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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION


UNIVERSITARIA
UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA
ALDEA UNIVERSITARIA RODRÍGUEZ LÓPEZ
PROGRAMA DE FORMACIÓN DE GRADO: ESTUDIOS JURÍDICOS
CÁTEDRA: ÉTICA ESTADO Y SOCIEDAD
PROFESORA: ROSA ÁLVAREZ

LA ÉTICA
Y
LA FUNCIÓN PÚBLICA
Bachiller:
SEIJAS, PABLO
C.I. V.- 5.148.155

Caracas, marzo de 2011


ETICA Y SERVICIO PÚBLICO EN LA ADMINISTRACION PÚBLICA
La Administración pública se enfrenta en la actualidad a un reto capital: responder a
las demandas sociales con eficacia, manteniendo unos mínimos niveles de calidad en
un contexto de creciente servicio a la gente. No obstante, en el seno de las
organizaciones humanas se hace necesaria la recuperación de los valores éticos como
referentes de su actuación. Las estructuras económicas y políticas son instrumentos al
servicio del hombre, como también la Administración Pública debe promover los
derechos fundamentales y hacer posible un ambiente de calidad y eficacia en el marco
de la legalidad y del servicio público. Cuando se pierde de vista el carácter
instrumental de las instituciones y los únicos aspectos que sobresalen son los
mercantiles, entonces la lucha por los derechos fundamentales del hombre no puede
menos que experimentar un claro retroceso.
Las consideraciones éticas de acuerdo a lo planteado por Conill (1998) en la función
pública tienen una importancia creciente pues no se puede olvidar que el oficio
público supone una tarea de servicio a los demás. La Ética pública, en una primera
aproximación, estudia el comportamiento de los funcionarios en orden a la finalidad
del servicio público que le es inherente.
Es la ciencia que trata de la moralidad de los actos humanos en cuanto realizados por
funcionarios públicos. La Ética pública es, como la Ética en si misma, una ciencia
práctica. Es ciencia porque el estudio de la ética para la administración pública
incluye principios generales y universales sobre la moralidad de los actos humanos
realizados por el funcionario público o del gestor público.
En virtud de ello, se considera práctica porque se ocupa fundamentalmente de la
conducta libre del hombre que desempeña una función pública, proporcionándole las
normas y criterios necesarios para actuar bien. La idea de servicio a la colectividad, a
la sociedad, en definitiva, a los demás, es el eje central de la ética pública, como lo es
la conservación del bien común.
Esta idea de servicio al público es el fundamento constitucional de la administración
y debe conectarse con una administración pública que presta servicios de calidad y
que promueve el ejercicio de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Una
Administración que se mueva en esta doble perspectiva, debe ser una administración
compuesta por personas convencidas que la calidad de los servicios que se ofertan
tienen mucho que ver con el trabajo bien terminado y que es necesario encontrar los
intereses legítimos de los ciudadanos en los múltiples expedientes que hay que
resolver.
En este sentido, contribuir a la administración moderna que demanda el Estado Social
y democrático significa, en última instancia, asumir el protagonismo de sentirse
responsables, en función de la posición que se ocupe en el engranaje administrativo,
de sacar adelante los intereses colectivos.
El desarrollo humano se ve reflejado no solamente en la calidad de vida de los
individuos de una nación, en la cobertura en salud, educación, seguridad social, entre
otros. Se deben analizar las necesidades de las personas que aún no han sido
satisfechas, como la seguridad. Es conveniente resaltar que en Venezuela existen altos
índices de desempleo en comparación con otros países, y este es un factor muy
importante en virtud que si una persona no está empleada, no estará en capacidad de
satisfacer muchas de sus necesidades básicas y caerá en una crisis emocional al no
encontrar una manera de responder por sus obligaciones.
Esta situación genera un clima de inseguridad, violencia y pobreza. Para lograr un
desarrollo sostenible, el estado debe cambiar o reformar sus políticas y enfocarlas
hacia un modelo de gobierno basado en la equidad, sin dejar a un lado las variables
macroeconómicas, con el fin de centrarlas en la calidad de vida de los ciudadanos
para que estos posean cobertura total en educación, salud, seguridad social, y así
lograr que todo individuo esté en capacidad de satisfacer sus necesidades básicas.
Así, la ética de la gestión pública debe plantearse como un agente activo que estimula
a los ciudadanos a participar socialmente y responsablemente en la vida pública,
contribuyendo en la búsqueda de ese bien común; esta situación obliga a los políticos
a rendir cuentas de su actuación y crea exigencias éticas de solidaridad entre los
ciudadanos y funcionarios públicos.
En este orden de ideas, el estudio de ética pública, sugiere el reforzar la confianza en
los organismos públicos, para lo cual se debe colocar en marcha, una definición de
una misión clara para el servidor público, de tal forma, que puedan ayudar a los
poderes públicos, a encontrar nuevos medios de valorar la integridad y cohesión con
los ciudadanos respecto a rasgos valorativos sobre los cuales interactuar como parte
de la función pública.

LA ÉTICA Y LA FUNCIÓN PUBLICA


Función publica
Dentro de la Administración Pública existe una diferenciación entre la
Administración Pública nacional, la Estadal y la Municipal, sin embargo, cada una en
su nivel tiene por común la acción de administrar la satisfacción de necesidades de la
población mediante la ejecución de políticas, planes y programas desarrollados por
las distintas dependencias que la integran, por lo cual es obvia la importancia del rol
del funcionario público. De esta manera, se evidencia la intima relación existente
entre la concepción, estructura y organización de la función pública, con la estructura
y la organización de la propia administración pública nacional, estadal y municipal.
En el conjunto de relaciones integrantes de la vinculación de sus servidores con la
administración pública, esta la esencia de lo que se conoce como función pública, la
cual busca dar respuesta a la naturaleza de esa relación, de ese vinculo de unión entre
el servidor público y la administración.
La función pública como institución es el conjunto de valores, principios y normas,
formales e informales, que pautan el acceso, la promoción, la retribución, la
responsabilidad, el comportamiento general, las relaciones con la dirección política y
con los ciudadanos y, en general, todos los aspectos de la vida funcionarial
considerados socialmente relevantes. La función pública es, desde luego, una
institución jurídica, pero su institucionalidad no se agota en lo jurídico-formal. Existe
también una informal integrada por los modelos mentales y las expectativas de los
funcionarios y los ciudadanos hacia el comportamiento adaptativo en la función
pública.
La función pública como organización es un concepto completamente diferente se
refiere a la suma de recursos humanos concretos puestos al servicio de una o del
conjunto de las organizaciones público-administrativas. Esta suma de personas
concretas opera dentro del marco institucional de la función pública; pero se
encuentra ordenado para obtener los resultados específicos de su organización. En
realidad, los funcionarios y empleados públicos están sometidos a dos órdenes
normativos: 1. por un lado al orden jurídico institucional, determinador, junto al
orden institucional informal, del sistema de construcciones e incentivos, y 2. al orden
organizacional, determinado por los mandatos organizativos, procedentes de la
autoridad responsable de la eficacia y la eficiencia de la organización e investida de la
potestad autoorganizatoria, así como por la cultura administrativa especifica de cada
organización.

Funcionario o funcionaria publico


Esta contemplado en la Ley del Estatuto de la Función Pública en el articulo 3:
“funcionario o funcionaria público será toda persona natural que, en virtud de
nombramiento expedido por la autoridad competente, se desempeñe en el ejercicio de
una función publica remunerada, con carácter permanente. Esto nos indica que es
aquella que trabaja en la administración pública y en cualquier dependencia como la
Gobernación la Alcaldía , institutos autónomos o cualquier dependencia nacional
(ministerio).
Clasificación
Esta se encuentra tipificada en el articulo 19 de: Ley del Estatuto de la Función
Pública Los funcionarios o de la administración publica serán de carrera o de libre
nombramiento y remoción.
Serán funcionarios o funcionarias de carrera, quienes habiendo ganado el concurso
público, superado el periodo de prueba y en virtud de nombramiento, presten servicio
remunerado y con carácter permanente.
Serán funcionarios o funcionarias de libre nombramiento y remoción aquellos que
son nombrados y removidos libremente de sus cargos sin otras limitaciones que las
establecidas en esta ley.
Artículo 20. Los funcionarios o funcionarias públicos de libre nombramiento y
remoción podrán ocupar cargos de alto nivel o de confianza. Los cargos de alto nivel
son los siguientes:
1. El Vicepresidente o Vicepresidenta Ejecutivo.
2. Los ministros o ministras.
3. Los jefes o jefas de las oficinas nacionales o sus equivalentes.
4. Los comisionados o comisionadas presidenciales.
5. Los viceministros o viceministras.
6. Los directores o directoras generales, directores o directoras y demás funcionarios
o funcionarias de similar jerarquía al servicio de la Presidencia de la República,
Vicepresidencia Ejecutiva y Ministerios.
7. Los miembros de las juntas directivas de los institutos autónomos nacionales.
8. Los directores o directoras generales, directores o directoras y demás funcionarios
9. Los registradores o registradoras y notarios o notarias públicos.
10. El Secretario o Secretaria General de Gobierno de los estados.
11. Los directores generales sectoriales de las gobernaciones, los directores de las
alcaldías y otros cargos de la misma jerarquía.
12. Las máximas autoridades de los institutos autónomos estadales y municipales, así
como sus directores o directoras y funcionarios o funcionarias de similar jerarquía.
Artículo 21. Los cargos de confianza serán aquellos cuyas funciones requieren un alto
grado de confidencialidad en los despachos de las máximas autoridades de la
Administración Pública, de los viceministros o viceministras, de los directores o
directoras generales y de los directores o directoras o sus equivalentes. También se
considerarán cargos de confianza aquellos cuyas funciones comprendan
principalmente actividades de seguridad del estado, de fiscalización e inspección,
rentas, aduanas, control de extranjeros y fronteras, sin perjuicio de lo establecido en
la ley.

El Contencioso Funcionarial
Tenemos que en la LEFP., en su Título VIII, artículo 92, se refiere al contencioso
administrativo de la función pública, y dispone que los actos administrativos de
carácter particular dictados en ejecución de la LEFP., por los funcionarios o
funcionarias públicos agotarán la vía administrativa, en consecuencia, sólo podrá ser
ejercido contra ellos el recurso contencioso administrativo funcionarial dentro del
término previsto en el artículo 94 de la LEFP., es decir, dentro de los noventa (90
días), a partir de su notificación al interesado, o de su publicación, si fuere el caso,
conforme a la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos.
Entonces los legitimados activos para ejercer una acción o recurso contencioso
administrativo son, sin duda alguna, los funcionarios públicos, es decir, todas aquellas
personas naturales que, en virtud de un nombramiento expedido por una autoridad
competente, se desempeñen en el ejercicio de una función pública remunerada, con
carácter permanente (Art. 3 LEFP.).
Esto se encuentra tipificado en los artículos 92 al 111 de la Ley del Estatuto de la
Función Pública.
Requisitos y formalidades
• Auto de admisión de la querella
• Solicitud del expediente administrativo
• Contestación de la querella
• Audiencia preliminar
• Conciliación
• Lapso probatorio
• Promoción de pruebas
• Evacuación de pruebas
• Audiencia definitiva
• Sentencia
• Medidas cautelares
• Apelación

AUTO DE ADMISION DE LA QUERELLA
Según dispone el artículo 98 de la LEFP., el Tribunal al recibir la querella, bien sea en
su primera oportunidad si se encuentra ajustada a la ley, o bien después de haber sido
reformada, el tribunal competente la admitirá dentro de los tres (3) días de despacho
siguientes, si no estuviese incursa en algunas de las causales previstas para su
inadmisión en la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia. (Art. 84 y 124
LOCSJ.).

SOLICITUD EXPEDIENTE ADMINISTRATIVO


Igualmente dispone el artículo 99 de la LEFP., que una vez admitida la querella,
dentro de los dos (2) días de despacho siguientes el tribunal solicitará el expediente
administrativo al Procurador o Procuradora General de la República, al Procurador o
Procuradora General del estado, al Síndico Procurador Municipal o al representante
legal del instituto autónomo nacional, estatal o municipal. (Art. 123 y 174
“apercibimiento” LOCSJ.).

CONTESTACION DE LA DEMANDA
En esa misma oportunidad el tribunal conminará a la parte accionada a dar
contestación a la querella dentro de un plazo de quince (15) días de despacho a partir
de su citación, la cual podrá tener lugar por oficio, con aviso de recibo o por correo
certificado. A la citación el juez o jueza deberá acompañar copia certificada de la
querella y de todos los anexos de la misma. Citada la parte accionada conforme a lo
dispuesto anteriormente, las partes se entenderán a derecho, por lo cual no será
necesario una nueva notificación para los subsiguientes actos del proceso, salvo que
así lo determine la ley.

REQUISITOS PARA LA CONTESTACION DE LA QUERELLA


A la contestación de la querella se le aplicarán las mismas disposiciones previstas
para la querella, en cuanto fuere posible, pero en ningún caso, la contestación de la
querella se devolverá. (Art. 100).
Todas las pretensiones de la parte accionante y las defensas de la accionada serán
resueltas en la sentencia definitiva, dejando a salvo lo previsto en el artículo 98 de
esta Ley, respecto a la admisión de la querella. (Art. 101).

EFECTOS DE LA NO CONTESTACION DE LA QUERELLA


El artículo 102 de la LEFP., establece que si la parte accionada no diere contestación
a la querella dentro del plazo previsto, la misma se entenderá contradicha en todas sus
partes en caso de que la parte accionada gozase de este privilegio. (Prerrogativa
procesal de la Administración).

AUDIENCIA PRELIMINAR
El artículo 103 de la LEFP., establece que vencido el plazo de quince (15) días de
despacho para la contestación, haya tenido o no lugar la misma, el tribunal fijará en
uno de los cinco (5) días de despacho siguientes, la hora para que tenga lugar la
audiencia preliminar.

EFECTOS DE LA AUDIENCIA PRELIMINAR


En la audiencia preliminar el juez o jueza pondrá de manifiesto a las partes los
términos en que, en su concepto, ha quedado trabada la litis. Las partes podrán
formular cualesquiera consideraciones al respecto, las cuales podrán ser acogidas por
el juez o jueza. A su vez, éste podrá formular preguntas a las mismas a los fines de
aclarar situaciones dudosas en cuanto a los extremos de la controversia. (Art. 104
LEFP.).

CONCILIACION
En la misma audiencia, el juez o jueza deberá llamar a las partes a conciliación,
ponderando con la mayor objetividad la situación procesal de cada una de ellas.
Igualmente, podrá el juez o jueza fijar una nueva oportunidad para la continuación de
la audiencia preliminar. En ningún caso, la intervención del juez o jueza en esta
audiencia podrá dar lugar a su inhibición o recusación, pues se entiende que obra en
pro de una justicia expedita y eficaz.
Cabe destacar que en el texto de la Constitución de 1999, se prevé la utilización de
los medios alternativos para la resolución de los controversias administrativas tales
como: el arbitraje, la conciliación y la mediación; tales medios procesales,
constituyen una innovación en el sistema de justicia administrativa venezolano; es
por ello, que en el sistema contencioso administrativo, y en especial, en el
contencioso funcionarial se encuentra presente la posibilidad para resolver los
conflictos a través de estos medios alternativos. De producirse la conciliación, se dará
por concluido el proceso.

LAPSO PROBATORIO: PROMOCION DE PRUEBAS


Las partes, dentro de los cinco (5) días de despacho siguientes a la audiencia
preliminar, sólo si alguna de las mismas solicita en esa oportunidad la apertura del
lapso probatorio, deberán acompañar las que no requieran evacuación y promover
aquéllas que la requieran. (Art. 105 LEFP.).

EVACUACION PRUEBAS
La evacuación de las pruebas tendrá lugar dentro de los diez (10) días de despacho
siguientes al vencimiento de lapso previsto en el artículo anterior, más el término de
distancia para las pruebas que hayan de evacuarse fuera de la sede del tribunal, el cual
se calculará a razón de un (1) día por cada doscientos kilómetros o fracción (200
Km.), pero que no excederán de diez (10) días consecutivos. El juez o jueza
solamente podrá comisionar para las pruebas que hayan de evacuarse fuera de la sede
del tribunal. (Art. 106 LEFP.).

AUDIENCIA DEFINITIVA
Vencido el lapso probatorio, el juez o jueza fijará uno de los cinco (5) días de
despacho siguientes para que tenga lugar la audiencia definitiva. La misma la
declarará abierta el juez o la jueza, quien la dirige. Al efecto, dispondrá de potestades
disciplinarias para asegurar el orden y la mejor celebración de la misma.
Las partes harán uso del derecho de palabra para defender sus posiciones. Al respecto,
el tribunal fijará la duración de cada intervención. Además, podrá de nuevo interrogar
a las partes sobre algún aspecto de la controversia y luego se retirará para estudiar su
decisión definitiva, cuyo dispositivo será dictado en la misma audiencia definitiva,
salvo que la complejidad del asunto exija que la misma sea dictada dentro de los
cinco (5) días de despacho siguientes a dicha audiencia. (Art. 107 LEFP.).

SENTENCIA
El Juez o Jueza, dentro de los diez (10) días de despacho siguientes al vencimiento
del lapso previsto en el único aparte del artículo 107 eiusdem, dictará sentencia
escrita sin narrativa y, menos aún con transcripciones de actas, documentos, demás
actos del proceso o citas doctrinales, precisando en forma clara, breve y concisa los
extremos de la litis y los motivos de hecho y de derecho de la decisión,
pronunciándose sobre cada uno de esos extremos con fundamento en las pruebas
aportadas, si fuere el caso y sin poder extender su fallo en consideraciones doctrinales
o citas jurisprudenciales. (Art. 108 LEFP. ).
El Juez o Jueza, en la sentencia, podrá declarar inadmisible el recurso por cualquiera
de las causales establecidas en la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia (art.
84 y 124 LOCSJ.).

MEDIDAS CAUTELARES
El juez o jueza, en cualquier estado del proceso podrá, a solicitud de las partes, dictar
medidas cautelares si considerase que las mismas son necesarias para evitar perjuicios
irreparables o de difícil reparación por la definitiva, tomando en consideración las
circunstancias del caso. (Art. 109 LEFP.).

LAPSO PARA LA APELACIÓN


Contra las decisiones dictadas por los jueces o juezas superiores con competencia
para conocer del recurso contencioso administrativo funcional, podrá interponerse
apelación en el término de cinco (5) días de despacho contado a partir de cuando se
consigne por escrito la decisión definitiva, para ante la Corte Primera de lo
Contencioso Administrativo. (Art. 110 LEFP.).
Responsabilidad de los funcionarios o funcionarias públicos
Se encuentra tipificadas en los artículos 79, 80,81 de la Ley del Estatuto de la
Función Publica
Artículo 79. Los funcionarios o funcionarias públicos responderán penal, civil,
administrativa y disciplinariamente por los delitos, faltas, hechos ilícitos e
irregularidades administrativas cometidas en el ejercicio de sus funciones. Esta
responsabilidad no excluirá la que pudiere corresponderles por efecto de otras leyes o
de su condición de ciudadanos o ciudadanas.
Aquel funcionario o funcionaria público que estando en la obligación de sancionar,
no cumpla con su deber, será sancionado por la autoridad correspondiente conforme a
lo establecido en la presente Ley, sus reglamentos y demás leyes que rijan la materia.
Esta responsabilidad no excluirá la que pudiere corresponderles por efecto de otras
leyes o de su condición de ciudadanos o ciudadanas.
Artículo 80. Los funcionarios o funcionarias públicos que renuncien, disminuyan o
comprometan sus competencias de dirección o de gestión en la función pública,
mediante actos unilaterales o bilaterales, serán responsables de los perjuicios
causados a la República por responsabilidad administrativa, civil y penal, de
conformidad con la ley.
Artículo 81. Corresponderá al Ministerio Público intentar las acciones a que hubiere
lugar para hacer efectiva la responsabilidad civil, penal, administrativa o disciplinaria
que hubieren incurrido los funcionarios o funcionarias públicos con motivo del
ejercicio de sus funciones. Sin embargo, ello no menoscabará el ejercicio de los
derechos y acciones que correspondan a los particulares o a otros funcionarios o
funcionarias públicos, de conformidad con la ley.

FUNDAMENTO ÉTICO DEL EJERCICIO DE LA FUNCIÓN PUBLICA


La forma de regular la conducta y el comportamiento del funcionario publico dentro
de la administración publica y sus posibles sanciones con la intención de mejorar la
calidad del servicio publico se encuentra tipificado en la Ley del Estatuto de la
Función Publica en los artículos 82, 83, 84, 85, 86, 87, 88.
Artículo 82. Independientemente de las sanciones previstas en otras leyes aplicables a
los funcionarios o funcionarias públicos en razón del desempeño de sus cargos, éstos
quedarán sujetos a las siguientes sanciones disciplinarias:
1. Amonestación escrita. 2. Destitución.
Artículo 83. Serán causales de amonestación escrita:
1. Negligencia en el cumplimiento de los deberes inherentes al cargo.
2. Perjuicio material causado por negligencia manifiesta a los bienes de la República,
siempre que la gravedad del perjuicio no amerite su destitución.
3. Falta de atención debida al público.
4. Irrespeto a los superiores, subalternos o compañeros.
5. Inasistencia injustificada al trabajo durante dos días hábiles dentro de un lapso de
treinta días continuos.
6. Realizar campaña o propaganda de tipo político o proselitista, así como solicitar o
recibir dinero u otros bienes para los mismos fines, en los lugares de trabajo.
7. Recomendar a personas determinadas para obtener beneficios o ventajas en la
función pública.
Artículo 84. Si se hubiere cometido un hecho que amerite amonestación escrita, el
supervisor o supervisora inmediato notificará por escrito del hecho que se le imputa y
circunstancia del caso al funcionario o funcionaria público para que, dentro de los
cinco días hábiles siguientes, formule los alegatos que tenga a bien esgrimir en su
defensa. Cumplido el procedimiento anterior, el supervisor o supervisora emitirá un
informe que contendrá una relación sucinta de los hechos y de las conclusiones a que
haya llegado. Si se comprobare la responsabilidad del funcionario o funcionaria
público, el supervisor o supervisora aplicará la sanción de amonestación escrita. En el
acto administrativo respectivo deberá indicarse el recurso que pudiere intentarse
contra dicho acto y la autoridad que deba conocer del mismo. Se remitirá copia de la
monestación a la oficina de recursos humanos respectiva.
Artículo 85. Contra la amonestación escrita el funcionario o funcionaria público
podrá interponer, con carácter facultativo, recurso jerárquico, sin necesidad del
ejercicio previo del recurso de reconsideración, para ante la máxima autoridad del
órgano o ente de la Administración Pública, dentro del plazo de quince días hábiles
contados a partir de la fecha de su notificación. La máxima autoridad deberá decidir
el recurso dentro del término de treinta días hábiles siguientes a su recepción. El
vencimiento del término sin que la máxima autoridad se haya pronunciado sobre el
recurso jerárquico interpuesto se considerará como silencio administrativo negativo y
el interesado podrá ejercer ante el tribunal competente el recurso contencioso
administrativo funcionarial.
Artículo 86. Serán causales de destitución:
1. Haber sido objeto de tres amonestaciones escritas en el transcurso de seis meses.
2. El incumplimiento reiterado de los deberes inherentes al cargo o funciones
encomendadas.
3. La adopción de resoluciones, acuerdos o decisiones declarados manifiestamente
ilegales por el órgano competente, o que causen graves daños al interés público, al
patrimonio de la Administración Pública o al de los ciudadanos o ciudadanas. Los
funcionarios o funcionarias públicos que hayan coadyuvado en alguna forma a la
adopción de tales decisiones estarán igualmente incursos en la presente causal.
4. La desobediencia a las órdenes e instrucciones del supervisor o supervisora
inmediato, emitidas por éste en el ejercicio de sus competencias, referidas a tareas del
funcionario o funcionaria público, salvo que constituyan una infracción manifiesta,
clara y terminante de un precepto constitucional o legal.
5. El incumplimiento de la obligación de atender los servicios mínimos acordados que
sido establecidos en caso de huelga.
6. Falta de probidad, vías de hecho, injuria, insubordinación, conducta inmoral en el
trabajo o acto lesivo al buen nombre o a los intereses del órgano o ente de la
Administración Pública.
7. La arbitrariedad en el uso de la autoridad que cause perjuicio a los subordinados o
al servicio.
8. Perjuicio material severo causado intencionalmente o por negligencia manifiesta al
patrimonio de la República.
9. Abandono injustificado al trabajo durante tres días hábiles dentro del lapso de
treinta días continuos.
10. Condena penal o auto de responsabilidad administrativa dictado por la Contraloría
General de la República.
11. Solicitar o recibir dinero o cualquier otro beneficio, valiéndose de su condición de
funcionario o funcionaria público.
12. Revelación de asuntos reservados, confidenciales o secretos de los cuales el
funcionario o funcionaria público tenga conocimiento por su condición de tal.
13. Tener participación por sí o por interpuestas personas, en firmas o sociedades que
estén relacionadas con el respectivo órgano o ente cuando estas relaciones estén
vinculadas directa o indirectamente con el cargo que se desempeña.
14. Haber recibido tres evaluaciones negativas consecutivas, de conformidad con lo
previsto en el artículo 58 de esta Ley.
Artículo 87. Las faltas de los funcionarios o funcionarias públicos sancionadas con
amonestación escrita prescribirán a los seis meses a partir del momento en que el
supervisor inmediato tuvo conocimiento del hecho y no inició el procedimiento
correspondiente.
Artículo 88. Las faltas de los funcionarios o funcionarias públicos sancionadas con la
destitución, prescribirán a los ocho meses, a partir del momento en que el funcionario
o funcionaria público de mayor jerarquía dentro de la respectiva unidad tuvo
conocimiento, y no hubiere solicitado la apertura de la correspondiente averiguación
administrativa.

EL CÓDIGO DE ÉTICA
Podemos empezar definiendo ética:
El vocablo ética viene del griego “éthos” que significa costumbre y se lo entiende
como sinónimo de moral, que viene del latín “more” que también significa
costumbre. En la antigüedad se entendió el vocablo en sentido adjetivo y no
sustantivo ya que se usó la acepción ética para calificar el comportamiento humano y
surgió entonces la ética como doctrina de las costumbres, con base en ciertos
principios establecidos por el hombre mismo. Con la evolución del vocablo se
confirió a éste un sentido más específico del aludido comportamiento moral y así se
fue identificando lo ético con lo bueno, lo honesto, lo justo y, en general, lo recto
dentro de un orden determinado.
Actualmente se mantiene la función adjetiva relacionada con los actos humanos en
función de órdenes de conducta fundamentales para la vida y desarrollo del hombre;
el derecho y la moral, a su vez consideradas como disciplinas éticas.
Código de ética para el funcionario publico
Artículo 1°. - Corresponde a los funcionarios públicos:
1. Salvaguardar en todo momento y en cada una de sus actuaciones, los intereses
generales del Estado y en la preservación del patrimonio público.
2. Actuar con estricto apego a las leyes y a todas las demás normas e instrucciones
que deben regir su comportamiento en la realización cabal de todas las tareas que
tenga asignadas.
3. Dedicar todos sus esfuerzos para cumplir, con la máxima eficiencia y la más alta
eficacia, la misión que le esté encomendada.
4. Realizar permanentemente actividades de superación personal y de colaboración en
el mejoramiento institucional de la administración pública y, en particular, del
organismo donde preste sus servicios.
5. Rehusar con firmeza inequívoca el mantenimiento de relaciones o de intereses, con
personas u organizaciones, que sean incompatibles con sus cargos y con las
atribuciones y funciones que le estén asignadas.
6. Proceder con objetividad e imparcialidad en todas las decisiones que le
corresponda tomar y en los asuntos en los que deba intervenir.
7. Rechazar en cualquier caso y circunstancia y no solicitar jamás, ni para sí
mismos ni para terceros, pagos, beneficios o privilegios en ocasión de los
servicios que deba prestar.
8. Ajustar su conducta, de modo estricto y sin excepciones, a favor de la transparencia
en la administración pública manteniendo la confidencialidad y reserva de
información en aquellos casos excepcionales cuya divulgación esté por razones del
superior interés público, de modo expreso y temporal.
9. Denunciar ante la autoridad competente y rechazar cualquier actividad contraria al
correcto manejo de los fondos y del interés público.
10. Tratar a los ciudadanos y a los funcionarios públicos con absoluto respeto y con
apego a la estricta legalidad, prestándole sus servicios y colaboración de manera
eficiente, puntual y pertinente, sin abusar en modo alguno de la autoridad y
atribuciones que le sean conferidas en ocasión del cargo que desempeñe.
Artículo 2°.- Se exhorta a todos los funcionarios públicos a ajustar su conducta, en el
desempeño de sus funciones, a las normas señaladas en el artículo anterior.

ÉTICA Y VALORES DEL FUNCIONARIO PUBLICO


La ética busca determinar cómo deben actuar los seres humanos. La ética trata de
ayudar a decidir cómo actuar no sólo a fin de lograr un objetivo dado, sino más bien
considerando opciones que afecten ese objetivo. La ética busca en el decidir cómo
actuar; pero es importante aclarar la forma en que se hace; por supuesto, en ningún
caso la ética puede proporcionar un conjunto de reglas tal que, con sólo aplicarlas a
los casos concretos, sean los individuos capaces de saber exactamente qué hacer, en
todas las situaciones posibles; se convierte entonces en un acto de libertad. De allí
que, la ética sea una disciplina que explore sistemáticamente las condiciones que
favorecen una vida congruente. Bajo tal concepción, se tiene la tendencia a buscar la
importancia que para el individuo tiene su plan global de vida, lo que integra sus
diversas orientaciones y compromisos.
La idea tiene relación estrecha con el papel de como el individuo se desenvuelve en
sociedad, en término de las responsabilidades que asume en la vida ciudadana. Esto
implica un acto de racionalidad que exige un conjunto armónico de orientaciones,
propósitos y compromisos, otorgándole un marco básico a cada una de las opciones
que debe asumir en término de decisión. necesita esbozar los rasgos generales de lo
que se llama una vocación, o lo que en la terminología de las organizaciones se llama
la declaración de la misión, o un conjunto básico de orientaciones y compromisos que
toman en consideración las circunstancias, talentos y oportunidades especiales de
cada quién.
Ahora bien, vale la pena distinguir entre la ética personal y la ética pública, donde se
eligen determinadas opciones, especialmente en el campo social; en este caso, la
persona no es la única responsable del resultado final, por lo que no es posible
responsabilizar al funcionario de la decisión final cuando se ha visto afectado por
influencias externas que en muchos casos podrían llevarlo a concebir dilemas éticos.
De allí la importancia de concebir una ética pública que responda a las demandas
sociales y que al mismo tiempo oriente al funcionario en la búsqueda de salidas
idóneas basadas en la discusión y acuerdo entre las partes, que beneficien al mayor
número de grupos de interés involucrados, representados en última instancia por la
sociedad en su conjunto. Sin embargo, en muchos casos, las demandas de esos grupos
de interés se ven afectadas por quienes protagonizan la vida política y que muchas
veces son responsables de generar conductas impropias a través de los mecanismos
institucionales correspondientes.