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Pobreza en Guatemala

Tras tres siglos bajo dominio español, Guatemala proclamó su independencia, de forma
pacífica, el 15 de septiembre de 1821. Se mantuvieron inamovibles las estructuras
sociales de la época colonial española. Su independencia duró poco, ya que en 1822,
este territorio fue incorporado al Imperio mexicano, y no consiguió recobrar su
autonomía hasta 1823, fecha en la que una Asamblea Nacional Constituyente rechazó la
unión con México, y se proclamaron las Provincias Unidas del Centro de América
(Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica). En 1839 esta Federación
se disolvió y la antigua provincia de Guatemala se constituyó como Estado
independiente.

Las causas que llevaron a Guatemala a desvincularse de la corona española fueron de


diversa índole. Por un lado tenemos los motivos internos, como el menosprecio por
parte de los españoles peninsulares hacia los criollos, y el hecho de que los altos cargos
políticos, militares y religiosos estaban reservados para los peninsulares, así como las
fuertes desigualdades políticas. A todo esto había que añadir que los gobiernos
coloniales descuidaban a sus habitantes tanto en lo social, como en lo económico y
cultural. Lo cual creó una gran impopularidad entre las autoridades, que se fue
agravando por el hecho de que el gobierno español no empleaba criollos conocidos para
dirigir el gobierno de las colonias. Preferían enviar desde España funcionarios que
desconocían las necesidades de las colonias. Por otro lado hubo causas externas, como
las ideas surgidas en Europa que pregonaban libertad, igualdad y soberanía como
principios fundamentales. Además las tensiones políticas de la península, como la
invasión napoleónica en 1808, o la carta de Filadelfia (1776) en la que se decía que los
gobiernos tenían la obligación de garantizar la libertad, la vida y la felicidad de los
habitantes; si los gobiernos no cumplían esta obligación, las personas podían
cambiarlas. También hubo causas sociales, como que el comercio mejoró pero dividió
más a las clases sociales. Los criollos reclamaban iguales derechos, y los indios hacían
lo mismo, resentidos por los fuertes impuestos que pagaban. La iglesia ya no debía
ligarse al gobierno, los estados debían gobernarse por una Constitución y por tres
poderes: Legislativo, ejecutivo y judicial. Todos reclamaban el principio de que los
seres humanos tienen el mismo derecho a la libertad e igualdad. Por último las causas
económicas. La guerra que España y Francia mantuvieron con Inglaterra entre 1798 y
1802 paralizó el comercio internacional. Además la guerra había que pagarla y se buscó
apoyo económico en las colonias por lo cual se implantaron dos medidas: las
"contribuciones patrióticas" y la consolidación de deudas de la Iglesia Católica.

Los beneficios derivados de la independencia fueron únicamente la liberación de las


cargas fiscales y comerciales que soportaban las colonias. Las colonias pagaron unos
altos costes por desvincularse. Tuvieron que hacer frente a los costos de administrar
varias unidades políticas en vez de una sola.