programas de prevención, tratamiento y rehabilitación para
personas con desórdenes mentales, adicción y dependencia a sustancias y
alcohol.
Muchas de estas conductas que exhiben estos pacientes son
criminalizadas. La revisión del Código Penal deberá tomar en consideración
el enfoque de justicia terapéutica ya adoptado y viabilizar alternativas para
que estas personas reciban el tratamiento especializado individualizado,
que su condición mental y de adicción amerita.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me permite un segundito.
LCDA. RAMOS ROSARIO: Cómo no.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Es que me adelanté porque con
el Secretario acabé antes, y aunque ustedes iban dos, ahora son tres. Así
que acabo con ellos. Adelante.
LCDA. RAMOS ROSARIO: Sí, también entendemos que se debe
evaluar el enfoque de la intervención del sistema judicial como el
responsable primario de la eficacia de la administración de la justicia
70

criminal. Se debe continuar reforzando la función del juez hacia la


reintegración del individuo a la sociedad, dándole más facultades para
seleccionar alternativas distintas a la reclusión en la imposición de
condenas, y concediéndoles además la función de monitorear el
cumplimiento de la sentencia. En eso coincidimos con la posición del
Secretario de Rehabilitación.
De esta manera se reenfoca la visión tradicional del sistema hacía la
represión y castigo, cuando ya se ha incurrido en la conducta punible, hacía
una visión de justicia terapéutica, de prevención y control de la sentencia.
Esto ciertamente redundará en minimizar los niveles de reincidencia de la
conducta delictiva.
En cuanto a específicamente a la Regla 242-41 del procedimiento
criminal, lo que nosotros estamos recomendando es que en la revisión
se atempere esa regla con la Ley de Salud Mental de Puerto Rico, Ley
408 del 2 de octubre del 2000, para garantizar los derechos estatutarios
y constitucionales de las personas inimputables o improcesables por
incapacidad mental.
Como sabemos nuestra agencia tiene a cargo la administración del
Programa Tas de Adultos, y Odcor que son programas de desvío, mediante
la Regla 247.1 de Procedimiento Criminal para personas acusadas de delito
relacionados al uso de sustancias.
Esta clientela del Programa Tas procede de referidos de abogados, de
jueces, fiscales, socio-penales y del propio ofensor adicto. Actualmente, el
Programa Tas presta servicios de desvío para adictos ofensores en las trece
regiones judiciales que componen el sistema de justicia criminal; San Juan,
Bayamón, Carolina, Ponce, Guayama, Mayagüez, Caguas, Humacao,
Aibonito, Fajardo, Arecibo, Aguadilla y Utuado.
También administramos el Programa de Cortes de Drogas o conocido
como Drugs Courts, que surgió como una alternativa para lidiar con el
impacto desbastador de las drogas y su relación con el crimen, y ante la
necesidad de ofrecer servicios a esa población que estaba cometiendo
delitos, debido a su condición de adicción a drogas. Se cambió el enfoque
tradicional de criminalizar tales conductas sin atender el aspecto
terapéutico.
Este nuevo enfoque de justicia terapéutica integra el tratamiento
para abuso de sustancias, sanciones e incentivos, en aquellos casos no
violentos para rehabilitarlos bajo estricta supervisión judicial.
En cuanto al programa de Drugs Courts, empezó con subvenciones
federales. Ya la legislatura asignó los fondos al Departamento de Justicia
para ser distribuidos entre los diferentes componentes del sistema de
justicia criminal, que se entiende Administración de Tribunales,
Administración de Corrección, la Sociedad para la Asistencia Legal, Policía
de Puerto Rico, la Oficina para el Control de Drogas, y AMSCA que es el
responsable del componente de tratamiento.
71

Actualmente el Programa Drugs Courts está funcionando en seis


regiones judiciales, Arecibo, Bayamón, Carolina, Guayama y Ponce, y en el
nuevo año fiscal, 2002-2003, AMSCA se propone desarrollar y abrir dos
nuevas cortes de drogas en los pueblos de Mayagüez y Humacao.
También AMSCA cuenta con dos laboratorios toxicológicos, ubicados
en San Juan y Ponce para el monitoreo de los pacientes atendidos mediante
el Programa Tas y Drugs Courts.
En cuanto a alcoholismo para tratamiento de abuso y uso de alcohol,
AMSCA presta servicios a través de la unidad de alcoholismo en Centro
Médico con capacidad de aproximadamente 20 camas y además ofrecemos
orientación bajo la Ley 9 a aquellas personas convictas por manejar en
estado de embriaguez.
También para el próximo año fiscal, se desarrollarán nuevas clínicas
de alcoholismo, en cada uno de los centros de salud mental, con énfasis en
mujeres y servicios de alcance comunitario.
En cuanto a nuestros niños y jóvenes, administramos el Programa
Tas Juvenil, el Treatment Alternative for Juvenile Ofendors, el cual ofrece la
opción de tratamiento a menores ofensores relacionados con el abuso y
dependencia de sustancias. Este programa tiene su base legal en la Ley de
Menores de Puerto Rico, y su propósito también es el desvío del
procedimiento formal judicial a jóvenes ofensores con probatoria de uso y
abuso de sustancias. El programa presta servicio de desvío en 7 distritos
judiciales; Mayagüez, Arecibo, Aguadilla, Bayamón, San Juan, Caguas y
Carolina.
Básicamente, nosotros endosamos la Resolución del Senado 203,
sabemos que la encomienda de revisar el Código Penal no es tarea fácil.
Son muchos los componentes a revisarse, pero confiamos que esta
honorable Comisión realizará un trabajo de excelencia y profesional y
objetivo, para que nuestro Código Penal sea un instrumento efectivo y
justo, no solamente para reprimir y penalizar las conductas prohibidas, sino
que aporte a la prevención y control de la criminalidad, así como al
tratamiento del ofensor adicto a substancias y alcohol y a las personas
declaradas incapaces mentalmente.
Nos reiteramos en brindar toda la colaboración que esta honorable
Comisión tenga a bien solicitarnos para el logro de esta encomienda.
Cordialmente la doctora Dalila Agilú Laballet, Administradora de la
Administración de Servicio de Salud Mental y Contra la Adicción.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias.
Es obvio que gran parte de su testimonio va dirigido a los aspectos
procesales, más que sustantivos, sobre las reglas, que aunque es muy
posible que intervengamos con ella; además el mero hecho de un código
fuerza a que las reglas se revisen, pero no es nuestra tarea principal en
este momento.
Lo que sí me gustaría es utilizar el “expertise” de ustedes, su
profesionalismo, en torno a una serie de asuntos, que si pudieran
escribirnos un memorial y ..., por ejemplo, todo lo relacionado con las
72

sustancias controladas, se atiende mayormente por ley especial, hasta qué


punto debiéramos incluirlas en el Código Penal.
O sea, desde el punto de vista de ustedes, asumiendo que es un área
social prohibida que requiere unos remedios. Segundo, usted escuchó
porque estaba presente cuando el Secretario hablaba sobre los desvíos por
un lado y sobre las consecuencias pos sentencia por otro. Cómo nosotros
debemos ver el área de sustancias controladas, considerando los desvíos,
antes de que se entra al proceso, y lo relacionado con pos sentencia,
máxime que ustedes es el ente que brega con el pos sentencia y con la
persona que tiene sus problemas, etcétera. O sea, esas dos áreas, me
gustaría que ustedes las analizaran con más particularidad para que nos
ayude a nosotros a ver lo que ustedes sienten sobre el respecto y si hay
alguna otra área sustantiva, o sea, que tenga que ver con el Código, con
las prohibiciones, con los mecanismos de protección, y más que nada, con
la rehabilitación; llevando en mente que nuestra Constitución es la única
que tiene una disposición sobre rehabilitación. Por supuesto, tiene la
coletilla de mientras los recursos los hayan y nunca los hay, pero por lo
menos recordando que es una obligación constitucional, una
recomendación constitucional.
Si, la doctora tiene alguna...
DRA. NEVARES: Buenos días, me solidarizo con lo que le ha pedido el
Senador y vamos a estar bien atentos tan pronto llegue la información y ya
le estaremos llamando para darle seguimiento.
LCDA. RAMOS ROSARIO: Cómo no.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Licenciado Vega.
LCDO. VEGA: No, estaríamos esperando por los documentos que el
señor Presidente ha esperado, sin embargo, sí queremos recalcar nuestra
preocupación de ver cómo en textos de ley uno puede legislar, como decía
ahora, actitudes del sistema, como es la del fortalecimiento del
componente de la justicia terapéutica, que en la medida en que eso se
pueda atender, pues ciertamente es algo que debe permear el texto de la
ley, reconociendo que eso la letra, pues no es lo más importante en esto.
Esto requiere un reenfoque y un fortalecimiento de unas tendencias que
gracias a Dios hemos visto iniciarse, pero que va a necesitar, pues quizás
una nueva manera de pensar sobre este tema y reconocer, que además de
personas que delinquen son personas que tienen un problema de salud.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doctora.
DRA. NEVARES: Sí, se me ocurren dos preguntitas que si también nos
pudieran contestar. Una pregunta es que nos gustaría ver si ustedes creen
que sería viable incluir las prohibiciones y las sanciones en los delitos
relacionados con sustancias controladas en el Código o si lo ven más viable
manteniéndolo en ley especial como está ahora.
Recuerdo que cuando hubo las discusiones del 1229 se incluyó un
capítulo con ciertas conductas delictivas como parte del Código. Así que
nos gustaría ver su opinión.
73

Y la otra es sobre las medidas de seguridad. Sabemos que son letra


muerta, hay problemas conceptuales en cómo están conceptualizadas en el
Código. Hay unos problemas mayores en términos de la implantación de
las mismas, pues prácticamente unas medidas que económicamente no
eran viables desde el principio, pero sería bueno ver la posición de la
agencia, con respecto a las medidas de seguridad.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cuánto tiempo usted más o
menos cree que necesite, lo que le estamos pidiendo no es fácil claro.
LCDA. RAMOS ROSARIO: Dígame la honorable Comisión, cuánto
tiempo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, no, razonable, porque ahora
estamos en la etapa ésta de estudios. Todavía no estamos en la etapa de
redacción, pero tal vez un mes más o menos.
LCDA. RAMOS ROSARIO: Cómo no. Yo creo que es razonable.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Bien. Muchas gracias.
LCDA. RAMOS ROSARIO: Bien, buenos días.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Gracias por venir y nuestros
saludos a la doctora.
Contralor, que el récord refleje que le devolvieron la pluma por si en
el mañana no hay...
Digo también quiero instruir a los funcionarios de la Comisión, por
ejemplo, noto en el público al señor Sánchez, que va a ser deponente. Y si
hay algún otro deponente que le den copias de todas las ponencias, de
forma tal que cuando ellos vengan, traigan el beneficio de las ponencias
anteriores.
Adelante la Oficina del Contralor.
LCDA. SARCINA: Muy buenos días a los miembros de esta honorable
Comisión, para efectos del récord, se dirige la licenciada Jenny Sarcina
Rivera en representación del contralor de Puerto Rico, honorable Manuel
Díaz Saldaña, quien solicita muy respetuosamente lo excusen por no poder
comparecer personalmente ante ustedes el día de hoy.
Me acompaña el licenciado Luis Feliciano Carreras, Consultor Externo
de nuestra oficina.
Pasamos a leer las recomendaciones a la Resolución del Senado 203,
del primero de marzo del 2001, que remitiera la Oficina del Contralor, a
petición de esta honorable Comisión de lo Jurídico del Senado de Puerto
Rico, el pasado 19 de abril.
Estamos de acuerdo con la intención de la Resolución. La misma
representa la continuación de los trabajos que quedaron inconclusos en
1992. Sin embargo, consideramos que es necesario atemperar el Proyecto
del Senado 1229, cuyo contenido se está tomando como punto de partida
para esta revisión a las últimas enmiendas que ha sufrido el Código Penal y
a las nuevas realidades del pueblo puertorriqueño.
Nos hemos limitado a evaluar las secciones del Proyecto del Senado
1229, correspondientes a los delitos contra la propiedad y los delitos contra
el erario, la fe y la función pública, las conductas delictivas tipificadas en
74

estos delitos son las que con mayor frecuencia nuestra oficina refiere al
Departamento de Justicia para su investigación y acción correspondiente.
A continuación emitimos nuestros comentarios sobre las enmiendas
propuestas por dicho proyecto a dichas secciones.
En cuanto al Artículo 166 que tipifica la apropiación ilegal agravada,
en el Proyecto del Senado 1229, este artículo se elimina.
Nos preocupa la eliminación del agravante en el inciso a. Este
agravante aplica cuando el objeto de la apropiación son bienes o fondos
públicos.
Por otro lado, el inciso a, del Artículo 216, regula la conducta de todo
funcionario, empleado público o toda persona que tiene algún control sobre
fondos públicos y se apropia de éstos.
Aunque el Artículo 216 aplica a toda persona que aunque no sea
funcionario o empleado público, incurre en una conducta constitutiva de
apropiación ilegal; dicho Artículo sólo establece la prohibición en cuanto a
los fondos públicos y no protege otros bienes del estado. Tampoco tipifica
como delito las actuaciones antijurídicas que se cometen, por ejemplo,
contra entidades privadas de beneficencia. Estas entidades solicitan con
frecuencia, donativos y aportaciones económicas de entidades del Estado;
a diferencia del Artículo 216, el Artículo 166 a, tipifica como delito toda
actuación ilegal constitutiva de apropiación ilegal contra entidades del
Estado y contra entidades privadas, independientemente de la cantidad y
cobija, además de los fondos de estas entidades, los demás bienes que
poseen.
El Capítulo 2 de la Sección décima del Código Penal, debe
mantenerse en su estado actual. Este Capítulo, denominado
defraudaciones, tipifica distintos tipos de fraudes, en los Artículos 183 al
182 a.
El proyecto del Senado 1229 propone la consolidación de estos
delitos en un tipo general, denominado fraude o estafa. Entendemos que
este nuevo artículo tendría problemas con cumplir con el principio de
legalidad. Todo delito debe describir claramente la conducta específica que
se está pretendiendo penalizar de tal manera que una persona de
inteligencia promedio pueda entender cuál es la conducta que se está
prohibiendo. Las leyes que crean delitos no pueden ser vagas, debido a que
se estaría violentando el derecho constitucional que tiene todo ciudadano a
un debido proceso de ley. Además, al consolidar en un solo delito varias
conductas delictivas que comprenden elementos específicos y diferentes,
aumenta la probabilidad de que se aplique por analogía a conductas que no
están expresamente definidas en el referido Artículo.
El Artículo 202 a, Intervención Indebida en los Procesos de
Contratación de Subasta o en las Operaciones del Gobierno, no debería ser
redefinido a los fines de establecer penas distintas, dependiendo de si hubo
beneficio económico para la persona que comete el delito, o si el beneficio
económico fue para un tercero. Debido a que lo que ese Artículo intenta
proteger es la transparencia de las operaciones gubernamentales.
75

El Artículo 204, retención de documentos que deben entregarse al


sucesor, no deben ser enmendado con el propósito de establecer una pena
de trabajo comunitario, o multas, cuando un funcionario o un empleado
público retiene en su poder o se niega a entregarle a su sucesor, los
archivos, expedientes, documentos y demás papeles pertenecientes a su
despacho. Esta pena no es proporcional al daño que pueda ocasionar a la
administración pública el que un funcionario o empleado, desaparezca
documentos que son esenciales para una sana administración pública. Esta
enmienda no toma en consideración el cúmulo de situaciones que el
pasado proceso de transición puso al relieve y que ha ocasionado la
presentación de varios proyectos de ley en la legislatura, con el objetivo de
regular estos procesos de transición.
El Artículo 216, delitos contra fondos públicos, no debe ser redefinido
a los fines de establecer penas distintas, dependiendo de si hubo un
beneficio económico o no, para la persona que comete el delito, debido a
que la política pública del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto
Rico, es penalizar severamente a las personas que aprovechando su
posición de administrador, depositario o encargado de fondos públicos, los
utiliza para su propio beneficio o incurre en actos de descuido en el
desembolso de los fondos públicos. A tono con esta política pública, la
persona que comete este delito, sin obtener beneficio económico debe ser
sancionada de igual forma, que aquella que lo obtuvo.
Por otro lado, estamos de acuerdo con la inclusión de la protección
de la propiedad pública, en la tipificación de este delito.
El Artículo 217, listas fraudulentas y otros actos ilegales, debe
permanecer redactado, conforme a la enmienda de la Ley Número 279 del
21 de agosto de 1999. El objetivo de dicha Ley era, entre otros, disponer
penalidades a las acciones de un funcionario público municipal por aceptar,
suscribir o expedir declaraciones falsas en cotizaciones u otros
documentos.
En atención a los numerosos señalamientos que nuestra oficina ha
realizado por irregularidades en los procedimientos administrativos,
relacionados con la forma y manera de proceder, para solicitar, aceptar y
registrar cotizaciones, entendemos que el inciso d debe ser modificado
para que lea: “solicitare, redactare, expidiere, ofreciere o presentare
declaraciones falsas o fraudulentas en certificaciones o documentos
requeridos por la legislación fiscal del Estado Libre Asociado o de los
municipios”. A tono con esta modificación estarían incursos en este delito,
todas las personas que participen en una esquema de preparación y
presentación de cotizaciones falsas en perjuicio del erario.
Los Artículos 272 y 275, posesión y traspaso de documentos
falsificados y falsificación de licencias, certificado y otra documentación
respectivamente, no deben ser redefinidos a los fines de establecer penas
distintas, dependiendo de si una persona posee un documento o
instrumento falsificado o si efectivamente, usa, circula o vende el mismo.
76

Estos delitos intentan proteger la confianza que inspiran


determinados documentos, que son necesarios para llevar a cabo diversas
transacciones. Por tal razón, es que la mera posesión, debe ser castigada
con igual rigurosidad que el traspaso del documento.
Por otro lado estamos de acuerdo con la inclusión de un nuevo
Artículo 271a, falsedad ideológica, donde se tipifique toda actuación
consistente en incluir declaraciones falsas en un documento auténtico.
Actualmente este tipo de conducta ilícita no está regulada por el Artículo
271, falsificación de documentos.
Ninguno de los delitos contra el erario, la fe y la función pública, o
que envuelva propiedad o fondos públicos, debe ser enmendado, a los fines
de establecer una pena de multa, trabajo comunitario o una combinación
de ambas, debido a que esta pena no es proporcional a la severidad de
estos delitos. El patrón de conducta que se observa en estos delitos, es que
se trata de delitos llevados a cabo por funcionarios o empleados públicos,
con un perjuicio sustancial a la confianza pública que se deposita en ellos el
patrimonio del Estado. Se trata de actuaciones y conductas, que no sólo
lesionan la administración pública y la confianza del pueblo en las personas
que laboran en el sector público, sino que también afectan al erario.
La autoridad conferida al servidor público, nunca debe ser utilizada
para beneficio propio, ni en detrimento del pueblo para al cual está
obligado a servir. No deben olvidarse que vienen al gobierno
voluntariamente y que en el desempeño de sus funciones están obligados a
cumplir con la ley, los reglamentos y los códigos de ética aplicables.
Por tal razón recomendamos que las personas convictas por dichos
delitos, cumplan un mínimo de tiempo en prisión, antes de ser elegibles a
algún tipo de libertad condicional. Y que cuando exista la pérdida de
propiedad o fondos públicos, siempre se imponga la pena de restitución.
El Artículo 78, que es la disposición que regula la prescripción de los
delitos, debe permanecer redactada en su forma actual. Este Artículo fue
enmendado por la Ley 51 del 5 de agosto de 1993, en atención a los
numerosos actos de corrupción que quedaban impunes, debido a la
prescripción de la acción penal, antes de que se completara el proceso de
investigación y radicación de cargos criminales.
Por tal razón, el Artículo 78 propuesto en el Proyecto del Senado
1229 constituye un retroceso. Además entendemos que los delitos contra
el erario, la fe y la función pública o que envuelvan propiedad o fondos
públicos, no deben prescribir, independientemente del sujeto activo del
delito que lo cometa.
Finalmente recomendamos que se adicione el Artículo que plantea el
Proyecto de la Cámara 880, radicado el 28 de marzo de 2001, el cual
tipifica como delito grave la resistencia o obstrucción de una investigación
o auditoría de la Oficina del Contralor.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias.
Obviamente, el Contralor se dirige mayormente al área delictiva que
le es más de su competencia. Pero noto que también él recomienda, en
77

términos de las penalidades, que aunque relacionado con los delitos al


erario, etcétera, pero que tiene que ver con cumplir la pena, establece la
restitución como que debe ser siempre obligatoria - Sin embargo, me
gustaría escuchar un poco más, sé que no pueden hoy, porque vienen con
una preparación específica -, pero si pudieran atender la siguiente
situación, más o menos.
Se ha hecho, el planteamiento de que las penas fijas no es el mejor
remedio para atender el asunto y que debiéramos volver al sistema de las
penas indeterminadas. O sea, que un juez tenga el poder de penar de equis
a equis.
Se ha planteado también el que los delitos menos graves, que no
impliquen violencia o los delitos que por su naturaleza son - la palabra no
es jurídica, pero vamos a usarla - gruesos, que no vayan a prisión, o sea,
que se le aplique unos sistemas adicionales, como la reclusión en el hogar
o la reclusión los fines de semana. Se lo planteo porque obviamente,
debiéramos ver todos estos delitos al erario público bajo el prisma de una
filosofía penal de rehabilitación, que es lo que la Constitución manda.
Por el resto, es una ponencia bien precisa, o sea que no da margen a
que yo haga preguntas porque es bien bastante precisa y tenemos ante
nuestra consideración los planteamientos de ustedes por lo que los felicito,
porque uno tiene una idea de cuál es su posición, aunque uno pueda o no
estar de acuerdo. Aunque le adelanto, en esta etapa de los procedimientos
no existe tal cosa como estar o no estar de acuerdo, porque estamos
empezando. Tenemos que elaborar una filosofía comprensiva alrededor de
todo esto, siempre pensando que un código refleja a una sociedad.
Adelante, por favor su nombre para récord.
LCDO. FELICIANO: Se dirige Luis Feliciano Carreras.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Digo, no es que no hayamos
visto antes. Lo único que antes el pelo no era tan blanco como ahora,
pero...
LCDO. FELICIANO: Eso es la nieve.
Yo le presto servicio a la oficina del Contralor como consultor externo
y cuando llegó esta solicitud de su parte, pues yo fui quien le sugerí que
debíamos hacer un esfuerzo de examinar las partes del Código Penal que
tienen que ver con los delitos contra la función pública que es la que más
aplica al trabajo de la Oficina del Contralor. Y de hecho, le sugerí también
que nos reuniéramos, como en efecto tuve una reunión con los directores
del nivel alto de la oficina para que les presentaran algunas experiencias
que hayan tenido en sus auditorías, que pudieran ser tipificadas como
delito, si es que las ha habido.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Excelente.
LCDO. FELICIANO: Y en ese particular el señor Contralor le dio
instrucciones a los auditores “seniors” que le suministraran este tipo de
información, lo cual todavía no ha sido incorporada.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, se me ocurre, al
usted traer ese planteamiento - que dicho sea de paso, que el récord refleje
78

que el amigo ha sido no solamente fiscal, sino jefe de los fiscales, o sea,
que habla la voz de la experiencia -, se me ocurre que quien sabe si en una
de esas reuniones pudiera estar presente la doctora, para que ella reciba
de primera mano, esa experiencia. Yo creo que eso es una idea
excepcionalmente buena, porque el Código no es otra cosa que las
prácticas en la calle.
LCDO. FELICIANO: Claro. Yo no sé el cuál va a ser el producto de ese
insumo que va a haber, porque los noté un poquito como que no les gustó
la idea, pero sí a mí me consta que debe haber, porque personalmente yo
estoy prestándole servicio a la oficina hace como 12 años, desde que me
retiré de fiscal y ha habido situaciones donde se nos ha consultado,
situaciones donde hay actividad ilegal, pero que no es delito, y que debiera
ser delito. Por ejemplo, me recuerda un caso donde se nos consultó que el
utilizar propiedad pública para beneficio particular, era un caso de un ex
senador, que se constituya eso delito o no y en cuanto uno examina el
Código ve que se refiere a servicios, no a propiedad. Por ejemplo, utilizar
servicios, beneficiarse del servicio público, pues es un delito, pero si usted
coge una computadora, por ejemplo, y se la lleva para su casa y la usa, eso
no es delito de acuerdo con el Código Penal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sin embargo, hay un caso, el
alcalde de Morovis, de hace 12 años, más o menos, donde usaba el
vehículo para campaña. La Ley Electoral lo permitía y el Tribunal Supremo
declaró que era inconstitucional la Ley, por cuanto él no podía utilizar
propiedad del Estado para campaña; obviamente, estamos hablando ahí de
campaña.
LCDO. FELICIANO: No, y el tipo de funcionario que es, o sea, que
tiene una función. O sea, no deja de ser político mientras es funcionario. O
sea, que eso es otro aspecto. Pero hay una serie de situaciones que yo
entiendo que podríamos quizás aportar mucho. Y en ese particular
investigaría estando yo prestándole servicio a la oficina, pues ofrecerme de
alguna manera puedo participar de alguna forma en la confección...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Indíquele al Contralor que estas
sugerencias van a ser atendidas bien específicamente, máxime, cuando
viene de un peritaje y un “expertise”. Indíquele también que esa idea me
gusta. La posibilidad de que la doctora se reúna con la gente, que camina
en la calle para el Contralor. Inclusive, eso podría hasta dar margen a hacer
un análisis de lo existente.
LCDO. FELICIANO: Correcto.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y su tratamiento en la vida
diaria, en el mundo real ese de la calle, que muchas veces la legislatura no
lo ve.
LCDO. FELICIANO: Sí, la recolección, digo cumplir con los distintos
elementos de los delitos, pues muchas veces están escritos y cuando uno
va a la calle, pues se encuentra con algunas dificultades que son más bien
de tipo práctico.
79

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Le voy a pedir también que le


den copia de la ponencia del Secretario de Corrección, donde él toca el
tema de las penas y donde se inclina a favorecer las opciones de la pena,
de la restricción domiciliaria, de la restricción en los fines de semana,
permitiendo la productividad del individuo para evitar que sea una carga
sobre la sociedad. Y tras polar eso a ese cliente de ustedes normal que
viene siendo el funcionario público, que obviamente no puede seguir
siendo funcionario público; pero quien sabe si uno pueda buscar el
mecanismo de rehabilitación por ahí. Estudiar esos elementos ya vistos a
través del prisma de la Oficina del Contralor, o sea, como ve eso. Si
pudieran hacer eso, sería para nosotros una grandísima ayuda y si se
puede la reunión esa, pues no avisa para que la doctora esté allí con el
Contralor, con usted, me consta que ustedes se deben conocer porque la
doctora siempre ha asesorado en Justicia.
Sí, me indica la doctora que eso ocurrió cuando la contralor Ileana
Colón Carlo, que ella se reunió en varias ocasiones con ellos para discutir.
O sea, que esta ponencia no pone fin, sino que lo que abre es el apetito
para más preguntas, más dudas. Creo que ella habló de que se reunieron
en 1948, por ahí fue más o menos.
Tiene la doctora alguna pregunta.
LCDA. NEVARES: Bueno yo tenía varias preguntas sobre la ponencia
en términos de... pero me parece que si va a haber esta reunión, que yo
estoy segura que el licenciado y la licenciada la van a propiciar, pues
entonces allí compartiremos lo que tenemos y yo estoy segura que nos
contestarán todas esas preguntas.
LCDO. FELICIANO: Cómo no.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El licenciado Vega tiene otra
pregunta.
LCDO. VEGA: Brevemente, que obviamente la doctora y el licenciado
pueden levantar como defensa, que para el 1948 el Contralor todavía no
estaba creado constitucionalmente, así que eso lo salva de la alegación
que hace el senador Báez Galib.
Primero, me quiero solidarizar con el planteamiento del señor
Presidente, de agradecer lo particular y lo minucioso y lo específico de las
recomendaciones porque nos dan un punto de partida sobre esta área que
para mí es muy importante por eventos recientes, obviamente que al país
han consternado; y lo que iba a hacer, la pregunta o el comentario, usted,
licenciada, lo cubre en su página 3 y página 4, que tiene que ver un poco
con la valoración, con una valoración ética que se le da a este tipo de
conducta criminal, si no la entendí de manera incorrecta. Usted señala, me
parece, un juicio ético a la hora de evaluar adicional, a la hora de evaluar
este tipo de delitos contra la función, contra el erario, en el ejercicio
indebido de autoridad conferida por ley, por constitución o por elección; y
me parece que el punto que usted plantea en términos de que esto primero
no hay un derecho a ser funcionario público, no hay un derecho absoluto a
participar de la vida pública, sino que es un privilegio voluntario, que el
80

pueblo confiere de manera directa o indirecta, de manera directa como


hace con el senador Eudaldo Báez Galib, con los funcionarios electos,
alcaldes o gobernador, etcétera, o de manera indirecta como lo hace con
usted y conmigo que somos personas que trabajamos en el servicio público
por una invitación que se no hizo y que en ese sentido, tenemos un grado
de responsabilidad adicional; porque además de estar velando por los
bienes, además de estar velando por el funcionamiento, yo creo que
también estamos preservando un fideicomiso de confianza del pueblo de
Puerto Rico y que ese elemento es fundamental a la hora de bregar con los
delitos de la función pública y que ese elemento debe permear el enfoque
de esa parte del Código Penal.
Ciertamente hay que bregar con el componente de la rehabilitación,
ciertamente hay que bregar con el componente de la flexibilidad a la hora
de juzgar y de imponer penas, pero me parece también que dentro del
margen de lo constitucionalmente permisible, los funcionarios públicos, los
electos y los designados, los que son como el senador, y los que son como
usted y como yo, debemos estar expuestos por esa voluntariedad de venir
a servirle al país a un estándar estricto, quizás de un carácter estricto
adicional, porque en ese sentido es un privilegio, es un honor servir, y
también es una gran responsabilidad porque no sólo estamos hablando de
daños físicos, de daños materiales, sino de daños a la misma confianza y a
la misma estabilidad institucional de la sociedad y del sistema de gobierno
puertorriqueño. No sé si tiene algún comentario a esa expresión.
LCDA. SARCINA: En cuanto a lo de las penas, sí nosotros entendemos
que hay ciertas penas que son desproporcionales en cuanto a la conducta
de los funcionarios, tomando en consideración, que no son personas
peligrosas para la sociedad, entre comillas.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Son peligrosas para el bolsillo.
LCDA. SARCINA: Exacto, pero nuestra preocupación va más allá que
además de la rehabilitación, la pena sea de tal manera que se pueda
disuadir al resto de la sociedad o cualquier otra persona que esté
interesado en ocupar un cargo público o en ser un servidor público. O sea,
que no sea una pena, por ejemplo, para dar una multa y ya porque
entonces cuántas veces seguirían cometiendo la misma actuación, contra
el pueblo, porque es el pueblo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias, jóvenes.
LCDO. FELICIANO: Que no se olvide que una de las funciones también
es la parte punitiva, además de la rehabilitación.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ah, no, claro.
LCDO. FELICIANO: O sea, que hay que hacer un balance.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero hay que tener que en
consideración que aun después de la pena, tiene que haberla… La
rehabilitación esta en todos los cuadros.
LCDO. FELICIANO: Pero que el enfoque no sea totalmente la
rehabilitación, aun cuando lo dice la Constitución, tampoco tenemos que
81

olvidarnos de que tiene que haber un aspecto disuasivo, porque de lo


contrario, pues no se llega ningún lado.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estamos claros.
Queremos agradecerles a ustedes. Nuestros saludos al señor
Contralor, y sí que todo el mundo esté bien claro de que esta Comisión está
profundamente consciente de la inmensa responsabilidad que tiene. Por
eso es que nos estamos dando la libertad de molestar a todas las agencias
y a las personas que en alguna forma nos puedan arrojar ayuda, nos
puedan arrojar luz, dar ayuda en esta encomienda tan, tan, difícil como es
la preparación de un Código Penal, la revisión.
Que el récord entonces refleje que el primer testigo esta mañana fue
el Secretario de Corrección, después la Administración de Salud Mental y
ahora el Contralor.
El próximo deponente será a la una de la tarde (1:00 p.m.) y es la
Procuradora de la Mujer. A las doce menos veinte (11:40) la Comisión de lo
Jurídico levanta provisionalmente en receso hasta la una (1:00) la vista
señalada para hoy.

RECESO
La Comisión de lo Jurídico reanuda su vista durante el día de hoy,
atendiendo los asuntos del Código Penal.
Tenemos ante nosotros la Procuradora de la Mujer. Nos ha indicado
que viene de camino la ponencia, pero tiene una. Así que para ir ganando
tiempo vamos a escucharla. Puede dar su nombre para récord y proceder.
LCDA. FERNOS: Muchas gracias. Buenas tardes, señor Presidente de
la Comisión. Mi nombre es María Dolores Fernós. Ocupo el cargo de
Procuradora de las Mujeres, y me acompaña la licenciada Olga López Báez,
Procuradora Auxiliar a cargo de los asuntos legales.
Las diez copias de la ponencia vendrán ya muy próximamente, señor
Senador.
Antes de comenzar con nuestros comentarios, entendemos vital
reconocer la importancia que reviste la revisión del Código Penal y de otras
normas jurídicas vigentes que en la actualidad no cumplen el propósito de
orientación y sanación social que justifica todo ordenamiento jurídico por
parte del Estado, entendiéndose Estado como el instrumento para
garantizar el respeto de los derechos y bienestar de todos los seres
humanos que componen la sociedad.
Por ello felicitamos y reconocemos el valioso trabajo realizado por
esta Comisión, su Presidente, asesores y asesoras. Se evidencia su
esfuerzo por armonizar la realidad valorativa puertorriqueña, los problemas
de la criminalidad que sufre nuestro país, así como la historia y el
desarrollo reciente del derecho penal, sin olvidar la función eminentemente
ideológica que poseen intrínsecamente las normativas jurídicas en el
accionar social.
Estamos de acuerdo con los objetivos de lograr que las penalidades
impuestas respondan al grado de severidad de la conducta prohibida, que
82

se garantice una correspondencia entre la pena impuesta y la pena que


realmente se cumple y el nivelar las penas de multa a la situación
económica de las personas.
Por otro lado, dada la magnitud de la reforma contemplada, hemos
entendido necesario limitar nuestros comentarios a aquellos artículos del
Código Penal propuesto que más afectan los derechos, las vidas y las
experiencias de las mujeres en nuestro país.
El derecho penal puede impulsar cambios en las valorizaciones
sociales. Y para realizar justicieramente esta función, tiene que analizar
con mucho detenimiento, con sensibilidad y conciencia, sobre el ancho
espectro de los derechos humanos que deben protegerse mediante el
establecimiento de los ordenamientos jurídicos.
En estos procesos de revisión se hace vital que aquellos con las
responsabilidades políticas y con los poderes constitucionales, escudriñen
detalladamente, utilizando siempre el prisma de los derechos humanos, los
valores, intereses y derechos que se protegían en la legislación vigente, y
aquellos que quedaron marginados o peor aún, desprotegidos, renegados,
olvidados, ausentes y en muchos casos afectados adversamente y hasta
injustamente victimizados por el mismo sistema normativo del Estado.
La historia nos demuestra que si realizamos este ejercicio con
consciencia y justicia, se evidenciará que aquellos sectores excluidos del
poder, son aquellos con menos derechos y protecciones reconocidas a
través de la misma normativa jurídica.
El entendimiento de esta realidad es de vital importancia para las
mujeres, ya que la violencia contra las mujeres que constatamos
diariamente, tanto en nuestra tierra, como en otras por allá, por ejemplo,
en el Lejano Oriente, es producto de la forma en que se han construido
social e históricamente las diferencias entre los sexos.
El derecho penal, como el derecho en general, es y tiene que ser
terreno de lucha en el que tenemos que impulsar cambios y
reconocimientos de los derechos humanos de las mujeres, y el abandono
de visiones discriminatorias u ofensivas. Las mujeres nunca hemos estado
en el poder y las mujeres no tenemos entonces derecho hecho atendiendo
nuestros intereses.
Igualmente planteamos la inadecuacidad de utilizar mecanismos de
consulta comunitaria para establecer política pública relacionada con los
grupos históricamente discriminados por las mayorías numéricas o por los
grupos que ostentan el poder, aunque sean las minorías.
Esta es la situación de las mujeres, si el derecho penal se reconoce
como instrumento de cambio, no puede limitarse a reproducir
concepciones, a veces concepciones predominantes, pero que niegan la
dignidad equitativa de los grupos marginados.
Con relación a la definición de daños, ya yendo específicamente a
recomendaciones, sugerimos que en la definición de daños de los Artículos
7.10 y 7.11 se aclare o se separe la definición de daño físico y daño
emocional o sicológico. Y que sólo en el caso en que se trate de daño serio,
83

se requiere establecer el mismo mediante prueba de tratamiento médico,


ayuda profesional especializada u hospitalización.
También recomendamos que se elimine la necesidad de establecer
que el daño tiene que ser permanente para que el mismo pueda
catalogarse como daño serio, de lo contrario muchas de las situaciones de
violencia en el que se causa daño a la persona, quedarían fuera de estos
delitos. Además se convierte el trámite judicial en un proceso cada vez más
especializado, para que la prueba de peritos médicos es esencial.
El proceso de democratización del sistema de justicia, debería
dirigirnos en la ruta contraria. Es decir, a validar el testimonio de la persona
común y corriente, y no cerrarlos o hacerlos inaccesibles a quienes no
tienen los medios económicos para costear los peritajes.
Con relación a los delitos, quisiéramos mencionar, iniciar nuestros
comentarios con relación al delito de aborto de los Artículos 91, 91a, 92 y
93. La redacción propuesta en el 1992, para los artículos relativos al aborto
tiene el efecto de restringir los derechos de las mujeres a decidir sobre su
cuerpo, su futuro y capacidad reproductiva. Desde antes del 1970, el
Tribunal Supremo de los Estados Unidos reconoció, y así lo ha mantenido
reiteradamente en opiniones posteriores, que el derecho a la intimidad es
un derecho fundamental, y que el mismo incluye el derecho a usar
contraceptivos, Griswart versus Connneticut en el 65; a terminar un
embarazo, Roe versus Wade en el 73; Webster versus Reproductive Help
Service en el 89, a ofrecer información y métodos anticonceptivos a
menores de edad, Carrie versus Population Services International; así como
a permitirle a estas menores, el acceso a validar una decisión de terminar
un embarazo, sin la autorización de los padres, Bair versus Velotty 1979.
Nuestra Constitución establece un derecho a la intimidad más ancho
y amplio que el garantizado por la Constitución de los Estados Unidos. Por
ello en el 1980 nuestro Tribunal Supremo, en el Caso de Pueblo versus
Duarte Mendoza, reconoció que la mujer en todo el periodo de embarazo
pueden en consulta con su médico y sin intervención del Estado, decidir
terminar su embarazo, si su estado de salud así lo requiere. El término
salud se definió ampliamente, por lo que incluye tanto la salud física como
la emocional de la mujer embarazada. Por ello la Oficina de la Procuradora
de las Mujeres entiende que sería inconstitucional y se opone a cualquier
restricción que limite el derecho de las mujeres a tomar decisiones
relacionadas con su cuerpo, a menos que exista un riesgo a su vida y a su
salud, que no pueda ser atendido mediante mecanismos menos restrictivos
a su derecho sobre su cuerpo, a su intimidad y a su integridad física.
Los profesionales de la salud que han ilustrado al Tribunal Supremo
de los Estados Unidos, en las ocasiones en que se han planteado los casos
sobre el derecho al aborto en ese país, tales como cientos de médicos,
decanos de facultades de medicina, entre ellos, algunos recipiendarios de
premio Nobel en medicina, han coincidido en que en términos
estrictamente médicos, el aborto en condiciones higiénicas y realizado por
persona competente, es un procedimiento seguro que representa mucho
84

menos riesgo a la vida o salud de las mujeres que un parto. Por ello, como
no se justifica constitucionalmente que el Estado le prohíba a una mujer un
embarazo para proteger su salud, menos se puede justificar la intervención
del Estado en la decisión de las mujeres de terminar embarazos en los
primeros meses de gestación, cuando el peligro es estadísticamente
insignificante.
El Estado tiene por otro lado, de acuerdo a la jurisprudencia vigente,
el derecho a reglamentar las terminaciones de embarazo, sólo cuando hay
evidencia de que hay vida potencial separada de la mujer, y esto pese a los
adelantos científicos y tecnológicos, no se ha reducido a menos de 20
semanas y aún así, sólo en situaciones de excepcionales recursos médicos,
que no se encuentran al alcance de todos los profesionales médicos ni
menos de las mujeres. Todo embarazo en etapa de gestación que
evidencie potencialidad de vida separada del seno materno podría ser
reglamentado por el Estado. El Estado, sin embargo, nunca podría prohibir
el aborto si existe peligro para la vida o salud de la mujer de continuar con
el embarazo. La razón para esta limitación al Estado es evidente, surge de
la garantía constitucional y de los derechos humanos de las mujeres a la
vida y a la protección de su salud. Por ello toda propuesta para regular las
terminaciones de embarazo está limitada por los siguientes parámetros;
uno, el aborto no puede prohibirse totalmente; dos, el aborto no puede
reglamentarse mientras no haya vida posible para el feto fuera del útero -
es una decisión de la mujer y de su médico -; tres, el aborto no puede
prohibirse en ningún momento de la gestación, si peligra la vida o salud de
la mujer; cuatro, las limitaciones que surjan de reglamentaciones estatales,
no pueden ser subterfugios para impedir o limitar de forma onerosa, el libre
ejercicio de las mujeres a su derecho a decidir terminar la gestación. Y esto
es una libre traducción mía de la decisión última del Tribunal Supremo de
los Estados Unidos con relación al tema. La decisión de la mujer privilegia
la oposición, si surgiera, del varón que la fecundó.
El Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha elaborado estos
parámetros en las varias ocasiones que ha tenido, para pronunciarse sobre
el asunto. Al hacerlo, el tribunal ha establecido que la maternidad impone
unos costos que son absorbidos únicamente por las mujeres. Son sus
cuerpos los que quedan comprometidos por nueve meses durante el
proceso de gestación durante el embarazo, y los que sufren y acomodan el
impacto de los cambios hormonales que produce el embarazo. Es el vientre
de la mujer el que crece ocasionando malestar, incomodidad y en algunos
casos, total o parcial incapacidad de movimiento. Es en definitiva la salud
física y emocional de la mujer la que está en juego. Además, más allá del
proceso de gestación y del parto, la maternidad conlleva otra serie de
costos para las mujeres, ya que el cuido de los hijos e hijas desde el
nacimiento, y hasta que alcanzan la autosuficiencia, son patrimonio casi
exclusivo de las mujeres, debido a las imposiciones sociales acumuladas
por siglos. Todo esto implica que parir para una mujer conlleva condicionar
su futuro por aproximadamente 20 años.
85

Mis excusas, señor Senador, pero no quiero citar a Adan cuando a


Eva se le perdió la hoja, sabe. Pero parece que así ha sido, así que voy a
continuar con el próximo que tengo a mí enfrente en lo que llega la copia
completa.
El delito de seducción, Artículo 101. Entendemos que este delito debe
eliminarse del Código Penal. La génesis del mismo fue la protección de la
llamada honra de las mujeres jóvenes. En la práctica la consecuencia de
este delito es que obliga a casarse a unas personas y obliga a un
matrimonio, sobre las bases de un engaño por un lado y de una coacción
por el otro. Esto no es saludable ni para los sujetos envueltos ni para la
sociedad.
De otro lado, la honra y la virginidad, dentro de las circunstancias del
delito, son valores que reflejan una visión sexista del comportamiento que
se espera del hombre y de la mujer. Estas excepciones específicas reflejan
una escala de valores con respecto a la cual debe ser la conducta sexual de
la mujer y permite que el Estado dicte cuál debe ser la conducta íntima
sexual de las mujeres, cuando tiene que pasar juicio sobre su honradez.
Esto es inaceptable desde el punto de vista constitucional.
A nuestro entender, el tipo de situación que define el delito de
seducción, no es de materia de legislación penal, sino que es un proceso de
educación sexual y de las responsabilidades personales que deben ser
iniciadas tempranamente en nuestra juventud, a través, inclusive, de
nuestras escuelas públicas.
El delito de sodomía, Artículo 103. La conducta contemplada en las
tres modalidades que carecen de consentimiento, estarían incluidas en el
Artículo de Agresión Sexual que estamos planteando. Al éste contemplar
cualquier penetración no consentida.
Cuando la sodomía ocurre mediando consentimiento entre las personas
involucradas, entendemos que esta conducta no debe ser sancionada
si ocurre en privado. La prohibición de sostener relaciones sexuales
entre personas del mismo sexo, violenta sus derechos
fundamentales. La prohibición de sostener relaciones sexuales entre
personas del mismo sexo, con el consentimiento de ambas es una
modalidad del delito de sodomía, en la que no hay víctima. Es el
mismo Código Penal, al recoger prejuicios moralistas, el que colabora
para que las personas que en su intimidad sostienen este tipo de
relación, se conviertan en víctimas del prejuicio y de la intolerancia
social. La criminalización de esta conducta, atenta contra el derecho
a la intimidad de las personas, hombres y mujeres, derecho que ha
prevalecido aún ante otros derechos fundamentales.
El Código Penal es un instrumento para reglamentar la convivencia
social. No debe ser un instrumento de dirigismos morales, que infrinjan el
derecho a la intimidad garantizado en nuestra Constitución.
El delito de incesto, Artículo 122. La violencia sexual crea conflictos
de autoestima y debilita la confianza de la persona en sí misma y en los
demás, particularmente en los de menor edad. Estos conflictos de
86

confianza son más difíciles de conciliar y aun de entender, cuando quien ha


causado el daño es una persona de mayor confianza. Esta es una de las
razones que explica la dimensión y la complejidad del trauma emocional y
sicológico en la víctima, cuando se trata de una mujer agredida
sexualmente por su esposo o de un niño agredido sexualmente por su
padre, o de una niña agredida sexualmente por su padrastro.
El fenómeno del incesto se remonta a los inicios del a historia de la
humanidad y ha recibido diversas explicaciones, sociológicas,
antropológicas, biológicas, entre otras, y diversos tratamientos culturales,
de acuerdo con la evolución de la sociedad.
En Puerto Rico hasta el 1902, vigente la legislación española, el
incesto se tipificaba como una circunstancia agravante del delito de
violación. A partir de ese mismo año se adoptó en Puerto Rico un Código
Penal, como sabemos, procedente del Estado de California, que tipificaba el
incesto como delito per se, y es así como continúa hasta nuestros días.
El Código Penal vigente en su Artículo 122, tipifica el delito de incesto
y establece dos modalidades: contraer matrimonio y sostener relaciones
sexuales, dentro de los siguientes grados de parentesco, ascendientes,
descendientes en todos los grados, colaterales por consanguinidad hasta el
tercer grado, que son los tíos y sobrinos, y la relación padre hijo por
adopción, relación entre hermanos por adopción.
Es nuestra recomendación que, en primer lugar, el ámbito de las
personas con que se establece vínculos de confianza, dependencia, afecto
y obediencia en las relaciones familiares, comprenda no sólo las personas
unidas por lazos de consanguinidad, sino también que se amplíe a aquéllos
unidos por lazos de afinidad. Por esto se debe incluir a los ascendientes y
descendientes por consanguinidad y afinidad, como sujetos activos del
delito. Segundo, este delito debe ser sancionado de la misma manera que
se sanciona la violación, ya que ambos son delitos de violencia sexual de
naturaleza semejante. Por la misma razón y por entender que es la
integridad emocional, física y moral de la persona, y no la familia, lo que
directamente y principalmente se debe proteger, consideramos que el
delito de incesto debe estar tipificado como factor agravante del delito de
violación o según recomendamos que se llame delitos de violencia sexual.
Realmente no entendemos por qué el delito de violación se ha
penalizado mucho más levemente que el delito de la violación
tradicionalmente en nuestro Código. Este cambio traería consigo tres
grandes adelantos en cuanto a la penalización de este acto. Equipararía la
penalidad de este acto, el cual no tiene ninguna razón para tener una pena
menor que la violación. Eliminaría la modalidad actual de menos grave y de
acogerse nuestra recomendación, en cuanto a la prescripción del delito de
violación, haría a este delito también formar parte de los que según el
Artículo 78 de este Código no prescribirían. La prescripción de este delito
según hoy día estatuida no toma en cuenta unas realidades fundamentales
en el incesto. Primero presume que a los 18 años, cuando todavía no se ha
llegado a la mayoridad, la persona va a estar libre de los alcances de las
87

presiones que pueden tener los padres sobre los hijos, los adultos sobre los
menores. Segundo, la experiencia muestra que muchas víctimas de insecto
adquieren conciencia de la naturaleza del acto, cuando adquieren
conciencia de la naturaleza del daño que el acto ha tenido en su vida
emocional. Esta toma de conciencia se produce en muchas ocasiones, años
después de llegar a la mayoría de edad. Por esto el periodo prescriptivo
para este delito limita las posibilidades de que se procese a un número
considerable de transgresores, que pueden seguir repitiendo su conducta,
incluso en más de una generación en la misma familia, de forma impune.
Prostitución, Artículo 107a. No estamos preparadas en estos
momentos para proponer la eliminación del delito de prostitución de
nuestro Código Penal. Aunque estamos conscientes y reconocemos que su
penalización ha sido un mecanismo inútil en la erradicación de la venta del
uso del cuerpo por dinero, entendemos que debe estudiarse el asunto a
profundidad, antes de sugerir alguna acción que implique despenalización.
Sugerimos que se escuchen las experiencias de las personas que trabajan
en organizaciones, que sirven a esta población o de alguna forma le
brindan algún servicio, para obtener recomendaciones especificas, sobre
cómo lidiar con la prostitución en nuestro país. Sin embargo, queremos
sugerir a esta Comisión varios temas de reflexión para este estudio que
recomendamos.
Uno, que se estudie la relación de la prostitución con la criminalidad
y los efectos recíprocos, si alguno.
Dos, que se estudie la relación de la prostitución adulta con la
prostitución infantil.
Tres, que se estudie la relación entre la prostitución y los problemas
de salud pública que ésta pueda generar.
Cuatro, que se estudie la diferencia conceptual que existe entre la
prohibición de la venta de órganos, la cual se ha prohibido a niveles
globales de forma unánime, y por el otro lado, la venta o alquiler de parte
del cuerpo.
Y quinto, que se estudie la relación entre prostitución y pobreza. Es
decir, cómo la pobreza incide sobre la existencia y la proliferación de la
prostitución. La pobreza a nuestro entender sigue siendo una de las
grandes negaciones de derechos que padece la humanidad y no debemos
hacerla lícita, despenalizando la prostitución. Claramente planteamos que
se mantenga en el Código Penal, la prohibición de casas de prostitución de
adultos y la prostitución o el intento de prostituir menores de edad de
ambos sexos, así como que se mantenga la prohibición del comercio de
personas. Estos han sido temas de tratados, convenciones y declaraciones
de la organización de Naciones Unidas en los últimos años, dada la
proliferación de empresas con estos macabros fines, por todo el mundo.
Les referimos a estos tratados.
Próximo delito.
Sugerimos la creación del delito de hostigamiento sexual en el
empleo o acoso sexual laboral.
88

Nuestra Constitución en su Carta de Derechos establece que la


dignidad del ser humano es inviolable y que todos somos iguales ante la
ley. Claramente sabemos que expresa que no podrá establecerse discrimen
alguno por raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas
políticas o religiosas.
El fenómeno del acoso u hostigamiento sexual en la actualidad está
causando unos daños irreversibles, fundamentalmente en el ámbito de las
relaciones laborales, tanto en el sector público como privado, y
mayormente contra las mujeres. De acuerdo a nuestra legislación vigente,
el hostigamiento sexual en el empleo consiste en cualquier tipo de
acercamiento sexual no deseado, requerimientos de favores, o cualquier
otra conducta verbal o física de naturaleza sexual, cuando se dé una o más
de las siguientes circunstancias:
Una, cuando someterse a dicha conducta se convierte en forma
implícita en un término o condición del empleo de una persona.
Dos, cuando el sometimiento o rechazo a dicha conducta por parte
de la persona se convierte en fundamento para la toma de decisiones en el
empleo o respeto del empleo que afectan a esa persona.
Tres, cuando esa conducta tiene el efecto o propósito de interferir de
manera irrazonable con el desempeño del trabajo o cuando crea un
ambiente de trabajo intimidante hostil u ofensivo.
Actualmente en nuestro sistema de derecho existe legislación que sanciona
civilmente este tipo de acción. La Ley 17 del 22 abril del 88, conocida
como Ley para prohibir el Hostigamiento Sexual en el Empleo.
En aquellos casos en que se determine que hubo discrimen por
hostigamiento sexual de parte del patrono, dicha determinación podría dar
lugar al pago de los salarios dejados de percibir por el empleado o la
empleada, y en sentencia dictada por el Tribunal se podría ordenar al
patrono que emplee, promueva o reponga en su empleo al empleado o
empleada y que cese y desista del acto de que se trate.
Toda persona responsable de hostigamiento sexual en el empleo,
según nuestra ley actual, incurrirá en responsabilidad civil y las cantidades
están establecidas en la ley. Ante la tendencia creciente de este fenómeno,
hacemos la recomendación de que Puerto Rico, al igual que otros países
que ya lo han hecho, se incluya este tipo de acto discriminatorio en nuestro
Código Penal, como un delito de acoso sexual laboral. En él se castigará,
proponemos, a los que mediante acoso sexual, degraden o consientan a
que se degraden las condiciones de trabajo de una persona y no cese o
adopten las medidas que eviten el mismo. Este tipo de conducta atenta
contra la dignidad y libertad de las personas, uno de los preceptos
constitucionales que incluye nuestra Constitución.
Entendemos que este tipo de acción, por atacar el trabajo y la
facilidad de ganarse la vida, debe catalogarse como un acto delictivo y no
sería suficiente el imponer una multa por el daño causado.
La sociedad tiene el ineludible objetivo de crear las condiciones para
que todas las personas logren la igualdad y la participación plena en la
89

sociedad, sin estar sujetas a coacciones o amenazas de tipo alguno, que les
imposibilite el pleno ejercicio de sus derechos fundamentales.
Sugerimos que el delito sea considerado menos grave, apareando
una pena de reclusión de 6 meses o una multa máxima de 5,000 dólares o
ambas penas a discreción del tribunal.
Con relación al delito de adulterio, entendemos que se debe eliminar
esta conducta del Código Penal, ya que al ser una violación del contrato
matrimonial, sólo debe mantenerse como una de las causales de divorcio
de nuestro Código Civil.
Con relación al delito de violación, actos lascivos, actos impúdicos, de
los Artículos 99, 103, 105…
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Si me permite un segundito la
deponente. Para efectos de récord se nos está haciendo entrega de la
deposición.
LCDA. FERNOS: Muchas gracias, señor Presidente.
Nuestro primer planteamiento sobre esta sección del Código Penal es
que el nombre de la misma debe ser distinto. Entendemos que no se trata
de delitos contra la honestidad, sino que se trata de delitos de violencia
sexual. Recordamos que la violencia no se limita a ataques físicos, sino que
se manifiesta en infinidad de conductas.
Proponemos que esta sección se titule Delitos de Violencia Sexual.
Comenzamos por la violación, el vigente Artículo 99.
La violación no es un mero acto de agresión contra la integridad
física de la persona. La violación es un acto en el que se ataca la dignidad,
el valor propio, la autoestima, los sentimientos, la intimidad y la integridad
emocional de la persona perjudicada, sea un hombre, sea una mujer, sea
un niño o una niña. Esta visión amplia permite enfocar el problema como
una agresión, y no como un acto sexual.
El sexo en este contexto es exclusivamente un instrumento de
agresión. Los actos de carácter sexual que se dan mediante las agresiones
sexuales, son originadas por el deseo y la intención de someter, degradar y
poseer a una persona, casi siempre una mujer, y no por la necesidad de
tener relaciones sexuales, menos aún por el deseo. Y de hecho las
estadísticas del Centro de Ayuda a Víctimas de Violación, que estoy seguro
van a ser invitados por ustedes y deberán comparecer, señalan claramente
a que las edades de las víctimas pueden ser, desde niñas de dos años
hasta ancianas de 90 años. Así que realmente no hay por qué seguir
catalogándolo como un acto sexual, motivado por un deseo sexual, cuando
la experiencia nos golpea en la cara consistentemente con las estadísticas
y la realidad.
Para las mujeres de todas las edades y para los niños y niñas, la
experiencia de la violación es devastadora. A pesar de que las personas
suelen preocuparse mucho por el daño físico, la realidad es que en la gran
mayoría de los casos, el daño estrictamente físico es menor que el
emocional o sicológico. El verdadero daño no se...
90

...continuar como una ley especial, no debe ser incluida en el Código


Penal, ya que contiene medidas de naturaleza civil, criminal y preventiva.
De esta manera se continuará atendiendo de manera integral este
problema social tan severo.
Con relación a violación técnica, Artículo 99.
Es de nuestra recomendación que se enmiende el inciso a del
Artículo 99, violación a los fines de aumentar la edad estatutaria dispuesta
para que se configure el delito de violación técnica o, como sugerimos,
agresión sexual técnica. Además de los factores sicológicos sociales que
fundamentan este cambio, existen problemas físicos, como el enfrentarse a
un embarazo en una etapa en la cual el proceso de crecimiento y desarrollo
no ha culminado. Este cambio va dirigido a penalizar a todo aquel
individuo, sea hombre o mujer, que sostenga relaciones sexuales con una
menor de 16 años, independientemente de que ésta haya prestado su
consentimiento o no, por cuanto se entiende que ese es nulo de su fas.
Sostener relaciones con un menor o una menor y máxime, menor de 16
años, es un acto irresponsable y debe penalizarse con toda la fuerza de ley.
Entendemos que esta violación técnica o agresión sexual técnica,
debe ser considerada como parte de las circunstancias que agravan este
delito, que en este momento se encuentra en Artículo 99.
Actos lascivos o impúdicos que nosotros llamaríamos abuso sexual o
recomendamos que se llame abuso sexual, del Artículo 105.
Los elementos de este delito según el Artículo 105 de nuestro Código
Penal, son cometer cualquier acto impúdico o lascivo con una persona sin
intentar consumar acceso carnal bajo ciertas circunstancias enumeradas en
el delito de violación. Es necesario comenzar los comentarios con respecto
a este delito, cuestionando el uso del término en el contenido de este
Artículo. En el contexto de los actos sexuales, la existencia o ausencia de
esas cualidades en un acto, no depende el acto en sí, sino del efecto del
mismo. No podemos pensar en un acto sexual que sea de por sí impúdico.
Lo que lo puede hacer impúdico son las circunstancias en que se dé ese
acto. Utilizado fuera de circunstancias específicas, el término impúdico
lleva una carga moral que no es necesaria para la definición del delito y
nada tiene que ver con el sometimiento de una persona a unos abusos
sexuales a los que no consiente.
Recomendamos que se elimine el término impúdico del título del
contenido y que se titule el mismo, abuso sexual.
En la descripción de los elementos del delito se utiliza el término
acceso carnal. Recomendamos que en lugar de ese término se utilice el
mismo lenguaje que describe la conducta sexual prohibida en el delito de
violación. Este sería un lenguaje más claro en cuanto a qué tipo de
penetración sexual se refiere: vaginal, anal, oral.
En cuanto a los elementos que configuran el delito, el lenguaje,
sugerimos, debe ser más específico, de modo que quede claro, cuál es la
conducta prohibida. Una definición de actos lascivos o el recomendado
abuso sexual, que nos parece adecuado para estos fines, podría ser el
91

siguiente: Toda persona que sin intentar consumar una penetración sexual
vaginal, anal u oral, ya sea con el miembro viril o con cualquier otro
instrumento u objeto, sometiera a otra persona a un acto que tienda a
despertar, excitar o satisfacer la pasión o deseos sexuales, sin que mediare
su consentimiento.
En nuestra recomendación, se hace énfasis en que abuso sexual se
configura, no mediante fuerza irresistible o amenaza de grave daño
corporal o inmediato daño corporal, como expresa el actual inciso b, sino
sencillamente, cuando estos actos de abuso sexual no son consentidos.
Entendemos que aquí lo fundamental, no es si hay fuerza irresistible o
grave daño corporal, sino que el mero roce con la persona no consentido,
constituiría el delito.
En el inciso e de este Artículo se incluye como circunstancia del
delito, que la víctima sea ascendiente o descendiente en todos los grados o
su colateral por consanguinidad, hasta el tercer grado, tanto de vínculo
doble como sencillo, incluyendo relación de padres, hijos o hermanos por
adopción.
Cuando este tipo de conducta se manifiesta de parte de personas con
ese vínculo con la víctima, entendemos que se trata más bien de una
manifestación de incesto.
El daño que se produce en la víctima de incesto no tiene que ver con
la consumación de una conducta sexual específica. Es suficiente que se
someta al niño a cualquier tipo de manifestación de conducta sexual por
una persona de la que depende o con la que tiene una relación familiar que
implica intimidad, afinidad, inmediatez para que la víctima sufra por la
violación de la confianza que la ha puesto quien la agrede. Se sienta
agredida y sufra daños emocionales serios idénticos a los que sufren otras
modalidades de incesto, tal y como se tipifica el delito actualmente.
Por último, quisiéramos unos minutos comentar sobre el tema de la
mayor correspondencia entre las penas impuestas y las penas que se
cumplen. Sin ambages podemos afirmarle a esta Comisión en el día de hoy,
que al presente existen un sistema de bonificaciones y condiciones
especiales, en nuestras leyes y reglamentos que auspician el asesinato de
mujeres por sus parejas o ex parejas. Y lo repito, que auspician el asesinato
de mujeres por sus parejas o ex parejas.
Denunciamos que el sistema vigente desestima el valor de las vidas
de las mujeres en nuestro país y que permite que nuestras vidas sean
desechables.
Actualmente la legislación y la reglamentación vigente establece que
por meramente llegar a prisión, se reduce a casi la mitad la sentencia
dictada por el tribunal, si éste no especificó que se serviría tiempo natural y
casi nunca la sentencia de los tribunales mencionan que se cumpla a
tiempo natural.
Adicional a ello se establece en el reglamento de bonificaciones, una
bonificación adicional, de 12 o 13 días al mes por conducta.
92

Si el confinado trabaja recibe otra bonificación de 5 a 7 días


mensuales adicionales. Es decir, que los meses que los meses en prisión
son de escasamente 9 días. Una sentencia de 15 años se convierte en
realidad, cumpliendo toda ésta en dos años de prisión. De 15 se cumplen
dos. De estos dos se puede considerar para libertad bajo palabra o para un
desvío antes de ese momento. Para considerar la concesión de una
probatoria a una persona confinada convicta de delito grave, deben
cumplirse las siguientes condiciones: que haya sido su primera ofensa o
visto de otra manera, que no haya sido un reincidente; que haya cumplido
la mitad de la sentencia; que evidencie rehabilitación y que esté en
custodia mínima.
En los casos de asesinato en segundo grado, con una pena de 18
años impuesta por el tribunal, el asesino de su esposa habría cumplido la
mitad de su sentencia a los cinco años, asumiendo que no ha asesinado
una esposa anterior y que no tiene un expediente criminal, como es la
mayor parte de los casos. Cómo se evidencia la rehabilitación de una
persona sin un previo expediente delictivo. Cómo se evidencia la
rehabilitación de un hombre que haya matado a su mujer y que no haya
tenido un previo expediente delictivo. De ninguna manera, o de todas las
maneras. Con el mero transcurso del tiempo, si en la cárcel no ha hecho
ningún acto que se entienda antisocial o anti institucional el mero
transcurso del tiempo ya evidenciaría la rehabilitación que requiere la Ley.
Por el otro lado, aunque no tenemos las estadísticas para sostener
con números precisos esta aseveración, sospechamos que la inmensa
mayoría de los hombres convictos de matar a sus esposas o ex esposas, no
son convictos por asesinato en primer grado, ni tal vez en segundo grado,
sino de homicidio voluntario por la consideración del mal llamado crimen
pasional, que en gran medida es una justificación y una tolerancia
encubierta del derecho a reaccionar violentamente cuando los hombres
pierden control sobre las ejecutorias y la vida de su esposa o ex esposa. De
hecho, las estadísticas que tenemos sí demuestran que el momento más
peligroso, más riesgoso para la vida de las mujeres, no es cuando están en
la casa viviendo con el esposo, sino cuando han terminado la relación. Así
que el mito de la calle de que porqué las mujeres no se van de esas
relaciones malas, es que el momento en que se van o notifican que se van,
o notifican que no quieren volver, ese es el momento que un estudio del
Recinto de Ciencias Médicas, demuestra donde ocurren la mayoría de los
asesinatos. Y en ese momento entonces se le llama crimen pasional. Eso a
su vez entonces nos lleva, no a un asesinato en primer grado, ni en
segundo grado, sino entonces a un homicidio voluntario, con una pena que
permite que a los dos años esa persona esté libre en la calle. Eso quiere
decir que las vidas de las mujeres, que las vidas de las esposas, valen 2
años de cárcel.
Como decía muy cínicamente un profesor mío cuando yo estudiaba
Derecho, - él lo hablaba en otro contexto, pero yo lo traigo a esto -,
aparentemente bajo nuestro Código Penal y nuestra visión social: “Every
93

dog is entitle to the first fight”. Aquí parece ser que hay derecho del
hombre matar a la primera esposa. Esa sale casi gratis. Solamente le
cuesta dos años de cárcel.
Nuestra oficina se propone realizar una profunda investigación sobre
todo el proceso investigativo, acusatorio, judicial y carcelario en los casos
de violencia contra las mujeres, porque tenemos razones para sospechar
que existe una tolerancia institucional hacia nuestros agresores y asesinos
y que el sistema completo minimiza enormemente las ejecutorias violentas
contra las mujeres, enviando un claro mensaje de que la misma no es
grave ni implica pérdida de valoración social para el perpetrador.
Urgimos a esta Comisión a que investigue y exija la información
oficial que evidencie el tiempo promedio de prisión que efectivamente
cumplen los hombres que han asesinado a sus esposas o ex esposas, sean
legales o consensuales.
A diferencia de otros delitos, la violencia contra las mujeres tiene
raíces profundas en nuestra cultura, que cruza diferencias de toda índole,
clase social, raza, profesión u oficio, ideología política, credo religioso. La
violencia contra las mujeres en la relación de pareja surge del entendido
social de que el hombre es el jefe y que la mujer debe respetarle y
obedecerle, seguirle y someterse a sus dictámenes.
La violencia en la relación de pareja surge porque nuestro
ordenamiento jurídico promovió y consolidó esta concepción social por
siglos porque ésta fue la realidad jurídica y la extra jurídica por siglos. En el
caso de Puerto Rico, esta realidad se recogió en el Código Civil, desde la
soberanía española y continuó luego de la ocupación norteamericana a
principios del siglo pasado.
La aprobación de nuestra Constitución con su importante garantía de
esencial igualdad humana, no fue suficiente para provocar cambios
sustantivos en la relación de pareja ni fomentó de manera alguna
una introspección de los actores sociales sobre el impacto de la
garantía constitucional en el interior de las familias. Tuvimos que
esperar hasta más de 20 años después, para que se iniciara una
reforma del Código Civil para adecuarla mínimamente a los
postulados de igualdad de la Constitución. Este proceso no fue
totalmente reformador, pues se continuó tolerando, permitiendo y
aceptando como legítimo, como no ilegal, las violencias físicas,
emocionales, agresiones verbales y controles de los hombres sobre
sus esposas en la relación de pareja. El proceso, como sabemos,
reformador del Código Civil no ha concluido. Existe una Comisión,
como sabemos, y la Oficina de la Procuradora de las Mujeres,
participará activamente en las vistas que se celebren para comentar
sobre las propuestas que surjan de la Comisión que estudia la
revisión del Código Civil.
La Ley 54 del 15 de agosto del 89, contra la violencia doméstica, ha
sido un esfuerzo enorme en esa dirección, al crear penalidades para la
violencia en la relación de pareja. Esta legislación ha servido además para
94

sacar a debate público, la realidad de la violencia contra las mujeres en las


relaciones de pareja, y para enfrentar a cada persona e institución con sus
propias y engranadas visiones, sobre los roles y dinámicas de los
respectivos géneros en nuestro país.
La resistencia a poner en vigor la política pública establecida en la ley
ha sido enorme, como lo evidencian los estudios realizados por
instituciones académicas, lo ha hecho la Universidad de Puerto Rico, el
Centro de Investigaciones Sociales, por la propia Rama Judicial en su
informe sobre el discrimen por razón de género en los tribunales, publicado
en el 1995, y por la cantidad de proyectos para enmendar la misma que se
radican anualmente, casi siempre para descriminalizar y por lo tanto,
legitimar la violencia hacia las esposas. Aunque ningún sector, creo, que ya
propone su derogación, lo cual patéticamente hacían varios hace pocos
años atrás, importantes sectores, aun trivializan y hacen bromas ofensivas
sobre las mujeres y sobre las instituciones que luchamos porque se
reconozcan los machismos, los sexismos, los androcentrismos y las mil
caras de opresión que sufrimos las mujeres.
La violencia contra las mujeres dentro de la relación familiar, dentro
de la relación de pareja, dentro del matrimonio, es un asunto propio de
preocupación y de acción por las instituciones del Estado, incluyendo la
Policía, el Departamento de Justicia, la Oficina de Administración de los
Tribunales, el Departamento de Corrección y esta Asamblea Legislativa.
Sometemos estos comentarios y recomendaciones, con la intención
de aportar una perspectiva de género al proceso. Sabemos que la
estructura actual, que de una u otra forma ha estado vigente por tiempos
inmemoriales, ha impreso en nuestras culturas unas visiones
androcéntricas que son tan fuertes que muchas veces dificultan incluso el
proceso de reconocerlas, de reconocer la androcentrismo como algo
producto de relaciones desiguales de poder. La estructura jurídica, la
social, la cultural, se ha prolongado por tanto tiempo que se percibe, tanto
por los poderosos como por los marginados del poder, como una estructura
natural que no puede ni debe ser alterada.
Hacemos un llamado para que nuestro país se una al curso
rectificador de la historia en la que se han envuelto hoy ya tantos países
del mundo para extender a las mujeres, los derechos reconocidos a los
hombres y además, hacía una justa compresión de las diferencias que
justifican unas modificaciones, en aras de lograr la equidad y de aportar al
proceso de ayudar a equiparar pasadas y presentes discriminaciones.
Estamos a su disposición para cualquier aclaración o pregunta.
Y mis excusas nuevamente por el problema de las fotocopias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias a la
procuradora, pero tomamos conocimiento de los 4 millones, así que no se
preocupe.
LCDA. FERNOS: Usted sabe que los procesos burocráticos se
demoran, así que yo creo que como en mes y medio debemos tener ya los
resultados visibles en los gastos operacionales de la oficina. Pero hay unos
95

cambios sí, de última hora a nuestra ponencia, que le vamos a hacer llegar
en las 10 copias requeridas en días posteriores. Porque en inclusive, la que
le hemos hecho entrega de hoy, ya me he percatado, le hacen falta una
serie páginas, pero se las hacemos llegar en los próximos días.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Antes de continuar, le pedimos
al Director Ejecutivo, que llame al Hemiciclo, a ver cuál es el status de la
sesión y me deje saber.
Licenciada, una ponencia trabajada lo que nos va a dar a nosotros
bastante material para análisis. Me gustaría abundar, no ya tanto en los
delitos específicos, porque está bien documentado, sino más bien en los
aspectos filosóficos y de visión, que en alguna forma usted también los ha
traído. Me refiero al asunto de las penas, que sé que es un preocupación
que hay. Esta mañana el Secretario de Corrección nos trae una visión de un
Código mucho más amplio, donde incluya no meramente la parte general,
etcétera, sino que también nos incluya los procesos pos sentencia, en
términos de las bonificaciones, en términos de los estándares de sentencia,
de forma tal que sea una pieza comprensiva, donde esté todo lo que pueda
estar relacionado con los asuntos penales y correccionales. Podría abundar
más sobre su expresión que hizo en específico sobre las penas, una
preocupación que usted planteó.
LCDA. FERNOS: Sí, lamento no haber estado presente para la
presentación del Secretario de Corrección, porque nos hubiera gustado
muchísimo escucharlo. Hemos conversado con él con relación a esta
preocupación que hemos traído ante la Comisión y que estoy segura que él
también comparte, porque lo que nosotros hemos podido examinar, surge
mucho más de reglamentaciones, que de legislaciones. Y las legislaciones
también son como variadas. No es un solo cuerpo el que tiene todo el
andamiaje estructurado de cómo es que se van a computar las sentencias
que se dictan por los tribunales. Pero si nosotros examinamos, lo que
nosotros hemos podido examinar realmente, lo que nosotros hemos podido
examinar ha sido el reglamento de bonificaciones que tiene la
Administración de Corrección, el Departamento de Corrección.
Y hemos tenido conversaciones y hemos examinado documentos que
nos han enviado de la Junta de Libertad bajo Palabra, y hemos examinado
expedientes de mujeres que han sido asesinadas y cuyos familiares nos
han traído ante nuestra atención la situación de sus matadores y cómo han
penado o no penado, han pagado o no han pagado por su crimen.
Lo que nosotros nos hemos enfrentado es a que los criterios que
existen en la actualidad para cumplir sentencia son extremadamente laxos,
extremadamente laxos. Y yo estoy convencida de que si se someten a
evaluación pública van a ser unánimemente rechazados. Son realmente
escandalosos a mi entender. En conversación que inclusive tuve en la
mañana de hoy con la abogada de la Junta de Libertad bajo Palabra,
sacábamos cuenta de que el mes de 90 días se convierte en 9 días, en 9
días. Con sólo tres cosas, haber llegado a la prisión, ya con eso se reduce a
casi la mitad, con poner un pie en la prisión, a la mitad. Dos, por buena
96

conducta, buena conducta que es lo que se supone que tengamos todos los
seres humanos, dentro y fuera de prisión; por buena conducta, que quiere
decir, no haberse envuelto en algún tipo de acto antisocial o anti
institucional, tiene también una bonificación de trece días al mes; y una
tercera bonificación si realiza trabajo de cinco a siete días adicionales al
mes. O sea, que realmente, nada más que con pisar la prisión, ser un
ciudadano, ciudadana normal y hacer algún trabajo, ya con eso solamente
se cumplen nueve días de treinta. Si nosotros multiplicamos nueve días por
los doce meses del año, si mis cálculos no estaban mal, son 108 días que
quiere decir un poco más de tres meses, por cada año de sentencia. Tres
meses por cada año de sentencia, tres meses por cada año de sentencia
para cumplir la sentencia total, sin las consideraciones de desvío que
existen con otra reglamentación y las consideraciones de la Junta de
Libertad bajo Palabra, que existen bajo otra consideración. O sea, que
nosotros estamos realmente, además de eso se establecen unos criterios
que son evidencia de rehabilitación; pero como yo les decía ahorita, cómo
no se evidencia la rehabilitación. Es casi imposible no evidenciar
rehabilitación si uno está en un sitio, no está violentando ninguna norma y
está haciendo algún trabajo productivo dentro de la institución. ¿Eso es
rehabilitación?
En el caso de los asesinatos de las mujeres por sus parejas, nosotros
entendemos que debería examinarse desde otra óptica, porque eso no es
un delito que se repite, el asesinato de mujeres, por lo menos, no se repite.
La agresión de mujeres se repite. Eso lo hemos vivido toda la vida. Es más
está glorificado en las óperas. Analicen “Carmen”; analicen “Otelo”,
analicen... yo estoy haciendo ese análisis porque la realidad es que la
gente a veces dice, hay más violencia ahora contra las mujeres; yo digo,
no, no, lo que pasa es que ahora lo vemos como un problema. Antes lo
veíamos como ese caso pasional. Entonces “Carmen” es una ópera
maravillosa y todo el mundo sale de allí diciendo que don José era una
maravilla de ser humano, verdad; y Otelo, pues todo el mundo sale
enamorado también del pobre Otelo. Pero la realidad es que nosotros
hemos fomentado a través de diferentes maneras, a través de la normativa
jurídica, a través de la música, popular o clásica, a través de la literatura,
en la relación de pareja hay un desbalance. Todavía en las planillas de
“income tax”, y lo leímos en estos días, hablan de el jefe de la familia y a
ella la cónyuge, aunque ella gane más, aunque ella sea la única que está
trabajando. Las planillas todavía recogen que quien firma es el varón de la
familia, de la pareja.
Entonces si nosotros dejamos las mismas consideraciones para la
imposición de bonificaciones o para la concesión de desvíos o para la
concesión de libertad bajo palabra, lo que nosotros vemos es que,
efectivamente, el asesinato de mujeres en nuestro país es pecata la
minuta. Se pueden cumplir escasamente dos años, o inclusive menos, y
estar ya en la calle. Eso para nosotros es totalmente inaceptable,
totalmente ofensivo, y lo que hace es demostrar que no estamos
97

examinando la problemática con la óptica que le corresponde. Este no es


un delito usual. Esto no es un delito de reincidencias. Esto no es un delito
de rehabilitaciones tradicionales. Cómo mostrar la rehabilitación en un caso
de violencia contra la pareja que tiene esas raíces culturales tan profundas.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Menciona usted también que
prefiere en el Código la inclusión de lo relacionado con las pensiones
alimenticias. Que sea el Código el que recoja todo el aspecto penal.
LCDA. FERNOS: Sí, sí, el Código establece ahora mismo penalidades
para esas situaciones.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay una serie de prohibiciones
penales que a través del tiempo se ha estado pensando en eliminarlas y
convertirlas o que se queden en lo que son, transacciones civiles. Ejemplo,
el caso de libelo, que está penalizado, pero los medios de comunicación por
años han venido planteando que eso es mayormente un problema civil de
daños que penal. Y se han mencionado muchísimos otros, de hecho, el
Secretario esta mañana hizo un catálogo de lo que él entiende son este
tipo de delitos.
En el área que usted funciona, ¿hay algún tipo de comportamiento
que usted cree que debe dejarse al ámbito de, cuando digo negociación
civil, no me mal interprete en el sentido, sino de la cuestión civil, que en la
prohibición penal? Le pregunto lo de los menores, porque en algunas
ocasiones ha surgido como que sea tratado un poco diferente. Por eso es
que lo levanto.
LCDA. FERNOS: Bueno, básicamente, del estudio que nosotros
hicimos, le tengo que reconocer que por...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por ejemplo, para ayudarla,
también usted mencionó ahorita sobre el Código Civil y parámetros que
debiéramos bregar allá. Por eso es que lo traigo.
LCDA. FERNOS: Bueno, no hay duda de que hay unas áreas en el que
tiene que haber una correlación entre ambas revisiones, Senador, porque
las mismas definiciones de lo que es mayoridad, que ahora ya se están
cuestionando si va a ser 21 años, 20, 19, 18, que yo creo que debe ser 18.
Si miramos España, Francia, Inglaterra, Alemania, todas tienen 18; Estados
Unidos 18...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cuando aquí se aprobó la
legislación para volver, no era como cuestión de preferencia, sino porque
se habían creado unos problemas reales inmensos.
LCDA. FERNOS: Claro, porque estamos conscientes que se debe
hacer de una manera integrada.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Después se legisló sin ningún
tipo de prohibición, pero mi impresión es que la inclinación aquí siempre ha
sido a los 18.
LCDA. FERNOS: Claro, y yo creo que es como va caminando la
historia. Nosotros tenemos 21 porque viene del Código Civil español, pero
España lo cambió desde el 75, y nosotros todavía nos quedamos en los 21
años. Yo creo que esa es la manduletería de la familia puertorriqueña.
98

Pero volviendo al tema suyo, sí yo creo que hay que verlo de una
manera integrado. Cuando allá se hagan unas revisiones, van a tener que
trabajarse conjuntamente o de alguna manera integradamente o
armoniosamente con la revisión del Código Penal, porque esas edades nos
van a forzar a tomar esas decisiones y deben ser unas decisiones paralelas
o armoniosas.
Nosotros lo que pasa es que creemos que hay unos delitos que deben
dejar de ser delitos. Como el de, por ejemplo, seducción, que hemos
planteado, que debe eliminarse. El de sodomía que entendemos que debe
eliminarse. El de violencia doméstica, lo que pasa es que entendemos que
es un problema tan complejo que si lo sacamos como un delito y lo
ponemos en el Código Penal, qué hacemos con toda la otra estructura que
se creó en la Ley 54, reconociendo que esto no es un problema que
podemos tratar como cualquier otro delito, porque lo vemos lo difícil que es
implementar esta legislación porque está yendo en contra de todo lo que
hemos aprendido que era lo normal por siglos.
En el caso de los menores nosotros tenemos que reconocer que
Puerto Rico se enfrenta a una situación grave de abandono de menores y
de incumplimiento con las responsabilidades con esos menores. Hay una
gran maternidad y paternidad irresponsable en nuestro país, sobre todo
paternidad irresponsable, porque de alguna manera las mujeres siempre
cargamos más con la responsabilidad de la crianza de los hijos.
Ahora, cómo nosotros lidiamos con esa situación. Cuál es el mensaje
que nosotros queremos mandar hacía el país. Que esto es un asunto que
debe resolverse entre familias, que esto es un asunto que no debe ser
penalizado, que esto es un asunto que debe negociarse, olvidarse,
armonizarse o que esto es un asunto bien serio, que va a tener unas
consecuencias para la persona que infrinja la normativa.
Nosotros creemos que fallaríamos al país si le quitamos peso a una
conducta que hace daño y además provoca otra serie de daños. El
abandono de ese menor o de esa menor provoca otra serie de daños e
inclusive los estudios que ha realizado la doctora Nevares, nos mezclan
todo el tiempo la delincuencia juvenil con la vida que ha recibido ese menor
en términos de la atención de sus padres y de los otros problemas sociales.
Si se ha criado desatendido, si se ha criado en pobreza, si se ha criado sin
acceso a una serie de beneficios, ese menor posiblemente siga un curso
que lo lleve a la delincuencia.
Entonces, ¿cómo nosotros paramos eso? Hay muchas maneras que
tenemos que tratar, hay muchas estrategias que tenemos que articular, y
una de ellas nosotras entendemos es, que el Código Penal recoja
severamente el que esto es un acto delictivo. Esto es un acto serio contra
la sociedad. Hay que asumir responsabilidad por los actos de uno. No es la
sexualidad libre. Todo el mundo cree en que el sexo debe disfrutarse, pero
hay que enfrentarse a las consecuencias del mismo. Si las consecuencias
es un embarazo y es el nacimiento del un niño, con eso hay que lidiar.
99

Debe ser un delito y debe ser penalizado. Nosotros no creemos que deba
salirse del ámbito penal y llevarse solamente el ámbito de la mediación.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y en cuanto a las sugerencias
de eliminar del Código una serie de delitos que usted lo establece aquí
sobre eso, pues obviamente está consignado. Algunos de ellos han estado
en el debate filosófico por mucho tiempo, por lo cual hay literatura copiosa.
De hecho, en el 1962, cuando el doctor Miró Cardona estaba a cargo
o le consignaron en parte bregar con el Código Penal que se estaba
entonces empezando a pensar, yo era su estudiante y a mí me tocó
estudiar el delito de seducción, y la tesis mía, en el 62, es que no había
lógica. En casi todos los estados de la Unión Americana lo habían eliminado
porque se utilizaba como un mecanismo por parte de algunas mujeres para
forzar el matrimonio, cuando en realidad no existía. O sea, que hay
literatura copiosa.
En realidad su tesis ha sido tan trabajada que no deja mucho para
uno preguntar. Sin embargo esto pues va a levantar ahora entre nosotros
muchas preguntas que estoy seguro que usted estaría dispuesta.
LCDA. FERNOS: Estamos a su disposición suya, señor Presidente, de
los asesores de la Comisión, de lo integrantes de la Comisión.
Le agradecemos sus palabras, pero quisiéramos haberlas realmente
trabajado inclusive más, y le solicitaríamos la autorización. Si quisiéramos
hacer comentarios adicionales y se los pudiéramos someter en el
transcurso de las evaluaciones que haga la Comisión.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por supuesto, usted mencionó
algo de cómo los dos Códigos deben ir caminando parejos.
Afortunadamente yo estoy en ambas disciplinas, y aquí lo que hemos
hecho es hacerlo al revés. O sea, en el Código Civil se iniciaron todos los
estudios, redacción, y al final es que cuando está el proyecto se va a traer
ante la comunidad para discusión por razones obvias. Aquello es una
señora labor de trabajo. Estamos bregando primero con un documento
básico, histórico y bien amplio.
En el caso del Código Penal tenemos ya la grandísima suerte de que
la doctora había trabajado en eso. Ya hay un trabajo básico hecho. Así que
lo que hicimos fue dos etapas. Una primera para que se critique, como
ahora, el Código actual y el estado de derecho actual, de forma tal que
podamos ajustar los trabajos para entonces al final traer el producto para
también traerlo ante la opinión pública, como proyecto de Código para su
crítica. O sea, aquí van a ver dos periodos de críticas.
LCDA. FERNOS: Claro, sí. Estoy consciente de eso.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Así que le quiero agradecer
enormemente su comparecencia. Si la doctora tiene alguna pregunta.
DRA. NEVAREZ: Yo tenía un solo comentario. Felicitar a la
Procuradora y a sus asesores. La verdad que ha estado excelente. Y vi que
usted hace algunas recomendaciones específicas de redacción. Para decirle
que cuando nos sometan la ponencia más completa, con las páginas que le
faltan, pues que se sientan en libertad de hacer todas las recomendaciones
100

de lenguaje. Porque como dijo el Senador, este es el momento para poder


hacer un código que realmente responda a los intereses de todas las
personas para las cuales va a aplicar el Código. Y siendo la Oficina de
Asuntos de la Mujer, una oficina tan importante, en términos de los valores
y los derechos de las mujeres, nos gustaría poder estar colaborando desde
el principio.
LCDA. FERNOS: Le agradecemos la invitación. Estamos bien
conscientes del momento histórico importante. Sabemos que no debe
dilatarse, que no debe complicarse en años posteriores con otra serie de
situaciones que lo que hacen es desvirtuar la discusión pública. Así que
estamos bien conscientes de que este es el momento. Que el país lo
necesita, y que se está preparado. Se está preparado porque los estudios,
tanto en el ámbito civil que están relacionados, como los estudios previos,
cuando la propuesta del 92, colocan este año histórico para que nosotros
podamos echar hacia adelante esa revisión tan necesaria. Así que cuenten
con nuestra oficina.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El licenciado Vega, de hecho el
licenciado está de observador del Presidente de la Cámara porque yo tengo
mucho interés en que cuando esto llegue allá, sepan de antemano y
hayamos tenido el insumo de ello a través de él.
LCDA. FERNOS: Muy bien.
LCDO. VEGA: Cómo no. Y una vez más muchas gracias al Senador,
por permitir esta interacción entre ambos cuerpos. Ciertamente nuestra
participación aquí es más para recibir adelantadamente toda esta discusión
para poner entonces en condición a los que tienen que tomar la decisión
del lado de allá que son exactamente el Presidente de la Cámara y los
legisladores y poder adelantar ese trabajo. En ese sentido, primero,
muchas gracias por la participación, muchos saludos a la licenciada y a
todo el equipo y felicitaciones por su exposición.
Yo sugeriría, número uno, que en términos del delito que usted
mencionó de la posibilidad de crear el delito del hostigamiento sexual en el
empleo, que le hiciese llegar a esta Comisión, aquellos precedentes a los
que usted hizo referencia de otras jurisdicciones que existen, porque me
llama la atención sobremanera, el poder incluir eso. Me gustaría poder
empezar a ver qué se ha hecho en otros lugares sobre ese delito y si en
efecto, pues podemos hacer algo o no similar como parte de este proceso.
En segundo término quiero tener claro si lo que usted planteaba
sobre la ausencia de tener mecanismos efectivos para determinar
rehabilitación. Usted lo planteó exclusivamente en los que tienen que ver
con aquellos que terminan la vida de sus esposas o de sus compañeros o lo
plantea como un problema general que existe en toda la población penal o
en todo el andamiaje de rehabilitación.
LCDA. FERNOS: Bueno, lo que pasa es que yo pienso es que en la
rehabilitación es muy fácil comprobarla en una serie de circunstancias. Por
ejemplo, y esto lo conversaba con personal de la Junta de Libertad bajo
Palabra, si hay dependencia a sustancias controladas, pues la rehabilitación
101

es fácilmente constatable. Pero cómo se constata la rehabilitación en una


serie de delitos. No quiero decir que éste sea el único. Es el que yo más
obviamente he enfatizado en sus preguntas y en su análisis, pero deben
haber otros. O sea, se hacen entonces difícil que el criterio de rehabilitación
sea uno de los criterios rectores, para determinar bonificaciones o libertad
o acceso a procedimientos de desvío. Creo que entonces tenemos que
adicionar otros.
LCDO. VEGA: Lo que pasa es que lo que yo me sospecho es que el
comentario que usted hace, aunque en algunos pueda ser menos difícil que
en otros, el principio general aplica quizás a la generalidad de la población
penal.
LCDA. FERNOS: Estoy segura que no es exclusivo obviamente de la
situación que estamos planteando.
LCDO. VEGA: Por lo mismo que usted explicaba, pues buena
conducta es no haber incurrido en mala conducta. No es un valor en sí
mismo sino es la ausencia de la mala conducta, y quizás esto aunque
pudiera ser un problema más profundo en lo que usted señala y en otra
lista de delitos, yo creo que es un problema general de todo el principio de
evidenciar la rehabilitación de nuestra población penal, y es algo que
debemos tener en consideración y por eso quería,..
LCDA. FERNOS: Yo creo que también hay un elemento clasista en las
redacciones de esas normas, de esos reglamentos y de esos criterios,
porque estamos básicamente partiendo de que el criminal, el prototipo o el
perfil del criminal a quien está dirigido toda esa reglamentación y todo ese
andamiaje, es un criminal habitual. Es una persona que vive en un contexto
social en el que esto es una conducta reiterada. Y no nos estamos
dirigiendo hacia otro tipo de persona en nuestra comunidad que comete
unos delitos muy graves, muy serios, que rompen la contextura de nuestra
sociedad, y sin embargo como no se ajustan entonces a ese perfil al que
estamos acostumbrados, no tenemos unos criterios para analizarlos. Los
criterios los traemos de aquí para acá y no se ajustan, realmente no se
ajustan.
LCDO. VEGA: Déjeme decirle, bien brevemente, que yo coincido con
su planteamiento de que en términos culturales de lo que se llama la
civilización occidental, probablemente general, ha estado bien, bien
matizada por las experiencias de subordinación a la mujer y de abuso a la
mujer. Y de hecho, no solamente la física como a lo mejor usted hace la
lista de Otelo, sino que súmele también a esa lista, Hamlet, que aunque no
tenía una relación de matrimonio o de convivencia con Ofelia y eran pareja,
la utilizó como instrumento de su venganza de una manera totalmente
sicológica y yo creo que eso también es uno de los elementos que nos trae
a discusiones como ésta el día de hoy, que no solamente la violencia física,
sino la violencia sicológica, que a veces se da en relaciones de pareja no
tan formalizadas como las que tenían ellos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Siguiendo su pensamiento y lo
que le dijo su profesor, en cuanto a la rehabilitación, yo estaba en una
102

conferencia con una profesora de derecho norteamericanas y le hicieron la


pregunta, ¿cómo uno sabe que un matador de esposa no se ha
rehabilitado? Ella contestó, cuando también mata a su tercera esposa.
LCDA. FERNOS: Eso es lo que queremos evitar, verdad. Eso es lo que
queremos evitar.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias, licenciada. Muy
agradecido. Yo estoy seguro que los cuatro millones no se recibieron por
culpa de la Cámara, no fue por culpa del Senado. Así que espero que los
reciba pronto.
LCDA. FERNOS: Muchas gracias.
A las tres menos veinticinco (2:35) la Comisión de lo Jurídico del
Senado levanta sus funciones.
103

Vista Pública de la Comisión De Lo Jurídico


26 de abril de 2008

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estamos a 26 de abril del 2002.


Estamos atendiendo la Resolución del Senado Número 203,
relacionada con el Código Penal.
Tenemos ante nosotros ya a la doctora Trina Rivera de Ríos, del
Comité de Amigos y Familiares del Confinado. Nos indica doña Trina que no
trae ponencia escrita, que ella va más adelante a hacérnosla llegar, que
trae un bosquejo sobre el cual va a abonar. Así que para esta Comisión es
un honor tenerla. Queremos, sin embargo, indicarle, además, aunque ya se
lo dijimos extraoficialmente, que nos proponemos celebrar vistas públicas
en algunos de los penales, porque no se puede en todos. Ya el Secretario
se comprometió a que si lo hacemos en uno, pues trae gente de otro, en
esa forma cubrimos. Y cuando eso sea, para nosotros sería un gran honor
que ella esté presente con nosotros.
DRA. RIVERA DE RÍOS: Si me invitan llego, aunque sea a pie.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No solamente por eso, sino
porque nos puede servir de interventora en el sentido de traducirnos
cualquier concepto con la experiencia que ella tiene en los penales, nos
pueda traducir cualquier concepto, o duda que tengamos en esa vista. Eso
dicho, doña Trina, estamos en disposición de escucharla.
DRA. RIVERA DE RÍOS: Buenos días y muchas gracias por sus
palabras y los felicito, si ya se mueven del ámbito legislativo físico, para
directamente ir a donde está la gente, el pueblo gente de la Administración
de Corrección, que ya van por 49 penales en esta isla tan chiquita, de 16
que había hace escasamente 15 años, y dispersas en más de 20 pueblos y
ciudades de Puerto Rico. De modo que el plan de ustedes tiene vigencia, si
incluyen a los confinados, porque si lo dejan en la gerencia o el personal no
va a tener el cuadro completo. Y hay demás confinados y confinadas
altamente capacitadas y de los que nos escriben articuladamente para que
sea un verdadero estudio de la situación carcelaria de Puerto Rico desde
todo punto de vista. Qué tiempo tengo. Primero me dijeron 15 minutos,
después me dijeron media hora. Pero déjeme cubrir. Es un bosquejo y yo
avanzo. Sin elaborar avanzo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como no trae escrito, la
idea era 15 minutos exponiendo desde una síntesis y después 15 en
discusión, pero usamos la media hora completa en un diálogo. A medida
que usted vaya hablando, nosotros podemos ir preguntando.
DRA. RIVERA: Muy bien. Y he tomado, pues la decisión de venir en
estas condiciones, que son bien diferentes a la práctica, a la experiencia de
104

ustedes con ustedes acá en la legislatura. Se lo agradezco mucho porque el


historial es largo y además del historial largo, es tan importante o lo más
importante que hay en Puerto Rico al día de hoy, en medio de todas las
discusiones que hay, ésta es la parte más importante y tal vez en el
bosquejo ustedes entiendan por qué lo digo y me pregunten. La ponencia,
estoy representando a la otra compañera que ya mismo viene, Domitila
Feliberti de Robles que preside la Fundación Alvarado Rivera, a Isabel
Torres de Padilla, que preside un comité de hace años por el mejor trabajo
social para Puerto Rico. En el caso nuestro, el de derechos ciudadanos y el
de familiares de confinados, y la otra persona que espero que llegue es
Benjamín Berríos, que es un ex confinado que en defensa de un hijo, pues
cayó preso hace años y tiene una preparación de ingeniería y de justicia
criminal y de toda esta cosa, pero la carta de antecedentes penales, le
tiene todas las puertas cerradas cada vez que toca, y yo esas cosas, es que
nos gustaría hablar.
El asunto, tengo entendido, que es la reforma del Código Penal
de Puerto Rico, la Resolución 203, pero no tengo Resolución. Yo usé lo de la
carta y lo que tenía de 1992, lo dividí en dos partes de tan amplio que es y
hay más partes, pero no se van a poder tocar todas. Como trabajadora
social y como maestra tengo la costumbre, que espero que ustedes no me
la censuren, que es de explicarle siempre a la audiencia, porque es que
nosotros unos ciudadanos que no estamos identificados en acción con
partidos ni con otras cosas, comparecemos y exigimos comparecer ante
cualquier foro que toque con la vida ciudadana en este país. Y nos
amparamos en el Artículo 21 de la Carta Internacional de Derechos
Humanos, que dispone que toda persona tiene derecho a participar en el
gobierno de su país directamente o por medio de representación. Y
nosotros directamente queremos usar este derecho. Lo segundo, que toda
persona tiene derecho de acceso en condiciones de igualdad a las
funciones públicas de nuestro país. Estamos agradeciéndoles que nos
permitan poner en práctica el derecho que nos protege y no cobija.
El bosquejo, como les dije, tiene dos partes y la primera parte es una
nota explicativa y solicitud de fecha adicional para discutir el asunto de
esta ponencia. Aquí explico cómo es que ustedes me invitan, con quien
hablo y qué me autorizaron a hacer.
A pesar de esta comparecencia, le solicito una vez que nos den
nueva fecha para testificar con ponencias escritas en vista pública o
ejecutiva o en entrevista con alguien. Y tenemos que ampliar, estamos
seguros, nuestro análisis y recomendaciones del tema.
La primera parte son los antecedentes, que ustedes los conocen, más
o menos, y tal vez no tenga que leerlos, que es que para el 1992, nosotros
Domitila, la que viene, y yo, fuimos miembros a tiempo parcial en la
Comisión Especial sobre Criminalidad del Senado. Y esa Comisión a esa
fecha estaba presidida por el entonces Presidente del Senado, don Miguel
Hernández Agosto y la Directora era la profesora, doctora Dora Nevárez. Y
participamos con una ponencia escrita y mucha discusión y los trabajos
105

continuos desde las seis de la mañana o antes, entonces a esa fecha sí


produjimos una ponencia completa, al detalle, al último detalle, del
Proyecto 2229, algo así, que era equivalente a lo que ustedes están
haciendo. Yo lo repasé rápidamente anoche y la realidad es que es tan
similar lo que uno diría, que saqué 10 copias que ustedes pedían y aquí se
las tengo porque aunque las fechas cambian, el enfoque y los temas, pues
son los mismos porque es el Código Penal, que no ha cambiado entiendo,
como revisión, verdad, desde el 74. Si les interesa yo les doy esto porque
es una fuente de información, que es éste que está aquí.
Después de eso, el 24 de marzo, como le estaba diciendo, del 92,
rendimos ese trabajo, revisamos en detalle el Código a esa fecha. Y con el
cambio de administración, entiendo que se quedó sin continuar ese Comité.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me perdona un momento, doña
Trina, es que le habían pasado a la prensa, pero ése nos el...
DRA. RIVERA: No, no, eso no es para la prensa, no yo no tengo nada
escrito. Bendito, se los daría, pero es para la Comisión por ahora. Bueno,
qué hacemos del 92 al 2002, estos 10 años, hacemos de todo en relación
con el Código Penal. Somos miembros bien activos y hemos sometido casi
todos los años y con especialidad en el año eleccionario de candidatos a
gobernadores y legisladores, le hemos entregado en persona cuántas
recomendaciones, planes hacia una verdadera reforma penal en Puerto
Rico, de modo que hemos estado inmersos en la vida puertorriqueña que
toca directamente con el Código Penal. Entre las muchas áreas que
nosotros hemos trabajado con ellas o recomendamos, etcétera, nosotros le
cogimos dos o tres más relevantes generales que ustedes me indicaron.
Nosotros no creemos en las prisiones, de ninguna clase, porque la historia
ha demostrado hasta la saciedad, que no resuelven los problemas de
conducta humana. La justicia es injusta bastante, y recomendamos que le
quiten la venda a la dama justicia, para que vea qué muchas barbaridades
anti justicia se cometen en su nombre. Tercero, se han establecido bases,
la profesión del derecho y la justicia, que resultan ridículas en muchas de
sus expresiones. Y usé la palabra ridícula, respetuosamente, pero para que
se pueda medir bien el impacto de esto cuando está en ejecución.
¿Por qué les estoy dando algunas áreas así generales? Porque mal se
puede hablar de enmendar un código penal de un país, sin conocer por lo
menos, cuál es el total de la vida puertorriqueña que atañe directamente a
la conducta de cada uno de nosotros de todas las edades, a los legisladores
que son los que nos dicen esto está mal, y esto lo van a hacer así o lo van a
hacer “asá”. Y al sistema de justicia criminal’, que realmente es avasallador
ya ese aumento tan espantoso, yo le diría para una sociedad inteligente
como la nuestra y trabajadora y honrada en general. Es realmente como
una zapata un andamiaje alrededor del Código Penal y de la justicia en
general, que ustedes han establecido, ustedes como legisladores, y
nosotros hemos, tenemos que aceptar y portarnos de acuerdo a lo que
ustedes aprueben, sino vamos presos, pues mal se puede revisar un código
penal si usted continúa con el mismo enfoque de la sociedad, de la
106

delincuencia, del crimen y del propio sistema. Nosotros le establecemos a


ustedes estos principios, y le hacemos, le hemos hecho y le haremos
recomendaciones. Nosotros consideramos que ustedes han establecido en
Puerto Rico una zapata del derecho, que realmente ya llegó a juicio
nuestro, a su cúspide. Se han establecido bases, la profesión de derecho y
la justicia, que le repito, como antes, resultan ridículas y sin justificación.
Por ejemplo, el complejo, el derecho y acceso del ciudadano a la justicia.
Consideramos que el dinero y el amiguismo nos están arropando,
arropando en una forma, que yo le diría, bien antihumana, bien anti
derechos humanos, constitucionales y civiles en Puerto Rico. Y que se basa
mucho ese acceso, como le dijimos, al dinero, cuánto tienes, cuánto vales,
y hasta dónde puedes llegar y el amiguismo en general. Y tenemos
evidencia de sobra de frases utilizadas hasta por gobernadores, que
reflejan que el amiguismo es mucho más importante que lo que ustedes
aprobaron aquí que no se hiciera.
Otra fase que nosotros consideramos que ustedes no deben
continuar arrastrando son esas sentencias irreales de noventa y nueve
años, doscientos, trescientos años o más, si este país sabe y sabemos que
la gente entra de cierta edad, pues 19 años, 18, los menores menos, y que
el promedio de edad, yo estoy entre la excepciones, yo creo que llegamos
un poquito más avanzada, pero no importa cómo sea, consideramos que
desdice, que avergüenza, yo creo, a todo un país, a toda una profesión tan
hermosa como es el derecho, basándose en unas cosas completamente
irreales. Y además de irreales, sobre esa zapata, ustedes siguen
construyendo todo lo que toca ahí o lo mejoran o lo quieren mejorar o lo
cambian o lo posponen, o como ayer se desarrollan esas santas discusiones
en el área sexual. Yo creo que ustedes están capacitados para en esta
revisión, por favor, que no sentencien a la gente en esa forma tan irreal,
tan inhumana, tan disparatada. Fíjese que está tan mal que nosotros que
somos trabajadores sociales o ciudadanos comunes, nos atrevemos a
decírselo a ustedes porque ya los miles de ciudadanos convictos por 300
años, 208, y uno sabe que se va a podrir en la cárcel o que si se porta bien,
pues hay unas bonificaciones, y han establecido una clase de maquinaria,
que ahora, yo no sé si la palabra es desmembrada, pero que ahora tratar
de corregir esa maquinaria, humanizarla y ponla sobre bases reales, no en
esta forma. En general, nosotros tenemos referencia de que en casi todos
los países, lo que hacen es un máximo de la edad promedio de ese país. Si
es 52 años, pues eso sería lo más que le echarían a una persona con miras
a que salga mucho antes.
Urge simplificar o eliminar la carta de antecedentes penales, porque
es opuesta a la rehabilitación. Aquí yo le dije que va a venir ahorita, de la
directiva, un joven, Benjamín Berríos, con todas las de la ley, está en
probatoria y demás, pero no hay quien le abra puertas para un empleo por
la dichosa carta de antecedentes penales. Entonces por esa carta de
antecedentes penales ustedes y nosotros y los trabajadores de este país
tenemos que pagar para que estén presos o para que estén sumariados
107

presos y adentro nos cuesta de 16 a 20,000 dólares el año, más o menos,


sin contar todos los per diem y toda la salud correccional, más la
privatizada que son un desastre y el crimen sí paga para los empresarios
que privatizan las cárceles. En Estados Unidos empezaron y en Puerto Rico
van "viento en popa", iban. Yo espero que ustedes no permitan esa
barbarie que está ocurriendo con privatizar las cárceles de este país. En
otra área que nosotros recomendamos del Código que se revise, esto de
procuraduría de la mujer, del Director contra las drogas, patólogos del niño,
de todo, quieren un procurador como si esa figura y el ombudsman y el
ombudswoman y qué sé yo. ¿Por qué le escogimos eso? Porque entre éstos
se está destruyendo...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doña Trina, tengo entendido
que el caballero debe ser la persona.
DRA. RIVERA: Ah, Benjamín, ah, vente acá, pon una sillita aquí.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Adelante, pon una sillita,
buenos días, buenos días. Ya nos hablaron de usted.
DRA. RIVERA: ¿Ah?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Le digo yo a él que ya nos
hablaron de él.
DRA. RIVERA: Ah, sí.
SR.BERRIOS: Perdone la tardanza.
DRA. RIVERA: No, estamos empezando, empezamos antes. No se
apure.
Bueno. Estamos señalando esto así, luego se lo haremos en más
detalles, porque ustedes a peticiones de grupos que son antihombres, que
son anti lo que sea, anti familias, anti qué sé yo qué más, pues hay como
una especie de disfraz de usar los términos familias y demás, pero cuando
usted viene a ver, lo que ustedes aprueban, como la Ley 54, que la tengo
más al frente y otras, ustedes están penalizando, pero tranquilamente,
toda la vida familiar. Desde la situación más sencilla, más sencillita al
crimen, nosotros recomendamos que todo lo que sea criminal, criminal,
pues sencillamente que le aplique el Código Penal, para eso existe, en o
fuera del hogar. Pero la vida rutinaria de la familia, de discusión o de malo
rato o de enojo o de separación breve y demás, ésos no son asuntos
criminales. Y ustedes han criminalizado hasta que uno le diga al marido, yo
a la tarde te veo. Pues ya eso es una amenaza y demás, y han convencido
a la judicatura, a medio humanidad, y como ocurren crímenes dentro de la
familia, pues se han amparado en ese crimen y el Código Penal es el
recipiente de la, yo voy a usar las palabras, de las barbaridades que
ocurren en relación con especialmente la Ley 54, que ni previene, ni viene
bien, ni provee los recursos que dice que están, y no le prestan ni media
hora de atención a un hombre. Por eso yo le digo antihombres con los
chavos nuestros y los de Estados Unidos, federales, millones se han, desde
el 89 para acá, y para dónde van con Código Penal, a seguir añadiéndole y
que las órdenes de protección son como un “shooper”, de lista, qué tú
quieres que te pongas aquí. Y la tercera orden de protección, la única
108

recomendación que hace es si quieres el divorcio, haz esto. Horroriza,


horroriza, que el Estado haya aprobado ese tipo de legislación y que diga
que es buena y que fortalece, mire, la tienen que eliminar y reformar al
punto. Nosotros sometimos también en la revisión de todo esto, proyectos
alternos y aquí nos está surgiendo en Puerto Rico por esto, los grupos de
cómo se llama, custodia, custodia compartida por el bienestar de la familia,
por más cual, igual que en otros países. En Estados Unidos hay más de mil
organizaciones ciudadanas de padres que le llevan los hijos y eso es para
discutirlo solo, pero estoy dándole este informe, por qué está incluida esa
ley en particular, como una indispensable para una evaluación serena,
tranquila, y poner las cosas donde van. Y su propio derecho, que es la
zapata de ese código penal y de todo este sistema en el cual tenemos que
convivir, pues sencillamente en esa forma, si usted todo lo va a hacer, pues
Comisión de la Mujer, Procuraduría de la Mujer en el hombre, y nos va a
definir a ustedes los hombres siempre como el maltratante, el abusador, el
criminal, y nosotras las pobres víctimas. Las mujeres somos las pobres
víctimas. Ustedes saben que la violencia no tiene edad, ni tiene sexo, ni
tiene género, ni tiene historia para alguien en particular que la violencia es
algo bien general desde adentro hasta las inmensos abusos de guerra,
¿verdad? Por eso le estoy dando tanto peso a que la familia, que es lo que
el Código Penal también tiene que proteger, además de la conducta de
nosotros los ciudadanos, nosotros insistimos en verdad en que este tipo de
legislación se revise, y se cambie, se elimine, sin miedos a las críticas, sin
miedo a la discusión de las ideas, pero con un alto sentido de
responsabilidad.
Las estadísticas sobre este asunto en particular son engañosas,
mienten, solamente dan y tenemos los datos de la Policía, solamente dan
los sucesos relacionados con la mujer en las estadísticas, y los asesinatos y
la violencia, etcétera. ¿Y los hombres dónde están? Dónde están, porque en
el Artículo 3.8 de esa Ley, dicen que si usted se queja, pero no te dicen
llame a un orientador. No le proveen a esa persona a tiempo, antes,
alguien que pueda mediar si es un conflicto grave, y bregar si es un
conflicto menos grave. Pero entonces ustedes tienen que si se llaman
guardias por una de esas razones de discrepancia en algo, pues el guardia
puede venir sin querella, sin denuncia escrita, sin orden de nada de un
juez. El viene, investiga, y si le cree al que se quejó, pues ahí te va y
generalmente es a los hombres contra los cuales se definen estas
situaciones y las estadísticas. Y a veces hemos tenido durmiendo frente a
mi casa, 20 hombres jóvenes puertorriqueños, trabajadores honrados y
demás porque su problema familiar se criminalizó al punto que los sacaron
de las casas, no, y ahí pierde no sólo la casa y los muebles y su
tranquilidad, sino todo. Los hijos se los secuestran, se los llevan en nombre
de la madre. Hay unos mitos y unas falsedades en las estadísticas y en la
intervención, que yo creo que es una responsabilidad, como le dijimos
directo del Código Penal, de la revisión de esto para el enfoque y la
filosofía, etcétera. Y que en la práctica se cumpla. Y le señalaba que eran
109

falsas las estadísticas, porque nunca le dan las estadísticas de los hombres
asesinados por nosotras las mujeres. Y uno de cada cuatro de esos
asesinatos, según los datos de la policía, la mujer es la asesina, no es el
hombre. Ah, y tenemos unos datos del 90 al 90 y tanto, que como 252
asesinatos de mujeres, por, a mí me da mucho trabajo usar la palabra
pareja, porque como que pareja se ha desmoralizado tanto ya, la frase
"pareja" que todo es pareja y no sabe por quién preguntarle y fulano,
porque, ah, no ése, no, ésta es mi pareja, y estamos en un enredo de esos
también. Pero, pero parejas, pues sencillamente como 252 femeninas, pero
no le dicen que 56 hombres en ese mismo período fueron asesinados por
las esposas o por la pareja. Y si de allá de otro año iban por 60 y pico
grande. Ese dato no se lo da nadie. Nosotros le pedimos a la legislatura que
exija, en la parte que sea, que exija igualdad de condiciones. Por el crimen
nadie respalda, pero por la vida familiar, por lo que es problema familiar,
va un largo trecho a que hagamos criminales a tanta gente decente, buena
y honrada, especialmente varones, que es la mayoría. Y que ustedes traten
en las definiciones que vayan a poner, que jamás se continúe ya con este
patrón casi cultural del hombre es el agresor maltratante, criminal y la
mujer es la víctima, somos la víctima. Habemos mujeres que somos fiera
suelta, o fieras calladas y escondidas igual que hombres. Pero le estoy
señalando las áreas más así relevantes que uno considera, porque el papel
escrito aguanta mucho y esa ley no es excepción. Hablan de unas
definiciones, muy bien. Nosotros le recomendamos quien está haciendo a
tiempo esas evaluaciones psicológicas y esas evaluaciones emocionales.
Los guardias será cuando te van a arrestar porque te aplican unos
conocimientos. Eso es un chantaje, eso es un chantaje reconocer que sí
que hay que hacer evaluaciones psicológicas y demás y quien las hace a
tiempo y a destiempo también, porque esos recursos son prácticamente
inexistentes, hasta donde conocemos.
Vamos a decir la verdad en la vida familiar nuestra, y nosotros
recomendamos, primero, y lo estamos recomendando hace tiempo, un
código de familia que incluya todo lo que se relaciona con la familia, y si
está penalizado, pues que ustedes lo saquen o lo atemperen, pero no lo
dejen criminalizando cada vez más a los pobres económicamente y a la
familia puertorriqueña y al hombre puertorriqueño en particular. No hay
derecho, no hay derecho a destruir la familia con unos mitos y unos juegos
de estadísticas y de palabras y de leyes, para complacer algunos grupos en
particular, y digo así con mucha firmeza y responsabilidad porque lo que tú
encuentras en todo lo que se legisla parece que los hombres en este país
no existen. Y entonces hay tres mitos que nos ponen, que los recoge el
Código Penal en esta ley y en otras más, que es que es una sociedad
machista, y como el hombre es un machista, pues todo esto pasa porque
es machista. No, esto no es una sociedad machista, nosotros le probamos a
ustedes y ustedes la viven. Este una sociedad hembrista- machista, porque
la mujer hembra es la que educa y la que pare con el hombre y la que cría
los hijos y la que le enseña muchísimas cosas a los hijos y lo primero que le
110

enseña cuando nace el bebe que es varón es llamar a la familia y los


vecinos y le toca los genitales del bebe, y dice, mira, pa’ quien es esto,
para las muchachas, verdad, y se lo exhiben a todo el mundo. Cuántas
novias tiene ya, muchacho, ay, esa alegría porque es varón y va a tener
ese montón de novias, lo estamos no solamente castrando, lo estamos
haciéndolo macho, antes de salir del vientre. Y por qué dividimos los
colores de esos ajuares del bebe, azul el varón y rosa el otro. Y si te van a
ofender te dicen, ése es rosa. Pantaloncillos rosa dicen que tiene y que un
norteamericano de los de Vieques. Alguien lo vio, yo no sé, pero es para
ridiculizarlo y hacerlo femenino en vez de macho. La hembra
puertorriqueña no le permite al hijo varón que camine como una mujercita,
le dicen, y que hable como así y demás, y le tenemos unas trabas y le
destruimos el sentimiento y la emoción. No llores, los hombres no lloran.
Pareces una mujercita llorando. Y nos han establecido unos patrones
emocionales que no hay derecho a que el legislador caiga en esa trampa
cultural de hace siglos y ustedes que hablan de cambio, nosotros le
decimos, no, ustedes no tienen que cambiar nada. Ustedes tienen que
transformar todo. Tenemos que virar esto y por eso empecé por la zapata,
por lo general. Me alegro que ella me dijera lo general porque en ésa y
muchas más áreas es que el legislador va a revisar ese código y hasta
donde pueda va a transformar los enfoques de la vida nuestra porque sino
seguimos en esta guerra entre, como ayer aquí, entre la guerra de los
sexistas y de los no sexistas y usted pone el noticiero a mediodía y son
cuatro fondillos de mujeres al aire y los senos y esto es un chiste. Esta
sociedad no puede, no puede seguirse basando y protegida por leyes en la
pornografía, la inmoralidad en muchas cosas. Y mientras a la nena cuando
nace, no le han enseñado, enseguida le ponemos el “panty”, no, vete y la
protegemos en sus partes genitales y en su cuerpecito, al varón lo
exhibimos como nos da la gana pa’ que sea macho y cuando es macho,
pues le aplicamos la ley y no le proveemos a tiempo los recursos de
orientación que un código de familia debe establecer.
Lo otro que nosotros estamos recomendándole alrededor de leyes de
castigo o retribución o como sea, es que me puse a mirar aquí y a pensar
en dos cosas a la vez. Se me fue el pensamiento de momento, pero
seguimos porque esto es lo más que hay. Le estamos hablando del Código
de Familia, además tenemos ya un Departamento de la Familia, entonces
es indispensable que se refuercen ahí las familias. Nosotros le hemos
escrito a la señora Gobernadora y a todos los legisladores y antes, cada vez
que ustedes dicen que éste es el milenio de la mujer, ¿a cuenta de qué?, y
yo soy mujer. Pero por qué tiene que ser el milenio de la mujer. Tiene que
ser el milenio de la familia y de los derechos humanos para todos. Porque
ahí caemos todos, la mujer y el hombre y el niño y el viejo y el pobre y el
rico; y el legislador los tiene que atender a todos. No puede seguir
legislando realmente y convirtiendo hasta en investigadores los empleados
civiles. Los empleados civiles de la Procuraduría de la Familia.
111

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doña Trina, para aprovechar


una serie de preguntas, pues quiero...
DRA. RIVERA: Dígame, porque queda un montón, no tantas áreas,
pero he tocado precisamente lo que es prevención, ver su Código Penal
criminalizando todo, le estaba diciendo los tres recursos, código de familia,
el Departamento reforzado en Prevención o llámelo como lo llamen, y en el
mismo departamento, integrar los servicios de la familia, porque están
dispersos, maltrato menores, maltrato envejeciente maltrato más cual, y
ellos mismos no están integrando la familia y tribunal de familia no
criminal, que bregue con toda esa fase y que ustedes los haga sacar del
Código Penal, alrededor de la vida familiar, para que en las cárceles
solamente estén los que no hay más alternativa. Dígame, porque yo le voy
a mandar un montón de...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yo le había mencionado a usted
antes de que comenzara a testificar, pero me gustaría dejarlo para récord,
que aquí se ha levantado la idea de que el Código Penal comprenda,
además de lo que tradicionalmente comprende el catálogo de delito y la
forma de bregar con ello, todo lo relacionado con el sistema carcelario. O
sea, cómo tratar al ya convicto, luego del Código. ¿Usted apoyaría esa
idea?
DRA. RIVERA: Nosotros recomendamos. Fíjese que al principio le dije,
no creemos en las cárceles porque han demostrado que no resuelven nada,
nada, sino destruir más gente que afuera ya estaba destruida en gran
medida. Nosotros esperamos que todos los servicios de comunidad que
haya sin usarlas. Primero, que saquen del Código lo más que se pueda
porque este es el país de más leyes. Por cualquier cosa tú vas preso o va el
guardia. Y ahora te dicen a todo, llama al abogado o llama al guardia. Ya no
hay que llamar a los padres ni a nadie más.
Pues sencillamente que en la comunidad, cuando van a aplicar algún
delito entonces, que sea más en la comunidad, retribución, que devuelvan
lo que robaron, que trabajen. Hay un montón de áreas de comunidad. Y la
otra fase que recomendamos alrededor de lo que usted dice. O sea, sí
recomendamos reforzar la comunidad, antes, durante y después en todo,
en todo, bien hecho, pero en todo. Nosotros recomendamos que la oficina
esta de administración de servicio antes del juicio, la OSAC que llaman, que
la refuercen al máximo, con la fianza que ellos le prestan o le trabajan con
los acusados, porque así, ahí hay sumariados, como 3,000,a un costo de 16
o 20,000 dólares por cada uno, si usted refuerza la otra, la de antes del
juicio, usted deja en la comunidad, que incluye lo que usted está
sugiriendo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Se ha hablado de la posibilidad
de utilizar más el sistema de desvío, pero el desvío de verdad, porque
ahora el desvío se utiliza como si fuera una probatoria, una sentencia
suspendida. El verdadero desvío es antes de llegar al tribunal. Y
posiblemente esa área habría que fortalecerla.
112

DRA. RIVERA: Yo creo que habría que fortalecerla, pero se está


violando tantas cosas con lo desvío. Y le voy a decir un ejemplo rápido. La
Ley 54, que nosotros hasta produjimos un libro y se lo regalamos a casi
todos, el análisis éste, humano y legal, que tienen desvíos. ¿Pero qué pasa?
Que entonces en el mismo tribunal instalan a la gente que va a bregar con
ese ciudadano en desvío. Y tenían hasta el otro día, no sé si ya lo
resolvieron, un monopolio, pero un monopolio completo, que cobra por el
desvío a la persona que es el sujeto o a la familia, pero alguien le paga y
alguien tiene que reunirse y está tan disparatadamente funcionando hasta
la última vez, digo, que nosotros tuvimos aquí ante ustedes, porque al
mismo que están tratando de castigar por lo de la violencia familiar o algo,
pues esa misma persona pierde el trabajo porque las reuniones con ellos
tienen que ser semanales, en horas laborables y el patrono no puede
tolerar. El desvío, yo le diría a usted, sí es importante, debe existir, pero
debe realmente hacerse bien profesional y no en manos de gente que
después las quejas. Nosotros hemos tenido 100 padres en una reunión, de
los desvío, le ponen un disco para que oigan lo del disco, le ponen la
película "Sleeping with the enemy". O, sea, que es eso?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En el sistema de pena, doña
Trina, se ha pensado, se ha planteado la posibilidad de utilizar más la
restricción en la casa domiciliaria.
DRA. RIVERA: Domiciliaria, año y pico.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Domiciliaria, también se ha
pensado en la posibilidad de que si hay que servir algún tipo de prisión,
que sea los fines de semana, de forma tal que durante la semana la
persona sea productiva.
DRA. RIVERA: No entendí, no entendí. Usted dice los fines de semana.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que esté en la prisión
solamente fin de semana, sábado y domingo, para ciertos tipos delitos.
Además se ha planteado el que algunos delitos menos graves, que no
conllevan violencia, que no tengan cárcel, o sea, que sea solamente multa
o trabajo comunitario. ¿Ese bloque de ideas que se han presentado, cómo
usted las ve?
DRA. RIVERA: Muy buenas. Menos el desvío, que sí lo respaldamos,
pero que ante de ustedes decir ahí, el desvío, que bueno, vamos a esto, yo
les recomiendo que se sienten con calma y estudien qué es eso de desvío,
cuánto le cuesta a esa persona desviada. La puede pagar o no, qué negocio
es ése. Que entonces el máximo del desvío son tres años. Y le estoy
hablando hasta hace unos días, sí ha cambiado en las últimas semanas,
pero son 3 años y los mismos afectados. nos dicen, pues cuando ya yo creo
que voy a terminar y a salir, no me hacen buena recomendación los que
dirigen el desvío- al tribunal, que le tienen que recomendar- y tengo dos
años o tres años más y soy el mismo o mejor, mucho mejor y más
consciente que antes. Y cómo lo compensan, porque han hecho leyes
particulares. Pero hay que exigir deberes.
113

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Usted trajo también ahorita, y


me gustaría que abundáramos sobre eso. El sistema de penas. Lo ridículo
de las tres cadenas perpetuas consecutivas, que lo que tiene más bien es
una expresión de coraje más que una realidad.
DRA. RIVERA: ¿Pero qué tiene una expresión de coraje la…
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yo diría que una expresión de la
sociedad de coraje, tres penas perpetuas consecutivas. Sabemos que no va
a cumplir ni la primera porque se va a morir antes.
DRA. RIVERA: No, pues yo voy más allá. Yo creo que más que coraje,
yo creo que es venganza, que no es justicia. Es venganza, me estoy
vengando con coraje y sin coraje, bien serenamente, porque para legislar,
yo no voy a legislar cuando tengo molestias. Yo legislo cuando me doy el
gustazo, no, de aprobar o no me lo doy porque no creo en el proyecto. Pero
el desvío va más allá. Es el uso, le quiero decir, como lo están implantando,
ustedes van a tener que intervenir porque intervinieron en la
administración pasada y nosotros participamos y todo, pero todo se queda
ahí en este hablar. Le dejaron todo exactamente igual, al contrario,
propusieron, si usted recuerda, la jeringuilla y lo demás a los nenes sin que
los papás lo supieran. Hicieron una marcha, o sea, se degeneró realmente
esa magnífica recomendación.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Lo otro es, doña Trina, que se
ha hablado de traer al Código Penal algunas leyes especiales, como por
ejemplo, la de sustancias controladas, que en vez de que esté suelta con
un ordenamiento aparte, que se integre dentro del Código Penal. Inclusive
se ha hablado de criminalizar el uso de sustancias controladas. ¿Cuál sería
la posición de ustedes en torno a esto?
DRA. RIVERA: La nuestra siempre es que primero la censura, y se la
dijimos al principio. No traten de estar resolviendo todos los problemas
humanos, todos los problemas familiares con leyes y la cárcel, para
después no cumplir las leyes o para no supervisarlas o dejarlas colgando o
añadir otras, que ya la transformación del sistema penal de Puerto Rico,
exige, no solamente en los desvío. Ustedes me perdonan cuando yo me
paro en lo que estoy diciendo, por dos razones, me emociona, aunque no
parezca que ya uno deba emocionarse mucho pensando en la gente, y
segundo, me dijo el médico, acuérdese de los años, porque su mente está
en el año cien mil, pero el cuerpo reacciona. Y le pido excusa cuando me
pueda detener un segundo en lo que recojo la idea, por eso están escritas
también. Y la pregunta que usted me hace, pues de momento se me fue de
la mente. Pero dígame la última parte, porque yo pienso seguir hasta que
me acuerde de todo y mientras pueda escribir. Ah, no lo de las drogas,sí,
nosotros hemos recomendado y defendido la medicación de la droga en la
siguiente forma. Como hay tanta controversia sobre el tema acá en la
sociedad, pues los confinados se ha aprobado por la información oficial que
están dando hace años y en menores la matrícula total nos han informado
hace años, y acá 90 y pico por ciento, 85 o más, todos tienen relación con
el uso, abuso o tráfico de drogas. Si ésa es la realidad y siguen
114

aumentando o aunque haya uno, los confinados relacionados con la droga,


el Estado debería en el proceso inmediato de admisión que llevan una hoja
y dicen más o menos si es adicto o la razón relacionada con la droga, pues
que ahí inmediatamente se pase en vez de al pueblo, como ellos dicen, al
hospital penal. Casi todas las instituciones, especialmente las grandes y las
regiones, tienen hospital. Al hospital penal para tratamiento, detoxificación,
y que sea compulsorio tú pasar a ese sistema médico y cuando ya el
médico ahí te va a dar de alta, pues entonces ir ya desarrollando esa
población separada de la otra, de modo que va saneando también el tráfico
de drogas dentro de las cárceles. Endosamos la medicación, no la
legalización. Yo creo que en esta etapa, aunque en otros países exista, no
debemos brincar hacía allá. Pero medicarlo si es enfermo, hay que medicar.
O no es enfermo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): También se ha planteado el que
dentro del Código es que deben estar los patrones de sentencia, en el
sentido de que nosotros ya salimos, o sea, nos hemos metido en la
sentencia donde el juez solamente tiene una sola oportunidad de
sentencia, o sea, las penas específicas. Si se le debe devolver al juez el
espacio, para que pueda de máximos y mínimos poder...
DRA. RIVERA: Totalmente, respaldamos...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y que en el Código estén en las
guías de sentencia.
DRA. RIVERA: Debería estar todo bien accesible para no estar
perdiendo tiempo o perdiendo enfoque o filosofía o el coraje que ustedes
dicen que alguien al sentenciar puede tener o la vaguedad, sí, nosotros
consideramos que todo, todo, todo lo que facilite la aplicación de la justicia,
como esas medidas, deben incluirse en el Código, en el Penal como
ustedes señalan. Recuérdese que le dijimos al principio, que lo que
recomendamos es la transformación de toda la justicia y sus estructuras,
no reformas ni cambios, porque puede seguir poniendo parchos aquí y
parchos allá y la sentencia ponderada así, tan complicada o menos o más
que la que tenemos ahora, y entonces volvemos a caer en otra fase similar
que ni siquiera alivia los problemas.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doña Trina, como esto va
a ser un camino largo...
DRA. RIVERA: Largo, sí, así.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La idea de la vista de hoy
es que cada cual nos dé el primer empujón de por dónde ven más o menos
que debamos comenzar. En adelante vamos a estar reuniéndonos con
todos ustedes en reuniones ejecutivas ya, con agendas específicas, por lo
que le damos las gracias. Por favor, recuerde que si nos puede suplir las
notitas por escrito.
DRA. RIVERA: Sí, ah, yo saco fotocopia de esto también y se las
adelanto.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cómo no.
115

DRA. RIVERA: Pero permítame para redondear el pensamiento,


que lo dije ahora mismo y lo repetimos, esto es cuestión de transformación
total empezando. Déjeme leerle nada más que dos o tres recomendaciones
de la transformación, no reforma, empezando por el nombre, que se llama
Sistema de Justicia Criminal.
La justicia no puede ser criminal. Eso históricamente habrá
funcionado, pero si hay código civil y hay código más cual, pues es la
justicia, y no le pongan apellido, pero justicia criminal suena mal en una
sociedad como la nuestra y en cualquier sociedad, porque le adjudica la
criminalidad a la justicia.
Recomendamos, igualmente, que no le cojan, no sé, no quiero usar la
palabra miedo, pero qué se yo, que no se detengan por más que vengan
controversias de todas clases, al clasificar realmente las situaciones que se
le someten a ustedes. Cuando le hablo de transformación yo sé que mucha
gente va a encontrar que eso ni soñarlo. Pues sí, se puede, porque ustedes
legislan para eso. Y que ustedes sustituyan al máximo todo este enredo y
desenreden de lo sexual, pónganlo como un tema aparte, que no
contamine, vamos a decir, esta otra fase de la justicia, que ustedes quieren
mejorar. Como que las dos juntas en el momento de la revisión del Código
le va distraer tanto la atención a ustedes de si es homosexual, si no es, si
se casan, si es lesbiana, si no es, que realmente eso a mí me está que todo
lo que sea de género alrededor, pues conducta sexual, buena o mala, que
ustedes la cojan aparte. Y que no le cojan ninguna clase de, vamos a decir,
de miedo a tres o cuatro murallas que ha dominado y siguen dominando
este país y ustedes y nosotros mirando hacer. Barbaries, por ejemplo, las
cuatro murallas que nosotros señalamos, primero es la politiquería. Miren a
ver qué pueden hacer ustedes con la politiquería en esto que es tan vital
para este país. Segundo, la indiferencia de los gobernantes y de los
legisladores, porque se cansan de hablar de unas cosas, y a la hora de la
verdad, de aprobar, se queda todo igual. De modo que estamos perdiendo
tiempo, dinero y de todo.
En Corrección, la privatización de las cárceles, de este país es
inmoral que ustedes la respalden. ¿Por qué es inmoral? Porque nos están
cogiendo a los que ustedes quieren mejorar con el Código Penal y que
vayan menos a las cárceles, ésa es la fuente de ingresos y de millones para
unas corporaciones negociantes empresariales. Y encima de que es
negocio, porque le damos el solar para que construya y no gasten un chavo
en un metro, le damos entonces vital el costo de la construcción porque no
queremos, yo no sé cuál es la razón, pero será por parterismo del
empresario, cuando termina la otra mitad de las millonadas y cuando la
van a empezar, le tenemos que pagar por cada uno de los conciudadanos
nuestros que van presos. Unos promedios que los han hecho más que
multimillonarios, pero la inmoralidad es que sea fuente de ingreso, para
hacer más multimillonario a las pirañas que ya nos están absorbiendo
todos esos chavos que deben ser para la prevención y otras cosas para que
vayan menos a las cárceles. Por lo tanto, en el momento oportuno,
116

rechacen la privatización que es un robo. Yo les voy a dejar a ustedes copia


de los gastos y las ponencias que hicimos ayer para que revisen negocio
redondo y sí el crimen paga, para los empresarios que privatizan nuestras
cárceles como la CCA este momento y la Warkenhut. Y lo otro aparte de la
privatización es que revisen el caso Morales Feliciano que en 21 años está
decidiendo también en manos de un juez federal que oportunamente tuvo
su justificación y lo tiene. No queremos que se queden desamparados en
sus derechos humanos y civiles los confinados, menos nosotros. Pero como
están con 188 millones los bolsillos del juez Pérez Jiménez, que es el que
está mandando aquí desde que empezó el caso Morales Feliciano, no son
ustedes ni Corrección. Revísenlo luego, lo más pronto que don Víctor
Rivera, y le agradecemos, no solo la comparecencia sino el nombramiento
de don Víctor Rivera González como Secretario, porque es un
nombramiento extraordinariamente excelente. Con sus problemas y sus
fallas y nosotros también, pero ese señor no le impongan lo que él sabe,
que cómo es que hay que hacerlo mejor. Y no le viren para atrás por favor,
que tenga que volver a privatizar, las pirañas empresariales que ya él le
está retirando el contrato porque se vencieron los contratos.
Señores míos, si ustedes no están con nosotros, nosotros digo
los ciudadanos, en todo esto, y no es solamente escuchar, ustedes tienen
que levantar mucho su imagen, porque pasan cosas en esta legislatura y
en este gobierno, y en el anterior, y en el anterior, que la imagen está
bastante deteriorada. La muestra de ustedes no porque los conocemos a
muchos, pero el impacto que llega de aquí para allá, estoy aprovechando
este momento para decirle, donde hay buenas decisiones sigan, pa’lante es
pa allá, y si no hay buenas decisiones a favor de todos, justicia igual para
todos, y ustedes pueden ir borrando la injusticia de que sea por el dinero y
por el amiguismo, se me queda una, pero se la tengo que decir a la carrera,
es vamos a quitarle, yo creo que tiene que ser una enmienda ésta
constitucional, ¿no?, una enmienda a Constitución. Vamos a quitarle ese
don de dar la clemencia ejecutiva, y los indultos y demás al gobernador.
Esa es una costumbre tradicional de siglos, y hay gobernadores que han
empezado diciendo, como yo no creo en eso, yo no voy a darle a nadie la
clemencia ejecutiva. Pues pa’ qué la quiere, pa’ sus amigos, para su
familia, para los que tienen poder económico, político. Quítenle,
propónganos si hacen una resolución o algo, nosotros lo vamos a respaldar
y movilizarle el país para que se pare el indulto, no que no, no se elimina el
dos, lo que se elimina es la persona a quien hay que rogarle y hay que virar
para que sea como los reyes de antes, el que daba el don de la libertad y
del indulto. Déjenlo hasta Corrección, Junta Libertad bajo Palabra, y si ahí
es buena, ahí se terminó el caso. Pues gracias por...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias, doña
Tina, vuelvo y le recuerdo que posiblemente vamos a hacer unas vistas en
algunos de los penales, y cuando así sea le vamos a recordar.
DRA. RIVERA: Cuenten, cuenten con nosotros, mientras
podamos, mientras la mente funcione yo empujo el cuerpo con las pastillas
117

y las medicinas. No se apuren. Pero yo le iba a pedir una diferencia


especial, que le de aunque sea medio minuto a mis dos compañeros que
llevan años de años en esto y Benjamín ha estado y sabe lo que es una
institución privatizada.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Mucho gusto, adelante.
SRA. FILIBERTI DE ROBLES: Domitila Filiberti de Roble, yo soy
de la Fundación Alvarado Rivera y soy trabajadora social. Trabajé muchos
años en las instituciones de menores y la diferencia es la cuestión de la
edad.
DRA. RIVERA: Perdone, y fue subsecretaria del Departamento
de Servicios Sociales.
SRA. FILIBERTI DE ROBLES: Del programa institucional.
Hay muchas cosas que se pueden hacer. Hemos tenido una
apertura con don Víctor sugiriéndole algunas ideas para operar un cambio
entre castigo y oportunidad de la persona a mejorarse. Y en estos penales
hay mucho talento. Lo hay artístico, lo hay deportivo, lo hay manual. Lo
que hay es que cambiar el sistema, y sobre todo empezar a clasificar. No
podemos seguir tratando a todos los confinados por igual y por que uno se
portó mal, suspenderle la visita a todo el mundo. Eso es un enfoque muy
mal sano, crea mucho coraje y hay desquite. Tenemos que ser más justo
en eso. Y yo creo que hay personas que lo pueda hacer. Nunca hemos
perdido la fe y la esperanza de mejorar. Nosotros, como a veces se nos
tilda, especialmente a la doctora, de que defendemos los criminales.
Nosotros no defendemos criminales, nosotros defendemos los derechos
humanos de la gente. Y sabemos que hay algunas personas, pues que
ameritan el máximo de protección para proteger la sociedad. Pero hay un
montón de casos en esas prisiones que están ahí porque no pagan la
pensión alimenticia. Eso no amerita cárcel. Eso lo que amerita es trabajo,
para que la persona gane dinero y pague su pensión alimenticia. Y así por
el estilo hay otros tipos de situaciones que van presos, que tal vez
podíamos ir modificándolos con unos enfoques más positivos. Y aquél que
se lo merezca, de acuerdo, si tiene que estar encerrado, encerrado está.
Claro, garantizándole lo mínimo, porque hay casos de los que se han
considerado criminales empedernidos que eventualmente han resultado
ser personas de producto, como Nicky Cruz y otros tantos por ahí que se
han rehabilitado, porque rehabilitarse no es cuestión de magia, eso toma la
vida completa, pero hay que dar la oportunidad. No quiero seguirle
tomando tiempo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias. Le
adelanto que ya han habido ponencias que han tocado ese tema y su
preocupación ha sido traída ya en varias ocasiones en términos de la forma
de la pena, dependiendo de la persona y el tipo de infracción.
Caballero.
SR. BERRIOS: Muy buenos días, honorable Eudaldo Báez Galib
y todos los de la Comisión. Mi nombre es Benjamin Berríos. Soy parte de
este Comité y por los últimos cinco años he trabajado como asistente legal
118

de distintos abogados criminalistas en este país y tuve que pasar en algún


momento la experiencia, por ciertas razones, de estar en un penal. Yo
quisiera resumir a cuatro puntitos en los cuales no estoy de acuerdo por mi
experiencia personal. Uno de ellos es la economía procesal, que es un tema
de mucha discusión en todos los tribunales de Puerto Rico. Por la economía
procesal, cientos y cientos de personas son todos los días juzgadas a la
ligera, u obligadas a aceptar unos acuerdos entre el abogado de asistencia
legal y el ministerio público. Mi experiencia me ha demostrado que la
justicia o el procesamiento se convirtió en un juego de ajedrez entre el
fiscal, el abogado defensor y el arbitro que viene siendo ese juez. Y supe de
muchos casos y se de muchos casos que están en los penales,
inocentemente pagando unas condenas que no deberían. Todo esto gracias
a la economía procesal. El segundo punto es lo que se ha hablado ya en
tantas ocasiones, de la proporcionalidad entre las sentencias impuestas y
la conducta delictiva. De eso no hay que abundar porque yo sé que ustedes
tienen un marco bien amplio en cuanto a eso, pero es algo de lo que se
debe reevaluar.
El tercer punto es entiendo yo que se debe eliminar el que una
persona que ha cumplido con su sentencia siga pagando todo el resto de su
vida por esa sentencia y que no consiga empleo porque hay un concepto
del certificado de buena conducta...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay una legislación presentada
que propició el Secretario de Corrección que esta Comisión ya la pasó y la
aprobó, creo que ya sigue su curso que es el de la recomendación.
SR. BERRIOS: Pues eso les es bien limitante para las personas que
han pasado por el sistema. Y por último, me gustaría bien efusivamente
solicitarle a esta Comisión que evalúe todas esas leyes que se aprobaron
en los últimos 8 años, antes de entrar a este gobierno, que son leyes que
limitan los desvíos a ciertas personas que han cometido ciertos delitos, me
refiero en específico a la Ley 33 de 27 de julio de 1993, la Ley 32 del
mismo año, la Ley 49 de 26 de mayo de 1995, y la Ley 90 del 20 de agosto
de 1995. Estas leyes prácticamente impulsan a que una persona tenga que
cumplir su sentencia en la totalidad en la cárcel porque las limitan de
disfrutar de cualquier desvío electrónico, pases extendidos, junta de
libertad bajo palabra y todos los beneficios que puedan adquirirse al
amparo de la Ley 116.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y una de las posibilidades que
se ha estado analizando, y por favor recuerden que cuando yo digo
analizando, no es que va o sino que se está estudiando, es eso, incluir en
el Código Penal, no meramente llegar hasta dictar la sentencia, sino todo lo
que ocurre después de la sentencia, y es algo que apoya fuertemente el
señor Secretario de Corrección, las bonificaciones famosas, todo eso. Pues
jóvenes muchas gracias a los tres, muy agradecido. Este es el inicio, o sea,
pequeño, humilde, pero estamos empezando a caminar y nuestra
esperanza es que nos acompañen a través de todo el camino que nos
119

queda, donde ya empezaremos a estudiar los puntos específicos. Muchas


gracias a los tres.
DRA.RIVERA: Ustedes con esto, pues nos levantan el ánimo de la
fatiga que se tiene en el camino de los años. No respaldamos la supervisión
electrónica por ser un negocio redondo para unas compañías que están por
California, y convertir el hogar de ese confinado que tiene buena conducta,
un preso, una celda de la cárcel y lo controlan, desde California o por allá
arriba de Estados Unidos negociante y aquí Corrección.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Próximo deponente es
Angueira, vemos que está en Sala.
Hemos recibido su ponencia escrita, aquí la tenemos ante nosotros.
No sé si pueda resumirla porque nuestro deseo mayor es el diálogo, como
ya la tenemos. Si pudiera darnos una idea general al principio del
planteamiento, cosa de que podamos comenzar un diálogo. Dé su nombre
para que sea reconocida y pueda comenzar.
SRA. ANGUEIRA: Muy buenos días, señor Senador y la doctora
Nevárez, hacía tiempo no nos cruzábamos en el camino. Por lo menos en
persona aunque intelectualmente sí, y a los asesores de la Comisión. Mi
nombre es Katherine Angueira Navarro, soy psicóloga social comunitaria y
evidentemente soy el otro lado de la moneda de lo que acaban de
escuchar, por parte de las personas que defienden los derechos de los
confinados y los convictos, yo vengo a defender los derechos de las
víctimas sobrevivientes del delito. Soy el otro lado de la moneda. Más allá
de venir hoy a declararme a favor de la legalización de la prostitución en
Puerto Rico o de trabajo sexual, de declararme a favor del aborto,
claramente a favor del aborto, a declararme a favor de que se
descriminalice los delitos que tienen que ver con la práctica consentida de
la sexualidad, inclusive, la sodomía. Estoy a favor de que se descriminalice.
Estoy a favor de que se revise la forma en que está definida las agresiones
sexuales y atemperarla a la realidad tal como ocurren esas violaciones,
contra las personas que han sido abusadas sexualmente.
Así que más allá de definirme y declararme una vez más a favor de
todo eso, y que la revisión del Código Penal contemple esa dimensión del
problema, ah, y que no se toque y se trastoque, la Ley 54, la que prohibe la
violencia doméstica, a diferencia de doña Trina, yo no entiendo que eso
hay que tratarlo a parte. Eso forma parte esencial de la médula del
comportamiento humano y hay que tratarlo dentro de lo que se vaya a
revisar, como el Código Penal.
Yo creo que esta limitada oportunidad que tenemos, quisiera abordar
el espectro de lo que es los planteamientos ideológicos y que van a
permear...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Para que tenga una idea, va a
haber muchas oportunidades. O sea, hoy lo que estamos es empezando a
tantear en términos generales por dónde es que la gente quiere que uno
vaya. En adelante le garantizo que van a haber muchas más reuniones con
usted.
120

SRA. ANGUEIRA: Sí, porque es que yo, verdad, con todo el respeto,
Senador, me parece una falta de respeto que se nos delimite a 15 minutos,
cuando esto es una tarea colosal y monumental. O sea, por eso es mi
primera reacción, es pero cómo es esto 15 minutos, resumir. Nada más el
granito de la Junta de Libertad bajo Palabra, y lo que yo vengo litigando,
tengo dos archivos legales enormes, cuatro gavetas de documentos. O sea,
resumir es cada esquina que tiene el trámite de justicia criminal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Déjeme explicarle, o sea, la
ponencia escrita puede ser tan amplia como se quiera.
SRA. ANGUEIRA: Sí, pero no se puede entregar un libro tampoco.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero la oral obviamente, para
que tenga una idea, hoy tenemos doce deponentes. Pero adelante, por
favor.
SRA. ANGUEIRA: Ok, fíjense que yo entiendo que puede, yo sé que ya
se ha suscitado una discusión sobre la metodología que utilizó la doctora
Nevárezy sus asesores, en el cuatrienio en donde el Partido Popular
Democrático tuvo, pues a cargo esta investigación del 84 al 92. Y si el
propósito de la presente investigación realmente es analizar a profundidad
las actitudes que pueda tener la comunidad con respecto a cómo se
tipifican y definen los delitos, qué conducta debe ser tipificada y por ende
cuál es la severidad que la comunidad entiende que le debe otorgar a la
tipificación de aquella conducta que ellos puedan entender, que la
comunidad entendamos debe ser tipificada como delito, estamos
atravesando una muralla que se llama ideología. Y como científica social
que soy, puedo reconocer que por un lado hay unas vertientes de
investigación que en apariencia, si no mal recuerdo, posiblemente los
asesores que formó parte del grupo de la doctora Nevárez, usaron un
marco positivista sin menospreciar la recopilación de información que un
marco positivista puede recoger, sin embargo yo creo que hay que ampliar
la investigación, desde la percepción de la comunidad con respecto a las
actitudes que pueda haber hacía la conducta que debe ser tipificada o no
tipificada a penetrar esa muralla de la ideología. Me explico. De qué vale
¿verdad?, y en ese sentido yo creo que los profesionales y científicos
sociales que ustedes están llamando a aportar hacia esta discusión,
tendríamos que analizar para empezar, ¿verdad?, sin degradar el trabajo
pudo haber adelantado la doctora Nevárez, hay que revisar hasta los
instrumentos de medición que ella utilizó. O sea, cómo se formularon
preguntas, si fueron preguntas que se hicieron. O sea, porque ahí está la
ideología, ahí está toda la carga que puede haber habido en cómo se
formulan unas preguntas y las opciones que se dan para contestar esas
preguntas. Y entonces de ahí es que ella pueda llegar a unas conclusiones.
También habría que analizar qué procedimientos estadísticos ella utilizó
para analizar e interpretar esa data recogida. Estoy hablando de un
tecnicismo de investigación que es el meollo de las conclusiones que se
puedan estar llegando. Así que a pesar que pueda hacer aburrido para
unas personas que no conozcan del método de las ciencias sociales, puede
121

que aquí esté la clave si ustedes realmente pretenden recoger la opinión


de la comunidad, el cómo se recoge esa opinión es básico y es
instrumental a las conclusiones que se lleguen de cuáles son las opiniones
que se están recogiendo. Así que yo exhorto a esta Comisión que se forme
un grupo interdisciplinario, multidisciplinario, particularmente se incorporen
personas que venimos de otras visiones ideológicas donde se empiece a
desmontar, lo que se llama en sociología, en sicología social, desmontar
ese discurso, de manera tal que la forma que ustedes puedan estar
recogiendo la opinión de la comunidad de qué es la conducta que debe ser
tipificada como delito, realmente logre romper esa muralla. Ejemplo, vamos
a hablar en "arroz y habichuelas". Si yo voy a la comunidad a preguntarle si
están a favor y en contra que se tipifique la violencia doméstica y que se
encause criminalmente y que hayan unas sanciones y una sentencia,
posiblemente la comunidad en su mayoría va a reflejar el mito de que la
mujer se lo buscó, que si le pegaron es por que se lo merecía, que si esto
está al interior de una relación amorosa. Así que vamos a derrotar el propio
propósito, según las propias expresiones de la doctora Nevárez de los
informes que fueron rendidos en la época del 80 al 90, de que el Código
Penal se supone que sea también un instrumento de cambio social. Así que
si yo voy a preguntarle a la comunidad, si ellos entienden que una violación
contra una mujer debe considerarse severa o no o si la violencia doméstica
debe ser sancionada o no, y cuál debe ser la sentencia, esa comunidad que
cree en ese mito, que la mujer se lo buscó, de que vale recoger esa
información. La única información que vamos a recoger científicamente es
cómo se sostiene al día de hoy el mito en la comunidad de que no se cree
que la violencia doméstica debe ser un delito, o que la violación, el abuso
sexual contra una mujer, en última instancia, ella se lo provoca y lo buscó,
así que por qué castigar una persona sobre eso. Así que yo creo que aquí
hay que hacer un análisis, verdad, doctora Nevárez, yo no conozco el
detalle, cómo fueron esos instrumentos de medición, ni cómo fue que se
analizaron, pero yo creo que ahora que estoy en otra experiencia, y si
ustedes realmente quieren abordan este problema, hay que analizar las
formas del discurso que reproduce la comunidad, para entonces ver cómo
queremos generar o no el cambio social a raíz del expertise de los distintos
grupos que vienen estudiando distintos problemas sociales en la
comunidad, inclusive en las distintas vertientes. Así que ustedes tienen una
tarea bien monumental y no se puede reducir a una encuesta que se puede
hacer en la comunidad, que va entonces solamente a repetir lo que ya se
pueda intuir, que es la mitodología y las visiones tradicionales con respecto
a qué conducta debe o no tipificarse. Ahora bien, yo sin embargo, yo
enumeré aquí en términos de las ciencias sociales, cómo tenemos que
hacer un análisis de los métodos de investigación para penetrar esa
muralla de la ideología.
Pero por otro lado, yo creo que voy a traer dos puntos que pueden
hacerlo más controversiales, que nunca han sido contemplados por esta
legislatura, y es que en el estudio de cómo se tipifican los delitos y cómo se
122

dictaminan las sanciones, y uso la palabra sanciones, y sentencia


carcelaria, que es otra forma de sancionar, tenemos que sopesar el balance
de lo que son los derechos de los confinados, de los acusados, vamos por
etapa, de los acusados, de los imputados, los acusados, los convictos, los
confinados y los liberados, que están bajo un programa de supervisión,
cualesquiera que fuera un programa de desvío. Ahí son distintas etapas del
sistema de justicia criminal. Pero a la par que ustedes siempre se está
abogando públicamente, y el caso de Morales Feliciano tiene 21 años como
muy expresó la señora Doña Trina, también hay un movimiento de las
víctimas del crimen, que tiene que incorporarse de una vez y por todas en
esa revisión del Código Penal, de manera tal que se eleve, y aquí es que
viene el punto controversial, que se eleve a rango constitucional, escuche
bien, Senador, yo estoy proponiendo que aquí se recoja un movimiento que
ya se está incurso en los Estados que es que se eleve a rango
constitucional los derechos de las víctimas del crimen, porque nosotras
como sobrevivientes de un crimen, no podemos estar menospreciados
legalmente y proponer que solamente los derechos humanos que se van a
vigilar son los de los acusados, de los confinados, de los convictos y de los
liberados, y esto implica elevarlo a nivel de rango constitucional, que esto
no ha sido, que yo recuerde eso no formó parte de la evaluación que
ustedes hicieron en los 80 o en los 90, ¿verdad? Elevarlo a nivel de rango
constitucional exige entonces darle mayor peso que a lo que al día de hoy
se le está dando a los derechos de los sobrevivientes del crimen y sus
familiares.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y cómo yo integro eso al
Código.
SRA. ANGUEIRA: Yo, verdad, como yo no soy abogada, yo no sé cómo
ustedes a nivel de la Constitución, no sé cómo es que, verdad, ahí es que
yo me declaro que yo no soy abogada ni cómo es que ustedes articulan en
la redacción, en qué encasillado ustedes lo meten, pero tiene que ser a
nivel de encasillado de la Constitución, cómo se promueve una enmienda
constitucional a esos efectos. Ya en los Estados Unidos este debate es
viejo, y casualmente en esta semana pasada la senadora Fainstain de
Californía y Kyle de Arizona, una republicana y una demócrata,
nuevamente radicaron una pieza legislativa, a esos efectos, pieza
legislativa que ya existía desde la incumbencia del Presidente William
Jefferson Clinton. Así que lo que le estoy es señalando el camino que
busquen esa literatura. Esa literatura es extensa. El debate es
interesantísimo. Todos los grupos que abogan a favor de los derechos de
los acusados, procesados, convictos, confinados, están en contra de eso,
por supuesto, y al otro lado están todas las organizaciones y personas que
hemos sobrevivido a ese delito, que abogamos de que se nos respete esos
derechos. Y esos derechos van desde mantenernos informada de todo,
mantenernos informada de cada paso que hay en ese trámite y poder
participar efectivamente de ese trámite. O sea, no es nada más
encasillarnos como la perjudicada y una pieza más de evidencia que tiene
123

el ministerio público, no, no, no, es que tenemos derecho a participar y a


cuestionar en ese trámite y ustedes saben que yo llevo 7 años litigando
contra la Junta de Libertad bajo Palabra, y ojalá que la semana que viene
ya finalmente se celebre la vista, para promover su destitución, producto
que hubo una violación continua, reiterada en contra de los derechos de las
víctimas de tener acceso a información para poder participar efectivamente
de procesos que ellos toman una determinación si se cancela o no un
preso.
Otro planteamiento, que por ende voy a tratar y traerle y plantearle
así de frente, es la posibilidad que se analice. También hay una legislación
federal que se llama el Truth and Sentencing Act, que es el Violent
Offender Encarceratión and Truth and Sentencing Act de 1994. Y aquí voy a
adoptar una postura bien distinta a la que escucharon previamente. Esta
Legislación Federal lo que propone es que en cada estado en los Estados
Unidos y territorios se legisle para asegurar que el 85 por ciento, escuchen
bien, el 85 por ciento de la sentencia emitida por un tribunal tiene que
cumplirse dentro de la cárcel y cero programa de desvío en aquellos delitos
tipo I. Estamos hablando de asesinato, de violación, de los delitos contra
las personas. Por eso yo no le puedo comprar el paquete que puso doña
Trina aquí de que los asuntos sexuales se pongan aparte, no, no, no, no, es
que los delitos de agresión sexual son delitos tipo 1, son delitos de
violencia contra la persona, y tan es así que en los Estados Unidos ahora
mismo se está exigiendo que para que los Estados y los territorios puedan
beneficiarse de fondos federales, para construir más cárceles, para
manejar el problema de hacinamiento carcelario, se estaría promoviendo la
posibilidad de que cada estado y los estados que ya lo tienen así legislados,
el 85 por ciento de la sentencia emitida por un tribunal, tiene que
cumplirse dentro de la cárcel. Posteriormente se evaluarán entonces todas
las otras formas alternas, de una vez cumplida el 85 por ciento de esa
sentencia en la cárcel...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ese es el delito tipo 1.
SRA. ANGUEIRA: Delitos Tipo I. Acuérdense, que exacto, que eso es
tipo de violencia contra la persona. No estamos hablando de todos los
delitos, estamos hablando de un renglón en particular. Así que eso dos
temas que anteriormente, que no fuera las veces que yo he venido aquí a
testificar sobre el asunto de la Junta de Libertad bajo Palabra, son dos
temas que yo entiendo que hay que ponderar con mucha seriedad, porque
atado a la exigencia que se está haciendo de que se cumpla el 85 por
ciento del término en la cárcel en los delitos tipo 1, Puerto Rico puede tener
beneficio, por ende, de solicitar mayores fondos federales para
construcción de más cárceles y así bregar con el hacinamiento de las
cárceles, porque hay un tema que está atado a esto y es la alegada
rehabilitación de los confinados. Y aquí es que yo le tengo que exigir a esta
Comisión, que tienen que realmente evaluar, evaluar quiere decir evaluar,
no venir a escuchar a los secretarios y a los empleados, no, no, no, evaluar
con medidas de medición, ¿entiende?, cuán efectivo realmente han sido los
124

programas de “rehabilitación”, llamados entre comillas, de las cárceles de


Puerto Rico, y los que actualmente se están implantando, porque yo no
creo que los programas de entretenimiento y de recreación, van a
cambiarle la conducta a un asesino o a un violador. Independientemente
del talento artístico, como dijo aquí la señora previamente, que pueda
tener un confinado que sabe tallar niñito Jesús, o sabe tallar barco, o sabe
armar casitas, eso un talento artístico, pero abundar en ese talento
artístico como método de rehabilitar un asesino o un violador, quare, si eso
es la rehabilitación que a mí como ciudadana me interese que se esté
propiciando. Por lo tanto, tampoco también tengo que cuestionar los
programas de baloncesto, de boxeo, llevaron hasta a Walenda a enseñar
los presos a caminar la cuerda floja. Yo no sé si era para enseñarle a
escaparse de mejor forma, ¿verdad?, pero esos son programas de
entretenimiento y de recreación, que yo sé que eso tiene un espacio dentro
de lo que se llama proveerle a los presos el uso del tiempo ocioso y ocupar
ese tiempo. Pero todavía está desprovisto posiblemente Corrección al día
de hoy, sobre los programas que atañen a la psicología de esa conducta
criminal que lleva un ser humano a asesinar a otro ser humano, ya sea por
homicidio o asesinato en primer grado, a violar, a cometer incesto. O sea,
esto es muy específica una conducta.
Así que yo no sé cómo ustedes van a incorporar todo ese análisis de
manera tal que no se reduzca este ejercicio a decir, bueno pues yo
pregunté a la comunidad cuántos años se le debe echar a un violador y
entonces las comunidades entienden que son 10 años, pues vente vamos a
legislar aquí para que sea 10 años. Y en 10 años qué pasa con ese violador,
se le enseña baloncesto, boxeo avanzado, o vamos a bregar realmente con
tratar de propiciar un programa dirigido a la conducta por la cual fue
convicto. Así que yo sé que estoy trayendo dos temas antipáticos, porque
lo veo hasta en las caras de ustedes ya, pero yo brego con la realidad y los
pies en la tierra. Soy yo la que estoy bregando día a día con víctimas del
crimen, sobrevivientes, "survival, no victim"- por eso yo uso ahora el
término "víctima sobreviviente" a ver si en el proceso educativo vamos
cambiando la palabra de víctima a sobreviviente porque luchamos para
sobrevivir-, que se enfrentan a cómo el sistema carcelario no está
cumpliendo con rehabilitarlo y un asesino, casualmente estoy bregando
con un caso, un asesino mató a una hija de una familia, ya a los 5 años o 6
años está libre. Porque esa ley que también aquí ustedes acaban de
escuchar que quieren eliminar, yo estoy en contra de la eliminación de esa
ley. Cuando aquí se habló ahora mismo de que se debe eliminar toda
legislación en los últimos 8 años que fue propiciado, para detener la
excarcelación de asesinos violadores, agresores sexuales, con los distintos
privilegios que existen hoy día en la cárcel, yo estoy a favor de esa
detención, de que es mejor que no se elimine esa parte del Código Penal.
Porque yo creo que, de qué vale que una víctima y su familia sobreviven
este asesinato y esto estoy bregándolo de día a día, actualmente estoy
envuelta en un caso de esto donde pierden una hija, ya a los cinco o seis
125

años el tipo es liberado, ¿y pa qué colaboraron con el Estado? Si lo que


hicieron fue carear a ese victimario en sala y si Corrección no puede
enseñar que ha habido un alto grado de rehabilitación, cómo es que esa
familia se va a exponer tan rápido como los cinco o seis años a eso, porque
entonces está en juego, y aquí la doctora Nevárez, no sí se ella lo ha tenido
en cuenta o está al tanto de que aquí hay un grave debate sobre la
aplicación retroactiva de este tipo de legislación. Estamos hablando de que
si unos hechos de asesinato ocurren previos al 95-93, ahora mismo no
recuerdo exacto la fecha de que estas leyes se van aprobando, pero es
alrededor de 93-95. Si los hechos del asesinato pasan previo a la
aprobación de esa ley que dice que los asesinos no pueden salir a la libre
comunidad al cabo de cumplir un diez por ciento de su sentencia- hay una
ley del 93 y hay otra ley que se aprobó en el 95, que tiene que ver con esas
excepciones- si los hechos pasaron previo a la aprobación de la ley y
entonces esa persona va ante la consideración de un programa de desvío,
la familia se le está diciendo que no se puede aplicar retroactivamente a
ese preso, porque ese preso cuando fue convicto no sabía que no podía
salir a la libre comunidad con 10 por ciento de su sentencia. ¿Entiende?.
Así que lo que está haciéndose ahora Corrección es delimitando la
aplicación de esa ley, solamente a aquellos confinados que fueron
convictos, cuyos hechos pasaron después de la aprobación de esa ley, y
cuáles si eso implica litigar eso y llevarlo al Supremo para interpretar cuál
es la corrección de la aplicación o de la nueva aplicación retroactiva de esa
ley, porque para todos los efectos, para hablar otra vez en “arroz y
habichuelas”, los hechos del caso sobre la cual yo fui víctima de violación y
secuestro, pasaron en el 78. La Ley 90, que proveía la posibilidad de que
las víctimas fuéramos ante la Junta de Libertad bajo Palabra para opinar,
fue aprobada en el 95, a pesar que en el 88 ya se había aprobado la Carta
de Derechos de Víctimas y Testigos, que ya abrió una puerta para que las
víctimas se incorporaran el los trámites. Eso quiérese decir que para todos
efectos, si yo me dejo llevar por lo que el propio licenciado Víctor Rivera
González cuando fue Juez, dictaminó en un caso de que no se podía aplicar
retroactivamente la Ley 90, o sea, la ley que faculta las víctimas de ir ante
la Junta de Libertad bajo Palabra, implicaría que yo no puedo ir a opinar
ante la Junta de Libertad Bajo Palabra. Y todo este litigio, que yo he
prevalecido en el supremo ya dos veces, se tira por la borda, ¿entiende?,
porque los hechos del caso mío pasaron en el 78, esa ley fue aprobada en
el 95, pero los confinados empezaron a considerarse la excarcelación,
después que la ley fue aprobada. Así que aquí hay un entre juego
hermenéutico de cómo se interpreta la aplicación retroactiva no, de la
posibilidad del excarcelamiento de los presos según los programas de
desvío. Yo exhorto, porque yo entiendo que esto es bien complejo, bien
complejo. Aquí están las víctimas de crimen. Están los acusados, están los
convictos, están las familias de todas estas personas envueltas. Y hay
profesionales de todas las dimensiones tratando de prestar servicio en
todas esas dimensiones. Yo le exhorto a usted, Senador, que si van a hacer
126

un trabajo serio, como yo sé que a usted le gusta hacer, aquí hay que
celebrar reuniones de discusión a través de todo Puerto Rico, no solamente
aquí en el Capitolio y no solamente en instituciones penales, porque
entonces yo tengo que exhortar que vaya a los cementerios e invite a los
sobrevivientes de las personas que han sido asesinadas en el cementerio
para que todo el mundo tenga esa experiencia de primera plana, de lo que
implica no solamente esta institución penal, sino lo que implica para esa
otra familia que le asesinaron su ser querido, ir al cementerio a visitar a su
ser querido que está enterrado y no puede ir a una cárcel a visitarlo. O sea,
hay que buscar los dos lados de la moneda. Y yo creo que aquí se debe
exhortar de que estas vistas se celebren en la comunidad a través de la isla
completa, invitando a todos los sectores e invito a que esta Comisión
incorpore, con los recursos económicos necesarios para pagar
profesionalmente a todos los profesionales que hagan falta, para incorporar
una visión de cómo se maneja la ideología dominante, vis a vis, propiciar
un cambio social para cambiar las actitudes que van a estar enraizadas con
la ideología dominante.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Qué usted significa con
ideología dominante?
SRA. ANGUEIRA: Ideología en términos sociológicos es cómo uno
construye el mundo a raíz de los valores, no estamos hablando de status
político, estamos hablando de que la sociedad está montada bajo tres
pilares. Estoy como sicóloga social comunitaria, bajo el sistema social que
se está interrelacionando con el sistema económico y el sistema político,
político más allá de partidismo local. O sea, político en el ejercicio del poder
de la gente en la comunidad. Esos tres sistemas, el entre juego entre estos
tres sistemas va a estar determinado por la visión de mundo que se
entiende se va construyendo y nos hace funcionar dentro de las
limitaciones que nos impone la sociedad. Ideología es el discurso, esto es
complicado filosóficamente, es la epistemología de cómo uno construye.
Por qué la gente entiende que ser gay es malo, por qué la gente entiende
que ser prostituta es mala, por qué una prostituta existe en una sociedad
económicamente donde las mujeres tradicionalmente han sido
arrinconadas a no prepararse profesionalmente para depender de un
“marido” que las van a mantener. Por ende cuando no tiene un marido y es
madre soltera, a lo mejor tiene que echar mano de la prostitución porque
no fue educada. O sea, toda esa realidad social, política y económica,
porque es un entrelazamiento los tres sistemas, está cimentada y está
pegado por la ideología. Entonces a mí no me interesa hacerme partícipe
de un proceso que solamente vamos a preguntarle a la comunidad cómo
ellos piensan, si yo en esa pregunta no puedo derrumbar y realmente lo
que voy a recoger es el reflejo de la ideología dominante. Pero entonces
cómo es que yo voy a propiciar, si usted lo que quiere es propiciar un
mayor respeto entre los géneros, por ejemplo, pues quiérese decir que yo
necesito legislar y tipificar la criminalización a la par cuando pasa una
127

agresión o una violación en un matrimonio a cuando pasa entre


desconocidos. Eso es un “issue” ideológico.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como podrá haber notado, y de
hecho ése es el propósito de estas vistas, usted ha traído a la
consideración nuestra una serie de puntos para nosotros comenzar unas
rutas. Por ejemplo, usted ha traído algo que nadie ha traído hasta ahora y
es visualizar a la víctima dentro de un Código Penal. O sea, eso no existe
en la actualidad. No creo que lo haya en otras codificaciones, pero lo está
trayendo como una modificación.
SRA. ANGUEIRA: Yo no estoy diciendo, déjeme explicarle, Senador,
que esté añadido al Código Penal, porque ahí es que yo me declaro
ignorante a cómo el mundo el derecho codifica el ordenamiento, sino en el
aspecto que tiene que ver con el procesamiento de implantar esa
codificación de tipificación de delito.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ese es el punto. O sea, ésa es la
idea general de lo que nosotros tenemos que estar buscando y son esas
preocupaciones que surgen, como la que usted ha traído. De hecho, se lo
confieso, no se me había ocurrido. O sea, usted es la primera persona que
trae un asunto que tenemos que analizar y atender. Y con la amplitud del
estudio científico. No es meramente del intercambio de discurso.
Y lo otro es que las preocupaciones mayores que me gustaría discutir
con usted y que hemos estado atendiéndola con diferentes deponentes,
por ejemplo, aquí se ha estado hablando de darle una visión un poco
diferente al Código, no meramente como existe ahora, sino una visión
mucho más amplia que cubra todo de antes hasta después. Usted es una
persona que ha estado bien preocupada en el aspecto de la pena, y así nos
lo ha demostrado en este momento, aparte de los casos que usted ha
estado llevando. Y se ha estado pensando incluir dentro del Código todo lo
relacionado con la persona en su comportamiento post sentencia y
establecer todos los patrones que debe ocurrir en esa vida posterior a la
sentencia. Hemos estado estudiando la posibilidad de que alguna de las
penas no necesariamente se tenga que cumplir en el penal. Ya usted ha
traído lo de las penas de violencia, que esos sí deben ser, pues ahí tenemos
ya un parámetro que usted ha traído. Hemos estado estudiando la
posibilidad de que haya delito menos graves que no impliquen violencia,
que no sea necesario que se tenga que cumplir en cárcel, que pueda haber
otro mecanismo de cumplir la pena. El hecho, y esto me gustaría recibir su
insumo en este momento, de cómo los tribunales antes tenían espacio para
poder condenar de un mínimo a un máximo, dependiendo de la seriedad
del momento, a un sistema que tenemos en la actualidad donde solamente
pueda haber una pena y el espacio si hay un agravante. ¿O sea, ese
aspecto, cómo lo ve usted?
SRA. ANGUEIRA: Bueno, yo dentro de ese aspecto quiero traerle que
se debe de ponderar también otro problema más grave, que es cuando los
jueces le regalan a los convictos las sentencias, por ejemplo, cuando su
sentencia es concurrente. O sea, eso es regalarle, o sea, si uno fue
128

secuestrado o fue violado y fue amenazado de muerte, entonces el juez


dictamina concurrente, como fue el caso mío, de 20 a 40 años,
concurrentes. O sea, se le regaló el secuestro, se le regaló uno de ésos. O
sea, es como si no hubiese ocurrido ese delito, y yo me opongo a eso,
porque yo entiendo que si aquí hubo una comisión de estos niveles de
delitos de violencia, aquí nuestra sociedad no puede condonar eso, tiene
que, mi percepción es que los delitos de violencia hay que censurarlos y
que la persona que comete eso no es una víctima del sistema, como aquí
se dice por el otro lado de la moneda. El que comete una violación es
responsable de sus actos. El cura que cometió abuso sexual contra un
monaguillo es responsable. La iglesia es responsable de haber encubrido
eso. O sea, aquí hay que responsabilizar a la gente por sus actuaciones,
porque esto no es una cuestión de salud mental meramente, de que son
enfermos mentales. Aquí son personas que abusando de su ejercicio de
poder, el sistema político entre los géneros, entre los seres humanos, quién
tiene mayor poder si usa la violencia como instrumento de humillar a otros
y someter a otros. Por lo tanto, ése es el sistema político, entre las
relaciones interpersonales, que lleva la Comisión de un delito. Así que yo
no puedo estar en acuerdo porque he visto el resultado de todos esos
concurrentes.
Hay otro problema de justicia criminal que es que en ese mismo
trámite a las víctimas, que se usan como una pieza de evidencia, se nos
tira ahí y como que testifícalo y di la verdad, o sea, y todos estos servicios
alegados que existen en este sistema, que yo le puedo asegurar ahora
mismo y se lo digo que no existen realmente, que son servicios
politiqueros, que cuando hace falta, allá hay un Centro de Ayuda a Víctima
de Violación, allá está la Procuradora de la Mujer, allá está la Oficina de
Asuntos de Víctimas y Testigos en el Departamento de Justicia, mire, yo he
ido a todas esas puertas. Y pregúnteme en dónde todas esas puertas, yo
habiendo trabajado en el centro de ayuda a víctimas de violación, quién me
ha ayudado en todo este trámite, ninguno, ¿entiende? Para mí son
pantallas politiqueras, excepto la Comisión Asuntos de la Mujer que preparó
un amicus curiae en un momento. Pero en la medida que la víctima se trata
como una pieza ahí que se tira, los fiscales van, disque consultan, para un
“plea bargain”, por ejemplo, pues porque tiene que por ley consultarla. En
el pasillo, después que el juez decretó un receso, en cinco minutos, la
presionan, ¿tú estás de acuerdo de bajar esa violación a un acto lascivo?
Mira, porque así tenemos garantizado que el tipo va a hacer alegación de
culpa, ¿entiende?, por lo menos está haciendo alegación de culpa, porque
ir a juicio ahora implica que probarle ahora ante un jurado una violación es
bien difícil por las actitudes en la comunidad que no creen en las
violaciones. Y en tres, cuatro, cinco minutos, presionan a una mujer para
que acepte la alegación de culpa que el fiscal de todas maneras va a
promover. Son muchos detalles de cada uno de esos pasos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): También aquí se ha planteado
la teoría de que debemos eliminar una serie de delitos, un catálogo de
129

delitos, bajo dos teorías, número uno, que son delitos que no se usan.
Cuando uno va a ver las estadísticas...
SRA. ANGUEIRA: Como el adulterio.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Exacto, uno va a ver las
estadísticas, no hay ningún caso ni de seducción bajo promesa de
matrimonio, etcétera, etcétera. Y la otra de que son actividades privadas
en el cual el Estado no debe entrar. Tercero, que en otras jurisdicciones ya
ha ocurrido esos cambios. ¿Cuál es su posición en torno a eso? Estoy
hablando mayormente de delitos sexuales.
SRA. ANGUEIRA: Okey, ahora vuelvo a tener que usar la palabra
ideología, porque es una falsa noción de lo que es la intimidad. Eso me
abre la puerta. Una cosa es el adulterio, otra cosa es la violencia doméstica
porque está el área gris esa ideológica que dice que la violencia entre una
pareja es un asunto entre ellos dos y nadie se tiene que meter en la cama
ni en el hogar de una pareja que consintió a estar, junto en teoría, ¿verdad?
Yo entiendo, y ese debate lo superamos cuando se aprobó la Ley 54, en el
caso de esa intimidad, no existe ninguna intimidad porque el Estado tiene
un deber de proteger a los ciudadanos y ciudadanas de la violencia.
Entonces, so color de la intimidad, una falsa noción de la intimidad, porque
todo acto de violencia es en contra de la voluntad del ser que está
recibiendo la violencia. Otra cosa es aquellas relaciones que creen en el
sadomasoquismo, al interior, de que es bienvenido el sadomasoquismo en
una pareja en su acto sexual pero otra es, quare, cuán bienvenido es eso. Y
si no es bienvenido es un acto de violencia. Y todo acto de violencia, yo
entiendo que el Estado tiene que estar ahí, y no es intervención ni
intromisión indebida, es deber del Estado estar ahí.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estoy refiriéndome mayormente
en el caso de la violencia doméstica, eso está legislado...
SRA. ANGUEIRA: Por suerte, pero que aquí no se use esa excusa
ahora para eliminarlo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estoy hablando de los delitos de
índole sexual, como adulterio, sodomía, seducción bajo promesa de
matrimonio, etcétera.
SRA. ANGUEIRA: Okey, yo, como dije al principio, y aquí está escrito,
una vez me declaro a favor de que se descriminalice o decriminalice la
sodomía cuando es un acto sexual consentido entre adultos. Cuando no es
un acto consentido, entiendo que es un acto de agresión sexual. Y por
ende, le sugerí a la doctora Nevárez que cambiemos el título que ella le
puso a esa sección en su propuesta, que no debe ser penetración sexual no
consentida, debe ser agresión sexual y punto. Porque penetración sexual
sigue estando dentro del discurso de la sexualidad.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El adulterio.
SRA. ANGUEIRA: El adulterio, yo creo que el adulterio es un acto de
cómo esa pareja llegó a unos acuerdos de la lealtad y fidelidad que le tiene
uno al otro. Y yo sé que aquí todo el mundo se va a declarar ahora muy
posiblemente, no podemos favorecer el adulterio. Es que la palabra
130

adúltera es de la época de Masanio Huttorn y de Scarlet Letter, cuando las


mujeres le ponían la “a” en el pecho así y se lo cocían en el traje, y
cargaban con la “a”, porque ellas le habían sido infiel a los machos, pero
los machos en nuestro sistema cultural se entiende que macho al fin tiene
que tener muchas parejas sexuales después del matrimonio. Es más, aquí
hay un doble “standard” porque la cultura promueve eso. Ahora, una vez la
mujer lo hace, entonces abrimos la caja de pandora de que ella es la
adúltera, entonces ella es la villana. Y yo creo que el uso de esa
terminología se ve en los casos de divorcio, como formas de degradar a las
personas que pueden haber sido infieles. Y yo creo que el problema de
infidelidad si se va a tratar o no como un problema de maltrato sicológico,
se pudiese ver cómo dentro del renglón de la violencia doméstica. Si es
maltrato sicológico.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y la droga.
SRA. ANGUEIRA: Yo estoy a favor de que se decriminalice la droga
también. Y así se acaba. Para mí el asunto de la decriminalización de la
droga es como la época de de prohibición del alcohol en Estados Unidos.
Eso logró algo, no, lo que añadió fue a la mafia. De hecho, la familia
Kennedy si no mal recuerdo, abundó sus riquezas en esa época, lo que
hace establecer unas líneas de mafia, sin discriminar contra los italianos,
pero unos sistemas de crimen organizado que lo que hace es fomentar las
riquezas de aquéllos que controlan ese producto. Y si se tratara como un
problema de salud, yo creo en eso.
Pues finalmente, una última preocupación que usted presentó que
me gustaría que la expandiera, es sobre la medición. O sea, usted habló
mucho en términos de cómo nosotros debemos indagar en el verdadero
sentir del pueblo, en torno a los preceptos penales o las prohibiciones
penales o la actividad humana que uno penaliza. ¿Cómo usted visualiza
eso? Es que yo creo que el primer planteamiento- y lo puse por escrito-es
que nos debemos cuestionar si es necesario hacer eso. Según lo mucho o
poco que he leído del... yo guardo en mis archivos, doctora Nevárez, los
informes de aquella época. O sea, lo poco o mucho que pude revisar para
prepararme para hoy...
DRA. NEVAREZ: Yo puedo decir que esa pregunta yo me la he hecho
también. Hoy a año 2002.
SRA. ANGUEIRA: Por eso, ése es el primer planteamiento que le
pongo en el escrito, tenemos que ir a la comunidad a preguntar eso, para
reproducir la ideología, o debemos hacer un llamado, porque vamos a
llevar a esto un referéndum, entonces vamos a hacer un referéndum sobre
este asunto, o el conocimiento popular de la criminología o sea, eso es un
planteamiento que yo me hago, inclusive, con los jurados en un juicio.
Usted sabe lo que es toda la capacitación intelectual que requiere de uno
prepararse, para entender la conducta humana como psicóloga para
entonces que un jurado que no tiene esos cursos de psicología, ni ha leído
todos los mil artículos y las mil dimensiones de esto, uno le tenga que
resumir en media hora, en un testimonio, un peritaje a, un jurado que no
131

pueda necesariamente comprender el detalle del asunto. Osea, yo no sé, la


primera pregunta es ésa, doctora y Senador. O sea, ¿hay que ir a la
comunidad para ello? Pero si deciden que hay que ir, pues entonces la
pregunta es cómo se va a recoger esa información, y cómo se va a
analizar, que no necesariamente es a través de un método cuantitativo,
estadístico, sino que también leí su respuesta del Secretario de Justicia,
donde usted al informe que rindió el Secretario de Justicia en ese momento,
básicamente le está diciendo inepto, en términos de él desconoce, es que
la estoy resumiendo su forma elegante de decírselo, pero le estaba
diciendo que usted no conoce la materia del análisis estadístico, así que se
está metiendo en áreas que no le compete. Pero hay otras formas en las
ciencias sociales de recoger información. Pregunta básica es, ¿hay que
hacer eso?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De ahora en adelante el
próximo paso en este proceso son las reuniones, y como usted muy bien
mencionó, reuniones ejecutivas con personas en particular, con grupos,
para ir descorriendo el velo de todas estas preocupaciones y poner sobre la
mesa issues, y por supuesto llegará un momento donde ya el proyecto esté
preparado y entonces se vuelve a traer ante la comunidad, para la
discusión y para la crítica.
SRA.ANGUEIRA: Senador, yo tengo una pregunta y va a hacer bien
genuina y auténtica con esto. ¿Lo que se pretende hacer es aprobar la
propuesta que se trabajo en el 92 tal como estaba?
BAEZ GALIB: No,no. Esto ha estado bien claro. Ha habido
desinformación por algunos sectores. Ahí lo que se está utilizando son los
preceptos básicos que están allí, pero aquí estamos entrando, como dicen
ustedes los japoneses, “from scratch”, o sea, estamos empezando a
preparar un código, revisándolo, porque la verdad es que los códigos uno
no los hace nuevo. O sea, un asesinato es un asesinato. Uno entra en las
áreas grises esas donde la sociedad va cambiando, principios generales de
penología, principios generales de la propia codificación, pero, no, esto es
un juego de pelota completamente nuevo.
SRA. ANGUEIRA: Le agradezco la aclaración, porque sino esto sería
todo pro forma, ¿verdad?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Claro, claro.
SRA. ANGUEIRA: Y yo creo que usted es más serio que todo eso, de
hacer un juego pro forma y este teatro aquí de gastarle el tiempo a todo el
mundo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Después de yo cumplir 90 años
de edad, le puedo garantizar que yo no estoy en ésas.
SRA. ANGUEIRA: Senador, lo otro que yo quisiera, verdad, verdad,
porque aquí delimito que yo no soy abogada. Yo he propuesto aquí que se
eleve a rango constitucional los derechos de las víctimas y eso a su vez va
a tener un efecto de cómo se implanta el sistema de justicia criminal y la
participación de la víctima a través de los distintos... no solamente el
aspecto de codificar conducta delictiva, en el asunto de cómo se sentencia,
132

los dictámenes de sentencia, ¿usted estaría dispuesto como parte de su


encomienda, estudiar eso y elevarlo como parte de la revisión del Código
Penal o eso es revisión de la Constitución?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Es revisión de la Constitución. O
sea, el Código Penal es una ley especial, si podemos llamarlo así, dentro
del sistema constitucional. El elevar a rango constitucional requiere
muchísimos elementos, como por ejemplo, uno no puede llevar más de tres
proposiciones en un referéndum, o de lo contrario tendría que entrar en
una revisión de la Constitución. Sí le digo que yo he venido planteando
durante los últimos años la necesidad de que llevemos de nuevo la
Constitución, no su Carta de Derechos o sea, la Constitución, con los
cambios sociales que ha habido a una revisión. Por ejemplo, yo soy un
ferviente creedor en el sistema unicameral, yo no creo en los dos cuerpos
legislativos. Yo creo que debe establecerse un proceso de sucesión de la
gobernación, cuando muere, etcétera. Debe revisarse los procesos de
fiscalización del Estado, elevando a rango constitucional el Ombusdman,
elevando a rango constitucional a la Oficina de Etica Gubernamental, y
creando una especie de junta de intervención, como lo es el Contralor en
este momento. Lo que usted está planteando podría ser un “item” más en
una agenda de esa índole, la que yo personalmente estaría con muchísimo
gusto dispuesto a analizarla y aprenderla, pero la encomienda de esta
Comisión es revisar el Código Penal, no la Constitución.
SRA. ANGUEIRA: Pero como si del resultado de la información que
ustedes están recogiendo surge esa recomendación, entonces eso se
puede formar parte del informe.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, yo le adelanto también que
hubo una resolución de mi autoría, encaminada a hacer un análisis de los
derechos que están en la Constitución, que posteriormente se amplió para
incluir la Constitución completa. Tan pronto nos descarguemos en esta
Comisión un poquito más de esto, vamos entonces a iniciar aquello. Yo le
adelanto, pues la preocupación suya que cuando iniciemos aquello, yo se lo
dejaré saber para que usted traiga esa preocupación.
SRA. ANGUEIRA: Yo quiero como para terminar resumir una vivencia,
¿verdad?, cuando uno empieza en esto yo soy inocente ser que fue
victimizada y sobreviví eso, pero ya yo trabajaba en el Centro de Ayuda a
Víctimas a Violación cuando eso pasó. Poco a poco se va legislando en
Puerto Rico con respecto a tipificar, a proveer derecho de la víctimas a raíz,
si uno coge el sistema de justicia criminal y lo pone como una regla, desde
el principio de la Comisión de un delito, cuando se va a la Policía a hacer la
denuncia inicial, la querella, cuando se celebra la primera vista de si hay
causa o no hay causa para mandar al arresto, o sea, si uno pone eso como
una regla, 25 años más tarde que se abrió el Centro de Ayuda a Víctimas
de Violación, que fue en el 77, la labor que yo vengo haciendo es, ya yo
estoy al final de esa regla de justicia criminal. Si ponemos a un extremo, al
inicio. Y yo he estado bregando con ya una vez la persona fue convicta,
cumplió cárcel, y cómo vamos a hacer que cumpla más cárcel si no ha sido
133

rehabilitado, y ahí es que viene la fase ésa de la excarcelación y la Junta de


Libertad bajo Palabra. En ese continuo completo, uno como ciudadana, no
como abogada, como “advocate” de víctima, he tenido que aprender a
visualizar el entre juego que yo desconocía hace 25 años atrás entre todas
las partes, esa hermenéutica. Y en el proceso voy descubriendo, no, porque
esta ley por acá no, porque si este otro inciso que fue enmendado,
entonces afecta lo otro. Yo los exhorto a ustedes, y un poco yo lo que leí de
la doctora Nevárez, ella trata de proponer que hay que vigilar eso. Por
ende, cuando usted dice, vamos a revisar el Código Penal nada más y
ahora me está aclarando que es nada más el aspecto que tiene que ver con
la tipificación de los delitos, si es eso. Con las sanciones, cómo es que se va
a tomar en cuenta todo lo demás que se afecta, se trastoca y el entre juego
de todas las otras partes del sistema, no solamente cómo se tipifica el
delito y son sancionados.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Dentro del Código Penal, lo que
usted llama la ideología, que yo le llamo la filosofía que nos va a guiar en el
Código, hay que tomar en consideración el cuerpo punitivo total del Estado
y las razones por las cuales existe ese estado punitivo. Aquí va haber que
ver la leyes especiales, todo, porque cuando lleguemos a la etapa de la
sentencia y de los efectos posteriores a la sentencia, ahí es que se va a
tener que tomar en consideración todo. Por eso es que le digo que usted ha
traído un elemento nuevo interesante con el cual tendremos que analizar, y
es inyectar el elemento víctima en este proceso...
SRA. ANGUEIRA: Sobreviviente, vamos a empezar a usar la palabra
más políticamente correcta, sobreviviente del delito.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues sobreviviente del delito,
¿cómo inyectamos ese elemento en sentencia y post sentencia? Por
ejemplo, ya existen unos parámetros para que el sobreviviente pueda
presentarse cuando el convicto está buscando unos beneficios en el
sentido de libertad a prueba, etcétera. Eso no existía antes, ahora se toma.
Esas cosas quien sabe si las podemos adoptar, dentro del proceso, estoy
hablando, o sea, estoy pensando en voz alta, porque no me atrevo ni tan
siquiera sugerir que una cosa así se va hacer, pero es interesante estudiar
todo eso. Y la comparecencia suya nos da esa dirección para ir
absorbiendo, porque acuérdese estamos empezando. O sea, aquí ha habido
gente que le ha dado una idea de que estamos terminando. No, no, es que
estamos empezando y aquí yo estoy haciéndolo diferente. O sea, en el
Código Civil yo también estoy envuelto. De hecho, aquí atrás notarás que
hay personas que dirigen el proceso del Código Civil. Allá se va a hacer de
otra forma y es al final. ¿Por qué? Porque es un cuerpo tan complejo, y hay
29 profesores trabajando allá. Lo penal es mucho más limitado y como es
de mayor impacto inmediato hemos hecho dos tipos de cosas, empezar con
vista para oír, que dicho sea de paso, ésa es una de las equivocaciones del
Colegio de Abogados, yo sé que es una, fue una mala interpretación por
parte de ellos, para recoger y empezar. Ahora ya por lo menos sabemos lo
que usted piensa, lo que piensa doña Trina. Ayer tuvimos unas vistas aquí
134

muy buenas de unos sectores religiosos. Aquí ha venido Víctor, el


Secretario de Corrección, viene la Secretaria de Justicia y todo eso lo
incorporamos y empezamos. Y vamos a ir hablando con ustedes en la ruta.
SRA. ANGUEIRA: Y en esa ruta de incorporarlo si se puede dentro de
ese Código Penal, si es verdad, cómo se puede ampliar para incorporar y
asegurar los derechos de las víctimas en todo ese trámite de justicia
criminal, me gustaría que fuéramos más allá de lo que ya se ha logrado.
Por ejemplo, toda esta controversia que yo he levantado sobre la Junta de
Libertad bajo Palabra y la participación de la víctima ahí de poder emitir
una opinión informada. No es solamente que se abra récord, se escuche y
se cierre récord y después se haga lo que se quería hacer, “anyway”,
entiende. Es que en la medida que yo logré que se nos diera acceso a los
expedientes del confinado, es porque nosotros vamos a pasar revista de lo
que se hizo con ese confinado de institución penal, con los peritos
necesarios y evaluar si ese preso está presto o no para salir a la
comunidad. Ahora, el problema que vamos a enfrentar es qué peso se le va
a dar a nuestra voz, aun cuando yo he tratado de darle mucho peso porque
nos vamos a entrar ya en ese tipo de materia y nos distanciamos de que si
la víctima tiene pánico todavía, si sigue triste, si tiene coraje, toda esa
ñoña, verdad, perdonando.. Todo eso otro que un momento se pensó que
era lo último en la avenida como derecho de la víctima, que la víctima
pudiera venir a decir cómo se sentía, eso ya pasó a la historia, la
perspectiva. Y en Puerto Rico estamos siendo pioneros en lo que estamos
estableciendo con eso. Ahora lo que yo quiero ver es cómo se nos da
participación, por ejemplo, en la Junta de Libertad bajo Palabra, que una
vez y por toda, por ley se exija que uno de los miembros tenga que ser una
víctima sobreviviente de delito tipo I. Ya lo logramos insertar en esa oficina
que se va a abrir ahora en Administración de Corrección para los
programas de desvío. Se supone que se va a nombrar una persona que sea
sobreviviente de delito tipo I, pero eso fue por la insistencia que nosotros
tuvimos ahí, ¿verdad? Pero hay otros mecanismos para hacer valer esa
visión y esa experiencia humana desde la perspectiva de la víctima,
dándole poder en el trámite decisivo también.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues, en el área que nosotros
pensamos bregar, en el Código, sentencia y post sentencia, que veo que es
su mayor preocupación...
SRA. ANGUEIRA: Bueno, en este momento tengo preocupación en
todo el trámite, desde cuando se va la policía, pero con respecto a...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y le garantizo que todo esto se
va a ir discutiendo y usted va a saber lo que vamos a ir discutiendo. Igual
forma le pido que se siente en la libertad de llamar cuando sea, tanto a la
doctora como a los demás miembros de la Comisión, para cualquier
información adicional, todo esto en el camino.
SRA. ANGUEIRA: Yo tengo montones de información, por eso yo decía
15 minutos no es suficiente O sea, aquí yo tengo el shooting sentencing
act. Mira, aquí esto es el debate sobre la enmienda constitucional, o sea, de
135

elevar, o sea, yo tengo montones de información que a la raíz de la vida,


pues uno va acumulando, pero yo quiero saber cuál va a ser el mapa de
por dónde ustedes se van a mover.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Lo que le expliqué más o
menos. Ahora nosotros recogemos todo lo que se ha recibido, vemos las
preocupaciones y comenzamos. Eso no quiere decir que no se han estado
haciendo otras cosas paralelas. Hemos estado haciendo estudios
comparado con otros códigos, hemos estado haciendo estudios
comparados de las penas. El historial de cómo las penas han ido
cambiando. Ha habido un descontrol en los últimos años. Proporción de las
penas no ha habido. Eso se ha ido estudiando a la misma vez. Y ustedes
nos van a decir a nosotros esas preocupaciones para uno darle prioridad en
el estudio que se comienza ahora. Y el voto “blame” es que entonces
cuando hay diferencias de sectores, sectores que abogamos por derecho a
las víctimas vis a vis. Entonces empieza el cabildeo, empieza el proceso
politiquero que dijo doña Trina.
SR.PRESIDENTE(HON.BAEZ GALIB): Se acuerda los letreros que tenía
Harry Truman en su escritorio, decía: “The bus stops here”, pues ese va a
hacer mi problema.
SRA. ANGUEIRA: Porque una cosa es el trabajo intelectual y otra cosa
es a la hora de la votación, ¿verdad, Vega? ...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No se ocupe que yo no quiero
que llegue ese momento todavía, pero va a llegar en algún momento.
SRA. ANGUEIRA: Yo no quiero verme otra vez, que dicho sea de paso,
hay muchas cosas que están pendientes.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, déjeme adelantarle la
razón por la cual lo ve a él aquí, es porque ya yo empecé el sistema
unicameral por mi cuenta. Le hemos pedido a la Cámara que siempre
tenga un observador, que es él, cosa de que cuando el proyecto llegue allá,
allá ya se sepa todo lo que se ha estado haciendo. Han visto todo los
debates. Porque lo que yo intento con el Código es que a diferencia de los
otros códigos penales, los “issues” se levantan al final, no, yo le quiero
empezar con los “issues” ahora, cosa de que cuando lleguemos al final lo
que queden sean nada más que dos o tres “issues” pequeños que uno
pueda resolver entonces a base del diálogo.
Pues muchas gracias, joven, muy agradecido.
SRA. ANGUEIRA: Gracias por la invitación. Estoy a la orden.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y nos mantendremos en
contacto.
El licenciado Carlos García Gutiérrez se encuentra aquí, adelante, por
favor.
LCDO.GARCIA GUTIERREZ: Señor Presidente.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Gracias, pueden sentarse,
identificarse. Tienen ponencia escrita. Le suplicaría que como nuestro
interés mayor es el diálogo, si pudieran resumirla, sin necesidad de leerla
para comenzar a dialogar.
136

LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Mire, señor Presidente, a mí no me dio


tiempo de hacer ese resumen, que quería hacerlo. Ahora, podemos ir
saltando poco a poco.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como entienda, como entienda.
LCDO. NEGRON: Y si no, yo creo que usted en 10 o 12 minutos usted
se la lee.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero adelante, puede ir los
puntos más importantes.
LCDO.GARCIA GUTIERREZ: Mire, y esto lo escribimos antes de oír sus
manifestaciones hoy sobre el proceso. Ya los estudiosos de nuestra
sociedad y nuestros derechos han iniciado el proceso de rehacer las
normas de derecho penal de Puerto Rico. Esta Asamblea Legislativa
comienza a dar forma normativa a la nueva conceptuación de los delitos,
las penas y los procedimientos que se proponen para regir la justicia y los
procesos de la ley penal en Puerto Rico. Queremos subrayar que
entendemos esta iniciativa de legislativa en el sentido de abrir camino de
proponer un diálogo que se enriquecerá con la experiencia. Así que en eso
estamos de acuerdo en que tenemos por delante unos cuantos meses de
trabajo intensivo y la corporación está a la disposición de esta Comisión,
porque estamos sumamente interesados en el asunto, naturalmente, y la
invitación de ustedes nos convierte ese interés en una obligación. Pero es
necesario que la redacción de las normas jurídicas sea el producto de una
acción legislativa abarcadora. Es indispensable en el proceso de revisión
que la nueva legislación no sea un código remilgado, contradictorio, ajeno
e incomprensible. Urge como parte de este proceso, derogar el Código
Penal vigente y todas las leyes penales especiales, evitando así la práctica
de enmendar sin considerar el todo, obteniendo como resultado cuerpos
legales que no pueden ser armonizados internamente. Hace falta uniformar
la expresión y asegurarnos que en un solo texto no falte nada y no sobre
nada. Ese, en nuestra tradición jurídica, es el significado del Código.
La Corporación de Acción Civil y Educación tiene el compromiso y
ante la invitación que nos hace esta Comisión, la obligación de participar
activamente en este proceso tan complejo y necesario.
Es imperativo analizar y evaluar el abuso de la criminalización de la
conducta humana que ha imperado en nuestra sociedad en tiempos
recientes. Ese no es ni nunca ha sido el camino de la paz social y la
tranquilidad. Necesitamos considerar la reducción de las penas, que
comparada con la mayoría de los países latinoamericanos y europeos,
resultan exagerados. Y lo oí hablar ahorita de la necesidad de hacer
estudios comparativos y quisiera subrayar la necesidad de hacerlo. Mire, en
varias ocasiones que hemos dialogado con compañeros de Derecho,
porque no es de Derecho Penal solamente, en América Latina, hay siempre
dos cosas que les sorprende todavía y sobre la cual nos han preguntado.
Uno, las penas de 99 años de vida, la acumulación de penas que se pueden
extender durante 50 o 60 años. Y dos, lo otro es el rigor excesivo de la
legislación de menores en Puerto Rico. Eso sorprende, sorprende y siempre
137

el diálogo se ha convertido en una especie de inquisición de por qué es que


existe ese rigor con los menores en Puerto Rico. Y aquí en la ponencia
tenemos ejemplos específicos de cómo se ha manejado esa legislación, que
son trágicos.
La imposición de penas o medidas de seguridad para las personas
que resultan culpables basadas en peligrosidad, reincidencia o
habitualidad, tienen que ser reevaluadas porque violentan principios de
derecho penal referentes a la imposición de penas y a las formas de
culpabilidad, y porque constituye un juicio valorativo sobre la persona, que
ciertamente debiera de preocupar a todo el que conoce la historia y el
texto de la Carta de Derecho de la Constitución de Puerto Rico, porque la
valoración positiva, el enaltecimiento de la dignidad del ser humano, de la
Constitución de Puerto Rico, fue un desarrollo nuestro. Eso no se trajo aquí
de ningún otro sitio. Nuestras cárceles están llenas de llamados
delincuentes habituales o reincidentes agravados cuyos delitos anteriores
incluyen, posesión de drogas para uso propio y posesión de bienes
hurtados. La conducta privada y no violenta, no puede penalizarse. La
proliferación de delitos cuyo propósito no es otro que regular conducta que
no sea de agrado social, nos lleva a la penalización de modos y estilos de
vida, que no afectan derechos de terceros, violentando así el derecho a la
libre elección de pautas morales en la vida propia. Ejemplo de ello es la
penalización de la prostitución, el adulterio, la conducta sexual voluntaria
entre personas del mismo sexo y la obscenidad, entre otros cuantos.
El Proyecto de Ley aprobado por el Senado en 1992, y que usted
aclara que con eso vamos a trabajar, no lo vamos a evaluar solamente,
sino que vamos a desarrollarlo, y que da base a esta revisión, adolece de
este problema. Es también innegable la incongruencia moral de permitir el
uso del alcohol y la nicotina y de que el Estado se lucre del uso del alcohol
y de la nicotina y al mismo tiempo sancionar como delito grave, con penas
de tres a cinco años de prisión, a las víctimas de la adicción a drogas
narcóticas y estupefacientes. La adicción ya ha sido definida con autoridad
suficiente, porque estamos hablando de DS Enforce, que es el manual
diagnóstico de la psiquiatría americana, como un trastorno de salud
mental, castigar y además utilizar la posesión de esas drogas para uso
propio como delitos bases para imponer penas de reincidencia y
habitualidad, es excluir de la convivencia social a quienes padecen de una
condición tratable. El aumento de los delitos calificados por el resultado.
Ejemplo de ellos los llamados delitos preteintencionales, es preocupante,
ya que impone responsabilidad por hechos no intencionales y violenta
principios de derecho penal que prohiben la responsabilidad objetiva y la
norma del principio de la proporcionalidad de la pena. La proliferación e
inclusión de delitos a títulos de negligencia, presenta serios problemas
conceptuales sobre la responsabilidad penal que se puede exigir e imponer
a las personas. La definición de delitos a títulos de mera negligencia,
atenta contra el principio de la legalidad. La mera negligencia es un
concepto genérico e impreciso sobre la conducta humana que se pretende
138

prohibir y sancionar penalmente. Ello permite al jugador de hecho


determinar, después de ocurridos los hechos, cuál era el deber de conducta
concreto que se exigía a la persona. Cabe preguntarnos si la de res ipsa
loquitur negligencia en casos criminales puede probarse mediante
doctrinas como la ...y además si trastoca principios constitucionales
referentes a la presunción de inocencia y al peso de la prueba. Y cuál sería
la función de la negligencia comparada en la adjudicación de la culpa,
porque ya hay decisiones sobre ese tema. La revisión y elaboración de un
nuevo Código Penal para Puerto Rico debe llevarnos a incorporar los
preceptos del derecho internacional de los derechos humanos.
En su Carta de Derechos, en el Artículo 20, nuestra Constitución nos
invita a desarrollar en el principio de integralidad de los derechos humanos,
que incluyen los derechos civiles y políticos, económicos, sociales y
culturales, derechos al desarrollo y autodeterminación de los pueblos y el
derecho a vivir en un medio ambiente libre de toda contaminación. Es
necesario adjudicar a cada uno de estos derechos su justo valor y calibrar
con precisión la protección que debe brindar el ordenamiento penal a estos
derechos, desde el abuso de la autoridad y la fuerza del Estado por sus
agentes, hasta la destrucción sistemática del medio ambiente en beneficio
de intereses particulares.
Los programas de gobierno de las últimas décadas y el programa de
gobierno vigente reconocen la necesidad de trabajar en los factores
correlacionados a la criminalidad y en la rehabilitación de los infractores
como fines ineludibles del Estado. Podemos coincidir en que la
desintegración de la familia y la erosión de valores. La falta de
oportunidades de empleo y la creación de dos Puerto Rico diferentes en la
educación y salud. El crimen organizado y la creación de modelos
criminales exaltando que el crimen sí paga y las consideraciones e
intereses políticos partidistas por encima del interés del pueblo, la
corrupción institucional, individual y colectiva, se entienden como factores
correlacionados a la criminalidad en Puerto Rico. Las características del
desarrollo socioeconómico de las personas privadas de libertad, reproducen
los problemas de desigualdad y desintegración social del agregado
poblacional de Puerto Rico. Las cárceles son un espejo de los grupos
sociales y desposeídos de Puerto Rico. Ha dicho el profesor Fernando Picó
que la historia de los presidiarios en Puerto Rico es parte de una historia
más amplia que hay que escribir, la historia de la marginación social. En
cualquier sociedad la población penal resume los principales problemas de
desintegración social. Sin embargo, en otros países industrializados, los
problemas con los que nos comparamos yo creo un poco demasiado al
redactar las normas penales, los problemas de seguridad humana y sus
efectos de encarcelamiento recaen desproporcionadamente sobre las
minorías étnicas. Distinto es el caso de Puerto Rico, donde los problemas
de seguridad humana y sus efectos de encarcelamiento se manifiestan a
través del grupo mayoritario de personas y familias que no se han
integrado a la fuerza laboral. El 80 por ciento, el 80 por ciento de los
139

confinados el año pasado o anti pasado, según los estudios que nosotros
hicimos en Puerto Rico, nunca habían sido empleados, perdón, no habían
sido empleados en el momento de su arresto. Y es una cita exactamente al
revés de lo que es en Estados Unidos, por ejemplo, donde el 80 por ciento
de los confinados estaba empleado al momento de ser arrestados. Y esas
diferencias hay que considerarlas con cuidado al redactar el Código Penal,
en términos de la definición de los delitos, pero de la imposición de las
penas y de lo que he oído hablar un poco del envolvimiento del Estado en
la vida posterior de una persona convicta de delito después de cumplir su
pena.
No podemos concluir sin advertir los peligros que puede conllevar
toda esta revisión de las leyes penales y procesales para varios de los
sectores sin voz y sin poder político para hacerse sentir. Los niños y las
niñas, nuestra juventud menor de 18 años, los pacientes de salud mental y
los deambulantes. Debemos poner sumo cuidado, no penalizar conductas
que no, perdón, no penalizar conductas que son manifestaciones de los
problemas de salud mental que aquejan a miles de personas en Puerto
Rico. La experiencia nos demuestra lo frágil que es la libertad de los que
padecen de enfermedades mentales y la rapidez con la que se les ingresa
en la cárcel. Y eso incluye muy específicamente a los deambulantes.
Los jóvenes menores, entre los catorce y quince años, a finales de la
década de los 80, fueron objeto de experimentos por los poderes
legislativos, ejecutivos y judicial de Puerto Rico. Por ficción de ley los
convirtieron en adultos, por el solo hecho de ser imputados del delito de
asesinato. Hoy- y los hemos visto- tras las rejas ejemplifican el fracaso de
legislar a prisa, sin rigor y como respuesta inmediata y fácil a los problemas
sociales. A los tres años de haberse aprobado la Ley Número 88 del 9 de
julio de 1986, cuyo propósito es experimentar, ya hemos indicado, se
enmendó nuevamente la legislación de menores en Puerto Rico y se
restituyó básicamente el estado de Derecho anterior.
Estudiosos del Derecho en aquel momento, la doctora Dora Nevárez,
el doctor Marvin Wolfkan y el profesor Heriberto Quiñones, indicaron que
los jueces adscritos a las salas de menores, ejercían adecuadamente su
función de evaluar y decidir si renunciaban o no a la jurisdicción de un
menor en los casos de asesinato. Además de señalar que las estadísticas
no sustentaban las premisas legislativas de que los menores entre los
catorce y quince años de edad eran los responsables del aumento del
asesinato ocurridos en Puerto Rico para esa fecha. Aun así se legisló lo
absurdo. Y hoy tenemos personas en las cárceles que están privados de
libertad desde los catorce y quince años de edad y a quienes bajo
legislación actual, nos atrevemos a decir, que no se les hubiera renunciado
a la jurisdicción. Y eso es horrible, porque fueron los que cayeron en un
momento de historia con advertencias hechas, por .... y perdone que esté
presente aquí la doctora Dora Nevárez. Allí en las instituciones penales del
país están sus caras y sus cuerpos, como evidencia del fracaso de un
experimento social.
140

Reiteramos nuestra disposición a cooperar en esta tarea a las que


habrá que dedicarle mucho tiempo o esfuerzo, paciencia y tolerancia.
Muchas gracias, señor Presidente.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias a usted,
especialmente por las últimas tres palabras. Obviamente, usted trae una
perspectiva más bien filosófica de cómo debemos bregar con esta
codificación y me da la impresión que ustedes verían con buenos ojos el
que el Código como lo conocemos hoy, sea más amplio e incluya más áreas
de trabajo, como por ejemplo, todo lo relacionado con la pena, la vida
después de la sentencia, ¿cómo verían eso?
LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Yo, precisamente, no quise orientar el
trabajo- y perdone que no los he presentado, de mis compañeros el
licenciado Rafael Rodríguez y el licenciado Manuel Rodríguez- mejor
conocido en la vida de la corporación como Rodríguez y Rodríguez, pero no
quise orientar nuestra presentación en este momento hacia el
cumplimiento de la pena y la vida del ser humano, después de una
sentencia de convicción.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, me refiero a que planteó...
LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Sí, abarcador en el sentido, señor
Presidente, de que como está ahora, no hay quien trabaje con el Código y
con las reglas, porque en varias ocasiones, yo tratando de llegar a
planteamientos específicos, me encontraba trabajando, en la ponencia dice
dos o tres, a veces eran cuatro textos, porque son el texto del Código
vigente, el texto del Código reformado y en algunos delitos y son
importantes, entonces la regla de procedimiento criminal vigente y la regla
como se reformaría.
Yo, honradamente, quiero insistirle, mire, si siguen trabajando así
vamos a tener al final un berenjenal. Es mejor, y si tienen la capacidad
técnica a su disposición obviamente, derogar el Código, no pensar en
enmendar el Código viejo; pensar en derogar el Código vigente y entonces
preparar un proyecto del Código completo. Derogar las leyes especiales,
integrarlo todo en un cuerpo de Derecho que sea congruente, que
internamente se lea corrido, que la referencia y el idioma, la expresión y
los conceptos estén unidos. Y lejos está de mí proponer que se multipliquen
los delitos, pero sí hay áreas que hay que considerar. Mire, que yo recuerde
ahora mismo la inmensa mayoría de los delitos de violación de derechos
civiles en Puerto Rico, son delitos menos graves. Y eso incluye actuaciones
serias por parte de agentes del gobierno, porque en eso es en lo que se
piensa cuando estamos hablando de delitos contra los derechos civiles. Los
derechos que establecen, por ejemplo, las leyes del ambiente. En su
inmensa mayoría, también son delitos menos graves. Son delitos menos
graves. Y usted puede contaminar, contaminar es una palabra fina, usted
puede envenenar un río y está sujeto a una pena de 500 pesos. Eso es lo
que estoy pensando. Hay que modernizar, pero hay que modernizar
viendo, primero, que ha pasado con el derecho penal tradicionalmente,
porque dentro de esas cosas, las penas se han reducido dramáticamente.
141

Si partimos del 1800 al presente, estamos hablando de dos maneras de


pensar distintas, de dos culturas, de casi de dos civilizaciones distintas, a
Dios gracias. Pero hay que ver cuáles son los daños que se le causan a la
sociedad y los individuos. Mire, yo camino porque yo no guío. Y cada vez
que me pasa un “truck” o una guagua con un motor de diesel dañado, a mí
me deja en un estado de contaminación interior y exterior total. Eso, yo no
quiero meter a nadie a la cárcel por eso, pero eso hay que pensar que eso
es un daño social.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cuando usted habla de mirar
todas las leyes especiales, que tenga que ver con la penología, vamos a
cuadrar eso a ver hacia donde vamos. Nosotros tenemos las que
directamente van con el Código Penal. Tenemos leyes especiales, como
digamos la de droga...
LCDO. NEGRON: La de drogas y narcóticos.
PRES.BAEZ GALIB: Pero a la vez tenemos también regado a través de
todo el ordenamiento fiscal, de recursos naturales, penas. ¿Cuando usted
dice que revisemos todo, implica que también nos metamos en las leyes,
por ejemplo, de Hacienda, de Recursos Naturales, que tienen elementos de
pena?
LCDO. NEGRON: Sí, señor, sí, señor, porque por eso le estoy diciendo
que no se puede permitir que alguien para ganar dinero envenene un río y
que envenene a una comunidad, echando veneno a un río por 500 pesos.
Un negocio redondo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay una serie de delitos que
han sido tipificados como delitos de índole sexual, donde tenemos ahora la
controversia si deben o no deben quedarse en el Código. Algunos
planteamientos es porque están en desuso, porque uno va a las
estadísticas y no encuentra casos radicados. Otros en el sentido de que es
una violencia a la individualidad, a la independencia, a la intimidad. Otros
plantean que aunque no están siendo usados, sí son unas directrices
sociales que la comunidad debe atender. ¿Podría abundarme sobre eso?
LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Para empezar hay que tener claro que
todos esos delitos sexuales y algunos que desaparecieron a principios de
siglo 20, son de origen religioso. En Inglaterra no hubo notoriamente delito
del “common law” de sodomía hasta la reforma de la iglesia anglicana. Es
cuando desaparece las cortes eclesiásticas que eran quienes trabajaban,
quienes bregaban con el delito de sodomía que en el reinado de Enrique
Gustavo se aprueba una ley penal, castigando la sodomía como delito
porque ya no había dónde bregar con eso. Y si seguimos más atrás todavía,
eso se remonta a principios de, bueno, como dice la famosa opinión del
Tribunal Supremo, desde el levítico y aun antes del levítico, del génesis.
Originalmente eran prohibiciones religiosas, eran prohibiciones religiosas
para separar a Israel de los pueblos circundantes. De ahí viene el de la
sodomía.
Ahora, en un estado laico, en un estado laico, qué hacemos todavía
con juicios de valores de conducta sexual que no incluyen la violencia, y la
142

violencia entendida en su forma amplia del abuso de confianza de las


diferencias de edad, etcétera.
El adulterio, que es el que en estos días tiene un poco más de
“currency”, de vigencia, de circulación en algunos círculos, porque es un
delito contra el estado civil. Mire, señor Presidente, vamos a ver. En Puerto
Rico el Tribunal Supremo de Puerto Rico decidió que el matrimonio se podía
disolver y se disuelve todos los días en todos los tribunales de Puerto Rico,
mediante consentimiento propio. El matrimonio del Código Civil- que ese
libro le va a dar problema-se ha convertido en un contrato civil; se ha
convertido en un contrato civil. Ya el estado civil éste, la protección de vida
al matrimonio, si hemos sido todo, incluyendo las instituciones legales del
país, quienes hemos acabado con esa conceptualización del matrimonio
como... hubo un contrato que necesita más protección porque hay unos
valores que protege la familia. Eso ya no existe, eso ya no existe. Ese es un
contrato que se forma entre dos personas y se disuelve por la voluntad de
dos personas como cualquier otro contrato. Eso es lo que existe en el
Derecho. Ahora, por qué castigarlo penalmente, particularmente que a
quién le interesa. Si no hay casos es por que los cuarteles no están llenos
de maridos y mujeres llevando acciones de adulterio. Y entonces eso se
presta, todos esos delitos que no se ven trabajándose, tramitándose en las
cortes, a lo que se presta es al uso abusivo o al uso, cómo se dice,
selectivo, a la famosa “selective prosecution”. A principios del siglo 20
masturbarse era un delito público. En Estados Unidos eso era en
jurisdicciones como “millo”. Otra cosa, la pelea, porque hay que tener
cuidado, hay que tener cuidado inclusive, con algunos delitos que hoy es
políticamente incorrecto criticar la manera en que se están utilizando. La
pelea por sacar al Estado y a la Policía de la cama de un matrimonio
legalmente constituido, se ganó en 1940 y pico, cuando todavía en el
Estado de Connecticut era un delito usar, comprar, vender o recetar el uso
de condones. Y eso lo tuvo que decidir el Tribunal Supremo de Estados
Unidos, que ya llegara a investigar lo que hacían marido y mujer, porque
así fue que empezó, en la cama, era una intervención excesiva del Estado.
Esos delitos sexuales es que no están produciendo nada en términos de la
tranquilidad ni en términos de la convivencia social. Para qué mantenerlos,
para qué mantenerlos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Y la sustancia controlada?
LCDO. NEGRON: Bueno, ahí le voy a decir una cosa porque las
discusiones a veces han sido violentas. Y yo no tengo autorización como
Presidente de la Corporación a hacer más de lo que he dicho aquí.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Relevo a la Corporación de
responsabilidad.
LCDO. NEGRON: No, yo le digo lo que yo creo personalmente.
Primero, eso de echar tres a cinco años, porque un adicto tenga droga
encima es tratar de tapar el cielo con la mano, porque es que no sacamos
nada. Lo único que hacemos en llenar las cárceles de infelices, señor
Presidente, y en las cárceles corre la droga mejor que en la calle, porque
143

generalmente es de mejor calidad, los precios están controlados, y además


no hay ni policías ni chotas. Y no lo digo yo, ni me lo invento yo, ni me lo
han dicho mis clientes, sobre eso hay un informe de cientos de páginas en
el récord público en el Tribunal Federal. Y además que es ponerlos en una
situación de indefensión social y personal inmensa, porque en las cárceles,
mire, no rehabilitan a nadie, pero a quienes menos bien le hacen es a los
adictos, a los adictos. Lo más que podemos hacer en este momento, y con
frecuencia fracasamos, es proteger su integridad física. Así que ese delito
de castigar al que tiene el “deck” que se va a inyectar, con tres a cinco
años, y además de clasificarlos de reincidentes y todo lo demás que nos
hemos inventado, eso a mí me parece un absurdo. Ahora, en términos de la
llamada legalización o medicalización de los estupefacientes y de las
drogas narcóticas, hay todavía mucho que pensar.
En Inglaterra cuando se medicalizó la droga, hay que contar con que
el médico que supervisaba a un adicto, tenía autoridad para encerrarlo,
porque cuando el médico entendía que se había descontrolado el uso de la
droga, podía internarlo en un hospital, hasta que se limpiara de nuevo.
Segundo, aun en esa época, era pequeño, pero en Inglaterra existió un
mercado negro de droga, porque no era todo el mundo quien quería
medicalizarse.
La legalización del alcohol, después de la prohibición que fue tan
desastrosa contra el alcohol como ha sido la prohibición de las drogas.
Hemos desarrollado conocimiento exacto de cuánto cuesta el abuso del
alcohol. En términos económicos, el ausentismo en el trabajo, los
accidentes del trabajo, los accidentes en la carretera y el tratamiento
médico de las personas que sufren de esos accidentes, la violencia
doméstica que provoca, la devastación social de una familia de una
persona que abuse de el alcohol.
Ahora, hay otro problema, señor Presidente, que tienen que pensar.
En Puerto Rico, si legalizamos o medicalizamos esas drogas, no podemos
impedir que vengan de todos los Estados Unidos a ampararse en las leyes
de Puerto Rico. Así que tenemos que tener ese otro problema bien presente
al bregar con la medicalización de las drogas o la legalización de las
drogas. Yo no sé si por la marihuana vendrían porque la verdad es que a mí
me parece que en Estados Unidos se fuma marihuana en todos sitios.
Porque la huele uno en la calle.
Ahora, además de eso, la cocaína y la heroína causan daños físicos
serios, de manera que estamos en la misma situación que el alcohol.
¿Cuáles van a ser los efectos del que se use libremente la droga?
Así que yo le dejo esos problemas y ustedes trabajan con ellos.
Ahora, le insisto en que los tres a cinco años de los usuarios no nos llevan a
ningún sitio, porque es que esas personas debiéramos, mire, cada preso,
cada preso, y puede contar con que los usuarios de drogas van a costar
más, el promedio del gasto médico de cada preso en Puerto Rico está en
alrededor de 5,200 pesos al año. Eso es sin contar el costo y ese
francamente, por más que le hayan dicho número, yo todavía no voy a
144

decir cuál es el número, porque me parece que nadie sabe cuánto es que
cuestan, pero está también en miles de dólares. Esos tres a cinco años a un
usuario a quien arrestan con la droga que el va a usar y lo meten preso de
3 a 5 años, le cuesta al pueblo de Puerto Rico de 30 a 50, 000 dólares
ahora, ahora, cuesta más, pero vamos a ponerlo ahí. Con eso no hay
manera de buscar cómo ayudar a esos adictos en la calle a resolver los
problemas. Y yo sé que es difícil, pero también tiene todo el mundo que
acordarse, que si uno no es adicto y si no tiene un adicto en la intimidad de
la familia, lo único que puede hacer es darle gracias a Dios, porque nadie
sabe cómo es que se llega a ser adicto y por qué, y por eso es que es tan
difícil trabajar con ellos, pero meterlos a la cárcel, para qué.
Mire, un médico de Bayamón testificó que uno de los problemas más
de serios que ellos profesionalmente sentían era que se les colara un adicto
rompiendo vicio y en el cernimiento médico y fuera a tener a la población
penal-y está en el récord de allí en inglés transcrito- porque se prostituyen.
Y es el único que ha tenido el valor de decirlo, por una dosis de heroína. Lo
que estamos haciendo es condenándolos a un infierno. Eso hay todo que
pensarlo y volverlo a ver, pero criminalizar, penalizar al adicto, ya es hora
de que acabemos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, me dice la doctora que si
ustedes pudieran sobre ese punto escribir algo adicional.
LCDO. GARCIA GUTIERREZ: No, mire, yo le quiero decir a usted y a la
doctora, señor Presidente, que nosotros estamos dispuestos a escribir
sobre todo esto y mucho más que no hemos levantado.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, nosotros vamos a, como
hemos dicho en ocasiones anteriores, el camino está empezando, y vamos
a utilizar todos los recursos habidos y por haber, la invitación suya es
importante para nosotros y créame que la vamos a aceptar. Nosotros lo
que vamos a hacer entonces es comunicarnos con ustedes más adelante
para ver que la ponencia de ustedes, los puntos que nosotros nos gustaría
que desarrollara con más profundidad, pero ese en particular es uno que
me gustaría que... la verdad es que cuando entramos en el Código, la parte
de las penas es la más álgida, porque como los delitos en especies, pues
fuera de los delitos sexuales que están en controversia, pues un asesinato,
un homicidio, o sea, ésos más o menos está, son los famosos delitos
maluminse pero hay una serie de delitos con los que hay que bregar.
Ahora, en términos de la pena, ahí vamos a necesitar mucho insumo,
porque ahí es que está esencialmente la parte activa del Código, así que
ahí nosotros vamos a...
LCDO.GARCIA GUTIERREZ: Déjeme darle un dato que es interesante,
del maluminse y del asesinato, que indudablemente es un delito espantoso.
Notoriamente, y no es solamente en Puerto Rico, es también en Estados
Unidos y en Europa, los asesinos, los convictos por asesinatos en primer
grado, en su mayoría son personas de conducta ejemplar en las
instituciones penales, el que tiene un solo asesinato. Yo le puedo decir que
personas, mujeres que trabajaron en la Administración de Corrección
145

cuando tenían que irse a limpiar el monte ahí en Las Malvinas, escogían
tres o cuatro asesinos, que se iban con cuatro machetes y ellas se
sentaban a trabajar allí en la yerba, mientras ellos podaban el monte. Cuál
es la necesidad de 99 años.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y las consecutivas perpetuas.
LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Ah, y las perpetuas consecutivas que
francamente a veces es faltarle a la dignidad de Dios, porque cómo vamos
a echarle 477 años de presidio en una cárcel, ¿qué vamos a hacer,
mantenerlo vivo por 477 años?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yo tenía un amigo que me decía
que él quería que le echaran cuatro perpetuas consecutivas, pero que le
garantizara que las cumplía.
LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Que las cumplía, claro, es que nos
envolvemos en una retórica que no tiene sentido. Pero le aseguro que
estamos dispuestos a colaborar con la Comisión y con la doctora Nevárez
porque hay que hacer algo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues gracias muchísimas, una
excelente ponencia, se lo agradecemos y ya nos vamos a comunicar con
ustedes.
LCDO. GARCIA GUTIERREZ: Pues muchas gracias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Están excusados.
Veo hace rato al próximo ponente, doña Ada Conde. Noto que no trae
parte de la obligación que tenía en el día de hoy. Como a usted le tocaba
como a las doce, pensábamos que iba a venir con el almuerzo de todo el
mundo.
SRA. CONDE: A las doce y media.
SR.PRESIDENTE (BAEZ GALIB): Ah, pues está bien la vamos a
perdonar.
SRA. CONDE: Gracias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Noto una ponencia escrita.
SRA. CONDE: Eso es así.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Le vamos suplicar que la
sintetice para después entonces que podamos dialogar, que es la parte
más importante.
SRA. CONDE: Cómo no, eso haremos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues adelante dé su nombre
para récord. Si viene acompañada, con mucho gusto puede sentarse con
usted las personas.
SRA. CONDE: No, no, no, estamos para hacer la exposición en cuanto
al escrito y nuestra ponencia.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Adelante.
SRA. CONDE: Bueno días, honorable Eudaldo Báez Galib, Presidente
de la Comisión de lo Jurídico del Senado, distinguida jurista, doctora Dora
Nevárez, un honor estar aquí compartiendo en la mañana de hoy,
miembros de la Comisión, público en general y sobre todo la prensa.
146

La Fundación de Derechos Humanos presenta la ponencia ante la


Comisión de lo Jurídico del Senado sobre la Reforma del Código Penal, y
comenzamos diciendo en cuanto a nuestra ponencia, que nuestro marco
filosófico es el siguiente, mientras más tabúes hay en el mundo, mayor es
la pobreza de la población; mientras más habilidades el pueblo tenga, más
cosas exóticas se producen; mientras más y más leyes se promulguen,
mayor el número de los ladrones. Y eso lo dijo Lausé hace como 3,000 años
atrás. No creo que ha fallado en su percepción.
La Constitución del Estado Libre Asociado, como todos sabemos,
reconoce la inviolabilidad de la dignidad del ser humano y la igualdad de
todos los seres humanos ante la ley. Conjuntamente la Sección 19 es clara,
expresa al decir que la enumeración de todos los derechos que incluye la
Carta de Derechos de nuestra Constitución en el Artículo 2, no se
entenderá en forma restrictiva ni supone la exclusión de otros derechos.
Pero porqué hablamos hoy de nuestra Constitución en esta propuesta
Reforma del Código Penal. La respuesta es simple. Como muy bien
expresó, se ha expresado en varios foros la honorable María Dolores
Fernós, Procuradora de la Mujer, cuando algo se prohibe es porque es
malo. Y ése es el concepto, pues que se lleva el mensaje a aquello que se
prohibe, ese acto, lo que se comete. Pero de qué vale nuestra Constitución
y que se prohiba la discriminación, que se reconozca la inviolabilidad de la
dignidad del ser humano, se prohiba discriminarse, más no se penaliza. De
qué vale nuestra Constitución que reconoce la inviolabilidad de esa
dignidad, cuando se invade, se criminaliza el derecho a la intimidad de los
seres humanos. Cómo es posible esta posición encontrada, versus a
nuestra máxima carta magna, como es la Constitución del Estado Libre
Asociado de Puerto Rico. Como tal, es el deber de la Asamblea Legislativa
velar porque los principios de nuestra Constitución se respeten y sean
cumplidos y capaces de superar grandes fases entre los principios
vanguardistas de nuestra Constitución y el atraso patente que padece
nuestro Código Penal, tan pobremente hilado y remendado, y tenemos que
comenzar a ver las leyes como un todo. Nuestra visión en términos del
Código Penal, como muy bien usted ha preguntado, también de la visión de
otros deponentes, es que se debe de considerar toda la legislación de
índole penal en un nuevo Código Penal. Comenzar de nuevo, pero
analizando todo, todo lo que existe en la legislación, en términos que
tengan de naturaleza penal. Así tenemos un cuerpo conforme, armónico,
para evitar las incongruencias y los desfases en la aplicación del derecho, y
vamos a demostrarlo en algunos ejemplos en particular.
Nosotros estamos sometiendo con nuestra ponencia, varias
propuestas de enmiendas a varios artículos del Código Penal. De hecho,
nos hemos llevado por el modelo de la distinguida jurista, doctora Dora
Nevárez, y queremos puntualizar en particular ciertos artículos. Vamos a
comenzar con la propuesta del Artículo 99 que en el Proyecto del Senado
1229, que fue parte de ese proyecto, ella propuso, sabemos que el delito
de violación, como está contemplado actualmente en el Código Penal, se
147

refiere única y exclusivamente cuando se tiene acceso carnal con una


mujer que no sea su cónyuge, mientras que antes se decía que no fuera la
propia y gracias a Dios, pues eso se enmendó, no hace poco, pero se
enmendó.
Sobre todo, el delito el de violación tiene dos elementos esenciales
para la comisión del delito. Fundamentalísimo, la falta de consentimiento o
la falta de capacidad. En el delito de violación, según definido en el Artículo
99 del Código Penal, solo la limita a la penetración, pene vagina o la
intención de penetrar en su modalidad de tentativa. Excluye otro tipo de
penetración, sea anal, digital, instrumental u orogenital. En cuanto a la
penetración anal u orogenital, se incluyen en el Artículo 103 del Código
Penal, que de hecho hablaremos más adelante.
Irónicamente, si la penetración es digital o instrumental, que no fuera
pene vagina, se considera como una agresión y no como una violación. Que
hay que preguntarse si no afecta igual o más el estigma de esa manera de
agresión a esa intimidad.
Por otro lado, encontramos en nuestro análisis los siguientes
desfases e incongruencias. En el Artículo 99 del Código Penal actual, inciso
b, se establece que se comete la violación con una persona- y voy a
puntualizar aquí, para darles un ejemplo del desfase- con una persona
incapacitada para consentir legalmente. Por ende, cuando hablamos
capacitada para consentir legalmente es porque el tribunal ha declarado
para que sea incapacitada a nivel legal, es porque un tribunal con
competencia ha declarado esa incapacidad. Por ende, si estamos hablando
de una persona incapacitada para consentir legalmente, tenemos que
entender que toda persona declarada incapacitada por un tribunal con
quien se tiene relaciones sexuales, se está convirtiendo en delito de
violación al amparo del Artículo 99b. Más, sin embargo, cuando
examinamos la Ley de Violencia Doméstica en el 3.5, inciso c, se establece
que se comete agresión sexual conyugal si por enfermedad o incapacidad
mental, temporal o permanente, la persona estuviera incapacitada para
comprender la naturaleza del acto en el momento de su realización. Fíjense
como en unas tenemos una terminología y en otra tenemos otra
terminología.
En el Artículo 3.5 de la Ley de Violencia Doméstica, por ejemplo, se
incluye como una modalidad de la agresión sexual el que se obligara e
indujere mediante maltrato de violencia sicológica al cónyuge o
cohabitante a participar o involucrarse en relación sexual no deseadas con
terceras personas. El Artículo 92 del Código nada de eso nos dice. Lo
mismo sucede- y esto es lo más irónico todavía a la par que nuestra
realizada social y los males que estamos viviendo lo mismo sucede en
cuanto al desfase existente entre la pena que se impone para el delito de
incesto, establecido en el Artículo 122 del Código Penal vigente y para el
Artículo 99. Mientras la pena fija del Artículo 99 de violación es de 15 años
y dependiendo de su modalidad o de su agravante, hasta un máximo de 99
148

años, para el delito de incesto, se establece una pena fija de 6 años,


irónicamente. Y si hubiera agravantes, un máximo de 10 años.
El Artículo 99, en nuestra percepción, debe de conceder la
penalización de una persona que aprovechándose de una relación familiar
y la confianza que se genera en el seno familiar, selecciona fácilmente a su
víctima. Un daño que sufrirá toda su vida al levantársele su estima a la
confianza y el derecho de todo ser humano de vivir plenamente y vamos a
explicar por qué, si se puede incluir, porque entonces los grados de
consanguinidad que se establecen en el delito de incesto, aquí
estableciéndolos en el Artículo 99, se entiende que es que no hay
capacidad por el mero hecho de existir esa relación de consanguinidad. O
sea, que tenemos ahora mismo la realidad del Código Penal, es que un
hombre que viola a la hija de 8 años de su vecino, porque va y conoce y se
mete en la casa del vecino, recibe una condena de reclusión de entre 40 a
un máximo de 99 años de cárcel. Si ese mismo hombre somete a su propia
de 8 años al incesto, apenas estará 6 años o hasta un máximo de 10 años
en la cárcel, de acuerdo a ese delito. Esa es la realidad jurídica de Puerto
Rico y que no podemos seguir repitiendo.
De un examen del Artículo 99, que la doctora Dora Nevárez propuso
en el Proyecto del Senado 1229 del 3 de febrero, encontramos que en
términos generales, se incluye, por el contrario del Artículo 99 de lo
limitado que es en término de las modalidades de agresión sexual, en el de
ella se incluye toda modalidad en cuanto a actos intencionales sexuales de
cualquier índole sin distinción de personas y hago énfasis a esto, y que
establece la falta de capacidad y/o consentimiento voluntario y pleno de la
víctima, para propósitos de que se cometa el delito. Cuando menciono en
cuanto a falta de capacidad en términos de los ascendientes y los
descendientes, pues es de la misma manera que lo traigo como un menor
de 14 años que no tiene capacidad de consentir, entendiéndose que esto
también sería incluido en este aspecto, que sería nuestra recomendación.
La doctora Nevárez nombra dicho articulado como penetración sexual no
consentida; nosotros, nuestra parte, escuchando también la ponencia que
tuvo Katherine muy elocuentemente y muy a la par con lo de nuestros
tiempos, sin embargo, nosotros estamos sugiriendo que se renombre el
delito de violación por el delito de ultraje, ya que de acuerdo a la definición
en el diccionario de la Real Academia Española, establece un acceso carnal,
no hace distinción, un acceso carnal de cómo es o se realiza ese acceso
carnal con alguien en contra de su voluntad, estableciéndose la voluntad
como el elemento a falta de consentimiento, pues lógicamente no hay
voluntad, falta de capacidad, no hay voluntad, por ende aplicaría esta
conceptualización.
Nosotros estamos recomendando unas enmiendas, la cual están
incluidas en el apéndice uno de nuestro escrito, la cual básicamente
estamos uniéndonos a lo que la doctora Nevárez propuso en el proyecto y
lo que ella preparó, pero incluyendo aquéllos sobre lo que mencionábamos
sobre el ascendiente y del descendiente, enmendando la parte sobre la
149

incapacidad judicial, o sea, legal, sino que sea que no comprenda el acto en
el momento de la realización, de la naturaleza del acto. También
incluyendo, violencia, intimidación en cuanto a la víctima. Hay algunos
otros detalles que también estamos incluyendo, simplemente de
semántica, y estamos incluyendo lo que sí se incluye en el Artículo de la
Ley de Violencia Doméstica, que es lo que estamos recomendando, si en el
caso de que la víctima se obligare o indujere mediante maltrato y/o
violencia física y/o sicológica a participar o involucrarse en relación sexual
no deseada con terceras personas como parte del delito de la violación. De
hecho, nosotros hemos hecho unas recomendaciones en cuanto a la pena
como está el Código Penal vigente, lógicamente eso lo mostramos a
aquéllos que son especialistas en términos de la sociología, sicología y los
trabajos sociales en términos de las realidades que nosotros como
abogados lo vivimos cada en los tribunales con las personas que están
confinadas, y también o como defensores también de los derechos de los
confinados, porque uno percibe en el frío cuando se expone una pena y
otra cosa es lo que realmente si el sistema promueve lo que establece la
Constitución y lo que establece de la rehabilitación, y eso hay que
cuestionarlo.
Otro que nosotros estamos sugiriendo, muy respetuosamente
también, es la enmienda al Artículo 100 del Código Penal. Ya que el
Artículo 99 que sugiere la doctora Nevárez es inclusivo de todas las
modalidades, no distingue entre las personas en cuanto a cómo se comete
y con quién se comete, sino las modalidades están tan claras, nosotros
estamos recomendando- e incluimos el borrador del articulado- la
enmienda al Artículo 100 utilizando el vigente para propósitos de guía, para
aplicar, para que se limite a decir la cuestión de las modalidades, la
agresión sexual, o sea de ultraje, que se cometerían en este aspecto, pero
que se elimine, ella había recomendado, ahí era donde estaba haciendo la
limitación de que fuera entre hombre y mujer y lo que nosotros estamos
recomendando es que se elimine esa clasificación porque de hecho
entonces permite con un articulado de ultraje que se incluya cualquier
modalidad de ultraje a nivel sexual, no importa las personas que hayan
sido objeto ni hayan participado en la Comisión, o sea, que sean víctimas o
que sea el victimario. O sea, que en ese caso, pues llevando esa parte, lo
que nos lleva entonces a llegar al Artículo 103. Añadimos que el apéndice 2
incluye el borrador de la enmienda propuesta al Artículo 100 para
propósitos de esa amplitud y excluir cualquier distinción en términos de la
terminología sexista y así hacerlo con las amplitudes a todas las personas,
la ley a todos por igual, como establece en la Constitución de Puerto Rico.
Okey, el Artículo 103 del Código Penal. El Artículo 103 penaliza todo
aquello que sea el acto sexual pene vagina y la relación sexual entre
personas del mismo sexo. De hecho, nosotros entendemos, muy
respetuosamente, en un momento histórico en que se preparó el P. del S.
1229 era otro momento histórico. Y el desarrollo en cuanto al derecho en la
intimidad, la expectativa de privacidad ha tenido un desarrollo vertiginoso.
150

Y a pesar de que se establecía en el P. del S. 1229, única y exclusivamente


penalizar como delito grave o dentro del intervalo, las relaciones de
personas del mismo sexo, siguiendo la misma posición de la doctora
Nevárez en sus tratado y su interpretación del derecho penal, ya se ha
reconocido esa invasión a ese derecho a la intimidad y cómo incumple con
el principio de legalidad que exige todo tipo de legislación de índole penal.
Cómo estuviéramos hablando, basado en lo que acabo de expresar voy a
demostrar cómo este articulado como está ahora mismo puesto en el
Código, es totalmente inconstitucional.
Como mencionáramos, el Artículo 8 de Código Penal vigente
establece el principio de legalidad, que es el que establece que no se
instará acción penal contra persona alguna por un hecho que no esté
expresamente definido por la ley como delito, ni se impondrán penas que
la ley no hubiera previamente establecido.
El Tribunal Supremo ya ha reconocido que existen tres fundamentos
para declarar nula una ley por vaguedad. Que la ley no le dé a una persona
prudente y razonable una advertencia adecuada sobre cuál es la conducta
prescrita prohibida. Que la ley propicia su aplicación arbitraria y
discriminada. Y que la ley intervenga con derechos constitucionales
fundamentales, y esto es lo que se llama la amplitud excesiva. De hecho, la
profesora Nevárez, en sus comentarios al Código Penal de Puerto Rico,
revisado y comentado, nos indica que al considerar si hay vaguedad por
razón de amplitud excesiva, el criterio a utilizar será si la ley extiende su
cobertura de prohibición a áreas específicamente protegidas por la
Constitución, con relaciones a libertades fundamentales como las de- y
menciona- expresión, prensa, religión e intimidad.
Cómo al examinar el Artículo 103, comparado con el Artículo 99 del
Código Penal vigente, carece el Artículo 103, de la garantía constitucional a
la no intromisión del Estado en el derecho fundamental de la intimidad de
todos los seres humanos, basado en que el Artículo 99 de violación
claramente establece que se comete cuando no hay capacidad, cuando no
hay consentimiento. Sin embargo, el Artículo 103, es sumamente, la
amplitud es tan excesiva que jamás contempla, jamás contempla en su
articulado la falta de capacidad, la falta de consentimiento y simplemente
penaliza, penaliza el hecho que cualquier ser humano en la privacidad de
su hogar o ejerciendo su derecho a la intimidad, con un ser adulto con
plena capacidad para consentir, que vaya a realizar el acto sexual y que no
sea pena vagina, está cometiendo delito grave en Puerto Rico, yo creo que
tenemos un problema grave de hacinamiento en nuestras cárceles porque
creo que se llenaría completamente y se vaciaría Puerto Rico.
En adición, nos toca, si eso le toca a cada uno de nosotros como
seres humanos, más allá, cómo es posible que el Estado trate, no
solamente de regular, cómo realiza el ser humano el acto sexual, sino con
quiénes lo realiza. Una cosa es el interés apremiante del Estado de velar
por las personas menores de edad, y eso ya es otra cosa. Nosotros cuando
nos estamos refiriendo aquí nos referimos a personas adultas con
151

capacidad para consentir. Y sin embargo, el Código Penal, el Artículo 103 es


tan amplio que lo establece como delito grave. De un examen, de hecho, la
Constitución es clara que la dignidad del ser humano es inviolable, todas
las personas son iguales ante la ley. No puede establecerse discrimen
alguno, y eso lo dice nuestra Carta de Derechos en el Artículo 2, Sección 1.
De ahí que la interpretación de toda nuestra legislación en el
reconocimiento del derecho a la intimidad como parte que emana
fundamental de la inviolabilidad del ser humano. Es que tenemos que
tampoco se puede negar a persona alguna en Puerto Rico la igual
protección de las leyes. Toda persona tiene derecho a protección de ley y a
su vida privada. Y eso lo establece, tanto la Sección 7 de la Carta de
Derechos en nuestra Constitución y la Sección 8. Ya el Tribunal Supremo ha
reiterado una y otra vez, que dicha Sección, la Sección número 1, de la
inviolabilidad del ser humano, interpretando el derecho a la intimidad,
como también la Sección 8, que establece la protección a la vida privada
de la persona en su carácter individual, y esto es sumamente importante,
operan ex propio vigore. Aquí esto no es cuestión de Estado con individuo,
sino también entre personas privadas entre sí. Ya desde el Caso de
Figueroa Ferrer vs. ELA, que es el caso que establece el consentimiento
mutuo basado en el derecho a no revelar, basado en el derecho a la
intimidad de revelar las razones por las cuales una pareja se quiere
divorciar. Ahí ya se establece que esto opera sin necesidad de una ley que
los implemente.
En el caso mismo de Colón vda. De Rivera vs. Romero Barceló y ya
estamos hablando de un caso de 1982. Antes del caso Arroyo vs. Rattan
Specialties, ya se establecía el carácter y primacía del derecho y protección
a lo privado, que ha movido a reconocer que opera ex propio vigore y
puede hacerse valer entre personas privadas. Y nos dice que el derecho a
la intimidad y es bien importante establecer que el derecho a la intimidad
en nuestro país, tiene un historial totalmente distinto y más amplio que el
plasmado en la jurisdicción federal. De hecho, en la jurisdicción federal,
todavía no se sabe con certeza de dónde emana la posibilidad del derecho
a la intimidad. Y ha sido bien limitada en términos de cómo se ha ido
aplicando. Tenemos el caso de Roe vs Wade, tenemos otros casos que han
emanado que si la decimocuarta , que si la quinta, que si el debido
proceso, pero todavía es un campo que cada vez y cada vez ha ido en
desarrollo y ahora, pues dependiendo de los tribunales, pues se aguantan o
no quieren reconocerlo o prefieren no tocarlo, y todo va a depender,
verdad, de los cambios que tengamos, que se tengan a nivel nacional
norteamericano, pero sin embargo en Puerto Rico no hay ese problema. De
hecho, ese mismo caso de Colón vda. De Rivera vs. Romero Barceló
establece que este derecho constitucional impone a toda persona el deber
de no inmiscuirse con la vida privada o familiar de los demás seres
humanos.
152

En este caso con el Artículo 103, ¿no es eso mismo lo que está
realizando? Inmiscuirse en la vida privada de todos, de todos los seres
humanos.
En el caso de Arroyo vs. Rattan Specialties el derecho constitucional
a la intimidad se reconoce como uno de los derechos de la personalidad de
índole innato y privado, inherente a toda persona. Es insostenible, a la luz
de nuestra Constitución y la jurisprudencia, la constitucionalidad del
Artículo 103 porque viola el principio de legalidad. Número dos, por su
amplitud excesiva y porque viola el derecho a la intimidad de todos los
seres humanos. De hecho, nos ha dicho el Tribunal Supremo, cuando
mayor sea la expectativa legítima a la intimidad, mayor será el alcance de
la protección constitucional y así se ha establecido en el caso de Pueblo vs.
Jeep.
En el caso de Rattan, Arroyo vs. Rattan, nos dice la Juez Miriam
Naveira, la restricción al derecho fundamental a la intimidad sólo se
justifica cuando se demuestra un interés apremiante del Estado, como por
ejemplo- y quiero señalar esto porque entiendo que es bien importante-
circunstancias especiales de amenaza real a nuestra seguridad nacional o
un grave peligro para el orden social. Cuál puede ser el interés apremiante
del Estado en establecer la forma y manera y con quien los seres humanos
en su intimidad pueden y deben realizar el acto sexual. Cuál puede ser el
interés apremiante del Estado que personas adultas del mismo sexo
consintiendo y con capacidad para consentir, sostengan relaciones
sexuales. Nos choca a nuestros sentidos e inmediatamente la respuesta
tiene que ser ninguna. No existe amenaza real a la seguridad nacional.
Tampoco pone en grave peligro el orden social cuando vivimos en una
sociedad tan diversa donde conviven madres solteras, jefas de familia que
tienen que luchar con sudor y lágrimas el pan nuestro de cada para sus
hijos. Una población de avanzada edad, que cada día aumenta, con sus
necesidades particulares, atención médica y enfrentándose a una soledad
aterradora. Niños que pasan sus horas de ocio en las calles o frente a un
televisor porque sus padres o su familia tienen que trabajar para
sostenerse el hogar. ¿Y se justifica que el Estado se meta en la vida íntima
y privada de todos estos seres humanos? Tampoco.
Una sociedad afectada por el desempleo o la violencia doméstica, las
drogas, por enfermedades como el cáncer, condiciones emocionales y/o
mentales y el Sida, en fín, ¿qué interés apremiante puede justificarse por
parte del Estado para regular las relaciones sexuales particularmente, las
realizadas por personas del mismo sexo? Ninguna. Cuando examinamos la
jurisprudencia, encontramos en el caso de Estados Unidos que ya
mencionamos, que no es lo mismo que en Puerto Rico, porque en Puerto
Rico está consagrada en la Constitución, el derecho a la inviolabilidad de la
dignidad del ser humano y por tal la intimidad.
En el Tribunal Supremo de Estados Unidos, resolvió el Caso de
Bowers vs Highway que ahí se trató de cuestionar la constitucionalidad de
un articulado similar, éste es un caso de 1986, del Estado de Georgia, en la
153

aplicación de un policía que entró en la casa y se metió en la habitación y


cuando lo ve la persona ... y que usted hace aquí y se lo llevó arrestado.
Ese es el Caso de Bowers vs.Highway. Imagínense en el nuestro que es un
delito grave si existen motivos fundados para creer que se está cometiendo
el delito. En ese caso el Tribunal Supremo de los Estados Unidos distinguió
que esto no se aplicaba el famoso caso de Stanley vs. Georgia, que allá se
había declarado inconstitucional irónicamente el arresto de una persona en
la privacidad de su hogar, que tenía y estaba haciendo uso de material
explícitamente pornográfico. Dijo no, como aquello es de pornografía esto
no tiene que aplicar aquí. El tribunal se negó a entrar en cuanto a la
inconstitucionalidad, porque cuando vio lo que significaba la amplitud del
derecho a esa intimidad que se estaba reclamando, decían, no, hasta ahora
el tribunal lo limitado a las cuestiones familiares y otros derechos al
matrimonio o a la procreación y esto aquí esto sería amplio, nosotros no
vamos a entrar en eso. Y eso dice el Caso de Bowers, sin embargo, sin
embargo, tan reciente, ya ese caso de Bowers, que fue basado en el
estatuto de sodomía del Estado de Georgia, ese estatuto de sodomía del
Estado de Georgia fue declarado inconstitucional por el propio Tribunal
Supremo del Estado de Georgia, en el caso de Powell vs.Tate en el 1998,
¿por qué? fundamentos, porque su Constitución reconoce la Constitución
de Georgia, el derecho a la intimidad, el derecho a la inviolabilidad del ser
humano, de la dignidad, como el nuestro, y declaró que ese articulado era
inconstitucional. De la misma manera, tribunales de Arkansas, Kentucky,
Maryland, Minnessota, Montana, Nueva York, Pennsylvania y Tennesse ya
declararon el articulado de sodomía, sin mirar al nuestro, inconstitucional,
por atentar al derecho a la privacidad, intimidad, derecho reconocido en
sus propias Constituciones.
Tan reciente como el mes de febrero del 2002, el Estado de
Massachusetts, también declaró inconstitucional dicho estatuto por los
mismos fundamentos, por establecer que era inaplicable a conducta
privada y consentida entre personas y sin distinción de sexo de clase
alguna. En adición, 25 estados de los Estados Unidos de América, a la que
se suma su capital, el Distrito de Columbia, han tomado la acción
afirmativa, legislativa, para derogar y enmendar. O sea, que ya le han
hecho disposiciones similares al establecido en el Artículo 103 del Código
Penal, basado en que las Constituciones de dichos estados, garantizan el
derecho fundamental a la intimidad.
En cuanto a los países de Centroamérica y Suramérica, nuestros
hermanos latinoamericanos, de sangre y corazón, han derogado dicho
artículo por atentar al derecho a la intimidad y el único país que falta, en el
cual está en dicho proceso, es Nicaragua. En Europa, y puntualizo,
incluyendo el Estado del Vaticano, ha derogado dichas disposiciones.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿El Supremo nuestro tiene en
este momento algún caso ante sí?
SRA. CONDE: El Supremo nuestro tiene ante su consideración, no
exactamente, tenemos que verlo desde el contexto en que está sometido
154

ante el Tribunal Supremo actualmente, porque la controversia que se había


sometido era si los demandantes tenían legitimación activa, "standing",
para cuestionar la inconstitucionalidad del Artículo 103 y demostrar la
relación que tenían ellos, el daño que hacía la aplicación de dicho
articulado. El Tribunal Supremo pidió a las partes, está sometido a la
consideración del tribunal, cuando aquéllos que están llevando el caso por
la parte de los demandantes...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Quienes son las partes?
SRA. CONDE: Son las partes, Margarita Sánchez, su compañera. Son
12 personas, son doce parejas, si no me equivoco, que son parte en dicha
causa de acción.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ella testificó aquí ayer.
SRA. CONDE: Ella es parte de dicha causa de acción.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Oye y no se me ocurrió
preguntarle.
SRA. CONDE: Lo que podemos decirle es que por lo menos, yo creo
que ella le diría lo mismo, que está ante la consideración del Tribunal. Ya se
sometieron los alegatos respectivos que el Tribunal había solicitado la
posición de las partes, y está todavía ante la consideración del tribunal. El
tribunal tendrá ante sí, número uno, o limitar la controversia a resolver lo
de la legitimación activa, que de hecho, ya el Estado Libre Asociado de
Puerto Rico, le expuso al Tribunal Supremo, que ellos entendían que sí
había la legitimación activa, y número dos, o que el Tribunal, más allá de lo
del establecimiento de la determinación de la legitimación activa, resuelva
sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad del Artículo 103 con los
alegatos sometidos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y es el Artículo 103.
SRA. CONDE: Y es el Artículo 103 del Código Penal.
Por eso es que entendemos y nuestra invitación a esta legislatura,
que en la legislatura está y de acuerdo a la misma Sección 19, el deber de
hacer la legislación necesaria para el bienestar de todos los seres
humanos, acorde a los derechos establecidos en la Constitución de Puerto
Rico, por ende esperar que tengan que ser los tribunales que caso a caso y
en las circunstancias particulares tengan que tomar una determinación, es
que la legislatura debe de ser vanguardista y dar el pie ‘alante’, máxime
cuando son uno de los máxime...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me gustaría aprovechar porque
mucho de lo que está planteando como está consignado y es un argumento
jurídico, podemos levantarlo. Me gustaría aprovechar su presencia para
explorar una serie de áreas.
SRA. CONDE: Cómo no.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Obviamente, su planteamiento
va mayormente dirigido a que se decriminalice, sin que no sea el Tribunal
Supremo, que sea la legislatura, lo que se configura como ese delito en
particular.
155

SRA. CONDE: Es correcto. Quiero ser clara, no es que se


discriminalice. Nuestra contención es que en el lenguaje inclusivo, que
tiene la propuesta de la doctora Nevárez, en el Artículo 99, que ya incluye
todo tipo de modalidad de naturaleza sexual, y que establece como
elementos esenciales, la falta de capacidad, para cometer el delito, o sea,
la víctima.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ahí es que voy, o sea, en el
sentido yo puedo levantar cuatro elementos básicos relacionados. Uno es
que sean adultos. El segundo que haya la capacidad de consentir. Tercero
es que haya el consentimiento. Y cuarto que haya la privacidad o que sea
privado.
SRA. CONDE: Eso es así.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que si se reúnen esos cuatro
requisitos, sencillamente no existe la tipificación de un delito.
SRA. CONDE: Eso es así.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero estoy captando correcto.
SRA. CONDE: Sí, porque entonces eso atemperaría a lo que la
Constitución establece de velar por el derecho a la intimidad de cada ser
humano.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y eso entonces aplicaría,
obviamente, por inferencia, a otra serie de hechos que se tipifican como
delictivos, como por ejemplo, el adulterio, la seducción bajo promesa de
matrimonio, etcétera. O sea, todo los que conllevan algún elemento de
consentimiento.
SRA. CONDE: Bueno, en el caso por ejemplo, particular, ejemplo del
adulterio, eso proviene de la violación de un contrato civil entre un hombre
y una mujer a tenor con el Artículo 68. Si ya se contempla como una de las
causales de divorcio el adulterio, dentro del Código Civil entre personas,
entre personas, por la violación de ese contrato civil, por qué incluirlo como
un delito penal dentro de nuestro Código, de nuevo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La prensa ha estado utilizando
ese mismo argumento, el de que es un área mayormente civil sobre
difamación, libelo, calumnia, etcétera, en el sentido de que debe eliminarse
del Código Penal y dejarse en las relaciones civiles, mayormente de daños
y perjuicios. O sea, viene siendo más o menos el mismo argumento.
SRA. CONDE: Podría interpretarse que sí, porque en el caso por
ejemplo, hemos visto consistentemente y muy particularmente en todos los
casos que tienen que ver con el derecho a la intimidad, que ahí es que
choca muchas veces con el derecho a la prensa, que si la información,
nótese en esos casos cuando han llegado al Tribunal es porque se ha
radicado un injuction o una acción de daños y perjuicios. En la mayoría de
los casos, han prevalecido las personas. En otros no han prevalecido. O
sea, tenemos un balance, en términos que el tribunal ha tenido la
oportunidad de establecer unos balances de intereses en cuanto va a ver
una expectativa mucho más razonable de una privacidad intimidad versus
el poder, por ejemplo, de la prensa o de llevar una información, en
156

términos de lo que es la difamación. O sea, que si viéndolo desde ese


mismo punto de vista, ya es consistente en términos del injuction
automático que hasta la violación al derecho a la intimidad le concede.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, volviendo a este delito
en particular, y mirándolo desde una óptica diferente que se ha traído
también ya ante nosotros, que es la óptica esencialmente religiosa. Ayer
tuvimos dos planteamientos. Uno, que por ser una condición que está
proscrita como moral religiosa, irrespectivamente de que el Estado esté o
no procesando esos delitos, que uno va a las estadísticas y no encuentra
que haya caso, el Código debe ser un mecanismo de dirección moral, en el
sentido de que el Estado le dice a la comunidad, esto es lo que nosotros
entendemos que debe ser el comportamiento social. Hay otro
planteamiento en el sentido de esa es una lectura literal o más bien
fundamental, una lectura fundamental de las escrituras y que se le debe
dar una literal, o sea, interpretar a base de otros elementos. O sea, tuvimos
esas dos posiciones, que son, de hecho, las dos posiciones que en el área
religiosa funcionan o se debaten. Bajo esos principios, o sea, porque
irrespectivamente de que estos son asuntos técnico legal, la comunidad
está envuelta. Y por estar la comunidad envuelta, nosotros tenemos que
recibir todos los principios.
SRA. CONDE: Uhum, y lo entendemos así.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cómo usted me comentaría
ese aspecto que es uno que nosotros tenemos ya ante nosotros?.
SRA. CONDE: La moral religiosa no puede ser impuesta a los
ciudadanos. A tenor con nuestra Constitución, ya que nuestra Constitución
es clara, que existe separación de iglesia y estado, número uno. Número
dos, ya nuestra Constitución garantiza frente al Estado unos derechos de
ese ciudadano, de esa persona particular, y no podemos decir que sea el
tecnicismo legal, porque está claramente establecido que el derecho a la
intimidad le asiste como derecho natural a todo ser humano. Cómo
justificar por el hecho de una interpretación literal de unas escrituras, que
todavía por más de 2,000 años se ha estado debatiendo qué dicen o qué no
dejan qué decir. Por lo menos de mi bagaje y ahora habla la parte de
derecho religioso comparado, aquéllos que dicen, que dicen, sin estudiar la
historia y sin estudiar la etimología y la raíz de las palabras, de una manera
sumamente irresponsable vienen a tratar de decir que dice lo que no dice.
Porque dentro de hasta la misma, si lo vamos a ver de las raíces del
judaísmo, dentro de la interpretación rabínica, y todos los movimientos
dentro del judaísmo, que es la base y fundamento para ellos estarse
basando de un pueblo que estaba creciendo y porque lo dijo Moisés en el
pentateuco. Sin embargo, todo el desarrollo y toda la interpretación
rabínica, ha sido por todo lo contrario. Que al ser humano se le tiene que
respetar su derecho a la intimidad y lo que se dijo se dijo allí en un
contexto histórico porque había que crear un pueblo y por ende, si habían
nenes con nenes y nenas con nenas, no podían haber bebés. Y por eso se
tenían que prohibir ciertas cosas para que el pueblo siguiera hacia
157

adelante, pero eso sucedió en ese momento histórico, de la misma manera


que hasta los rabinos están debatiendo ahora mismo, cuán real pueda ser
que Moisés recibió en sus manos las tablas de los 10 mandamientos. Y lo
importante era por qué, porque se tenía que llevar a un pueblo y era por lo
menos unas guías para que el pueblo pudiera echar hacia adelante y crecer
como una nación.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El ponente anterior a usted trajo
un dato en términos de la historia jurídica, por ejemplo en el caso de la
sodomía, que él plantea, que no sé si usted estaba cuando él lo explicó,
que esto era originalmente cuando existían los tribunales esos eclesiásticos
y existían los tribunales civiles, esto lo bregaban los tribunales eclesiásticos
dentro de la disciplina religiosa. Pero al eliminarse los tribunales
eclesiásticos en Inglaterra, le traje el ejemplo, entonces se confrontan ante
la situación de quien va a juzgar eso. Y el Estado toma entonces esa
provincia del Tribunal Eclesiástico y le da continuidad histórica.
SRA. CONDE: De hecho, es bien interesante en términos de las
relaciones de personas entre el mismo sexo, que la Iglesia Católica, y hay
lugares todavía como Armenia, en el ortodoxo, tenía en sus rituales, la
bendición de personas del mismo sexo. De hecho, de ahí es que vienen los
términos de “frater” y “sorer”, porque si eran hombres, si eran mujeres,
somos hermanos, que proviene del derecho que viene desde Roma. Y
entonces se trae y era bendecido, era aprobado, dentro de todo el sistema
de la iglesia católica. No es hasta el siglo 17 o 18 que por orden de un papa
se excluye ese ritual y se proscribe la bendición de las uniones de las
personas del mismo sexo, como grandes hermanos, como seres que van a
estar juntos para el resto de su vida hasta que la muerte los separe.
En Inglaterra, con la Reina Victoria, que era un puritanismo en
extremo y todo definitivamente dirigido más en contra de la mujer, porque
era la que siempre tenía que estar escondiendo todo, ella no vive en un
momento en el día de hoy, pero por ese puritanismo, desde lo de la Reina
Victoria, entonces es que viene una proscripción, pero era legítimo, era
legítimo al extremo que hubo un momento histórico de esa situación e
Inglaterra fue uno de los primeros, y de hecho lo expresa la propia doctora
Nevárez en sus comentarios al Código Penal, que fue uno de los primeros
países que eliminó la penalización, el que se penara ese Artículo. Y de la
misma manera Europa. A Europa le hablan, a Europa se va y se le dice, no
porque el derecho de las personas, que si los homosexuales, dice, pero de
qué tú me estás hablando, y es porque simplemente que ellos siempre los
han aceptado y los han reconocido. Por eso es que en toda Europa, en toda
Europa no hay ese tipo de penalización. Y yo no solamente digo de Europa,
de nuevo recalco, de toda Latinoamérica, exceptuando Latinoamérica y
Suramérica. Y son nuestros hermanos latinoamericanos. Por ende, si
estamos hablando en términos de iglesia, hay que verlo dentro de cada
uno de las denominaciones.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cómo se trata este asunto en
los países latinoamericanos en términos generales?
158

En términos generales no existe, se ha derogado el delito de


sodomía. El único país que queda con este articulado es Nicaragua que se
está trabajando para la derogación. Todos. Más todavía, Brasil, España,
nuestra madre patria, han ido todavía aun más allá reconociendo derechos
como viudo, derechos a pensiones y el reconocimiento de las uniones
civiles entre las dos personas.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ese va a ser el problema de
aquella señora que está allá detrás.
SRA. CONDE: O sea, que en esos términos, o sea, tenemos que ver la
realidad social, lo que es el desarrollo, que se cae y no podemos tapar el
cielo con las manos. Nosotros estamos recomendando en cuanto al Artículo
103, como mencionáramos, pues por ende si se aprueba el Artículo 99, ya
todas las modalidades están incluidas ahí, sin discriminación de clase
alguna por razón de sexo entre las partes involucradas, y sobre todo con
sin consentimiento o capacidad para que se cometa. Estamos
recomendando, estamos incluyendo en el apéndice 4 un borrador en
cuanto al bestialismo, nosotros estamos recomendando que en vez de
bestialismo se le renombre, ultraje de animales, utilizando, pues la...
porque es que bestia es más limitado, de acuerdo a la propia definición del
diccionario, porque con animales domésticos se hacen otras cosas de la
misma manera. Así que por eso estamos también recomendando el cambio
no solamente de nombre, sí dentro del concepto a lo que va dirigido y que
se incluya toda la terminología, que se incluya en el Artículo 99, de todas la
modalidades de actuación sexual que estarían prohibidas en términos de
animales, que es lo mismo que se contempla en el Artículo 99.
En proposiciones obscenas, que es el Artículo 107, entendemos que
dicho articulado es muy amplio y sujeto a interpretación a base de principio
de legalidad, hemos visto, por lo menos hemos sido testigos como
profesionales, de la aplicación indiscriminada de este tipo de articulado
107, especialmente cuando estamos entre un oficial de orden público y
otra persona o por ejemplo, que se encuentren otras, no importa del sexo
que fuera la otra parte, y de hecho, de la manera en que está articulado,
pues se habla de un pudor, de el pudor del público, y definitivamente
cuando estamos hablando de la sexualidad, nunca, pero nunca podemos
medir los delitos en que la sexualidad o su expresión sea un elemento
contra la masa, ya que eso va a depender en cuanto a la percepción
individual. O sea, que para que se cometa el delito de una proposición
obscena, eso se comete entre yo y un individuo, pueden ser varios, pero
cuantos varios hayan presentes, que entiendan que fuera una proposición,
pues tantos delitos se cometieron, pero siempre de una naturaleza de
percepción individual. Por ende, estamos recomendando, que lo estamos
incluyendo en el apéndice 7, 6,- 6, o 7 de nuestro escrito la enmienda
propuesta.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como el escrito yo lo voy a
tener quiero aprovechar la presencia suya para lo que hicimos ahorita,
buscar, explorar unas cosas. No sé si ahí toca, si no me gustaría que lo
159

trajeran el asunto de la criminalización de ciertas áreas, y en específico el


de las drogas. ¿Cuál es su visión en torno a eso?
SRA. CONDE: Yo entiendo de la misma manera que distinguidos
deponentes anteriormente han expresado, aquél que la usa o tiene una
condición de índole, es una enfermedad. La adición es una enfermedad que
hay que tratarla, y no es justo, o sea, viéndolo desde el contexto práctico
cómo es posible que a un enfermo, porque tenga una enfermedad, se le
lleve a la cárcel. Entendemos que en los casos de uso, de uso, que la
persona es usuaria, es totalmente injusto que se meta a la cárcel por 3
años, 2 a 4 años, por el hecho que le encontraron, lo que le encontraron y
no se tomen unas medidas para propósitos que en vez que sea a nivel de
reclusión en una institución penal, se tomen medidas para propósitos de un
tratamiento.
En cuanto al tema tan explosivo, verdad, explosivo que ha sido
últimamente de descriminalizar la droga, hay un punto, número uno, aquí
hay un mercado que es totalmente ilegal y que se lucran por su ilegalidad
una cantidad de personas. Hay una situación por el otro lado de personas
que ya tienen una adicción. Tenemos que preguntarnos si descriminalizar
para tratar de ayudar, evitar ese mercado negro, evitar esos delitos, evitar
el buscar otras formas de cómo conseguir la droga, descriminalizando el
uso de la marihuana pudiera ayudar a la situación y si la respuesta es sí,
entendemos que debe de tomarse en consideración entonces esas
posibilidades.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues vamos a las penas.
SRA. CONDE: Lo tenemos aquí.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Obviamente cuando estamos
bregando con el delito en especial no es tan difícil, con excepción de los
delitos de índole sexual que están sobre la mesa, que yo diría que por
primera vez discutiéndose ya en una forma más amplia. El resto pues más
o menos uno brega. De hecho, en los casos algunos de los delitos de índole
sexual como el aborto, pues el Tribunal Supremo ya ha establecido unos
parámetros los cuales no nos podemos meter. O sea, ya eso nos saca de
nuestra esfera, bregar con ese issue en particular. Es posible, inclusive, que
dentro de un mes también se nos sienten unas pautas con la sodomía si el
caso en el Tribunal Supremo tiene su fin. Pero en las penas es la parte bien
difícil, en el sentido de cómo uno le restringe la libertad a una persona y
por qué y por cuánto tiempo y bajo qué principio, o por qué se impone una
multa o trabajo en la comunidad. O sea, es bien difícil.
Se ha pensado en varios elementos. Número uno, en que el Código
incluya guías de sentencia. En vez de que estén fuera o se les deja, hay
unas guías de sentencia. Número dos, volver al sistema de los máximos y
los mínimos, en vez de el que existe ahora que es la fija. Se ha pensado
también en términos de que haya delitos menos graves que no tienen unas
implicaciones de violencia, etcétera, que no haya cárcel para ellos, que se
busque un mecanismo alterno. Se ha pensado también en el principio del
desvío, pero el verdadero desvío, porque lo que hay ahora no es desvío, lo
160

que hay ahora es un mecanismo adicional a la sentencia. El desvío es antes


de que se entre al sistema, antes de que ...
SRA. CONDE: Exacto, que tenga que estar en el proceso completo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Exacto. De estas cosas que yo
le he estado describiendo, me gustarían sus comentarios.
SRA. CONDE: Okey. A nosotros lo que nos preocupa en cuanto a la
imposición de la pena, es que volvamos a caer en aquel error de la
sentencia indeterminada, de la amplia discreción que tenían los jueces para
imponerla, para establecer qué pena se iba a establecer en el delito. Yo
entiendo que se tiene, por lo menos la que se tiene ahora, sirviendo como
guía, no le da la discreción únicamente en aquellas causas expresas en la
Regla 171 del Código Penal que establece cuáles son los atenuantes y los
agravantes y están expresas ahí, porque sabemos pues que en aquel
momento histórico antes del 75 del Código Penal vigente,
lamentablemente, si era el amigo, si era el que tenía una reputación social
porque era fulano de tal, comparado con aquél que lo encontraban en La
Perla, las penas variaban en prejuicio de cada ser humano, a pesar que el
delito, el delito era el mismo y el resultado era el mismo. O sea, que esa
discreción por lo menos de nuestra parte, de nuestra parte, tiene que
restringirse en la medida mayor posible al sentenciador para evitar que se
aplique de manera discriminatoria.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Con las guías.
SRA. CONDE: Puede ser con unas guías, porque de hecho, las guías
que se utilizan en Estados Unidos, en ejemplo, en el sistema federal, pues
hay el “sentencing guide”, que por esto le dan un puntito, que básicamente
se parece a los criterios esbozados en la Regla 171 de Procedimiento
Criminal. Y básicamente por esos puntitos, pues tienes más uno o menos
uno o cooperaste con las autoridades, que eso lo vemos mucho en la esfera
federal, pues te doy un menos cuatro para restarte unos puntitos, pero ya
están establecidas. Pero eso nos trae un problema y yo quiero traerlo.
Nosotros estamos solicitando por esa misma consideración que
entendemos la necesidad urgente de la revisión de la pena, que se eleve,
que se eleve a categoría de delito, los delitos de odio. De la manera...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Aquí se...
SRA. CONDE: Aquí esta Asamblea Legislativa, en un suceso histórico
sin precedentes en la historia de Puerto Rico, exceptuando cuando la
Constitución se aprobó por unanimidad, más allá de distinciones de
partidos políticos, con el endoso de organizaciones cívico, de esta sociedad
civil, iglesias, un movimiento, una coalición.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, pero no nada de fácil.
SRA. CONDE: No fue fácil, pero se logró.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Más usted que nadie lo sabe.
SRA. CONDE: Eso es así, pero se logró. Pues se aprueba la Ley 46 del
4 de marzo del 2002, la cual por fiat de el establecimiento, por fiat de la
Regla 171, de las Reglas de Procedimiento Criminal, instituye de que si se
comete el delito por razón de los prejuicios establecidos, del odio
161

establecido de aquello que dice la Regla, se va a imponer la pena en su


modalidad agravante. Es por eso que nos preocupa de que se vaya
trastocar el propósito legislativo de proteger, o sea, de tratar de buscar
alguna manera, de radicar o penalizar la cuestión del discrimen tan
rampante que vivimos cada día en Puerto Rico y que queremos que se
elimine. Por ende, estamos sugiriendo que se eleve a la categoría del
delito, ¿por qué?, porque se puede establecer en el delito de odio, de que
se puede tener alternativa de que se establecerá la pena máxima en los
casos del delito que se haya cometido por razón de este prejuicio. O si se
establecen penas fijas de las que se fueran o mínimas o máximas en cada
uno de los delitos se puede establecer una pena independiente por razón
de haber cometido un delito de odio. Y eso pues yo lo dejo a la discreción
porque nos preocupa que después de ese esfuerzo, de ese reconocimiento
por parte de esta legislatura de todos los grupos y personas involucradas
que llevaron esto a este triunfo, que se derrote por el hecho de que se vaya
a revisar las penas y se desaparezca de las Reglas de Procedimiento
Criminal. Y entendemos que hace una gran diferencia que se eleve a nivel
de delito, porque las reglas establecen el proceso en las cuales se va a
encausar una persona dentro del procedimiento criminal. Pero eso
generalmente quien lo lee es el... quien lo lee en el 98 por ciento de los
casos, porque hay un dos por ciento de clientes que también, pues quieren
saber un poquito más cuando la leen, pero el 98 por ciento es los
administradores del sistema y aquéllos que somos funcionarios públicos del
tribunal, como somos los abogados, los jueces, los fiscales. ¿Pero a dónde
queremos llevar el mensaje de que se elimine el prejuicio? Al pueblo, a la
persona. Ese mensaje claro, pues entonces por eso es que estamos
solicitando que se eleve a nivel de delito. Es que quería traer ese particular
porque para nosotros es sumamente importante, ya que si vamos a tocar la
pena, entonces hay otro detalle de la pena.
Queremos objetar, o sea, establecemos en nuestra ponencia que
cuando leemos, pues el sistema que la doctora propuso para el 1992, por
eso yo estoy clara de que esto no va a ser la realidad de hoy en día. Había
una discreción del juez y había pues otras realidades, pero nos preocupa
sobre manera que allí se propuso que en cuanto a las multas, se iban a
establecer de acuerdo a la capacidad económica de la persona. Y eso es
inconstitucional. O sea, aquí se estaría haciendo una discriminación, en una
ley, en la imposición de una ley, por razón de la capacidad económica, o
sea, del resultado de la capacidad económica de aquél que saliera culpable
del delito. De hecho, eso mismo lo establece y lo aclaró un caso tan
reciente como el caso de Pérez Vega y Román Padilla vs. Procurador
Especial de Relaciones de Familia. De hecho, cita el debate sobre la
prohibición de discriminación por razón de condición social, y de hecho
surge que originalmente estaba la de posición económica, pero que se
elimina la terminología, de posición económica, porque se aclaró que
estaba incluida dentro de lo de condición social. O sea, vamos a verlo
desde el punto de vista, ah, usted es abogado, para tocarnos a uno a lo que
162

le duele, usted es abogado, pues se presume que usted tiene que estar
ganando buenos chavos, más a usted le va a tocar la multa de 1,000
dólares. Ah, no, pero este qué,- y lo estoy poniendo ahora desde el otro
punto de vista, porque siempre lo vemos por el más desvalido. Vamos a
verlo desde el otro punto de vista, porque el discrimen es para todos- aquel
que vive, ah, no, porque él vive allá en el residencial equis, vamos a poner
Villa España, que ahí hay un cien por ciento de desempleo y como él está
desempleado y lo único que quizás tenga es de los cupones y ahora se lo
van a quitar porque cometió un delito, pues entonces, vamos ponerle 10
pesos por la pena. Suponiendo, pero lo estoy poniendo... definitivamente es
un discrimen, por qué, por qué, si no es aquí, no es la cuestión, esto no
puede estar dirigido a hacer una diferenciación, en términos de la
capacidad económica del individuo, porque la ley debe de ser igual, porque
el resultado del delito, lo que se penaliza es el mismo. Y de hecho, ahí está
claro que dentro de la Constitución, sería en ese caso en cuanto a la pena,
sería inconstitucional si se tomara eso de parámetro.
Nosotros quisiéramos concluir, en términos de otras inclusiones, o
sea, enmiendas, que someramente les indicó, nosotros estamos
recomendando una enmienda al Artículo 141 del Código Penal, que es en
su inciso b, ése es el Artículo que establece el delito grave por el
levantamiento de expedientes, lista, manuales, ficheros o carpeta.
Nosotros estamos recomendando, número uno, que se incluya también
como prohibido el uso de artefactos electrónicos de vigilancia de todo tipo,
como parte de ese delito. En adición estamos recomendando, a tenor con
lo que establece nuestra Constitución, la Sección 19 y todo lo que hemos
nosotros mencionado, que exponemos aquí el fundamento, que las
modalidades de discrimen que se derivan de aquéllas que ya están
establecidas en la Constitución y que la Sección 19 es muy clara que dice,
aquello no es limitado. Esto es numerous apertus. Se tiene que entender
que se incluye todo lo que tiene relación con aquello. Que se incluya
también en el lenguaje de lo que estaría prohibido en términos de
persecución por parte de un funcionario público en el levantamiento de
carpeta, ya que no haya, porque éste es el delito que trata de ese tipo de
persecución, cuando no hay ni siquiera sospecha que se está cometiendo
delito alguno, sino por razón de lo que es la víctima, porque si es penepé,
popular o independentista; no, porque si es dominicano; no, porque si es
árabe. Simplemente porque es árabe te voy a empezar a estar vigilando. Y
nosotros queremos solicitarle a la Asamblea Legislativa que por favor tome
consideración esa recomendación y estamos incluyendo también el
borrador.
En adición, estamos recomendando la enmienda al Artículo 154, de
discriminaciones ilegales, con el propósito que ahí se incluyan todas las
modalidades derivativas. Si ya tenemos unos delitos de odio básicamente
constituidos y ya reconocidos, que son discriminaciones prohibidas, bajo la
Ley 46 del 4 de marzo del 2002, lo que estamos diciendo es mire, esas
modalidades es la que tenemos que también incluir, no solamente en el
163

141d, sino también el 154, que establece las discriminaciones ilegales. Y es


importante, porque a falta que no se dice, pues se entiende que no se
prohibe. Y lo que estamos solicitando es que se incluya porque entendemos
que son parte de la modalidad de esos discrimines prohibidos por la
Constitución. Traemos a la atención de esta Asamblea, queríamos haberlo
traído, pero en verdad que fue este... de todas maneras vamos a estar
trabajando en conjunto y esperamos también hacer esa gestión de en la
medida que lo podamos ayudar, de tener nuestra parte creativa, pues por
eso es que estamos trayendo proyectos y borradores.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, de hecho, la idea es que
como hemos dicho en un principio. Hoy lo que estamos haciendo es
abriendo el apetito y comenzando una ruta que vamos a, estoy seguro
tener la cooperación de ustedes.
SRA. CONDE: Eso es así, siempre.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero vamos a pararlo...
SRA. CONDE: Lo único que queríamos mencionarle como último, de la
necesidad de que se legisle en cuanto a la intromisión indebida por el uso
indiscriminado de los artefactos de vigilancia electrónica, hace falta una
legislación penal en cuanto a ese particular, se debe de examinar en
términos de las penas, cuánta pena se le impone a una persona que
después que cumple su pena, y voy más lejos en cuanto a eso, se le esté
coartando su derecho al trabajo, con un certificado de antecedentes
penales, y eso es parte...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay legislación presentada que
ya pasó a esta Comisión que brega con eso.
SRA. CONDE: Perfecto. Muy bien.
Y para finalizar, le queremos dar las gracias, en términos de la
oportunidad que se nos da. Estamos en la mejor disposición y pueden
contar con nosotros para trabajar mano a mano en lo que necesite y poner
a su disposición nuestra creatividad y nuestra experiencia. Y como dijo
también Lausse, cuando las personas siguen a sus líderes, no siguen sus
palabras, sino sus acciones. Y esperamos que esta Asamblea Legislativa
pueda lograr lo que se propone, un Código Penal a tenor con los tiempos y
las realidades sociales.
Gracias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues muchas gracias a ustedes,
una excelente ponencia. Como le dije, vamos a estar hablando.
SRA. CONDE: Así lo haremos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Así que está excusada.
SRA. CONDE: Gracias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La Asociación de Compañías de
Seguros.
Adelante, por favor.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Tengo ante mí una ponencia.
¿Cómo está? Yo a usted lo he visto antes. Me tiene cara conocida.
Como la ponencia es corta…
164

MRS. JONES: Sí, definitivamente.


SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No creo que haya problemas
con lo lea.
MRS. JONES: No.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Además su área es más
limitada.
Adelante.
MRS. JONES: Sí, buenas tardes. Primero que nada, agradecemos la
oportunidad que nos confiere esta honorable Comisión, para expresarnos
en torno a la Resolución del Senado 203. El interés de la industria de
seguros en este tema, es solo tangencial, por lo cual no tenemos
comentarios abundantes al respecto.
No obstante, agradecemos la invitación que se nos hiciera para
someter comentarios, y deseamos aprovechar la oportunidad para
expresarnos en torno a una situación que ciertamente afecta directamente
a la industria de seguros en Puerto Rico, y ése es el fraude en los seguros.
También deseamos proponer una enmienda al inciso 3 del Artículo
9.380 del Código de Seguros de Puerto Rico, para que se elimine la
referencia al delito de abuso de confianza, y se sustituya por el delito de
apropiación ilegal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por cierto, vamos a aprovechar
que trajo el tema. Ha habido planteamientos aquí de que debiéramos
recoger de todo el ordenamiento, aquellas áreas penales que están por
ejemplo en las leyes fiscales. Usted trae ahora seguros, y que sea el Código
Penal el que siente las pautas en alguna u otra forma. ¿Cuál sería la
posición en cuanto a eso? El puede si desea.
MRS. JONES: Sí, es nuestro asesor legal.
LCDO. NEGRON: Sí, bueno para efectos de récord, el licenciado Eric
Negrón, Asesor Legal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fue asesor aquí también en la
legislatura hace como 30 años, más o menos.
LCDO. NEGRON: En ambos Cuerpos, pero en un solo partido.
Me parece así de entrada con la pregunta suya, que debe haber
varias instancias en las distintas legislaciones específicas en Puerto Rico,
en donde como ocurre con el ejemplo específico del Código de Seguros que
hemos presentado, se hace referencia a delitos que ya no existen o que
ahora están tipificados de otra forma, así es que me parece que la idea de
consolidar en el Código Penal, todo lo que se pueda consolidar en términos
de tipificación de delito, suena como una buena idea. Sin embargo,
presumo, presumo que sobre la marcha, puede resultar difícil y
básicamente lo primero que se me ocurre, porque digamos ahora mismo
estamos considerando y lo mencionamos en nuestra ponencia en la
industria de seguros estamos trabajando conjuntamente con la oficina del
Comisionado de Seguros, en un anteproyecto para regular, para penalizar,
para prevenir el fraude en la solicitación y reclamación de beneficios bajo
seguro.
165

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, no, de hecho, yo estoy tan al
tanto porque esta Comisión es la que tiene jurisdicción sobre el Código de
Seguro, y ya se ha adelantado.
LCDO. NEGRON: Sí, y no sé entonces si en una circunstancia como
ésa, el que tuviera que insertarse ese tipo de iniciativa, dentro del Código
Penal propiamente, pudiera complicar la situación. Esto, de hecho, es una
legislación bastante amplia que se estaría pensando, pero comúnmente, se
insertan en las leyes específicas en Puerto Rico, disposiciones particulares
para penalizar una actuación, una actividad en particular. Y tal vez es
buena idea que ese tipo de inserción, siempre pase por el canal del Código
Penal, pero tal vez no lo es. Es un planteamiento muy interesante el que
usted trae y lo que le acabo de decir son las primeras reflexiones que
obtuve.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, una de las ideas que se ha
discutido es que la ley especial o aquélla que está fuera del Código plantee
el asunto de penalizarse, punto, y entonces sea el Código el que le aplique
todos los principios penales, como por ejemplo en el Código de Seguros,
decir, bueno, pues esto es criminalizado; esto es criminalizado, pero no
entrar necesariamente, ah, desde tanto de multa hasta tanto, sino que con
alguna distinción, sea el ordenamiento del Código el que en realidad
bregue con el asunto ya desde el punto de vista de acción.
LCDO. NEGRON: Oh, definitivamente yo creo que eso debe hacerse
de esa manera. Es decir, si la legislación de fraude en los seguros que se
sometiera como anteproyecto, fuere pues a penalizar distintos tipos de
actuaciones definidas en esa legislación, pues entonces se determine, pues
que tal actuación constituirá apropiación ilegal, si ocurre esto será
agravada. La pena de eso, ah, la que el Código Penal disponga para la
apropiación ilegal agravada y viceversa, pues donde no hay circunstancias
agravantes, pues que aplique lo que aplica en el Código Penal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, que parece ya que
tenemos el voto de ustedes.
MRS. JONES: Oh, sí, definitivamente sería interesante analizarlo y
más cuando nosotros a base de otro proyecto de ley estábamos solicitando
que se pusiera unos parámetros en cuanto a la decisión que se va a tomar
en ciertas circunstancias que podrían afectar de una forma u otra, tanto a
la industria de seguros como al consumidor.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, acabo de pasar por
una experiencia con la industria de banco. Ya legislamos al nivel del
Senado, la tipificación de unos delitos relacionados con tarjetas de créditos
y cheques que están teniendo un seriecísimo problema en la banca, donde
han ocasionado pérdidas por cerca de 40 millones de dólares. Y yo aprobé
seguir con ese proceso por lo urgente. Todo lo demás yo lo estoy pasando
para el Código. Aquello se iba a tratar originalmente en banca. No hace
sentido, o sea, el pueblo, lo tratamos acá y ahora pues lo... pero por favor
continúe.
166

MRS. JONES: El fraude y las solicitudes y reclamaciones relacionadas


con contratos de seguros es una problemática que ha caído en aumento
con el paso del tiempo. Lamentablemente, hoy día son muchas las
personas que reclaman fraudulentamente beneficios que no les
corresponden. Entre las formas más comunes de engaños, se encuentran
las falsas declaraciones para eludir exclusiones en la póliza, la ocultación
de circunstancias personales del asegurado al momento de solicitar
cubierta, falsas declaraciones de accidentes ocurridos en centros
comerciales, declaraciones falsas de robos de automóviles o de incendios
de propiedad inmueble y la ocultación de enfermedades y lesiones
preexistente al seguro o la simulación o falso agravamiento de éstas. Este
problema que alcanza proporciones multimillonarias, desemboca en el
encarecimiento de los seguros para toda la ciudadanía, por lo cual al final
terminan pagando justos por pecadores.
En los últimos meses la industria de seguros ha estado trabajando
conjuntamente con la oficina del Comisionado de Seguros de Puerto Rico,
en un anteproyecto para prevenir y penalizar el fraude en las solicitudes y
reclamaciones relacionadas con contratos de seguro.
Oportunamente este anteproyecto llegará hasta esta legislatura y
deseamos exhortar a que el mismo sea atendido en su día con la prioridad
que a nuestro juicio amerita. Con mayor pertinencia inmediata, en cuanto a
la Resolución que hoy nos ocupa, traemos ante su consideración una
propuesta para que se enmiende el inciso 3 del Artículo 9.80 del Código de
Seguros de Puerto Rico, el cual esencialmente dispone que cualquier
agente, agente general, corredor o solicitador de seguros, que se apropiare
indebidamente de fondos de primas pagadas por un asegurado, será
culpable del delito de abuso de confianza. Al momento del legislador
redactar este artículo de ley...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Perdón, una pregunta, ¿y en la
actualidad esos hechos no están tipificados ya con abuso de confianza? O
sea, ¿no podría yo acusar a alguien por abuso de confianza que haga eso
hoy?
LCDO. NEGRON: El delito ya no existe, se convirtió en apropiación
ilegal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En apropiación ilegal.
LCDO. NEGRON: Sí, lo que pasa es que en el Código de Seguros
aparece todavía como abuso de confianza. O sea, el Código Penal cambió,
modificó...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, lo que están planteando
es la nomenclatura.
MRS. JONES: Sí.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, porque los hechos están
ahí...
LCDO. NEGRON: Pero se llama ahora el delito de otra manera.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Está bien. Bien, siga.
167

MRS. JONES: Vuelvo a recalcar. Al momento del legislador redactar


este Artículo de ley, estaba vigente el anterior Código Penal, el cual incluía
la tipificación de delitos como el hurto, hurto de energía, hurto de uso,
hurto de cosa perdida, abuso de confianza, falsa representación y el hurto
mediante treta, engaño y estafa individualmente.
En el Código Penal actual se consolidaron todos los delitos relativos a
la apropiación ilegal, ya que en todos se establecía un concepto común
sobre la transferencia involuntaria, de la propiedad y la apropiación de
bienes sin el consentimiento de la víctima, mediante fraude o engaño. De
esta manera se eliminó la confusión que traía la diversificación de tantos
elementos en dichos delitos, cuando lo esencial era probar si la persona se
había apropiado ilegalmente de bienes que no fueran suyos. Se ha
señalado además el beneficio que ese cambio de tipificación ha
representado para la debida administración de la justicia, ya que se
eliminan problemas que pueden surgir de las pequeñas diferencias
existentes, entre las conductas penadas por los varios delitos tipificados
concernientes a la apropiación ilegal de bienes. No estando tipificado en el
nuevo Código Penal el delito de abuso de confianza, proponemos se
enmiende el inciso 3, del Artículo 9.380 del Código de Seguros, para que en
donde se lee será culpable del delito de abuso de confianza, se sustituya
por será culpable del delito de apropiación ilegal.
Agradecemos la oportunidad de comparecer ante esta honorable
Comisión y quedamos a la disposición para lo que ustedes consideren.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cuán adelantado está el
trabajo con la Oficina del Comisionado?
LCDO. NEGRON: ¿En torno a lo del fraude?
MRS. JONES: Sí, entendemos que el proyecto de ley, el anteproyecto
de ley ya fue remitido a través del Ejecutivo, y que estamos esperando
entonces que fuese bajado a la legislatura.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Porque aquí no ha llegado, para
que se comuniquen con la oficina de la licenciada Elba Rosa, para ver cuál
es el status, porque me gustaría por lo menos tener un adelanto, aunque
no se radique, para uno saber por dónde va la...
MRS. JONES: Cómo no y más que se soliciten en ese anteproyecto de
ley, que el fraude en la industria del seguro sea tipificado como un delito.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Una de las alternativas que
existe para estudio, es que una de las áreas que el Código atienda
comprensivamente y aparte dentro de sí, son todos estos tipos de delitos
relacionados con la economía, tanto banca, seguro, etcétera, como los
delitos relacionados con la comunicación electrónica, que es otra área
nueva, que hay que estar muchas veces haciendo malabarismo jurídico
para incluirla. Que es un área que en el Código Civil también se tiene que
atender en términos de la contratación. Así que la verdad es que va a ser
algo de mucho estudio, porque es preocupación.
MRS. JONES: Sí, definitivamente, y desde del área del punto de vista
de salud, también los nuevos adelantos con la manipulación genética,
168

también habría que tomarla en consideración porque eso van a cambiar


bastante el panorama de la utilización o qué parámetros va a tener la
compañías de seguros para poder analizar ese tipo de nuevos adelantos
hacía el consumidor en el ofrecimiento del seguro.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Es más, aquí nos han traído
también la controversia de la clonación. O,sea, que cada día esto se
complica más.
MRS. JONES: También.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Gracias a los dos. Muy
agradecidos. Por favor, manténgame al tanto de cualquiera de estos
asuntos penales dentro del Código. Me cambiaré el sombrero después
cuando breguemos con lo del Código de Seguros.
MRS. JONES: Cómo no. Muchas gracias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La licenciada Bonnie Jones,
doctora Mary Rivera.
¿Quién es la licenciada Bonnie Jones? Y usted es la doctora...
DRA. RIVERA: Mary Rivera.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Hay ponencia escrita?
DRA. RIVERA: Sí, señor, le entregamos las diez copias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, como es un poco extensa y
mi deseo es el diálogo, porque uno la tiene y la lee y la analiza. Y yo le
suplicaría, si pudiera sintetizarla en sus propias palabras como por 15
minutos, para que podamos entonces comenzar el diálogo, ¿es que la va a
dar en inglés?
DRA. RIVERA: No, la de ella es en español. Yo la voy a leer. La mía
solamente son cuatro páginas.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, es que aquí dice que aquí
va a haber como una traductora.
DRA. RIVERA: Bueno, es que ella habla español, entonces yo voy a
leer la ponencia, porque hablo obviamente el español mejor, pero ella
puede contestar las preguntas y de ella tener alguna dificultad, entonces...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Porque si hubiera que hacer la
expresión en inglés, yo no tengo ningún problema, si no necesitamos
traductores.
DRA. RIVERA: Okey.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Además, bajo los debates
políticos actuales, somos bilingües. Pues por favor.
DRA. RIVERA: Pero mi ponencia es bien breve.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cómo no.
DRA. RIVERA: Bueno, pues muy buenas tardes. Comparece la doctora
Mary Rivera, representando la clínica de aborto, Ladies Medical Center, y el
instituto pro sexo, formalmente conocido como Instituto Puertorriqueño Pro
Sexo Saludable y Responsable.
A nivel de introducción, reconozco que este Cuerpo tiene una
genuina preocupación e interés en constituir de la Resolución 203 en un,
cito: “Instrumento justo y efectivo para la prevención y control de la
169

criminalidad”. Para estos fines desea establecer - y cito- “parámetros


científicos para identificar los valores comunitarios. Además de haberse
impuesto una tarea encomiable, la misma es ardua y delicada, ya que abre
y plantea interrogantes muy profundos, complejos y hasta cierto punto,
peligrosos. Esto es así no sólo desde una perspectiva de lo jurídico penal,
sino además desde lo social y lo ético moral, al querer cuantificar y medir
cosas tan intangibles como los valores. Esto es un asunto de naturaleza
ética. La ética se refiere a hacer juicios de valor acerca de conductas
específicas. Obviamente, esto se fundamenta más en creencias que en
hechos, y por lo tanto, difícilmente pueden ser medidas o cuantificadas. Los
valores sencillamente nos señalan cuáles actos y creencias las gente
piensa que son buenos o malos. Los valores son cambiantes, por lo tanto
son relativos. Los valores no se pueden legislar ni criminalizar, las
conductas sí”. Me pregunto entonces cuál de los valores de los que quieren
identificar, escogerán para establecer los parámetros científicos. A cuáles
opiniones de dichos valores le darán mayor peso, a los que coinciden con
sus propias opiniones y valores o a los que no coinciden. Cómo
establecerán el balance justo y necesario entre los valores que coinciden y
los que no coinciden. Por encima de toda la presión que reciban de las
personas que quieran imponer sus valores, para que sean plasmados en
nuestro Código Penal, muy respetuosamente les recomiendo que sean
cautelosos, firmes, y ante todo, justos.
Análisis y recomendaciones de las enmiendas propuestas al Código
Penal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como tenemos, o sea, usted
nos ha dado copia de el análisis de la propuesta, nosotros podemos
levantarlo de ahí. Lo que voy a hacer es esperar que ella lo diga, para
entonces que empecemos en un diálogo de preguntas y respuestas. Si
usted desea resumir su ponencia.
MRS. JONES: ¿Is ok if I speak English?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sure.
MRS. JONES: It will make me be able to do it much faster.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB):I want that you synthesize your
exposure.
MRS. JONES: Yes.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): It probably ten or fifteen
minutes because ...
MRS. JONES: I could do it in less than that if I do it in English.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ok, fine. Go ahead.
MRS. JONES: As you know, I'm Barny Jones, I'm a lawyers from the
Center of ?... Lung and Palsy in New York. We're non profit organization. We
litigate abortion cases around the country. We were being involved in every
mayor cases in the Supreme Court involving abortion.
I will like to present to you today, some thoughts about the
constitutionality of the propose amendments. I'm not going to go too
deeply into the religious and morrow things, which I know are very present
170

and very strong here in Puerto Rico, but as you know there are
constitutional limitation on what the government can do, with the respect
to the morality of the people, and that's what I want to talk about.
I have look at my written ponencia, three sets of amendments,
amendments that were approved by the Senate in 1992, some
amendments that were proposed but not approved in 1992 and a proposal
that has being made in this hearing. And is my opinion that they are all
unconstitutional, particularly the amendments that were proposed and
adopted in 1992, that this can not survive, that they will be challenge in
court and they will be stroke dawn, and that it will be a costly and
unnecessary process for the people of Puerto Rico, if these are adopted.
And the reason for the most part that they are unconstitutional is that
they ignore the health of pregnant women who made an abortion. To go
through them, let's see Articles 91 and 92, is a ban on abortions after 28
weeks. Right now a woman can have an abortion in their stage of
pregnancy if it performs for her health or life. Under this are articles it will
ban abortions after 28 weeks. Is unconstitutional for a couple of reasons.
First of all, it doesn't contain a healthy exception. Even after by ability the
law most contains at ban on abortion most contains an exception for
woman who obtain abortion to preserve the health. The Supreme Court has
said that and repeats it over and over again, just, in a case, just two years
ago. The Carl Heart case which is sighted in here, they're real from the
gang that .. any ban on abortion, on abortion massed most has a healthy
exception. This 28 weeks band lacks a healthy exceptions, it can not stand
on the Supreme Court President.
In addition it doesn't about viability. It just says 28 weeks. But not all
28 week fetuses are viable. Just to give you on example. There is a
condition calls encephalitis, in English, which is the fetus is growing without
a brain. And it will not live, it can not live. No creature, human can live
without a brain. So it will die. That pregnancy will never be viable. So even
at 28 weeks, that’s a nonviable fetus and the woman may wish to have an
abortion. To save her health and probably the emotional consequences that
she is going through and that this post 28 weeks ban is faulty in that it
doesn't talk about viability, only gets a week number.
It also very dangerous besides being unconstitutional. There are very
serious health concerns that can happen during pregnancy, for which a
woman may need to have an abortion. Just to give one example. With
diabetes. Diabetes of the kind you get when you are a child, type I. If a
woman gets pregnant when she has diabetes, whether a pregnancy that
she desires or unplanned pregnancy, many things can happen in her body
that are very serious, she can become blind, she can have renophelia. This
are consequences of pregnancy. Now woman in that situation, if she has an
abortion it will alleviate the problems, because it alleviates the pressures
on her physical system, which are not able to tolerate the pregnancy.
Under this post 28 weeks ban that woman will have to go blind, lose her
171

kidney function, rather than be able to obtain an abortion to preserve for


health. So that's the post 28 weeks ban.
The second provision I wanted to talk about was the, there is a
massive, what we will call a massive ban for post 28 weeks. This is in
Article 91, I believe, it may be 91, I'm sorry, most short, which said that
after 28 weeks the physician most use a method of abortion which is most
likely to preserve the life of the fetus. And there is a life exception, if the
woman life is in danger, the doctor can use a different method, but there is
no health exception. If her health is in danger, the doctor can not use the
method most likely to preserve, that pregnant woman health. And again,
the Carl Heart case, decided by Supreme Court, that case still method ban.
And it said, you can not impose a method ban at any stage of pregnancy
unless you conclude a healthy exception, because the woman health has to
pawn of for physician. He is not to be force to trade of the woman's health
for the fetus at the pain of criminal penalties. That is not permissible under
the United State Constitution.
The third provision I like to address in the amendments that we
adopted by the Senate in 1992, is that change was made to Article 93.
Article 93 is the ban on making announcement about abortions methods or
abortions services. A chase was made to limit that ban, so it didn't apply or
doesn't it won't apply to license physicians or license health centers. And
the problem with the amendment if it doesn't help the problem, the ban is
clearly unconstitutional as it was written originally and as it will be
amended by this proposal. The Supreme Court has held very clearly 25
years ago, and ever since, that people may promote abortion in written
word and they may talk about services for abortion, that they have
freedom of speech with respect to abortion, and this provision violate the
first amendment. So instead of amending it, I believe what the Senate use
to do is get rid of it because is clearly unconstitutional under the first
amendment.
In terms of some of the proposal that were made in 1992, but not
adopted, under cover laws, physician, who his licensed to practice medicine
in Puerto Rico, a physician who's license is practice medicine in Puerto Rico
may perform abortions. Under one of the proposal made in 1992, the law
will be change to permit only gynecologist to perform abortions.
Again, this is both dangerous to a woman an unconstitutional. It's
dangerous because it will make abortion significantly less available to
woman. I believe that the majorities of physicians to perform abortions in
Puerto Rico, are not gynecologist, they're general practice physician. And
that's true in much of the country. In many parts of the country, abortions
is safely and widely practice by family practitioners. And the Supreme Court
has repeatedly emphases that this source of added qualification is
unconstitutional.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Excuse me.
MRS. JONES: Sure.
172

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): It will be well to let you know
that we were quet aware of that problem.
MRS. JONES: Ok.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Unfortunately, was a result
more than a legal decision and it was another parameter which are
different so don't worry about that aspect. Nevertheless, I will like to ask
you, if possible, if you could draw up an article where you would consider,
knowing that we will have to put it on the penal court, that you will consider
all the aspect of constitutionality. ¿Could you do it up...
MRS. JONES: ¿A criminal law on abortion that is constitutional? if that
what you saying.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yeah.
MRS. JONES: Yes, you could do it, you could ban abortions.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB: ¿Could you assist us in that?
MRS. JONES: Sure, I will be happy to. And I think the things that you
could do, you could ban abortion possibility as long as you make exceptions
for the woman's health and life.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): That's I would like very much to
see if you could aid us in that aspect.
MRS. JONES: I will be delight it to.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fine.
MRS. JONES: You can speak in Spanish, I can probably understand.
LCDA.NEVAREZ: Si nos pueden preparar una redacción de artículo, el
equivalente al 91 y el 92, que se pueda utilizar cuando breguemos con el
Código Penal porque no hay duda que el aborto es un delito y estará en el
Código, pero redactarnos unos delitos que entren, que estén
salvaguardados constitucionalmente.
MRS. JONES: Sí, yo puedo pero realmente, back to English. The thing
is that can be prohibited. You can prohibit abortion possibility with the
health and life exception. You can prohibit a people that are not physician
as license to practice medicine from performing abortion, obviously. Other
than that, you can not prohibit a woman from having an abortion. So...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): We’re clear of that. What we do
know is that because of as you started our particular cultural situation,
etceteras, undoubtedly we will have to put something in the Code. The
question is whatever goes in the Code we will accomplish the constitutional
standards. That’s what we very much like to for you to...
MRS. JONES: Okey, I will be happy to give you a job.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): You can write something up, an
article or anything that you might think so.
MRS. JONES: You are like a piece of model, legislator, un modelo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yeah.
MRS. JONES: Okey, I give to you next week.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fine. So, I think we’re clear in
that aspect. ¿Do you have any other suggestions?
173

MRS. JONES: Well, there are two others parts I want to address. One
is the… there was previously a post twelve week, a ban, a proposal that
after twelve weeks, so it was not a ban, was a hospitalization requirement
that after twelve weeks, an abortion most be perform in a hospital. This
also is unconstitutional under very clear Supreme Court President. So, I just
going to advise you about that.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): We are also aware of the first
amendment.
MRS. JONES: Yeah, I mean that's clearly a problem. And honestly the
way that the abortion law is written right now, it is arguable
unconstitutional, unless you can instruct it, as not really requiring a health
reason, because probability the woman does can have an abortion, even is
there isn't a health problems. So what you have now is unconstitutional. I
guess that's all I want to address. And I'll be happy to provide you with the
model of what you can do, that I believe we'll comply with the Constitution.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fine.
Doctora.
DRA. RIVERA: Diga usted.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Noto que usted escribió una
tesis doctoral, titulada Efecto Sicológico del Aborto Inducido, etcétera, en
1989.¿Está publicada o está en biblioteca?
DRA.RIVERA: Está en biblioteca.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Para evitarnos tener que ir a la
biblioteca, ¿usted tiene copias que puedan...
DRA. RIVERA: No, la tengo aquí, pero la hago llegar. Cómo no, con
mucho gusto.
DRA. RIVERA: Por favor, podría ser una pieza bien importante. Asumo
que ahí usted atiende los problemas emocionales, la visión científica del
aborto.
DRA. RIVERA: Eso es así. Quisiera añadir de que las tesis se finaliza
en el 86, y, pues, la actualización sicológica, pues se la puedo presentar tal
vez en un escrito porque ha habido unos cambios de cómo visualizaban el
aborto y qué efecto psicológico tenía en aquel entonces al que tiene al
presente, por el tiempo que ha pasado y por la forma en que ha habido
personas, incluyendo mi persona, que le hemos sido modelo en el sentido
de que una mujer no tiene que esconderse. Esto es un derecho, etcétera, y
por lo tanto el efecto sicológico hoy en día realmente no existe. De existir,
yo lo he relacionado más en mi experiencia profesional con el embarazo no
deseado y el estigma del aborto, que el aborto como tal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Usted escuchó la ponencia de
ella?
DRA. RIVERA: Son similares.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, está de acuerdo con los
planteamientos.
DRA. RIVERA: Totalmente. Eso es así.
174

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Bien, yo creo ya estamos,


“we're clear”. No hay mucho que tengamos que dialogar porque la verdad
es que estamos conscientes de los planteamientos que ustedes han traído.
DRA. RIVERA: Lo que me preocupa es, como señaló la doctora
Nevárez que el aborto es un crimen, y el aborto no es un crimen, el aborto
es un asunto de salud. Mejor sería poner los “issues” del aborto en vez de
un Código Penal, en un código de salud, para atender todas las cuestiones
de salud en relación al aborto.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿You understand?
MRS. JONES: Yeah, yo estoy de acuerdo. Aparte de esto de que las
personas que no son doctores, no deben hacer abortos. Es una cuestión de
salud.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero usted ha traído algo novel
interesante.
DRA. RIVERA: Otra cosa que está en mi ponencia es que actualmente
ahora en Estados Unidos... en Puerto Rico no hay entrenamiento formal en
las escuelas de medicina. Los residentes de ginecología no tienen
entrenamiento en materia de aborto, en práctica de aborto inducido. En
Estados Unidos sí, en las escuelas, en las varias universidades, no
solamente están entrenando los residentes de ginecología, sino las
enfermeras comadronas actualmente se están entrenando y es legal que
practiquen abortos y practiquen partos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Lo que usted trae de que en vez
de incluir esto en el Código, le llevemos a la Ley Especial.
DRA. RIVERA: Código de Salud.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, por el otro lado uno de los
planteamientos que se nos ha hecho es todo lo contrario, que vayamos a
todas las leyes especiales y traigamos al Código Penal, las disposiciones
similares. Por lo que ahí tendríamos dos pensamientos diferentes. Porque si
se lleva a la Ley de Salud, tendría que tener alguna penalidad el que
practica lo que no está permitido constitucionalmente y serían penalidades.
Lo que estoy es pensando en voz alta.
DRA. RIVERA: Sí, no, y me parece muy bien porque también me da
claridad a mí.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues jóvenes, muchas gracias.
Thank you very much. We're expecting your cooperation.
MRS. JONES: I will provide it.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Denle a ella la dirección. We
can give our e-mail address.
MRS. JONES: Or you want me to e-mail, ok.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Yes, if you can.
MRS. JONES: Perfect.
DRA. RIVERA: O si no a través de mi persona también, porque yo fui
la que la traje a ella. Y también estoy en la mejor disposición para la
medida que les pueda aportar con mi experiencia. Son 22 años que brego
en el “issue” del aborto.
175

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): If you can do it through her,


you...
MRS. JONES: Ok, and if you have further questions about any other
proposal or when you looking at it, you feel free to call or e-mail me and
will give you whatever help you want.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): You bet we will.
DRA. RIVERA: Bueno, pues muchísimas gracias.
MRS. JONES: Thank you.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias a ustedes.
La doctora Yamira Sis. Ok. Bien.
Don Pedro Maldonado, alias Pedro Peter. ¿Esta por ahí? Un receso de
un par de minutos en lo que nos componemos.

RECESO

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La Comisión de lo Jurídico


reanuda sus trabajos a las tres menos veinticinco (2:35). Tenemos otro
ponente ante nosotros. Vamos a suplicar que dé su nombre.
SRA. GONZALEZ ROSA: Sí, para efectos de récord, mi nombre es
Nirvana González Rosa. Vengo en representación de Isabel Laboy, la
Coordinadora del Grupo Pro Derecho Reproductivo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Tengo entendido que trajo la
ponencia de un grupo.
SRA. GONZALEZ ROSA: Correcto. Voy a dar lectura a esa ponencia y
luego la nuestra como Taller Salud.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Lo que hacemos es lo siguiente,
la que usted trajo, no tiene que darle lectura porque la tenemos. Dé lectura
a la suya. Así que proceda.
Adelante Taller de Salud.
SRA. GONZALEZ ROSA: Muy buenas tardes, comparece ante esta
honorable Comisión de lo Jurídico del Senado, Nirvana González Rosa, como
portavoz de Taller Salud, para exponer nuestra posición en relación a la
propuesta de Reforma del Código Penal de Puerto Rico.
Taller Salud es una organización sin fines de lucro que se ha dedicado
a trabajar incansablemente por más de 22 años por la salud de las mujeres
y las jóvenes. Nuestro trabajo se ha concentrado en comunidades de
escasos recursos y se destaca por el enfoque de género y una visión
holística de la salud en el diseño e implantación de sus actividades
educativas. En este sentido ha sido reconocida como pionera en nuestra
región caribeña y por diversas entidades, dentro y fuera de Puerto Rico.
Ejemplo de esto se recoge en la Resolución del Senado de Puerto Rico,
número 2987 del 27 de enero de 2000, con motivo de nuestro 20
aniversario.
Como organización cuya consigna es, "La salud de los pueblos
comienza por la salud de sus mujeres", esto implica que para el disfrute
176

pleno de una salud integral como derecho humano, resulta imperativo


poder ejercer nuestros derechos sexuales y reproductivos, sin
impedimentos legitimados por parte del Estado. Ya son suficiente los
obstáculos a los que nos enfrentamos diariamente con los resultados de
actitudes retrógradas que no responden a la realidad actual. Un tema de
gran preocupación en nuestra organización es que el aborto aún
permanece tipificado como delito en el Código Penal, a pesar de la
jurisprudencia vigente, y que a pesar de su legalidad desde el 1973, sólo es
accesible para mujeres que lo pueden pagar. En este sentido, y para no ser
repetitiva, nos suscribimos a la posición que les acabo de entregar, por el
Grupo Pro Derecho Reproductivo del cual nuestra organización forma parte
también, porque es una coalición.
En adición a esto, y es lo que más nos mueve aquí, sentimos el
compromiso de comparecer ante ustedes para señalarles varias
preocupaciones en torno a los delitos sexuales en el aún vigente Código
Penal de Puerto Rico.
En primer lugar, y partiendo de que comenzamos un nuevo siglo, nos
parece anticuado, absurdo e irreal, el hecho de que aún permanezca en
este Código las mismas definiciones para los distintos tipos de delitos
sexuales de hace un siglo atrás. Más aún nos produce indignación y
vergüenza, ver cómo se ha interpretado la letra de esta ley en los
tribunales, que por no responder a la realidad de cómo se cometen estos
delitos, ha resultado en perjuicio sin excepciones de los sobrevivientes que
han sufrido este tipo de crimen.
En segundo lugar, sugerimos que en lugar de delitos sexuales se
sustituya por delitos de violencia sexual. En este sentido nos suscribimos a
lo propuesto por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres el pasado lunes
en esta Comisión. Bajo esta sombrilla de delitos sugerimos que se incluya
las distintas modalidades de agresiones y abusos sexuales. La violación,
sodomía, los actos lascivos e impúdicos, y el incesto, tal y como aparecen
descritos en nuestro Código, tienen que ser eliminados y crearse nuevas
definiciones a tono con la realidad. No hay porqué reinventar la rueda,
sugerimos que tomen como ejemplo la experiencia legislativa de otros
países como España, donde se crearon leyes de avanzada en torno a estos
delitos contenidos en su Código Penal hace más de doce años. Eso lo
hemos usado como ejemplo para la sugerencia que vamos a hacerle.
Aunque conocemos que la mayoría de las agresiones y los abusos
sexuales informados son cometidos por hombres hacia mujeres y niñas, la
ley no debe contemplar diferencia de género y referirse a personas o
sencillamente, como hace el Código Penal Español, limitarse a describir las
distintas formas en que se cometen estos delitos y según las circunstancias
en la que éstos se cometen, se establezca su penalidad.
Consideramos una agresión sexual cuando se impone mediante la
fuerza o intimidación el contacto físico, por vía vaginal, anal u oral o la
introducción de objetos por cualquiera de las primeras dos vías. No
177

estamos de acuerdo con el término ese de acceso carnal, porque pueden


ser tantos los accesos carnales.
Por abuso sexual entendemos el uso impropio. Fíjense, que hacemos
una diferencia entre agresión sexual y abuso sexual, porque cuando
hablamos de abuso sexual nos referimos ya cuando son niños y niñas, y el
tipo de relación que hay involucrada en el abuso. Por abuso sexual
entendemos el uso impropio de una relación de confianza o autoridad
contra una persona menor de edad, para llevar a cabo un contacto sexual,
ya sea físico o visual. Y nos referimos a lo visual cuando se obliga a un
menor a observar la masturbación u otras actividades sexuales entre
adultos o material pornográfico. Por la naturaleza de esta relación entre
víctima y victimario o victimaria y las circunstancias en las que suele
ocurrir, sugerimos que este delito en particular nunca debe de prescribir.
Yo sé que eso es difícil. Le vamos a explicar, porqué. Se estima que una
tercera parte de la población de mujeres ha sufrido algún tipo de abuso
sexual durante su niñez o adolescencia, y me atrevo asegurar a partir de
mi experiencia, que hay muchos más hombres que fueron abusados
cuando niños, de los que nos podamos imaginar. Si la menor o el menor no
recibe la ayuda y el apoyo necesario a tiempo, no se percatará del daño
recibido hasta muy entrada su adultez. Será entonces cuando decida, si es
que así lo hace, buscar ayuda y en mucha ocasiones desear exigir justicia.
No hay más que observar lo que actualmente está ocurriendo con las
denuncias de agresiones sexuales, contra los representantes de la iglesia
católica, donde las personas agredidas han necesitado de muchos años y el
reconocimiento social de que los hechos ocurrieron para denunciarlo
públicamente. El impacto y la secuela que tiene esta experiencia en la vida
de estas víctimas es dramático, subestimado y desconocido por la mayor
parte de la población. Para las personas que hemos dedicado toda nuestra
vida profesional a asistir a las víctimas de estos delitos, sabemos que esto
no es nada nuevo. Para que esta honorable Comisión tenga una idea del
impacto al que nos referimos, les detallamos una lista de la secuela que
puede tener en la vida de un ser humano, vivir esta traumática
experiencia. A nivel emocional o sicológico, baja autoestima, culpa,
depresión, miedo, problema de identidad, pérdida de la niñez,
desconfianza, hostilidad, confusión entre amor y sexo, dar y recibir afecto,
doble o múltiple personalidad, desorden traumático, fobias, pesadillas,
entre otros. A nivel sexual, prostitución, promiscuidad, dificultad para
disfrutar de las relaciones sexuales, conducta sexual agresiva, intimidad
sexual, uso del sexo para conseguir atención, entre otras.
A nivel del comportamiento, relaciones de pareja abusiva,
alcoholismo, abuso de drogas o narcóticos, autolesión o mutilación, intento
de suicido, aislamiento, incurrir en algún tipo de conducta criminal,
alienación o desconexión del propio cuerpo, dificultad para establecer
límites, entre otras.
A nivel físico, infecciones de transmisión sexual, embarazos no
deseados, desórdenes alimentarios, trastornos ginecológicos, dolores de
178

cabeza, insomnio, sensación de fatiga, dolor pélvico, crónico, etcétera, y


pueden ser muchas más.
No tengo conocimiento de estudios que se hayan realizado en
nuestro país, respecto a los gastos médicos en lo que muchos
sobrevivientes incurren a lo largo de sus vidas. Pero sí les puedo asegurar
que son éstas las que más consumen los servicios de salud mental y las
mayores consumidores de antidepresivos y otros psicofármacos.
Toma mucho tiempo para que una persona que no recibió ayuda a
tiempo, logre vincular estos comportamientos con el abuso sufrido. Por
esto, -subrayo- este delito cuando se trata de menores, lo que vendría a
sustituir a mi mejor entender el incesto aquí, no debe de prescribir. Se
continuaría privando el derecho que tenemos todas y todos de acudir a las
autoridades pertinentes, denunciar y explorar la posibilidad de que la
persona agresora y sus cómplices no permanezcan impunes, así hayan
transcurridos diez, quince o veinte años después de los hechos.
Finalmente, le recomendamos a esta Comisión que reúna un Comité
de trabajo compuesto por personas de la comunidad, para lo cual
voluntarizo, si así lo deciden, con vasta experiencia en materia de violencia
sexual y perspectiva de género, así como de personas afectadas por estos
crímenes para que la nueva definición de estos delitos sea una a tono con
la realidad actual.
Y entendemos que otras ponencias sometidas a esta honorable
Comisión responden a la realidad y promueven el respeto de los derechos
sexuales y los derechos reproductivos de cada ciudadano puertorriqueño y
ciudadana puertorriqueña, a tales efectos endosamos también las
posiciones presentadas por el movimiento ecuménico nacional de Puerto
Rico, Ladies Medical Center, Pro familia y Center Pro Reproductive Law and
Policy.
Respetuosamente sometida, Nirvana González Rosa, a nombre de
Taller Salud.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Doña Nirvana, usted escribió
esta ponencia?
SRA. GONZALEZ ROSA: Eso es correcto, yo solita. No soy leguleya,
sabe, no tengo la...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, le pregunto porque me da la
impresión que usted tiene algún tipo de estudio sociológico o...
SRA. GONZALEZ ROSA: En primer lugar, desde el 1978 he dedicado
toda mi vida a trabajar con víctimas de violencia sexual. En el Centro de
Ayuda a Víctimas de Violación, estuve como 12 años, luego en la Comisión
para los Asuntos de la Mujer, en la unidad de violencia, luego fui invitada a
Madrid, España, donde estuve 5 años trabajando en un espacio de salud
mental para mujeres, trabajando con mujeres adultas, víctimas de incesto.
Actualmente estoy en Taller Salud, que es una organización de mujeres
que hace trabajo comunitario, y los sábados tengo o facilito grupos de
apoyo de mujeres adultas que fueron víctimas de abuso sexual durante su
niñez o adolescencia.
179

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, porque se nota que aquí hay
experiencia.
SRA. GONZALEZ ROSA: Eso es producto de eso y de la literatura que
me he leído.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay unos textos que hemos
tenido que atender en cuanto a la eliminación o modificación de este grupo
de delitos relacionados con el sexo. Hemos tenido, y ya lo hemos discutido
anteriormente, la posición fundamentalista de que los escritos religiosos
mandan una conducta equis. Hemos tenido también la posición de que no
se pueden leer esos escritos a base de su letra, sino tiene que haber una
interpretación de esos escritos. Hemos presentado también, nos hemos
visto con la posición de que muchos de estos delitos como no son ya
utilizados por la sociedad, y cuando uno va a ver las estadísticas no hay
acusaciones ni procesamientos, que como están en desuso, pero por el otro
lado se ha planteado que aunque estén en desuso, el Código tiene una
obligación de señalar unos senderos a la comunidad.
SRA. GONZALEZ ROSA: Tales como, desuso como cuáles, en el
campo...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No, en el sentido de que son los
cánones de comportamiento que una sociedad debe seguir. Así que
tenemos ante la mesa diferentes teorías de contexto filosófico de cómo
bregar con esto. ¿Podría usted comentar más alrededor de eso?
SRA. GONZALEZ ROSA: Sí, pero es que me surgió una duda cuando
usted dijo, como yo estoy abordando en el área de delitos sexuales, quiero
saber si hay alguno que están en desuso.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estamos hablando en términos
no en desuso del delito, sino el que no se ha radicado acusaciones, y que
cuando uno va a ver las estadísticas en los tribunales no hay, y me refiero
a adulterio, sodomía, seducción bajo promesa de matrimonio, etcétera,
esos delitos en particular.
SRA. GONZALEZ ROSA: Bueno, en el tema del adulterio yo no voy a
entrar por que esos son otros veinte pesos. La misma cultura en Puerto
Rico, que de una forma u otra, lo aprueba socialmente, aunque en el
Código lo condene. Pero en el tema de la sodomía o de los actos lascivo,
que asumo que son de los menos que se ven, por la manera que en que
están definidos en el Código, yo pienso que están muy confusa la letra de
la ley. Si se estableciera concretamente, si se definieran ese
comportamiento delictivo, tal y como ocurre, pienso que habrían muchas
más personas que acudirían a los tribunales porque se verían ahí
identificadas. Un ejemplo y voy a hablar crudamente. Hay mujeres que son
abusadas sexualmente donde las obligan al sexo oral o que le penetran
objetos por la vía vaginal y entonces cuando tratan de denunciar esa
situación, y llegan hasta la policía, porque la también la policía a partir de
sus actitudes y de sus creencias religiosas, entienden que eso no está, que
eso no procede, porque como no es el pene lo que está envuelto, no es
acceso carnal lo que está envuelto, pues entonces esa persona, pues no se
180

ve reflejada en la comisión de que fue víctima de la comisión de un delito.


Lo mismo con el sexo oral y muchísimas otra actividades de carácter
sexual, que como no es por la vía, el pene dentro de la vía vaginal, pues
entonces no es, o el pene dentro de la vía anal, no es considerado como
abuso sexual o agresión sexual en este caso, si son adultos los dos.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En cuanto a las víctimas,
tuvimos un testimonio esta mañana en el sentido de que el ordenamiento
no atiende las víctimas de los delitos.
SRA. GONZALEZ ROSA: Las re victimiza.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fuera de los últimos parámetros
que se han desarrollado donde cuando alguien ya sentenciado en alguna
forma van a darle algún beneficio, consultan, se supone que consulten.
SRA. GONZALEZ ROSA: Sí, pero para llegar ese momento y durante
todo el proceso, una de las cosas que desanima más a una víctima de
agresión sexual, llegar hasta las autoridades es precisamente eso, por el
proceso de revictimización por el cual tiene que acudir. Ella es la que está,
la que tiene que, la que se siente que está siendo juzgada en todo
momento.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Y cuál es la actividad o cuál
debe ser la inyección de la víctima en el proceso penal, si usted lo visualiza
de alguna forma?
SRA. GONZALEZ ROSA: ¿Cómo la inyección de la víctima?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Cómo se inyecta, cómo la
víctima entra a ser parte del proceso penal o debiera de.
SRA. GONZALEZ ROSA: Sí, idealmente y esto es algo que nosotras
desde los años 70 lo estamos diciendo y como más de lo mismo y a veces
me siento que el tiempo no ha transcurrido. Hemos estado planteando de
que el sistema debe crear los mecanismos para que la atención de las
víctimas de agresión sexual, sobre todo cuando se trata de menores
también, sea una atención integrada, donde lo menos posible personas
intervengan en el proceso. Muchas veces una víctima de agresión sexual
tiene que estar contándole su testimonio a más de un policía, a más de un
fiscal y luego los aplazamientos. No hay tribunales especializados, como
debería, que ahora se está haciendo un intento, verdad, especializado en el
manejo de este tipo de caso, donde haya un conocimiento sobre la
naturaleza de por qué ocurren y las circunstancias en que ocurre este tipo
de situación. Yo estoy segura, porque trabajé muchos años con víctimas de
agresión sexual, llevándolas a los tribunales, y ellas seguían siempre hacía
adelante, y siempre había con ellas una intercesora, una persona de
principio a fin de todo el proceso con quien ella se sintiera apoyada, que le
estuviera explicando e interpretando toda la terminología, ya sea leguleya,
ya sea policiaca, ya sea médica, donde ella se sintiera que podía entender
todos los procesos y donde en realidad se sintiera que sus intereses y las
necesidades se vieran representados.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Existe algún modelo que
nosotros podamos...
181

SRA. GONZALEZ ROSA: De intercesoría, oh sí, ¿de intercesoría para


víctimas de agresión sexual? Sí, sí. Ahora aquí no se lo puedo traer, pero se
lo puedo conseguir.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Dónde podemos acudir?
SRA. GONZALEZ ROSA: Bueno, ahora mismo, ahora mismo, ya hace
unos años a través de lo que era antes la Comisión para los Asuntos de la
Mujer, se aprobó un programa de intercesoría para víctimas de violencia
doméstica, y se ha extendido para víctimas de agresión sexual.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Y está el sitio?
SRA. GONZALEZ ROSA: Ya hay un grupo de mujeres, de intercesoras
ubicadas en el Tribunal de Hato Rey, otras en el Tribunal de Bayamón.
Siguen siendo apoyadas actualmente por la Oficina de la Procuradora de
las Mujeres. Entiendo que también el Departamento de Justicia le otorga un
financiamiento, muy poquititas para la demanda, ahora mismo se quedó
una sola compañera en el Tribunal de Bayamón atendiendo toda la carga
que hay allí, y el trabajo de intercesoría entra desde el momento que ellas
radican, llega la denuncia hasta la vista preliminar. De ahí en adelante ellas
están con esa víctima durante todo el proceso, y esto hace una diferencia,
garantiza por lo menos que llegue hasta el último día del juicio la presencia
de esta persona y no se retira, porque una de las cosas es que con el
cansancio y el aplazamiento se van retirando.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Y ese modelo está en blanco y
negro?
SRA. GONZALEZ ROSA: ¿Del Programa de Intercesoría? Claro que sí.
La licenciada María Ortíz, ahora mismo lo está dirigiendo y tengo el
teléfono de ella en la cartera si quieren.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, pues vamos a darle gracias
por su intervención, y antes de irse si nos puede suplir el teléfono fuera de
récord para nosotros poder comunicarnos porque es un área que tenemos
que estudiar, muy poco atendida.
SRA. GONZALEZ ROSA: Eso es así.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues muchas gracias, joven,
muy agradecido y vamos a mantenernos contacto porque esto es...
SRA. GONZALEZ ROSA: Gracias a ustedes.
Buenas tardes.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pedro Maldonado.
¿Don Pedro, tiene ponencia escrita?
Por favor, su nombre para récord.
SR. BERRIOS: Mi nombre es Pedro Maldonado Meléndez, mejor
conocido como Pedro Peters.
En esta tarde me acompaña la licenciada Mildred Braulio, del
Proyecto de Derechos Humanos, que también entonces tomará parte en la
deposición que haremos. Me acompaña el asesor legal nuestro, el
licenciado Andy Prasher.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Adelante.
182

SR. MALDONADO: Como le dije antes, mi nombre es Pedro Peters


Maldonado, soy el copresidente del Club Político Demócratas por la Justicia
Social, organización que pretende y ha logrado respaldar candidatos a
puestos electivos, sin distinción de colores y apoyamos las causas de
aquellos candidatos que apoyan las causas de la comunidad homosexual,
lésbica, bisexual, transexual y transgénero.
Primeramente, agradezco a esta honorable Comisión, y en especial a
don Eudaldo Báez Galib, la invitación a comparecer para exponer nuestro
punto de vista en torno a la revisión del Código Penal.
Mi organización solicita muy respetuosamente a esta Comisión y la
legislatura de Puerto Rico en general, la derogación del Artículo 103 del
Código Penal.
En un siglo como el que vivimos este Artículo constituye un
anacronismo, porque violenta sin lugar a dudas el sagrado precepto
constitucional del derecho a la intimidad que tiene cualquier ser humano,
sin importar su orientación sexual, sea ésta heterosexual u homosexual. Se
trata además de la transgresión de otros importantes derechos, que
también tienen rango constitucional, como son el derecho a la dignidad, el
de no recibir ataques abusivos a la honra, el de igual protección bajo las
leyes, el de no ser discriminado por razón de sexo, el de no ser castigado
cruel e inusitadamente y el de la separación de iglesia y estado, entre
otros.
Su Señoría conoce muy bien este ángulo, porque usted tuvo que
tomar aquella gran decisión cuando el Comité Ejecutivo del Partido
Demócrata, determinó que las delegaciones locales, que asistieran a la
Convención Demócrata en Los Angeles, tenían que tener representación de
homosexuales y lesbianas, que fueran militantes, o sea, que estuviesen
fuera del closet.
Este servidor, juntos a otros tres compañeros y compañeras,
participamos activamente en los trabajos de aquella Convención.
Verdaderamente es lastimoso e insultante ver cómo se esgrime este
artículo para perseguir, acusar, acosar y discriminar contra todo aquél que
parezca o luzca homosexual o lesbiana, desde un punto de vista
heterosexual. Mientras este artículo esté en nuestro Código Penal, será una
amenaza para toda persona que en la intimidad tiene relaciones sexuales
consentidas con personas de su propio sexo.
De igual manera, me permito mencionar que ya hay oficiales electos,
congresistas, alcaldes, asambleístas, senadores y representantes, que no
han escondido su orientación sexual a la hora de competir para dichas
posiciones. Tal vez a ciertas personas pueda molestarle o incomodar lo que
ellos mismos piensan, que un homosexual o una lesbiana pueda hacer en
su intimidad. Pero lo cierto es que si el acto es privado, nadie se entera, por
lo que todo lo demás es producto de la imaginación de los que se oponen al
mismo y es una clara intromisión indebida en la vida privada de los demás.
El mero hecho de tener que hablar aquí frente a ustedes, de un
asunto tan íntimo, públicamente, en defensa de mis derechos y de los
183

demás ciudadanos, es un vivo ejemplo de cómo mi derecho a la privacidad


y la dignidad y la de todos los seres humanos es violentada por este
estatuto y los que se oponen a su derogación.
Me place informarle que el próximo noviembre, como esto ya tomó
información, en nuestra isla tendremos una reunión seminario general de
todos los oficiales selectos o designados, que abiertamente declararon su
orientación sexual, ante de ser electos en Estados Unidos, Canadá, Méjico,
España, Inglaterra y Francia.
Agradezco nuevamente esta oportunidad que se me ha concedido
para estar aquí frente a esta Comisión, y termino antes pasarle la palabra a
mi compañera, y termino reiterando mi solicitud, señores, deroguen el
Artículo 103.
SRA. BRAULIO MARTINEZ: Buenas tardes. Mi nombre es Mildred
Braulio Martínez. Tuve unas dificultades técnicas al tirar la ponencia que es
muy corta, pero se haré llegar debidamente, limpia y legible a esta
Comisión.
Mi nombre es Mildred Braulio Martínez, soy parte del proyecto de
derechos humanos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, que es
un colectivo de trabajo que se dedica a documentar violaciones de
derechos humanos de estas poblaciones.
En varias ocasiones en los últimos 5 años hemos traído a legisladores
y legisladoras, un anteproyecto de ley para enmendar el Artículo 103 del
Código Penal, de modo que se descriminalice las relaciones sexuales
consentidas entre personas del mismo sexo. No hemos tenido éxito en este
cabildeo, esperamos que próximamente sí puedan ser abiertas las mentes
de los legisladores y legisladoras. En este año precisamente se cumplen
100 años de que por primera vez apareciera en nuestro Código Penal el
llamado infame delito contra natura. En la revisión del Código Penal de
1902 aparece este delito y se definió el mismo como toda persona culpable
del infame crimen contra natura, cometido con un ser un humano o con
alguna bestia, incurrida en pena de reclusión de presidio por un término fijo
de un año y máximo de 10 años. Dentro de su vaguedad se entendía que
se prohibía las relaciones anales con penetración de pene. En la revisión
del Código Penal del 1976 el proyecto de ley original, no incluía este delito.
Esta exclusión fue refrendada, no solamente por el informe de la Comisión
que hizo el proyecto de ley, sino también por otras personas como el
entonces Secretario de Justicia. Sin embargo, el proyecto fue enmendado
en la legislatura, de modo que se incluyó lo que hoy es el Artículo 103 del
Código Penal y no solamente se mantuvo la mención del crimen contra
natura, sino que definió más específicamente el delito como toda persona
que sostuviere relaciones sexuales con una persona del mismo sexo y fija
una pena que la mínima es 6 años. La anterior es la modalidad consensual
del delito. Puede ser cometido por personas del mismo sexo, con sólo
sostener relaciones sexuales o puede cometerse por personas del sexo
opuesto, si se sostiene relaciones sexuales que no impliquen penetración
pene vagina. Cuando el acto se comete en circunstancias parecidas al de
184

una violación, la pena aumenta, sin embargo no llega a ser tan severa
como el delito de violación. Y uno de los cambios significativos de esta ley
en el 1976, es que dejó claro que aplica tanto a hombres como a mujeres.
En el 2002, perdón, en el 1992, se presentó el proyecto de ley que es
objeto de estas vistas al día de hoy. Al igual que en el 1976 el proyecto
original no incluía la criminalización de las relaciones sexuales entre
personas del mismo sexo ni el crimen contra natura. La definición del
equivalente al delito de violación, incluía la conducta no consentida,
contenida en el actual Artículo 103, por lo que no era necesario tipificarlo
como un delito distinto.
De otro lado, de acuerdo a los estudios sobre percepciones de
severidad, realizados como parte del trabajo de revisión del Código Penal
en ese año, no se justificaba que se sancionara criminalmente esa
conducta, debido a la percepción que se tenía en la comunidad de la
misma. El Senado, sin embargo, decidió igual que en el 1976, enmendar el
proyecto de ley para incluir como delito las relaciones sexuales entre
personas del mismo sexo, aun cuando dejó intacto el delito de violación del
proyecto original. Esta vez leía entonces el delito en ese proyecto de 1992,
toda persona que sostuviere relaciones sexuales con una persona de su
mismo será sancionada con unas multas de 100, 1,500 o de 100 a 300
horas de trabajo comunitario. Curiosamente, se eliminó la mención del
delito contra natura, dejando así a las personas del sexo opuesto, los
heterosexuales que lo practican consensualmente, fuera del delito. No
debe haber duda de que fue un acto discriminatorio, específicamente se
dejó la conducta el que se incluía personas del mismo sexo. Puerto Rico y
Nicaragua son los únicos países en Latinoamérica en los que las relaciones
sexuales consentidas entre personas del mismo sexo son un acto criminal.
Dentro de los Estados Unidos cada vez es mayor el número de estado que
están eliminando estas leyes. Este no es sólo un delito sin víctima. Es un
insulto y una crasa violación de derechos a miles de ciudadanos y
ciudadanas de este país. No podemos pensar en justificación posible. Un
interés del estado de tal magnitud que sea suficiente para superar los
valores de dignidad del ser humano, búsqueda de la felicidad y derecho a
la intimidad, protegido por nuestra Constitución y protegido para todos y
todas nosotras, lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales.
Hacemos un llamado a la legislatura para que mire este delito con
detenimiento y piense en las implicaciones que tiene para nuestra
sociedad, que queremos que sea tolerante y queremos que esté en paz el
que se incluya nuevamente en el Código Penal el castigo a las relaciones
sexuales consentidas.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias. Le
suplicaríamos que nos haga llegar, puede ser a través de Pedro Peter.
Como se han dedicado mayormente a un delito, pues vamos
exclusivamente a bregar con él, sin embargo, me explicó la licenciada
Conde y después recordé que en el Tribunal Supremo en este momento
hay un caso de la reverenda Sánchez, que está subjudice, y que ya está
185

listo para solución y que no requiere más documentos, por lo que yo voy a
cotejar con el Tribunal Supremo los documentos para utilizarlos, porque
presumo que allí los alegatos deben ser bastante extensos en torno a este
tema de todas las partes, que es lo otro interesante.
Pero en las ponencias que hemos tenido hasta ahora, y corríjanme si
ustedes ven esto como yo lo veo, el acto sexual necesitaría una serie de
requisitos, una, que sea personas adultas, que tengan la capacidad de
consentir, que consientan y que sea privado. O sea, estamos de acuerdo en
que eso corre a través de toda las ponencias. ¿Habría algo adicional a eso
que ustedes tengan o crea que debamos considerar, fuera de esos cuatro
requisitos?
SRA. BRAULIO MARTINEZ: Bueno, entiendo que no, eso es lo que
define realmente, yo creo que en consenso, lo que son unas relaciones
consensuales entre personas, el que es que tengan capacidad de consentir
de acuerdo a como el como el consentimiento se define, verdad, en
términos legales también, no, en términos de edad, de capacidad mental,
por supuesto.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Por supuesto, hay otro catálogo
de delitos también de índole sexual que como ustedes no lo han tocado,
pues no lo voy a traer, aunque si desean opinar pueden hacerlo, como por
ejemplo, el adulterio, seducción, etcétera, si debiera de atenderse en la
misma forma, bajo los mismos preceptos de eliminación del Código o su
modificación.
SRA. BRAULIO MARTINEZ: Bueno, yo le puedo decir mi opinión
personal.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La suya personal. La
protegeremos en caso de que los demás quieran hacer algo.
SRA. BRAULIO MARTINEZ: Pienso que sería consenso entre quien
sabe los compañeros también de mi organización, y es por ejemplo, el
adulterio no debe ser un delito, debe ser una causal de divorcio, como está
actualmente. Me parece que ésa también es una intromisión indebida del
Estado en un tipo de relación que no tiene unas consecuencias que
impliquen este tipo de sanción.
Por otro lado, quería aclararle quizás un poco que efectivamente sí en
el Tribunal Supremo está ahora considerándose el caso en que se está
tratando de impugnar la constitucionalidad del Artículo 103 del Código
Penal. Sin embargo, lo que está viendo el Tribunal Supremo en este
momento es la legitimación activa de los demandantes, si efectivamente,
porque se trata de una sentencia declaratoria, en donde los demandantes
tienen que demostrar que están sufriendo o pueden sufrir un daño debido a
la existencia de este Artículo. Y eso es lo que está ahora mismo ante la
consideración del Supremo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pedro, usted tiene alguna...
SR. MALDONADO: No tengo más que añadir a lo dicho por la
licenciada Braulio. Simplemente, o sea, las personas deben ser adultas.
Reiterar simplemente, las personas conscientes de lo que están haciendo, y
186

entonces no se mezclen nunca a los niños en todas estas cosas que


nosotros hablamos de sodomía.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El licenciado tiene, usted desde
las cinco de la mañana está aquí y no ha abierto la boca todavía.
LCDO.ANDREU: Sí, ha sido un placer escuchar todo eso y gracias por
la oportunidad. En esa cuestión de adulterio, yo he escuchado la pregunta
varias veces hoy. Honestamente lo que pienso yo es que adulterio es una
violación de contrato de matrimonio, a lo cual yo no tengo derecho hoy en
día en Puerto Rico. El adulterio es una violación de ese contrato y yo no
tengo, y eso no es asunto de hoy pero tiene que entender como yo pienso
cuando escucho esa pregunta, yo no tengo ese mismo derecho en Puerto
Rico, adulterio, otro problema que puede llegar después que tengo derecho
de matrimonio.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ese es un asunto para tratarse
en el otro código. Y para eso tenemos unas personas aquí atrás también
oyendo.
SRA. BRAULIO MARTINEZ: Pero es importante también cómo se
expresa la legislatura con respecto a esa conducta, porque si se sanciona
por un lado entonces, no se puede reprender por otro, entiendo yo, verdad,
que sería bastante inconsistente.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No me compliques la vida.
Muchas gracias a los tres, muy agradecido.
SRA. BRAULIO MARTINEZ: Sí, le hago llegar.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No hay ajoro, lo importantes es
que la tengamos en récord.
Isabel La Luz
SRA. LA LUZ.: Buenas tardes, vengo acompañada, pero me está
representando otra organización.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cuál?
SRA. LA LUZ.: Las organizaciones unidas por la igualdad.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ah, bueno sí, también está, ah,
pues lo cogemos en panel, mejor todavía.
SRA. LA LUZ.: Sí, es que nosotros mejor nos damos apoyo de esa
manera.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Tenemos ponencia?
SRA. LA LUZ: Sí, tengo ponencia y se la hice llegar, me parece tienen
copia ahí.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sí, bien. Adelante.
SRA. LA LUZ: Estimados miembros de la Comisión de lo Jurídico del
Senado, mi nombre es Cecilia La Luz, actual productora del único programa
radial dirigido a la comunidad gay, Saliendo del closet, programa que con
mucho sacrificio está en su tercer año de transmisión. Este programa
pretende servir de apoyo emocional y sicológico, como también educar a
nuestra comunidad sobre sus derechos. Al mismo tiempo, este programa
pretende educar a la sociedad en general...
Ustedes me perdonan, pero yo pensé que iban a haber más Senadores
187

aquí, solamente lo encuentro a usted y me sorprende.¿Qué pasó?


SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Normalmente es que casi todos
los Senadores presiden comisiones, y es muy probable que cada cual esté
envuelto en su problema, pero puede estar segura que todo el material que
llega se distribuye y en su momento las decisiones se toman
colectivamente.
SRA. LA LUZ: Muy bien, muy bien. Bueno déjeme empezar la
ponencia otra vez.
Estimados miembros de la Comisión de lo Jurídico del Senado, mi
nombre es Cecilia La Luz, actual productora del único programa radial
dirigido a la comunidad gay, Saliendo del closet, programa que con mucho
sacrificio está en su tercer año de transmisión. Este programa radial
pretende servir de apoyo emocional y sicológico, como también educar a
nuestra comunidad sobre sus derechos. Al mismo tiempo, pretende educar
a la sociedad en general para ayudar a erradicar la homofobia.
Me considero una activista que defiende los derechos en la
comunidad gay, como también en la defensa de cualquier grupo que ha
sido marginado por la sociedad, debido al rechazo, prejuicio o discrimen.
Fui pasada presidenta de la Fundación de Derechos Humanos y
actualmente funjo como Directora Ejecutiva de la Organización Unidos por
la Igualdad, entidad que tiene como objetivo, servir de apoyo y educar a la
comunidad gay sobre sus derechos. También soy votante del Precinto Uno
de San Juan, y participé por muchos años como activista y empleada de
uno de los partidos políticos de mayoría. Durante el 1980 fui delegada a la
Convención Demócrata, pago mis contribuciones y aporto positivamente a
la calidad de vida de este mi Puerto Rico desde mi profesión como
consultora en mercadeo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Estoy seguro que en este
momento la expresión de que paga sus contribuciones es la más
importante.
Adelante.
SRA. LA LUZ: Primero que nada, quiero felicitar a aquéllos de ustedes
que votaron a favor de aprobar las leyes que incluyan la orientación sexual
dentro del contexto que garantiza a este segmento de la sociedad que
somos nosotros a ser atendidos de igual manera ante la ley, muy en
particular al crear la Procuraduría de la Mujer y al aprobar la ley de
crímenes de odio, muy en particular a la actual gobernadora, por tener la
valentía de aprobar leyes de avanzada.
Me dirijo ante esta honorable Comisión para aportar mis impresiones
acerca del Artículo 103, actual ley de sodomía. En cuanto a éste, el primer
punto que quiero llamar a su atención es la incongruencia que suscita el
que exista una Carta de Derechos en donde se incluya el derecho a la
intimidad, y al mismo tiempo pueda existir una ley que se entrometa en las
relaciones íntimas de relaciones consentidas, ya sea de su mismo sexo o
de sexos opuestos, más aún que dicho Artículo le prohiba a uno qué tipo de
relaciones sexuales debe tener o no tener. Más adelante le indicaré cuál es
188

mi parecer en cómo debe leer en contexto final las secciones del Artículo
103 que atañen a mi presentación.
En los tiempos actuales en que vivimos es harto conocido el
reconocimiento de organizaciones mundiales, tales como la Organización
de Naciones Unidas, la ONU, Amnistía Internacional, organizaciones en
donde se han incluido y debatido, dentro del esquema de la defensa de los
derechos humanos, el discrimen por orientación sexual. Nuestras luchas
por igualdad de derechos, ya se discuten abiertamente en foro jurídicos de
derechos civiles y de derechos humanos, en donde se equipara nuestro
movimiento, como por ejemplo, como el de la lucha por los derechos de las
mujeres y el de la raza negra en particular.
A través del tiempo, los movimientos organizados de nuestra
comunidad gay en otros países y en especial el poder político desarrollado,
han logrado derogar leyes discriminatorias que pretendían clasificarnos
como ciudadanos de segunda clase. Parece mentira que en cuanto a la Ley
de Sodomía en la América Latina, solo queden dos países, supuestamente
democráticos, sin derogar esta anticuada ley, Nicaragua y Puerto Rico.
Mucho ha llovido desde el último intento de modificar esta ley en el 1992.
En estos últimos 10 años, licenciada Nevárez, la comunidad gay ha logrado
en un sinnúmero de países, no tan sólo abolir la Ley de Sodomía, sin incluir
leyes y reglamentos que nos garanticen que no se puede discriminar por
orientación sexual en el empleo. Aprobar obviamente las uniones civiles
que nos enteramos el año pasado en el estado de Vermont, y en este año
creo, no sé si fue en el año pasado hasta poder contraer matrimonio
normal, que es lo que quiere el amigo Andrew y Peter, no sé si está por ahí,
el matrimonio normal en el país de Holanda, que eso lo estuvimos
discutiendo una vez Pablo y yo en programa de radio, Cosas
Trascendentales.
En Puerto Rico, bajo esta misma administración en el pasado, se
aprobó la ley en contra de la violencia doméstica, la Ley 54, que en su
texto implícitamente incluye las parejas del mismo sexo que escuchamos
todos estos debates de esta ultra derecha cristiana fundamentalista y todo
su rollo. También recientemente en la Ley de Crímenes de Odio se incluye
a personas del mismo sexo como protegidas. Me parece que con dichas
leyes, las leyes de Puerto Rico, presentan una terrible contradicción cuando
en una sección somos protegidos y en otra la más anticuada, somos
criminales ante la ley. Para aportar a la incongruencia puertorriqueña,
muchas compañías multinacionales, específicamente en el último año,
doctora Nevárez, han aprobado medidas para que las parejas del mismo
sexo puedan acogerse a unos beneficios de plan de salud, como de seguro
de vida. De éstas, muchas tienen oficinas en Puerto Rico, tales como Bristol
Miles, Glass of Smith Klein, American Express, Federal Express, American
Air Line, IBM, muchísimas compañías multinacionales. Se dice que en el
último año, la incidencia casi se duplicó del año anterior. O sea, que la
tendencia es que, bueno yo lo dije en un programa de radio, en cuántos
años ya tenemos matrimonio, yo espero que esto se acabe. No, la
189

tendencia es que se está haciendo justicia, se está haciendo justicia en el


empleo, básicamente en el contexto de empresas privadas. También está
sucediendo así- no sé si la licenciada Conde habló sobre esto- en múltiples
municipalidades en Estados Unidos y naturalmente ya se tienen uniones
civiles y me parece, no sé si ella aportó esa información.
Estábamos en otro Artículo, del Código Penal.
SRA. LA LUZ: No, no, lo que pasa es que estoy trayendo esto como
punto, no, de que la ola, pues está cambiando, ha habido más tolerancia y
más entendimiento de que nosotros necesitamos protección,
específicamente en relación con las parejas, no, y ésta es la tendencia que
le estoy mostrando. ¿Cuál es la realidad en Puerto Rico? Pues la realidad en
Puerto Rico en que esta isla 100 x 35 es que "de cada cueva sale un ratón",
esto es en qué familia hoy en día no existe una hija, un hijo gay, una mamá
lesbiana, un papá homosexual, una tía gay, un primo gay, una nieta gay,
una hermana, en fín, ya sea en la familia inmediata o en la familia cercana,
encontramos una persona gay. Ya quizás encontramos homosexuales hasta
en el clero de la iglesia católica. Estamos en todas partes. Cuántos
homosexuales y lesbianas trabajan en este Capitolio, cuántos legisladores
o legisladoras gays tienen la potestad para aprobar y desaprobar leyes,
pero son criminales ante la ley. La peor realidad de ser homosexual en
Puerto Rico, consiste en aguantar el rechazo, la discriminación, la burla en
los medios, en nuestro hogar, en nuestro ambiente de trabajo, en la calle,
en los sitios públicos. Ser homosexual en Puerto Rico es objeto de
vergüenza. Ustedes no tienen idea de los suicidios cometidos por jóvenes
que están en su proceso de definir su orientación sexual, debido al rechazo
de sus padres. Imagínense su reacción al enterarse que también son
criminales ante la ley.
Por otro lado, la sociedad se aprovecha de nosotros cuando podemos
ser los mejores voluntarios dentro de los partidos políticos, como Emily
Méndez, que murió siendo rechazada por todos, pero somos criminales.
Podemos recoger chavos en las calles, y podemos ser los grandes
ayudantes de campaña, pero somos criminales. Podemos ser los alcaldes,
los jueces, los maestros, los servidores públicos, sirviéndole bien al país,
pero también somos criminales ante la ley.
Ayúdennos, ustedes los que tienen las decisiones de las leyes de este
país, a que nos sitúen de un solo lado en nuestra perspectiva de quienes
somos. Somos puertorriqueños que aportamos a la economía de este país.
Somos los constructores de las leyes, somos los defensores del ambiente.
Somos los que creamos política pública. Somos los que aportamos más a
las artes y cultura de este país. Somos los que aportamos a la excelencia
en la educación y también somos los votantes que unidos podemos definir
una elección.
Quisiera, antes del final, recordarles a algunos de ustedes que se
pasean mucho, distinguido Presidente, perdone por esto que voy a decir,
no le compete a usted, así que lo va a escuchar iba realmente dirigido a
otros Senadores. Quisiera, antes del final, recordarles a algunos de ustedes
190

que se pasean mucho por Washington y toman posturas allá en defensa de


los derechos humanos, que hagan lo mismo acá. Entiendan que la causa de
nuestros derechos, la de la comunidad gay es igual a cualquier otra lucha
en contra de la discriminación del ser humano. No den una cara allá y otra
cara acá.
Y para terminar mi posición en cuanto al texto del Artículo 103 es la
siguiente: Se debe penalizar en caso de tener relaciones no consentidas
por personas del mismo sexo. Se tiene que excluir el penalizar si son
relaciones consentidas entre personas del mismo sexo. También hay que
eliminar la penalización de relaciones consentidas sexuales anales, por
atentar ambas contra el derecho a la intimidad. Pienso, yo, digo yo no soy
abogada, pero yo pienso que eso así.
Les pido a todos finalmente que estén a la par con los tiempos y
aseguren de otorgar los mismos derechos que los heterosexuales gozan a
otros puertorriqueños, que somos nosotros, que al igual que ustedes
merecemos trato igual. Vamos a hacer valer la Constitución de Puerto Rico
que dice, que somos todos iguales ante la ley.
Si cuando le pedí audiencias hace 30 años atrás a Rafael Hernández
Colón sobre esta Ley, me indicó que no me preocupara, que esta Ley es
letra muerta. Pues 30 años después vamos a eliminar la letra muerta y
vamos a incluir letra viva, letra que garantice trato igual por orientación
sexual en cualquier ley, que tenga a la comunidad gay en desventaja.
Confío en su sentido de democracia y justicia social.
Gracias por haberme permitido este tiempo.
SR. NAVARRO HERNANDEZ: Muy buenas tardes a esta honorable
Comisión. Gracias por la oportunidad que se me concede al venir ante
ustedes testificar. Comparezco en nombre de la Organización Unidos por la
Igualdad, una organización de personas, principalmente de la comunidad
lésbica, homosexual, bisexual, transgénero y transexual. Nosotros y
nosotras tenemos como meta conseguir la total igualdad de derechos,
tanto en la ley, como en la administración de la justicia. Yo soy Pablo
Navarro Hernández, Profesor del programa graduado de Sicología de la
Universidad Metropolitana de Puerto Rico y pastor de la iglesia comunitaria
metropolitana Cristo Sanador.
Estoy seguro que en el tiempo que esta Comisión ha estado
recibiendo testimonio, sus miembros han escuchado una gama de
opiniones sobre las virtudes de extenderle a la comunidad gay, el mismo
reconocimiento o la ley que al presente tiene la comunidad heterosexual.
Los oponentes a que se enmiende el Artículo 103 del Código Penal, habrán
pronosticado que de hacerse esto, el futuro de nuestra sociedad se verá
seriamente afectado. Lo que estos detractores no podrán hacer, es brindar
evidencia científica contundente que pueda probar su testimonio, pues tal
evidencia no existe. ¿Por qué derogar el Artículo 103, según está escrito en
el presente? Simple y sencillamente es un hecho que responde a un
reclamo de justicia. Las personas con una orientación homosexual, somos
sus hijos e hijas, sus padres y madres, hermanos y hermanas. Somos
191

compañeros y compañeras de estudio. Hemos colaborado con ustedes en


sus trabajos. Nos hemos educado y curado cuando se enferman. Hemos
escrito las novelas, los poemas y la música que ustedes valoran. Siempre
hemos estado presentes en sus vidas, pero hemos tenido que existir al
margen de lo legal y ser vulnerables al discrimen por un sencillo dato, el
prejuicio criminaliza nuestra forma de amar, pese a que nuestras
contribuciones son considerables en todo el quehacer de la sociedad.
Nuestras vidas íntimas se criminalizan. Se nos lleva al anonimato y se nos
hace invisible. Hemos acudido a foros legales para impugnar la legalidad
de esta Ley. Y se nos ha señalado que al presente el estado de derecho no
afecta nuestras vidas. Nos piden que citemos los casos donde un hombre
gay ha sido procesado por la Policía del Estado Libre Asociado, por una
acusación de sodomía. Este pedido es ingenuo o peor aún, engañoso. El
Código Penal actual nos hace criminales por definición, cada vez que
sostenemos relaciones íntimas con personas de nuestro sexo. Al
criminalizarnos, el presente estado de derecho nos hace vulnerable a todo
tipo de prejuicio y discrimen. De hecho, existen pocos aspectos de nuestras
vidas sociales y privadas que no se ven afectados por esta criminalización.
Por lo tanto, toda persona homosexual que vive una vida sexual, pone en
peligro su profesión, pues en todo trabajo responsable se exige que la
persona viva conforme a las leyes del país.
Muchos de nosotros somos padres o madres. Aunque los tribunales
de Puerto Rico han determinado que el ser homosexual no hace a una
persona inelegible de tener patria potestad de sus hijos, la realidad es que
tenemos que dar una lucha campal para tener acceso a nuestros hijos e
hijas, y esto es el resultado de ser criminales por definición. Es la
desinformación, y el constante repetir de mentiras, que ha permitido que
perdure el estado de discrimen existente.
Déjeme responder a algunas de estas visiones equivocadas sobre la
realidad de ser homosexual en nuestra sociedad. Quisiera con esto cambiar
la visión peyorativa que se ha presentado ante esta Comisión, por alguna
de las personas que representan la oposición a la derogación del Artículo
103. Nuestra comunidad no es anti familia. Nosotros y nosotras somos
parte íntegra de todo tipo de familia. Somos hijos e hijas, hermanas,
hermanos, nietos, tíos, cuñados y todo tipo de pariente. De hecho, en
muchas familias somos los homosexuales y las lesbianas los que nos
hacemos cargos de los viejos, cuando nuestros hermanos no lo pueden o
no lo quieren hacer. No somos una amenaza al matrimonio heterosexual.
De hecho, cientos de trabajadores sociales curas y pastores, sicólogos,
siquiatras, consejeras, que somos homosexuales, servimos como apoyo a
parejas de heterosexuales. En países como Holanda, donde nuestra
comunidad puede casarse, la heterosexualidad está firmemente
establecida y sigue prosperando. En un momento en que el mundo se ve
amenazado por la sobrepoblación, la mayoría de nosotros y nosotras, no
estamos añadiendo al crecimiento poblacional. Nosotros somos los que
servimos de apoyo para los que se reproducen. Como antropólogo, siento
192

que esto hace posible la sobrevivencia de la humanidad. Si todos nos


reproducimos nadie va a sobrevivir. No somos una amenaza a la niñez. La
orientación sexual no tiene que ver con la pedofilia. Las estadísticas son
claras. Las personas que buscan tener acceso sexual a niños son
principalmente hombres que están casados, y que en la mayoría de los
casos son padres. Estas personas buscan principalmente niños del sexo
opuesto, en este caso niñas.
Yo no sé de ninguna organización responsable y representativa de la
comunidad gay que apoye relaciones sexuales entre adultos y niños. Todo
lo contrario. Nuestras organizaciones comúnmente tenemos mayor cuidado
de salvaguardar la seguridad de niños, posiblemente por la acusación
errónea que reclutamos niños para la homosexualidad, lo cual es
totalmente falso. No somos enfermos mentales. Todas las organizaciones
que regulan los servicios de salud mental están unánimemente de acuerdo,
que la gente gay no tenemos de ni más ni menos incidentes de desórdenes
mentales que otras poblaciones. Lo que sí es cierto es que sufrimos las
consecuencias que están relacionadas con el prejuicio y el discrimen.
Somos criminales, sí, desafortunadamente, somos criminales. Nuestro
delito es disfrutar de nuestra sexualidad. Nuestro delito responde a la
tipificación de nuestra forma de amar, pero no somos una amenaza a
nadie. No tenemos víctimas. Ahora, en sus manos está el cambiar esto.
Quiero ser claro en lo que hoy reclamamos de ustedes como nuestros
legisladores. Nosotros y nosotras venimos hoy pidiendo igual protección de
la ley. Al ustedes juramentar a sus cargos, se comprometieron a seguir la
Constitución del país. Le recuerdo que esa Constitución es la Ley Orgánica
que guía nuestro ordenamiento legal. Uno de sus principios fundamentales
es que toda persona que vive en Puerto Rico, tiene el derecho inalienable a
ser tratado con equidad. Por lo tanto entendemos que la penalización de
nuestra forma de amar es esencialmente anticonstitucional.
Ustedes juramentaron que representarían el derecho a la intimidad
de la persona y le pondrían límites al gobierno al violentar la privacidad de
los ciudadanos, actuando en la privacidad de sus moradas cuando no
existen víctimas. Lo que yo y mis compañeros voluntariamente y en
consentimiento mutuo, sin prejuicio a otras personas, hacemos en nuestra
cama, no les compete a ustedes. Y esto lo garantiza la misma Constitución,
que le permite a cada uno de ustedes, manifestar su sexualidad como así
lo deseen. Nosotros y nosotras exigimos de ustedes que cumplan lo que
ustedes voluntariamente juramentaron, que nos extiendan igual protección
de las leyes y que respeten nuestra intimidad. Ustedes juraron defender
una Constitución que separa a la iglesia del Estado. Si ven las razones que
criminalizan nuestra vida como gente gay, notarán que estas se basan en
una interpretación tradicional de texto bíblico. Nuestra civilización tiene
raíces que sean de lo hebreo cristiano. Estas bases religiosas sirven como
punto de partida al legislar. Pero esto no lo hacemos acríticamente, por lo
tanto, no permitimos la esclavitud, aunque ésa sea tolerada por algunos
escritores de la Biblia. Prohibimos la pena capital, aunque la Biblia la
193

favorece. Además, la sabiduría de los que redactaron la Constitución, es


que en una sociedad heterogénea, se dan una variedad de interpretaciones
del texto bíblico. El gobierno debe permanecer neutral ante estas
interpretaciones. Un pastor pentecostal puede decir desde su púlpito lo que
quiera sobre la homosexualidad. Yo puedo discrepar, pero tengo que
sostener que nuestra Constitución le da y le debe dar total libertad para
decir lo que su conciencia le dicte. Pero la legislatura no es un púlpito.
Nuestro ordenamiento civil tendrá que hacerse en base a otros criterios.
Ustedes como nuestros legisladores y legisladoras, juramentaron proteger
las minorías del prejuicio de las mayorías. Por eso tenemos una
Constitución y esa Constitución protege las minorías raciales, étnicas,
religiosas y políticas, entre otras, de los prejuicios de las mayorías. En otro
momento de la historia, otras personas que sentían que el Estado actuaba
en prejuicio de sus libertades, acudieron a legisladores como ustedes,
reclamando justicia, y se abolió la esclavitud, se frenó la persecución
religiosa, se les tendió a las mujeres las mismas prerrogativas que
disfrutaba el hombre. Hoy les toca a ustedes hacer lo mismo con las
minorías sexuales. Este es nuestro reclamo. No dejen que el prejuicio dicte
lo que ustedes legislan. Sean ustedes parte de esa historia noble. Dejen
que futuras generaciones le recuerden como aquéllos que hicieron lo más
noble que puede hacer un legislador o una legisladora, el hacer justicia. Yo
espero que ustedes que hagan algo difícil. Ustedes han sido amenazados
por los sectores más tradicionales de nuestra sociedad. Les dirán que su
partido político sufrirá las consecuencias de legislar en equidad y justicia.
Yo apelo a lo mejor que hay en ustedes. Yo verbalizo el reclamo de sus
hijos e hijas, hermanos y hermanas. De aquéllos y aquéllas que hoy no
pueden acudir aquí, porque sus puestos peligran si dicen lo que yo hoy les
he dicho. Yo les pido no sólo por aquéllos que hoy viven. Yo les pido por los
que todavía no han nacido, y que por la gracia de Dios, amarán a una
persona de su propio sexo. Hagan justicia. Revoquen el Artículo 103.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muchas gracias a ambos.
Pastor, usted hace un planteamiento que tradicionalmente se hace
ante los cuerpos legislativos, y es en el sentido de que no debemos tomar
en consideración el discurso del púlpito. De hecho, ayer durante todo el día
los deponentes eran mayormente representantes del púlpito. Y ellos
plantean que el Libro Divino prohibe la relación del mismo sexo. Hubo
quien planteó dentro del mismo grupo lo contrario, en el sentido de que
una cosa es la lectura fundamental o literal de la Biblia y sus escrituras, y la
otra era la interpretación de acuerdo a las realidades sociales, lingüísticas,
etcétera, de la Biblia. Por más que nosotros queramos separar del discurso
del púlpito, nos lo traen y está presente y tenemos que bregar con él,
como parte del mismo proceso legislativo. Cuál es su explicación y
agradeciendo yo de que usted es pastor, que nos puede hablar con cierto
conocimiento de causa. No porque usted estuviera cuando se hizo el libro.
SR.NAVARRO HERNANDEZ: Pero lo conozco muy bien.
194

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pero lo conoce. Esas dos


teorías, o sea, que y el problema no es que uno quiera o no tomarlo en
consideración, es que las legislaturas se componen de muchos miembros,
no es de una sola Comisión ni del Presidente de una Comisión. Y es un
elemento que uno tiene que discutir inevitablemente porque en su
momento todo el mundo lo va a discutir, y hay que tener las
contestaciones.
SR.NAVARRO HERNANDEZ: Me alegro mucho que me haga la
pregunta y voy a hablar, pues, como pastor. Si nosotros estuviéramos hoy
discutiendo la legalidad del divorcio, yo podría venir aquí y citarles a
ustedes la Biblia y decir que no solamente que la Biblia lo prohibe, que
Jesús hace claro. Pero ustedes como legisladores han escogido separar eso
y decir que esto se puede entender de muchas formas y que no es el lugar
de ustedes tomar una posición bíblica. Si estuviéramos discutiendo hoy la
pena capital, yo podría citarle a usted yo no sé cuántos textos de la Biblia,
que no solamente y de hecho, algunos que hacen referencia a los hombres
que se van a la cama con otros hombres. Y ustedes en la sabiduría han
decidido que nuestra Constitución no refleja el texto bíblico, sino que se
aleja del texto bíblico y dice que la pena capital es repugnante y horrible, y
nosotros como sociedad civilizada no vamos a sostenerla, aun a pesar de
nuestra relación con Estados Unidos, donde se asesina por el Estado, gente
continuamente. Si nosotros estuviéramos discutiendo en este foro la
legalidad de el vender y comprar seres humanos en esclavitud, yo le podría
presentar a usted una serie de textos bíblicos, aun una carta del tocayo
mío, Pablo, que toma una posición neutra o hasta apoyando la esclavitud.
Usted no podría sostener eso. Por qué entonces hacemos distinto algo con
el texto bíblico en relación a la homosexualidad. Yo creo que nosotros no
le... de hecho, y estoy en muy buena compañía. La ética cristiana no es
bíblica. La ética cristiana se aleja y tiene sus bases en la Biblia, pero aun
dentro de lo que nosotros consideramos la ética cristiana, en cosas como el
ambiente, donde en el Salmo 8, nos dice que los hombres estamos en la
cima de la creación, y nosotros hemos visto eso a la luz de lo que ha
pasado con una interpretación bien rígida de eso. Y nos hemos alejado de
ese texto. Así que aun entre los cristianos, nosotros nos hemos alejado de
la Biblia, por una razón bien importante. La razón importante es la
siguiente: La Biblia no habla con una voz, la Biblia habla con múltiples
voces. Y es el diálogo entre aquella gente que hacen la Biblia, lo que hace
este texto tan extraordinario. Si por un lado hay lugares en la Biblia que
condenan las relaciones carnales entre hombres y hombres. El de las
mujeres no sabemos claramente lo que dice en primera de Romanos.
Creemos mucho de nosotros que Pablo está haciendo referencia específica
a cultos religiosos donde se practican y gentes heterosexuales entran en
relaciones homosexuales como parte de sus prácticas religiosas. Pero aun
cuando el texto bíblico, tuviera una posición en contra de las relaciones,
está hablando de un aspecto de lo que yo soy como homosexual. Miren,
cuando yo sostengo relaciones sexuales con mi compañero, eso es una
195

parte de mi vida, pero lo que define esas relaciones es una cosa que es
sumamente cristiana, es mi capacidad para amarlo. Yo soy homosexual no
porque tengo sexo con un hombre. Yo soy homosexual porque yo amo a un
hombre. Y yo estoy en la mejor compañía, cuando yo digo que el amor es
de Dios, y que la forma en que yo voy amar, es la forma que Dios dicta en
mi corazón que yo debo amar. Lo que yo hago como consecuencia de ese
amor, no solamente es parte de mi sexualidad, es parte de todo mi ser. Por
eso yo hablo de una orientación sexual. Ustedes como legisladores no
tienen la capacidad para legislar sobre eso. Ustedes podrán decir que yo
tengo que entrar en una relación de consentimiento, y yo creo que ustedes
deben de decir eso. Ustedes tienen que decir que toda víctima, toda
persona que es sometida a una relación no deseada es víctima y como
sociedad ustedes tienen que garantizar el derecho las personas a no ser
victimizadas. ¿Pero cómo yo voy a amar? Eso es entre yo y Dios.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, una de las
interpretaciones que se hace del fundamentalismo es la interpretación
selectiva para justificar unas posiciones. Y se le olvidó el diente por diente,
el ojo por ojo, ojo por ojo y diente por diente.
SR.NAVARRO HERNANDEZ: No y que es interesante porque a lo mejor
de las mismas personas que se han sentado aquí, si usted les pregunta
sobre aspectos de su vida que son públicas, te das cuenta que a veces se
les olvida los textos que más claro están, por ejemplo, sobre el divorcio. Así
que ellos selectivamente son fundamentalistas. Y su fundamentalismo
responde muchas veces a sus prejuicios. Mire, con la Biblia, yo puedo en un
sentido, si yo saco versos de aquí y de allá, sin olvidarme del espíritu que
guía el viejo testamento que es el de la justicia, y el nuevo testamento que
es el amor, yo puedo justificar lo que a mí me de la gana, pero yo creo que
hay entre los cristianos, unos principios que nos guían, y es el principio,
sobre todo, que amarás a tu Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como
a ti mismo, y si yo me guío por esto, yo no tengo ningún problema con la
forma en que yo voy a amar. Y yo no creo que ustedes tengan problemas
en que van a legislar.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Obviamente, la agenda del
Código es mucho más amplia que meramente el Artículo en particular. Y
como tienen que haber escuchado mientras estaban sentados aquí, hemos
hablado de un catálogo de delitos, tipificados como delito en este
momento. Que hay un clamor porque también sean atendidos y sean
eliminados del Código. ¿Algunos de ustedes quisiera comentar? Cecilia.
SRA. LA LUZ: No tengo comentarios sobre los otros Artículos.
Solamente me enfoqué en el 103.
SR.NAVARRO HERNANDEZ: Yo sí tengo un comentario.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Adelante.
SR.NAVARRO HERNANDEZ: Otra vez voy a responder como pastor. A
mi entender, cuando a mí se me pregunta en mi trabajo pastoral, ¿en qué
yo baso mis relaciones con otras personas? Pues yo tengo que decir que
hay dos principios centrales. Yo tengo que decir que nuestra ética cristiana
196

parte de la justicia. Así que yo no quiero para otras personas lo que yo no


quiero para mí, y lo que yo quiero para mí yo lo quiero para los demás, sea
lo que sea. La otra cosa es la capacidad de las personas para escoger. Si
una persona, por su edad, por su estado mental, por su situación
sicológica, no puede escoger, eso no se puede permitir. Por lo tanto
cualquier situación en que se envuelva un niño, sin su capacidad, o una
niña en su capacidad de escoger, si el niño no puede escoger, el niño no
puede... o sea, pero el niño puede ser victimizado y ustedes como
legisladores tienen que proteger eso.
Si una mujer en el vínculo matrimonial es víctima, aun dentro de este
vínculo matrimonial, ustedes como legisladores tienen que proteger esa
mujer. Ahora, en aquellas cosas donde verdaderamente la persona tiene la
capacidad para escoger, en aquellas cosas donde no hay una víctima, en
aquellas cosas donde se da en la intimidad de la morada en un sitio
privado, la persona tiene que tener el derecho de escoger, y yo creo que
esto lo garantiza nuestra Constitución
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Si tiene algún otro
planteamiento.
Pues muchas gracias jóvenes, han sido muy explicativo.
SR.NAVARRO HERNANDEZ: Gracias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sin embargo, quiero recordarles
que estamos empezando y que va a haber un momento donde vamos a
necesitar mayor contacto con ustedes, espero que estén en disposición de
ayudarnos.
Muchas gracias.
Que el récord refleje que la asesora y el pastor se están abrazando.
El próximo deponente, Cristina Hayward.
Receso de 5 minutos en lo que se saca la fotocopia. Receso de 5
minutos.

RECESO
Se reanuda las vistas. Doña Cristina Hayward por favor, adelante.
¿Dónde está la ponencia? Puede tomar asiento. Se nos ha entregado
copia.
Pues adelante. Dé su nombre para récord y puede proceder.
SRA. HAYWARD: Mi nombre es Cristina Hayward y si es posible le voy
a hacer una petición. Y como ya miembros de la comunidad gay lésbica,
sentados aquí que han "depuesto", si es posible me gustaría sentarme aquí
con ustedes a ‘calzón quitao’ y como ya ellos terminaron, que dejen el
cuarto. ¿Se puede?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): No porque la ley no...
SRA. HAYWARD: No se puede.
Adelante.
SRA. HAYWARD: Pero para que esté para récord.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Que el récord así reflejé.
197

SRA. HAYWARD: Honorable Eudaldo Báez Galib, Presidente de la


Comisión de lo Jurídico del Senado.
Honorable Senador y miembros de esta Comisión. Mi nombre es
Cristina Hayward y comparezco ante ustedes en nombre y como fundadora
de la organización “Stormwar Survivors”, de la primera noche del 27 de
junio del 1969. Así también como la organizadora y única fundadora de la
organización actualmente conocida y como “Orgullo Gay”.
Agradecemos la oportunidad que nos ofrece tan distinguida Comisión
del Cuerpo Legislativo y a los pioneros defensores de los derechos
humanos de la comunidad gay y lésbica, de expresar, perdonen, de
exponer nuestros comentarios durante esta vista pública. Durante nuestra
ponencia presente la posición de esta servidora, fundadora de estas
organizaciones que también sus trabajos en la defensa de estos seres
humanos que deciden adoptar preferencias sexuales y diferentes a la que
tradicionalmente y culturalmente se perciben como correctas en Puerto
Rico.
La Comisión de lo Jurídico propone la revisión del actual Código Penal
de Puerto Rico a través de R. de la C. 203, lo que actualmente nos atañe
debido al impacto que tiene la tipificación y como delito el sostener
relaciones sexuales entre personas del mismo género y es catalogado
como sodomía.
Para nuestra comunidad gay y lésbica y que no se olvide,
transgénero, como fundadora, profesionales en todas las ramas del querer
puertorriqueño, entre estos, legisladores, amigos de usted, señor Báez
Galib, médicos, y como detrás de mí, abogados, maestros, por mencionar
algunos de tantos. Estamos conscientes y conocemos sobre la importancia
de proteger a nuestra juventud de prácticas de personas inescrupulosas
que pueden afectar su sano desarrollo individual. Para nuestra comunidad
es bochornoso seriamente, leer y escuchar a través de los medios de
comunicación sobre las instituciones recientes que trascienden al plano
internacional de casos de Pedofilia. Estos casos, ampliamente señalados,
los conocemos muy bien y los hemos vivido en carne propia. Esto es como
Hollywood, en que la verdad detrás de mí es una fantasía y la fantasía es
una verdad. Repudiamos estos actos, así como también a todos aquéllos
que tienen como práctica en mi comunidad, el cometer los mismos. A
puerta cerrada conocemos a personalidades de nuestra comunidad,
miembros prominentes de nuestra política que han cometido delitos como
éstos, que en el día de hoy ninguno está aquí.
Conocemos de casos de incesto que han sido reseñados por la prensa
de nuestro país. Lo que conocemos es una minoría de muchos otros que
son callados por vergüenza. Así también en Puerto Rico, los casos de
pedofilia y sodomía se esconden a través de la hipocresía legislativa y
social, de puestos importantes y algunos son cometidos por aquéllos que
aquí se encarnan de dirigir los destinos de las leyes de nuestro país, Puerto
Rico. En quién se puede confiar, si muy bien podemos observar que el
sinónimo de nuestra casa de estas leyes no es otra cosa que una plaza de
198

mercadeo de derechos de leyes. No es otra cosa que una plaza de e


mercadeo de derechos judiciales legislativos.
Los aquí presente, y de eso yo puedo testificar, son intercambios de
votos por el dinero del barril de tocino. Expongo a su consideración la
diferencia entre libre albedrío, el cual no nos fue otorgado desde el
comienzo de la creación, a coaccionar a otros u obligar a nuestros
semejantes a cometer delitos impúdicos o actos sexuales en público. Al
hablar lugares públicos, me refiero especialmente, playas y teatros, calles y
barras, entre otros. Es nuestro libre albedrío el que nos permite tomar
control y decidir voluntariamente el compartir el acto sexual. En esta
decisión no existe coacción alguna, sino simplemente una decisión entre
adultos razonables. Todos tenemos derechos en esta democracia a la
intimidad, por tanto este derecho debe ser respetado, para aquéllos que
como nuestros y parte de la sociedad puertorriqueña. La sociedad
puertorriqueña no practicante lo que actualmente se espera de ello. No
podemos obviar que en una democracia, es el derecho de todos el expresar
su posición en un ambiente de respeto a los demás. No olvido que la
libertad de un individuo comienza donde termina la de nuestro... aquí
envuelto lo de la comunidad gay, semejantes.
No son correctos los planteamientos realizados por sectores de
nuestra sociedad, que creen que la defensa de los derechos de estos
individuos "identify" como homosexuales y lesbianas es el que nuestra
sociedad pierde sus valores. No estamos promoviendo Sodoma y Gomorra
en las esquinas de nuestro país ni en la ciudad o ciudades de Puerto Rico.
Propongo un plazo justo hasta el próximo período eleccionario para que
sean corregidas y aclaradas las imputaciones negativas hechas a nuestra
comunidad por aquéllos que se esconden con los valores y posiciones
legislativas de Senadores y Senadoras, aquellos Senadores o Senadoras
homosexuales o lesbianas. Muchos de ellos culturalmente se mantienen
dentro del closet, pero todos sabemos quienes son, por tanto se pondrá el
"cascabel al gato" y se identificará cada cual tal como es.
Estoy a su disposición de esta Comisión para presentar a ustedes la
evidencia de estas imputaciones que hoy expreso. La verdad prevalecerá
siempre ante todos y es nuestro fin de proteger aquéllos que así merecen
ser protegidos. Por sus datos se reconocerán... "you understand."
Añado a su consideración con este documentos, referencias de
gestiones realizadas en el ámbito nacional, para que sean válidos y
respetados los derechos de la comunidad gay y lésbica. Acción liderada por
esta servidora este programa de la Casa Blanca, filmado por el ex
Presidente William B. Clinton, que reconoció nuestro derecho y las
gestiones de ... así como la contribución hecha a la sociedad a través del
gay, el lesbian right ... Ahora,el añadimiento viene siendo lo que escribió el
Presidente de los Estados Unidos: “commanding the resignation of
guarding a law from Boston by stormwars survivors of the first night in
U.S.”
199

Esto fue llevado por Roiders, AP, y toda la comunidad de prensa de


los Estados Unidos y yo vengo haciendo este planteamiento desde enero.
El segundo lanzamiento de esta misma página, pudiera ser el 12 de abril.
Después de eso...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Noto que hay un artículo, noto
también que hay un comunicado de prensa y radio, que se titula, "Condena
Cristina actitud hipócrita al Cardenal Aponte Martínez.
SRA. HAYWARD: Correctamente.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Noto también una comunicación
suya, perdón, del doctor Thomas Robert Steven a usted. Otro comunicado
de prensa, hay una página fotocopia de aparentemente una actividad de
un retrato. Está usted y está el alcalde Guglianni.
SRA. HAYWARD: Gugliani
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Hay una carta de Gugliani,
como alcalde, a unos amigos, "dear friends”. Hay una carta de Casa Blanca
del ex Presidente Clinton, titulada, Gay and Lesbian Pride, Month 2000. Veo
también lo que aparenta ser una portada de Pride Guide Stormwar.The
official events Guide to Lesbian on Guide Pride ,Month 2000. con una
página interna.
SRA. HAYWARD: La página interna es donde nosotros estamos
“leading” la Parada Gay Homosexual y Lésbica y Transgénero en Nueva
York con el carro de Stormwar.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En el 1969.
SRA. HAYWARD: Correcto.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y una última página que se
titula "Evitando enfrentarse a situaciones que requieren valor para encarar,
nos comenta Cristina...
SRA. HAYWARD: Usted, señor Cardenal, más que nadie debe
guardarse comentarios contra quien a pesar de que tenemos él y yo
opiniones distintas, le reconozco la valentía de hombría que tuvo para el
predicador Raschkee de venir a presentar sus puntos de vistas referentes a
esta medida. Usted, Aponte, no tuvo... por no llamarlo cualquier cosita...
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Tenemos copia, así que no se
preocupe. Cómo no.
Doña Cristina, gracias muchas por su ponencia. En el futuro si fuera
necesario nos vamos a comunicar con usted para cualquier.
SRA. HAYWARD: ¿Entonces usted no va a hacer ninguna pregunta,
señor?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Su ponencia ha sido lo
suficientemente amplia, sin embargo, sí me gustaría que usted dejara para
récord por lo menos una, y es esta estructura que usted llama “Estongo”.
SRA. HAYWARD: La estructura “Estongo” es nada más que una pelea
que ocurrió en el 1969, donde yo participé en una pelea, le brincamos
encima a unos policías, y yo era la persona que con el dinero de la mafia,
pagaba a los policías y la gente que venían para los códigos, los bomberos
200

se le pagaba para que dejaran el sitio quieto. Yo hacía eso con cinco
diferentes barras.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Dónde era eso?
SRA. HAYWARD: En Nueva York.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En el 69, pero ya yo había
estado desde el 65 haciendo eso.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Muy bien.
SRA. HAYWARD: Senador, usted hizo unas preguntas a los que
anteriormente sobre unos derechos, sobre qué fue unos códigos y también
la prostitución, para ver si ustedes lo encarnaban en esto. ¿Usted no me va
a hacer esas preguntas?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Es que usted no ha tocado esos
temas en específico. En su ponencia usted más bien lo que ha explicado
son unos conceptos generales.
SRA. HAYWARD: Pero entonces usted puede hacer la pregunta.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues, se la hago, se la hago.
SRA. HAYWARD: No se me ponga colorao, que todavía no hemos ido
al grano. Por favor, Senador, lo conozco de atrás, off the record.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): ¿Cuál es la impresión suya?
Usted ha estado escuchando mayormente algunos de los...
SRA. HAYWARD: No, que yo necesito que usted haga la pregunta.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Bueno, pues le voy a hacer dos
preguntas.
SRA. HAYWARD: ¿Dos nada más? Caramba, podemos seguir por
mucho, porque yo sé que usted aguanta mucho.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Son las cuatro y media,
recuerde que el personal está aquí desde las nueve.
SRA. HAYWARD: Mucho aguantaron ellos en el día de hoy con el beso
y el abrazo, ¿verdad, papi?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Mi pregunta es la siguiente,
¿cree usted que deben legalizarse las drogas?
SRA. HAYWARD: Bueno, fíjese, si se va a legalizar la droga antes de
venir un plebiscito para que Puerto Rico “becomes state or independent” o
lo que sea, si se va a venir antes de las elecciones, entonces yo tendría que
decir que no y mis razones por las cuales, porque tengo una plaga en mi
comunidad con eso mismo y lo he tenido por años y por años he tenido
personas que en el día de hoy, son reconocidas que vivieron conmigo y la
droga es dañina. No quiero como persona responsable de mis acciones que
eso se siga dando en mi comunidad, pero yo no soy quien para hacer o
decir, tú no puedes hacer eso. Soy quien y me reconozco suficiente, para
decir, tú lo hiciste, patatín, patatán. El problema es que no quiero que se
dé antes de una elección, porque antes de las elecciones quién es
homosexual o lesbiana o "cachapera" o lo que se llame que se vaya a
lanzar para un puesto judicial, yo personalmente, públicamente, he de
hacerlo saber a todos y eso a mí es mi importante. Porque si mi comunidad
va a venir aquí, a la legislatura, que sepan que sus preferencias sexuales
201

en nada tiene que ver con su trabajo. Y quiero que las primeras personas,
no aquéllos que hoy en día están en el closet y se dicen que son y sabemos
que son. No voy a dar nombres. No quiero, francamente no quiero joder a
nadie en este momento, pero aquéllos que vengan, le hago el pedido a las
señoritas que están aquí, al joven que está acá, que por favor, se
encarguen de decirle a la comunidad, no solamente lo que yo he dicho,
pero que lo voy a hacer público. Aquel o aquélla que de nuestra comunidad
que está usando droga o promoviendo lo mismo, o el sexo públicamente,
de cualquier forma. No estoy alarmando a una comunidad, y quiero lo más
sano para mi comunidad. Es que se esté claro que estuve hablando con las
abogadas. ¿La otra pregunta era?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): En cuanto a la abolición del
delito de sodomía.
SRA. HAYWARD: A la abolición del delito de sodomía, no creo que
Senador ni usted ni alguno de los homosexuales o lesbianas que están aquí
en la legislatura me pueden decir a mí, cómo, cuándo y dónde yo puedo
usar mi ano con cualquier hombre o cualquier lesbiana con su amante. Ahí
ninguna de ustedes tiene el derecho de entrar en mi casa, en mi puerta ni
en mi cama. Ahora sí, sí es posible que ustedes hagan una medida y que lo
consulten con los abogados que están aquí, de mi comunidad, Ana Conde,
Ivonne Alvarez. "Don't spread your legs, say your name".
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Le conocemos. Ya él estuvo y
testificó.
SRA. HAYWARD: Sí, ése es el rubio que el otro quiso. Pero no, no, lo
que quiero es señalar que es importante que una medida se haga, que
nadie pueda entrar en tu casa con un papel para decir, tú hiciste sodomía,
vas pa’ la cárcel. Pero que sí te den un papel sí fuera de tu casa en
cualquier sitio público usted, o usted, Senador o los jovencitos que están
detrás de usted, vayan a algún sitio y sostengan relaciones sexuales en el
carro, como lo acostumbrado en muchas sociedades. En eso sí, pero en mi
casa, no, en mi casa mando yo. Y en la casa de cualquier homosexual o
lesbiana o transgénero mandan ellos por sus pantaletas o por sus calzones.
Joven, ha sido un placer. Gracias un millón.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me supongo, porque vi que la
prensa llegó, que ellos quieran entrevistarla.
SRA. HARWORTH: Ay, yo dudo que a mí me quieran entrevistar.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Ellos están allí, si quiere puede.
SRA. HARWORTH: No, no, deja que se vayan.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Son las cinco menos veinte
(4:40p.m.). La Comisión de lo Jurídico termina su función en el día hoy.
202

Vista Publica De La Comisión De Lo Jurídico


4 de mayo de 2002

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): La Comisión de lo Jurídico del


Senado inicia su vista señalada para hoy donde vamos a atender parte de
la serie de vistas relacionadas con la reforma, revisión del Código Penal.
Son las diez en punto (10:00 a.m.) de la mañana.
Tenemos ante nosotros al señor Superintendente de la Policía. Es el
único testigo que tenemos hoy. Así que vamos a comenzar, sin embargo
para explicarle al señor Superintendente en términos generales, nosotros
estamos haciendo una revisión y tenemos ante la mira todo. Nada está
tabú o fuera de observación.
Ya hemos celebrado varias vistas. Todas han sido muy efectivas. Ya
la doctora Neváres, que es la directora del proyecto, ha realizado
colateralmente una serie de estudios relacionados con las penas,
relacionado con la estructura del Código y relacionado con la comparación
de nuestro Código con otros esquemas legales. De hecho, le queremos
invitar el próximo 17 de este mes a las dos de la tarde (2:00 p.m.),
habremos de tener aquí a la varonesa Stern. Ella es uno de los peritos
mundiales en términos de las penas, desviación, etcétera, y vamos a
contar con el testimonio de ella. Estamos invitando a todas las personas
que tienen algo que ver con la justicia criminal. Le íbamos a hacer llegar la
invitación, pero ya lo sabe. Escuchar esa persona va a ser bien importante
para nosotros.
LCDO. PEREIRA: Sí, yo sé quien es.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Bien. Creo que ella pertenece a
una fundación, a Eisenhower Foundation.
203

Dicho eso, señor superintendente, lo que usted quiera aportar. Esta


no es la primera vez. O sea, esto va a ser un camino largo que queremos
que usted nos acompañe a través de todo el camino. Vamos a estar en un
diálogo constante hoy para el superintendente es el primer día, pero no es
el último.
Adelante, sobre el tema.
LCDO. PEREIRA: Gracias.
Bueno, primero quisiera darles los buenos días a los miembros de la
Comisión. Entiendo que están haciendo un trabajo crítico e importante y
bien hecho. La necesidad de mis deberes me impidió preparar una
ponencia por escrito, pero con el permiso de la Comisión, pues en un futuro
no muy lejano, la estuviera sometiendo. Quisiera yo empezar mis
declaraciones aquí sencillamente invitando quizás a un pensamiento.
Entiendo yo que esta búsqueda para las mejoras de un Código Penal,
necesariamente envuelven la búsqueda de un punto hasta el cual
necesitamos pensar antes de castigar o criminalizar cualquier conducta,
dado el caso que a mi juicio en una sociedad democrática, se aceptaría
solamente aquella criminalización de conducta que tenga una base
racional. Dicho de otra forma, tenemos que buscar, dónde yace
verdaderamente el rechazo de una conducta, y después de ese punto se
puede criminalizar. Pero hasta ese punto donde la sociedad en realidad no
rechaza el comportamiento, entonces es vano criminalizarlo. En este
empeño, estimo yo que el nuevo Código Penal tiene que cumplir con las
siguientes metas: Primero, tiene que tener una ausencia de contradicción
interna. No puede dentro de sus secciones o tipificar una conducta como un
delito grave y una conducta patentemente similar como un delito menos
grave o tipificarla de alguna forma, que todavía no llega a ese punto de
rechazo del cual hablaba. Segundo, tiene que requerir del ciudadano
solamente lo posible. Y no puede por su tipificación requerir lo imposible. Y
tercero, tiene que guardar una congruencia y debe esperarse de él, que
guarde una congruencia entre lo escrito y las acciones oficiales del
gobierno, porque esta falta o incongruencia entre las acciones y lo escrito,
pues llevan entonces a un desprecio público de lo que contrario a eso debe
tenerse en honra.
Dicho eso, quisiera en la mañana de hoy, aparte de contestar
cualquier pregunta que tenga los miembros de la Comisión, hablar
específicamente de la problemática de la sentencia. En Puerto Rico es
como se comparan con lo vasto de mi experiencia, que es la estructura del
juicio criminal en la esfera federal.
Esencialmente como una breve historia, en el 1984 el Congreso
preocupado por la distinción o las diferencias entre la sentencia de los
distritos, por lo que era la misma ofensa, preocupados por el impacto
racial, preocupados por el impacto económico, preocupados porque
algunos jueces que en la medida de reconocimiento del Congreso eran
demasiados liberales. Estaban tratando lo que entendía el Congreso era
una falta grave, de una manera injustificadamente leve.
204

Con esto en mente, el Congreso designa lo que es la Comisión de las


Pautas Uniformes de Sentencia, en inglés sería, United States Sentencing
Guidelines. Y en tres años, esta Comisión publica las pautas de sentencia
del gobierno federal en las cortes federales. Estas pautas se crearon de
esta forma. Si uno se imagina una gráfica, en un eje teniendo lo que es la
historia criminal, y en otro teniendo lo que es el nivel de la ofensa, el punto
de intersección que resulta, resulta en la sentencia que tiene que imponer
la corte, dada ciertas características.
Se escogen las ofensas y se dividen en grupos. Las ofensas de
drogas, las ofensas de violencia, las ofensas de fraude, las ofensas que
afectan el comercio interestatal. Y dentro de esa agrupación, se le asignan
a cada ofensa características específicas. Estas son como siguen. Primero
es el daño o consecuencia de la conducta delictiva a la víctima, si es que
éste es el tipo de ofensa que típicamente tiene una víctima. La segunda es
la actuación específica dentro de la conducta criminal. Uno puede como
ofensor criminal, ser apenas malo y dentro de ese bloque ser bien malo,
qué se desglosa, qué se puede apercibir de la conducta específica de esa
persona. Tercero, si hubo o no hubo con las acciones, luego del arresto,
alguna obstrucción a la justicia o algún esfuerzo a impedir que el proceso
jurídico continúe su camino normal. Cuarto, si al momento de convicción se
considera más de una ofensa o si uno es convicto de más de una ofensa. Y
quinto, la conducta luego del arresto, sí de esa conducta se puede
entender que el ofensor ha aceptado su responsabilidad, principalmente
esto se hace con una aceptación de culpabilidad y mientras más pronto el
ofensor acepte su culpabilidad, más puntos se asignan. Eso es un valor
positivo para él, porque estos puntos resultan en disminuir, se restan de lo
que es la ofensa inicial. Esto nos lleva a un nivel que se llama el nivel final
del cómputo, en inglés el “final ofense level”.
Este valor numérico entonces se aplica en la gráfica que había
descrito de la historial criminal, y esto resulta en un nivel de sentencia.
Aunque se critica como algo que parece un recetario o un libro de recetas
de comida, en realidad esto tiene un efecto excelente en términos del
control del crimen, porque elimina la posibilidad de arreglos colaterales
compactados entre amigos, de fiscales, abogados, de abogados y jueces o
de jueces y fiscales y abogados. Sencillamente si a usted sale convicto de
equis ofensa, y éstas son sus características personales, éste es su castigo.
Eso no admite mayor discreción. El cuerpo, un cuerpo como la Asamblea
Legislativa o el pueblo de Puerto Rico, sabe de antemano cuál debe ser la
ofensa, sabe cuál es la ofensa, y sabe cuál debe ser el castigo una vez que
la acusación se admita. Una vez que una persona diga, yo hice “equis”,
“ye”, “zeta” cosa, pues todos nosotros entendemos cuál debe ser el
castigo. Y de no ser ese, pues entonces tenemos el derecho a reclamar por
qué es que ese ofensor en particular se trató de una forma distinta a lo que
es la inmensa cantidad de ofensores.
En el sistema federal, el tratamiento de la bonificación es
completamente distinto al nuestro y efectivo. Es bien simple. Al ofensor
205

federal convicto se le entrega en el momento que llega a su prisión


designada su día de salida. Este día es 85 por ciento de los días a los cuales
se le sentenció. El crédito es 15 por ciento. Y entonces el prisionero pierde,
nunca aumenta. Pierde días por conducta ofensiva. Si es obviamente, si
son 1,000 días, al 850 días ese ofensor saldría de la prisión. De
comportarse contrario a las reglas de la institución, se le quitan dos, tres,
diez, doce días, y se suman al día de partida, queriendo decir que depende
de la ofensa se te pueden quitar todos los días, y entonces ese ofensor
cumpliría toda su sentencia. No hay ninguna otra bonificación.
En los casos menores de drogas, donde el juez se convence que la
actuación del ofensor resulta de una adicción a algún narcótico prohibido,
entonces ese ofensor se le puede dar un año de bonificación si pasa 6
meses de rehabilitación. O sea, que si va a la escuela de rehabilitación
dentro de la prisión, entonces se le da un año de bonificación a este tipo de
ofensor. Es necesario decir que este ofensor, es aquel ofensor al cual no se
le sentencia inicialmente a más de 60 meses. O sea, que en el esquema
federal de narcóticos, 60 meses es bastante menor. Es una sentencia que
admite, 60 meses o menos tiene que ser un kilo o menos de cocaína, por
ejemplo, y en el esquema federal, como las investigaciones son tan largas,
la suma total es apenas un kilo de cocaína, ese señor o señora sería un
jugador menor.
Aparte de eso, no hay bonificación que se admita a la sentencia
promulgada por la corte. Para mí eso es crítico, porque yo tengo que decir
el sistema de bonificación en Puerto Rico, es tal que en la inmensa mayoría
de los casos, los convictos con experiencia saben rehacer su sentencia
mejor que los abogados. Ellos conocen todas las reglas de bonificación y
cómo pueden bonificar su sentencia y le dicen al abogado consígueme un
cuadre de 10 años, que yo hago 14 meses.
Y nosotros tenemos que entiendo yo, como sociedad, decirnos la
verdad en las cosas que nos unen, tanto como en las cosas que nos
separan. Y si nos decimos la verdad, pues entonces todo el mundo tiene
que saber, que aunque se sentencie a una persona a 99 años, en realidad
es una sentencia de 8 o 7 años. Y el público, pues percibe, tiene esa noción
de que algo está pasando que ellos no entienden, y eso sucede
principalmente, cuando después de escuchar una sentencia de 15 o 20
años, en un caso en el cual ellos se consideran víctima, a los 18 meses
encuentran con el ofensor en Plaza las Américas. Y tienen que preocuparse,
o sea, cómo es que este señor está aquí ya, y aunque eso es anecdotal, la
realidad es que sucede. Así que en la preocupación de esta Comisión, yo
exhortaría a que se preocuparan por la resolución de esa problemática. La
estructura pos sentencia, subsiguiente a la sentencia, es un problema,
entiendo yo, para la comunidad, porque la supervisión sufre, existen
demasiado para mí muchos programas de bonificación.
No hay, yo me atrevería a decir sin manera de ofensa a los
honorables senadores, que pocos senadores verdaderamente pueden
discutir el sistema de bonificación en Puerto Rico. Yo admito que yo no soy
206

una de esas personas. Yo tendría que conseguir a otra persona que pueda
discutir completamente cuál es el sistema de bonificación y el sistema de
supervisión que es subsiguiente a cumplir en Puerto Rico.
La estructura federal de sentencia evita eso, porque, como dije, le da
al confinado la fecha, incluyendo toda la bonificación posible que es 15 por
ciento y le dice el primer día, tú vas a salir este día, o después si te portas
mal. Esa estructura es para mí más convincente, más necesaria, es más
fácil estudiarla en sentidos de equidad. Y se requiere que se distingan
casos de esta forma. Y esto también es para mí una característica
importante y digna de consideración. El juez o la autoridad judicial, puede
desviarse de la sentencia que dicta la pauta. Lo puede hacer si existen una
serie de condiciones mitigantes, atenuantes, o si no mitigantes, que sean,
que incrementen la criminalidad envuelta en el acto. Y entonces puede la
autoridad judicial desviar minimizando la sentencia o maximizando la
sentencia. Es decir, la pauta de sentencia a esta guía que ha hablado, casi
siempre cae debajo del máximo que provee el estatuto. Pero si existen
circunstancias, que no se consideran dentro de la sentencia porque son
demasiado mitigantes o demasiado adversas, demasiado horribles, pues el
juez entonces puede llevar a la persona a cualquier sitio, inclusive el
máximo del estatuto, siempre que declare por qué lo está haciendo. Esta
desviación, pues responde a una realidad jurídica de que todos los casos no
son iguales. Y es necesario entender que la sentencia entre las pautas, no
trata todos los casos iguales porque hay una discreción de meses, nunca es
una sentencia de 40 meses, sino una sentencia de 35 a 45 meses.
Entonces pues el juez puede dentro de esa pauta, pues particularizar su
sentencia.
Si el juez decide o la juez, la autoridad judicial, decide que ellos
quieren exceder la pauta o cambiar la sentencia en términos de mitigante,
puede hacerlo, pero lo tiene que declarar. Y esta desviación es apelable por
ambas partes. Que si entonces hay una apelación, el gobierno entendiendo
que la sentencia es muy, muy leniente, que no es justa, en términos de lo
que se conoce del caso, pues el gobierno le puede presentar esa posición al
apelativo y pedirle al apelativo que imponga una sentencia dentro de las
pautas. El apelativo nunca hace eso, pero sí a modo de casi de un
mandamus, le regresa a la autorización o a la autoridad judicial, la
sentencia, diciéndole, imponga una sentencia dentro de las pautas. Y eso,
pues entonces el juez, obviamente, sin más remedio, pues acata esa orden.
La estructura federal, permite la consideración individual. Lo que sí
hace es que como tiene que la autoridad judicial articular las razones, crea
en ese requerimiento una base de estudio, unos datos que los jueces del
apelativo pueden estudiar el por qué este juez, contrario a la política
pública y a la voluntad del pueblo que ustedes representan, este juez
decide que ella o él no va a hacer eso, que va a hacer algo contrario a eso.
Esto para mí es un profiláctico bueno. Yo entiendo que eso es una calidad
que tiene que estudiarse.
En términos generales, eso discute la estructura de las pautas, hay
207

un nivel que es el nivel numérico, el valor numérico de 43 en adelante.


Cuando una persona se va a sentenciar, que por su participación en este
caso o en otro, dada su historia criminal, o dado su participación en un caso
de suficiente envergadura como que lo lleve a ese nivel, cuando el valor
numérico es 43, siempre, siempre, siempre, la sentencia es vida. La
sentencia de vida federal no permite, no tiene más consecuencia, excepto
que usted va a pasar su vida en una prisión. Usted no es elegible a bajo
palabra, no tiene ninguna posibilidad de eso, y sencillamente pues se va
encarcelado.
Si el valor numérico es menos de 14, pues no permite encarcelación.
Uno no puede, los jueces, la instrucción a los jueces, aunque sí se pueden
ordenar, 10,12, 8, 6 meses de cárcel. En este tipo de ofensa, cuando
llegamos a estos números, usted debe considerar ampliamente cumplir en
condiciones de restricción, pero no en condiciones carcelarias. Y los jueces
pues receptivos a esto en su inmensa mayoría, no condenan a una pena
que incluya la cárcel en estos casos.
Si tienen alguna pregunta u otro tópico que quieran cubrir.
SR. PRES. (HON. BAEZ GALIB): Podríamos tomar ese primero. Se ha
circunscrito mayormente a las penas.
LCDO. PEREIRA: Sí.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): El Secretario de Corrección
sugirió que el Código no sea meramente el calendario de delitos que en la
actualidad es, sino que también incluyamos el aspecto correccional, como
si tuviera el Código Correccional, unirlo al Código Penal, donde la historia
completa del proceso penal esté, inclusive hasta el día que salga de la
cárcel un confinado. ¿Cuál es su sugerencia o su consejo en cuanto eso?
LCDO. PEREIRA: Yo estoy bien de acuerdo con eso. Eso es la
estructura del título 18 del Código Federal, que incluye todos los procesos,
desde el arresto hasta que se releva la persona de su supervisión, luego de
cumplir su sentencia.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Si él plantea también que los
parámetros de sentencia, también debieran estar incluidos de forma tal,
que como usted ha mencionado, el juez lo tenga ante sí como parte del
Código y no como una disposición aparte.
LCDO. PEREIRA: Yo estaría de acuerdo con eso. El informe pre-
sentencia que se prepara lo que hace es que añade esta evaluación. Le
dicen, obviamente, el historial de la persona, las condiciones de su vida, las
condiciones de su delito, qué otra información puede tener la comunidad.
Qué agrava, qué agravante existe en el delito, qué mitigación existe en el
delito, si alguna, y a eso se le asigna, ya el Código le asignaría unos
valores. En la práctica federal no se hizo parte del Código, pero la creación
de la Comisión y la orden de que se siga sí es parte del Código. O sea, lo
que se encontró que administrativamente las pautas de sentencia federal
es un libro, digamos, de tres pulgadas de espesor y, pues decidieron que
no lo iban a incluir, pero sí incluye la obligación del juez de sentenciar de
acuerdo a las pautas. Y crea la Comisión que origina las pautas.
208

SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y también se ha traído a


colación el que debiéramos volver a las penas indeterminadas donde el
juez tenga el espacio para poder sentenciar, no específicamente equis
cantidad de tiempo, sino un espacio dentro de su margen de razonabilidad.
LCDO. PEREIRA: Sí, eso es lo que las pautas contemplan. Como le
dije, en su inmensa mayoría es un margen como de 8 meses o diez, desde
el mínimo de, una vez que uno llega al nivel final de la ofensa o al cálculo
final, pues existe como una diferencia dentro de ese valor, de como diez
meses.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sobre este tema en particular,
algunos de los compañeros desea hacer alguna...
Senador Sergio Peña Clos.
HON. PEÑA CLOS: Muy buenos días, señor superintendente. Usted ha
tocado un tema que he tratado de dominar cómo antiguo abogado
postulante en la sala de lo criminal. Y vuelvo y repito por enésima vez sin
haber defendido un sicario ni un narcotraficante. No es porque yo fuera
virtuoso, sino porque esa eran mis normas mínimas de conveniencia.
Pero entiendo que en la fijación de la sentencia, hace algunos años,
mientras más alta era la pena final, mayor número de bonificación usted
tenía. Eso daba lugar a que el que estuviera la sentencia máxima, cumplía
menos tiempo, que aquel que tenía una sentencia menor. Y eso pues fue
aparentemente corregido porque las bonificaciones son similares o
parecidas, salvo que el que trabaje en la cocina, recibe una bonificación, y
eso lo saben los confinados, pero solamente puede ser cocinero, cuántos, 3
o 4 en cada una de esas prisiones. El que estudia, pero eso pasó a mejor
vida, a pesar de que me dicen que ha habido una nueva directriz. O sea,
que ellos sabían, y cuando usted dice que los confinados sabían más que
los abogados, pues claros porque ellos conocían la mecánica de la adición;
y eso aparentemente fue corregido, porque la bonificación es similar o
parecida, y en eso la doctora Pasarell me puede corregir.
Pero para mí es más importante esa clasificación que usted establece
como si se tratara de las buenas hembras. Usted sabe que a las buenas
hembras le dan del uno al diez, y usted nos ha hablado del 14 y del 43.
Catorce (14) es que no va para la cárcel.
LCDO. PEREIRA: Que no tiene que ir.
HON. MARTIN GARCIA: Y el 43 es sentencia por vida. De dónde sacan
ustedes y cómo cuantifican ese número, menos 14 y 43. Menos 14, catorce
o menos, es posible que el hombre quede en la calle, y 43 pa’ dentro y sin
esperanzas. ¿Cómo se saca ese número?
LCDO. PEREIRA: Entiendo yo si entendí su pregunta, la Comisión que
publica las pautas, agrupa, como dije, todas los delitos en unos bloques de
seriedad, entendiendo que todo delito que llegue que causa la muerte de la
víctima, es el delito más serio. Y todo aquel delito que se trata de una
pérdida de propiedad, sin ninguna violencia, serían los delitos menos
serios. Aunque no por esto quiero decir, menos graves, sino menos serios.
En esta estructura se le asignaron unos valores numéricos arbitrarios.
209

O sea, se dijo que si usted sencillamente participa en un hurto común, pues


eso vale 4 puntos.
HON. PEÑA CLOS: Con un arma.
LCDO. PEREIRA: Exacto, bueno con arma tiene otras consecuencias,
porque hay un requerimiento que cualquier persona que utilice un arma en
un delito grave, tiene que cumplir una sentencia de 5 años subsecuente a
la sentencia por el delito. Pero por ejemplo, al crimen premeditado, que es
el asesinato, eso tiene un valor de 43, y esa cifra lo que hace es más o
menos asegurarse depende del cálculo, si la persona acepta su
responsabilidad o no y los factores que discutimos. Eso llevaría a una
sentencia por vida, no. Pero es una asignación numérica arbitraria, que la
tiene la Asamblea Legislativa.
HON. PEÑA CLOS: Fíjese, yo creo, estoy casi terminando, que la
sentencia indeterminada tiene una mediana, ocho años o cinco años.
Agravantes, ocho; atenuantes, tres. Y el que hace mal uso de ese tipo de
sentencia es el abogado que no cumple con su obligación o su deber o del
fiscal. Cuando digo del abogado me refiero al Ejecutivo y a la defensa. Si
usted cree que ese cliente amerita una atenuante, plantéelo. Y si usted
cree como fiscal, un agravante, plantéelo. Aquí la crisis reside en abogados
impreparados y fiscales en las mismas condiciones. O sea, que yo sepa, es
rara la vista de atenuantes o de agravantes. Lo dejan ir con la sentencia
mediana y a discreción del juez y del informe del oficial probatorio. Porque
nuestra bonificación es similar o parecida, para corregir las injusticias de
antes, que usted el que tenía la sentencia máxima, cumplía menos que el
que tenía una sentencia menor. De tanto a tanto, si el máximo era más de
10, dame más de diez, le decía a uno el acusado. No que me fijen más de
diez, por qué, porque la bonificación dependía de ese máximo. No sé si
usted ha entendido.
LCDO. PEREIRA: Sí.
HON. PEÑA CLOS: O sea, usted cree que la manera en que lo hacen
los federales es la manera más adecuada porque ese hombre sabe cuándo
ingresa, cuándo es que sale, si se porta bien y cuándo es que puede
atrasarse su salida si se porta mal. Hay algo que tiene que ser fijo.
LCDO. PEREIRA: Yo creo que la sentencia predeterminada es requisito
de nuestra situación actual, pero el modelo federal es na más que un
modelo de cómo se puede hacer eso. El término de tiempo que pueda ser
la consecuencia de un acto delictivo, verdaderamente eso es una
determinación que tienen que hacer la Comisión y el Senado, la Asamblea
Legislativa. Pero el término que sea debe ser predeterminado. O sea, si el
crimen conlleva sentencia equis, esa ecuación, ese cálculo, tienen que
hacerlo la Asamblea Legislativa. Y yo no tengo ninguna posición de que si
deba ser tres años o ocho o menos de cinco, verdad, pero debe ser. Y
entonces así, pues nosotros llegamos a un tipo de sentencia
predeterminada, que a mi juicio se requiere para la sociedad que tenemos.
HON. PEÑA CLOS: Una penúltima intervención. Fíjese por lo que yo he
leído en el pasado, en Estados Unidos hay unas conductas delictivas que
210

depende de quién es el que está en el poder, el Partido Demócrata pues


persigue a los delincuentes de cuello blanco, y el Partido Republicano los
protege y persigue a los delincuentes de cuello azul. ¿Usted cree que
Puerto Rico debe prevalecer algo parecido o similar? El Partido Demócrata
persigue a los ladrones de cuello blanco, sabe, entonces el Partido
Republicano los protege. Cójase el caso ese de Enron. Ahí está media
nación intervenida, incluyendo el Presidente, y son bien lenientes. Y
entonces cogen a un infeliz que se llevó una bicicleta, y pa’ adentro sin
piedad. ¿Usted coincide conmigo?
LCDO. PEREIRA: Yo coincido que esa observación es válida en el
sentido de que ya la polémica se conoce. Las pautas de sentencia tienen
una orientación punitiva en cuanto a digamos las ofensas que conllevan el
trasiego de narcóticos que es mucho mayor que aquellas ofensas que
conllevan, digamos, fraude bancario o otro tipo de ofensas en contra del
erario público y el dinero privado. Así que en ese sentido esa observación sí
se ha hecho y se ha comentado y no sé qué estará haciendo la Comisión
con eso, pero tienen que hacer algo con eso.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Como Presidente del Partido
Demócrata en Puerto Rico, no objeto a las conclusiones.
HON. PEÑA CLOS: Yo sé que el compañero no iba a objetar esas
conclusiones. Tengo entendido que eso se debe básicamente a que los
padres de la revolución eran hombres ricos, salvo Madison. El amigo
Fernando Martín a quien yo tanto respeto y quiero, a veces dice, Celito está
medio loco y tiene mucha razón. Madison era el talento, pero entonces
protegieron a los ladrones. Me explico. Había sentencia suspendida para los
llamados abusos de confianza. El abuso de confianza es cuando usted le
entrega un dinero a un banco y ese banquero se lo lleva. Como hay una
relación fiduciaria, entonces usted no comete ningún delito. Digo
antiguamente y, en parte, todavía es la hora que queda eso así. El llamado
delito ese, que había un profesor que yo tenía, el quimbombó, usted sabe
que el quimbombó es una cosa que usted no puede agarrar. Sí, sí, y así se
protegían los ricos, porque los padres de esa revolución todos eran
hombres ricos, salvo Madison, Washington, Jefferson, y entonces
protegieron a los hombres de dinero. ¿Todavía existe eso en la Corte
Federal? Le pregunto yo a usted. Usted ha sido Fiscal Federal muy
distinguido y muy destacado.
LCDO. PEREIRA: Bueno yo creo que en términos de la actuación de la
fiscalía que yo conozco, eso no se puede decir que exista un sentido de
protección.
HON. PEÑA CLOS: Bueno lo que pasa es que los últimos años ha
estado un fiscal demócrata. Claro, el fiscal Gil. Y el lo ha perseguido. Digo
no es que lo haya perseguido.
Bien, no tengo ninguna otra intervención.
Muchas gracias, señor.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Puede continuar el señor
Superintendente otra área del derecho.
211

HON. PEÑA CLOS: Aquí está el amigo Fernando Martín.


SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Nos gustaría mucho si fuera
posible porque son las áreas donde mayor testimonio se han recibido, cuál
sería sus consejos en torno a la eliminación de delitos, obviamente el
debate está ya captado. Sabemos que hay una serie de delitos que son los
tradicionales, que no visualizo que va a haber debate público en torno a
ello como, por ejemplo el asesinato, el homicidio, hurto, etcétera. Podrá
haber debate en cuanto a la forma de tratarlo, pero no en cuanto a su
permanencia y no reconfiguración. Pero hay otra serie de delitos, como son
los sexuales mayormente, como el adulterio, la seducción, la sodomía. Y
hay otros que la prensa también ha sido muy activa en solicitar su
eliminación, que es la difamación, que se deje mayormente como una
actividad civil de daño. Como de hecho, se ha eliminado en una gran
cantidad de estados y de naciones. Cuál sería su consejo a nosotros si es
que entiende que debe... Sé que se metió en medio de agua caliente
ultimante, pero...
LCDO. PEREIRA: Bueno, el contexto de esa agua caliente, tiene que
entenderse. Yo estaba hablando la necesidad de estudiar las situaciones de
conducta, antes de proceder a criminalizar, que en cierta medida es lo
mismo que hice aquí, pidiendo que tenemos que buscar, y yo soy del
campo, yo estoy es de espulgar el comportamiento social civil en Puerto
Rico, cosa de que encontremos el límite de lo que es aceptable y de lo que
se rechaza. Si nosotros como pueblo rechazamos “equis”, “ye”, “zeta”,
pues si ese comportamiento es tal que requiere para la protección de los
otros, o causa tal indignación que nosotros tenemos, como pueblo, pues
criminalizarlo, eso es bueno.
Pero como dije antes, el Código Penal tiene que estar ausente de
contradicción interna, tiene que ser congruente con la acción pública oficial
del gobierno. Y tiene que requerir solamente lo posible.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Debe inyectarle algo aquí que
también me gustaría que lo considerara como parte, porque uno de los
debates en torno, aun cuando la sociedad no ha estado utilizando los
mecanismos de acusación de algunos delitos o denuncias, como por
ejemplo, si uno busca las estadísticas de adulterio, yo creo que si se ha
radicado un caso es mucho. Seducción bajo promesa de matrimonio, no
hay casos radicados, etcétera.
El planteamiento de algunos es bueno, porque no se esté utilizando
el mecanismo, no necesariamente implica que se tenga que eliminar
porque el Código debe ser, entre comillas, un esquema moral hacía el
pueblo. O sea, el Estado lo que cree es que el pueblo debe comportarse de
“a” a “b” en ese espacio. Ese es un planteamiento que se ha venido
haciendo. Porque el otro que se ha venido haciendo es vamos a eliminar
aquellos delitos que ni los usan. ¿Por qué?, porque si no lo están usando,
eso de por sí es demostrativo de que el país no los ve como... Esa
dicotomía es uno de los problemas que tenemos.
LCDO. PEREIRA: Esa discusión, esa conversación, sí que es bueno
212

unirse a eso, porque verdaderamente lo que yo estoy diciendo, no es que el


Estado le dicte al pueblo, cuál va a ser los límites del comportamiento, sino
que el pueblo le dicte al gobierno, qué entiende el pueblo hay que
rechazar. De hacerlo a través de el vehículo, de un Código Penal. Por
ejemplo, qué tan consecuente es no pagar la deuda privada. Si yo pues te
timo, si yo te cojo dinero a través de cualquier artimaña. O sea, cuánto
dinero debe ser, qué debe ser la consecuencia en términos de prisión,
cuánta prisión es demasiada prisión para el daño que se hizo
originalmente. O sea, sí que hay nociones que uno pues tiene que proteger
las nociones de carga y evento ya como que se ha diluido tanto que
verdaderamente no sé ni si existen. Pero ese es tipo de conversación a la
cual yo verdaderamente, no sólo si se me invita y me permite, pues no iría,
sino que también estoy invitando porque entiendo que la cárcel empieza, la
cárcel como institución empieza en el siglo 15. Nosotros tenemos 20 siglos
de experiencia y de esto hace apenas cuatro siglos que estamos utilizando
este tipo de noción. Pues, ¿por qué metemos gente presa? ¿Qué es lo que
queremos hacer con eso? ¿Qué tipo de crimen queremos sostener que sea
la suma total de la opinión del pueblo y no de la opinión de algunas
personas que quieren, en cierta medida, someter a todo lo demás a unas
nociones morales?
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Fíjese, en el caso de sodomía,
los únicos dos países en Latinoamérica que la tienen en los libros, es
Nicaragua y Puerto Rico. O sea, no existe ningún otro país en
Latinoamérica que la tenga, por supuesto. Perdón, corrijo, dentro de cierto
parámetros, que sea entre adultos que consientan, tengan la capacidad de
consentir y en privado. Está prohibido fuera de esos parámetros.
LCDO. PEREIRA: Exacto. Bueno el calificativo de que tiene la
capacidad de consentir y que sea entre adultos y en privado, entiendo yo
que se sobre entiende en toda esta discusión. Pero eso nos puede decir
algo. O sea, quizás nos tiene que decir algo, pero ciertamente nos puede
decir algo que todo esos países entiendan este comportamiento en una
forma distinta a la de uno. O sea, como cosa de historia, nada más, y
verdaderamente no estoy preparado para unirme a este debate ahora,
pero como una noción histórica, no cinco, seis meses, después que se
critica y se mete a prisión a Oscar Wild, Inglaterra abandona el esfuerzo de
criminalizar la sodomía entre adultos. Qué nos dice eso, si esto es bueno, si
esto es malo. No porque seamos más o que sean los más, tiene que ser
necesariamente correcto. Pero este es el tipo de estudio al cual yo llamo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): De hecho, en torno a lo que
entiendo, o sea, tampoco voy a hurgar más allá de lo que usted ha dicho,
pero seguiría entonces a lo que usted dice sobre la cárcel. Los
planteamientos que se han traído de que debemos modificar nuestra visión
del encarcelamiento. Como, por ejemplo, los delitos menos graves que no
conlleven violencia, que no conlleven cárcel, que sea meramente una
multa o un desvío hacia algún tipo de tratamiento social; el que la persona
pueda servir prisión en su casa, o ir a la prisión fines de semana y durante
213

la semana ser productivo con unos controles en la comunidad. Y de lo que


le mencioné antes. O sea, que antes de siquiera entrar al proceso penal,
desviarlo hacia algún proceso colateral que no implique, inclusive, ni pasar
por la corte. Aquí he tenido a alguien que hasta añoraba aquel viejo
concepto del juez de paz.
LCDO. PEREIRA: La reestructuración del tratamiento y por eso quiero
decir, cómo se trabaja la problemática social, no tratamiento, porque no
quiero entrar en la medicalización de las cosas. Yo estoy comentando sobre
cómo debe reaccionar el Estado a algunas condiciones. Por ejemplo, el
status de adicto como crimen, eso ya se ha estudiado. Eso se estudió tan
lejos como en el 1962. La Corte Suprema de los Estados Unidos condena la
criminalización de ese status. En el caso de Robinson versus California, 370
U.S. 660. Y allí la Corte Suprema de los Estados Unidos dice, mire, usted no
puede tener un crimen, no puede catalogar como crimen, estar dentro de
este status. Eso no puede ser. Pues entonces, si partimos de eso, y ese es
el estado de derecho hasta donde yo conozco, o sea, ellos no han variado
con eso, pues qué otro, qué noción de tratamiento colateral a cárcel se
puede imaginar. Qué podemos nosotros. Había un montón de gente lista.
Gente como la doctora Neváres, gente con mucha experiencia, que tienen
esto como una vocación casi de vida, pues qué otro concepto podemos
nosotros imaginarnos que es eficiente en términos sociales. Y siempre va a
estar en el cálculo, cuál es la mejor manera. Cómo yo salgo de la
problemática de tener esta persona que está tan adicta a esta substancia
que hace cualquier cosa para conseguir ese sentir, no, esa droga que es lo
que está buscando. ¿Qué nos podemos imaginar?, tiene siempre que ser
unas consecuencias carcelarias. Yo no sé, yo sé eso. Pero entiendo que
aquí hay gente que sí sabe, y gente que nos puede orientar y que debemos
estar por lo menos abierto a esa exploración.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): A eso viene la Varonesa Staine,
que esa es una de sus especialidades la formulación de nuevos
mecanismos para atender la pena.
Antes de yo pasarle a los compañeros, como estoy consciente de que
usted pues no tiene ponencia escrita y va a escribirla, no me gustaría
someterlo a más allá de lo que usted le gustaría en su momento escribir,
pero a base de lo que hemos estado discutiendo, algunos de los
compañeros,...
Senador Martín.
HON. MARTIN GARCIA: Señor Superintendente, para retomar uno de
los hilos al menos que se había discutido aquí, que lo escuché a usted
hablar de que necesitábamos un Código Penal que fuera consistente
internamente, que de alguna manera también fuera un reflejo adecuado,
no meramente de una actitud paternalista por parte del Estado, sino que
recogiera las preocupaciones en la sociedad.
Yo me pregunto, si pudiéramos diseñar algún criterio para distinguir
lo que vamos a penalizar desde el punto de vista de Código, de lo que no
vamos a penalizar como tratamiento criminal. Y si es posible lograr un
214

definición intelectual si se quiere, que nos permita ante equis


comportamiento, aplicarle se criterio y no quiero exagerar el carácter
mecánico del asunto, pero decir, éste sí y éste no. Y por ejemplo, me
pregunto, el criterio de que sea un comportamiento que de alguna manera
objetiva afecte adversamente a un tercero.
Y lo pregunto, por ejemplo, por la discusión clásica sobre el tema de
la sodomía, por ejemplo. Bueno, pues donde si se presume como se ha
dicho aquí que se está hablando del comportamiento entre adultos, que
consienten en privado, etcétera, etcétera, pues ahí la teoría de un tercero
afectado de una manera adversa que requiere que el Estado intervenga...
Digo yo comprendo el tema moral. Para mí el pecado más grande es la
falta de caridad, y no se me ocurre decir que el Código Penal diga, todo
aquél que no ejerza la caridad será culpable de delito grave, conllevará, a
pesar de que me parece que es de los pecados el más grave de todos, y
nadie se le ocurre convertir ese dictamen moral en tratar de reducirlo a un
delito.
Y aun en el caso de la caridad habría una teoría de que la falta de
caridad afecta un tercero, aun en ese caso. Pero me pregunto, pudiéramos
identificar algunos criterios que pudiéramos aplicar consistentemente, que
nos permitieran del saque, independientemente ya de cuáles van a ser las
consecuencias penales. Por lo menos tener un criterio que nos permita,
porque sabemos que aquí hay diversos grupos con distintas
preocupaciones que nacen de distintas cosas. Y yo creo que si vamos a
enfrentar este problema, tenemos que tratar de enfrentarlo con un criterio
que nos permita con todo sentido de consistencia, defender lo que estamos
incluyendo y lo que estamos excluyendo con arreglo a un criterio en el cual
podamos podernos de acuerdo. Eso no satisfacerá a todo el mundo como
es natural, pero siempre podemos apuntar a que estamos aplicando un
criterio sobre el cual nos pusimos de acuerdo, independientemente de que
la aplicación de ese criterio, resulte más simpático en unos casos, menos
simpático en otro. Y me pregunto yo, es posible ese criterio o la falta de
homogeneidad en la opinión social es tan grande, que siempre va a haber
unos delitos, que son unos “favorites songs”, ah, y que no va a ser posible
sin ninguna manera ofender, entre comillas, una sensibilidad pública
hacerlo.
LCDO. PEREIRA: Yo creo, Senador, que es posible conseguir esa
noción, si yo entiendo lo que usted me está diciendo, de un criterio mínimo,
en el más allá del cual, pues se pueda entonces decir, esto hay que
criminalizarlo. Y eso sería en un estado democrático. Ustedes son el
receptáculo de la voluntad del pueblo de Puerto Rico y de su conocimiento
y está dentro de ustedes en grupo decidir cuál es el límite de lo que se
acepte en la comunidad, y cuál es el límite de lo que se rechaza en la
comunidad. Y una vez que determinen ese límite, a mi juicio tienen el
criterio. Ese es el criterio porque si nos movemos a un punto antes de ese
descubrimiento, pues entonces vamos a publicar otra vez un código penal
que tiene unas secciones que sencillamente son irrisorias. Ni quiere nadie
215

que eso se enforce. Y sin embargo, contrario a eso, descubren ese punto en
sus debates, en sus discusiones, en sus estudios. Si descubren ese punto
más allá del cual el pueblo realmente rechaza el comportamiento. Están
haciendo un Código fenómeno. Así que ahí diría yo que es que está el
punto donde se establece el criterio.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Me gustaría terciar porque esa
línea me interesa mucho. Lo que el Senador plantea, si lo entiendo, es que
le apliquemos al Código completo “across the board”, unos parámetros
tales de que si el delito “equis” no lo cumple, está fuera, irrespectivamente
de cuál sea el delito.
HON. MARTIN Irrespectivamente de que una vez que se determina
que sí es delito, eso tampoco seria licencia para que entonces se viniera la
descuartización del individuo. O sea, pueden separando el problema de qué
es delito, del problema de cuáles van a ser las consecuencias del delito en
el ordenamiento. Porque pienso aquí a nadie se le escapa que esto es una
situación políticamente muy delicada, porque la gente tiene una inversión
emocional muy grande en unos criterios y en otros, a veces sobre criterios
de orden religioso, a veces sobre criterios de una visión un poco vaporosa
de la familia, pero todos criterios importantes, pero que están articulados
de una manera no muy precisa. Y entonces, todas esas fuerzas gravitan. Yo
me acuerdo cuando el intento hace, cuánto, 10 años, del 92 también, cómo
la discusión un poco se distorsionó por el efecto desmedido que tenían las
preocupaciones en el fondo no jurídica, sino de preocupación moral y social
de ciertos grupos. Y pienso que a la larga, la única manera de poder
enfrentar responsablemente la separación del grano de la paja, es con un
criterio de qué es grano y qué es paja, y que uno pueda decir que en todo
caso, tanto con respecto al artículo tal, como tan respecto al artículo tal y
más cual, se aplicó un criterio. Y yo no estoy seguro de que es únicamente
el elemento de que afecte a terceros, porque la preocupación aquí por la
consistencia habría que llevarla a sus consecuencias. Pero un racero que
nos permita, nunca será perfecto y quedarán ciertos intereses
desatendidos, pero nos permite un criterio de modernidad, nos permite un
criterio de eficacia y nos permite, además, un criterio que intelectualmente
podamos defender. No es que en esto sería tal grupo porque era poderoso
y en esto no sería tal grupo porque aquel grupo no era tan poderoso, sino
que pudiéramos hacerlo y que además pudiera hermanar voluntades acá
adentro con un criterio que permita a todos estar protegidos, es la palabra,
literalmente protegidos por un criterio y un concepto intelectual. Y eso es
algo que no sé si realmente es posible, pero tengo la impresión de que
dentro de ciertos límites, es posible.
LCDO. PEREIRA: Se puede hacer. Sí claro.
HON. MARTIN GARCIA: El tema por ejemplo de la prostitución que
tanto ha dado que hablar en días recientes. Bueno ahí uno se pregunta por
toda la teoría de si hay terceros o no hay terceros. Y se da uno cuenta que
no es tan fácil después de la primera mirada, el problema de que es un
daño a tercero. Porque alguien diría bajo la misma teoría, que no se
216

penaliza a la sodomía, pues tampoco se debe penalizar la prostitución,


porque se trata de otra vez adultos que consienten en privado, y entonces
uno tiene que tirar otros ingredientes a la hoya analítica, pero me parece
que es una discusión que tenemos que tener.
Gracias.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Sixto.
HON. HERNANDEZ SERRANO: Gracias, señor Presidente.
Yo siguiendo el análisis que estuvo haciendo el señor Presidente,
originalmente, esos delitos que son como sodomía o quizás como adulterio
que sabemos que no se están aplicando porque es que a nadie le interesa
aplicarlos. Uno radica una demanda por adulterio en el tribunal y el juez se
la cambia por trato cruel o por otra cosa, yo creo que es que ya la sociedad
está dando un indicativo de que se deben de eliminar y dejarlo quizás en el
Código Penal, pues para que aparezca algún día alguien que los quiera
recoger de donde están para hacerle daño a alguien en particular, porque
no se le están aplicando a la gente, a la mayoría de las personas. Yo creo
que sí se debe de pensar en que se deben de eliminar. Me da la impresión.
LCDO. PEREIRA: Yo ciertamente entiendo que es necesario en el
Código que se está planificando y está por crearse, conseguir un sentido de
que es útil. Por eso en los criterios que humildemente señalo tiene que
haber unas congruencias entre la acción pública, ejecutiva, y lo que dice el
Código, porque contrario a eso, si vemos lo que vemos que es que existe
un Artículo que a mí se me había olvidado, de seducción con promesa de
matrimonio que nunca, nunca ha sido objeto de ninguna querella. Pues,
señores, eso nos tiene que enseñar algo. Y lo que nos tiene que enseñar a
mi juicio es que debemos crear un Código, que sirva al pueblo en su
necesidad de seguridad, en vez de sencillamente una acumulación de
secciones que llevan 100 años ahí y que verdaderamente nadie ha...
sencillamente por no decir, caramba, esto no, porque crea controversia,
porque invita a examen. Créanme esto sabe, invita a examen. Y en realidad
no es más nada que es la conducta, un comportamiento ante una situación
seria y hay que estudiarlo.
HON. HERNANDEZ SERRANO: Es que se legisla en muchas ocasiones
para complacer. O sea, si tú eliminas quizás el delito de sodomía entre
personas mayores y en privado, pues quizás te va a caer arriba la iglesia,
pero si es que los que lo están haciendo tú nunca te enteras y se está
haciendo, o sea, se va a penalizar cuando alguien quiere entonces recoger
de algún sitio o por despecho o lo que sea, y entonces va y radica el delito
o lo que sea. Que es lo que pasa con el adulterio también y con algunos
otros delitos. Yo creo que se debe hacer un análisis y se deben de eliminar
realmente para que se atempere a la realidad de lo que hay.
LCDO. PEREIRA: Yo estoy de acuerdo.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Senador Peña.
HON. PEÑA CLOS: Sí, buenos días nuevamente. Voy a empezar por
donde no pensaba hacerlo. El delito de seducción, yo siempre he dicho que
es un deleite. Sí, sí, sí, sí. Y me luce que ese llamado delito hay que
217

erradicarlo de los códigos. Ahora supuestamente se propone una enmienda


que tenga que ser menor de 18 años. De ese delito anterior que era cuando
una mujer reputada como casta y pura, yacía con un hombre bajo promesa
de matrimonio, pues se penalizaba. Era un delito grave. Y nadie puede
creer que lo que estaba envuelto era esa promesa de matrimonio, lo que
llevaba a una mujer a yacer con un varón. Y todavía es la hora que aparece
en nuestro ordenamiento jurídico. Y por cierto, ningún jurado ha condenado
a un hombre en este país por ese delito. Yo tuve un primer caso y cuando
aquel joven llegó mustio y cabizbajo, le dije muchacho, te salvaste. Y aquel
muchacho que era un campesino no quería creer lo que yo le decía. Y
después lo entendió, usted sabe por qué; porque él demostró que él rompía
himen. Esa es la verdad porque en Puerto Rico hay mucho hombre que
tiene incapacidad eréctil. Y aquel muchacho al acusarse de seducción,
después a los tres o cuatro meses, me decía, oiga, cómo usted sabía eso.
Pues por lo que me señalaba la experiencia. Y todavía es la hora, y estoy
hablando hace cerca de 40 años cuando yo me gradué, y todavía es la hora
que aparece ese delito. Aparece ya ahora condicionado a que la mujer
tenga menos de 18 años, ¿verdad, doctora? Y de buena reputación, pero
mantiene la buena reputación. No dice como casta y pura, porque entonces
supuestamente requería que fuera virgen y eso es lo que resolvió el
Supremo.
En cuanto a la prostitución, don Miguel. Yo di un curso de patología social.
Era electiva en el Colegio de Ciencias Sociales obligatoria para las
estudiantes o estudiantes de educación. Y yo rendí un informe sobre la
prostitución. Y aquella profesora me ofendió cuando dijo que cada cual
escogía el tema que más le gustaba. Y eso no era verdad. Y cuando
empecé en el informe señalé que allí en ese recinto universitario estaban la
influencia de las prostitutas, empezando por la distinguida profesora que
iba allí sin medias. Las primeras mujeres que se tiraron a la calle sin
medias fueron las prostitutas. Y también estaba la influencia de las
prostitutas en aquel salón, porque las mujeres estaban fumando en
público. Y las primeras mujeres que fumaron en público fueron las
prostitutas. Nuestras madres y nuestras abuelas fumaban en la alcoba,
como dato histórico. Y como dato histórico, me informan que las prostitutas
en aquella década del 30 al 40, 38, 32 y 40 ofrecían un diezmo al Partido
Popular, porque creían en la reforma de justicia social. Pero yendo un
poquito más lejos, yo representé los tres agentes, uno fue el que mató a
Jimmy Bosch, ayudante de Tony Tulsi. Sí, usted sabe por qué por un
llamado Mico, porque aquel hombre, junto con dos agentes se fueron a
celebrar el traslado porque lo habían trasladado para sus respectivos
municipios, uno a Hormigueros, otro a San Germán y otro a Lajas, y me voy
a reservar el nombre del policía, el único que acusaron, que pasó de vista
preliminar y padre de un gran pelotero.
Y aquel hombre se negó a pagar, porque en la celebración tomó tanto licor,
que no tuvo erección y se negó a pagar y fueron a buscarlo, el llamado
antiguo “mico”, eso se llamaba “mico” -, y como él se niega a pagar lo
218

tiraron por una escalera y aquel hombre sacó un revolver y de un disparo,


mató al ayudante de Tony Tulsi. Todavía eso se da. Antiguamente la
prostituta que no se le pagaba, tenía una “yencita” entre los dedos y
marcaba a ese chulo o proxeneta, la palabra correcta es proxeneta, y lo
marcaban pa’l resto de su vida, y lo dejaban como el general prusiano, que
su orgullo eran los tajos que tenía en la cara, por el campo de batalla; pero
aquel hombre estaba marcado pa’ el resto de su vida. Así era como las
prostitutas se defendían de ese llamado “mico”, el hombre que se negaba
a pagar. Y nosotros qué estamos haciendo en relación con esa situación.
Porque no pueden cobrar, no pueden acudir a un tribunal a cobrar. Por qué,
porque ese es un contrato contra la ley, contra la moral o contra la salud
pública. O sea, usted trajo un asunto a colación que refleja la gran
hipocresía en que vive este pueblo y quizás otros más. Pero yo sé del mío.Y
para terminar, no sé si usted sabe que fueron las prostitutas, y la
legislación que se aprobó en la década del 40 al 45-50, las prostitutas
fueron llevadas a Caguas, y las curaban y las trataban. Y de ahí tengo
entendido que los ingleses sacaron la legalización de las drogas, porque el
Ejército americano obligaba a las meretrices o prostitutas o mesalinas o
etairas, que son distintos nombres para la misma palabra, dicha allá en
Caguas, puta o prostituta, y tenían que ir a atenderse para evitar enfermar
el soldado americano. No sé si la doctora sabe de ese hecho; ¿usted lo
conoce, doctora?, que las prostitutas las obligaban a someterse a
tratamiento, para evitar el contagio de enfermedades venéreas. Allá en
Caguas se llenó de prostitutas, especialmente Savarona, que es donde
estaba el hospitalillo, para evitar esa enfermedad. Y ahora estamos sujetos
al Sida. Y yo no veo por qué razón si se hizo durante la segunda guerra
mundial y el inglés saca ese programa de ahí. Los norteamericanos fueron
los primeros que legalizaron en cierto sentido la prostitución, licenciado
Pereira. Así que usted no estaba muy lejos, usted no estaba muy lejos de la
verdad. Hay que hacer un recuento histórico. Doctora, usted conoce ese
dato.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Los incidentes recientes me
aconsejan recomendarle que se ampare en la quinta enmienda...
HON. PEÑA CLOS: No se ampare na’, hombre, quizás explique lo que usted
le quiso decir a este pueblo, porque aquí a veces una deformación de una
sola palabra. Como el antiguo abogado ese que citaba la primera parte de
la decisión, que le daba la razón, y no citaba la otra parte; y el chiste ese
del jíbaro que llega a la oficina de un abogado y le plantea - un cordón aquí
en vez de correa, sudoroso, un poquito sucio, - que tenía ese caso y el
abogado dice, tú no tienes razón. Entonces aquel jibarito saco del pañuelo,
como lo hacían, no tenían cartera, lo que tenían era un pañuelo, y saca el
pañuelo y dice, yo que tenía 5,000 pesos para tener un abogado. Ah, pero
yo no te he dicho es que esos otros libros dicen que tú tienes razón. ¿Cuál
es su posición, señor Pereira?
LCDO. PEREIRA: No, yo creo que se les debe pagar a los abogados.
HON. PEÑA CLOS: La verdad que usted fue un distinguido fiscal. Pero yo
219

creo que hay mucha hipocresía. Aquí hay una serie de delitos que tenemos
que enfrentarnos a ellos, si deben de sostenerse y mantenerse en el
Código. Por eso es que yo he felicitado al licenciado Báez Galib y a la
doctora porque tiene una encomienda difícil, difícil, es tan difícil complacer
un pueblo que tiene tantas fuerzas en contradicción, la hipocresía que nos
embarga a casi todos. El legislar frente a las tres tribus, eso es una cosa
terrible. Así que le deseo buena suerte al licenciado Báez Galib, que tiene
uno por allá por Méjico.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Doctora, usted tiene alguna pregunta.
DRA. NEVARES: Yo tenía una pregunta porque usted ha ido al meollo del
asunto en la cuestión de una reforma penal y es en la decisión de qué
conducta vamos a criminalizar. De hecho, el senador Martín dice, bueno,
pues quizás una manera es un criterio o varios criterios. Escuchándolo a él
recordé que hay un artículo que le debo, que se lo haré llegar martes o
miércoles. El profesor Paul Robinson, que es un profesor de la Universidad
de North Western, fue el voto disidente en aquella primera comisión de
sentencia, pues se ha dedicado a estudiar esto de la redacción del Código y
una de las cosas que él plantea es precisamente lo que usted planteó y es
que antes que nada, determinar qué conducta va a ser delito y una vez se
hace esta determinación, entonces vamos al asunto de las penas. Una de
las cosas que él dice, pues el legislador debe hacer unos criterios. Pero otra
de las cosas que plantea Paul Robinson como otro esquema, pues mire,
vayan al pueblo y pregúntenle al pueblo. Recojan las percepciones de
severidad de ciertas conductas. O sea, debe criminalizarse esto, debe no
criminalizarse esto. A mí me gustaría ver, verdad, su opinión, ¿qué usted
cree de todo este asunto, porque yo creo que es fundamental en el trabajo
que se esté haciendo?
LCDO. PEREIRA: Bueno que usted describe es más amplio y diría yo, más
completo, pero era el mismo en términos de dirección que yo estaba
tratando de articular, cuando dije que lo senadores y la asamblea tienen
que, o sea, ese es parte del proceso democrático, no, que se entiende que
en representación, pues hay algún entendimiento de lo que representan y
un sentido de lo que el pueblo piensa. Así que si se hace una consulta
directa, pues eso sería mejor aún. O sea, eso para mí es bastante claro en
esa búsqueda de qué es lo que el pueblo rechaza verdaderamente como
comportamiento y vamos a tratar de no criminalizar lo que no se rechaza
porque...
DRA. NEVARES: Definitivamente, porque a mí me preocupa, por ejemplo,
aquí vienen grupos de interés y nosotros representamos tantas miles de
personas, pero pienso yo que una manera más directa en este sistema
democrático es ir a los cuatro millones de habitantes y preguntarle o sea,
someterle unas descripciones, digamos, pues un legislador recibe un
soborno de tanta cantidad de dinero para aprobar tal legislación. ¿Eso debe
ser delito, no debe ser delito; cuán seria es esa conducta con respecto a
otra? Otro ejemplo, dos personas adultas del mismo sexo tienen relaciones
homosexuales en privado. A mí me parece que esa puede ser una manera
220

más directa para que el legislador se proteja de todos estos grupos de


presión que vienen e indican que tienen tantas miles de personas...
LCDO. PEREIRA: Con el cuidado estadístico, entiéndase que verdad, si le
preguntamos nada más que a un grupo demográfico, pues la velocidad
aumentaría a 140 millas por hora.
DRA. NEVARES: Ah, no, no, sería una muestra. Sí, sí.
LCDO. PEREIRA: Pero si hay un cuidado estadístico pues ciertamente esto
representaría un cuadro más completo de lo que ustedes pues están
tratando de indagar.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Alguno de los compañeros tiene
alguna otra pregunta.
HON. PEÑA CLOS: Que lo felicitamos porque está vivo. Claro, por decir la
verdad.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Pues, señor Superintendente, nos
gustaría mucho si usted nos pudiera escribir algo.
LCDO. PEREIRA: Cómo no, seguro.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): Y vuelvo y le repito de ahora en
adelante será un diálogo constante cada vez que tengamos alguna duda le
llamamos y recuerde si puede estar aquí el 17, sería una buena experiencia
porque al usted recibir como nosotros, podemos después comentar a base
de lo que la Varonesa Stern nos traiga.
LCDO. PEREIRA: Seguro, cómo no.
SR. PRESIDENTE (HON. BAEZ GALIB): O sea, que no tenemos más nada. A
las once y veinte de la mañana (11:20 a.m.) la Comisión d e lo Jurídico
termina sus labores por el día de hoy.
221

Ponencia Hon. Víctor M. Rivera González


Secretario
Departamento de Corrección y Rehabilitación
del Estado Libre Asociado de Puerto Rico

18 de abril de 2002

En referencia a la Resolución del Senado 203, para ordenar a la Comisión


de lo Jurídico del Senado hacer una revisión a fondo del Código Penal de
Puerto Rico, que tomo como punto de partida el contenido del Proyecto del
Senado 1229 aprobado en este cuerpo el 21 de mayo de 1992, 7ma Sesión
Ordinaria de la 11ava Asamblea Legislativa, enmendatorio del Código Penal
y sus complementarios P. del S. 1230 al 1241, de ese mismo año, que
enmiendan varias leyes especiales; establecer parámetros científicos para
identificar los valores comunitarios y las percepciones sobre la severidad
relativa de los delitos como base para establecer un modelo justo y
racional de sentencias; evaluar las penas de contenido monetario y los
delios donde el agravante refleja un daño patrimonial estimable, para que
conformen a los valores económicos actuales; disparidad en las penas que
no están debidamente ordenados de acuerdo a la severidad de delitos
iguales que deben tener penas similares; establecer concordancia entre la
sentencia de reclusión impuesta y el tiempo real a ser cumplido sobre la
base de aplicación de un sistema de bonificación automática existente;
examinar el Sistema de Libertad Condicional que se atempere el tiempo en
prisión con la severidad del delito antes de ser elegible; evaluar la
imposición de sentencias suspendidas, o libertad a prueba, prescripción de
las penas; insertar la tipificación de delitos que no están cubiertas en el
Código Penal; para que este cuerpo legal constituya un instrumento justo y
efectivo para la prevención y control de la criminalidad; disponiendo
además para la reestructuración de un cuerpo de asesores que analicen las
enmiendas que se puedan sugerir y haga las recomendaciones pertinentes,
a continuación le exponemos nuestros comentarios.

Conforme con lo dispuesto en la Exposición de Motivos de esta medida, la


sociedad puertorriqueña espera que su Código Penal sea un cuerpo legal
que constituya un instrumento de acción efectiva en los esfuerzos de
prevención y control de actos delictivos en el país. Se han hecho varios
esfuerzos de revisión del Código Penal desde el año 1902; pero el producto
222

ha sido distanciado de nuestra tradición civilista y los valores cambiantes


del pueblo.

Luego de evaluar esta medida, estamos de acuerdo en que si se ha hecho


un trabajo valioso y serio encaminado a lograr una revisión definitiva del
Código Penal, el cual esta inconcluso, es lógico que se de continuidad a los
trabajos realizados hasta lograr un producto final que sirva bien al país.

Como parte de este estudio, se examinara el Sistema de Libertad


Condicional de forma tal que se atempere el tiempo en prisión con la
severidad del delito antes de ser elegible; evaluar la imposición de
sentencias suspendidas, o libertad a prueba, entre otros asuntos.

El Artículo 4 de la Ley Núm. 116 de 22 de julio de 1974, según enmendada,


dispone que la Administración de Corrección administrara un sistema
correccional integrado e implantara enfoques para estructurar formas más
eficaces de tratamiento individualizado estableciendo o ampliando
programas de rehabilitación en la comunidad.

Uno de nuestros principales planes programáticos para mejorar la calidad


del sistema correccional de Puerto Rico, es ampliar los programas y
servicios que se ofrecen en la Administración de Corrección (AC), para
propiciar la rehabilitación de la población correccional.

El Articulo VI, Sección 19 de la Constitución de Puerto Rico dispone que


será política del Estado Libre Asociado reglamentar las instituciones
correccionales para que sirvan a sus propósitos en forma efectiva y
propender, dentro de los recursos disponibles, al tratamiento adecuado de
los delincuentes para hacer posible su rehabilitación moral y social.

Aunque bien es cierto que la rehabilitación es un proceso que solo puede


darse con la determinación voluntaria del individuo, también es necesario
que le brindemos a la población correccional las herramientas requeridas
para desarrollar sus destrezas y capacidades.

La Administración de Corrección (AC), tiene la responsabilidad de ofrecer


servicios a los ciudadanos que son ingresados a una institución correccional
en calidad de sumariados, al no poder prestar la fianza impuesta por un
tribunal, o como sentenciados a cumplir un término de reclusión. Dicho
servicio deberá garantizar a los miembros de la población correccional los
derechos constitucionales, principalmente el derecho a la vida, el acceso a
los tribunales, obtener representación legal y a recibir un trato justo y
humano.

También la Administración de Corrección tiene la responsabilidad de


establecer programas para los miembros de la población correccional que
223

propicien y motiven a un proceso de cambio en el comportamiento que


redunde en su rehabilitación y reincorporación a la libre comunidad, con el
propósito de que puedan desempeñarse como ciudadanos útiles y
responsables. Es por ello, que actualmente en la Administración de
Corrección se han establecido cuarenta (40) programas que propenden a la
rehabilitación de la población correccional.9

Entre los programas y servicios que se ofrecen actualmente se incluyen:


consejería, orientación y tratamiento especializado, alimentación,
vestimenta, servicios religiosos, recreación, servicios sicológicos y
tratamiento social. Igualmente, intervenimos en la investigación y
supervisión de convictos en libertad a prueba y de miembros de la
población correccional que se encuentran en libertad bajo palabra y
programas de desvío y comunitarios existentes, tales como supervisión
electrónica y pases extendidos.

Sin embargo, como señalamos anteriormente nuestra meta es ampliar


estos programas. A tales efectos, para maximizar los medios de recreación
hemos comenzado a establecer gimnasios en las instituciones
correccionales, se han adquirido diversos juegos de mesa y educativos.
Además, fortaleceremos los equipos que existen en la agencia de
baloncesto, voleibol, football, etc. Por otro lado, hemos establecido clínicas
de boxeo en las diversas instituciones, las cuales son ofrecidas por
boxeadores de gran reputación en nuestra isla.

Además, propondremos que en cada institución correccional se establezcan


las medidas necesarias o acomodos razonables para que los miembros de
la población correccional que padecen de algún impedimento físico o
mental puedan participar de las actividades de referencia. En las
instituciones correccionales donde no existan las condiciones necesarias
para que los miembros de la población correccional trabajen, se les
brindara la oportunidad de participar en actividades deportivas,

9
Entre los principales programas de rehabilitación, se encuentran: Pases
Extendidos; Ley 25 pases por condición de salud; Programas religiosos;
Programa de Hogares CREA; Hogar Intermedio Para Mujeres; Convivencia sin
Violencia; Programas recreativos y culturales; Aprendiendo a vivir sin
violencia; Supervisión Electrónica; Pre-Salida; Residencial La Posada; Vivero
Esperanza; Empleos en el Programa de Rehabilitación de Facilidades (FRP);
Mujer Tu Vales; Semana de la Rehabilitación; Exposición Artesanal;
Experiencia religiosa en la comunidad; Sembrando por Puerto Rico; Concierto
de Navidad; Concierto de Ano Nuevo; Tu Decides; Oficina de Colocación de
Empleo; Sala de drogas; Centro de Comparecencia Diaria; Proyecto Nuevo
Amanecer; Clínicas Deportivas; Talleres de Arte y Música; Ornato y
Embellecimiento; Tratamiento Residencial; Club Literario; Cursos Post-
Secundarios; Estudios Universitarios; Hogar Restauración de Mujeres;
Adiestramiento de la Corporación de Empresas de Adiestramiento y Trabajo;
Campamento Académico; Taller de Artesanía, etc.
224

recreativas, artísticas y religiosas, con derecho a recibir las bonificaciones


de referencia.

Por otro lado, con la colaboración de las diversas universidades de Puerto


Rico desarrollamos un Centro de Estudio de Valores, para beneficio de los
miembros de la población correccional.

Mediante este Centro, procuramos orientar a los miembros de la población


correccional para que se concienticen sobre los valores principales que
rigen en nuestra sociedad y eviten incurrir en acciones que constituyan una
violación a estos principios.

Al evaluar la conducta de las personas que delinquen y como la falta de


valores incide su comportamiento, el escritor Neumann ha puntualizado:

“El hombre que delinque obedece a una conducta que vive inmersa en él.
Ocurre desde que Caín mancha el suelo del planeta con la sangre inocente
de su hermano. Es una solicitación profunda reclamada desde entonces y
que llega a nuestros días de la rigurosa mano de una herencia sicológica
subconsciente que se prolongara a través del tiempo. La sociedad ha salido
al cruce con modos, formas y una multiplicidad de elementos que dotan al
hombre, para sofrenar tal solicitud. Son los llamados factores constructivos
de la personalidad, de orden educacional, instructivo, moral, económico, de
salud psicofísica, entre otros. Es decir, invirtiendo el esquema; el hombre
obedece a veces y es compelido al delito, para satisfacer profundos
requerimientos debido a la falta o falsa instrucción, desajuste en sus
apreciaciones ético morales, problemas acuciantes en lo económico o de
insatisfacción de la situación económica, de hábitat, férrea dependencia
porrazotes de enfermedades síquicas y físicas, entre otras causas.”10
(Énfasis nuestro)

Mediante la creación del Centro de Estudio de Valores, estamos


fortaleciendo las enseñanzas que han recibido los miembros de la
población correccional, sobre la importancia de la vida, la familia, la
honestidad, la moral, la integridad corporal, el honor, los derechos civiles,
etc. Además, designaremos un grupo de personas en la comunidad para
que le sirvan de apoyo al miembro de la población correccional cuando,
cuando luego de cumplir su sentencia salga a la libre comunidad, ya que
son muchos los confinados y confinadas que al integrarse a la sociedad no
logran subsistir, por la falta de oportunidades de empleo y apoyo. La
justicia no ha terminado su obra con el envío a prisión del delincuente.
Este debe ser observado mientras cumple su condena y, sobre todo,
después de su liberación, tanto como sea posible, a fin de que la tarea de
la justicia penal sea continua.

10
Neumann, Las penas de un penalista, Lerner, Pág. 40 (1976).
225

El escritor Tomas Manzano, relata la experiencia que escribió, en cierta


ocasión, un miembro de la población correccional liberado, al señalar:

“Se me pidieron referencias Que podría yo darles? El certificado expedido


por la prisión o la decisión del tribunal que me concedía la libertad
condicional porque yo ofrecía probabilidades de readaptación a la vida
social? Me privaba todos los días de algunos francos a costa de la comida
para poder comprar el periódico y buscar las ofertas de empleo. Me
levantaba temprano. Corría días enteros y recibía en todas partes la
misma respuesta: Traiga sus referencias”.11

A tenor con la problemática de escasez de oportunidades de empleo, que


presenta este relato, otro de los planes programáticos que nos hemos
trazado en el sistema correccional es ampliar los mecanismos que existen
en la AC, para proveerles trabajo a los miembros de la población
correccional. A tales efectos, estamos evaluando el funcionamiento del
Programa de Colocación de Empleos de la AC, para maximizar su
efectividad y lograr que un gran cúmulo de miembros de la población
correccional pueda beneficiarse del mismo, a través de la prestación de
servicios en los municipios, en las empresas privadas, agencias
gubernamentales, en la agricultura, etc.

Conforme con los señalamientos de referencia, consideramos que en la AC


se han realizado grandes esfuerzos por mejorar las condiciones carcelarias.
Sin embargo, es necesario que el sistema correccional sea sometido a una
reforma integral que nos permita cumplir a cabalidad con las estipulaciones
del tribunal federal en el caso Carlos Morales Feliciano12 y proveerle a la
población correccional las condiciones, así como los programas y servicios
necesarios para estos alcancen su rehabilitación.

Para lograr una reforma integral del sistema correccional en Puerto Rico, se
aprobó el Plan de Reorganización Núm. 3 de 1993, el cual crea el
Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR). A tales efectos, el
Artículo II del Plan de Reorganización Núm. 3 de 1993 del Departamento de
Corrección y Rehabilitación (DCR), establece:

11
Manzano, Aspectos psicofísicos del criminal, México, Pág. 125 (1959).
12
Carlos Morales Feliciano v. Sila M. Calderón, Civil No. 79-4(PG. Se trata de
una acción de clase radicada en 1979 por los confinados de nuestro sistema
correccional, alegando que las condiciones de confinamiento a las que estaban
sometidos, violaban sus garantías constitucionales contra castigos crueles e
inusitados, protegidas por la Octava Enmienda de la Constitución de los
Estados Unidos. Inicialmente, el caso fue radicado contra el Gobernador de
Puerto Rico y el Administrador de Corrección. Posteriormente, se incluyo al
Departamento de Salud y al Departamento de Servicios contra la Adicción.
226

“El Departamento de Corrección y Rehabilitación será el organismo de la


Rama Ejecutiva responsable de implantar la política publica relacionada
con el sistema correccional y de rehabilitación de adultos y jóvenes; y de
integrar, planificar y desarrollar en forma coordinada los planes,
operaciones, servicios y recursos de los organismos que lo componen.”13

A través de la creación del DCR, se facilito la supervisión y evaluación de


los componentes y conforme con lo dispuesto en el Plan nos hemos dado a
la tarea de iniciar el proceso de integración en una sola estructura
administrativa, las tareas relacionadas con planificación, compras,
auditorias, preparación y control del presupuesto destinado al área de
corrección y rehabilitación de adultos y jóvenes, y las tareas relacionas con
la administración de personal. La estructura que se establecerá a esos
efectos promoverá la economía funcional y la eficiencia operacional de las
unidades que componen el Departamento.

Con relación a los criterios de elegibilidad que los miembros de la población


correccional deben reunir, para participar en los programas de desvío, el
Artículo 10-A de la Ley Núm. 116, supra, dispone:

“No serán elegibles para participar en los programas de desvío o


tratamiento y rehabilitación establecidos por la Administración de
conformidad con las facultades que confiere este capitulo, ni en el
Programa de Hogares de Adaptación Social, las siguientes personas:
(a) Toda persona convicta que este cumpliendo sentencia por los
siguientes delitos:
(1) Asesinato; violación; incesto; sodomía o actos lascivos o
impúdicos cuando la victima fuera menor de catorce (14) anos.
(2) Violaciones a las secs. 2101 et seq. Del Titulo 24, conocidas como
“Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico”, excepto las
violaciones a la sec. 2402 de dicho titulo.
13
El Artículo V del Plan también establece:
“Se adscriben y formaran parte del Departamento de Corrección y
Rehabilitación los siguientes organismos:
a) La Administración de Corrección, creada mediante las secs. 1101 et seq.
del Titulo 34.
b) La Junta de Liberta Bajo Palabra, creada mediante las secs. 1501 et
seq. del Titulo 4.
c) La Administración de Instituciones Juveniles, creada mediante las secs.
551 et seq. Del Titulo 8, que se transfiere del Departamento de
Servicio Sociales al Departamento de Corrección y Rehabilitación.”
d) La Corporación de Empresas de Adiestramiento y Trabajo, creada mediante
las secs. 1521 et seq. Del Titulo 4, la cual se adscribirá al Departamento
de Corrección y Rehabilitación como una corporación departamental.
El Administrador de Corrección, el Administrador de Instituciones
Juveniles, el Presidente de la Junta de Libertad Bajo Palabra y el
Director Ejecutivo de la Corporación de Empresas de Adiestramiento y
Trabajo le responderán directamente al Secretario de Corrección y
Rehabilitación y estarán sujetos a su autoridad y supervisión.”
227

(3) Violaciones a las secs. 561 et seq. Del Titulo 25, conocidas como
“Ley de Explosivos de Puerto Rico”.
(b)Toda persona convicta por la comisión de cualquier delito grave que
no sea de los incluidos en el inciso (a) de esta sección, hasta que
haya cumplido por lo menos un diez (10) por ciento de la sentencia
de reclusión en una institución correccional, excluyendo toda clase
de bonificaciones, y se determine por el Administrador de Corrección
que no representa una amenaza para la comunidad.
(c) Toda persona convicta por delito grave a la cual se le haya hecho una
determinación de reincidencia agravada o reincidencia habitual de
conformidad a las disposiciones de las secs. 3001 et seq. Del Titulo
33, conocidas como “Código Penal del Estado Libre Asociado de
Puerto Rico”.
Se podrá excluir de la aplicación de las disposiciones de esta sección
a los confinados bajo la custodia de la Administración que confronten
problemas de salud con prognosis de vida corta y con condiciones
fisiológicas limitantes. Para que proceda esta exclusión deberá
mediara una recomendación del Programa de Salud Correccional
acompañada de una certificación médica del confinado con la
prognosis de vida. Además, los confinados no deben de constituir
peligro para la comunidad.
(d)Toda persona convicta mientras no haya satisfecho la pena especial
dispuesta en la sec. 3214 del Titulo 33.

Conforme con lo dispuesto en la disposición de referencia, además de los


delitos que excluyen la participación de los miembros de la población
correccional en los programas de desvío, no ser elegible toda persona
convicta por la comisión de cualquier delito grave que no sea de los
incluidos en el inciso (a) de esta sección, hasta que haya cumplido por lo
menos un diez (10) por ciento de la sentencia de reclusión en una
institución correccional, excluyendo toda clase de bonificaciones, y se
determine por el Administrador de Corrección que no representa una
amenaza para la comunidad.

A tales efectos, sugerimos que como parte de la revisión del Código Penal
que propone esta medida, se evalúe este criterio y se determine si el
mismo es cónsono con la reforma que se pretende implantar para
atemperar el tiempo en prisión con la severidad del delito antes de ser
elegible para los programas de desvío o cualquier otro privilegio de libertad
condicional.

Como Secretario del DCR y Administrador de la AC estamos consciente de


que, existen un cúmulo de situaciones en el sistema correccional que
ameritan atención inmediata. Por consiguiente, trabajaremos con ahínco
para lograr una reforma real e integral del sistema correccional de Puerto
Rico. Como han señalado diversos estudiosos del derecho, “debemos
228

aprender a ver la justicia como algo integradamente relacionado a las


necesidades humanas, y examinar critica y criteriosamente como esta
incide en nuestras vidas como individuos, miembros de una familia y de
una comunidad. Es deber ciudadano luchar por una mejor y mas efectiva
justicia para todos”.14

La lucha por erradicar la criminalidad y lograr un proceso de rehabilitación


efectivo, es responsabilidad no solo del gobierno sino del pueblo de Puerto
Rico en general.

14
García Toro, Tratamiento Penitenciario: En busca de Nuevos Paradigmas, 60 Rev. Col. Abo. 113 (1999).
229

Ponencia del Contralor de Puerto Rico


Hon. Manuel Díaz Saldaña

19 de abril de 2002

Hon. Eudaldo Báez Galib


Presidente
Comisión de lo Jurídico
Senado de Puerto Rico
San Juan, Puerto Rico

Estimado señor Senador:

Recibimos su carta del 21 de marzo. Solicita nuestros comentarios y


recomendaciones relacionados con la Resolución del Senado 203 del 1 de
marzo de 2001. El propósito de la Resolución es hacer una revisión a fondo
del Código Penal de Puerto Rico, que tome como punto de partida el
contenido del Proyecto del Senado 1229 ( P. del S. 1229) aprobado por el
Senado el 21 de mayo de 1992, y sus complementarios P. del S. 1230 al
1241.

El P. del S. 1229 y sus complementarios fueron presentados en la 7ma.


Sesión Ordinaria de la 11va. Asamblea Legislativa por el entonces
Presidente del Senado, Lic. Miguel Hernández Agosto. Estas medidas
fueron el resultado de un trabajo encaminado a la revisión definitiva del
Código Penal que se inicio en el ano 1986. Todas las medidas fueron
aprobadas por el Senado, pero no completaron el trámite en la Cámara de
Representantes.

Estamos de acuerdo con la intención de la Resolución, la cual esta dentro


de los amplios poderes de la Asamblea Legislativa. La misma representa la
continuación de los trabajos que quedaron inconclusos en 1992. Sin
embargo, es necesario atemperar estos proyectos a las últimas enmiendas
que ha sufrido el Código Penal y a las nuevas realidades puertorriqueñas.
Nos hemos limitado a evaluar las secciones del P. del S. 1229
correspondientes a los delitos contra la propiedad, delitos contra la función
pública, delitos contra el erario y delitos contra la fe publica. Estas
conductas delictivas son las que con mayor frecuencia la Oficina del
Contralor refiere al Departamento de Justicia para su investigación y acción
230

correspondiente. A continuación emitimos nuestros comentarios sobre las


enmiendas propuestas por el P. del S. 1229 a dichas secciones:

El Artículo 166, Apropiación Ilegal Agravada, no debe ser enmendado a los


fines de eliminar el agravante del inciso (a). Este agravante aplica cuando
el objeto de la apropiación son bienes o fondos públicos. Por otro lado, el
inciso (a) del Articulo 216 del Código Penal, Delitos contra Fondos Públicos,
regula la conducta de todo funcionario, empleado publico o toda persona
que tiene algún control sobre fondos públicos y se apropia de éstos.
También aplica a toda persona que aunque no sea funcionario o empleado
público incurre en la violación de alguno de los incisos de este artículo.

Opinamos que en este caso no se requiere que la persona tenga control de


los fondos públicos. Sin embargo, este artículo solo establece la
prohibición en cuanto a los fondos públicos y no protege otros bienes del
Estado. Tampoco tipifica como delito las actuaciones antijurídicas que se
comenten contra entidades privadas de beneficencia. Estas entidades
solicitan, con frecuencia, donativos y aportaciones económicas de
entidades del Estado. El Artículo 166(a) tipifica como delito toda actuación
ilegal constitutiva de apropiación ilegal contra entidades del Estado y
contra entidades privadas de beneficencia, independientemente de la
cantidad envuelta y cobija además de los fondos de estas entidades los
demás bienes muebles que poseen.

El Capítulo II de la sección décima del Código Penal debe mantenerse en su


estado actual. Este capitulo denominado Defraudaciones tipifica distinto
tipos de fraudes en los artículos 183 al 188A. El P. del S. 1229 propone la
consolidación de estos delitos en un tipo general denominado Fraude o
Estafa. Entendemos que este nuevo artículo no cumple con el principio de
legalidad. El principio de legalidad es una limitación a la facultad que tiene
el legislador de crear nuevos delitos. Todo delito debe describir claramente
la conducta especifica que pretende penalizar de tal manera que una
persona de inteligencia promedio pueda entender cual es la conducta que
se esta prohibiendo. Las leyes que crean delitos no pueden ser vagas
debido a que se estaría violentando el derecho constitucional que tiene
todo ciudadano a un debido proceso de ley. Además, al consolidar en un
solo delito varias conductas delictivas que comprenden elementos
específicos y diferentes, aumenta la probabilidad de que se aplique por
analogía a delitos que no están expresamente definidos en el referido
artículo.

El Artículo 202-A, Intervención Indebida en los Procesos de Contratación,


de Subasta o en las Operaciones del Gobierno, no debe ser redefinido a los
fines de establecer penas distintas dependiendo de si hubo beneficio
económico para la persona que comete el delito o si el beneficio económico
231

fue para un tercero debido a que lo que este articulo intenta proteger es la
transparencia de las operaciones gubernamentales.

El Artículo 204, Retención de Documentos que deben entregarse al


Sucesor, no debe ser enmendado con el propósito de establecer una pena
de trabajo comunitario o multa cuando un funcionario o empleado público
retiene un su poder o se niega a entregarle a su sucesor los archivos,
expedientes, documentos y demás papeles pertenecientes a su despacho.
Esta pena no es proporcional al daño que puede ocasionar a la
administración pública el que un funcionario o empleado público
desaparezca documentos que son esenciales para una sana administración
pública por la única razón de que no fue electo por el Pueblo. Esta
enmienda no toma en consideración el cúmulo de situaciones que el
pasado proceso de transición puso al relieve y que ha ocasionado la
presentación de varios proyectos de ley en la Legislatura con el objetivo de
regular estos procesos de transición.

El Artículo 216, Delitos contra Fondos Públicos, no debe ser redefinido a los
fines de establecer penas distintas dependiendo de si hubo beneficio
económico o no para la persona que comete el delito debido a que la
política pública del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico es
penalizar severamente a las personas que aprovechando su posición de
administrador, depositario o encargado de fondos públicos los utiliza para
su propio beneficio o incurre en actos de descuido en el desembolso de los
fondos públicos. A tono con esta política pública, la persona que cometa
este delito sin obtener beneficio económico debe ser sancionada de igual
forma que aquella que lo obtuvo. Por otro lado, estamos de acuerdo con la
inclusión de la protección de la propiedad pública en la tipificación de este
delito.

El Artículo 217, Lista Fraudulentas y Otros Actos Ilegales, debe permanecer


redactado conforme la enmienda de la Ley Núm. 279 de 21 de agosto de
1999. El objetivo de dicha ley era, entre otros, disponer penalidades a las
acciones de un funcionario público municipal por aceptar, suscribir o
expedir declaraciones falsas en cotizaciones u otros documentos. En
atención a los numerosos señalamientos que nuestra Oficina ha realizado
por irregularidades en los procedimientos administrativos relacionados con
la forma y manera de proceder para solicitar, aceptar y registrar
cotizaciones, entendemos que el inciso (d) debe ser modificado para que
lea: (d) Solicitare, redactare, expidiere, ofreciere o presentare
declaraciones falsas o fraudulentas en certificaciones o documentos
requeridos por la legislación fiscal del Estado Libre Asociado o de los
municipios. A tono con esta modificación, estarían incursos en este delito
todas las personas que participen en un esquema de preparación y
presentación de cotizaciones falsas en perjuicio del erario.
232

Los Artículos 272 y 275, Posesión y Traspaso de Documentos Falsificados y


Falsificación de Licencia, Certificado y Otra Documentación, no deben ser
redefinidos a los fines de establecer penas distintas dependiendo de si una
persona posee un documento o instrumento falsificado o si efectivamente
usa, circula o vende el mismo. Estos delitos intentan proteger la confianza
que inspiran determinados documentos que son necesarios para llevar a
cabo diversas transacciones en el curso de la vida diaria. Por tal razón, es
que la mera posesión debe ser castigada con igual rigurosidad que el
traspaso del documento. Por otro lado, estamos de acuerdo con la
inclusión de un nuevo Artículo 271-A, Falsedad Ideológica, donde se
tipifique toda actuación consistente en incluir declaraciones falsas en un
documento autentico. Actualmente este tipo de conducta ilícita no esta
regulada por el Articulo 271, Falsificación de Documentos.

Ninguno de los delitos contra el erario, la fe y función pública, o que


envuelva propiedad o fondos públicos debe ser enmendado a los fines de
establecer una pena de multa, trabajo comunitario o una combinación de
ambas, debido a que esta pena no es proporcional a la severidad de estos
delitos. El patrón de conducta que se observa en estos delitos es que se
trata de delitos llevados a cabo por funcionarios o empleados públicos con
un perjuicio sustancial a la confianza pública que se deposita en ellos o al
patrimonio del Estado. Se trata de actuaciones y conductas que no solo
lesionan la administración pública y la confianza del Pueblo en las personas
que laboran en el sector público sino que también afectan al erario. La
autoridad conferida al servidor publico nunca debe ser utilizada para
beneficio propio ni en detrimento del pueblo al cual esta obligado a servir.
No deben olvidarse que vienen al gobierno voluntariamente y que en el
desempeño de sus funciones están obligados a cumplir con la ley, los
reglamentos y los códigos de ética aplicables. Por tal razón,
recomendamos que las personas convictas por dichos delitos cumplan un
mínimo de tiempo en prisión antes de ser elegibles a algún tipo de libertad
condicional y que cuando exista la pérdida de propiedad o fondos públicos
siempre se imponga la pena de restitución. Además, entendemos que
deben incorporarse al Código Penal las disposiciones del Artículo 208(8) del
Código Político de 1902, 3 L.P.R.A. sec. 556, de tal manera que una de las
penas que se imponga al ser sentenciado por alguno de estos delitos sea la
remoción inmediata del cargo o puesto.

El Artículo 78, disposición que regula la prescripción de los delitos, debe


permanecer redactado en su forma actual. Este artículo fue enmendado
por la Ley Núm. 51 de 5 de agosto de 1993 en atención a los numerosos
actos de corrupción que quedaban impunes debido a la prescripción de la
acción penal antes de que se completara el proceso de investigación y
radicación de cargos criminales. Por tal razón, el Artículo 78 propuesto por
el P. del S. 1229 constituiría un retroceso. Además, entendemos que los
delitos contra el erario, la fe y función pública, o que envuelvan propiedad
233

o fondos públicos no deben prescribir independientemente del sujeto activo


del delito que lo cometa.

Finalmente, recomendamos que adicione el artículo que plantea el


Proyecto de la Cámara 880 radicado el 28 de marzo de 2001, el cual tipifica
como delito grave la resistencia u obstrucción de una investigación o
auditoría de la Oficina del Contralor.

Agradecemos la oportunidad que nos ha brindado de ofrecer nuestros


comentarios. Estamos a sus órdenes para ofrecerles cualquier información
adicional que estime necesaria.

Contamos con su cooperación para mejorar la fiscalización y administración


de la propiedad y los fondos públicos.

Cordialmente,

Manuel Díaz Saldaña


234

Ponencia del Lcdo. Federico Rentas Rodríguez


Director Ejecutivo
Sociedad para Asistencia Legal

22 de abril de 2002

Se le ha solicitado a la Sociedad para Asistencia Legal su opinión


sobre la Reforma al Código Penal que pretende iniciar la Comisión de lo
Jurídico del Senado y autorizada por la Resolución Número 203 del Senado
de Puerto Rico.

De entrada queremos dejar establecido que desde hace ya mucho


tiempo atrás está haciendo falta una revisión en Puerto Rico, no solo del
Código Penal, sino también de las Reglas de Procedimiento Criminal que
son incluso más antiguas que el referido código.

Hemos visto como a través de los años la legislatura del país ha ido
haciendo más punitivo el sistema penal, sin que previo a legislar se lleven a
cabo estudios o análisis científicos que validen su actuación. El resultado
ha sido un país con uno de los sistemas penales más punitivos del mundo.
Cada vez que se legisla aumentando penas y promoviendo la separación de
la sociedad de convictos de determinados delitos, lo que se hace es una
afirmación por parte del Estado de que esta incapacitado para rehabilitar o
habilitar a sus ciudadanos, todo ellos en contravención de la Constitución
del Estado Libre Asociado que promueve la rehabilitación.

Este sentir es traído para fijar nuestra posición de que toda reforma
penal debe ir dirigida a desalentar la separación indiscriminada de
ciudadanos de la sociedad sin oportunidades reales de rehabilitación.

Esta situación muchas veces es vista hasta en caso de primeros


ofensores de la ley que por el solo hecho de decidir entrar a juicio se le
imponen penas máximas y consecutivas separándolas de la sociedad. De
ahí que debe haber un freno en la discusión de imponer penas
consecutivas en delitos que surjan del mismo evento. En múltiples
ocasiones, se recurre de este tipo de sentencias y por tradición los
tribunales apelativos han mantenido silencio validando la separación de
clientes primeros ofensores de la sociedad.
235

Por otro lado, el sistema de reincidencia en Puerto Rico es uno


insensible que ha permitido sentencias inconcebibles a mansalva en casos
que no ameritan extrema severidad. Este sistema esta hecho para
desalentar la litigación de casos ante los riesgos desmesurados que
conlleva exponerse a ver el caso en sus meritos, aun cuando el ciudadano
sea inocente de la imputación que le hace el Estado. En definitiva, la
política publica que históricamente han asumido los gobiernos de turno en
el país de que mientras más punitivas sean las leyes ello constituye un
disuasivo a la delincuencia, ha resultado ser un fracaso.

Se ha ordenado que la presente revisión del Código Penal tenga


como puntos de partida el Proyecto del Senado 1229 aprobado por dicho
cuerpo el 21 de mayo de 1992. Este pretendía enmendar el Código Penal.
Este proyecto introduciría un sistema de penas ponderadas para lo cual se
establecieron unos ocho (VIII) intervalos. Los intervalos I al V implicaban
penas de reclusión en anos naturales. Queremos fijar nuestra posición de
que si se adopta este sistema de penas ponderadas por intervalos, deben
eliminarse las penas de reclusión en años naturales.

Las penas en años naturales promueven el ocio en la institución


penal. Este tipo de pena es incompatible con las bonificaciones por
trabajo, estudios, servicios meritorios y otras alternativas que motivan al
confinado e inciden favorablemente en su rehabilitación. La pena en años
naturales implica que no importa el ajuste institucional que haga el
confinado su pena no tendrá variación alguna. (Ver 4 L.P.R.A. 1161)

Un sistema de penas o sentencias en años naturales trastoca todo el


sistema correccional. No hay razón para eliminar las bonificaciones que
incentivan a la población penal no solo para tener una mejor convivencia
institucional, sino para facilitar su retorno a la libre comunidad una vez
cumplida su sentencia.

El sistema de sentencia ponderada descansa en que las penas sean


proporcionales a la severidad de los delitos. Este principio tiene mucha
lógica y es lo ideal. El problema estriba en como hacer la distinción o
establecer las gradaciones de severidad.

En 1992 se hizo una encuesta de percepción en la comunidad, pero


limitada en un área geográfica. Dicha encuesta fue utilizada en lo que se
convirtió en el Proyecto de Reforma al Código Penal.

Las percepciones de entonces no necesariamente son las mismas del


2002. Debe hacerse una nueva encuesta de percepción de severidad de
delitos que abarque a toda la nación. Esta, unida a la aportación de
diversos sectores, abogados, expertos en criminología, sociólogos y otros
científicos, debe dar base para un nuevo sistema de penas proporcionales.
236

A continuación, enumeramos aquellas áreas o artículos del actual


código que entendemos deben recibir alguna atención en particular para
que sean tomadas en cuenta en la propuesta Reforma.

1. Artículo 7 – Definiciones
(33 L.P.R.A. 3022)

En este articulo se debe incluir una definición sobre el concepto de


“grave daño corporal”, incluido en varios delitos del Código Penal. A
manera de ejemplo, este concepto esta incluido en el Articulo 95(d) del
Código Penal, referente al delito de agresión agravada, 33 L.P.R.A. sec.
4032(d). En Pueblo v. Fonseca, 62 D.P.R. 433 (1943), el Tribunal Supremo
expreso que este concepto de grave daño corporal provenía de la frase
“serious bodily injury” incluida en la jurisprudencia del estado de Texas. Se
señalo que este concepto requería que la lesión recibida fuera peligrosa o
que diera lugar a aprensión. Posteriormente, en Pueblo v. Gómez, 71 D.PR.
816 (1950), se sustituyo la conjunción “o” por “y” requiriendo que se
cumplieran ambas condiciones; que la lesión fuera peligrosa y que diera
lugar a aprensión. A partir de entonces, nuestra jurisprudencia no ha
arrojado luz sobre el alcance de lo que constituye un “grave daño corporal”
para efectos del Articulo 95(d). En el estado de Texas, de donde provino
originalmente el Artículo 95, 15 actualmente se encuentra definida
estatutariamente la frase “serious bodily injury”. En la sec. 1.07(a) (46) del
Código Penal de ese estado se expresa:
“Serious bodily injury” means bodily injury that creates a substantial
risk of death or that causes death, serious permanent disfigurement, or
protacted loss or impairment of the function of any bodily member organ.16

Esta definición requiere que haya existido un riesgo sustancial de


causar la muerte, o que ocurra un desfiguramiento permanente, o que se
pierda total o parcialmente la función de un órgano o parte del cuerpo.
Como podemos notar, esta definición es mas clara y precisa.

2. Artículo 15 – Intencional
(33 L.P.R.A. sec. 3062)
El inciso (b) de este artículo se debe eliminar o unir al Artículo 16
sobre “negligencia”. En cierta medida el inciso (b) es igual o parecido a la
definición de negligencia del propio Código.

3. Artículo 22 – Legítima Defensa


(33 L.P.R.A. sec. 3095)
En este artículo también se incluye el concepto de “grave daño
corporal” sin que se ofrezca una definición clara del mismo.
15
Lange v. Pueblo, 24 D.P.R. 854 (1917).
16
Vermon’s Texas Code Annotated, Penal Code, Sec. 1.07(a)(46).
237

Se debe analizar la posibilidad de aplicar la doctrina en los casos en


que, aun cuando el acusado sea el que inicialmente provoque el incidente,
el agredido reacciona de forma excesiva al punto de invertirse los papeles
de victima y victimario. Esto es lo que en otras jurisdicciones se conoce
como la “doctrina de exceso”, la cual reconoce que en delitos impetuosos
la reacción provocada no es excusable si es desproporcionada y esta
desproporción ocasiona que el provocador original del incidente pueda
invocar la legítima defensa como eximente de responsabilidad. Véase:
Nevarez-Muñiz, Dora, Derecho Penal Puertorriqueño, Parte General,
Instituto para el Desarrollo del Derecho, 1983, 2da. Ed. Rev., 1994, Págs.
235-236.

En Estados Unidos la regla generalmente aceptada, al igual que aquí,


es que quien provoca o inicia una pelea no puede invocar la legítima
defensa como eximente de responsabilidad respecto al daño o muerte
causado a su adversario. Como excepción a esta regla, se ha reconocido
que si luego de comenzada la pelea el provocador se retira del conflicto de
buena fe, entonces se restablece su derecho a legitima defensa de forma
que si su adversario lo persigue y lo ataca bajo circunstancias que le
hicieron creer razonablemente que ha de sufrir un daño serio e inminente,
el provocador inicial puede defenderse legítimamente hiriendo e incluso
matando a su adversario. State v. Williams, 815 SW 2d 43 (1991);
Withdrawal Reviving of Self Defense, 55 A.L.R. 3d 1000, 1003; Withdrawal
by Agresor Reviving Rights of Self Defense, 32 Am. Jur. Proof of Facts 2d
705.

Se ha señalado como requisito esencial, que el agresor original trate


de Buena fe de retirarse del conflicto y que de alguna forma comunique a
su adversario su intención de desistir o retirarse. Esto puede hacerse
mediante actos que así lo demuestren o verbalmente. 55 A.L.R. 3d 1004.
En el estado de California, de donde proviene la mayor parte de nuestro
Código Penal, esta excepción a la regla general ha sido reconocida desde
hace un siglo. People v. Button, 39 P1073 (1895); People V. Holt, 153 P2d
21 (1944); California Penal Code, Sec. 197 (West, 1988).

4. Artículo 61 – Determinación de la Reincidencia


(33 L.P.R.A. sec. 3301)
Del artículo vigente sobre la reincidencia se desprende una aparente
diferencia entre “convicto” y “sentenciado”. Se dice que hay reincidencia
cuando el que haya sido “convicto” por un delito grave incurre nuevamente
en otro delito grave. Sen embargo, dispone que existe reincidencia
habitual cuando la persona haya sido “convicta y sentenciada” por dos o
mas delitos graves.

El termino “sentencia” significa el pronunciamiento hecho por el


tribunal en cuanto a la pena que se impone al acusado. Regla 162 del
238

Procedimiento Criminal. Nuestro Tribunal Supremo en Castro Gómez v.


Jefe Penitenciaria, 87 D.P.R. 531 (1963), al interpretar el antiguo Artículo 56
del Código Penal de 1937, sobre delitos subsiguiente, definió el termino
“convicto” como aquel al que se le ha dictado sentencia. En Black’s Law
Dictionary, Fifth E., pág. 301, se define al convicto como, “One who has
been adjudged guilty of a crime and is serving a sentence as a result of
such conviction. A prisoner.” Posiblemente debemos inferior que las
diferencias que aparentan tener los diferentes incisos del Articulo 61
vigente – obre el requisito de “convicto” para la determinación de
reincidencia simple o agravada, versus el requisito de “convicto y
sentenciado” necesario para determinar la reincidencia habitual – se debe
mas bien a una redundancia en el lenguaje utilizado. Tal vez se debe a que
se copio el lenguaje del Artículo 74 del Código Penal, derogado en 1988,
donde se consideraba la sentencia del delincuente habitual como medida
de seguridad. Se definía al delincuente habitual como el convicto de delito
grave que anteriormente hubiere sido sentenciado por dos o más delitos
graves.

Este artículo 61 debe ser enmendado para evitar la confusión y las


diferencias que parecen establecer los incisos (1), (2) y (3), del párrafo (A).
Se debe uniformar utilizando la palabra “sentenciado”, que a nuestro juicio
es mas clara y especifica.

Esto lo señalamos en cuanto a la redacción del articulado actual.

Debe quedar claro que la Sociedad para Asistencia Legal entiende


que el sistema de reincidencia vigente requiere una modificación total o su
eliminación. La reincidencia como ya indicamos previamente es causante
de la separación permanente de la comunidad a ciudadanos cuya
actuación delictiva, en muchos casos, no amerita tal medida extrema.
Terminan siendo castigados dos veces por los delitos anteriores ya
cumplidos. La reincidencia puede utilizarse como agravante en la
sentencia, pero no como doble penalidad o separación permanente.

Si se pretende mantener el régimen de reincidencia, se debe


disminuir sus penas y en todo caso en que se pretenda imponer esta
penalidad debe haber una vista al efecto en donde se tome en
consideración los siguientes factores: el daño causado a la victima, el
grado de culpabilidad o de participación del autor, el tipo de delito por el
cual fue convicto anteriormente, si tuvo la oportunidad de recibir
tratamiento para su rehabilitación, la composición familiar del convicto, la
posibilidad de recibir alternativas de rehabilitación al presente y el riesgo
para la comunidad que represente su libertad.

5. Artículo 83 – Grados de Asesinato


(33 L.P.R.A. sec. 4002)
239

Por muchos años la modalidad de asesinato estatutario (“felony


murder rule”) ha estado sujeta a diversos ataques por considerarse, “que
es un sobreviviente histórico cuya existencia carece de lógica y de base
practica en el Derecho moderno. El continuo ataque de que es objeto
responde al señalamiento de que la misma quebranta el principio rector en
el Derecho Penal de mens rea, esto es, que ninguna persona es
responsable penalmente por haber producido cierto resultado delictivo, si
al momento de producirlo no existía un estado mental capaz de producir
dicho resultado, o sea la intención especifica de producirlo.” Pueblo v.
Lucret Quiñónez, 111 D.P.R. 716, 731-732 (1981). Por esta razón y el
origen dudoso de la doctrina, la misma no ha sido, “una norma estática y
bien definida, caracterizarse su evolución histórica en el Derecho penal por
una continua interpretación judicial dirigida a restringir la severidad de su
aplicación. Iguales limitaciones se han establecido por mandato
legislativo”. (pág. 728). “La regla al presente no es favorecida por los
tribunales y solo la aplican cuando la ley lo requiere, y en esas instancias lo
hacen con renuencia. Siempre que las circunstancias lo permiten moderan
su aplicación.” (Pág. 729).

En Puerto Rico, no obstante los continuos ataques, nuestro Tribunal


Supremo expreso en el citado caso de Lucret Quinones, supra, a la pág.
738, que, “… estamos ante una disposición de ley establecida mediante
acción legislativa en función al principio de legalidad. Su derogación, en
ausencia de violación constitucional, corresponde al Poder Legislativo y no
al Judicial.”

Entendemos que este puede ser el momento propicio para legislar,


modificar o en alguna forma cambiar, o modernizar, este “vestigio
anacrónico” vigente en nuestro Código Penal. Para ello proponemos que
en Artículo 83 se legisle un “tercer grado” de asesinato que recoja la
doctrina del asesinato estatutario vigente, pero que establezca una pena
distinta y menos severa para tal delito. No podemos obviar el hecho de
que esta clase de asesinato solo requiere establecer que la causa próxima
de la muerte fue la comisión de uno de los delitos incluidos en el tipo legal
o su tentativa. Pueblo v. Rivera Torres, 121 D.P.R. 128 (1988); Pueblo v.
Torres Ramos, 121 D.P.R. 747 (1988); Pueblo v. Calderón Laureano, 113
D.P.R. 574 (1982). No es necesario que Ministerio Fiscal presente prueba
alguna dirigida a establecer los elementos del delito de asesinato en primer
grado’ solamente se requiere que el Estado presente prueba sobre el delito
base y sobre el hecho de que ocurrió una muerte. Incluir el asesinato
estatutario como otro “grado” del delito de asesinato, con penas menos
severas, puede ser una alternativa viable para alejarnos de una doctrina
que entendemos es injusto e insostenible en el Derecho penal.

6. Artículos 91-92 – Aborto


(33 L.P.R.A. secs. 4010, 4011)
240

Estos artículos prohíben en términos generales el aborto, pero


entendemos que los mismos no están de acuerdo con la norma establecida
en este caso de Roe v. Wade, 410 U.S. 113 (1973). Específicamente en
cuanto que en la citada opinión se divide el termino del embarazo en tres
trimestres y se indica hasta donde puede llegar la intervención del Estado
en los diferentes trimestres. Durante el primer trimestre la decisión de
terminar el embarazo es una personal de la mujer, que debe ser reconocida
sin condiciones. Esto cae dentro del derecho a la intimidad reconocido y
protegido por nuestra Constitución y la federal. Pueblo v. Duarte Mendoza,
109 D.P.R. 596 (1980).

7. Artículos 94-95 – Agresión


(33 L.P.R.A. secs. 4031, 4032)
En estos dos Artículos se recogen tres (3) modalidades diferentes del
delito de agresión: (a) la simple, (b) la agravada y (c) la agravada grave.
Las disposiciones del Artículo 95, que recogen dos de estas modalidades –
un delito menos grave y la otra delito grave – deben ser separadas para
establecer dos delitos independientes y bien definidos. Actualmente al
estar incluidos en un solo artículo, ocasiona confusión.

8. Artículo 99 – Violación
(33 L.P.R.A. sec. 4061)
Este delito tiene como elementos, (1) el tener acceso carnal; (2) con
una mujer que no sea la propia. Entendemos que esta fraseología es una
que no esta a la altura de los tiempos. El termino de “acceso carnal” debe
ser sustituido por el de “relación sexual no consentida”. También resulta
arcaico el tener como requisito que la mujer violada no se ala esposa. Esto
atenta contra la dignidad de la mujer ya que parte de la premisa absoluta
de que la esposa esta obligada a siempre acceder o consentir a la relación.
De hecho, la Ley Num. 54 de 25 de junio de 1985 – Ley para la Prevención
e Intervención con la Violencia Domestica –incluye un delito de agresión
sexual conyugal, 8 L.P.R.A. sec. 635, en el cual se penaliza a “toda persona
que incurra en una relación sexual no consentida con su cónyuge”. Las
penas son equivalentes a las del delito de violación tipificado en el Articulo
99 del Código Penal.

9. Artículo 101 – Seducción


(33 L.P.R.A. sec. 4063)
En este Artículo también se incluye el término de “acceso carnal”, el
cual entendemos debe ser sustituido por el de “relación sexual no
consentida”. Se trata de un delito que con el trascurso del tiempo se ha
convertido en obsoleto. Además, convierte al Estado en el vehiculo a ser
utilizado por la mujer seducida para obligar al hombre a contraer
matrimonio ya que si este se celebra antes del juicio, la acción penal se
extingue. (Articulo 102, 33 L.P.R.A. sec. 4064).
241

10. Artículo 103 – Sodomía


(33 L.P.R.A. sec. 4065)
Este es un delito “bíblico”, que a la altura de estos tiempos debe ser
objeto de análisis y cambios. Si la relación es una consentida, entre
adultos mayores de 21 años, del mismo o de diferentes sexos, realizada en
la intimidad, entonces no debe ser una conducta prohibida. Además, ya es
tiempo que se defina claramente el término de “crimen contra natura” que
constituye una de las dos modalidades que penaliza el delito. Dicho
término ha sido objeto de continuas críticas y es la razón principal para la
alegación de que es un estatuto inconstitucional por razón de vaguedad.

11. Artículo 129 – Adulterio


(33 L.P.R.A. sec. 4147)
Se debe eliminar la frase de “comercio carnal” y sustituirla por
“relación sexual”, la cual es mas acorde con la conducta que se quiere
penalizar. No obstante ello, este es otro delito que debe ser eliminado del
Código Penal. Se debe dejar como una causal para disolver el vínculo
matrimonial.

12. Artículo 137 – Secuestro


(33 L.P.R.A. sec. 4178)
El concepto de “sustraer” debe ser definido claramente en el artículo
para excluir cuando la sustracción de la victima es meramente incidental a
la comisión de otro delito. Pueblo v. Echevarria, 128 D.P.R. 299. Además,
el texto del artículo debe ser analizado a la luz de las recientes decisiones
del Tribunal Supremo las cuales amplían el contenido del concepto de la
“sustracción” y “distancia sustancial”, las cuales entendemos no fueron
inicialmente contempladas por el legislador. Véase: Pueblo v. Navarro
Rodríguez, 96 J.T.S. 136; Pueblo v. Rivera Nazario, 96 J.T.S. 147.

13. Artículo 166- Apropiación Ilegal Agravada


(33 L.P.R.A. sec. 4272)
Este delito debe tener penas escalonadas a base de la cuantía o valor
de lo apropiado.

La suma de $200.00 que convierte a este delito en grave no


responde a la realidad económica actual. Con el aumento en el costo de
vida han proliferado los casos graves con penas de hasta 12 anos por
apropiarse de un objeto que a duras penas sobrepasan dicho tope.
Sugerimos que se aumente hasta $1,000 como punto de partida para
convertir este delito en grave con unas penas menores a las vigentes, ya
que no guardan proporcionalidad.

De igual manera, todos los demás delitos que tienen un limite para
determinar si es grave, tiene que igualmente revisados, como por ejemplo
242

el Articulo 180 (33 L.P.R.A. 4286) sobre Daños Agravados. El límite debe
elevarse también a unos mil dólares.

14. Artículo 173 – Robo


(33 L.P.R.A. sec. 4279)
En el caso de Pueblo v. Batista Montañés, 113 D.P.R. 307 (1982), el
Tribunal Supremo analiza la modalidad del “robo por arrebatamiento”.
Esta modalidad, por sus características especiales, debe estar tipificada en
el Código Penal como un delito separado y con una pena proporcional da la
conducta que se interesa prohibir.

15. Artículo 188-A – Fraude en la Ejecución de Obras de


Construcción
33 L.P.R.A. sec. 430 a)
Al aprobar el Artículo 188-A del Código Penal, el legislador tuvo el
propósito de desalentar la práctica delictiva del fraude en la ejecución de
obras de construcción, y, a la misma vez, proveer un método rápido de
compensación para las victimas de tal delito. Esto significa que la persona
que resulte convicta de infringir el Articulo 188-A del Código Penal deberá,
sin importar el monto de la cantidad recibida, pagar al perjudicado el doble
de dicho importe. Esta cantidad de dinero, que en muchos casos puede
ascender a varios miles de dólares, se otorga de forma sumaria a la otra
parte por concepto de resarcimiento. Resarcimiento significa
indemnización, reparación o compensación por un daño, perjuicio o
agravio. I. Rivera García, Diccionario de Términos Jurídicos, Segunda E.
Equity Pub. 1985, pág. 244. Es un concepto que pertenece al área civil de
nuestro ordenamiento y abarca la compensación de danos de todo tipo,
incluyendo sufrimientos y angustias mentales. De esta forma el Artículos
188-A constituye un hibrido que integra dentro del proceso criminal un
mecanismo de naturaleza civil como es la imposición judicial del
resarcimiento por los danos adicionales al patrimonio afectado ilegalmente.
Al establecer que el resarcimiento debe ser por el doble de la cantidad
recibida como pago por la obra, es obvio que se persigue restituir y a la
misma vez compensar a la victima por otros danos y perjuicios que pudiese
haber sufrido.

La Sección 7 del Articulo II de la Constitución del Estado Libre


Asociado Puerto Rico garantiza que “ninguna persona será privada de su
libertad o propiedad sin debido proceso de ley”. Esta disposición tiene su
origen en las Enmiendas V y XIV de la Constitución de los Estados Unidos.
Según se ha conceptualizado, el debido proceso de ley se manifiesta en
dos dimensiones distintas: la sustantiva y la procesal. Rivera Santiago v.
Secretario de Hacienda, 119 D.P.R. 265 (1987); Rodríguez Rodríguez v. E
L.A, 130 D.P.R. 562 (1992).
243

La vertiente sustantiva del debido proceso de ley, tanto de Puerto


Rico como en Estado Unidos; persigue proteger y salvaguardar los
derechos fundamentales de toda persona. Es por esta razón que el Estado,
al aprobar leyes o mediante sus actuaciones, no puede afectar de manera
irrazonable, arbitraria o caprichosa los intereses de libertad o propiedad de
sus ciudadanos. Rodríguez Rodríguez v. E.L.A., ante.

En su vertiente procesal, el debido proceso de ley impone al Estado


la obligación de garantizar que cuando intervenga con los intereses de
libertad o propiedad del individuo, lo haga a través de un procedimiento
que sea justo, equitativo y que respete la dignidad de los individuos
afectados. Rodríguez Rodríguez, v. E.L.A., a la pág. 9520; Rivera Rodríguez
v. Stowell Taylor, 133 D.P.R. 881 (1993).

El Tribunal Supremo de Puerto Rico, siguiendo los precedentes del


Supremo Federal ha señalado en innumerables ocasiones que para que
entre en vigor la protección que ofrece este derecho en su vertiente
procesal, tiene que estar un juego un interés individual de libertad o
propiedad. Board of Regents v. Roth, 408 U.S. 565 (1972); Rivera Santiago
v. Secretario de Hacienda, 119 D.P.R. 265 (1987); Rivera Rodríguez v.
E.L.A., ante; Rivera Rodríguez v. Stowell, ante.

En Mathews v. Eldridge, 424 U.S. 319 (1976), el Tribunal Supremo de


los Estados Unidos estableció tres criterios que deben sopesarse al
determinar la validez de un proceso para privar a un individuo de algún
derecho protegido. Estos son: (1) se debe determinar cuales son los
intereses individuales afectados por la acción oficial; (2) el riesgo de una
determinación errónea que prive a la persona del interés protegido
mediante el proceso utilizado y el valor probable de garantías adicionales o
distintas; y (3) el interés gubernamental protegido con la acción sumaria y
la posibilidad de utilizar métodos alternos. A la luz de los criterios de
Mathews la jurisprudencia ha establecido diversos requisitos que debe
cumplir todo proceso adversativo, tales como notificación adecuada,
proceso ante juzgador imparcial, oportunidad de ser oído, etc. De todas
estas garantías la más fundamental es el derecho a ser oído. Antes de ser
despojado de un bien protegido la garantía minima que se exige es la
oportunidad de ser oído. Esta oportunidad debe darse en “a meaningful
time and a meaningful manner”. Mathews v. Eldridge, ante, pág. 333; Joint
Ant; Fascist Refugee Committee v. McGrath, 341 U.S. 123 (1951); Rivera
Rodriguez v. Stowell, ante. Un estatuto puede prevalecer solo si contiene
garantías procesales suficientes que permitan que la parte afectada pueda
ser oída antes de que se adjudique definitivamente el derecho involucrado.
Mitchell v. W.T. Grant Co., 416 U.S. 600 (1974).

La disposición del Artículo 188-A que impone de forma sumaria el


resarcimiento de la parte querellante, priva al acusado del derecho
244

propietario que le asiste sobre su dinero. Bajo el esquema creado existe un


alto riesgo de una determinación errónea por cuanto el acusado no tiene
las herramientas para defenderse, ya que la disposición no le concede tan
siquiera el derecho a ser oído sobre el aspecto especifico del resarcimiento.

El juez tampoco tiene elementos de juicio ni discreción para formar


una decisión justa y equitativa sobre la cuantía a que debería ascender al
resarcimiento ya que Articulo 188-A no establece ningún procedimiento
para tal determinación.

El mandato del Artículo 188-A es uno férreo e inflexible al requerir


que en todos los casos, independientemente de cualquier circunstancia
adicional a la prestación envuelta, dicho resarcimiento debe ser por el
doble del importe recibido. Ello da lugar a que de golpe y porrazo se
despoje de su dinero a todo acusado convicto de infringir dicha ley sin
oportunidad alguna de ser oído. Considerando que el la mayor parte de los
casos las sumas de dinero dispuestas en los contratos de otras de
construcción son sustanciales, podemos concluir que el golpe económico
de la violación constitucional usualmente cuesta a los acusados miles de
dólares.

En la medida en que el Articulo 188-A impone al acusado –convicto la


obligación de resarcir a la victima, sin proveerle a este las herramientas
para defenderse adecuadamente en cuanto a la privación de su propiedad,
le esta negando un proceso justo y equitativo, requisito indispensable para
poder privarlo de su propiedad y constituye una violación al debido proceso
de ley en su vertiente procesal. En otras palabras, el Estado, al formar
parte de este proceso hibrido (criminal/civil) esta avalando o permitiendo
que ocurra una incautación de propiedad sin que se hayan garantizado los
requisitos mínimos del debido proceso de ley, y la medida de resarcimiento
impuesta es inconstitucional en su aplicación.

Dicho Artículo debe ser enmendado para sustituir la pena de


resarcimiento, según impuesta, por la de restitución. La restitución esta
reconocida como un tipo de pena (Articulo 39 del Código Penal) y consiste
en la obligación impuesta la convicto por el tribunal de pagar a la parte
perjudicada los danos y perdidas que le hubiere ocasionado a su persona o
a su propiedad como consecuencia de su acto delictivo. Artículos 49A y
54A del Código Penal. Esta provee para devolver el patrimonio perdido a la
victima y no incluye sufrimientos y angustias mentales. Este y otros tipos
de danos deben ser adjudicados en el ámbito civil donde el demandado
tenga todas garantías del debido proceso de ley.

Además, entendemos pertinente señalar que es preocupante que en


los Artículos 169 A y 169 G, el legislador hay dispuesto penas de
“restitución” equivalentes al pago triple del valor del servicio de
245

comunicación inalámbrica que cualquier persona se haya apropiado


ilegalmente. El pago triple no cae dentro del concepto de restitución. Se
trata más bien de resarcimiento y esta dirigido a proteger los intereses de
compañías privadas que devengan ganancias de su negocio y están en
mejor posición de reclamar civilmente lo que les corresponda.

16. Artículo 256 y 258 – Empleo de violencia intimidación


contra autoridad pública; Resistencia u obstrucción a la
autoridad pública.
(33 L.P.R.A secs. 4491 y 4493)
La conducta tipificada en ambos delitos es muy amplia y, por ello,
cualquier situación puede ser suficiente para imputar los mismos.
Entendemos que deben ser redefinidos. Además, las penas dispuestas son
muy altas.

17. Artículo 260 – Alteración a la Paz


(33 L.P.R.A sec. 4521)
Entendemos que el inciso c del Artículo 260 adolece de vaguedad en
su redacción. Además, al estar limitado a la presencia de mujeres o niños
resulta ser discriminatorio.

En resumen, sugerimos una revisión total de todos y cada uno de los


delitos establecidos, incluyendo leyes especiales, con especial atención a la
proporcionalidad de las penas. Esta es una de las grandes fallas del código
actual. Este tampoco permite la gradación de delitos como el Robo y el
Escalamiento Agravado. Este tipo de delito debe tener distinciones. No es
lo mismo un robo mediante el uso de arma de fuego que uno en donde no
hubo armas ni riesgo a la victima. También puede distinguirse entre un
Escalamiento Agravado en una residencia de uno en un establecimiento en
donde se apropian de comestibles. El riesgo a la victima y el daño no es
similar.

Como señalamos al principio, esta Reforma debe ir unida a las


enmiendas de otras tantas reglas y leyes especiales que la viabilicen. A
modo de ejemplo, debe revisarse la Ley de Sentencias Suspendidas (34
L.P.R.A 1027 et. seq.). Cada vez son más los delitos que no tienen
oportunidad para sentencia suspendida. De igual modo, se ha eliminado la
posibilidad de libertad bajo palabra en múltiples casos. Esa tendencia no
debe continuar y debe permitírsele a los primeros ofensores una primera
oportunidad. Que el encarcelamiento de personas sin antecedentes sea la
excepción y en casos sumamente serios. Incluso, debe permitirse el Desvío
en otros casos sin que se requiera ser adicto o ser ofensor de violencia
domestica. Otro aspecto que debe atenderse es la facultad absoluta que
tiene los jueces para impones penas consecutivas hasta en casos que
surgen del mismo evento o transacción. Debe haber un freno a esta
actuación judicial que permite la separación de ciudadanos de la sociedad.
246

Una vez sometido el Proyecto de Reforma o cuando tengamos un


cuadro definido sobre el sistema de penas a establecerse, estaremos en
mejor posición de someter sugerencias de enmiendas a las reglas de
procedimiento criminal y otras relacionadas al sistema penal de Puerto
Rico.
247
248

Anteproyecto del Código Penal


según radicado en el Senado de
Puerto Rico
12 de mayo de 2003

P del S. 2302
249

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO

14ta Asamblea 5ta Sesión


Legislativa Ordinaria

SENADO DE PUERTO RICO

P. del S. 2302
12 de mayo de 2003
Presentado por los señores Fas Alzamora y Báez Galib
Referido a la Comisión De Lo Jurídico

LEY
Para adoptar el Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto
Rico y derogar el vigente que fue aprobado mediante la Ley Núm. 115
de 22 de julio de 1974, según enmendada; disponer para la aplicación y
vigencia de sus disposiciones y para la creación de un ente revisor que
proponga recomendaciones a la Asamblea Legislativa para atemperar el
ordenamiento legal a lo provisto en este Código.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Mediante la Ley Núm. 115 de 22 de julio de 1974 se aprobó un nuevo Código Penal para
Puerto Rico y se derogó el que rigió en nuestra Isla desde 1902. Aquel Código era
prácticamente la traducción al español del Código Penal de California, edición de 1873
actualizado al 1901. La oposición fundamental a la aprobación del Código Penal de 1902 se
debió a que constituyó una transculturación jurídica mediante la incorporación festinada de
disposiciones ajenas a nuestros valores, costumbres y realidad social.
La Reforma Penal de 1974 fue el resultado de más de una década de estudios que
reunió en Puerto Rico a los penalistas Helen Silving, José Miró Cardona, Francisco Pagán
Rodríguez y Manuel López Rey. El Departamento de Justicia y el Consejo sobre la Reforma
de la Justicia en Puerto Rico trabajaron estrechamente con la Asamblea Legislativa para la
aprobación del Código Penal de 1974.
250

La literatura jurídica que se produjo como resultado de los estudios previos a su


aprobación, las disposiciones del Código Penal de 1974 y la jurisprudencia del Tribunal
Supremo constituyen una valiosa aportación al desarrollo del Derecho Penal Puertorriqueño.
No obstante su incalculable valor, desde su aprobación hasta el presente se ha señalado que el
Código Penal de 1974 no logró establecer una base criminológica precisa y articulada, dejó de
incorporar tendencias penológicas de la época y mantuvo disposiciones que se habían insertado
en nuestro ordenamiento legal provenientes del extranjero en conflicto con nuestra tradición y
cultura jurídica.
El Código Penal de 1974 adoptó el modelo de sentencia indeterminada mediante el cual
el juez fijaba una pena que fluctuaba entre un mínimo y un máximo de duración y cuando la
persona cumplía un mínimo podía ser considerada para libertad bajo palabra. En 1980 se
sustituyó dicho sistema por un modelo de sentencia determinada en que el juez impone una
pena con un término fijo y el sentenciado cualifica para libertad bajo palabra al cumplir la
mitad del término de reclusión. Con el transcurso de los años, por la ausencia de ponderación
en el proceso de reforma coexisten penas determinadas e indeterminadas tanto en el Código
como en las disposiciones que establecen delitos en leyes especiales.
Además, durante sus veintiocho (28) años de vigencia, se han aprobado más de
doscientas (200) enmiendas al Código Penal que se caracterizan por un marcado aumento en el
catálogo de los delitos y de las penas. Muchas de estas enmiendas se han aprobado en forma
apresurada por lo cual no se articularon con las restantes disposiciones del propio Código ni
con la abundante legislación complementaria. Estas enmiendas a los delitos y a las penas
tampoco han sido cónsonas con la realidad criminal o penitenciaria.
En términos más específicos, se ha planteado que el Código Penal de Puerto Rico debe
revisarse en su totalidad por adolecer de las siguientes deficiencias:
(a) Es un cuerpo legal rezagado en cuanto a las condiciones y necesidades de este
siglo.
(b) La creación de tipos delictivos en forma apresurada ha generado duplicidad de
delitos, disparidad de penas en el propio Código y en leyes especiales y ausencia de proporción
estructural entre las penas correspondientes a los distintos delitos.
251

(c) Las penas de contenido monetario no corresponden a los valores económicos del
presente y propician el trato desigual y la impunidad de los que delinquen a través de entidades
corporativas.
(d) Las sanciones penales confieren trato desigual a las víctimas de delito.
De todos estos planteamientos lo más preocupante es que las penas que están en vigor,
tanto en el Código Penal como en las leyes especiales, no son reales. Además de que las penas
legisladas no guardan proporción con la severidad relativa de los delitos, la puerta giratoria del
sistema carcelario para reducir el hacinamiento ha abierto una diferencia abismal entre la pena
impuesta al convicto y la pena que realmente se cumple. Ello se debe a que la legislación que
concede bonificaciones automáticas reduce en un cuarenta y tres (43) por ciento las sentencias
de más de quince años y reduce en un cuarenta (40) por ciento las sentencias de menos de
quince (15) años. Al cumplir la mitad de la sentencia bonificada, los reclusos cualifican para
ser considerados para libertad bajo palabra y se conceden bonificaciones adicionales por
estudio y trabajo que fluctúan entre cinco (5) y siete (7) días por mes. Además, existen
programas de desvío para las personas que entran a cumplir su sentencia de reclusión y, en
algunos casos, la persona puede cualificar para el desvío carcelario cuando faltan hasta treinta
y seis (36) meses para cualificar para libertad bajo palabra.
Por las razones mencionadas, existe consenso en cuanto a la necesidad de que se revise
el Código Penal de Puerto Rico y, en el futuro inmediato, la legislación complementaria. Para
lograr esta revisión, antes de presentar la legislación, se llevó a cabo un proceso de consulta a
través de vistas públicas, reuniones de trabajo y asesoramiento de expertos y tratadistas del país
y del extranjero. El equipo asesor produjo varios informes técnicos que sirvieron de marco de
consulta y referencia para la toma de decisiones. Estos estudios evaluaron las leyes que han
enmendado nuestro Código Penal en los últimos veintiocho años, las bases para un modelo de
penas y el modelo de penas del Código Penal de Puerto Rico. Así mismo se realizaron
estudios comparados de Códigos Penales de más de dieciocho (18) jurisdicciones con la Parte
General y Especial de nuestro Código.
El trabajo de revisión del Código Penal que se inició en el cuatrienio de 1989 a 1992
también se tomó como punto de partida en la redacción de este nuevo Código pero se
actualizaron los hallazgos, se atemperó la propuesta a la experiencia acumulada y se amplió su
alcance.
252

Este nuevo Código Penal articula las normas cuya violación constituye delito y las
normas de adjudicación de responsabilidad penal, utiliza un lenguaje y una redacción precisa y
consistente, y suprime lagunas existentes que crean dudas y conflictos de interpretación. Se ha
conferido atención a la estructura del Código y su división lógica para facilitar y guiar el
acceso a su contenido tanto del ciudadano común como del perito que interviene en su
interpretación y aplicación.
La claridad y cuidado en la técnica que debe utilizarse en las leyes penales es
particularmente crítica pues ha de atender y respetar los principios constitucionales de
legalidad y proporcionalidad en las penas. Se aspira que esta claridad propenda al mayor
respeto en el cumplimiento de estas normas legales por el más amplio sector de nuestra
comunidad como parte del esfuerzo que se realiza por prevenir la criminalidad. Para restituir
la confianza pública en su sistema penal, mediante esta Reforma Penal se establece que el
sentenciado cumplirá la pena impuesta por el tribunal. No obstante, en cumplimiento del deber
constitucional de promover la rehabilitación del convicto, se amplían los tipos de penas que
podrá imponer el tribunal y se introduce un procedimiento novel que permite al Departamento
de Corrección y Rehabilitación certificar que el recluso está rehabilitado y es elegible para
reincorporarse a la comunidad sin riesgo para la sociedad.
Por las razones antes mencionadas, entendemos que la aprobación de esta legislación
dotará a Puerto Rico de un Código Penal para el Siglo XXI que identifica los valores
comunitarios y establece un sistema justo y racional de sentencias. Frente al problema de la
criminalidad y la delincuencia, se adopta un nuevo Código Penal para Puerto Rico que aspira a
prevenir individualmente la comisión de delitos mediante la reinserción social del confinado
cuando alcance su rehabilitación y que sirva de instrumento de prevención general mediante la
afirmación de nuestros valores.
DECRÉTASE POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE PUERTO RICO:

LIBRO PRIMERO

PARTE GENERAL

TÍTULO I

DE LA LEY PENAL
253

CAPÍTULO I

DE LOS PRINCIPIOS PARA LA APLICACIÓN DE LA LEY PENAL

SECCIÓN PRIMERA

Denominación y garantías

Artículo 1. Denominación de la ley. Esta ley se denomina Código Penal del Estado

Libre Asociado de Puerto Rico.

Artículo 2. Principio de legalidad. No se instará acción penal contra persona alguna

por un hecho que no esté expresamente definido como delito en este Código o mediante ley

especial, ni se impondrá pena o medida de seguridad que la ley no establezca con anterioridad a

los hechos.

Artículo 3. Prohibición de la analogía. No se podrán crear ni imponer

por analogía delitos, penas, ni medidas de seguridad.

Artículo 4. Principios de la sanción penal. La pena o la medida de seguridad que se

imponga será: proporcional a la gravedad del hecho delictivo, necesaria y adecuada para lograr

los propósitos consignados en este Código y no podrá atentar contra la dignidad humana.

Artículo 5. Principio de judicialidad. La pena o la medida de seguridad se impondrá

mediante sentencia judicial exclusivamente.

SECCIÓN SEGUNDA

Del ámbito de aplicación


254

Artículo 6. Aplicación territorial. La ley penal de Puerto Rico se aplica al delito

consumado o intentado dentro de la extensión territorial del Estado Libre Asociado de Puerto

Rico.

Se entiende por extensión territorial el espacio de tierra, mar y aire sujeto a la jurisdicción

del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

Artículo 7. Aplicación extraterritorial. La ley penal de Puerto Rico se aplica al delito

consumado o intentado fuera de la extensión territorial del Estado Libre Asociado de Puerto Rico

en cualquiera de las siguientes circunstancias:

(a) Cuando una parte de la conducta delictiva se lleva a cabo en la extensión territorial

del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

(b) Cuando la conducta constituya una violación de las funciones o deberes inherentes al

cargo o encomienda de un funcionario o empleado del Estado Libre Asociado de Puerto Rico o

de cualquier persona que se desempeñe a su servicio.

(c) Cuando se cometan delitos de genocidio o crimen de lesa humanidad según se

definen en este Código.

(d) Cuando según los tratados o convenios ratificados por los Estados Unidos de

América, el delito puede ser procesado en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

Artículo 8. Aplicación temporal. La ley penal aplica a hechos realizados durante su

vigencia.

Artículo 9. Aplicación de la ley más favorable. La ley penal tiene efecto retroactivo en

lo que favorezca a la persona imputada de delito. En consecuencia, se aplican las siguientes

normas:
255

(a) Si la ley vigente al tiempo de cometerse el delito es distinta de la que exista al

procesar al imputado o al imponerle la sentencia, se aplicará siempre la ley más benigna.

(b) Si durante el término en que la persona está cumpliendo la sentencia entra en vigor

una ley más benigna en cuanto a la pena o a la medida de seguridad o al modo de ejecutarlas, se

aplicará retroactivamente.

(c) Si durante el término en que la persona está cumpliendo la sentencia entra en vigor

una ley que suprime el delito, o el Tribunal Supremo emite una decisión que despenalice el

hecho, la pena quedará extinguida y la persona liberada, de estar recluida o en restricción de

libertad.

En estos casos los efectos de la nueva ley o de la decisión judicial operarán de pleno

derecho.

Artículo 10. Aplicación de la ley de vigencia temporera. La ley penal de vigencia

temporera se aplicará a hechos cometidos durante su vigencia, aunque la ley haya perdido su

vigencia con posterioridad, salvo que por ley se determine otra cosa.

Artículo 11. Aplicación del Código a otras leyes. Los principios contenidos en el

Libro Primero de la Parte General de este Código aplican a la conducta regulada por otras leyes

penales, salvo que éstas dispongan lo contrario.

SECCIÓN TERCERA

De la interpretación

Artículo 12. Concurso de disposiciones penales. Cuando un mismo hecho se regula

por diversas disposiciones penales:

(a) La disposición especial prevalece sobre la general.


256

(b) La disposición de mayor alcance de protección al bien jurídico absorberá la de menor

amplitud, y se aplicará la primera.

(c) La subsidiaria aplicará sólo en defecto de la principal, si se declara expresamente

dicha subsidiaridad, o ésta se infiere.

Artículo 13. Interpretación de palabras y frases. Las palabras y frases se

interpretarán según el contexto y el significado sancionado por el uso común y corriente.

Las voces usadas en este Código en el tiempo presente incluyen también el futuro; las

usadas en el género masculino incluyen el femenino y el neutro, salvo los casos en que tal

interpretación resulte absurda; el número singular incluye el plural y el plural incluye el singular.

Si el lenguaje empleado es susceptible de dos o más interpretaciones, debe ser

interpretado para adelantar los propósitos de este Código y del artículo particular objeto de

interpretación.

Artículo 14. Definiciones. Salvo que otra cosa resulte del contexto, las siguientes

palabras y frases contenidas en este Código tendrán el significado que se señala a continuación:

(a) “A sabiendas” implica conocimiento personal, no requiere el conocimiento de la

ilegalidad del acto u omisión.

(b) “Año” y “Año natural” es de trescientos sesenta y cinco (365) días, siempre que no

sea bisiesto, en cuyo caso es de trescientos sesenta y seis (366) días

(c) “Apropiar” incluye el malversar, defraudar, ejercer control ilegal, usar, sustraer,

apoderarse, o en cualquier forma hacer propio cualquier bien o cosa en forma temporal o

permanente.
257

(d) “Beneficio” es cualquier provecho, utilidad, ventaja, lucro, o ganancia, no estando

limitado el término a una ganancia pecuniaria o material, sino que denota cualquier forma de

ventaja.

(e) “Bienes inmuebles” incluye terrenos y todo lo que allí se construya, crezca o se

adhiera permanentemente.

(f) “Bienes muebles” incluye dinero, mercancías, semovientes, equipos, aparatos,

sistemas de información y comunicación, servicios, vehículos de motor o cualquier otro objeto

de locomoción, energía eléctrica, gas, agua u otro fluido, ondas, señales de comunicación

móviles o electrónicas y números de identificación en soporte papel o electrónico, cosas cuya

posesión pueda pedirse en juicio, comprobantes de crédito, documentos, o cualquier otro objeto

susceptible de apropiación.

(g) “Documento público” incluye cualquier escrito, impreso, papel, libro, folleto,

fotografía, fotocopia, película, microforma, cinta magnetofónica, mapa, dibujo, plano, cinta, dato

o imagen incluidos en un archivo electrónico, o cualquier otro material informático, sin importar

su forma o características físicas, que se origine, se reciba manual o electrónicamente, o se

conserve en cualquier dependencia del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, de acuerdo con la

ley, o cualquier escrito que se origine en el sector privado en el curso ordinario de transacciones

con dependencias gubernamentales y que se conserven permanente o temporeramente en

cualquier dependencia del Estado, por su utilidad administrativa o valor legal, fiscal o cultural.

(h) “Edificio” comprende cualquier casa, estructura, barco, vagón, vehículo u otra

construcción diseñada o adaptada para, o capaz de dar abrigo a seres humanos o que pueda

usarse para guardar cosas o animales o para negocio. Comprende, además, sus anexos,

dependencias y el solar donde esté enclavado.


258

(i) “Edificio ocupado” comprende cualquier casa, estructura, vehículo o lugar adaptado

para acomodo nocturno de personas, o para llevar a cabo negocios en el mismo, que esté en uso

aunque al momento del hecho no haya personas presentes. Comprende, además, sus anexos,

dependencias y el solar donde esté enclavado.

(j) “Escrito” incluye cualquier impreso, hoja, carta, sello, escritura o firma de una

persona en soporte papel o en soporte digital, o imagen, moneda, papel moneda, fichas, tarjeta de

crédito o cualquier otro símbolo o evidencia representativa de algún valor, derecho, privilegio u

obligación.

(k) “Estado Libre Asociado de Puerto Rico” o “Estado” comprende los departamentos,

agencias, juntas y demás dependencias, corporaciones públicas, instrumentalidades y sus

subsidiarias, los municipios y las subdivisiones políticas, y las ramas de gobierno.

(l) “Estados Unidos de América” son los Estados de la Unión Norteamericana, sus

territorios y posesiones, el Distrito de Columbia y el Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

(m) “Firma” o “Suscripción” es el nombre escrito de puño y letra o en forma digital, o el

nombre o la marca o señal hecha a ruego de una persona, cuando dicha persona no pueda escribir

su nombre, escribiéndose su nombre junto a tal marca o señal por otra persona que también

firmará como testigo.

(n) “Fondos públicos” es el dinero, los bonos u obligaciones, valores, comprobantes de

deudas y propiedad perteneciente al Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico,

departamentos, agencias, juntas y demás dependencias, corporaciones públicas y sus

subsidiarias, los municipios y las divisiones políticas. También incluye el dinero recaudado por

personas o entidades privadas que mediante acuerdo o por autoridad de ley realizan gestiones o

cobro de patentes, derechos, impuestos, contribuciones, servicios, o del dinero que se adeude al
259

Estado Libre Asociado de Puerto Rico por concepto de cualquier otra obligación o cualquier otra

gestión. Cuando se trate de bonos, obligaciones, valores y comprobantes de deuda, el término

incluye no sólo el documento que evidencie la obligación sino también el dinero, bonos, valores

u obligaciones que se obtengan como producto de la emisión, compra, ejecución, financiamiento,

refinanciamiento o por cualquier otra transacción con aquéllas.

(o) “Fraudulentamente” o “Defraudar” es el acto cometido mediante ardid, simulación,

trama, treta o mediante cualquier forma de engaño.

(p) “Funcionario” o “Empleado público” es la persona que ejerce un cargo o desempeña

una función o encomienda con o sin remuneración, permanente o temporeramente, en virtud de

cualquier tipo de nombramiento, contrato o designación, para la Rama Legislativa, Ejecutiva o

Judicial o del gobierno municipal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Incluye aquellas

personas que representan el interés público y que sean designadas para ocupar un cargo en una

junta, corporación pública, instrumentalidad y sus subsidiarias del Estado Libre Asociado de

Puerto Rico.

(q) “Ilegalmente” es todo acto en contravención de alguna ley, norma, reglamento,

ordenanza, u orden promulgada por una autoridad competente del Estado en el ejercicio de sus

funciones.

(r) “Juramento” incluye afirmación o declaración así como toda forma de confirmar la

verdad de lo que se declara. Toda forma de declaración oral bajo juramento o afirmación está

comprendida en la voz testificar y toda declaración por escrito, en la palabra deponer.

(s) “Ley” incluye, además, reglamento, norma, orden u ordenanza aprobados por

autoridad competente.

(t) “Mes” es el período de treinta (30) días a no expresarse otra cosa.


260

(u) “Noche” es el período transcurrido entre la puesta y la salida del sol.

(v) “Persona” incluye las personas naturales y las personas jurídicas.

(w) “Propiedad” o “Patrimonio” incluye los bienes muebles y los inmuebles.

(x) “Sello” comprende la impresión de dicho sello sobre el escrito en soporte papel o

digital, o sobre cualquier sustancia adherida al papel, capaz de recibir una impresión visible o de

legitimidad.

(x) “Tarjeta de crédito o débito” es cualquier instrumento u objeto conocido como tarjeta

de crédito o débito, placa, libro de cupones o por cualquier otro nombre, expedido con o sin el

pago de un cargo por quien la recibe, para el uso del tenedor en la obtención o adquisición a

crédito de dinero, bienes, servicios o cualquier otra cosa de valor en el establecimiento del

emisor de la tarjeta de crédito o débito o en cualquier otro establecimiento.

TÍTULO II

DE LOS ELEMENTOS DEL DELITO Y DE LA CONDUCTA DELICTIVA

CAPÍTULO I

DEL DELITO

Definición y clasificación

Artículo 15. Definición. Delito es un acto cometido u omitido en violación de alguna

ley que lo prohíbe u ordena, que apareja, al ser probado, alguna pena o medida de seguridad.

Artículo 16. Clasificación de los Delitos. Los delitos se clasifican en menos graves y

graves.

Es delito menos grave todo aquél que conlleva multa individualizada de hasta cinco mil

(5,000) dólares o reclusión hasta noventa (90) días. Delito grave, en todas las clasificaciones que

se especifican más adelante, comprende todos los demás delitos.


261

Es delito grave aquél que conlleva una pena de reclusión mayor de seis (6) meses y que

según la pena correspondiente, se clasifica en cuatro grados, como sigue:

(a) Grave de primer grado, cuya pena es de reclusión por noventa y nueve (99) años.

(b) Grave de segundo grado, cuya pena de reclusión fluctúa entre ocho (8) años un (1)

día y quince (15) años.

(c) Grave de tercer grado, cuya pena de reclusión fluctúa entre tres (3) años un (1) día y

ocho (8) años.

(d) Grave de cuarto grado, cuya pena de reclusión fluctúa entre seis (6) meses un día y

tres (3) años.

No obstante, en los delitos graves y en los delitos menos graves podrá imponerse otros

tipos de penas, además de la reclusión.

Los delitos graves que se tipifican en leyes especiales mantienen la clasificación de grave

y la pena correspondiente si conllevan una pena de reclusión mayor de seis (6) meses o multa

mayor de cinco mil (5,000) dólares, salvo que por ley se disponga otra cosa.

Los delitos menos graves que se tipifican en leyes especiales mantienen la clasificación

de menos grave y la pena correspondiente si conllevan una pena que no exceda de seis (6) meses

o multa que no exceda de cinco mil (5,000) dólares, o ambas penas.

Artículo 17. Delito sin pena estatuida. Si algún acto u omisión es declarado delito y no

se establece la pena correspondiente, tal acto u omisión se penalizará como delito menos grave.

Si algún acto u omisión es declarado delito grave y no se establece la pena

correspondiente, se le impondrá la pena de delito grave de cuarto grado.

CAPÍTULO II

DE LA CONDUCTA DELICTIVA
262

SECCIÓN PRIMERA

De la parte objetiva

Artículo 18. Formas de comisión. El delito sólo puede ser realizado por acción o por

omisión.

Artículo 19. Comisión por omisión. Los delitos que tipifican la producción de un

resultado sólo podrán cometerse por omisión cuando la no evitación del mismo equivalga a su

producción activa.

Para determinar la equivalencia de la omisión a la acción se tendrá en cuenta la existencia

de un deber específico de evitar el resultado y si una acción anterior del omitente hace posible

imputarle la situación de riesgo en que se encontraba el bien jurídico lesionado.

Artículo 20. Lugar del Delito. El delito se considera cometido:

(a) donde se ha ejecutado la acción o donde debía ejecutarse la acción omitida; o

(b) en el lugar de Puerto Rico donde se ha producido o debía producirse el resultado

delictivo, en aquellos casos en que parte de la acción u omisión se ha realizado fuera del Estado

Libre Asociado de Puerto Rico.

Artículo 21. Momento del Delito. El delito se considera cometido:

(a) en el momento en que se ha ejecutado la acción o debía ejecutarse la acción omitida;

(b) en el momento en que se ha producido el resultado delictivo.

SECCIÓN SEGUNDA

De la parte subjetiva
263

Artículo 22. Principio de responsabilidad subjetiva. Nadie podrá ser sancionado por

un hecho previsto en una ley penal si no lo ha realizado con intención o negligencia.

Los hechos sancionados en este Código requieren intención, salvo que expresamente se

indique que baste la negligencia.

Artículo 23. Intención. El delito se considera cometido con intención:

(a) cuando el hecho correspondiente ha sido realizado por una conducta dirigida

voluntariamente a ejecutarlo;

(b) el hecho correspondiente es una consecuencia necesaria de la conducta voluntaria del

autor; o

(c) cuando el sujeto ha querido su conducta a conciencia de que en su caso concreto

implicaba un riesgo considerable y no permitido de producir el hecho delictivo realizado, a pesar

de lo cual se conforma con ello.

Artículo 24. Negligencia. El delito se considera cometido por negligencia cuando se

realiza sin intención, pero por imprudencia, por no haber observado el cuidado debido que

hubiera tenido una persona normalmente prudente en la situación del autor para evitar el

resultado.

SECCIÓN TERCERA

De las causas de exclusión de responsabilidad penal


264

Artículo 25. Riesgo permitido. No incurre en responsabilidad la

persona que ha causado un resultado previsto en un

precepto penal si dicho resultado no constituye la

realización de un riesgo suficiente y no permitido

originado por su conducta.

Artículo 26. Legítima Defensa. No incurre en responsabilidad quien

defiende su persona, su morada, sus bienes o derechos, o

la persona, morada, bienes o derechos de otros en

circunstancias que hicieren creer razonablemente que se

ha de sufrir un daño inminente, siempre que haya

necesidad racional del medio empleado para impedir o

repeler el daño, falta de provocación suficiente del que

ejerce la defensa, y que no se inflija al objeto más daño

que el necesario.

Cuando se alegue legítima defensa para justificar el dar muerte a un ser humano, es

necesario tener motivos fundados para creer que al dar muerte al agresor, el agredido o la

persona defendida se hallaba en inminente o inmediato peligro de muerte o de grave daño

corporal. Para justificar la defensa de la morada, las circunstancias indicarán una penetración

ilegal o con el fin de cometer algún delito. Para justificar la defensa de bienes o derechos, las

circunstancias indicarán un ataque a los mismos que constituya delito o los ponga en grave

peligro de deterioro o pérdida inminente.

Artículo 27. Estado de Necesidad. No incurre en responsabilidad la persona que para

proteger cualquier derecho propio o ajeno de un peligro inminente, no provocado por ella y de
265

otra manera inevitable, infringe un deber, o causa un daño en los bienes jurídicos de otro, si el

mal causado es considerablemente inferior al evitado y no supone la muerte o lesión grave y

permanente de la integridad física de una persona.

Esta causa de justificación no beneficia a quien por razón de su cargo, oficio o actividad

tiene la obligación de afrontar el riesgo y sus consecuencias.

Artículo 28. Ejercicio de un derecho o cumplimiento de un deber. No incurre en

responsabilidad quien obra en cumplimiento de un deber jurídico o en el legítimo ejercicio de un

derecho, autoridad o cargo.

Artículo 29. Obediencia jerárquica. No incurre en responsabilidad penal quien obra

en virtud de obediencia jerárquica en la función pública, siempre que la orden se halle dentro de

la autoridad del superior, respecto de su subordinado, no revista apariencia de ilicitud y el

subordinado esté obligado a cumplirla.

Artículo 30. Error. No incurre en responsabilidad la persona cuyo hecho responde a un

error esencial que excluye la intención y la negligencia.

Si el error se debe a imprudencia, se responderá por negligencia si ésta se sanciona

expresamente por la ley.

Si el error recae sobre una circunstancia agravante o que dé lugar a una modalidad más

grave del delito, impedirá la imposición de la pena más grave.

Artículo 31. Entrampamiento. No incurre en responsabilidad quien realiza el hecho

delictivo inducida la intención criminal en su mente por ardid, persuasión o fraude de un agente

del orden público, o de una persona privada actuando en colaboración con el agente.

Esta causa de exclusión de responsabilidad no beneficia al coautor que está ajeno a la

inducción engañosa del agente del orden público o de la persona que con éste colabore.
266

Artículo 32. Intimidación o violencia. No incurre en responsabilidad, quien al

momento de realizar la conducta constitutiva de delito, obra compelido por intimidación o

violencia.

(a) Por la amenaza de un peligro grave e inminente siempre que exista racional

proporcionalidad entre el daño causado y el amenazado; o

(b) Por una fuerza física irresistible.

El concepto de violencia en este artículo comprende también el empleo de medios

hipnóticos, sustancias narcóticas, deprimentes o estimulantes, u otros medios, o sustancias

similares.

Artículo 33. Violación insignificante. No incurre en responsabilidad la persona cuya

conducta es tan insignificante que no amerita el procesamiento ni la pena de una convicción.

Artículo 34. Disposiciones aplicables a esta Sección. Las causas que excluyen

responsabilidad penal se examinarán desde el criterio subjetivo, considerando las circunstancias

particulares de la persona que invoca la defensa.

Si el sujeto actuó con negligencia, se responderá por delito a título de negligencia si ésta

se sanciona expresamente por la ley.

En las causas de obediencia jerárquica, entrampamiento, intimidación o violencia, será

responsable del hecho delictivo el que haya inducido, compelido o coaccionado a realizarlo al

que invoca la defensa.

SECCIÓN CUARTA

De la tentativa
267

Artículo 35. Definición de tentativa. Existe tentativa cuando la persona

realiza acciones o incurre en omisiones inequívoca e

inmediatamente dirigidas a iniciar la ejecución de un

delito, el cual no se consuma por circunstancias ajenas a

su voluntad.

Artículo 36. Pena de la tentativa. Toda tentativa de delito grave conlleva una pena

igual a la mitad de la pena señalada para el delito consumado. La misma se seleccionará

reduciendo en la mitad el intervalo de la pena señalada por ley para el delito consumado. En la

determinación de la pena a aplicar, el tribunal tomará en consideración el peligro inherente al

intento y el grado de ejecución alcanzado.

La tentativa de delito grave de primer grado conlleva la pena de delito grave de segundo

grado hasta un máximo de diez (10) años.

Artículo 37. Desistimiento. Si la persona desiste voluntariamente de la consumación

del delito o, luego de haber comenzado la ejecución del mismo, evita sus resultados, no estará

sujeta a pena excepto por la conducta previamente ejecutada que constituya delito por sí misma.

CAPÍTULO III

EL SUJETO DE LA SANCIÓN

SECCIÓN PRIMERA

Causas de Inimputabilidad

Artículo 38. Minoridad. Una persona no será procesada o convicta criminalmente por

un hecho realizado cuando dicha persona no haya cumplido dieciocho (18) años de edad, salvo

los casos provistos en la legislación especial para menores.


268

Artículo 39. Incapacidad mental. No es imputable quien al momento del hecho, a

causa de enfermedad o defecto mental, carece de capacidad suficiente para comprender la

criminalidad del acto o para conducirse de acuerdo con el mandato de ley.

Los términos enfermedad o defecto mental se refieren a una anormalidad mental

fisiológicamente confirmable, pero no incluyen una anormalidad manifestada sólo por reiterada

conducta criminal o antisocial.

Artículo 40. Trastorno mental transitorio. No es imputable quien al momento del

hecho se halle en estado de trastorno mental transitorio, que le impida tener capacidad suficiente

para comprender la criminalidad del acto o para conducirse de acuerdo con el mandato de ley.

El trastorno mental transitorio no exime de responsabilidad cuando ha sido provocado por

el sujeto con el propósito de realizar el hecho.

Artículo 41. Intoxicación voluntaria; excepción. La voluntaria embriaguez o la

voluntaria intoxicación por drogas, sustancias narcóticas, estimulantes o deprimentes, o

sustancias similares no es fundamento de inimputabilidad.

SECCIÓN SEGUNDA

De la Participación

Artículo 42. Personas responsables. Son responsables de delito los autores y los

cooperadores, sean personas naturales o jurídicas.

Artículo 43. Autores. Se consideran autores:

(a) Los que toman parte directa en la comisión del delito.

(b) Los que fuerzan, provocan, instigan o inducen a otra persona a cometer el delito.

(c) Los que se valen de una persona inimputable para cometer el delito.
269

(d) Los que cooperan con actos anteriores, simultáneos o posteriores a la comisión

delito, sin cuya cooperación no hubiera podido realizarse el hecho delictivo.

(e) Los que se valen de una persona jurídica para cometer el delito.

(f) Los que actúen en representación de otro o como miembro, director, agente o

propietario de una persona jurídica, siempre que haya una ley que tipifique el delito y realicen la

conducta delictiva, aunque los elementos especiales que fundamentan el delito no concurran en

él pero sí en el representado o en la persona jurídica.

Artículo 44. Cooperador. Se consideran cooperadores los que sin ser autores, con

conocimiento, cooperan de cualquier otro modo en la comisión del delito.

Artículo 45. Responsabilidad de los participantes. Cada autor y cada cooperador será

responsable en la medida en que participó en el hecho delictivo según las circunstancias

personales que caractericen su participación.

Al cooperador de un delito consumado o intentado se le impondrá una pena igual a la

mitad de la pena señalada para el delito, hasta un máximo de diez (10) años.

Artículo 46. Personas jurídicas. Son penalmente responsables las personas jurídicas

organizadas bajo las leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico o autorizadas para actuar en

su jurisdicción y toda sociedad o asociación no incorporada cuando las personas autorizadas,

agentes o representantes cometan hechos delictivos al ejecutar sus acuerdos o al realizar

actuaciones que le sean atribuibles.

La responsabilidad aquí establecida no excluye la responsabilidad individual en que

puedan incurrir los miembros, dirigentes, agentes, o representantes de las personas jurídicas o de

las sociedades y asociaciones no incorporadas que participen en el hecho delictivo.

TÍTULO III
270

DE LAS CONSECUENCIAS DEL DELITO

CAPÍTULO I

DE LOS FINES DE LA PENA

Artículo 47. Propósitos de la imposición de la pena. Los propósitos generales que

determinan la imposición de la pena son los siguientes:

(a) La prevención de delitos y la protección de la sociedad.

(b) El castigo justo al autor en proporción a la gravedad del delito y a su responsabilidad.

(c) La rehabilitación moral y social del convicto.

(d) La justicia a las víctimas de delito.

Artículo 48. Responsabilidad civil. Las penas que se establecen en este Código en

nada afectan o alteran la responsabilidad civil de las personas convictas de delito.

CAPÍTULO II

DE LAS PENAS PARA LAS PERSONAS NATURALES

SECCIÓN PRIMERA

De las clases de penas

Artículo 49. Penas para personas naturales. Se establecen las siguientes penas para

las personas naturales:

(a) Reclusión.

(b) Restricción terapéutica.

(c) Restricción domiciliaria.

(d) Libertad a prueba.


271

(e) Multa individualizada a base de días-multa.

(f) Servicios comunitarios.

(g) Restitución.

(h) Suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización.

(i) Pena especial para el Fondo Especial de Compensación a Víctimas de Delitos.

Artículo 50. Reclusión. La pena de reclusión consiste en la privación de libertad en una

institución penal durante el tiempo que se establece en la sentencia.

La pena de reclusión se cumplirá de manera que propicie el tratamiento adecuado para la

rehabilitación social del convicto y debe ser lo menos restrictiva de libertad posible para lograr

los propósitos consignados en este Código.

Las sentencias de reclusión impuestas a menores de veintiún (21) años deben cumplirse

en instituciones habilitadas para este grupo de sentenciados.

Artículo 51. Restricción terapéutica. La pena de restricción terapéutica consiste en la

restricción de la libertad por el término de tiempo y en el lugar que se fije en la sentencia para

que el convicto se someta a un régimen de restricción y tratamiento, de manera que pueda

obtener la intervención terapéutica, el tratamiento rehabilitador y la supervisión necesaria para su

cumplimiento.

Al imponer esta pena se considerarán, entre otros, los siguientes factores: la disposición

a someterse a tratamiento, la condición de salud del sentenciado, la necesidad de tratamiento y de

supervisión, la posibilidad de rehabilitación y el riesgo y beneficio para la comunidad.

La ejecución de esta pena corresponde al Departamento de Corrección y Rehabilitación

que, sujeto a la reglamentación que adopte, supervisará el cumplimiento del plan de

rehabilitación que forme parte de la sentencia.


272

En el caso en que el sentenciado incumpla la pena de restricción terapéutica cumplirá la

totalidad de la sentencia de reclusión, salvo que en la vista de revocación, el juez, a su

discreción, podrá abonarle parte del tiempo ya cumplido.

Si el convicto cumple satisfactoriamente con el tratamiento y el plan de rehabilitación y,

al término de su sentencia, el tribunal concluye que efectivamente se ha rehabilitado de su

condición de adicción a sustancias controladas o alcohol, podrá decretar el sobreseimiento del

caso y la exoneración del sentenciado.

Artículo 52. Restricción domiciliaria. La pena de restricción domiciliaria consiste en

la restricción de libertad por el término de la sentencia, para ser cumplida en el domicilio de la

persona o en otra residencia determinada por el tribunal, bajo las condiciones que propicien la

rehabilitación social del convicto y no pongan en riesgo la seguridad de la comunidad.

Al imponer esta pena se considerarán, entre otros, los siguientes factores: si la persona

convicta está empleada o estudia, la condición de salud, la estabilidad del grupo familiar, el

compromiso de que no volverá a delinquir, la posibilidad de rehabilitación, el riesgo y beneficio

para la comunidad y la disponibilidad de recursos familiares o de otras personas para colaborar

con la consecución de los objetivos de esta pena y con el cumplimiento de las condiciones

impuestas.

La ejecución de esta pena corresponde al Departamento de Corrección y Rehabilitación

que, sujeto a la reglamentación que adopte, supervisará el cumplimiento del plan de

rehabilitación que forme parte de la sentencia e impondrá las condiciones que correspondan.

El sentenciado a esta pena no podrá cambiar su lugar de residencia durante el término de

la sentencia sin previa autorización del Departamento de Corrección y Rehabilitación que, a su

vez, notificará al tribunal.


273

Quien incumpla las condiciones de su restricción domiciliaria cumplirá reclusión por la

totalidad de la sentencia, salvo que en la vista de revocación, el Juez a su discreción podrá

abonarle parte del tiempo ya cumplido.

Esta pena no está disponible para personas convictas anteriormente por delitos que

correspondan a la clasificación de delito grave de primer grado y delito grave de segundo grado,

violaciones a la Ley Contra el Crimen Organizado, Ley de Explosivos, los Artículos 401, 405,

411 y 411(a) de la Ley de Sustancias Controladas y los Artículos 2.14, 5.03 y 5.07 de la Ley de

Armas.

Artículo 53. Libertad a prueba. La libertad a prueba consiste en la suspensión de los

efectos de la sentencia de reclusión para que el convicto se someta al régimen de supervisión que

se dispone en la Ley de Sentencias Suspendidas, según enmendada.

Artículo 54. Servicios comunitarios. La pena de servicios comunitarios consiste en la

prestación de servicios en la comunidad por el tiempo y en el lugar que determine el tribunal,

conforme al delito por el que resultó convicta la persona. Cada día que imponga el tribunal

equivale a ocho (8) horas de servicios.

El tribunal puede disponer que se presten los servicios en alguno de los siguientes

lugares: una corporación o asociación con fines no pecuniarios, institución o agencia pública. El

tribunal, en el uso de su discreción, debe asegurarse de que el término y las condiciones del

servicio no atenten contra la dignidad del convicto, propendan al beneficio de la comunidad y al

reconocimiento por parte de la persona convicta de las consecuencias de su conducta. Las

condiciones del servicio y el término de duración deben ser aceptados por el convicto previo al

acto de sentencia.
274

El tribunal, al momento de fijar el término y las condiciones del servicio, tomará en

consideración: la naturaleza del delito, la edad, el estado de salud, la ocupación, profesión u

oficio del convicto, así como las circunstancias particulares del caso, entre otras.

La ejecución de esta pena corresponde al Departamento de Corrección y Rehabilitación y

a la institución a la cual se asigne el sentenciado para prestar servicios, sujeto a la

reglamentación que adopte el primero. El Departamento de Corrección y Rehabilitación debe

establecer convenios con aquellas instituciones donde se pueda prestar el servicio y establecer

los procedimientos para notificar al Departamento de Corrección o al tribunal del

incumplimiento de esta pena.

En el caso de que el sentenciado incumpla las condiciones, cumplirá la sentencia de

reclusión por el término de días no cumplido.

Artículo 55. Multa individualizada a base de días-multa. La pena de multa

individualizada consiste en una pena pecuniaria que el tribunal impondrá en unidades de días-

multa tomando en consideración la mayor o menor gravedad del delito. La pena mínima será de

un día-multa y la máxima de noventa (90) días-multa.

Una vez fijada la unidad de días-multa que debe satisfacer el convicto, la cuota diaria de

multa será determinada por el tribunal a base de su ingreso diario. La cuota diaria mínima será

de un (1) dólar por cada día-multa hasta un máximo de cuarenta y cuatro (44) dólares por cada

día-multa.

Artículo 56. Multa en leyes especiales. La pena de multa establecida en las leyes

penales especiales consiste en la obligación que el tribunal impone al convicto de pagar al Estado

Libre Asociado de Puerto Rico la cantidad de dinero que fija la sentencia.


275

El importe de la multa será determinado por el tribunal tomando en consideración la

situación económica, las responsabilidades de familia, el grado de codicia o ganancia mostrado

en la comisión del hecho delictivo, la profesión u ocupación del sentenciado, su edad y salud, así

como las circunstancias particulares del caso, entre otras.

Artículo 57. Modo de pagar la multa o multa individualizada. La multa o el importe

de la multa individualizada serán satisfechos inmediatamente. No obstante, a solicitud del

convicto y a discreción del tribunal, podrán pagarse totalmente o en plazos dentro de un término

razonable a partir de la fecha en que ha quedado firme la sentencia.

El tribunal puede mantener el beneficio del pago a plazos si el incumplimiento por parte

del sentenciado se debió a causa justificada.

Artículo 58. Amortización de multa individualizada mediante prestación de

servicios comunitarios. El tribunal, en el ejercicio de su

discreción o a solicitud del sentenciado, evidenciada su

incapacidad de pagar, debe autorizar el pago o

amortización de la parte insoluta de la multa o multa

individualizada mediante la prestación de servicios

comunitarios.

Cuando se trate de la pena de multa individualizada, se abonará un día-multa por cada

ocho (8) horas de servicio comunitario.

Cuando se trate de amortizar la pena de multa, se abonarán cincuenta (50) dólares por

día de servicios comunitarios, cuya jornada no excederá de ocho (8) horas diarias.

El tribunal conservará jurisdicción sobre el sentenciado para propósitos del cumplimiento

de la orden de amortización así dictada incluyendo, en los casos apropiados, la facultad de dejar
276

sin efecto dicha orden o de exigir el pago total del balance insoluto de la multa o del importe de

la multa individualizada.

Artículo 59. Conversión de multa individualizada. Si la pena de multa

individualizada o los días de servicio comunitario impuestos en su defecto no fueren satisfechos,

se convertirán en pena de reclusión abonando un día de reclusión por cada día-multa no

satisfecho o por cada ocho (8) horas de servicio comunitario no satisfecho.

En cualquier tiempo, el convicto puede recobrar su libertad mediante el pago de la multa,

abonándosele la parte correspondiente al tiempo de reclusión que ha cumplido.

La conversión de la pena de días-multa no puede exceder de noventa (90) días de

reclusión.

Si la pena de multa individualizada ha sido impuesta conjuntamente con pena de

reclusión, la prisión subsidiaria será en adición a la pena de reclusión.

Artículo 60. Conversión de la multa en leyes especiales. En el caso de una convicción

por una ley especial en que se impone pena de multa o prestación de servicios en la comunidad,

de no ser satisfechos, se convertirán en pena de reclusión abonando a razón de cincuenta (50)

dólares por cada día de reclusión.

En cualquier tiempo el convicto podrá recobrar su libertad mediante el pago de la multa,

abonándosele la parte correspondiente al tiempo de reclusión que ha cumplido.

Si la multa ha sido impuesta conjuntamente con pena de reclusión, la prisión subsidiaria

será en adición a la pena de reclusión.

Cuando se impone pena de multa, su conversión no puede exceder de noventa (90) días

de reclusión. Si la pena de multa impuesta es menor de cincuenta (50) dólares y no puede ser

satisfecha por el convicto, se le impondrá un sólo día de reclusión.


277

Artículo 61. Restitución. La pena de restitución consiste en la obligación que el

tribunal impone de compensar a la víctima los daños y pérdidas que le haya ocasionado a su

persona o a su propiedad, como consecuencia del delito. La pena de restitución no incluye

sufrimientos y angustias mentales.

El tribunal puede imponer que la pena de restitución sea satisfecha en dinero, mediante la

prestación de servicios, o la entrega de los bienes ilegalmente apropiados o su equivalente.

En el caso en que la pena de restitución sea satisfecha en dinero, el importe será

determinado por el tribunal tomando en consideración: el total de los daños que habrán de

restituirse, la participación prorrateada del convicto si fueron varios los partícipes en el hecho

delictivo, la capacidad del convicto para pagar y todo otro elemento que permita una fijación

adecuada a las circunstancias del caso y a la condición del convicto.

La pena de restitución debe satisfacerse inmediatamente. No obstante, a solicitud del

sentenciado y a discreción del tribunal, tomando en cuenta la situación económica del convicto,

podrá pagarse totalmente o en cuotas dentro de un término razonable fijado por el tribunal a

partir de la fecha en que ha quedado firme la sentencia.

Artículo 62. Revocación de licencia para conducir. Cuando la persona resulte

convicta por un delito de homicidio negligente mientras conducía un vehículo de motor, el

tribunal, además de la imposición de la pena correspondiente al delito, le revocará la licencia

para conducir vehículos de motor por un término no menor de un (1) año.

Al revocarse la licencia se observarán las siguientes normas:

(a) Se abonará al período de revocación el término que el convicto extinga bajo

reclusión.
278

(b) Para poseer nuevamente su licencia el convicto debe radicar una nueva solicitud y

cumplir con los demás requisitos de la ley.

(c) El tribunal deberá remitir al Secretario de Transportación y Obras Públicas de Puerto

Rico copia certificada de la resolución revocando la licencia.

Artículo 63. Suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización. Cuando en

la comisión del delito se violen los requisitos exigidos por la ley para otorgar una licencia,

permiso o autorización, o cuando el hecho delictivo justifique la suspensión del privilegio de

ejercer una profesión, ocupación o actividad reglamentada, además de la pena que se le imponga

al convicto por el delito cometido, el tribunal podrá disponer la suspensión de la licencia,

permiso o autorización por un término fijo que señale la sentencia. El tribunal tendrá discreción

para ordenar la revocación permanente de dicha licencia, permiso o autorización.

Artículo 64. Prohibición de comiso de bienes. Ninguna convicción por delito apareja

la pérdida o comiso de bienes, salvo los casos en que dicha pena estuviere expresamente

impuesta por ley, o que los bienes hayan sido usados como instrumento de delito o representen

sus productos y no se conozca su dueño.

SECCIÓN SEGUNDA

De las penas aplicables

Artículo 65. Penas por delito. La pena de un delito es la correspondiente a la

clasificación que se indique en el tipo delictivo, según se ajuste conforme los atenuantes o

agravantes dispuestos en este Código.

Artículo 66. Penas aplicables. Las penas que establece este Código para las personas

naturales se determinan según corresponda a la clasificación de gravedad del delito por el que la

persona resultó convicta, como sigue:


279

(a) “Delito grave de primer grado” conlleva una pena de reclusión en años naturales de

noventa y nueve (99) años. En tal caso, la persona puede ser considerada para libertad bajo

palabra por la Junta de Libertad bajo Palabra al cumplir veinticinco (25) años naturales de su

sentencia, o diez (10) años naturales, si se trata de un menor procesado y sentenciado como

adulto.

(b) “Delito grave de segundo grado” conlleva una pena de reclusión por un término fijo

en años naturales que no puede ser menor de ocho (8) años un (1) día ni mayor de quince (15)

años. En tal caso, la persona puede ser considerada para libertad bajo palabra por la Junta de

Libertad bajo Palabra al cumplir el ochenta (80) por ciento del término de reclusión impuesto.

(c) “Delito grave de tercer grado” conlleva una pena de reclusión por un término fijo en

años naturales que no puede ser menor de tres (3) años un (1) día ni mayor de ocho (8) años. En

tal caso, la persona podrá ser considerada para libertad bajo palabra por la Junta de Libertad bajo

Palabra al cumplir el sesenta (60) por ciento del término de reclusión impuesto.

(d) “Delito grave de cuarto grado” conlleva una pena de reclusión por un término fijo en

años naturales que no puede ser menor de seis (6) meses un (1) día ni mayor de tres (3) años. En

tal caso, la persona puede ser considerada para libertad bajo palabra por la Junta de Libertad bajo

Palabra al cumplir el cincuenta (50) por ciento del término de reclusión impuesto.

(e) “Delito menos grave” conlleva una pena de multa individualizada según la situación

económica del convicto no mayor de noventa (90) días-multa, o una pena diaria de servicios

comunitarios no mayor de noventa (90) días, o reclusión o restricción domiciliaria en días

naturales hasta noventa (90) días, o una combinación de estas penas cuya suma total de días no

sobrepase los noventa (90) días.


280

Artículo 67. Pena especial. Además de la pena que se impone por la comisión de un

delito, el tribunal impondrá a todo convicto una pena especial equivalente a cien (100) dólares,

por cada delito menos grave y trescientos (300) dólares por cada delito grave. La pena aquí

dispuesta se pagará mediante los correspondientes sellos de rentas internas. Las cantidades así

recaudadas ingresarán al Fondo Especial de Compensación a Víctimas de Delito.

Artículo 68. Penas alternativas a la reclusión. En los delitos grave de tercer y de

cuarto grado y en las tentativas de delitos graves de segundo grado, el tribunal puede imponer

una o cualquier combinación de las siguientes penas como alternativa a la pena de reclusión:

restricción terapéutica, restricción domiciliaria, libertad a prueba o servicios comunitarios.

En el caso en que combine una o más de estas penas deberá asegurarse de que el total de

años de duración de las penas que combinó no sea mayor del límite máximo del intervalo de

reclusión dispuesto para el delito correspondiente.

La imposición de una pena alterna a la reclusión se determinará por el tribunal conforme

las recomendaciones del informe pre-sentencia, tomando en consideración los requisitos de cada

pena, la gravedad del delito, la rehabilitación del convicto y la seguridad de la comunidad.

SECCIÓN TERCERA

Del modo de fijar las penas

Artículo 69. Informe pre-sentencia. La imposición de la pena requiere de un informe

pre-sentencia, el cual será mandatorio en los delitos graves de segundo a cuarto grado, y a

discreción del tribunal en los delitos menos graves. Estos informes estarán a disposición de las

partes.
281

No se impondrá ninguna limitación a la naturaleza de la información concerniente al

historial completo, carácter y conducta de la persona convicta que el tribunal pueda considerar a

los efectos de imponer sentencia.

Artículo 70. Imposición de la sentencia. Cuando el tribunal imponga pena de reclusión

o pena que conlleve algún tipo de restricción de libertad, o la suspensión de licencia, permiso o

autorización, la sentencia que dicte tendrá un término específico de duración que se seleccionará

dentro del intervalo de años de reclusión establecido por ley para el delito.

Dentro de los límites establecidos por este Código para el delito, las penas se fijarán de

acuerdo a la mayor o menor gravedad del hecho delictivo tomando en consideración las

circunstancias agravantes o atenuantes.

Artículo 71. Circunstancias atenuantes. Se consideran circunstancias atenuantes a la

pena los siguientes hechos relacionados con la persona del convicto y con la comisión del delito:

(a) Las causas de exclusión de responsabilidad penal cuando no concurran todos sus

requisitos para eximir.

(b) El convicto no tiene antecedentes penales.

(c) El convicto observó buena conducta con anterioridad al hecho y goza de reputación

satisfactoria en la comunidad.

(d) La temprana o avanzada edad del convicto.

(e) La condición mental y física del convicto.

(f) El convicto aceptó su responsabilidad en las etapas preliminares del proceso criminal.

(g) El convicto cooperó voluntariamente al esclarecimiento del delito cometido por él y

por otros.
282

(h) El convicto restituyó a la víctima por el daño causado o disminuyó los efectos del

daño ocasionado.

(i) El convicto trató de evitar el daño a la persona o a la propiedad.

(j) La víctima provocó el hecho o éste se produjo por su descuido.

(k) El convicto participó en la comisión del delito bajo coacción o amenaza o fue

inducido por otros a participar en el incidente.

(l) El convicto realizó el hecho por causas o estímulos tan poderosos que le indujeron

arrebato, obcecación u otro estado emocional similar.

(m) La participación del convicto no fue por sí sola determinante para ocasionar el daño

o peligro que provocó el hecho.

(n) El daño causado a la víctima o propiedad fue mínimo.

Artículo 72. Circunstancias agravantes. Se consideran circunstancias agravantes a la

pena los siguientes hechos relacionados con la persona del convicto y con la comisión del delito:

(a) El convicto tiene historial delictivo que no se consideró para imputar reincidencia.

(b) El convicto cometió el delito mientras disfrutaba de los beneficios de sentencia

suspendida, libertad bajo palabra, restricción terapéutica, restricción domiciliaria o libertad

provisional bajo fianza o condicionada.

(c) El convicto mintió en el juicio que se llevó en su contra estando bajo juramento y no

se le procesó por perjurio.

(d) El convicto amenazó a los testigos, los indujo a cometer perjuicio u obstaculizó de

otro modo el proceso judicial.

(e) El convicto se aprovechó indebidamente de la autoridad del cargo o empleo que

desempeñaba o del servicio o encomienda que tenía bajo su responsabilidad.


283

(f) El convicto cometió el delito mediante la utilización de un uniforme que lo

identificaba como agente del orden público estatal, municipal o federal o como empleado de una

agencia gubernamental o de entidad privada.

(g) El convicto utilizó un menor o impedido para la comisión del delito.

(h) El convicto indujo o influyó o dirigió a los demás partícipes en el hecho delictivo.

(i) El convicto planificó el hecho delictivo.

(j) El convicto realizó el hecho delictivo a cambio de dinero o cualquier otro medio de

compensación o promesa en ese sentido.

(k) El convicto utilizó un arma de fuego en la comisión del delito o empleó algún

instrumento, objeto, medio o método peligroso o dañino para la vida, integridad corporal o salud

de la víctima.

(l) El convicto causó grave daño corporal a la víctima o empleó amenaza de causárselo.

(m) El convicto abusó de la superioridad física respecto a la condición de la víctima y le

produjo deliberadamente un sufrimiento mayor.

(n) La víctima del delito era particularmente vulnerable ya sea por ser menor de edad, de

edad avanzada o incapacitado mental o físico.

(o) El delito cometido fue de violencia y su comisión revela crueldad y desprecio contra

la víctima.

(p) El delito se cometió dentro de un edificio perteneciente al Estado Libre Asociado de

Puerto Rico, dependencia pública o sus anexos.

(q) El delito fue cometido motivado por prejuicio hacia y contra la víctima por razón de

raza, color, sexo, orientación sexual, género, identidad de género, origen, origen étnico, status

civil, nacimiento, impedimento físico o mental, condición social, religión, edad, creencias
284

religiosas o políticas. Para propósitos de establecer motivo como se dispone en este inciso, no

será suficiente probar que el convicto posee una creencia particular, ni probar que el convicto

meramente pertenece a alguna organización particular.

Artículo 73. Aplicabilidad de las circunstancias atenuantes o agravantes. Las

circunstancias agravantes o atenuantes que se refieran al convicto en sus relaciones particulares

con la víctima o en otra causa personal, sirven para agravar o atenuar la responsabilidad sólo de

aquél en quien concurran.

Las circunstancias agravantes o atenuantes que consisten en la ejecución material del

delito o en los medios empleados para realizarlo, sirven únicamente para agravar la

responsabilidad de quien ha tenido conocimiento de ellas en el momento de realizar o cooperar

en el delito.

Las circunstancias agravantes o atenuantes que la ley ya haya tenido en cuenta al tipificar

el delito, al igual que las que son inherentes al mismo, no serán consideradas en la fijación de la

pena.

Artículo 74. Fijación de la Pena. En la fijación de la pena se observarán, según haya o

no circunstancias atenuantes o agravantes, las siguientes reglas:

(a) Cuando no concurran circunstancias atenuantes ni agravantes, o cuando concurran

unas y otras, se seleccionará la pena mediana del intervalo de pena señalado en este Código para

el delito, tomando en consideración las circunstancias personales del convicto, las necesidades de

prevención y la mayor o menor gravedad del hecho.

(b) Cuando concurran una o varias circunstancias agravantes se seleccionará la pena de

la mitad superior del intervalo de pena establecido por este Código para el delito.
285

(c) Cuando concurran dos o más circunstancias atenuantes o una sola, pero que el juez

estime de peso, se seleccionará la pena de la mitad inferior del intervalo de pena establecido por

este Código para el delito.

Artículo 75. Abonos de detención o de términos de reclusión. A la persona convicta

de delito se le abonarán los términos de detención o reclusión que hubiere cumplido, en la forma

siguiente:

(a) El tiempo de reclusión cumplido por cualquier convicto desde su detención y hasta

que la sentencia haya quedado firme, se abonará en su totalidad para el cumplimiento de la pena,

cualquiera que sea ésta.

(b) Si la sentencia se impone bajo una ley penal especial o bajo el régimen de sentencia

determinada y consiste exclusivamente de pena de multa, el tiempo que permaneció privado de

libertad se le abonará a razón de cincuenta (50) dólares de multa por cada día de privación de

libertad que haya cumplido. Si la pena de multa impuesta fuere menor de cincuenta (50) dólares,

quedará satisfecha con un (1) sólo día de reclusión o de detención del convicto.

(c) El tiempo que cualquier persona haya permanecido privada de su libertad, en

restricción domiciliaria o en restricción terapéutica, en cumplimiento de sentencia

posteriormente anulada o revocada se descontará totalmente del término de reclusión o

restricción de libertad que deba cumplir en caso de ser nuevamente sentenciada por los mismos

hechos que motivaron la sentencia anulada o revocada.

(d) Si la sentencia impone pena de multa individualizada o de servicios comunitarios,

cada día en restricción de libertad bajo los incisos (a) y (c), se abonará a base de una unidad de

día-multa y una unidad de ocho (8) horas de servicios comunitarios, respectivamente.


286

Artículo 76. Mitigación de la pena. Si al imponerse sentencia resulta que el

sentenciado ha pagado alguna multa o estado recluido por el acto de que fuera convicto en virtud

de una orden en que dicho acto se juzgó como desacato, el tribunal podrá mitigar la pena

impuesta.

Artículo 77. Diferimiento de la ejecución de la sentencia. El tribunal puede diferir la

ejecución de una pena:

(a) Cuando el convicto que deba cumplirla se halle gravemente enfermo, certificada su

condición por prueba médica a satisfacción del tribunal. La sentencia quedará sin efecto

transcurridos cinco (5) años naturales.

(b) Cuando se trata de una mujer en estado de embarazo o no hubieren transcurrido seis

(6) meses desde el alumbramiento.

(c) Cuando otras circunstancias lo justifiquen por un plazo no mayor de treinta (30) días.

SECCIÓN CUARTA

Del concurso

Artículo 78. Concurso ideal de delitos. Cuando sean aplicables a un hecho dos o más

disposiciones penales, cada una de las cuales valore aspectos diferentes del hecho, o cuando uno

de éstos es medio necesario para realizar el otro, se condenará por todos los delitos concurrentes,

pero sólo se impondrá la pena del delito más grave, seleccionada de la mitad superior del

intervalo de pena.

Artículo 79. Concurso real de delitos. Cuando alguien haya realizado varios delitos

que sean juzgados simultáneamente, cada uno de los cuales conlleva su propia pena, se le

sentenciará a una pena agregada, que se determinará como sigue:.


287

(a) Cuando uno de los delitos conlleve pena de reclusión de por vida, ésta absorberá las

demás.

(b) En los demás casos, se impondrá una pena para cada delito y se sumarán, no

pudiendo exceder la pena agregada del veinte (20) por ciento del límite máximo del intervalo de

pena para el delito más grave.

Artículo 80. Pena para el delito continuado. Cuando con unidad de propósito

delictivo, pluralidad de conductas e identidad de sujeto pasivo, se producen los elementos de un

mismo delito, se impondrá la pena seleccionada de la mitad superior del intervalo de pena.

SECCIÓN QUINTA

De la reincidencia

Artículo 81. Grados y pena de reincidencia. Se establecen los siguientes grados de

reincidencia en las circunstancias que se indican a continuación, y se provee la pena aplicable:

(a) Habrá reincidencia cuando el que ha sido convicto y sentenciado por un delito grave

incurre nuevamente en otro delito grave. Esta reincidencia se considera una circunstancia

agravante a la pena.

(b) Habrá reincidencia agravada cuando el que ha sido convicto y sentenciado

anteriormente por dos o más delitos graves, cometidos y juzgados en tiempos diversos e

independientes unos de otros, incurre nuevamente en otro delito grave. La pena a aplicar podrá

aumentarse hasta un veinte (20) por ciento del límite máximo del intervalo de pena para el delito.

(c) Habrá reincidencia habitual cuando el que ha sido convicto y sentenciado por dos o

más delitos graves, cometidos y juzgados en tiempos diversos e independientes unos de otros,

cometa posteriormente un delito grave de primer grado o un delito grave de segundo grado o

cualquier delito grave en violación a la Ley de Explosivos de Puerto Rico, Ley Núm. 134 de 28
288

de junio de 1969 y a la Ley contra el Crimen Organizado, Ley Núm. 33 de 13 de junio de 1978,

violación a los Artículos 401, 405, 411 y 411(a) de la Ley de Sustancias Controladas de Puerto

Rico, Ley Núm. 4 de 23 de junio de 1971 o a los Artículos 2.14, 5.03 y 5.07 de la Ley de Armas

de Puerto Rico, según enmendadas. La pena a aplicar será de noventa y nueve (99) años.

Artículo 82. Normas para la determinación de reincidencia. Para determinar la

reincidencia se aplicarán las siguientes normas:

(a) No se tomará en consideración un delito anterior si entre éste y el siguiente han

mediado cinco (5) años desde que la persona terminó de cumplir sentencia por dicho delito.

(b) Se tomará en consideración cualquier convicción bajo el Código Penal derogado o

bajo ley especial que lleve clasificación de delito grave.

(c) Se tomará en consideración cualquier convicción en jurisdicción ajena al Estado

Libre Asociado de Puerto Rico por un hecho que constituya delito grave en el Estado Libre

Asociado de Puerto Rico. De tener clasificación de menos grave, no se tomará en cuenta.

(d) No se tomarán en consideración los hechos cometidos antes de que la persona

cumpliese dieciocho (18) años, salvo los casos excluidos de la jurisdicción del Tribunal Superior,

Sala de Menores, conforme establece la ley y aquellos en que dicho tribunal haya renunciado a

su jurisdicción.

CAPÍTULO III

DE LAS PENAS PARA LAS PERSONAS JURÍDICAS

Artículo 83. Las penas para personas jurídicas. Las penas que este Código establece

para las personas jurídicas, según definidas en este Código, son las siguientes:

(a) multa

(b) suspensión de actividades


289

(c) cancelación del certificado de incorporación

(d) disolución de la entidad

(e) suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización

(f) restitución

(g) probatoria

Artículo 84. Multa. La pena de multa consiste en la obligación impuesta por el tribunal

a la persona jurídica convicta de pagar al Estado Libre Asociado de Puerto Rico la cantidad de

dinero señalada en la sentencia.

La multa a imponer se determinará a base del ingreso bruto anual de la persona jurídica

durante el año que cometió el delito, según se dispone en el párrafo siguiente de acuerdo a la

clasificación del delito. No obstante, en la fijación de la multa, el tribunal tomará en

consideración la situación económica de la persona jurídica al momento de imponer sentencia y

las circunstancias agravantes o atenuantes que concurran.

El tribunal impondrá una multa a ser seleccionada según corresponda a la clasificación

del delito por el que la persona jurídica resultó convicta, como sigue:

(a) “Delito Grave de Primer Grado” una multa equivalente al diez (10) por ciento del

ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito.

(b) “Delito Grave de Segundo Grado” una multa equivalente al ocho (8) por ciento del

ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito.

(c) “Delito Grave de Tercer Grado” una multa equivalente al seis (6) por ciento del

ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito.

(d) “Delito Grave de Cuarto Grado” una multa equivalente al cuatro (4) por ciento del

ingreso anual de la persona jurídica al momento de cometer el delito.


290

(e) “Delito Menos Grave” una multa equivalente al dos (2) por ciento del ingreso anual

de la persona jurídica al momento de cometer el delito.

Artículo 85. Suspensión de actividades. La pena de suspensión de actividades

consiste en la paralización de toda actividad de la personalidad jurídica, salvo las

estrictas de conservación, durante el tiempo que determine el tribunal, que no

podrá ser mayor de seis (6) meses.

Esta pena está disponible únicamente para convicciones en reincidencia según se dispone

en el Artículo 90 de este Código.

La pena de suspensión de actividades conlleva también la pena de multa que corresponda

al delito.

Artículo 86. Probatoria. La pena de probatoria consiste en la supervisión de las

actividades de la persona jurídica bajo los términos que el tribunal determine y a cargo de la

persona o entidad nombrada por el tribunal para esos fines, por un término no mayor de un (1)

año.

Esta pena está disponible únicamente por convicciones en reincidencia según se dispone

en el Artículo 90 de este Código.

La pena de probatoria conlleva también la pena de multa que corresponda al delito.

Artículo 87. Suspensión o revocación de licencia, permiso o autorización. Cuando en

la comisión del delito, la persona jurídica viola por primera vez los requisitos exigidos por la ley

para otorgar una licencia, permiso o autorización, se dispondrá la suspensión de los mismos por

un término que no podrá exceder de un (1) año; además de cualquier pena de multa que se le

imponga según se provea en el delito.


291

Si la persona jurídica viola en más de una ocasión los requisitos exigidos por ley para

otorgar una licencia, permiso o autorización, el tribunal podrá revocar permanentemente los

mismos.

Artículo 88. Cancelación del certificado de incorporación o disolución. La pena de

cancelación del certificado de incorporación o disolución de una de las entidades mencionadas

en este código, estará disponible únicamente según se dispone en el Artículo 90 de este Código.

Esta pena será adicional a la pena de multa dispuesta para el delito.

Artículo 89. Restitución. La pena de restitución consiste en la obligación

impuesta por el tribunal a la persona jurídica de pagar a la parte perjudicada daños

y pérdidas que le haya ocasionado, a su persona y a su propiedad, como

consecuencia de su acto delictivo.

La pena de restitución será fijada teniendo en cuenta el capital social de la persona

jurídica, el estado de negocios, la naturaleza y consecuencias del delito y cualquier otra

circunstancia pertinente.

Artículo 90. Reincidencia. Cuando una persona jurídica resulta convicta de un delito

grave de primer grado o un delito grave de segundo grado, luego de una convicción anterior por

un delito de gravedad similar, se le impondrá la multa prevista para el delito, además de la

suspensión de actividades por un término no mayor de seis (6) meses. Si se trata de un delito

grave de tercer grado se podrá imponer probatoria hasta un (1) año, en adición a la multa.

Cuando la persona jurídica resulta convicta por un tercer o subsiguiente delito grave,

luego de tener dos o más convicciones previas por delitos de la misma naturaleza cometidos en

tiempos diversos, el tribunal podrá imponer la cancelación del certificado o el cese de las
292

actividades de la persona jurídica si se demuestra una tendencia persistente a delinquir. Si se

trata de delitos menos graves se le impondrá probatoria de hasta un (1) año.

En todo caso de reincidencia será necesario imponer como pena, la multa correspondiente

al delito de convicción.

Para fines de computar la reincidencia se aplicarán los términos prescriptivos del Artículo

82 de este Código.

CAPÍTULO IV

DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD

SECCIÓN PRIMERA

De los fines de las medidas de seguridad

Artículo 91. Principio de proporcionalidad. La medida de seguridad no puede resultar

ni más severa ni de mayor duración que la pena aplicable al hecho cometido, ni exceder el límite

de lo necesario para prevenir la peligrosidad del autor.

Artículo 92. Exclusión de la pena. La medida de seguridad podrá imponerse

únicamente por sentencia judicial y la misma excluye la pena.

SECCIÓN SEGUNDA

De la aplicación de las medidas de seguridad

Artículo 93.–Informe pre-medida de seguridad. No podrá imponerse medida de

seguridad sin previo examen e informe siquiátrico o sicológico de la persona, realizado por un

siquiatra o sicólogo clínico designado por el tribunal y un informe social realizado por un oficial

probatorio.
293

Dichos informes, con exclusión de sus fuentes informativas que se declaran

confidenciales, le serán notificados a las partes.

Artículo 94. Vistas. Las partes podrán controvertir estos informes en una vista a la que

deberán ser llamados a declarar los autores de dichos informes a solicitud de parte.

Artículo 95. Aplicación de la medida. Cuando el imputado resulte no culpable por

razón de incapacidad mental o trastorno mental transitorio, o se declare su inimputabilidad en tal

sentido, el tribunal conservará jurisdicción sobre la persona y podrá decretar su internación en

una institución adecuada para su tratamiento, si en el ejercicio de su discreción determina

conforme a la evidencia presentada que dicha persona por su peligrosidad constituye un riesgo

para la sociedad o que se beneficiará con dicho tratamiento.

En caso de ordenarse la internación, la misma se prolongará por el tiempo necesario

requerido para la seguridad de la sociedad y el bienestar de la persona internada. En todo caso

será obligación de las personas a cargo del tratamiento informar trimestralmente al tribunal sobre

la evolución del caso.

Artículo 96. Revisión periódica. Anualmente el tribunal se pronunciará sobre el

mantenimiento, la modificación o la cesación de la medida de seguridad impuesta, sin perjuicio

de poder hacerlo en cualquier momento en que las circunstancias lo aconsejen o a petición de la

persona bajo cuya custodia se halle el internado.

Si de la evolución favorable del tratamiento, el tribunal puede razonablemente deducir

que la curación y readaptación del sentenciado puede llevarse a cabo en libertad con supervisión

ya que el sentenciado dejó de ser peligroso, deberá cesar la internación sujeto a lo dispuesto en

las leyes especiales sobre la materia.

CAPÍTULO V
294

DE LA EXTINCIÓN DE LAS ACCIONES Y DE LAS PENAS

SECCIÓN PRIMERA

De la extinción de la acción penal

Artículo 97. Extinción de la acción penal. La acción penal se extingue por:

(a) muerte

(b) indulto

(c) prescripción

(d) reparación de los daños

Artículo 98. Reparación de los daños. En los delitos graves de tercer grado, en los

delitos grave de cuarto grado y en los delitos menos graves, cuando el autor se haya esforzado

por acordar una compensación con el perjudicado y le haya reestablecido en su mayor parte a la

situación jurídica anterior al hecho delictivo, o lo haya indemnizado total o sustancialmente, en

una situación en la que la reparación de los daños le exija notables prestaciones o renuncias

personales, el tribunal podrá con el consentimiento del perjudicado y del fiscal decretar el

archivo y sobreseimiento de la acción penal.

Artículo 99. Prescripción. La acción penal prescribirá:

(a) A los cinco (5) años en los delitos graves de segundo a cuarto grado, y en los graves

según clasificados en ley especial o en el Código Penal derogado.

(b) Al año en los delitos menos graves, salvo los provenientes de infracciones a las leyes

fiscales y todo delito menos grave cometido por funcionarios o empleados públicos en el

desempeño de sus funciones, que prescribirán a los cinco (5) años.

(c) Los delitos de encubrimiento y conspiración prescribirán a los diez (10) años cuando

se cometan en relación al delito de asesinato en todas sus modalidades.


295

Artículo 100. Delitos que no prescriben. En los siguientes delitos

la acción penal no prescribe: delito grave de primer grado,

genocidio, crimen de lesa humanidad, asesinato, malversación de

fondos públicos, falsificación de documentos públicos y todo delito

grave tipificado en este Código o en ley especial cometido por un

funcionario o empleado público en el desempeño de la función

pública.

Artículo 101.–Cómputo del término de prescripción. El término de prescripción se

computará desde el día de la comisión del delito hasta la fecha en que se determine causa

probable para el arresto o citación. La celebración de una audiencia para la determinación de

causa probable para el arresto o citación interrumpirá el término prescriptivo.

No obstante, en los delitos de agresión sexual o su tentativa o aquellos delitos en que la

víctima no ha cumplido dieciocho (18) años, el término de prescripción se computará a partir de

que la víctima cumpla sus dieciocho (18) años.

Artículo 102. Participación. El término prescriptivo se computará separadamente para

cada uno de los partícipes.

SECCIÓN SEGUNDA

De la extinción de las penas

Artículo 103. Extinción de las penas. Las penas se extinguen por:

(a) muerte del sentenciado

(b) indulto u otra acción de clemencia ejecutiva

(c) cumplimiento de la sentencia impuesta

(d) rehabilitación del sentenciado


296

Artículo 104. Rehabilitación del sentenciado. De concluir el Secretario del

Departamento de Corrección y Rehabilitación, a base de las evaluaciones realizadas, que el

sentenciado recluido en una institución penal se ha rehabilitado, levantará una certificación y

notificará de la misma al sentenciado quien podrá autorizar la radicación de una solicitud ante el

tribunal para que se dé por cumplida el resto de la pena privativa de libertad.

Será requisito para la expedición de dicha certificación, que el Secretario del

Departamento de Corrección y Rehabilitación cuente con una evaluación y recomendación

sicológica a los efectos de que el sentenciado está capacitado para convivir libremente en la

sociedad y de que los otros profesionales que lo evaluaron informen detalladamente y por escrito

sus determinaciones de la condición de rehabilitado del sentenciado; especialmente si ya no

existe ningún peligro de que se manifieste la peligrosidad representada por el acto por el cual

cumple sentencia.

El tribunal tendrá plena facultad para decidir la solicitud tomando en consideración la

prueba que se le presente, la opinión de la víctima o sus familiares, y las objeciones que el

Secretario de Justicia pueda plantear. Dicha prueba contendrá necesariamente la certificación

del Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación debidamente justificada

mediante una evaluación del ajuste integral y del comportamiento social durante la reclusión,

cumplimiento del plan de rehabilitación condiciones socioeconómicas a confrontar el

sentenciado en la comunidad.

LIBRO SEGUNDO

PARTE ESPECIAL

TÍTULO I

DELITOS CONTRA LA PERSONA


297

CAPÍTULO I

DELITOS CONTRA LA VIDA

SECCIÓN PRIMERA

De los asesinatos y el homicidio

Artículo 105. Asesinato. Asesinato es dar muerte a un ser humano con intención de

causársela.

Artículo 106. Grados de asesinato. Constituye asesinato en primer grado:

(a) Todo asesinato perpetrado por medio de veneno, acecho o tortura, o con

premeditación.

(b) Todo asesinato que se comete como consecuencia natural de la consumación o

tentativa de algún delito de incendio agravado, agresión sexual, robo, escalamiento agravado,

secuestro, estrago, envenenamiento de aguas de uso público, agresión grave en su modalidad

mutilante, fuga o abandono de un menor.

(c) Todo asesinato de un miembro de la Policía, guardia escolar, guardia o policía

municipal, alguacil, fiscal, procurador de menores, procurador de familia especial para

situaciones de maltrato, juez u oficial de custodia que se encuentre en el cumplimiento de su

deber, cometido al consumar, intentar o encubrir un delito grave.

Toda otra muerte intencional de un ser humano constituye asesinato en segundo grado.

Artículo 107. Pena de los asesinatos. A la persona convicta de asesinato en primer

grado se le impondrá la pena provista para el delito grave de primer grado.


298

A la persona convicta de asesinato en segundo grado se le impondrá la pena provista para

el delito grave de segundo grado.

Artículo 108. Asesinato atenuado. No obstante lo dispuesto en el Artículo 107, cuando

el asesinato tiene lugar en ocasión de súbita pendencia o arrebato de cólera, se impondrá al

convicto la pena provista para el delito grave de tercer grado.

Artículo 109. Homicidio negligente. Toda persona que ocasione la muerte a otra por

negligencia incurrirá en delito menos grave, pero se le impondrá la pena de delito grave de

cuarto grado.

Cuando la muerte se ocasione al conducir un vehículo de motor bajo los efectos de

bebidas embriagantes, sustancias controladas o con claro menosprecio de la seguridad de los

demás; o al apuntar con un arma de fuego hacia un punto indeterminado, se impondrá la pena de

delito grave de tercer grado.

SECCIÓN SEGUNDA

Del suicidio

Artículo 110. Incitación al suicidio. Toda persona que ayude o incite a otra persona a

cometer o iniciar la ejecución de un suicidio incurrirá en delito grave de tercer grado.

SECCIÓN TERCERA

Del aborto

Artículo 111. Aborto. Toda persona que permita, indique, aconseje, induzca o

practique un aborto, o que proporcione, facilite, administre, prescriba o haga tomar a una mujer

embarazada cualquier medicina, droga o sustancia, o que utilice o emplee cualquier instrumento

u otro medio con intención de hacerla abortar, y toda persona que ayude a la comisión de

cualquiera de dichos actos, salvo indicación terapéutica hecha por un médico debidamente
299

autorizado a ejercer la medicina en Puerto Rico, con vista a la conservación de la salud o vida de

la madre, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

Artículo 112. Aborto cometido por la mujer o consentido por ella. Toda mujer que

procure de cualquier persona alguna medicina, droga o sustancia, y la tome, o que se someta a

cualquier operación o a cualquier otra intervención quirúrgica o a cualquier otro medio, con el

propósito de provocarse un aborto, excepto el caso de que fuere necesario para salvar su salud o

su vida, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

Artículo 113. Aborto por fuerza o violencia. Toda persona que mediante el empleo de

fuerza o violencia infiera daño a una mujer embarazada y sobrevenga un parto prematuro con

consecuencias nocivas para la criatura incurrirá en delito grave de tercer grado.

Si sobreviene la muerte de la criatura incurrirá en delito grave de segundo grado.

Artículo 114. Anuncios de medios para producir abortos. Toda persona que redacte

y publique un aviso o anuncio de algún específico o procedimiento para producir o facilitar

abortos ilegales, o que ofrezca sus servicios por medio de algún aviso, anuncio o en cualquier

otra forma para asistir a la consecución de tal hecho, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

SECCIÓN CUARTA

De la manipulación genética

Artículo 115. Manipulación genética. Toda persona que manipule genes humanos para

alterar el genotipo con un propósito que no sea el tratamiento, diagnóstico o investigación

científica relacionada con el campo de la biología, la genética y la medicina, orientados a

mejorar la salud de la persona o de la humanidad, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

Se entiende por tratamiento, diagnóstico o investigación científica relacionada con genes

humanos en el campo de la biología, la genética y la medicina, cualquiera que se realice con el


300

consentimiento libre e informado de la persona de la cual proceden los genes para el

descubrimiento, identificación, prevención y tratamiento de enfermedades o discapacidades

genéticas o de influencia genética, así como las taras endémicas que afecten a una parte

considerable de la población.

Artículo 116. Clonación de un ser humano. Toda persona que genere seres humanos

idénticos por clonación o por cualquier otro procedimiento incurrirá en delito grave de tercer

grado.

Artículo 117. Ingeniería genética. Toda persona que utilice la ingeniería genética para

producir armas biológicas o exterminadoras de la especie humana incurrirá en delito grave de

segundo grado.

Artículo 118. Fecundación de embriones humanos. Toda persona que fecunde óvulos

humanos con un propósito diferente a la procreación humana incurrirá en delito grave de cuarto

grado.

Se excluye la fecundación de óvulos humanos cuando se hace para investigación

científica, tratamiento o diagnóstico con fines terapéuticos con respecto a la persona objeto de la

investigación.

Artículo 119. Tráfico de óvulos o de esperma. Toda persona que disponga de

gametos, zigotos o embriones, óvulos o esperma para fines distintos a los autorizados por sus

donantes incurrirá en delito grave de cuarto grado.

Artículo 120. Otras penas. Además de las penas provistas en los delitos de esta

Sección, se impondrá la pena de suspensión de licencia profesional, permiso o autorización.

Cuando una persona jurídica resulte convicta, se le impondrá también la pena de suspensión o

cancelación de licencia, permiso o autorización.


301

CAPÍTULO II

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD CORPORAL

Artículo 121. Agresión. Toda persona que ilegalmente por cualquier medio o forma

cause a otra una lesión a su integridad personal incurrirá en delito menos grave.

Artículo 122. Agresión grave. Si la agresión descrita en el Artículo 121 ocasiona una

lesión al cuerpo o a la salud que no deja daño permanente pero requiere atención médica, ayuda

profesional especializada o tratamiento ambulatorio, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

Si la agresión ocasiona una lesión al cuerpo o a la salud que requiera hospitalización,

tratamiento prolongado o genere un daño permanente, incurrirá en delito grave de tercer grado.

Esta modalidad incluye, además, lesiones mutilantes; aquellas en las cuales se transmite una

enfermedad, síndrome o condición de tratamiento físico prolongado; o aquellas que requieren

tratamiento sicológico prolongado.

Artículo 123. Agresión grave atenuada. Si el delito de agresión grave se comete en

ocasión de súbita pendencia o arrebato de cólera, se impondrá la pena correspondiente al delito

en la escala inmediatamente inferior.

Artículo 124. Lesión negligente. Toda persona que por negligencia le cause a otra una

lesión al cuerpo o a la salud que requiera hospitalización, tratamiento prolongado o genere un

daño permanente o lesiones mutilantes, incurrirá en delito menos grave, pero se le impondrá

pena de delito grave de cuarto grado.


302

Artículo 125. Prácticas lesivas a la dignidad e integridad

personal en los procesos de iniciación. Toda persona que obrando con

negligencia ponga en riesgo la salud física o mental de cualquier aspirante a

miembro de una organización, fraternidad o sororidad mediante prácticas

lesivas a la dignidad o integridad personal del aspirante, como parte de su

proceso de iniciación, incurrirá en delito menos grave.

Se dispone, además, que toda institución educativa que obrando con negligencia permita

que los actos aquí prohibidos ocurran en cualquier lugar de su propiedad o bajo su posesión,

custodia o control, incurrirá en delito menos grave.

CAPÍTULO III

DELITOS CONTRA LA FAMILIA

SECCIÓN PRIMERA

De los delitos contra el estado civil

Artículo 126. Bigamia. Toda persona que contrae un nuevo matrimonio sin haberse

anulado o disuelto el anterior o declarado ausente el cónyuge conforme dispone la ley incurrirá

en delito menos grave.

Artículo 127. Contrayente soltero. Toda persona soltera que contrae matrimonio con

una persona casada conociendo que dicha persona está cometiendo bigamia incurrirá en delito

menos grave.

Artículo 128. Celebración de matrimonios ilegales. Toda persona autorizada a

celebrar matrimonios que a sabiendas celebre o autorice un matrimonio prohibido por la ley civil

incurrirá en delito menos grave.

Artículo 129. Matrimonios ilegales. Incurrirá en delito menos grave:


303

(a) Toda persona que celebre un matrimonio sin estar autorizada.

(b) Toda persona que contraiga un matrimonio prohibido por la ley civil.

Artículo 130. Adulterio. Toda persona casada que tenga relaciones sexuales con una

persona que no sea su cónyuge incurrirá en delito menos grave.

El proceso por el delito de adulterio se instruirá dentro del año de haberse cometido el

delito o de haber llegado éste a conocimiento de la parte actora.

Si el delito de adulterio se comete en una mujer casada y un hombre soltero, o un hombre

casado y una mujer soltera, el hombre soltero o la mujer soltera incurrirá en el delito de

adulterio.

SECCIÓN SEGUNDA

De la protección debida a los menores

Artículo 131. Incumplimiento de la obligación alimentaria. Todo padre o madre que,

sin excusa legal, deje de cumplir con la obligación que le impone la ley o el tribunal de proveer

alimentos a sus hijos menores de edad incurrirá en delito menos grave.

Cuando el imputado ha aceptado la paternidad ante el tribunal antes de comenzar el

juicio, o cuando la paternidad no esté en controversia, se celebrará el juicio, y de resultar

culpable de abandono, el tribunal fijará mediante resolución una suma razonable por concepto de

alimentos, apercibiendo al acusado que el incumplimiento de dicha resolución, sin excusa legal,

podrá ser castigado como un desacato civil.

Cuando el imputado niegue la paternidad, el tribunal le concederá un plazo de no más de

diez (10) días para que conteste la alegación e inmediatamente celebrará un juicio en el cual se

seguirán las reglas para la presentación de evidencia vigentes. Dentro del quinto día de haberse

oído la prueba, el juez resolverá sobre la paternidad y de resultar probada, levantará un acta y
304

dictará la resolución correspondiente fijando, además, la cuantía que por concepto de alimentos

deberá proveer al hijo.

Luego de los procedimientos preliminares que se establecen en los dos párrafos

anteriores, el caso continuará ventilándose a base de alegaciones de abandono y el fallo recaerá

sobre este extremo. El tribunal tiene discreción para suspender los efectos de la sentencia si lo

estima necesario para el bienestar del menor. Del fallo adverso sobre paternidad y sobre

abandono, el acusado podrá apelar en un solo acto. Las vistas sobre estos casos tendrán

preferencia en los calendarios de los tribunales de apelación.

La apelación de cualquier sentencia u orden dictada bajo este artículo, no suspenderá los

efectos de la resolución que ordene el pago de alimentos y el acusado tiene la obligación de

depositar en la Secretaría del Tribunal de Primera Instancia las cuantías fijadas por concepto de

alimentos. A solicitud de parte interesada, el tribunal, luego de escuchar el testimonio de ambas

partes, puede autorizar al Secretario a que disponga a favor del alimentista las cuantías

consignadas, hasta que recaiga el fallo. En los casos en que el fallo dictado sea en favor del

acusado, el alimentista tiene la obligación de devolver las cuantías que el acusado había

consignado. En los casos en que el fallo dictado confirme la sentencia del tribunal apelado, pero

disminuya la cuantía por concepto de alimentos, la diferencia en dicha cuantía le será acreditada

al acusado en los pagos futuros que deba depositar para beneficio del alimentista. Si el acusado

deja de cumplir con la consignación dispuesta, se celebrará una vista y de no mediar razón

justificada, el tribunal desestimará la apelación.

Cuando la sentencia sea firme, el tribunal dictará una orden acompañada de copia

certificada del acta de aceptación de la paternidad o de la determinación de paternidad hecha por

el juez, dirigida al encargado del Registro Demográfico para que proceda a inscribir al menor
305

como hijo del acusado con todos los demás detalles requeridos por el acta de nacimiento para

todos los efectos.

En todas las acciones relacionadas con este artículo, incluso en las vistas sobre

incumplimiento de la orden de alimentar, el interés público debe estar representado por el

ministerio público.

Artículo 132. Abandono de menores. Todo padre o madre de un menor o cualquier

persona a quien esté confiado tal menor para su manutención o educación, que lo abandone en

cualquier lugar con intención de desampararlo incurrirá en delito grave de cuarto grado.

Cuando por las circunstancias del abandono se pone en peligro la vida, salud, integridad

física o indemnidad sexual del menor, la persona incurrirá en delito grave de tercer grado.

Artículo 133. Exclusión. No constituye el delito de abandono de menores, la entrega de

un menor a una institución para el cuidado de menores, ya sea pública o privada. Los directores,

funcionarios o empleados de la institución no podrán requerir información alguna sobre la madre

o el padre del menor entregado, a menos que el menor demuestre señales de maltrato.

La patria potestad del menor corresponde al Estado Libre Asociado de Puerto Rico y la

custodia a la institución que le dio acogida, hasta tanto el Departamento de la Familia disponga

otra cosa.

Artículo 134. Secuestro de menores. Toda persona que mediante fuerza, violencia,

intimidación, fraude o engaño sustraiga a un menor con el propósito de retenerlo y ocultarlo de

sus padres, tutor u otra persona encargada de dicho menor incurrirá en delito grave de segundo

grado.

Se impondrá la pena en la mitad superior del intervalo correspondiente, cuando la

conducta prohibida en el párrafo anterior se lleve a cabo en:


306

(a) una institución hospitalaria, pública o privada;

(b) una escuela elemental, intermedia o secundaria, pública o privada;

(c) un edificio ocupado o sus dependencias;

(d) un centro de cuidado de niños; o

(e) un parque, área recreativa o centro comercial.

Artículo 135. Privación ilegal de custodia. Toda persona que sin tener derecho a ello

prive a un padre, madre u otra persona de la custodia legítima de un menor o de un

incapacitado, incurrirá en delito menos grave.

Se considera delito agravado e incurrirá en delito grave de cuarto grado cuando concurra

cualquiera de las siguientes circunstancias:

(a) Si se traslada al menor fuera de la jurisdicción del Estado Libre Asociado de Puerto

Rico.

(b) Si el padre o madre no custodio residente fuera de Puerto Rico retiene al menor

cuando le corresponde regresarlo al hogar de quien tiene su custodia legítima.

Artículo 136. Adopción a cambio de dinero. Toda persona que con ánimo de lucro

ofrezca, reciba o dé dinero u otros bienes a cambio de la entrega de un menor para adopción en

violación a la ley que regula dicho procedimiento incurrirá en delito grave de cuarto grado.

Artículo 137. Corrupción de menores. Incurrirá en delito menos grave:

(a) Toda persona que intoxique, induzca, aconseje, incite o ayude a intoxicar con bebidas

embriagantes a un menor que no ha cumplido dieciocho (18) años.

(b) Todo dueño, empresario, administrador, gerente, director, dependiente o empleado de

un establecimiento o negocio público que consienta o tolere que en dicho establecimiento se

cometa cualquiera de los actos señalados en el inciso (a).


307

(c) Todo dueño, administrador o encargado de cualquier establecimiento utilizado en

todo o en parte como salón de bebidas o sala de juegos que permita a un menor que no ha

cumplido dieciocho (18) años tomar parte en juegos de azar.

(d) Toda persona que autorice, induzca, permita u ordene a un menor que no ha

cumplido dieciocho (18) años a dedicarse a la mendicidad pública.

En los casos en que a los establecimientos o locales a que se refiere este artículo se les ha

concedido permiso o licencia, se podrá imponer además la cancelación o revocación de los

mismos.

También puede ser sujeto activo de este delito la persona jurídica donde se lleva a cabo la

conducta.

SECCIÓN TERCERA

De la protección debida a las personas de edad avanzada e incapacitados

Artículo 138. Incumplimiento de la obligación alimentaria. Toda persona que, sin

excusa legal, deje de cumplir con la obligación que le impone la ley o el tribunal de

proveer alimentos a otra persona, sea su cónyuge, ascendiente o descendiente mayor de

edad, incurrirá en delito menos grave.

Artículo 139. Abandono de personas de edad avanzada e incapacitados. Toda

persona a quien esté confiada una persona de edad avanzada o incapacitada, que no pueda

valerse por sí misma, que la abandone en cualquier lugar con intención de desampararla incurrirá

en delito grave de cuarto grado.

Cuando por las circunstancias del abandono se pone en peligro la vida, salud, integridad

física o indemnidad sexual de la persona, incurrirá en delito grave de tercer grado.


308

SECCIÓN CUARTA

Del respeto a los muertos

Artículo 140. Profanación de cadáver o cenizas. Toda persona que ilegalmente

mutile, desentierre o remueva de su sepultura, o del lugar en que se halle aguardando el momento

de ser enterrado o cremado, el cadáver de un ser humano o parte del mismo, o sus restos o

cenizas, o que de otra forma los profane, incurrirá en delito grave de cuarto grado.

Artículo 141. Profanación del lugar donde yacen los muertos e interrupción del

funeral. Toda persona que profane el lugar donde yace el cadáver de un ser humano, los objetos

que allí se destinan a honrar su memoria o los que contienen sus restos o cenizas, o impida o

interrumpa un funeral, velatorio o servicio fúnebre, incurrirá en delito menos grave.

CAPÍTULO IV

DELITOS CONTRA LA INDEMNIDAD SEXUAL

SECCIÓN PRIMERA

De los delitos de violencia sexual

Artículo 142. Agresión sexual. Toda persona que lleve a cabo una penetración sexual,

sea vaginal, anal, orogenital, digital o instrumental, en cualquiera de las circunstancias que se

exponen a continuación incurrirá en delito grave de segundo grado:

(a) Si la víctima al momento del hecho no ha cumplido catorce (14) años.

<