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Manual

práctico
del suicida
Por:

Jimmy Jazz
DEDICACIÓN

El presente manual está dedicado a los que alguna vez


pertenecieron a la mesa redonda de “LOS TURIFERARIOS”.

Adriana Aguilar
Dairo Gallego
Javier Vargas
Luz Estella Martínez
Marcela Castrillón
Juan David Osorio
Fredy Correa

INTRODUCCIÓN
El presente manual - panfleto - folleto, (pasquín), está
enteramente dedicado al suicidio; más no al suicidio en
sí, sino a sus adoradores y porque no, a sus detractores;
que hallaran aquí, no sólo un análisis de fondo y forma,
sino un tratado de como hacerlo y como no hacerlo. (el
suicidio, claro está).

Su nombre es su objetivo, así que no busque en él razones


para no suicidarse, ni tampoco razones para hacerlo, este
manual sólo pretende guiarlo a partir del momento en
que usted ha decidido suicidarse por cuenta propia y
hasta sus últimas consecuencias, que para efectos de
venta de éste esperamos no sean funestas.

La realización del mismo llevó al autor a practicar algunas


de las recetas que en él se plantean, pero no se
preocupen ni se asusten, ya que al hacer el experimento
se encontraban en la sala un buen número de doctores y
paramédicos, por un lado para salvarle la vida en el
último momento y por otro, para sustentar con sus firmas
la autenticidad y la efectividad de cada técnica: Quién
desee comprobar lo que se afirma en los párrafos
anteriores, bastará con que escriba a las direcciones
anotadas al final de este panfleto o visite el ya famoso y
nunca bien ponderado “cementerio de suicidas”
ubicado en la ciudad de Agrez y cuya dirección también
podrán encontrar al final de este folletín.

Rogamos a nuestros lectores, leer muy detenidamente y


memorizar punto por punto los pasos que debe seguir del
método de suicidio escogido y antes de llevarlo a cabo,
regalar el presente manual; o en otro caso, en el que
usted no desea dar a conocer este panfleto a otras
personas para que no lo tachen de falto de originalidad,
quémelo y arroje las cenizas al bote de la basura, o a un
lugar donde no sea muy visible para los expertos en
criminalística.
Supongamos que usted lo que quiere es dejar constancia
de los pasos que siguió para llevar a cabo su magnífica
obra suicida, entonces le recomendamos copiar a mano
o a máquina el método de su apetencia, por ningún
motivo arranque la página del manual, no vaya a ser que
deje usted un suicida inconcluso por ese gesto de mal
gusto para con este autor y sus compadres de crimen.

Algunos tal vez no comprendan a que me refiero con


esto, pero con un ejemplo se van a desembarrar:
supóngase que usted se suicida y le arranca una página
al manual para dejar constancia de su impecable estilo,
entonces llega la policía y ven la página suelta,
inmediatamente buscaran el librito, y ¿a quien creen que
acusaran de complicidad?, pues nada más y nada
menos que al inocente escriba; ahora supongamos que
un familiar suyo decidió tomarlo a usted como a un
héroe, roba su manual, pero no encuentra la página en
la que se especifican los ocho pasos, ¿qué cree usted
que pasará?, que será usted el culpable de un suicidio
frustrado. (Ver capítulo II en su primer aparte, para más
referencias).

Estoy casi seguro de que este es uno de los pocos libros


que no me deparará enemigos, ya que las personas a las
que aludo en primera instancia, siendo suicidas efectivos,
ya son cadáveres y en segunda instancia, siendo no
efectivos tendrán que, de una manera u otra,
agradecerme por sentarme a recopilar en sencillos pasos,
las formas de llevar a cabo lo que una vez no lograron.

Al final de cada método encontrará un aparte


denominado reconocimiento, en el cual podrá verificar
sus gustos por dicho método ya que en él se indica como
queda un cadáver fenecido con el procedimiento que le
antecede; recuerde que como quede su cuerpo al final
también es importante para determinar el nivel de garbo
de cada suicida.
No me queda ninguna advertencia por hacer. Todos los
métodos aquí empleados son totalmente seguros,
debidamente revisados y corregidos por el autor, y una
gran cantidad de asistentes a los cuales aun se les debe
los honorarios y/o el entierro, dependiendo de su suerte
con nuestros paramédicos, que se retiraron de los
experimentos en su fase final por considerarlos demasiado
heterodoxos.
Por obvias razones no pudimos también, dejarle
entrevistas de suicidas famosos, pero esperamos este
librillo sea de su agrado y lo utilice en buen provecho.

Jimmy Jazz
I. DE LOS SUICIDAS EN GENERAL

Resulta muy importante para llevar a buen término


nuestros propósitos, saber a que categoría de suicida
pertenece usted. Los suicidas son en general de dos
clases: los verdaderos suicidas, o sea los que ya están
muertos y enterrados y los suicidas simbólicos, o sea los
que sólo quieren aparentar que se van a suicidar, pero
realmente no quieren morirse, sino usar el amague de
suicidio con fines muy diversos como: obligar a papi a
que aumente la mesada; obligar a la novia a que ceda
más rápido; convencer a la esposa para que (no) los
abandone, aumentar la estadística de suicidas o en fin,
como forma de presionar a alguien para obtener un
beneficio rápidamente.

A los primeros los estudiaremos muy a fondo y a los


segundos también, pues son mayoría y como dijo Tolstoi:
“la mayoría debe ser tomada en cuenta” y el viejo sabía
de verdad a que se refería1.

Un suicida es una persona que voluntariamente y óigase


bien V-O-L-U-N-T-A-R-I-A-M-E-N-T-E se quita la vida, por lo
tanto debemos descartar a todas aquellas personas, (que
en paz descansen), que perdieron la vida con actos
meramente involuntarios o voluntarios cuando el acto
realizado jamás se esperó que les condujera hasta la
muerte, es decir, los accidentales. Un gran número de
suicidas pertenecen a este género sin quererlo, pero
igual, tan suicida es el que maneja un taxi en la ciudad
de Medellín como el que come “fugú” en un restaurante
chino de la ciudad de Bogotá; el que le da besos
Franceses, o de cualquiera otros, a una prostituta de la
Veracruz o el que se lanza del “mont blanc” en esquís sin
saber usarlos.

1
La frase correcta del viejo, por cariño, era: “A los idiotas
hay que tomarlos en cuenta porque son mayoría.”
Los ejemplos no se harán esperar; un acto involuntario
que llegue hasta el deceso es un poco difícil de hallar y
ustedes pensarán que yo lo voy a inventar, pero les
aseguro que cada ejemplo de este documento es
tomado de la vida real y no doy más rodeos y les suelto
el ejemplo sin anestesia:

-En un lugar lejano un camión choca contra un poste


eléctrico (de la luz, pa’ que entiendan) y todas las
personas que se encontraban en el vehículo se salvan,
salen del camión y se van, instantes después, llega un
campesino y observa las cuerdas que portan el fluido
eléctrico, chisporroteando y se pega de ellas porque un
amigo citadino le dijo que esos corrientones eran muy
buenos pa’ los nervios.

-Su esposa que lo ha visto todo y por ende lo ve echar


humo, viene corriendo y le extiende un trapo mojado en
la espalda para refrescarlo. Cero y van dos.

-El conductor del camión regresa y al ver la escena, preso


del pánico, enciende el vehículo y se retira pero decide
regresar a ver si no quedaron huellas que le inculparan de
aquel crimen tan atroz y el poste que había quedado mal
parado con el impacto, le cae encima y este tercero es
el vencido.

Muy bien, ya se dan cuenta, los primeros por ignorancia y


el tercero por negligencia, pero todos por actos in-
voluntarios.
Sigamos pues describiendo a otros subtipos de suicidas,
dentro del tipo de suicidas verdaderos y preparémonos
para evitar lo más posible a los fachos, sin olvidar, que el
racismo es un veneno; de aquí que el suicida no tenga
color, raza, credo o nacionalidad específica y todos serán
igualmente tratados.
Los suicidas se subdividen según el motivo, que también
es muy diverso, pero no obstante, el suicidio sigue siendo
más importante que el motivo en sí. Estas subdivisiones
siguientes pueden verse alteradas por juicios a priori, que
debemos aprender a evitar, y además muchos querrán
saltarse a las páginas que contienen el meollo del asunto,
pero es muy importante que usted sepa a que clase de
suicida pertenece, ya que al final de cada uno, se
recomiendan los métodos más apropiados para cada
caso:

SUICIDIO POLÍTICO: Aunque no es muy frecuente, por lo


menos en los países latinos, es un suicidio muy divertido,
ya que el suicida en curso generalmente alega ser
acusado por un hecho que no cometió (lo cual
generalmente es cierto, porque los políticos nunca hacen
nada) y cuando no se vuelan la tapa de los sesos, casi
llorando, ante un montón de gente ansiosa de verlos, o
ante una cámara de televisión, huyen en un vuelo
privado hacia un paraíso fiscal donde poder disfrutar de
los frutos de su asalto; cuando se suicidan en directo
(nosotros normalmente vemos una retransmisión) lo hacen
para que se entere medio mundo y para que por respeto
al cadáver, no se continúen las investigaciones de los
hechos que los llevaron a tal acto y salvar a los demás
implicados, lo que los convierte a otro género de suicidio,
“el altruista”, del cual hablaremos más adelante.

Estos suicidios generalmente deben ser muy rápidos, ya


que se hacen frente a un público y este no se puede
hacer esperar; así que si usted pretende cometer un
suicidio político, olvídese de pastillitas y venenos, porque
a lo mejor entre el público hay algún amigo suyo, o
enemigo, que para salvarle la vida, le mete el dedo a la
boca para hacerlo vomitar o una cosa así por el estilo y
le frustra el “show”; más bien “ármese” de valor y si no
quiere dejar sus sesos tirados por ahí, póngase una gorrita
o sombrero bien ajustado, que los mantenga en su sitio
después de que el cráneo haya sido partido por la bala
suicida, que usted, para salvar su honor, deberá disparar.

Es necesario aclarar, que no todo aquel que comete un


suicidio político es político; ni todo político que comete un
suicidio lo hace en este género y resulta muy fácil dar
ejemplos de ambos hechos:

Durante la época de 1948-1954, (período recomendado


por la historia oficial, pero la realidad es que la guerra
nació con los partidos mismos), era un suicidio político,
que un conservador dijera serlo en una localidad
netamente liberal y viceversa.

Para el ejemplo dos, o sea, el suicidio no político de un


político, tomaremos a un delfín convencional, que al
verse descubierto en enriquecimiento ilícito es despojado
de todo su dinero y decide terminar con su vida, pero no
por el descubrimiento de su fechoría, sino por razones
económicas, (si le quitan todo lo que se ha robado,
queda en la ruina), en cuyo caso es suicidio económico.
Resulta pues un poco complicado, como en todas las
artes, dilucidar entre un tipo de suicidio y otro ya que no
se puede contar con la versión del sujeto en cuestión; ni
aunque dejase la típica carta: ”señor juez…”, a la cual no
es conveniente hacerle mucho caso y las razones de esto
las veremos en un capítulo posterior.

SUICIDIO PASIONAL: Este género de suicidio también fue


muy común en las épocas de los maridos celosos y
fatídicos, ya que predomina el suicido masculino sobre el
femenino; no debe confundirse con el “crimen pasional”
y no se me entusiasmen las ninfómanas, porque no se
trata de suicidarse haciendo el amor en alguna de sus
múltiples formas ni practicando el onanismo,(forma dedi -
parada de llamar la masturbación); tampoco se trata de
matar al cónyuge o amante por encontrarlo con otro en
la cama, salvo en el caso en el que el cónyuge que
“ofende” (llamémosle así), lo hace voluntariamente, o
sea, se deja pillar en el acto, para insinuarle al “ofendido”
que ya no es bien recibido en ese lecho; en este caso,
aunque es un suicido por exageración, si se puede
considerar pasional.

El suicido pasional abarca el suicidio por dolor en el alma;


lugar que algunos de los suicidas pasionales famosos
ubicaron “como regado por todo el cuerpo” y otros
“puntualizado en ciertas zonas”, aunque la verdad
ninguno de los estudiosos de la medicina se ha puesto de
acuerdo en su ubicación exacta.

El suicidio pasional más común consiste en quitarse la vida


por una (o varias) decepciones amorosas (lo que provoca
el ya famoso “dolor en el alma”); las ya mencionadas
decepciones, provocan una descompensación entre el
total de amor normalmente recibido y el que se está
recibiendo en el momento, (débito inferior a crédito), de
hecho, cuando este tipo de personas llegan a la cima de
sus actos, puede considerarse que su suicidio es, (¿o
fue?), metastásico.

Aquí, todo suicida acomodado en este género, tiene


imperiosa y necesariamente que estar enamorado (o
todo lo contrario).

No es necesario encasillarse en los métodos de suicido, ya


que casi todos le son propicios, salvo que el héroe piense
que es mejor un método lento, (típico de los suicidas
pasionales), ya que el dolor purifica (en cuyo caso
prefiero permanecer impuro).

Es recomendable para estos casos practicar el método


de la asfixia, el de sangrado, el método de los venenos
lentos y otros, que podrá elegir a su entero agrado en los
capítulos correspondientes.
No resulta muy complicado descubrir un suicida pasional,
ya que por lo general los protagonistas de estos actos,
divulgan a diestra y siniestra su controvertida “pena
moral” por la falta de amor, es decir, le cuentan a todo el
mundo que peliaron con su novia o que los abandonó, (a
él y al amante) y se complacen en autocompadecerse
por un buen rato, antes de cometer el acto que los
liberará del dolor.

SUICIDIO ECONÓMICO: Existe mucho que hablar de este


suicidio clásico en toda la historia de la humanidad, o
como quien dice, es el suicidio genérico por excelencia;
el suicidio económico es el más recurrido de todos, ha
sido tema central y secundario de decenas de libros;
personajes como Don Quijote de la Mancha y Don
Simeón Torrente, quisieron apropiarse y hacerse pasar por
locos, y a su vez suicidas económicos para librarse de las
deudas que siempre les agobiaron.

Usted señor suicida o usted pedazo de achichinque, que


sólo lee este manuscrito por deporte, o cualquiera que
haya pasado por la vida del pobre obrero, del vago con
obligación, del militante del partido del dinero; no puede
negar que ha pensado seriamente en suicidarse por
problemas económicos.

Usted señor padre de familia, que llega a casa y recibe la


cuenta de servicios, el casero quiere su parte, su mujer
está a punto de reventar y traerá otra boca más de su
costosísimo viaje, sus otros dos hijos también tienen las
barrigas hinchadas pero de desnutrición, lo echaron del
puesto, lo agobian las deudas, sus acreedores son tantos
que usted tiene que salir antes de las 4 a.m. y regresar
después de las 12 p.m.2.

¿Ha pensado en suicidarse?

2
Para que no le cobren, so tronco.
Si este es su caso, entonces este es su género de suicidio,
no lo piense más, actúe!!! (Discúlpenme la emoción y el
ardid publicitario, es más, no me hagan caso).

Este es un tipo de suicidas que acaban violentamente


con su vida con el único objetivo de cercenar el dolor de
un solo tajo: se ahorcan, se arrojan al tranvía (en
movimiento, claro está), toman veneno, pastas, se arrojan
de torres, en fin, son de lo más simpáticos y originales
pero… nada es perfecto y ese afán de acabar con sus
vidas (que no los deja pensar), los lleva a hacer las cosas
a la ligera y como que si y como que no, es decir, son
muy compulsivos y de repente se le arrojan a un auto que
viene a150 Km por la autopista y como el auto venía tan
rápido, no alcanzaron a ubicarse en el punto justo y pas,
apenas si les parte las piernas y muchos golpes, heridas,
contusiones, pero nanay de cadáver. La cosa queda
peliaguda, porque ya sin poder caminar, les toca pensar
en otro tipo de suicido (otro método).

Pero como ya dieron señas de su fatal tendencia, lo


envían en una silla de ruedas y con tres o cuatro
guardaespaldas al psiquiatra, lo que hace crecer
desesperadamente las ganas de suicidarse, ya que las
deudas por hospitalización y psiquiatría son otra llaga
mortal.

A estos amigos les doy un consejo, tomen las cosa con


calma, piensen el método y empleen el momento
adecuado para celebrar su redención de las deudas, no
claudiquen, porque en este caso, para desgracia del
suicida, los errores no son fatales, y si fallan una vez,
busquen un método más efectivo, diseñen un plan,
repásenlo, memorícenlo y luego llévenlo a cabo;
recuerden que nada se pierde con intentar de nuevo.
El único requisito para ingresar en este género a un
suicida, es conocer su estado económico, es decir, si era
pobre, si vivía en un barrio marginal, si tenía muchos
acreedores, etc., etc., etc.

SUICIDIO ALTRUÍSTICO: Dícese de las personas que se


suicidan por ayudar a sus semejantes; Aquí caen los
suicidas políticos, porque en este caso, el político, aún sin
quererlo, nos libera de su presencia.
Es mejor hacer una aclaración que valga la pena y es
que usted, no puede tomar los suicidios de sus enemigos
como suicidios altruísticos, la salvedad se hace sólo con
los políticos, porque ellos son enemigos de “casi” todo el
mundo.

Los héroes verdaderos son los típicos suicidas de este


género. ¿Por qué?

Porque todos los héroes son valientes.

¿Y eso qué tiene que ver?

Pues que los valientes están todos acostados en el


cementerio. Simple verdad.

Veamos un ejemplo:

-El barco Transatlántico está a punto de hundirse; entre


cosas tiradas y un caos y un desorden total, alguien (el
héroe) grita “los niños y las mujeres primero” y se queda
de último (sin palabras).

-Se salvan catorce personas, entre ellas diez cobardes,


pero uno de ellos está decidido a recuperar su buen
nombre; una de las damas, a causa del movimiento cae
del bote de salvamento y el hombre, sin pensarlo ni un
segundo, se lanza a salvarla, sin darse cuenta de unas
aletas que avanzaban a buen paso (dos sobrevivientes
menos).

-Desembarcan en una isla pequeña, y las mujeres


deciden ponerse los pantalones y llevar ellas las riendas
de la situación, y empiezan a tratarlos de gallinas y
cobardes y no sé que más adjetivos degenerativos del
espíritu humano.

Total sobrevivientes. Nueve cobardes.

Vemos pues que, por lo general, son suicidios


involuntarios-voluntarios como los tratados al principio de
este manuscrito. Y aún hay más, veamos:

-Un hombre está en la azotea de un edificio dispuesto a


saltar al vacío y un suicida altruístico, (desconocedor de
sus aptitudes), acude a decirle lo bella que es la vida y
que no hay razón para desprenderse de ella, y que…
De pronto, el suicida (el que se iba a tirar) que era un
suicida facho (es decir pura fachada) se asusta al verse
tan cerca del precipicio y hace malabares en la cornisa
(bordecito saliente del techo) y por pasar de afán, arroja
al vacío al camarada solidario.

Un último ejemplo, aunque ya pueden darse cuenta que


los ejemplos abundan y crecen de manera exponencial,
es:

-En un legendario país, un hombre es retado a atravesar


con una flecha una manzana y su hijo que es un
achichinque dice: “mi pa’ es muy bueno con la ballesta y
pa’ que vean que no es mentira yo voy a servirle de
pedestal a esa manzana”. Y claro, este Guillermo Tell falla.
(¿No era así la historia?).
Es el género más ridículo de todos y basta con tener
ínfulas de héroe, para ser un miembro tácito de esta
logia.
Se ven los suicidios más raros e inesperados y como
generalmente no hay una premeditación no los vamos a
encasillar en ningún tipo de método; pero como este libro
es para todos los gustos, en el capítulo dedicado a los
métodos en sí, les daremos uno que otro consejito bien
práctico, para que se suiciden con “altrura”.

Usted puede reconocer un suicida altruístico por las


características ya anotadas y además, porque el muerto
generalmente no es el que debió serlo; explico. A (el
sujeto A) está en peligro, o se va a suicidar; los sujetos
desde la B hasta la Z; (B, C, D, E, F,…Z), exceptuando el
sujeto X (equis), están muy ocupados observando como
le suceden las cosas al sujeto A. El sujeto X efectúa una
acción que lo lleva a la posición de A (el heroísmo del
que hablábamos antes), pasa lo que tiene que pasar y en
las coronas del difunto y en la banda de presentación del
ataúd, aparece “Señor X”, ¿me entendieron?

Ahora si veamos otro género.

SUICIDIO RELIGIOSO: Científicamente calificable de


boato cabalístico, (ostentación debido a una mala
interpretación), por lo que los suicidas religiosos sólo
pueden ser, hermeneutas fracasados de las sagradas
escrituras y ustedes me perdonan esta definición tan
rebuscada, les prometo que no lo vuelvo a hacer.

Son suicidios muy serios, con unas dosis muy grandes de


fanatismos; aunque es innegable, que tanto en el
pasional como en el político también se ven estos
excesos. Bueno, como todos ustedes saben las religiones
que se practican sobre el globo terráqueo son muy
diversas y todas se caracterizan por poseer en sus filas,
diletantistas suicidas.
En muchas religiones se celebran y se celebraron (o
viceversa) hecatombes humanas y en muchas de ellas,
el, la o los sacrificados, conocían previamente su destino
y se entregaban al barbarismo, (perdón),
voluntariamente.

Las religiones que profesan los pueblos Arabes, (sin llamar


a ninguna por su nombre propio), inculcan en sus adeptos
un carácter bélico, ligado a la religión y al honor y… zas.
Salen los “Kamikazes” del sombrero; la palabra Kamikaze
quiere decir “el viento de los dioses” en algún dialecto
japonés, y eran esos tipos que se arrojaban a explotar con
el enemigo, sintiéndose enviados de los dioses y con un
campito en el cielo respectivo, por haber muerto con
honor, defendiendo su patria y sus ideales.

Definitivamente los suicidas del honor, o sea, los que


practican el “Sepukku” o el “Harakiri”, también deben ser
tomados como suicidas religiosos, ya que la religión tal y
como se define, es el conjunto de creencias o dogmas;
obligación de conciencia, cumplimiento de un deber,
deber moral en este caso, ya que la deshonra es motivo
para ello.

Es muy lógico encontrar suicidas religiosos. ¿Por qué?


Vean les cuento: en el libro ese del Ayatollah khomeini, o
como se diga, hay una cantidad increíble de reglas para
leer el Corán, o para practicar a diario, mientras se
realizan labores cotidianas; cómo les parece que no se
puede defecar ni de espaldas, ni de frente a la Meca,
como quien dice “Cargue brújula para cagar o fríase en
el infierno”, y no sólo eso, sino que también dan guías
para limpiarse el trasero, introducir el pingo, lavarse, etc.,
etc.
Se suicida hasta el más tolerante.

NOTA: Un año más tarde leyendo la biblia católica, los


apartes Levíticos y Números, me di cuenta que los
fanáticos están regados por todos lados y que no se salva
ninguna religión.

Bueno, algunos logran calar en el medio y se convierten


en guías espirituales y enseñan el sacrificio a sus adorados
hermanos.

En otros casos los extremistas (léase religiosos), llaman a


todos los que no les apoyan: “insensatos, hijos de satán,
perdidas ovejas de dios”.
No hay suicidio religioso en caso de que el suicida sea
una de esas personas muy sensibles que al recibir todos
esos ataques, busque una salida con el suicidio, éste más
bien encuadra, en nuestro suicidio acognoscitivo al que
le llegará su turno.

EL suicida religioso es por regla natural un mártir y como


ejemplo tenemos al jefe supremo de la religión católica:
Cristo.

¿No me digan que no es suicidio andar injuriando por ahí


a todo el mundo y diciendo a boca llena que uno es rey,
(o hijo del rey), y dándole de latigazos a los vendedores
del templo?
El hombre se salvó de que lo mataran al principio, porque
en esa época nadie andaba armado con S. & W. Y
porque los sicarios estaban muy caros; pero al final le
tocó su turno y Judas Iscariote cobró treinta monedas por
pasarlo al papayo y lo logró con un arma especial de la
época llamada “de remache con clavos en cruz”
(supongo yo que de fabricación Israelí).

Ese ejemplo lo han querido seguir muchas personas y


pa’acabar de ajustar al que lo logra lo canonizan y eso
esta poniendo en apuros a las once mil vírgenes y a dios,
a quien le va tocar implantar en el cielo la comunidad en
matriarcado y la poligamia pero para la mujer3(o sea que
cada una de las once mil pueda contuberniar con dos o
más santos), (otra vez perdón).

Los satanistas o adoradores de Satán, del mal, de Luzbel,


(y conste que no es mi prima, porque ella es muy feita),
en fin, de la parte dizque mala, también se halan sus
extravagancias: Hecatombes ecuménicas, suicidios
colectivos, excomuniones, etc., etc.
Yo sé que algunos se estarán preguntando como es que
una excomunión satanal provoca suicidio, fácil, lean este
ejemplo:
Un adepto a la religión del mal va por la calle y ve que
una ancianita quiere cruzar la calle, su deber es, como
buen practicante, no ayudarla. Pero la abuelita pone una
cara de ternura tan grande, que lo hace caer en la
tentación y le ayuda a cruzar la calle; otro de su misma
secta lo ve, y como es lógico lo sapea y lo excomulgan.
Al tipo le entre una crisis y se suicida. ¿Cómo la ven?

Parece ilógico que una religión pueda provocar el


suicidio, sobre todo porque hay religiones que lo
condenan, pero la realidad es otra; son las religiones las
que proclaman un fin del mundo, muy cercano por
cierto, y son religiosos los que lo aceleran, prometiendo
castigos de los que se asustaría hasta la sagrada
inquisición, y claro, los suicidas del fin del mundo, no se
hacen esperar.

Muchas de esas personas que se suicidaron en vísperas


del jubileo eran religiosos y si eran religiosos y el motivo: el
temido “fin del mundo”, su suicidio es, (¿o era?), religioso;
si no lo eran (religiosos), su suicidio será por temor o
ignorancia, que será el último a tratar, y sin más
preámbulos.

3
Lo que llaman poliandria
SUICIDIO ACOGNOSCITIVO: Ya todos se han podido dar
cuenta que un suicida, siempre que se suicide, tiene
muchas causas para hacerlo y por lo tanto, al hacer su
clasificación, debemos hacerla según la causa o motivo
más importante.

Un suicida político puede ser un suicida pasional,


económico, altruístico, acognoscitivo o religioso, y por lo
mismo se dan también todas las combinaciones, de dos o
de a tres, es decir, un suicidio economico-pasional, como
el del tipo que se mata porque no consiguió dinero para
darle un regalo a la novia; o ¿por qué no? el suicidio
politico-religioso-acognoscitivo, como el de la persona
que se suicida, porque Dios le permitió ganar al partido
contrario, ¿y entonces? Me dirá alguno de ustedes ¿Qué
carajo tiene que ver el acognoscitivo aquí?

Respiren hondo, cálmense que para allá iba.

Acognoscitivo quiere decir “sin conocimiento” o sea “por


ignorancia” y Dios no contó los votos, ni hizo trampa (dejó
que otros la hicieran).

El ejemplo anterior nos introduce por la puerta del frente


en este género casi ignoto, pero gracias a la agudeza
visual y a la investigación profunda en la que se
“enfrascó” este autor, pudo ser puesta al descubierto.

El suicidio por ignorancia es típico en todas las épocas,


por decir algo: fue, es y será, ya que la ignorancia es
altamente terca y atrevida.

Esta clase de suicidio es involuntaria y dos ejemplos


clarísimos ya los estudiamos al empezar el capítulo
primero, pero como nunca sobran, ahí van dos más:

Cuatro jóvenes zozobran y su bote llega hasta una


pequeña isla (¿cómo se me habrá ocurrido?), no eran
jóvenes muy recorridos, o mejor dicho, no muy duchos en
la aventura silvestre, ya que eran citadinos (pa’ que no
digan que siempre ejemplifico con campesinos y
montañeros).
En una de sus excursiones mar adentro, se aproximan a un
grupo de rayas (de mantarayas, zoquete ignorante) y una
de ellas pica levemente a uno de los muchachos; acto
seguido le llevan a la orilla y el más osado y a petición del
paciente, le practica una incisión en cruz sobre la
picadura, lo suficientemente profunda como para poder
extraer todo el veneno, a consecuencia de esto el joven
pierde el dedo índice de la mano derecha en su
totalidad. Unos días más tarde, se encontraba buceando
a pulmón con su cirujano de cabecera, cuando de
pronto unos tiburones se los almorzaron.

Epílogo: Esto no hubiera ocurrido, sí el cirujano no se


hubiera reído de la señal que le hacia su compañero, con
el dedo inexistente y los ojos desorbitados.

Los dos jóvenes restantes, al verse tan solos, decidieron


internarse en la selva y buscar algún tipo de contacto
con los aborígenes de dicha región, que según constaba
en una página de un atlas geográfico y etnográfico que
se salvó de la zozobrada eran “antropofa…” y no decía
más porque estaba rasgado.4

Dos ejemplos clarísimos de ignorancia citadina, aunque


creo que en el primer ejemplo, debemos dejar
constancia de que es suicido acognoscitivo en un
segundo, tercero o cuarto grado, (todo depende del
número de intermediarios).

El suicidio por ignorancia es muy común, con las


máquinas de última invención y sí no vea: fue más la
gente que murió aprendiendo a usar la pólvora (recién

4
¿Se atreverán a preguntarme que fue lo que pasó?
inventada claro) que la que murió del bando contrario,
(que no tenía pólvora) cogían la tea encendían la
mecha y lanzaban la tea y luego se quedaban muy
orondos esperando a que explotara.

“Las máquinas nuevas”, sobre todo en las industrias de


máquinas pesadas, han sido cuna de infinidad de
suicidios acognoscitivos y también hay que decir, que la
prohibición ha sido madre de muchos suicidas.
Lo que pasa es que la gente, al vivir tan reprimida, no
consienten que un letrero también les prohiba cosas y ven
en una máquina picacaña: “NO METER LAS MANOS” y zas
zampan la cabeza; o “NO FUMAR” y prenden el fósforo
de la boquilla pistola que dispensa la gasolina.

Muy bien, ya comprendido y suficientemente bien


ilustrado este género de suicidio, me disponía a continuar
el capítulo siguiente, pero me asaltaron unas dudas,
revisé mis notas y… ¿qué creen? Pues casi nada, me falta
el género de suicido que me llevó a escribir este panfleto,
el género en el que se hallan casi todos mis amigos, el
género “chimenguenchón”, el género “cuchi-cuchi”, el…
(Creo que me emocioné demasiado).

SUICIDIO EXISTENCIALISTA: Debo empezar por explicar


que no es un suicido “existente” sino una especie de
enfermedad, la llamada “gonorrea existencial”, que en
los casos más extremos conlleva al suicidio, y no tiene
nada que ver con la corriente filosófica esa.

La “gonorrea existencial” no es una enfermedad que


pueda curarse con antibióticos, ni nada que se le
parezca, pero es muy fácil de diagnosticar: a simple vista,
el paciente presenta una cara de idiota despistado, pero
sin sonrisa y la barbilla clavada contra el pecho.

Si podemos ver caminar al individuo o individua,


observaremos un caminar extremo, es decir,
desapaciguado como si fuera de urgencia al retrete o
lento pero sin armonía, como el que no tiene prisa de ir a
ninguna parte.

Si nos es posible auscultar al sujeto o sujeta


encontraremos:

 ausencia total de cosquillas


 poca o ninguna excitabilidad sexual
 mucha propensión a repartir madrazos
Otros rasgos que pueden notarse aunque no son tan
comunes son por ejemplo, que la boca se convierte en
trompa y/o, que las niñas de los ojos gotean por sí solas,
pero como no son tan esenciales, no mencionaremos
más.

La versión “gonorrea existencial trepadora” se caracteriza


por los mismos rasgos, pero no generalizados sino
puntuales, me explico:

Usted esta conversando con un amigo muy amenamente


y de pronto usted le recuerda, sin ninguna intención, que
la que era mujer de él, ahora es mujer suya, y zas, le cae
la enfermedad; pero se le pasa cuando usted cambia de
tema.

Advertimos, no confundir “la trepadora” con la


“galopante”; ya que “la galopante” es muy contagiosa y
bastante embarazosa.

Ejemplo: Viven cinco personas en una casa de dos


habitaciones, sala y cocina (y W.C.). Son las cinco y
treinta y una pareja, (sacada de las cinco personas),
están dialogando en baja voz en la sala y escuchando
una canción de esas amilanadas; de pronto la mujer
comienza a sollozar, y por lógica ya no se le entiende
nada, la canción se acaba y los demás, al escuchar los
sollozos, hacen completo silencio y el mal empieza a
propagarse.

En una de las esquinas de la sala, guitarra en mano, los


ojos abiertos exageradamente a lo “Sad Honey” a punto
de romper en llanto, el ánimo un tris decaído, otro de los
habitantes que está como observador, pronuncia la
siguiente frase: “Que pereza la gente tan triste,
afortunadamente yo estoy bien” mientras una lágrima
corre por su mejilla. En la cocina, un cuarto protagonista
prepara la cena y entre tomate y cebolla, se hecha un
sorbito de un vino malo, porque “no alcanzó para más”
decía.

La situación toma matices oscuros y la llegada de la


noche los acentúa aún más. La persona que forma el
quinteto ha escuchado todo: las razones económicas, las
de ética, las morales, las de falta de incentivos, las de
existencia y decide que la situación esta perdida y que
no hay forma de salvarla; que poseer la sabiduría y el
conocimiento es sufrir y entonces, la vida para estos
eruditos es el sufrimiento y lo mejor será apurar el último
sufrimiento y llegar a la fatal conclusión: “la salida es el
suicidio”, se acerca a la sala y llama a los demás y les
propone sin titubear un suicidio colectivo.

No hay problema, no se asusten que las cosas no


terminan tan mal, porque por lo general, a último
momento, prefieren soportar el sufrimiento de seguir
viviendo; es decir el suicidio existencialista es por regla
general un suicida facho, habla y habla de lo bello y
hermoso que es el suicidio, de lo grandioso, de lo
elocuente, de lo perfecto, pero al final nada de nada.

Ahí están pintados Vargas Vila y Cioran ambos murieron


de viejos, uno a los setenta y tres y otro a los ochenta y
cuatro años. Su excusa “hablar del suicidio para no
suicidarse”; su redención, lo bien que lo hacían; su culpa,
arrastrar con sus escritos sobre el suicidio a muchas almas
que se lo creyeron, (a todos esos suicidas se les conoce
como suicidas existencialistas por inducción).

Decíamos que el suicida fachada, busca presionar a


alguien para recibir un beneficio, estos suicidas
existenciales se presionan a sí mismos y obtienen el
dudoso beneficio, (para ellos), de seguir viviendo; y por
ello no es fácil encontrar un verdadero suicida
existencialista, (exceptuando los por inducción).

Cuando usted encuentra a un tipo que acaba de


suicidarse, en este genero, le será difícil encasillarlo, sobre
todo, porque estos tipos son impredecibles, tanto en el
método como en la forma, es decir, aunque escojan un
método convencional, lo estilizan hasta convertirlo en un
“non Plus Ultra”; mejor dicho, para cortarse las venas, se
ponen muy cómodos, desinfectan la cuchilla y colocan
recipientes para recoger la sangre, con indicadores de
nivel en mililitros, para saber cuando el proceso es
irreversible, sin contar con que hasta se pegan un baño y
se toman un vaso de leche caliente para relajarse.

Que esto no le preocupe, cuando desee encasillar,


hágalo, que si se equivoca , al muerto no le va a importar,
y puede resultar además muy didáctico y divertido, hasta
el punto de poder hacer apuestas con sus amigos
respecto al veredicto final o sobre lo que dirá la carta de:
señor juez…

Ahora si voy a cerrar este capítulo, no sin antes aclarar


otras subdivisiones, es decir subdivisiones de las divisiones
anteriores, cuyo número tiende a ser infinito y por ello sólo
hablaremos de unos cuantos:

EL SUICIDIO HUMORÍSTICO: Aquel que literalmente se


muere de la risa. Ej.: A Doña Consuelo de Martínez le
contaron, que la única vez que habían visto a su hija,
(reconocidísima lesbiana de nacimiento), con un
miembro en la mano, fue en una ocasión en la que le
metieron un cheque grosero; la risa fue tanta, que le
brinco el marcapasos y se le paró, como también se le
paró el corazón.

EL SUICIDIO COLECTIVO: Sucede cuando usted, reunido


con sus amigos o enemigos, se dan a la tarea de
suicidarse.

NOTA: Este suicidio no lo puede cometer el Llanero


Solitario.

SUICIDIO POR DESCONFIANZA: El que se produce por


querer verificar algo. Ej.: Rogelio Martínez, hijo único de
don Pancracio Martínez y de doña Consuelo de Martínez,
(desde el suicidio pasional de su enamoradiza hija), está
subido en el último piso de un edificio; su compañero le
dice “no te pares en el parapeto que no lo he
asegurado” y el va y lo comprueba y era verdad, “no
estaba asegurado”.

SUICIDIO EJECUTIVO: Se dice de aquel que se ejecuta con


prisa. Ej.: Don Pancracio contrató los servicios funerales
con la misma empresa (el de su esposa y el de su hijo),
cuando llegó la hora de pagar, se dió cuenta que estaba
en la ruina total y para evitar la deshonra pensó en el
suicidio, pero esperó para realizar su obra maestra hasta
el último momento y le tocó improvisar un método y
entonces, sus acreedores lo encontraron todavía
“chapaleando”.

CONCLUSION: La Familia Martínez ya no existe.

SUICIDIO ECOLÓGICO: Dícese de aquel que se suicida


cortando un árbol, (que lógicamente le cae encima), o
por una sobredosis de hongos, o por liberar un tigre de su
jaula o por dar de comer a las pirañas.

NOTA: Creo no necesitar ejemplos.

SUICIDIO PEDAGÓGICO: Aquel que se comete después


de leer este libro.

SUICIDIO LÓGICO: El que se comete estando agobiado


por las deudas, las penas morales, la policía, la suegra,
etc.

SUICIDIO DIGITAL: Aquel en el que se emplean uno o


varios dedos para efectuar el suicidio. EJ.: Cuando uno se
dispara o se ahorca con las manos.

SUICIDIO ANALÓGICO: EL que se realiza con agujitas.

SUICIDIO RUSO: Es aquel en el que, como su nombre lo


dice, se mata un individuo de nacionalidad Rusa.

SUICIDIO SEGURO: Aquel en el que se juega a la ruleta


rusa cambiando el revólver por una pistola5.

SUICIDIO LIMPIO: Versión en la que no queda cadáver


para enterrar. (Ver suicidio por ablución).

SUICIDIO ROMANO: Consiste básicamente en, se sea


cristiano o no, arrojarse a los leones.

SUICIDIO CRUCIGRÁMICO: Es una variante del


acognoscitivo, pero a escalas elevadas, es lo mismo que
el suicidio por compunción. Ej.: La persona que se mata
porque no logró descifrar la tres horizontal: que a
propósito de eso, estos crucigramistas, (los que los

5
Explicación para los neófitos: el revólver es de tambor y
la pistola de proveedor.
elaboran), los hacen para que no los pueda resolver ni el
papá de ellos, por ejemplo, preguntan dizque cómo se
llamó al tío abuelo de la viuda de Pancracito Martínez;
pero hay otros que exageran para el lado contrario
preguntando cosas como: “sobrenombre de Pancracio el
“salao” Martínez”.

Bueno señores, dejemos aquí; ya sabemos quienes son,


como son y que buscan, ahora démosles lo que buscan.
II. GENERALIDADES

Como introducción a las generalidades, debo empezar


por contar los problemas que he tenido para bautizar
este paskín, y ustedes se preguntarán:
¿Qué tiene que ver eso con el suicidio?

Pues que casi me suicido antes de poder tomar una


decisión, pero como no hay espacio y la introducción ya
está hecha, mejor entro en materia:

1. SOBRE LA PROHIBICIÓN DEL SUICIDIO Y LOS CULPABLES


ANTE LA LEY.

Hemos llegado a un punto muy escabroso y es escabroso,


porque llega hasta la ignominia de meterse con este
manuscrito, (que no le ha hecho nada a nadie).
Empecemos por el principio:

El delito del suicidio ante la ley no existe y los motivos son


muy lógicos, porque si encanan al que se suicida a los
ocho días les va a tocar a todos dentro del penal usar
máscaras antigases; si lo torturan nada les va a decir
acerca de cómo se suicidó ni aceptará ser el culpable de
otros delitos que no cometió, (toco madera).

En fin, a los suicidas consumados no hay forma de


castigarles y a los no consumados, no hay por qué
castigarlos. Conclusión los suicidas están libres de culpa.

Ahora bien, eso según nuestro código penal; pero desde


el punto de vista religioso el suicida comete un acto
infame contra sí mismo y contra dios y como en ésta
vida ya no lo pueden castigar estilo inquisición, entonces
le adelantan el juicio aquí en la tierra y le prohiben, a sus
familiares, que entierre sus despojos mortales en un
cementerio cristiano por haber atentado contra la vida,
algo que no les pertenecía6; eso no es un problema para
el muerto, que ya cesado, no interpondrá ni siquiera un
leve quejido.

Conclusión: quien se suicida queda libre de todo


problema, enfermedad, calamidad, desasosiego, deuda,
afán, religión, vituperio, compromiso, mujer, etc., en una
palabra, el que se suicida corta la última cadena que era
la que sostenía a todas las demás, por lo tanto, ni dios, ni
la patria podrán juzgarlo, ni castigarlo, excepto como reo
ausente (en espíritu claro está)7.

El problema real se presenta cuando se desea inculpar a


alguien, cualquiera que sea, menos al muerto y ahí es
donde entro yo, ya que el código penal y de
procedimiento condena el delito de inducción al suicidio,
también denominada participación en el suicidio de
otro; la pregunta que tuve que hacerme muy seriamente
fue: “cometo un delito escribiendo este manuscrito” y me
respondí así en un ataque de sabiduría: “no cometo un
delito si lo escribo, pero si otro lo lee y le entran ganas de
halarle al auto - homicio, me jodo”.

Curiosamente hay una manera de que no suceda nada y


es que lo escriba y luego relea yo mismo lo que escribí y
en el éxtasis de la contemplación, (o del dolor por haber
escrito tal idiotez), me suicide; total, yo me muero y ahí
termina la cosa.
En vista de que mi raciocinio necesitaba de ayuda,
busqué a mi leguleyo favorito, un rábula de profesión
que algún día deberá convertirse en mi defensor ante un
jurado, pero primero me asesoré de un libro de derecho
penal especial.

6
Según la mitología cristiana, ni el alma ni la vida nos
pertenecen, son prestados; una razón más para el suicidio
económico.
7
Y sin ánimo de defenderse
Mi abogado me confirmó que el delito sería publicarlo ya
que mi inducción al suicidio sería tomado como
homicidio atenuado y que eso, era una figura “sui
generis”8. Terminó por redactarme el articulo 367 del
código penal que es como sigue: “El que eficazmente
induzca a otro al suicidio, estará sujeto a la pena de tres
meses a dos años” y me dictó también otro pedazo
textual así; “el que le entregue el arma o le suministre el
veneno a la víctima, ejecuta un acto punible a la luz de
nuestro derecho escrito.”

Ahí ven ustedes en que líos me ando metiendo, pero todo


sea por complacerme y complacerlos, además, si la pena
es hacer las vocales con la colita, yo la paso por ustedes,
siempre y cuando me den tres curvas diarias y unos
cuantos descansitos entre abecedario y abecedario; por
lo de entregar el arma, no hay problema, recortaré los
bordes de este libro para que queden romos y le haré
una pasta acolchada para que sea imposible matar a
alguien con él, y encima me asesoraré de un químico que
me garantice que la tinta de este lapicero, (imprenta o
máquina de escribir), no es tóxica y si me tienen que
encimar tres o cuatro meses por burlarme de la ley,
también me los aguanto como mero macho que soy; si
señor. He dicho. (¿Volví y me exageré?).

Bueno, por el lado religioso me tocará soportar las


diatribas de todos los moralistas, sacerdotes, madres,
curas, papás, etc., etc., etc., pero valientemente las
soportaré, yo sé que al final me asustarán con eso de la
excomunión, pero eso es algo que no me preocupa,
porque mi abuela, antes de morir, ya me había
excomulgado en el más alto grado.

8
Con otro abogado logré confirmar que “sui generis” es
la palabra que usan ellos, para referirse a algo que
desconocen totalmente.
Por último me lavo las manos, como mi tío “Pilatos”.
Léanse la introducción que ahí dice “no lea quien no este
ya decidido voluntariamente a suicidarse”, mejor dicho,
no lea si no se va a suicidar, porque ahí también entra en
juego el “good-will” de este libro.
¿Qué tal que todos lo lean y nadie se suicide?
Pero ese también resulta un problema, porque por cada
suicida una demanda, un juicio y tantos meses de pena y
a menos que logré que el juez me conmute la pena cada
dos o tres tiritos, me pasaré el resto de la vida haciendo
letras con el rabo.

Vuelvan pues amados suicidas a la introducción y no


olviden las normas: quemar, regalar o botar este manual
antes de cometer el acto suicida, ya que si lo encuentran
en el lugar de los hechos se considera “inducción eficaz”,
y si no lo encuentran, sería un despropósito.

2. CÓMO SUICIDARSE EN SEMANA SIN INCOMODAR


FAMILIARES NI AMIGOS

Este debió ser el nombre que llevará en la portada, ya


que fue el que hizo germinar la idea, pero si este título
adornara la portada, nadie podría hacerse a la imagen,
de que las hojas subsecuentes fuesen muy serias y eso en
verdad me congoja.

Como suicidarse es algo muy serio, pero no le compete a


este capítulo, si usted desea ser un suicida digno, serio y
respetado por todos le recomendamos tener muy en
cuenta este aparte que trata de cual es el mejor día de
la semana para celebrar un suicidio.

Sin duda para celebrarlo con licor bastará un día del fin
de semana y el mejor y el más propenso es el domingo
según los psicólogos, que ponen en este día el punto más
alto de las neurosis humanas y sin duda para un suicida
compulsivo: “no hay día malo para hacerlo”, pero desde
el punto de vista ético el mejor día de la semana para
celebrar el suicidio es el MIÉRCOLES. Veamos porque:
Analicemos día a día durante una semana y dejemos el
sagrado miércoles para el último:

LUNES: Día trágico, comienza la semana; día ruin, hay que


madrugar, día propicio, pero definitivamente día
ocupadísimo, imposible suicidarse; no hay tiempo para
ello, además los lunes a causa del aburrimiento se
suicidan muchas personas y un suicida que se respete es
original hasta en el día de su suicidio.

Lunes, día catedrático en el suicidio, día de descanso de


las “farras del viernes, sábado y domingo, día de
convalecencia, día de guayabo extremo y día de
descanso para el que no trabaja ni estudia; día cruel
para suicidarse porque todos los lunes son negros y las
funerarias duplican sus precios debido a la demanda de
ataúdes, por lo tanto, día triste para los familiares de la
víctima, porque el bolsillo no aguanta.

Conclusión: un lunes es antiético, antieconómico y


antifamiliar suicidarse; el lunes pues, no es día adecuado
para llevar a cabo tales hazañas y quedan, como
siempre, para los zapateros.

MARTES: Otro día fatal pero en menor grado que el lunes,


el dolor de cabeza ya amainó; las funerarias rebajaron sus
precios, el día anterior hubo una buena cosecha de
cadáveres, pero hoy es cosa distinta; día en que se
suicidan los rezagados del lunes pero al final son tan
pocos que no hay que darles importancia y las funerarias
se ven perjudicadas pero no ceden mucho en sus
precios, sobre todo si es el martes trece, porque ese día
esperan buena clientela.
“Martes trece ni te cases, ni te embarques” ni te suicides,
porque es de muy mala suerte. Ese día los cadáveres se
pierden en la “morgue”, se les desaparecen algunos
órganos, se confunden con otros, les practican
labotomias innecesarias, aparecen necrofílicos
homosexuales, (en las aberraciones también se dan las
combinaciones), y en fin, una cantidad de cosas
“impensables” para un cadáver; definitivamente el
martes tampoco es un buen día para la auto -
eliminación, queden los martes para los pintores y las
trabajadoras sociales.

JUEVES: Día de regocijo, preparación de las fiestas de fin


de semana, casi viernes, viernes chiquito, “juernes” como
diría el más optimista, comodín de la semana, excusa
para el primer trago.

En este día las funerarias tienen sus precios más o menos


acomodables, muy baratos pero es un despropósito
suicidarse faltando un día para el de pago; o el de rumba
si usted no trabaja, además resulta incómodo arruinarles
el fin de semana a los familiares y amigos en una sala de
velación o en el peor de los casos en una casa bien
estrecha, prestada y oliendo bien maluco.

Los jueves son días sin dolores de cabeza, de buena


alimentación, (al cuerpo hay que prepararlo para las
fiestas), días de perdón y de aplazamiento; el que se
suicida un día de estos muestra la mala voluntad para
con los suyos y para consigo mismo, porque el que se
autocesa un jueves, no puede ser considerado un suicida
de categoría y mucho menos un suicida serio, ya que
somete a la familia a una penosa interrupción de sus días
de duelo, lo que genera un cierto malestar psíquico y
físico debido a la falta de continuidad de dicho duelo,
queden pues los juernes para preparar las farras del fin de
semana y los suicidios de la que viene.
VIERNES: Que “Dios y la patria os hagan un reclamo si un
viernes os suicidáis”; es definitivamente un crimen, es
amoral, y antipiadoso, es pecado mortal que no se cura
ni con extremaunción.

El viernes es el día del asesinato, no del suicidio; los


anfiteatros rebosan carne muerta, los levantadores “en su
mayoría” están a punto de salir a vacaciones, (de
sábado y domingo), mejor dicho: no hay quien atienda al
muerto ni quien lo levante, ni quien le de los papeles de
salida del anfiteatro.

Además es vergonzoso, (para el muerto), y anti - ético,


sacar a los amigos y familiares de la fiesta
conmemorativa natural de ese día, (viernes cultural);
como es día de pago las funerarias vuelven a aumentar
sus precios; como es día de muertos el usufructo aparece
al público de mano de la usura; si el deceso ocurre
después de las nueve de la noche, se le puede asignar al
cadáver un cierto gusto, cierto refinamiento pues a esa
hora ya no sacará a sus amigos de la farra-rasca que a
esas alturas ya es indetenible y además la borrachera es
muy buena disculpa para decir:
“¿Cómo?, ¿Que se mato Jorge?, pense que me lo
habían dicho bromeando”.
Viernes pues, ni por congoja; ni por que se acabe el
mundo mañana; ni por pienso; habiendo bebidas
estimulantes puede posponerse lo que sea; queden los
viernes para beber, tomar, parrandear y emborracharse.

SÁBADO: Ni en broma, sólo imagínese, si el viernes es un


problema que le den al “chulo” papeles, ¿cómo será un
sábado? además la fiesta que empezó el viernes se
pegó una alargadita y la gente, (uno), todavía anda por
ahí de fiesta en fiesta canturreando alegremente unas
canciones de amor antes de que la euforia los abandone
y los dejen tirados por ahí en una calle cualquiera donde
les roben la platica que guardaban expresa y
celosamente para el pasaje.

No cuadra llegar a casa en ese estado de ánimo y que lo


reciban a uno con la noticia: “vea su hermano Pedro se
mató; vaya a ver a que hora entregan el cadáver;
consiga sala de velación; vea a ver quien le presta plata
p’al entierro, porque usté con la cara que llegó no creo
que tenga ni p’al tinto; apúrese a ver.”
¿Ustedes pueden imaginarse eso? Pedrito, por favor, no te
vas a matar un sábado!!!. Queden pues los sábados para
continuar las farras y seguir bebiendo y tomando y
“juerguiando”, (haa y me disculpan las redundancias).

DOMINGO: Día de descanso, día apacible, día para


matar el “guayabo” con unas “politas”, día de
horripilante modorra en el que a pesar de las “neurosis
dominicales” preferimos aplazar la decisión final por lo
menos veinticuatro horas; pero no por falta de ganas,
sino por física pereza, además, domingo es preludio de
lunes, así que regrésese hasta allá y miren el resto de los
inconvenientes. Los juzgados de “levantadores” ya han
cerrado, por ser un día tan bajo en incidentes de esta
categoría y los dos o tres pelagatos que dejan para que
“vigilen” siempre están ocupados en otros menesteres; el
anfiteatro apesta de la cantidad de muertos del fin de
semana y usted no querrá que le entre una infeccioncita
por la naricita, (a sus familiares tarugo).

Dediquen entonces los presuicidas el día domingo para


preparar un suicidio a su gusto, con bombos y platillos, o
con pitos y flautas y claro muy efectivo para que no
tengan que quejarse como muchos protosuicidas que
después de haber fallado dos o tres veces, quedan como
“sobrao de tigres” y pregonan en su pudor nostálgico, al
verse deformes y “cuasímodos”: “¿Por qué diosito no me
dejó ir la primera vez?”
Ustedes ya sabían porque habíamos dejado este día para
el último pero yo no me quedo con las ganas de contarlo,
así que prepárense amantes del suicido a lo gringo,
(aunque me duela), que ahí va:

MIÉRCOLES: Mitad de semana, ni bueno ni malo, día


desolado y triste, bueno para nada, útil para el suicidio;
inocuo para cualquier otro oficio. día de quiebra para los
organizadores de pompas fúnebres, lo que indica día de
baratas en el que por un módico precio se consiguen
unos acompañantes: tres o cuatro histéricas, cinco
berrionas calmaditas y unos cuantos suspiradores; los
halagadores o turiferarios que llaman los encima la
empresa; transporte para todos y tres o cuatro buses que
a última hora, si el muerto era muy mala gente, lo llenan
con “chinches” de todos los barrios cercanos que al ritmo
de la caravana le gritan “chúcele” al conductor; un buen
ataúd de “madera noble” para que digan, aunque el
muerto no lo fuera, que algo tenía de “noble” aún muerto
y con dos espacios en blanco a cada lado de la caja y
un lapicerito9, de tinta negra por supuesto para que no
desentone y para que amigos y enemigos le dediquen
unas cuantas palabras al occiso. En caso tal de que el
muerto no sea amante de las despedidas o haya sido en
vida muy inútil, en vez de lapicero le amarran una
candela desechable, pa’que sirva pa’ alguna cosa10.
Además por ser día de rebajas, le pintan el ataúd con la
bandera del equipo de fútbol preferido.

Si la familia dolida, (¿o será dolorida?), puede aportar


unos centavitos más la funeraria contrata un conjunto
que toque canciones típicas: “amigo”, “adiós amigo”,
“por que te vas amigo” etc.; pero si no hay centavitos de
por medio, la funeraria hace un esfuerzo y lleva un trío

9
“Amarrao con una verraca cadena”
10
Claro, no ve que cuando uno necesita lumbre, nadie
tiene y con el muerto y la cadenita está segura
rockero para que le haga la despedida. Por último y es
otro servicio totalmente gratis, es decir lo proporciona la
funeraria, sale una muchacha despampanante y
hermosa en interiores, (negros), con un letrerito en la
mano anunciando el número del rosario, (es decir
cuantos llevan). Es como esas que salen entre asalto y
asalto en las peleas de box y que han dado un resultado
impresionante con esto de los rosarios, porque desde que
se empezó a implantar, asiste más gente a rezar y por
ende el alma del difunto está salvada. Todas esas
ventajas las tiene si se suicida un miércoles.

Pero ahí no termina la cosa, ya dijimos que el miércoles es


un día de la semana sin importancia, nada bueno sucede
un miércoles, y usted amigo suicida puede darle un
papel protagónico a ese día, puede hacerlo sobresalir
del resto de los días, usted ya sabe como.

Otra cosita antes que se me olvide, usted se mata un


miércoles y sus hermanos, padres, hijos, etc. se dan las
vacaciones de “canchilas”, (claro los que trabajan),
porque sacan tres días por calamidad domestica y
sábado y domingo nanay de trabajo, imagínese el
puentazo que le va a dar a su familia; como les digo, el
miércoles es un día tan sin importancia que nadie se
suicida pero si usted lo hace será importante, (usted
majadero), por ser tan original y complejo.

Los miércoles los anfiteatros están casi vacíos, imagínese


esa inmensa nevera para usted sólito.

“¿levantamuertos?”, vienen de a dos y de a tres a hacer


el levantamiento.

¿Quién haga papeles de defunción?, los hay por


montones, mejor dicho el muerto entra y sale en un
“volión” y pa’l velorio mijo.
Como ven es un día en que la gente casi no sale y por lo
tanto es muy fácil avisarle a parientes y amigos; día en
que la gente habla poco por teléfono, así que la
congestión telefónica tampoco será un problema; día
muy bueno para dar sorpresas y si usted es un suicida
bromista nada mejor que este día del que nada se
espera para darlas.

He asignado ya bastantes razones de peso para que el


miércoles sea considerado como el día clásico del
suicida, pero si no fueran suficientes aquí les van otras
más:

El miércoles es día cabalístico porque todos saben es el


día número CUATRO y CUATRO esta entre uno y siete, que
son los días de la semana, que sumados dan ocho y
dividido por dos da, CUATRO que fue nuestro número
inicial; además un mes posee CUATRO semanas y por lo
tanto CUATRO miércoles y CUATRO grandes
oportunidades.
El año posee trescientos sesenta y cinco días cuyas cifras
sumadas dan catorce y ellas dividas por CUATRO nos
dan… jódome… tres punto cinco… hummm… bueno, no
importa, le sumamos punto cinco, (0.5) y vuelve y nos da
CUATRO que es el que necesitábamos; lleve pues usted
esta conclusión: Suicidese un miércoles y conserve su
buena suerte.

Por último y sin temor a equivocarme, (bueno con un


poquito, pero poquito de miedo), el miércoles es el día de
Mercurio que es el dios de la elocuencia y del comercio;
hijo del dios Zeus y la ninfa Maya lo que lo convierte en
patrón de los viajeros y de los ladrones, (sin indirectas con
ningún dios), todo esto hace del día miércoles un día
apto para suicidarse sin temor a convertirse en
protosuicidas, (suicida elocuente), y con la seguridad de
que el mensajero de los dioses gracias al alineamiento de
los planetas ascendentes entre los cuales se haya el más
cercano al sol, que justo es Mercurio, el cual como
consecuencia de un día tan cabalístico nos llevará a
punta de “swing-by’s” hasta el cielo de los suicidas.
Quiero decir con esto que los astros tampoco se
interpondrán a un suicidio mercuriano.

Basta de días sin sentido, reclamamos el día cuatro como


día oficial para el suicidio y del suicidio o para el suicida y
del suicida.

Hecho ya lo inevitable pasamos a remarcar días,


semanas o épocas en las que un miércoles no es bueno
suicidarse a condición de no quedar como un suicida
antiestético.

Las cabañuelas están excluidas del acto suicida, para no


dejar penando un mes a la familia.

En semana santa no funciona lo del puente.

En vacaciones es absurdo suicidarse, es mejor en época


de trabajo.

En navidad el único día prohibido o duro, es el día de los


santos inocentes, porque son capaces de dejarte
descomponer de un día para otro pensando que les estas
jugando una broma. Por último, los días de luna llena, son
muy propicios sobre todo para los ahorcamientos.

Suicidarse, es pues, tarea de grandes, pero no es grande


todo aquel que se suicida; basta con que se escoja un
día cualquiera para ser un suicida y definitivamente eso
será para todo aquel que sepa del suceso: un suicida;
pero para aquellos que ya hayan leído este librillo no será
más que un suicida mediocre de los muchos que
abundan en el cementerio.
Suicidese un miércoles e incomodará lo menos posible a
familiares y amigos.

3. NUESTRA PORTADA

Nuestra portada como podrán darse cuenta muestra a


una hermosa mujer bañándose en traje de Eva; esta
figurilla es con doble intención:

La primera es no inducir a nadie al suicidio colocando ahí


unas fotos que aludan a suicidas como: un hombre
pendiendo de una cuerda con la lengua afuera; o una
especie de “collage” con dibujos y fotografías de
asesinatos famosos; un hombre volándose los sesos, una
niña arrojándose al vacío, o a un auto en marcha, un
adolescente con cuatro pastillas en la mano, etc.

Por un lado sería un muy mal ejemplo para aquellos que


no conciban el suicidio como una salida viable y por otro,
una “inducción al suicidio eficaz”, lo que me
comprometería demasiado con las leyes de este país.

La segunda, y no por ello menos importante, es la de


distraer al criminólogo en el lugar mismo de los hechos, en
caso tal de que la persona en cuestión, (la suicidada), se
haya olvidado de “ tirar, quemar o regalar” el manuscrito
como ya se había especificado anteriormente.

En resumen la portada está diseñada y destinada para


solapar las líneas bajo ella y proteger así al inocente
escribidor, quien no lo hace por cobardía sino por mera
seguridad; además es muy relajante observar la portada
mientras se ejecutan algunos suicidios muy específicos
como en el pasional, para recordar el cuerpo de la
amada y estar totalmente seguros de que esa es la salida
que buscamos.
Hablando de la generalidad de este capítulo
correspondiente al sagrado nombre que han de llevar
estos folios ligado a la despampanante portada, me
fueron sugeridos nombres magníficos de los cuales quise
escoger uno: “?CÓMO SUICIDARSE FACILMENTE EN OCHO
PASOS?” o el referido en el primer aparte, (o en el
segundo), otros recomendaron: “APOLOGÍA DEL
SUICIDIO” pero se descartó porque esto ni es una
defensa, ni es una alabanza, ni es una “achichincada”.

Quedó bautizado y sin remedio “MANUAL PRÁCTICO DEL


SUICIDA” porque este mundo pertenece a los manuales
donde en forma simple y clara se hace un compendio
del tema a tratar y un resumen es muy útil para una
sociedad que vive a toda prisa. Exhorto a otros a que
escriban manuales: del asesinato, de la ninfomanía, del
robo, de la perversión, del contestatario11, del tonto, del
infanticida, del turiferario, etc., etc., etc.

Unámonos, unidos nos tomaremos las bibliotecas de todo


el mundo y reduciremos el mundo de las letras al uso de
dos simples manuales: “MANUAL PRÁCTICO PARA
APRENDER A USAR MANUALES PRÁCTICOS” y “MANUAL
PRÁCTICO PARA APRENDER A ESCRIBIR MANUALES
PRÁCTICOS” y nos liberaremos por fin de los engorrosos
volúmenes que atiborran nuestras pequeñas bibliotecas y
que jamás hemos podido terminar de leer.

“Escribe un manual y sé feliz”

4. CARTAS TIPO SEÑOR JUEZ


Existen varias formas de reconocer a un suicida la primera
ya analizada es que, el tipo se causa auto - óbito;
reconocer al muerto tampoco es difícil, (sobre todo si

11
Ya lo escribí (Gracias)
lleva cédula), presenta livideces, rigidez cadavérica,
hipóstasis visceral, ausencia de audio y vídeo, trauma
encéfalo - raquídeo, diploria clivosal, acropora surcurosal,
(y veintidós cromos más de chocolatinas que se me
olvidan) y en algunos casos espasmos; pero estos
síntomas de muerte inminente los presentan todos los
difuntos, así que la forma más fácil de reconocer a un
suicida es por la cartica a la que nos referimos en el título
de este aparte.

Normalmente estas cartas son engorrosas por su alto


contenido de violencia, es por eso que le recomendamos
no escribirlas, (ya que pueden causarle daños
psicológicos); por un lado nadie le va a creer y por otro si
usted es uno más de los cuarenta millones de
Colombianos con mala ortografía va a quedar, aparte de
muerto, con pésima reputación, a menos de que siga a
don “gabo” y se salte todas las normas ortográficas
habidas y por haber. Una carta de este tipo normalmente
especifíca ciertas cosas como son la razón y el motivo del
auto deceso, con lo cual estamos subestimando las
cualidades detectivescas de nuestros agentes, es por eso
que estas cartas son un insulto para la policía, que a
medida que medran los suicidas con carta van
perdiendo área de trabajo.

Supongamos que de todas maneras usted desea


suicidarse a lo bien y entonces claro, pensará:
¿Qué es un suicida sin una carta explicatoria?
¿Pero y como hago si yo no sé escribir muy bien?

Nosotros le tenemos la solución; el autor de este manual y


dos de sus colaboradores se han dedicado
exclusivamente a sacar cartas de este tipo; en letra
imprenta y asesorados por un “petit larousse” para que los
oficiales que hagan el levantamiento del cadáver no
tengan que conseguir un traductor de jeroglíficos.
Comuníquese con ellos por medio de los teléfonos que se
dan en portada12.

Para los suicidas religiosos, les tenemos cartas tipo minuto


de dios, es decir, muy extensas y enredadas que
terminan: “dios mío en tus manos colocamos esta carta
que al fin se acabó y la otra que ya casi empieza”.

Para los suicidas políticos, cartas con discurso “in


memorial” incorporado, para leer el día del entierro.

Para los acognoscitivos, cartas sin sentido para que


ayuden a confundir a los apostadores.

Para los pasionales, cartas con escritos románticos y


corazones; de encima aproximaciones científicas del
dibujo de un alma según Fontanarosa.

Para los económicos, cartas baratas.

Para los altruísticos, cartas ininteligibles.

Para los existencialistas, cartas de peticiones, exigencias y


demandas de atención.

Para los graciosos, cartas con caricaturas de Pepón y


Ricky.

Para los infantiles, cartas en crayola y temperas; o con


acertijos sacados de las películas de Batman.

Y además cartas en “kimberli” para hoja de vida; en


varios idiomas, (Español, Alemán, Inglés y Francés), y/o
con traducción simultánea; forradas en papel plástico
para los suicidas acuosos y en P.I.B. anti - ignífugo para los

12
Si usted escribe como el autor de este panfleto merece
suicidarse. (nota de mi transcriptora).
que se van a asar; encuadernadas, argolladas, en
diskette o en CD, en cartulinas de colores, en sobres de
manila o en sobres convencionales; además hacemos
filmaciones y tomamos fotografías de sus mejores
momentos y se las entregamos en carpeta de lujo con
enmarcación en cuero y letrilla gótica dorada.

Recuerde, no importa su gusto ni su estrato, realizamos


cartas irónicas, sarcásticas, graciosas, zahirientes,
eficaces, serias y baratas; no dude en llamarnos y solicitar
nuestros servicios.
III. METODOS DE SUICIDIO CONVENCIONALES

A través de los tiempos, el hombre como individuo, ha


venido recopilando una gran cantidad de métodos de
suicidio, que varían, desde el simple y a veces hasta
ridículo, hasta el sofisticado y a veces hasta afrentoso;
algunos con refinamientos muy especiales, que le dan un
cierto toque de originalidad al acto como tal; algunos le
han dedicado mucho tiempo a darle la pompa, a
hacerlo suntuoso y elegante; y es innegable que la
ponderación y el cuidado que uno ponga en este
importantísimo acto es vital para su buen desarrollo. Por
ello y en vista de la cantidad de suicidios frustrados ya por
ignorancia, ya por descuido, ya por gusto, dedicaré este
capítulo a la descripción de los métodos convencionales
del suicidio sin excluir los más comunes que no por ser
comunes han dejado de fallar alguna vez; antes al
contrario, por ser tan comunes la gente a veces no pone
suficiente atención en ellos y terminan siendo
protosuicidas: mancos, muecos, descerebrados, tuertos,
atembados, en fin…
El presuicida debe leer con atención y repasar
mentalmente cada punto teniendo en cuenta las
advertencias generales.

Empecemos pues analizando los métodos más comunes:


pegarse un tiro, ahorcarse, lanzarse de un edificio,
envenenarse y cortarse las venas.

PEGARSE UN TIRO: Hemos de suponer que usted ya


consiguió el arma y eligió el calibre (¿o viceversa?) y por
lo tanto ya está dispuesto a dispararse un tiro en medio
de los ojos, (en la nariz), si no lo ha hecho, le
recomendamos un arma manual calibre treinta y ocho
(9.06mm) o cuarenta y cinco; un arma más grande resulta
demasiado ostentosa y difícil de manejar, teniendo en
cuenta el uso que le vamos a dar; un arma más pequeña,
resulta en muchos casos inefectiva y poco seria y pegarse
un tiro es una cosa muy seria, sobretodo, si lo que se
pretende es morirse.

Esta arma debe estar bien aceitada para que no se


encascare en un mal momento y nos haga arrepentirnos.

Los lugares más efectivos para pegarse un tiro son: en la


base del cráneo, en la boca, en medio de los ojos y en
una sien, (el problema de pegarse un tiro en ambas sienes
es desde todo punto de vista factible, aunque encierra
algunos factores como: suponer que la cabeza del
conejillo de indias es totalmente simétrica; y en el
momento de disparar usar un arma que no accione
demasiado en el retroceso o que posea un compensador
de cañón. Luego de todo esto basta con disparar la bala
perpendicularmente a la sien elegida, para obtener los
resultados deseados)13; bueno esas son las más
cotidianas, pero uno también se puede pegar un tiro en
el corazón y es igual de efectivo; en la base del cráneo
resulta muy difícil, pero para esas ocasiones en las que
usted quiera pegarse un tiro en la base del cráneo,
nuestra tienda “suicide Shop” dispone de un aparato, al
que sólo hay que adaptarle el arma y halar una cuerdita
después de ubicarse en la posición correcta14.

Pegarse un tiro en medio de los ojos es más fácil, pero un


poco sado-mazoquista, a menos que usted cierre sus
ojitos; si usted tiembla, este lugar no es recomendable,
porque de pronto lo que hace no es suicidarse sino
botarse un ojo y eso, como ya dijimos, es antiestético.

Para esas personas que sufren del mal de San Vito, es más
recomendable pegarse un tiro en la boca, en la cual se
limita el tembleque a la cavidad bucal, o sea que no se

13
Nota del asesor matemático y del asesor en armas y
balística.
14
ver referencia en la publicidad al final del libro
recomienda para los tembladores bocones, aunque aquí
se aconseja mantener un ángulo de la pistola con
respecto a la horizontal, de cuarenta y siete grados, ocho
minutos y catorce segundos (47°8’’14’), lo que garantiza
que la bala traspasará la cavidad craneal y destrozará
los sesos, dando como resultado un suicidio efectivo.

Pegarse un tiro en una sien, porque no hay manera de


que se lo pegue en las dos, a menos de que sea
repitente, es también muy factible, y como en todas las
otras modalidades, no requiere que usted sea un tirador
profesional y tampoco que tenga muy buena puntería,
eso sí, se requiere un acimut pertinente (depende de la
cabeza), hacia la parte de atrás de la cabeza.

El tiro en la nuca, bajo la barbilla, con el arma apuntado


hacia arriba, aunque es muy cómodo, resulta inseguro;
porque en muchos casos la bala es desviada por uno o
dos dientes y sale por un lugar indeseado, dejando a la
persona mueca y tuerta o mueca y desnarizada15, pero
no muerta.

Para cualquier aspecto de los tratados anteriormente se


recomienda usar un gorro o sombrero apretado, para no
dejar los sesos regados y un par de tapones auditivos
para que en caso de suicido fallido, por lo menos no se
quede sordo.

METODOLOGÍA:
1. Seleccione un lugar adecuado.
2. Seleccione el arma y la carga.
3. Dependiendo de su estado anímico, seleccione el
lugar donde se pagará el tiro, (lugar del cuerpo).

15
supuestamente y según doña Lucila González de
Chávez se dice desnarigado, pero por consenso no le
vamos a arrancar la narig sino la nariz.
4. Siéntese o párese, pero que esté cómodo y relajado.
5. Verifique que el arma esté cargada.
6. Repase oral o mentalmente su dilema, apuntado al
sitio escogido.
7. Hale el gatillo, suave pero firmemente.
8. R.I.P.
 Suicídese siempre con un arma prestada, ojalá de un
enemigo, porque la policía jamás devuelve esos
artilugios a la familia.
 Verifique que la bala posea carga efectiva de plomo,
ojalá blindado; los suicidios de salva nunca han sido
bien vistos.
 Los tapones y el gorro puede conseguirlos en un
almacén de seguridad industrial.
 La ergonomía es muy importante en estos casos, si se
va a disparar en un lugar solitario, siéntese, pero no lo
haga en sillas demasiado blandas o con espaldares
curvos.
 Si no tiene más remedio utilice un arma de cañón
largo pero tenga cuidado de agarrar el tubo con un
trapito pues se calienta demasiado.
 Por último dispararse con un arma en ráfaga, puede
ser mucho más efectivo ya que tres balas joden más
que una.
 Paracasos de arma prestada, recuerde que si no se
mata, la policía podrá detenerlo por porte ilegal de
armas.
 Si el arma es suya, y se mata, olvídese de ella cuando
la reparta en la herencia.

RECONOCIMIENTO:
Se reconocen estos cadáveres por orificios en la piel
rodeados de manchas negras y quemaduras provocadas
por la pólvora; si se auto - cesó en un lugar privado y/o
estamos fuera de Colombia, aún debe continuar el arma
cerca del difunto; normalmente el tiro aparece en la
cabeza, pero no hay por que descartar el corazón, la
barbilla y la boca, en cuyo caso sólo veremos el orificio
de salida o salidas de la bala en caso de rebote; el
cerebro aparece apelmazado contra las paredes si no se
emplea sombrero o gorra del tipo pasamontañas.

AHORCARSE: Otra de las maneras típicas de


autoabandonar este mundo, es colgándose de un poste,
una rama, una pasarela16, o algo bien firme que soporte
nuestro peso. Es un acto sencillo y que conlleva sólo un
poco de cuidado a la hora de hacer un buen nudo y de
escoger el mástil que habrá de asfixiarnos, pero hay que
tener especial cuidado en la escogencia del lugar (la
sala, el comedor, un árbol de la calle, etc.)

Para ser sinceros, les diré que este método no es de muy


buen gusto, pues el occiso queda con una cara
espantosamente morada y con la lengua generalmente
afuera, lo que no le gustaría a los familiares, parientes y/o
amigos que fuesen a bajarlo de la horca.

Es muy importante que los amantes de la horca sepan


ese detalle y ya que están dispuestos a ahorcarse, por
qué no, (como recomendación), se arrancan la lengua
primero, total se van a morir de todas maneras y nadie se
dará cuenta de que ya no hablan y por ahí derecho le
hacen un favor a sus “levantadores” y demás amigos
desconocidos. En caso de que usted sea demasiado
egoísta para hacer eso, también puede colocarse un
gorro del tipo pasamontañas que hará parecer que se
ahorca un subversivo frustrado, pero que sin importar lo
que digan, es de muy buen gusto.

16
Bien alta
Respecto de los lugares, siempre es bueno, (colocarse la
soga alrededor del cuello), ahorcarse en un lugar abierto
para que el aire sirva de balancín, es decir, que mesa
vuestro cuerpo para que deis un aspecto más aterrador y
además para que sirva de escarnio a otros que deseen
seguirle; aunque la gente prefiere las habitaciones
cerradas, ya que son más privadas para realizar estos
actos meramente personales; el comedor y la sala son
lugares muy visitados, (hasta por los ladrones), por lo que
el cuerpo será descubierto más rápidamente, librándose
de la oprobiosa y dantesca corrupción de la carne, pero
es innegable que para los pasionales, fanáticos de este
suicido, no hay mejor lugar para ahorcarse que la rama
de un árbol poco frondoso, para que haga más lúgubre
la operación.

Respecto del soporte de la cuerda, el cual resulta


incómodo encontrar, en una casa con losa de cemento,
mire el catálogo de “Suicide Shop”. En casas viejas use el
madero central, pero primero cuélguese de él con las
manos, para verificar que es capaz de soportar su peso y
luego, en una de las esquinas, (o puntas del madero), a
unos 1.40centimetros de la pared, atraviese el nudo de
horca y prepárese para el viaje.

En árboles, hágalo a una tercera parte de la rama más


gruesa y prefiera árboles de madera fuerte y poco
flexible; la altura ideal para el lazo es la siguiente: levante
las manos y párese en las puntas de los pies, mida y
auméntele sesenta centímetros, esa es la medida de la
cuerda, desde la elipsoide criminal hasta el suelo.

METODOLOGÍA:
1. Seleccione el lugar adecuado.
2. Seleccione el tamaño de la cuerda y el nudo.
3. Consígase un banquito de cuatro patas.
4. Ate la cuerda al madero escogido, (ver nudos).
5. Haga el nudo del ahorcado, (ver nudos).
6. Súbase al banquito.
7. Coloque el nudo de horca alrededor de su cuello.
8. Salte.
Como pueden ver, es un método sencillo de ocho pasos y
seguidamente las explicaciones:

 En caso de no querer saltar, el banquito de cuatro


patas es mejor que el de tres, porque es más fácil
desequilibrarlo, según nuestros más renombrados
patafísicos.
 Es conveniente, a veces, atarse las manos a la
espalda antes de saltar para no irse a arrepentir en el
camino, algunos pensarán que es imposible, pero sólo
es un poco difícil, (ver nudos).
 Los palos de aguacates, de pomas y de guanábanas,
no aguantan una chanza según algunos campesinos;
así que es mejor descartarlos como viga ejecutora.
 Al elegir el diámetro de la cuerda y el material de la
misma escoja la que traiga la marca “sanforizada”.
 Cuando haya saltado no se asuste si empieza a sentir
un ligero ardor alrededor de la nuca.

RECONOCIMIENTO:
Daremos por reconocido un suicida ahorcado por la soga
que presenta alrededor del cuello y normalmente
colgada de un parapeto alto, el color de la piel del
occiso azul o verde - azul nos indicará que tipo de
circulación fue la que se cercenó, la venosa o la arterial o
ambas a la vez; la lengua afuera a manera de insulto
infantil y los vasos sanguíneos de los ojos reventados
(hemorragia petequial que llaman los entendidos) son
otras dos formas de reconocer a estos valientes.

NUDOS: El nudo de la cuerda con el madero es el


siguiente: arroje el lazo por encima del poste, tome la
cuerda más corta y hágala pasar por debajo de la más
larga, dé un par de vueltas de “Ballestrinque” y repita el
primer paso. El nudo de horca es más sencillo: haga un
corbatín con la cuerda restante, iniciando como un nudo
“margarita” y girando luego la cuerda sobre el eje del
primer nudo hasta llegar arriba, (o abajo, dependiendo
de la posición), haga ojalete y hale hasta obtener la
medida de su cuello, (pruébeselo).

NUDO ESPECIAL CON MANOS ATADAS A LA ESPALDA:


Tome una cuerda lo suficientemente larga, en una punta
haga el nudo horca, lance la otra punta por encima del
madero y dele cuatro vueltas, en la punta restante haga
un nudo corredizo, coloque sus manos atrás e insértelas
en el nudo corredizo, previa colocación de la cabeza en
el nudo de horca, hale las manos hacia abajo, sus manos
quedaran atadas y ya puede brincar con confianza17. Si
alguno de estos nudos no le resulta fácil de hacer, visite
“Suicide Shop”.

LANZARSE DE UN EDIFICIO: Es equivalente a lanzarse de


una gran altura, ya sea de un avión, de la montaña rusa,
de la rueda de Chicago, etc. No hay mucho que decir,
aquí solamente se escoge un sitio propicio, pide uno
permiso para subirse, (si se sufre de vértigo puede
vendarse los ojitos antes de tirarse), se ubica, cuenta
hasta que quiera, da un espectáculo y se lanza antes de
que vengan los bomberos con ese colchón inflable y
eviten el deceso.

17
advertimos que en este procedimiento es probable que
las manos se le descuajaringuen antes del deceso.
Se recomienda arrojarse de un edificio como mínimo de
diez pisos o arrojarse dos veces de uno de cinco; también
es importante la manera o forma en la que uno se arroja:
existen las caídas libres y las de competición que son muy
hermosas dando piruetas en el aire y haciendo
chascarrillos. Veamos algunas:

 Hable con el público, tírele besos de despedida;


ubíquese en la plataforma de lanzamiento, abra las
manos y brinque hacia adelante con fuerza, coja los
pies con las manos y gire rápidamente, antes de tocar
el suelo, suelte los pies y abra nuevamente las manos.
 Alprincipio hágalo igual, pero en vez de cogerse las
manos practique un rizo invertido, y luego una caída
en semitonel con una bolea completa.
 Láncese hacia arriba lo más alto que pueda,
previamente, amárrese un cohete de esos que echan
humo de colores en los zapatos y trate de escribir el
nombre de su desgracia, (así tenga nombre de mujer),
durante la caída.
 Láncese hacia arriba girando sobre su propio eje y a
medida que vaya cayendo vaya dando la vuelta sin
dejar de girar y frene en seco el giro antes de
estrellarse contra el suelo (practíquelo bien antes de
hacerlo).
 En caída libre salte como quiera, de pies, de cabeza,
de costado, haga payasadas en el aire, cuente
chistes, saque la lengua, haga pistola, en fin, use su
imaginación y sea el centro de atención desde el
principio hasta el final.
 Para acceder al piso deseado es mejor hacerlo por
escaleras; el elevador o cualquier tipo de
comodidades pueden hacernos pensar que la vida
vale la pena vivirla.
 No es recomendable caminar por la cornisa antes de
saltar porque podemos caer al vacío.
RECONOCIMIENTO:
Estos cadáveres son de fácil reconocimiento
normalmente aparecen estrellados contra el piso
alrededor de un charco de sangre, la posición estética
que adoptan18 es un pie y una mano estirada y el otro pie
y la otra mano encogidas y en la mayoría de los casos
siempre boca abajo o como diría mi profesor: “decúbito
supino pa’bajo”; descarte este método si cerca del
occiso no se haya una edificación alta o un trampolín de
salto de diseño “suicideshopiano”.

Este método de suicidio es muy recomendable, para


aquellas personas que quieren que todo gire a su
alrededor, (literalmente), para quienes desean suicidios
escandalosos, mostrarse a la gente; para quienes sufren
mal de erostratismo, es decir, para aquellos que desean
pasar a la historia cometiendo un gran crimen,
(egocentristas en general, mezclados con un toque casi
perceptible de narcisismo).

METODOLOGÍA
1. Seleccione un edificio.
2. Seleccione un estilo de lanzamiento.
3. Ubíquese en la rampa.
4. Espere a que la gente se dé cuenta.
5. Inicie el espectáculo.
6. No permita que lo convenzan.
7. Tómese tres minutos para dar sus motivos.
8. Arrójese.

18
Digo estética porque así los muestran en todas las
películas donde suceden.
Cerciórese de que éste es su gusto suicida y recuerde
practicar cualquier acto antes de hacerlo, no olvide que
la práctica hace al maestro. Los tres minutos finales no
necesitan ser cronometrados y puede recortarles o
aumentarles, pero no eche en saco roto su propósito: Los
traidores serán tratados como fachos.

ENVENENARSE: Método que consiste en ingerir una


cantidad de veneno, proporcional al peso y tamaño de
quien lo ingiere, para contraer una muerte crónica y sin
remedio.

Es un método propicio para todos y para todo, es el Triple


A de los métodos, ya que puede ser lento o rápido,
doloroso o anestésico, limpio o sucio…

Los problemas más grandes se presentan cuando vamos


a escoger el veneno, así que nosotros publicamos aquí
una lista de los más importantes:

RATICIDAS: No es necesario que usted se sienta como una


rata, en general son muy buenos todos, verifique en ellos
su grado de toxicidad y escoja el que tenga más
advertencias; ustedes se imaginarán porque no damos
nombres.

Recuerde muy bien, es un veneno para ingerir no para


untarse, (no vaya a ser que usted vaya y pida un raticida
y la den goma de esa para atrapar ratones, aunque es
posible que si usted se vacía el tubito de goma en boca y
nariz muera por asfixia, lo que no entra en este método),
las apariencias y las geometrías no importan a menos que
el suicida sea matemático; los hay verdes, grises, rojos,
negros, en bolitas, en cuadritos, en cubos, en pirámides,
en polvo, y en caso de que usted sea muy infantil, en
“suicide shop” puede conseguir un raticida en forma de
letras o con figuritas de animales, así mientras espera el
deceso, puede escribir con las letras el motivo de su
suicidio.

INSECTICIDAS: Son menos efectivos y poco prácticos,


porque tienen mal sabor y olor, y son fácilmente
detectables, con lo que lo hacen vomitar y le frustran el
acto; pero si aún así, usted insiste, pruebe tomándose un
frasco, pero no completo, para que actúe más rápido y
luego una pastillita de menta o un enjuague bucal bien
fuerte, así evitará que le hagan un lavado estomacal y en
caso de suicidio efectivo, la pastillita no permitirá que sus
familiares y amigos usen la disculpa del aliento para no
acercarse al ataúd y despedirse; llévese también las
mismas recomendaciones de los raticidas; busque el que
tenga más advertencias y el que tenga nombre más raro
, largo y difícil de pronunciar, (no confíe en las
propagandas televisivas). Respecto a las formas,
tampoco hay ningún inconveniente, aunque no se
recomienda comprar el formato aerosol, debido a lo
engorroso de su consumo.

Aprovecho para desmentir la eficacia de la ya famosa


tiza para matar cucarachas, no sirve sino para escribir,
hacer rayitas, y arrojar, ah eso si, sí usted tiene buena
puntería puede que le atine a dos o tres cucarachas con
una caja, pero de todas maneras la efectividad es muy
baja, (no se recomienda para consumir como veneno
para el suicidio).

Existe también en el mercado, un género de insecticida


en el que una malla iluminada con luz especial atrae el
insecto y lo electrocuta.

Como verás no es ingerible y como la corriente es de bajo


amperaje, tampoco es una muerte probable, (ver Suicidio
por Electrocución), así que no la recomendamos como
método viable.
Se hace la anotación de que estos venenos por ser poco
efectivos y su acción ser lenta, son recomendables para
los suicidas fachos y cuando se hace bien, para los
suicidas pasionales.

Como ya se dijo, para envenenarse se necesita ingerir


una cierta cantidad del tóxico elegido, ya que la
efectividad depende ampliamente de la dosis; daremos
una serie de tóxicos comerciales y más adelante,
encontrará una fórmula sencilla para emplear cualquiera
de ellos.

Habiendo tratado ya los insecticidas y los raticidas, que


son los venenos más usados, debido tal vez a que hay
otros muchos desconocidos e impronunciables,
pasaremos a dar una buena lista de ellos, de sus ventajas
y desaciertos:

CICUTA: Veneno conocido por su labor en la historia,


(usado para ejecuciones). Como resulta un poco difícil
conseguirlo aquí le damos una forma de hacerlo: Tome
varias ramas de una planta de la familia de las conium
maculatum que a su vez son de la familia de las
umbelíferas, que se reconocen por tener unos dos metros
de altura con tallo rojizo y estriado con hojas triangulares
verdinegras y fétidas; póngalas en el fogón a fuego lento
y cueza hasta la consistencia de miel dura, el zumo
obtenido es su solución y la solución a todos sus
problemas.

ARSENICO: Pídalo como As o como gas arsina, (AsH3), en


una droguería de confianza. Si va a comprar la versión
gaseosa no lleve en que echarlo que allá le dan. Sus
efectos secundarios, en caso de no muerte, son: laringitis,
bronquitis, vómito, dolor abdominal, náusea violenta y
hasta gastroenteritis hemorrágica, así que le
recomendamos verificar bien la dosis necesaria.
SULFURO DE HIDRÓGENO: Otra ayuda bastante eficaz, a la
que sólo hay que criticarle el mal aliento que deja en la
víctima; se pide en la tienda como H2S, (hache 2 ese), se
asegura un colapso súbito y una muerte rápida, (no
confundir con la difundida marca de champú)19.

PARACUAT: Pídalo así sin titubear, para que no le vayan a


dar otra cosa; produce cefaleas, vómito, destruye las
vísceras, fibrosis pulmonar, “fimosis uretral”,
desoxigenación endocardítica aguda, dolor bajo la
lengua, mal aliento, caída del cabello, punzadas
generalizadas, convulsiones, coma, colapso y muerte, es
decir es un suicidio muy divertido, (por lo variado).

N - ACETIL - D - L - 3,4,5 - FENIL - METIL - FENIDAROTALIN: Si


el nombre le parece muy largo, llévelo copiado y se lo
muestra al dependiente, o pídalo por su nombre de pila,
vatán, que es mucho más sencillo.

Dentro de este género tan prolífico, también se


encuentra la modalidad de sobredosis, porque todo en
exceso es malo, excepto si usted busca suicidarse; hay
venenos de todas las velocidades, como el colesterol que
tarda años en acabar con el organismo, pero como
suponemos que usted tiene prisa, seguiremos con una
lista de algunos un poco más veloces:

Se puede morir eficazmente, por sobredosis de aspirina,


alcohol, (isopropílico o metílico), anfetaminas, anti -
congelantes, anti - depresores, barbitúricos, Bromuro,
Cadmio, Clonidina, cocaína, fosgeno, gasolina, polvos de
ángel, hierro, hongos, (se reconocen por su terrible

19
Hablando de champús, ninguno de los probados como
venenos dio resultados positivos, es más, tampoco quitan
la caspa, ni alisan el pelo, ni lo endurecen, ni nada que se
le parezca; ni aún tras la ingestión sucesiva del mismo
como recomiendan en su etiqueta.
parecido con el nombre), LSD, Metilfenidato, Vanadio,
plomo, propoxifeno, Metadona, Organofosfatos, y
algunos éteres policíclicos, (se reconocen porque son
cíclicos).

Sin exagerar también se puede morir por sobredosis de


agua, de comida, de problemas, de baños turcos y de los
otros, de vodka, brandy, tequila, mezcal, aguardiente,
desodorantes en barra, desinfectantes, amoniaco, cloro,
agua de piscina pública, lápiz de ojos, pachulí, crema
dental, agua de sanitario, comida de la estancia, frijoles
trasnochados, arroz, sopa… como pueden ver este es un
género donde los “macguivers” no se quedan quietos.

La forma de empleo para todos los anteriores es comprar


una cantidad grande del “veneno” y tomar, inhalar o
inyectarse todas las cantidades posibles, (antes de
desmayarse), y ya en los estertores, para despistar al
posible matasanos, ingerir algo que nos cambie el aliento
o en un último esfuerzo tragarse una barra de perfume o
un frasco de pachulí, (que si no mata tampoco estorba).

Existe otro veneno muy poderoso, que quise omitir por ser
un tóxico muy caro, pero pese a todo voy a
recomendarlo y allá el que se endeude, aunque al fin y al
cabo poco importan las deudas a estas alturas, su
nombre es el Tetróxido de osmio, (OsO4), una dosis de
unos pocos miligramos puede costar, dependiendo de su
grado de pureza, hasta doscientos mil pesos.

Otra forma de morir por sobredosis, es hacerse picar de


una colmenada de abejas, basta con ir semidesnudo y
sacudir los panales; a éste se le denomina suicidio-
mazoquista-zoológico.

Otras variantes son: lanzarse a un pozo repleto de viudas


negras, (las arañas hombres), y morir por exceso de
latrotoxina, (toxina de los latrones), que es la toxina de
estas arañas.

Finalmente, la fórmula empleada para saber la cantidad


de veneno que hay que ingerir para que sea efectiva,
deducida por el gran ingeniero Jazz, experto en
patafísica y ludopatías, es la siguiente:

n
λ0dy =  MTV / K Φ  dt

E integrando obtenemos:

∆λ = 1/ K n ∫ ( MTV / COS Φ) n dt
0
Donde:

M: Peso en miligramos del prospecto de suicida.

V: Viscosidad del veneno en poyses.

Φ : Diámetro de la rodilla izquierda en codos20(la suya).

N: Número de motivos para el suicidio por pulgada


cuadrada.

K: Constante de Jazz para el suicida.

∆y : Cantidad de veneno a ingerir en frascos.


0
20
Nos referimos a la medida codo, aunque también
puede usar rodillas si así lo desea.
T: Temperatura en grados Ranking y T1 es la T del cuerpo;
T2 la T del ambiente.

 No debe preocuparse por la inconsistencia de


unidades ya que esa es la misión de la constante de
Jazz.
 Si usted fuma omita el dato de la viscosidad.
 Si usted es obeso saque un promedio de ambas
rodillas.
 Si N tiende a infinito, no integre, o no se suicide por este
método.
 Si usted está fuera del territorio nacional debe dividir el
resultado por la constante boreal que puede
deducirse fácilmente de las ecuaciones de
hiperplanos del distinguidísimo doctor Trouton.
 Si tiene más preguntas llame gratis al 9800…
RECONOCIMIENTO:
Un envenenado común se reconoce por el olor pestilente
de su aliento, si aún no se cesa no se recomienda darle
respiración boca a boca porque si no lo mata el veneno
usted puede salir ahogándolo con el vómito que le
producirá su aliento; la gran mayoría sufre contorsiones sin
ninguna estética, es decir, no son presentables en un
acto circense; si el veneno detiene los músculos de la
respiración, el ya casi occiso presentará en la piel un
bello tono azulado, puede en algunos casos presentar
vómitos y si siguió los consejos de este manual, una pasta
de perfume en barra saliéndole de la boca.

Falta por decir sólo una cosa y es hablar de los


combinantes:

Dijimos más atrás que casi todos los venenos, por no decir
todos de una vez, tienen un mal sabor y olor, el
combinante es entonces el alimento de preferencia que
vamos a ingerir con nuestra dosis, podemos elegir
cualquier cosa, pollo, pescado, carnes rojas, frutas,
(verduras), etc., el veneno se envuelve en, o se rocía
sobre, o se toma acompañado con el combinante sin
olvidar el pasante o despistador.

METODOLOGÍA:
1. Señale un lugar cómodo.
2. Seleccione un buen veneno.
3. Halle cantidad a ingerir21.
4. Seleccione el combinante de preferencia.
5. Seleccione un buen enjuague bucal (despistador).
6. Tápese la nariz con un gancho para evitar las nauseas.
7. Cierre los ojitos y aguante la respiración.
8. Adiós mundo cruel.

CORTARSE LAS VENAS: Barahúnda, escándalo y confusión,


produce el joven, (o la joven), que corre con una cuchilla
en las manos amenazándose las venas y gritando: “me
voy a suicidar”; esta es una de las amenazas preferidas
de los fachos, también conocidos como suicidas no
formales o faltos de seriedad.

Cortarse las venas es cosa seria, aunque no se necesita


tener mucho conocimiento en biología o en irrigación
sanguínea y tampoco ser un cirujano para producir el
corte letal; se presentan algunos problemas como son: la

21
Algunas universidades, muy especiales por supuesto,
dictan cursos relámpagos para poder aplicar y solucionar
esta fórmula; y en la última edición de su revista
especializada: “NACHO SE SUICIDA”, aparece un capítulo
entero dedicado a tal trance.
escogencia del arma apropiada, (un buen filo), la
coagulación demasiado rápida de la sangre y el
desconocimiento de la profundidad y el lugar de los
cortes.

Es una tarea un poco dolorosa si se realiza con un


instrumento de poco corte, (un martillo por ejemplo), y si
la incisión es poco profunda y en presencia de alguien, lo
más seguro es que alcancen a salvarlo, (cosa que
suponemos no desea); otro problema es que la sangre se
coagula y crea un tapón natural, que impide la muerte
por desangramiento, aún estando solos con la cuchilla.
El mejor sitio para perpetuar este suicidio es la ducha o la
tina, (y las venas); el mejor lugar para enterrar la cuchilla
son las arterias femoral o yugular, (en este caso también
se llama cortarse las venas), y las venas radiales; la
profundidad óptima es tres cuartas partes del diámetro
de la vena a cortar, diámetro que podremos investigar en
un mapa venoso que se obsequia con la compra de
cualesquier veneno en “suicide shop”. Han existido casos
en que el suicida exagera la profundidad y corta los
tendones, (de la muñeca), lo que le impide practicarse la
incisión en la otra mano; también se han dado casos, por
extravagancia en el corte, de decapitación y de
mutilación de extremidades.

Para que la sangre no cree un tapón, recomendamos


dejar correr agua tibia 35°C-37°C sobre las incisiones para
que el líquido escarlata fluya más continuamente; pero
que no cunda el pánico, recuerde que todo el líquido en
el suelo no es sangre y manténgalo presente; si usted no
tiene tina de agua caliente, caliéntela y si no tiene fogón,
entonces péguese una trotadita de diez minuticos para
que la sangre en su interior circule más aprisa.

Por último, si usted lo desea, puede practicar incisiones en


todos los lugares entredichos para acelerar la hora final,
aunque aclaramos, que este suicidio por ser lento y sin
dolor es el privilegiado de los suicidios convencionales, el
niño mimado de los fachos y el hazmerreír del “homo
suicidus”.

METODOLOGÍA:
1. Seleccione un lugar cómodo.
2. Seleccione un arma con buen filo.
3. Seleccione el punto o puntos a cortar.
4. Haga ejercicios de calentamiento o trote.
5. Practique la o las incisiones.
6. Empiece el baño de agua tibia.
7. Colóquese bajo el baño, relájese, y ubique el corte lo
más bajo posible22.
8. Felices sueños.

Aclaraciones hay por montones:


 El arma empleada para tales fines debe ser de corte,
es decir, no trate de cortarse las venas con un martillo,
(duele mucho).
 Si usted es hemofílico obvie los baños de agua caliente
y no se preocupe por encontrar certeramente las
venas que desea cortar.
 Si es usted un pobretón de los que le toca trotar por
falta de tina no se exagere porque le puede dar un
paro cardiaco.
 Procure que la cuchilla este bien esterilizada para
evitar infecciones mortales como el SIDA y vainas así.
 Capitule si el primer chorro de sangre que observa
tiene color azul y verifique su ascendencia, familiares,
posibles herencias etc.
 No está de más para una completa relajación un
vasito de leche o un té de manzanilla.

22
Se refiere a la altura a mantener mientras se desangra,
es decir, no levante las manos, ni los pies, si se cortó en
dichas zonas.
RECONOCIMIENTO:
Cortarse las venas, ahí está el detalle, fíjese en las
muñecas del occiso y verifique corte, también en la
yugular o en la femoral; estos suicidas son de esos que se
reconocen a simple vista, aunque nunca le devuelven a
uno el saludo; como la muerte es por perdida de sangre
el cadáver presenta un tono apergaminado y blancuzco.

Hemos llegado al final de este capítulo sin bombos ni


clarines y hemos agotado las formas triviales de
abandonar este planeta por la vía del suicidio, la vía
suprema del asqueado de la vida, del hombre al que no
le sale nada bien, excepto claro el suicidio, después de
leer este práctico manual que le convertirá en un
experto; tal vez no podamos hablar de un ingeniero en
suicidio, pero si de un técnico en suicidio, (no confundir
con técnico suicida), pero quien desee convertirse en
ingeniero en esta rama, (hay ingenieros de todo), puede
profundizar más en el tema, visitando “SUICIDE SHOP” y
por qué no, salir del país y doctorarse en una universidad
extranjera y después de 20 años de estudio presentar
como tesis un método de suicidio bien elaborado y
demostrar su eficacia suicidándose, (los diplomas sólo se
dan honoris causa y póstumos).
IV. MÉTODOS DE SUCIDIO NO CONVENCIONALES

Los métodos convencionales tratados en el capítulo


anterior son los comunes, los que usa el normal de la
gente, la manada, la plebe; Para usted que busca algo
de más altura, más extravagante, que llame más la
atención, hemos escogido estos cinco suicidios, que
atraerán almas con un gusto más estilizado y exquisito y
que de seguro también serán del agrado de todos las
“fans” de los suicidas.

Son suicidios que podrían encuadrarse como casos


especiales de los anteriores, pero su estilización los hace
ser algo excepcionales y por eso le dedicaremos a su
estudio y análisis un capítulo completo.

ELECTROCUCIÓN: Método aproximadamente moderno


debido al reciente, (más o menos), descubrimiento de la
electricidad. No es que fuera imposible suicidarse por
electrocución antes de Benjamín Franklin, sino que era un
poco difícil ya que el interpelado debía esperar una
tormenta eléctrica, salir a la calle y escalar una montaña
bien alta; ya en la cima elevar una plegaria al cielo para
que un rayo le cayera en el cuerpo y lo destrozara.

En la actualidad basta con tener un poco de valor e


ingenio pues a casi todas las casas llegan, (donde pagan
el servicio), los electrones de la honrilla y prestos a servirte
en lo que tú desees.

Este suicidio es un poco doloroso y queda el occiso como


asado a la parrilla debido a la resistencia impuesta al flujo
de electrones.

Es conveniente elegir el término en el que se desea


quedar: crudo, término medio o chancletudo, (carne
asada hasta el tope de carbón), para así calcular el
tiempo que hay que permanecer pegado de las cuerdas;
no recurriremos a engorrosas fórmulas con integrales y
derivadas parciales, sino a una regla sencilla: “el tiempo
es directamente proporcional a la quemadura”, es decir,
a mayor tiempo pegado, más asado; para solucionar
pues una crisis de “suicidofilia” péguese hasta que se
desmaye que si consciente no le despegaron
inconsciente si que menos.
La forma sencilla de electrocutarse es, simplemente
tomar los cables, uno en cada mano; la forma práctica
es a lo pachá: en una tina o vasija grande23, con un poco
de sal disuelta y poco a poco ir introduciendo, (para no
irse a asustar), las cuerdas que porten el dichoso fluido en
el agua.

Existen variaciones, como arrojarse a las cuerdas primarias


de la corriente eléctrica, ya que el voltaje que portan es
suficiente para matar un elefante, (en caso de que él
quiera suicidarse), como estas cuerdas primarias quedan
tan altas, hay que arrojarse desde un edificio más alto
que ellas y en caso de no atinarles la caída será
suficiente.

Las otras variaciones no difieren en sumo grado de las ya


analizadas.

METODOLOGÍA:
1. Seleccione un sitio apropiado.
2. Seleccione las cuerdas, (use una extensión si necesita).
3. Rocíe una capa de agua en el lugar elegido.
4. Agréguele sal común al charco.
5. Quítese los zapatos, acuéstese si es posible.
6. Tome las puntas con mucho cuidado.
7. Introduzca las puntas en el charco.
8. Hasta la vista “beibi”.

23
Llena de agua por supuesto, o ¿en que va a disolver la
sal?
 Se anota en este caso, numeral dos, en caso de
necesitar extensión eléctrica tenga mucho cuidado,
solicite la ayuda de un técnico, no vaya a ser que se
achicharre antes de tiempo.
 Usted puede decir que el asunto de la sal le da mala
espina pero no se preocupe, estos estudios sobre
electrólitos y conducción de la corriente en el agua
fueron realizados por uno de nuestros ingenieros más
hábiles, si desea contactarlo puede hacerlo en el
hospital San Benito, pabellón de prótesis y
quemaduras.
 Cuando vaya a pelar los cables use un pela - cables
bien aislado.
 Si usted es buen vecino no se pegue cerca del
transformador de su cuadra, la mayoría de las veces
no conectan el fluido eléctrico hasta que no
averiguan los móviles del suicidio.
 Si lo de la sal le molesta tanto, use otro producto,
cloruro de potasio o una sal diferente.
 Nada tiene que ver este método con la llamada
hidrocución que contrario a lo que la gente piensa no
es electrocutarse con agua; consiste en acelerar
algunos procesos metabólicos consumiendo ciertas
materias que provocan de por sí dicha aceleración y
luego estando en el estado mencionado, proceder a
una inmersión en un líquido no gelatinoso, el cual
requerirá y demandará un gasto superior de energía,
reacelerando los procesos metabólicos ya antes
mencionados y provocando un colapso que por lo
general desemboca en una trombosis o en una angina
de pecho.24

24 Aclaración: sencillamente consiste en comer y

sumergirse o hacer ejercicio y bañarse y no desemboca


en ningún colapso, sino en un río que dependerá de los
afluentes en los que usted se bañe.
RECONOCIMIENTO:
A simple vista se les nota lo achicharrados; quedan en
una posición llamada de boxeador por el encogimiento
de los músculos; no presentan cabello ni piel, las
quemaduras son normalmente de tercer grado,
irreparables, claro que ya occiso no hay afán; conservan
en lo general la posición en la que se quemaron, es decir,
sentados o parados y muy sonrientes como “DARKMAN”.

ASFIXIA: Este método consiste en cerrar por diferentes


formas las entradas de aire al organismo lo que provoca
una deficiencia de oxígeno en la sangre, un
“reverdecimiento de la piel” y muerte por falta de
“gasolina”.

Las formas de taponar la entrada de aire al organismo


son muchas, entre ellas:

Cubrirse con las manos la boca y la nariz, pero esto


requiere de muchísima concentración (al estilo de los
yoghis hindús) dedicación y ganas.

Meter la cabeza dentro de una bolsa de plástico,


también es viable o, por qué no, darse varias vueltas en la
cabeza con celofán; pero la desesperación termina por
sacarnos de la contemplación y rompemos con nuestras
manos la bolsa o el celofán, así que nosotros
recomendamos atárselas primero de la siguiente forma:
Ubique el “nudo de esposas” en el manual de nudos de
“suicide shop” y colóquese la bolsa en la cabeza y el
nudo corredizo en el cuello y la otra parte a ambas
manos en la espalda, hale y ya está: suicidio servido.
Otro espectacular y dulce suicidio por asfixia, consiste en
respirar CO2 del escape de un automóvil hasta que
sobrevenga el sueño y la muerte. Se requiere tener auto y
garaje, para no tener que recurrir al bochornoso
préstamo o esperar un “taco” y auto - soldarse la boca al
mofle25 con una de esas pegas instantáneas así, sí el
“taco” se disuelve antes de que la muerte sobrevenga, le
aseguramos muerte por atropellamiento y arrastre.

Dentro de la asfixia está también el ahogamiento: basta


con introducir la cabeza en una palangana con agua,
hasta dejar de sentirse ahogado.

La versión más popular es la del puenting, en la cual el


osado hombre se amarra una piedra al cuello o a las
manos y se arroja desde un puente bien alto. También
conocido como el “ahorking yompin.”

Otra, también muy estilizada, es introducir los pies en un


molde de cemento de secado rápido y luego arrojarse al
agua, el problema es llegar hasta ella26.

METODOLOGÍA:
1. Elija un método.
2. Seleccione un lugar cómodo y apropiado.
3. Efectúe el suicidio según el método.
4. Espere hasta que no sienta nada.

NOTA: Como todos los otros métodos nos han llegado


hasta ocho y éste se nos quedó en cuatro y nosotros no
queremos dañar la línea, le rogamos hacer este
procedimiento por partida doble, o en su defecto,
repasar cada paso por dos; seleccionar dos lugares,
seleccionar dos formas, suicidarse dos veces y esperar a
que no sienta nada en dos oportunidades.

25
Si su boca es más grande o más pequeña, compre en
“Suicide Shop” una boquilla adaptadora
26
Aclaración: lógicamente, cuando hablamos de ella, nos
referimos al lugar profundo repleto de agua.
 Uno de los casos comprobados consistió en rellenar las
vías respiratorias con una goma de las que se usan
para atrapar ratones a uno de nuestros colaboradores;
agradecimientos póstumos a nuestra cobaya humana.
 Siestá dispuesto a realizar el método anterior no
consiga pega que diluya en agua.
 Comer algo bien desagradable y luego coserse la
boca y ver una película o programa donde salgan
Pacheco, Jota Mario, don Francisco o Marco Aurelio
Alvarez, es muerte segura por asfixia al devolvérsenos
el vomito que estos aludidos provocan.
 Viajar al desierto del Sahara, aguantar sol dos días y
luego atragantarse con una bolsada de hojaldres de
los que venden en “el expreso del sol”, también es una
muerte por asfixia segura.

RECONOCIMIENTO:
Presentan los ojos inyectados en sangre y la sangre
saturada del gas asfixiante, los ojos muy desorbitados y las
manos normalmente en el cuello o en el estómago; los
inhaladores de CO presentan también un tono azulito
clarito.

PIROSIS: no es un método nuevo, pero no ha sido muy


recurrido debido a lo horrible que queda el cuerpo
después de la quema; consiste en bañarse con un líquido
combustible y prenderse fuego. Anotamos que es
irreversible o difícilmente reversible, por lo que lo
recomendamos para personas decididas y fuertes. No se
requiere un lugar muy especial, puede ser un lugar fresco
y bien ventilado para que la llama no se sofoque por falta
de oxígeno y lo más alejado posible del mar, una piscina
o una fuente de agua para evitar la tentación de
apagarse antes de consumar el suicidio.
Se recomienda no usar fósforos o cerillas ya que éstas se
humedecen, y cuando se logra prender por fin una, ya las
ganas de suicidarse han pasado.

Es un método lento y doloroso no recomendable para


cardíacos. Aquí no hay forma de escoger el término en el
cual debe quedar nuestro cuerpo; la idea es
chamuscarse hasta el fin. El combustible tampoco es
difícil de escoger, ni de conseguir: nafta, kerosene,
alcohol, gasolina, petróleo, etc.

Los pasos son sencillísimos:

1. Elegir un lugar o sitio.


2. Elegir un combustible.
3. Elegir un encendedor.
4 .Bañarse con el combustible.
5. Si hay gente presente advertir que el acto es muy
peligroso.
6. Prender el encendedor.
7. Acercar la llama al cuerpo.
8. Chao pescao.

Existen dos o tres advertencias:

 Si el acto lo va a celebrar ante mucha gente,


pregunte si hay alguno que sea bombero, no vaya a
ser que un prospecto de apaga - incendios lo
confunda con un conato de fuego y le frustre el
hechizo.
 Al elegir el encendedor, verifique que tenga gas,
piedra, mecha, piezoeléctrico, es decir, verifique que
sirva.
 Revise muy bien a sus invitados y pídales que no
fumen.
 Coloque letreros visibles alegóricos al acto y
prohibiendo la interrupción de bomberos, no vaya a
ser que lleven extintores de bolsillo.
 No deje cerca de usted cervezas y/o gaseosas llenas.
 Por último, afine bien sus cuerdas vocales para meter
un grito aterrador, porque el quemón es el bravo.
 si a usted le gustan las funciones especiales puede
atarse un par de gruesas de chorrillos y otras dos de
papeletas, una buena cantidad de tacos y de
cohetes en los bolsillos; se llena de combustible y echa
a correr, el espectáculo es formidable y la muerte por
quemaduras del más alto grado esta asegurado
 Recuerde que las cirugías plásticas son demasiado
costosas, así que sea fuerte y no pida que lo apaguen,
es decir, sea machito.
 No olvide que los fuegos pirotécnicos están prohibidos,
porque pueden causar incendios, así que evite a los
policías, a condición de no tener que pasar un par de
noches en prisión antes de celebrar el acto en
cuestión.
 Existen otros materiales inflamables que pueden ser
empleados como combustibles como son el “fuel oil” o
crudo de Castilla que llaman, pero debido a su color
no es recomendable para racistas y en caso de
arrepentimiento es muy difícil de lavar y además deja
manchas imborrables en la ropa, mejor dicho, para
evitar el trabajo de lavada de ropa y baño estricto, es
mejor suicidarse.
 El otro combustible es el carbón, pero debido a su
lentitud para encender no lo recomendamos.
 Para los suicidas ecologistas que elijan este método
pueden quemarse con hidrógeno, que aunque resulta
más caro que una botella de gasolina, su residuo de
combustión es agua.
RECONOCIMIENTO:
Casi el mismo que para electrocución más el grito
convertido en mueca perpetua, olor a combustible y
algún residuo de la candela o encendedor usado para la
ignición.

ABLUCIÓN: “Nadie se ha muerto por bañarse” dice un


sabio refrán popular, pero no han caído en cuenta que
todo depende del elemento o mezcla con la que se
bañen. Llamamos suicidio por ablución al que se arroja
encima una canecada de ácido sulfúrico o de hipoclorito
de sodio, con lo cual, además de desaparecer sus
problemas también desaparece el cuerpo porque no
queda sino el charquito.
Este suicidio fue creado para los fanáticos de la limpieza,
para las personas que son muy pobres y para los que
literalmente no quieren dejar nada en este mundo.

Existen formas de suicidio por ablución en las que el


cuerpo no desaparece y además de no desaparecer
deja una hermosa estatua de la víctima con la última
mueca de dolor.

Las dos primeras consisten, en meterse en una bañera de


porcelana o de fibra de vidrio y dejarse caer encima
cualquier setenta litros de un ácido o una base fuerte,
(HCL, H2SO4, HNO3, NaOH, HBR, KOH, etc., etc., etc.27No se
asuste por el letrerío, consulte las letras en el manual de
venta de “Suicide Shop” y pida ahí mismo varias canecas
de su producto preferido, con lo cual su cuerpo se derrite,
se deshace y con un dispositivo de tiempo que puede
adquirir en “Suicide Shop”, se abre el desfogadero de la
bañera y se va de este mundo sin bombos ni platillos por
entre la tubería.

27
Por favor no pregunte por el ácido etc.
Es posible que usted prefiera hacer su propio mecanismo
de tiempo, no hay problema, tome una bolsa y una
cuerda de nylon, amarre la tapa del desfogadero con el
nylon y llévela hasta una canilla, amarre la bolsa en el
otro extremo y abra la canilla gota o gota; báñese con el
ácido o la base, nunca con los dos juntos ya que no se
obtienen muy buenos resultados, el goteo hará que la
bolsa ceda por su peso y abrirá el desfogadero por usted
y en la caída abrirá la llave de la bañera para que ésta
se limpie sola; le dará además tiempo suficiente al ácido,
(o base), para que actúe en su cuerpo.

La segunda forma o método de ablución consiste en


arrojarse a una bañera llena de esperma derretida por lo
que es un suicidio muy frecuentado en Navidad, (siete u
ocho de diciembre), al final se obtiene, como dijimos
antes, una hermosa estatua de cera que puede donar a
un museo cercano por intermedio de una carta tipo
“Señor juez…”.

Lo más interesante de estos suicidios es que el interpelado


no necesita entierro, ya que, de la primera forma va a
parar al desagüe general y de la segunda forma a un
museo. Estando de malas lo vuelven a derretir para seguir
haciendo velas para el otro diciembre, pero eso es lo que
el intestino grueso llama “los gases del oficio”.

Resueltos pues los problemas de entierro, nos vamos para


la:

METODOLOGÍA:
1. Limpie la bañera
2. Elija el ácido, la base o la esperma
3. Elija el mecanismo de tiempo
4. Llene la bañera con el líquido
5. Verifique que esté en su punto, introduciendo un
objeto metálico en él
6. Quítese la ropa
7. Ingrese a la bañera
8. Hasta luego Talego
Las observaciones son las siguientes:

 Es necesario tener bañera, o en su defecto, un gran


recipiente no metálico.
 En caso de escoger la inmortalización por la cera, la
misma debe estar hirviendo así que adapte un buen
recipiente, metálico en este caso y échele candela y
cera hasta que llegue a su punto.
 El punto de desnudarse es opcional, todo depende de
como se sienta más cómodo en la bañera y el como
quiera ser inmortalizado en la cera.
 Aclaramos que si se suicida desnudo con el método de
inmortalización por cera no olvide colocarse un
taparrabo que cubra sus partes nobles, porque puede
ser rechazada su estatua en el museo a menos de que
la done a uno de “playboy”.

RECONOCIMIENTO:
Ni hablar, se reconoce por la estatua que dejó o no se
reconoce nunca; el ácido no deja huellas, ni cuerpo; por
lo cual si algún amigo suyo se desaparece sin dejar rastro,
asuma que encontró una copia de este manual y se
disolvió28.

28
A propósito un chiste que me contaron esta semana:
una disolución es coger a un hombre y arrojarlo a una
bañera con ácido, y una solución es echarlos a todos. (no
lo entendieron, porque es un chiste para químicos).
INANICIÓN: El suicidio por inanición es un suicidio de esos
que requieren tesón y mucha paciencia, es tal vez el
menos doloroso pero el más largo y fatigante, consiste en
dejar de comer y punto; sin agua y sin alimento el
organismo muere en tres o cuatro días, pudiendo durar
hasta una semana.

Para el efecto se usa un lugar vacío y solo y luego


abandonarse a la abstracción hasta la hora de la muerte.
Como verán pues, no hay pasos de más, aunque
podríamos llegar hasta ocho sin mucho esfuerzo, pero la
idea es dejar aquí, pero ya que me retaron ahí voy:

METODOLOGÍA:

1. Ubíquese en un lugar cómodo.


2. trate de colocar su cerebro en blanco y no pensar en
comida.
3. respire profundo y trate de dormir el mayor tiempo
posible.
4. Si sueña con comida, trate de soñar que come
5. Si despierta y la comida onírica hizo efecto, duerma la
siesta
6. Si no hizo efecto duerma otra vez y como más.
7. Si piensa que puede traicionarse y comer algo,
enciérrese en un lugar seguro y bote la llave.
8. Si encuentra una caja fuerte de buen tamaño, ese es
un excelente lugar

RECONOCIMIENTO:
Otro de los fáciles, se reconocen porque quedan más
flacos que el Mahatma, todos parecen seguidores de los
Etiopianos, se pueden contar las costillas por encima y
tocar carrasca en ellas; los cachetes y demás partes del
cuerpo, cuelgan en cantidad excesiva.
Existen muchas más formas de matarse, y de seguro, si
usted es un intelectualoide, hallará una forma diferente a
las expuestas, o simplemente, variando algunos
parámetros obtendrá resultados diferentes, pero
básicamente estos fueron los elegidos.

No los buscamos en libros, ni en enciclopedias, los


experimentamos en carne propia, (mirar explicación en el
apéndice), así que podemos asegurarle, no augurarle,
porque ningún buen suicida confía en la suerte, que si
sigue correctamente los ocho pasos asignados a cada
método, su éxito es inevitable.

Antes de cerrar este capítulo, una persona se suicidó,


según dicen, en el recientemente construido Metro de
Medellín y resulta que ese suicidio lo tenía preparado
para los experimentales; igual yo voy a colocarlo en ese
capítulo, aunque los atropellamientos son cosas, aunque
no muy típicas, más frecuentes, pero no importa, allí
podrán leerlo, yo traía a colación el incidente con el
ánimo de mostrarles que aún hay gente muy original,
pues este señor me quitó el “Suicido Métrico” de la boca.
Existe otra razón por la que llamo a colación dicho
suicidio y es para agradecerle a este señor, por demostrar
que el suicidio mencionado es efectivo y salvarle la vida
a uno de mis colaboradores.

Damos pues un agradecimiento póstumo a esta víctima


del sistema y omitimos su nombre por razones de
seguridad y porque además, lo último que escuché, fue
que no quedó sino un zapato y parte del sombrero.
V. SUICIDIOS EXPERIMENTALES

Este capítulo está dedicado enteramente a los métodos


más extravagantes y como el nombre lo dice son
experimentales, así que ninguno ha sido probado salvo el
explicado en el final del capítulo IV.

Ya no podemos hablar de gustos más elevados ni de


suicidios originales, ni de exquisitez, ni de nada que se le
parezca.

Estos suicidios fueron hechos para aquellos que necesitan


ternura, amor, comprensión, para los que quieren estar en
boca de todos, es decir, para el “Suicida diferente” y
claro para el que, además de llamar la atención también
quiere suicidarse.

Todos estos suicidios funcionan desde el punto de vista de


la patafísica, única ciencia que se enfrentó a la
valoración de cada uno de ellos, por lo tanto, también
tienen el “pedigree” para ser expuestos en este manual;
así que entremos en materia:

EXAGERACIÓN: La muerte por exageración es un ejemplo


típico de “llamar la atención” ya que consiste en dar
proporciones excesivas a un asunto, a un sentimiento, a
un acto, en fin.

Según los más famosos patafísicos, es factible morir de


envidia o morir de rabia, o de comer, o de la pena moral
etc.

Cada una de estas acciones se las produce el ser mismo


debido a su naturaleza lo que puede considerarse
voluntario y por lo mismo suicidio en escala dos; también
puede morirse de dolor, de celos, de excitación, de amor,
(los más exagerados), de ignorancia, de servilismo…
Vamos a ejemplificar la situación: Supongamos a un tipo
que desea suicidarse de rabia y además de dolor;
entonces tiene varias vías:
toma un arma con filo en su mano derecha y uno a uno
se corta los dedos de la mano izquierda, pierde sangre y
hay mucho dolor pero aún no ha muerto; entonces sigue
cortando hasta que llega al hombro y arranca a cortar
las extremidades inferiores hasta que acaba con ellas,
pero al acabar aún no hay suficiente dolor para morir, ni
ha perdido sangre suficiente como para morirse por
desangramiento, aquí es donde se muere de la rabia por
no poderse cortar el otro brazo y además porque si se
hiere el tronco moriría muy rápido y así no tendría gracia.

Otra forma recomendada es tomar un televisor y


sintonizar un canal venezolano y empezar a ver novelitas:
primero, uno se avergüenza al cabo de cinco minutos; al
cabo de diez minutos se desespera, pero aún no hay
problema; en la segunda novela, (que es a
continuación), llega la ira; diez minutos más tarde la
exasperación; el color cambia a rojizo pálido, llega la
exacerbación; un minuto más y el odio esta en las
puertas, la sangre corre vertiginosamente por las venas,
se agolpa en la cabeza que ya es roja purpúrea y quema
y de pronto, pum, la excandecencia se produce y se
muere de ira y además chamuscados; el único problema,
es que para suicidarse por este método hay que tener un
cociente intelectual superior al de un mongolito.

Para algunas de estas formas de suicidio hay que tener


propensión, por ejemplo, para morir de celos, hay que ser
propenso a los celos y tener la suerte de conseguir una
mujer, novia o amiga íntima, bien promiscua y frentera.29

Otra forma de morir de rabia es acomodarse en un sillón


a leer noticias de ayer y de hoy en una biblioteca de esas

29
¿Habrá que explicar?
que tienen archivo histórico de la ciudad o hemeroteca.
Acto seguido pide uno periódicos que se lleven cuatro
años de diferencia y lea pa’ que se saque la piedra de
ver que Colombia es un país de amnésicos y que cada
cuatro años los mismos con las mismas vienen a prometer
y a incumplir a sus electores, que siguiendo el mismo
ritmo, cada cuatro años votan por ellos. Para morirse de
la ira pida el periódico del día y chao. Se muere uno de
ignominia, de rabia y de impotencia30.

METROSUICIDIO: En todas las ciudades del mundo en que


haya metro se han presentado los suicidios, que sin
pensarlo mucho, se han arrojado a los “pies” del dichoso
metro, pero el metro de Medellín estaba sin estrenar
hasta hace un par de meses y ahora resulta que el tipo ni
siquiera pagó el tiquete sino que se coló por una fisura en
la malla.

Ahí les queda el datico de todas maneras, y felicidades


para los que estrenan… metro.
Es de hacer la siguiente aclaración: habrán observado
que el metro es igualitico atrás y adelante, es decir, se
confunde su dirección. Por tal motivo, cuando vaya a
saltar al metro espere con calma, deje que pasen los dos
primeros trenes con el fin de verificar su dirección; antes
de hacerlo, (de saltar), pregúntele a un guarda para
donde arranca el metro sin ir a levantar sospechas. Como
comentario final y chismecito al mismo tiempo les cuento
que eso ya sucedió aquí en Medellín más concretamente
en la estación terminal:

Se bajó un campesinito que ya traía la “gonorrea


trepadora” y le dió por halarle al suicidio, se paró muy
cerca de la plataforma pero sin pisar la raya amarilla
para no despertar sospechas; el tren ya estaba en la
estación por lo que simplemente se ubicó al final de la

30
No relacionar con impotencia sexual, eso es otra cosa.
línea y al momento de escuchar el pito contó hasta tres y
salto, tan de malas que el tren iba para “Itagui” y el se
lanzó en el cabezote marcado con el nombre “Niquía”,
total el pobre hombre sufrió golpes contusiones y
torceduras; se ganó un tratamiento psiquiátrico
totalmente gratis pagado por el sistema Metro y además
nos hizo reír que daba miedo, después del susto, claro
está.

ATROPELLAMIENTO: Es lógico que lo que sucede en el


suicidio metro también es atropellamiento, pero por lo
novedoso para nosotros lo colocamos en un encabezado
diferente; ahora se preguntarán por qué atropellamiento
fue clasificado como experimental y la respuesta es muy
sencilla: de los diez suicidas analizados por el autor sólo
dos murieron lo que nos da un veinte por ciento de
efectividad y por tanto suicidio experimental a todo viso:

Realmente es riesgoso arrojarse a un auto en movimiento


porque hay muchos factores que afectan el buen
funcionamiento como son: velocidad del auto, tipo de
auto, velocidad del mismo, capacidad de reacción del
conductor, sexo, (del conductor), tiempo de lanzamiento,
distancia a la cual se le arroja uno al auto, etc., etc., etc.

Los mejores autos para este acto suicida son los que
tienen el mataburros muy bajito y con muchos adornos en
el capó, ya que estos causan daños gravísimos e
irreversibles. Los camiones grandes también son muy
buenos gracias a su peso y largo trayecto de frenado.
Los mejores atropelladores son las mujeres y los hombres
nerviosos. Como decíamos antes, si el auto frena muy
rápido es necesario arrojarse en el último momento y si es
muy lento en el frenar, puede uno trabajar con más
holgura,31 pero sin exagerar, para no ir a darle tiempo a
que frene.

Lo más recomendable es apuntar la cabeza hacia las


llantas de modo que el peso del camión expulse el
cerebro al comprimir todos los huesos de las paredes
craneales.

El error de muchos es arrojarse parado, con lo que el


carro les rompe las piernas, los brazos, golpes y
contusiones y no más; lo mejor pues, es saltar al asfalto
como si de una piscina se tratara.

No se anotan en este tipo, los atropellados que fueron


fruto de un conductor inseguro e ineficaz y que por tanto
no saltaron a la vía sino que el auto salto al andén.

Si después de seguir las recomendaciones de escogencia


de vehículo y lanzado a la vía usted no muere, demande
la compañía que fabricó el vehículo por sacar al
mercado un auto impotente; por lo cual le
recomendamos anote la placa y el modelo del auto, la
marca y la compañía fabricante antes de intentar
suicidarse; deje todos estos datos en un papelito aparte,
que así, en caso de que muera, el autor de este libro
usará los datos por usted dejados para una estadística
posterior de carros efectivos y útiles para el suicidio.

MECANOSUICIDIOS: Aquí hay una buena colección de


suicidios experimentales, observe simple y detenidamente
como funciona la máquina y utilícela en su provecho; se
recomiendan máquinas que desarrollen buena velocidad
como tornos, fresadoras, cepillos, taladradoras,

31
Para que este enterado de estos azares le
recomendamos leer la revista sobre autos Nacho
Mecánico y Velocidades promedias en autopistas de
Colombia.
hilanderas, mezcladoras de concreto, recogedoras o
compactadoras de basura; o que posean artefactos
cortantes en movimiento: prensas hidráulicas, sierras
mecánicas, dobladoras, cizallas etc.

Las formas de llevarlo a cabo son simples: se levanta el


cabezal de la sierra mecánica y se mete allí la cabeza,
luego valiéndonos de alguna artimaña o de un control
remoto, se enciende y listo; también puede uno
cercenarse la cabeza con la cizalla o con la dobladora o
por que no perforársela con una broca de buen tamaño
que destruya el cerebro, (para las mujeres una broca de
un dieciseisavo es suficiente)32; puede ser mas apetecible
meterse de cabeza en una mezcladora de cemento y
quedar inmortalizado para siempre en el concreto.

Hacerse pasar por un bote de basura y morir comprimido


en una compactadora es muy económico ya que el
ataúd necesario para los despojos que quedan es
bastante pequeño, (cuando queda algo).

Colocar la cabeza bajo el brazo de una prensa hidráulica


también es letal y claro un poco ortodoxo, pero muy
efectivo.

Algunas máquinas de construcción, aparte de las


mezcladoras, también son muy eficientes, como por
ejemplo: la grúa de demolición.
Veamos un ejemplo: en el momento en que vayan a
tumbar un edificio usted se cuela en la zona de trabajo y
se aferra a la bolita metálica que cuelga en la punta de
la grúa; el maquinista o chofer empezará a balancear la
bolita tratando de golpear el edificio, si el tipo tiene
buena puntería como mínimo a la tercera pasada estará
usted vuelto añicos.

32
Y esto por que el autor en su vasta ignorancia no
conoce más pequeñas.
También las máquinas buldozer o de “palas” o la
máquina clava - postes, bien usadas, son un camino útil
para el suicida experimentalista.

ANIMALADAS: Otro gran género que le permitirá


experimentar al “gomoso” del suicidio es el de las
animaladas, consistente en: dejarse “acribillar” por una
horda de animales de cualquier especie.

Por ejemplo: salirle al paso a una manada de elefantes


que vienen corriendo de huida de un ratón o por que los
persiga un predador.

Bañarse en suero de queso y arrojarse al tonel donde tío


Luis tiene su criadero de ratas negras, es otro ejemplo muy
práctico.

Bañarse con miel y sentarse en un hormiguero de


soldados rojos, es una muerte segura, si no aparece de
pronto un héroe con un insecticida en “spray”.

Disfrazarse de cervatillo e ingresar a la jaula de los tigres


es el acto suicida más vistoso y más valiente, sobretodo
por que hay que hacerlo en un zoológico, ya que los
tigres están por las nubes.

Saltar al charco de los cocodrilos; nadar en una piscina


llena de pirañas; meter las manos en la cesta donde
guardan la cobra; sacudir un panel de abejas
africanizadas; golpear un oso “grizzlee” en la cara, (con la
mano); molestar un toro de casta, (sin capote y sin saber
torear); besar leones sin ser el domador; quitarle un
cachorro a una pantera recién parida; etc. etc. etc.
Todos esos actos entrañan la muerte y los dejamos a su
disposición para que usted elija y compruebe su eficacia.
VARIOS: Como habrán podido observar los métodos
expuestos son un poco fuertes, y es muy claro que
pueden cranearse suicidios más sofisticados y mucho más
complicados, aquí en “varios”, leerán la forma de
preparar y ejecutar algunos de ellos:

Tome una tabla y doce clavos de cuatro pulgadas cada


uno, sáqueles punta a los mismos con un ángulo de
centro de quince grados; clávelos en la tabla en forma
de espiral y a una distancia de seis punto treinta
centímetros el uno del otro; clave once de ellos de la
forma indicada y el doceavo úselo para pegar la tabla
contra la pared a una altura de un metro y cuarenta y
cinco centímetros, lógicamente al clavarla deje que las
puntas afiladas de los clavos queden hacia afuera, ahora
tome impulso y clave la cocorota en los clavos; a este
suicidio lo hemos bautizado: “DE FAQUIR”.

Consígase una cuerda larga y fuerte y diríjase a una


construcción, ubique una polea y una plomada y deslice
la cuerda, hasta que la plomada toque el suelo sin
balancearse, en ese punto marque una equis y un círculo;
recupere la cuerda, pero antes, amarrele un riel de acero
en forma de “I”, usando un nudo de eslinga para
levantarlo perpendicular al suelo o sea ortogonal al eje
ecuatorial de la tierra, amarre la cuerda a una estructura
cerca del círculo, tome un machete y párese en la equis,
ahora corte la cuerda y chao, (es indiferente si usa o no
casco) y a este le llamamos el “DEL OBRERO”.

Consiga un explosivo medianamente potente, pólvora,


dinamita, trillita, semtex, pg, C4, o en su defecto una
gruesa de chorrillos y/o papeletas y vacíeles la pólvora en
varios tubitos metálicos atenazados y martillados en uno
de sus extremos; acondicióneles una mecha y taquéelos
de la pólvora o material explosivo conseguido; en un
chaleco, camisa o camiseta, amarre los taquitos
fabricados y lleve la mezcla a un detonador electrónico,
que puede conseguir en “Suicide Shop” o fabricar usted
mismo con un reloj despertador, una arandela de plástico
y un par de cables: con la arandela de plástico separe las
manecillas del reloj en su base y luego conecte la línea
eléctrica, una a cada manecilla, al llegar a una hora en
punto, (al cruzarse las manecillas), se produce el corto
necesario para la ignición del explosivo33; este suicidio lo
bautizamos “EL DEMOLEDOR”34.

“EL VOLADOR” es otro interesante experimento, que


consiste en conseguir un morral de apariencia similar al
de un paracaídas, (para no dar sospechas de suicidio a
los verdaderos paracaidistas), y enrolarse en un grupo de
acróbatas, aduciendo que usted llevará a cabo un acto
irrepetible y saltando al vacío con el morral lleno de
trapos viejos, usted se suicidará de lo lindo y los que lo
miran caer se desternillarán de la risa al ver salir todos los
trapos pensando que fue una broma que le jugaron.

La versión “fontanero”; también conocido como suicidio


“Mario Bros”, es interesante y también es basada en un
artículo de la famosa serie de libros didácticos “NACHO
SE SUICIDA”. Consiste en romper una bombilla, con el
cuidado de no ir a separar el filamento, luego se enrosca
en una toma normal, teniendo mucho cuidado de
mantener el suiche en la posición “OFF”, luego abra todas
las llaves del gas, y cuando sienta el aire muy pesado,
justo antes de desmayarse, prenda el bombillo y “bumm”,
adiós problemas.

Si usted es psicólogo o tiene dotes de psiquismo,


convénzase a usted mismo de que esta muerto y hágase
enterrar; ya en la caja continúe concentrado hasta que
se muera realmente, bauticemos esta hazaña como
“PSEUDOSUICIDIO”.

33
Extractado del libro “NACHO TERRORISTA I”
34
Queda usted vuelto añicos, repartido por todos lados.
Resulta factible adquirir en una tienda de antigüedades
un cañón de alto calibre, para que pueda introducir su
cabeza por el agujero de la boca, al que previamente se
le ha empacado una carga detonante con algunos
perdigones; luego basta con encender por medio de una
tea la mecha que sale del agujerito pequeño y decir
adiós a este mundo al estilo “ARTILLERO”.
Coloque su cabeza en una prensa para libros, de modo
tal que la vista y la boca queden hacia arriba. En una
prensa adicional monte un embudo y una caneca de
colbón de treinta kilos; deje que el colbón de la caneca
caiga al embudo y del embudo a su boca, cuando ya
tenga todo listo use una pega instantánea para fijar las
prensas y así evitar el fracaso.

NOTA: Aunque el colbón no es venenoso, la muerte llega


por asfixia, debido a la densidad del producto. Este
suicidio lo llamamos de “ENCUADERNADOR”.

Vierta rápidamente en la boca, el contenido de un tubo


de pegaloca, ciérrela y corra a un espejo, las muecas
que hará para intentar librar los labios, lo harán
destornillar de la risa y morirá de ataque cardiaco o de
asfixia, si es que la risa no lo mata primero. Esta técnica es
conocida como “DEL PAYASO”.
Fue probada por cuatro de nuestros colaboradores; el
que la realizó no murió porque lo salvaron los médicos
como estaba convenido, pero dos de los que estaban de
asistentes, se reventaron de la risa, (no hay exageración).

EL estilo “PRESTIDIGITADOR”, consiste en usar un florete y


tragárselo anunciando un acto bien ensayado para que
nadie se asuste, la gente aplaudirá aún después del acto,
ya que como la espada es tan larga no le permitirá caer
adelante ni atrás efecto para el cual le recomendamos
separar los pies unos cuarenta centímetros y evitar
también la caída hacia los lados.
El suicidio de “COBAYA”, es para aquellos, que a pesar de
querer morir también desean dejarle un legado a la
ciencia; en este caso se consigue una cámara de video
con trípode y expone ante ellas su teoría respecto a
determinada cuestión como: “efectos antes y después de
consumir cicuta” o “probabilidad de direcciones que
toma la sangre en un corte violento de franela” o algo así
por el estilo; el video se programa para que se detenga
automáticamente y quien quita que le den a usted un
nobel o un Pulitzer póstumo por su trabajo y que hasta le
hagan una estatua.

Ubíquese en la sección de ascensores en un edificio, más


o menos en un cuarto piso, donde este bien solitario; abra
las puertas de los ascensores y pegue con nudos no
corredizos varias cuerdas a cada uno de ellos, luego use
esos mismos nudos y fíjelos a sus extremidades y libere los
ascensores, muy pronto quedará desmembrado al mejor
estilo “ROMANO”.

EL método “INQUISICION” es bien variado, e incluye varias


formas como, abrazarse a un palo con S y con Z; o
amarrarse a un madero y bañarse con sal en el aprisco
de los chivos; o amarrarse en el potro y romperse uno
mismo la crisma; o meterse en una doncella de hierro y
ajustar muy bien la puerta, etc., etc., etc.

Para los fanáticos de los trenes, es plausible el


desmembramiento, conociendo la estación de cambio
para que cada tren lleve su parte o en su defecto el tren
y los polines; también arrojarse a las llantas desnudas,
(rines), es efectivísimo, sobre todo entre dos vagones, ya
que botarse hacia los lados es un procedimiento inseguro
y de dudosa efectividad.
Nada más fresco que suicidarse encerrrándose en una
nevera o en una cava, además se adquiere un hermoso
tono azul-verdoso, que le dará una presencia como de
extraterrestre.

Clavarse un puñal en la base del cráneo y hacerle un


movimiento circular internamente, se sabe que es muy
efectivo, pero no ha sido probado en automático; igual
puede abrirse el estómago en cruz con un arma filosa a lo
“SEPUKKU”, o atravesarse el corazón con una lezna o
“chupa-chupa” que llaman, estos son los suicidios
experimentales “DEL MARRANO”.

Para los METALEROS o ROCKERS les proponemos un


ahorcamiento, pero cambiando la tradicional soga por
una hermosa cadena niquelada.

Existen los llamados deportes de alto riesgo, en los cuales


un novato puede matarse sin mucho esfuerzo y sin
despertar sospechas. Están entre ellos el parapente o
paracaidismo de pendiente, salto de altura con Sky,
Jumping, salto base, escalada en pared natural y demás.

La manera de hacerlo, es cometiendo errores muy sutiles


como hacer un nudo corredizo al amarrar la cuerda de
salto en Jumping; olvidar el paracaídas en parapente, o
amarrar mal los Skys en salto y en salto base, deporte en
el cual se cuenta y se hala la cuerda, cuente hasta
doscientos cincuenta y hágalo bien despacio, así,
cuando llegue al suelo podrá en un último esfuerzo
levantar la cabeza y decir: “cua-trooo” y morir tranquilo,
porque la gente pensará que fue un lapsus mental.

Teniendo oportunidad y no siendo un suicida


convencional sino masoquista, (persona que gusta que le
golpeen), asista aun curso de artes marciales y provoque
al mejor de la clase, también puede pedir que lo
coloquen de “Sparring” de Mike Tyson.
¿Recuerda los clavadistas de los acantilados de
Acapulco?, ¿Que se le ocurre? Adelante!!!
Si usted es un tipo que gusta de las artes escénicas
consígase una guillotina con el departamento de utilería
y verifique que la hoja sirva; luego en plena escena
júzguese, condénese y por último sea usted su propio
verdugo y además de ser la envidia de los actores, será la
envidia de los suicidas.

Para los amantes del “DO IT YOURSELF”, les sugerimos


comprar el catálogo especial que vende “Suicide Shop”,
en donde encontrará creaciones magistrales que podrá
llevar a cabo con unas poquísimas herramientas en
absoluto especializadas, como la perforadora de orejas
de botellas para vidrio de cuatro milímetros, o la
archifamosa selladora especial para terminales en “Q”
para incrustar en paredes alfombradas. Todo esto por un
módico precio.

Paremos ya de contar, dejemos a nuestros lectores un


poco de trabajo para que desarrollen lúdicamente otros
estilos y formas de suicidarse, dependiendo lógicamente
de lo que sea más agradable para usted o de a cuerdo a
su profesión “soldado, banquero, aviador, médico,
militar…, o de acuerdo a su deporte preferido: buceo,
trompo, mataculin, ajedrez, lanzamiento de martillo…

Las variantes son infinitas, igual que los estilos y no le


corresponde el turno a un manual el hablar de todas
ellas, su misión era hacer didáctica la parte común y dar
a conocer la existencia de otras miles más.

El trabajo de calificar y seleccionar todos los suicidios le


corresponde a los directorios de suicidas, a guías de
suicidas y a los loquitos del tercer piso, que están tratando
de compilar una base de datos de suicidios y suicidas, y al
índice internacional de suicidas.
No atravesaré, ni aún así, el límite real del capítulo V sin
antes hablar de dos cositas más:

EL SUICIDO MÚLTIPLE: Es operante un sistema de suicidio


en el cual la persona, para tener la plena seguridad de
un deceso, decida seguir varios métodos al mismo
tiempo, es muy importante saber qué métodos van a
seguirse, porque aquí el orden de los factores, aunque no
altera el producto tiene su dificultad, por ejemplo: usted
podría cortarse las venas y pegarse un tiro, pero no
viceversa.

Podría cortarse las venas, electrocutarse, incinerarse y


pegarse un tiro, pero no viceversa.

Este tipo de suicidios tienen un complique más y es que


deben estar muy bien preparados.

Como realizarlos, es cuestión de cada cual, dependiendo


de la combinación que elija. Algunas de las propuestas
son las siguientes:

Prepare dos cuerdas de alta tensión, (ver electro -


“cocción” ), prepare también un arma con los tiros
completos y una buena hoja de bisturí, (ver pirosis y
cortarse las venas); seguidamente báñese todo el cuerpo
con un combustible de buena calidad; rápidamente
tome la hoja de bisturí y córtese las venas, tome el
revólver en su mano derecha y coloque el dedo sobre el
gatillo; con la otra mano, tome las cuerdas que portan la
alta tensión; sus músculos se contraerán, obligando a su
dedo índice a apretar el gatillo y la chispa del cañonazo
inflamará el combustible.

Algunos de ustedes pensaron que los métodos que


mencionamos eran incompatibles, como el ahorcarse y
saltar de un edificio, pero no hay tal, porque usted mide
el edificio de donde se vaya a tirar y recorta dos metros a
la cuerda que seguidamente atará al techo y a su
cabeza, y arrójese al vacío.

Una última propuesta: cortarse las venas, envenenarse,


ahorcarse y ahogarse.
Prepare una cuerda, busque un puente del ferrocarril,
lleve una cuchilla de buen filo y un veneno de baja
velocidad, (ver envenenarse y ahorcarse). Ate la cuerda
al raíl principal y a su cabeza, (ver nudos).

Tómese el veneno, córtese las venas y salte bajo el


puente; en el momento que el tren pase cortará la
cuerda y usted morirá felizmente: envenenado,
desangrado, ahorcado y ahogado.

La otra cosita que quería mencionar para poder cerrar


este capítulo es:

EL HOMOSUICIDIO: Muchas personas se suicidan por


cobrar un seguro, que no es pagado si el suicido se
comprueba, por lo tanto, el “show” debe ser muy bien
montado y la elección del método debe ser muy
cuidadoso; si usted es muy torpe, le recomendamos
buscar un asesor, (ver aparte sobre asesores en suicidio).

Por el contrario si usted se considera experto en bricolaje


diseñe un método para suicidarse que parezca
homicidio. Puede emplear los siguientes: pegarse un tiro
cerca a un río o un lago amarrando el arma a una piedra
que la arrastre cuando ya no la necesitemos; lanzarse de
un edifico, aparentando que algo o alguien nos ha
empujado, (simular desde unos días antes ser sonámbulo);
envenenarse, usando un veneno por mucho tiempo para
no despertar sospechas o un veneno rápido inyectado
por medio de una aguja hipodérmica en un yoghurt o en
una fruta; la electrocución también es muy buena
despistadora o la pirosis; los experimentales casi todos son
buenos: Mecanosuicidios, animaladas, deportes de alto
riesgo, atropellamientos, suicidio metro, (siempre y
cuando parezca un accidente haber cruzado la línea
amarilla).

Otros sistemas utilizados son las inyecciones de burbujas,


ensaye inyectándose una bebida carbonatada, o en una
inyección de agua deje pasar burbujas al interior de las
venas; lo importante en cualquier caso, es que parezca
un accidente provocado por desconocimiento u omisión.
Conviene además que la póliza no sea del día anterior ni
del mismo día.

Recuerde que a veces matarse no es seguro.


VI. APÉNDICES Y ÚLTIMOS COMENTARIOS GENERALES
1. DECÁLOGO DEL SUICIDA: Los suicidas como en toda
secta, (los que se respeten), tienen un decálogo que
cumplir que al final son preceptos y principios más que
leyes divinas dictadas por dioses y/o semidioses:

• Suicidio real solo hay uno. Principio primero basado en


el hecho supuesto de la efectividad; cuando uno se
acostumbra a amagar suicidios deliberadamente
rompe este principio y por antonomasia deja de ser un
suicida.

• No cometer suicidios en vano. Precepto sagrado que


confirma y hace verdadero el primer precepto. Los
suicidios en vano o fachos son los mal planeados o mal
ejecutados, es necesario pues, para no equivocarse,
leer y releer y en caso de ser necesario realizar varios
ensayos diciendo en voz alta los puntos cruciales y
memorizando hasta el más fino detalle para no
equivocarse a la hora de la verdad.

Otra forma de este precepto es: suicídese seguro.

• No menospreciar ningún día para el suicidio. Pero no


eche en saco roto el aparte dos del capítulo dos si sus
deseos son de conciliación con su familia y amigos, por
lo demás, es seguro que un buen suicida hace de
cualquier día un día propicio, aún sin ayudas externas.

• Honrar a los suicidas y a sus métodos. Este punto es


muy importante ya que a la hora de elegir un método
es necesario conocer como les ha ido a otros y así
poder corregir sus errores y perfeccionar los actos
propios.
• No dejar que la violencia acabe con nosotros, primero
el suicidio. No permita que los problemas lo agobien y
lo tiren a una cama, a la cárcel, a la ruina o al trabajo
forzoso. Todos esos problemas tarde que temprano lo
llevaran a la tumba. ¡Adelánteseles!!!

• Desmitificar el suicidio. El común de la gente, coloca


al suicida al nivel del cobarde, lo cual es falso, porque
el suicidio es una solución práctica y bastante honrosa.
El deber de todo buen suicida es hablar bien de este
acto reparador.

• No desear los suicidios de los demás. Tenga el propio.


muchas personas viven hablando de peranito y
sutanito, porque “que manes mas tesos, se volaron la
tapa de los sesos o saltaron del edificio coltejer”, sea
usted también un teso y tenga su propio suicido, para
que otros lo envidien.

• A la hora del suicidio, no dejar nada al azar.


Suicidarse no es siempre seguro, así que no juegue con
la suerte; a la hora de suicidarse, calcule todo lo que
se le pide y evite todo proceso estocástico, por
ejemplo, no se pare bajo un piano de cola que están
izando porque no siempre caerá.

• Duro y a la cabeza. La cabeza es el sitio más


vulnerable así que prefiera los suicidios que impliquen o
involucren esta parte del cuerpo.
• Suicidarse en sano juicio. Un suicida no es un loco ni un
ebrio; el verdadero suicida no busca un estado de
alienación para pensar en el suicidio siempre lo hace
con sus cinco sentidos y en todos sus cabales.

Resumen:
1. Suicidio real solo hay uno: Ámalo!
2. No cometer suicidios en vano.
3. No hay día malo para un buen suicida.
4. Honrar a los suicidas y sus métodos.
5. No dejar que te maten: Suicídate!
6. Desmitifica el suicidio.
7. No desear los suicidios ajenos.
8. Si te piensas suicidar, no dejar nada al azar
9. Duro y a la cabeza.
10. Suicidarse en sano juicio.
Estos mandamientos se dividen en dos: los nueve primeros
refiriéndose al hecho en sí y el último como relleno porque
ya había prometido un decálogo.

Afirmamos además que las tres virtudes necesarias a todo


suicida son:

Fe: Necesaria para creer en si mismo y en la efectividad


de su acto.

Elegancia: Útil en los casos en que el cadáver queda en


muy mal estado y en los cuales hay que conservar el
glamour y el garbo aún después de muerto.

Calidad: Última virtud estrechamente ligada a la


efectividad del acto propiamente dicho por la cual se
espera la estilización del practicante en cualquier
método que elija.

2. DESAHUCIO: Dícese del momento en que un mal es


irreversible y en su camino arrastrará al inquilino hacia la
tumba; ya sea por no existir cura para dicho mal o porque
la cura sería peor que la enfermedad. En estos casos las
personas que se dan cuenta de que van a morir, (no
todas), buscan suicidarse.
En caso de desahucio recomendamos recurrir a la
eutanasia, en caso de que sea lícita en su país; de otra
manera es aconsejable desconectarse de las máquinas
que le estén ayudando a “vivir”, (siempre hay una).

Cambie la tablita de medicación con un vecino ya que


generalmente a los enfermos terminales les aplican
grandes dosis de morfina y/o heroína para el dolor, usted
morirá de dolor, pero le quedará pesando en la
conciencia la adición a la morfina de su compañero de
cuarto.

Si usted aún puede caminar y hablar o hacerse entender


haga que lo trasladen a un piso bien alto y lea “lanzarse
de un edificio”.

Hágase el que es fanático de la limpieza y solicítele a la


enfermera un galón de combustible, para “limpiar unas
manchitas de brea que hay en el piso y así entretenerse”,
(ver pirosis).

También podría hacerse a un cable lo suficientemente


fuerte como para ahorcarse, (ver ahorcarse).

3. IMITACIÓN: “En este mundo todos nacemos como


originales y morimos como copia” decía un gran
filósofo, cuyo nombre no recuerdo, lo que resulta ser
una gran verdad. Cuando una persona con voluntad
se suicida es seguro que lo seguirán otros cuantos.

Si usted no desea tener seguidores para no tener


tampoco imitadores; le recomendamos suicidarse solo o
en un horario restringido. Si le resulta imposible suicidarse
en un lugar escondido y estando solo debe advertir a los
presentes que lo que van a ver no es apto para menores
y en caso de que hayan menores, debe estar con él o
ellos un adulto responsable, (ojo “adulto responsable”),
para que le explique lo que no entienda.

Advierta además que el acto puede contener escenas


menores de sexo y violencia, (en caso de que se le
caigan los pantalones o se desgarre la ropa del dolor o
en fin), cuídese de las imitaciones; si su acto es muy
novedoso no deje copias del procedimiento; absténgase
de patentarlo y por ningún motivo le cuente ni a su mejor
amigo (a), el método que empleará para despedirse de
este mundo.

4. SUICIDA FACHO FRUSTRADO: Este libro es un manual


para suicidas por lo tanto no debemos tratar el tema
de los no suicidas o pseudosuicidas o fachos, (de faz =
cara), pero si el de los pseudosuicidas que cometen un
error y se les va la mano, es decir, mueren montando el
“Show”, pretendiendo no morirse. A esos suicidas sin
honor es que va dedicado este aparte por dos
motivos: el primero es que no queremos suicidas sin
confirmar; suicidas que se matan sin convicción
simplemente porque usan métodos inadecuados o
mal aplicados; el otro motivo, que no por ser el
segundo es el menos importante, es el de
encaminarlos por los métodos propios para ellos y
contarles el error más común que cometen.

Pasemos rápidamente a analizar los métodos que un


buen suicida facho usa: cortarse las venas, tomar un
tóxico, amenazarse con un arma vacía o con balas de
salva, amenazar con lanzarse al vacío, amenaza de
electrocución, amenaza de pirosis; bueno son los más
comunes pero hay otras que no mencionaremos.

Errores cometidos: demasiada profundidad al realizar el


corte en las venas; hojas infectadas; cortarse las
yugulares; tomar un tóxico de acción rápida o muy poco;
arma cargada con balas de verdad; lanzarse sin colocar
paja; olvidar bajar los “breques”; encender el fósforo.

Soluciones instantáneas: cuchillos de hoja en acero


inoxidable, cuyo filo ha sido destruido contra una piedra
previamente; amenazar sólo con las venas de las
muñecas; tomar venenos de acción lenta y en mucha
cantidad, sobre todo insecticidas comerciales que
tengan buena radio - tele - difusión, (son los más malos);
descargar el arma o usar una neumática sin tanque de
gas, (son igualiticas y el efecto es el mismo); amarrarse
con un nylon previamente en caso de amenazar con
saltar al vacío, (casi invisible para no perder el equilibrio);
no use los cables de la red directamente, compre cuatro
metros de alambre, rígido número ocho, en caso de
amenazar electrocución; dos metros de negro y dos de
rojo, pele las puntas y clave treinta centímetros de cada
uno en la pared el efecto es igual y usted no corre el
riesgo de que algún “Techie” desadaptado suba los
“breques” por falta de fluido para sus aparatejos;
empápese con la gasolina, pero use una candela a la
que unos instantes antes de bañarse se le ha quitado la
piedra o la batería, (tenga cuidado con las que usan
material piezo - eléctrico y descártelas).

5. SUICIDE SHOP: Es alarmante la situación económica


del país y es apremiante la necesidad de dinero. Esos
dos hechos llevaron al autor de este libro a permitir la
afrenta de los patrocinadores, por un lado, porque no
hay quien le pague a uno por estar sentado
escribiendo sandeces y entonces hay que hacer
estudios serios como este; por otro lado, la publicación
de un libro es demorada y se necesita dinero y este
servidor que les habla por la tinta tiene que vivir de
algo o suicidarse sin más. Tal vez cuando usted amigo
lector asuma estas páginas yo ya este descansando
en mi tumba por culpa de la inanición y no
precisamente por gusto.

Otro problema que se presentaba era conseguir los


supuestos patrocinadores, ¿quien querría patrocinar un
manual del suicida?, (de pronto gran idea), pues lógico
una tienda que se especializara en vender artículos para
el suicidio, la sex-shop del suicidio.

También se me ocurrió un cementerio exclusivo para


suicidas y una funeraria también exclusiva, pero lo
primero que pude montar fue la tienda “Suicide Shop”
que ya he mencionado en páginas anteriores y que por
ser el patrocinador principal, le corresponden estas
páginas con sus respectivos anuncios.

Léalos, tal vez le sean de utilidad.


Lo dejamos entonces en manos de los más famosos
publicistas de SUICIDE SHOP:

SUICIDE SHOP

LA TIENDA QUE USTED NO VISITARÁ SINO UNA SOLA VEZ

Tenemos la más amplia gama de artefactos para llevar a


buen término toda clase de suicidios; desde una cuchilla
esterilizada para cortarse las venas hasta una
sofisticadísima silla de electrocuciones con el respectivo
manual de usuario. Llame ya, atendemos a domicilio.

Suicide Shop le facilitará un catálogo de compras y será


atendido por personal especializado en este arte, haga
sus pedidos ya, no lo deje para última hora.

Venga a Suicide Shop, lo último en artefactos para el


suicido.
Suicide Shop le ofrece:

 Máquina semiautomática para pegarse un tiro, (no


incluye el arma ni la bala) Ref.: SW45.

 Parapeto telescópico con control de altura para


ahorcamientos; en aluminio anodizado. Ref.:
AGGGGH3

 Sillas eléctricas de varios modelos y de muy bajo


consumo de corriente, con agarraderas en bronce
niquelado y apagado automático con temporizador
totalmente electrónico. Varias referencias.

 Guillotinas, en fibra de carbono reforzadas por


arrollamiento, filamento desarmables y empotrable
con cuchilla de corte fino, (58 ROCKWELL C de
dureza), lleve como obsequio un cesto para cabezas
estilo Ana Bolena; pinturas en alto o bajo relieve
opcional.

 Maquetas de estudio para analizar su suicido tamaño


100.1 del modelo real. Nota: su pedido debe ser hecho
con 15
días de anticipación.

 Versión oficial de la cámara de gases totalmente


aislada, tamaño 1.00 x .070 x 2.00 metros; incluye
tanque con 375 ml, (mililitros), de gas neurotóxico
SARIN y 75 ml de gas MG 15, (TABUN opcional).

 Patíbulo inflable en pólietileno de ultra alta densidad,


con dibujos alusivos a la toma de la bastilla, en tonos
naturales, pasteles y al óleo.
 Guía de nudos con más de cincuenta formas de nudos
corredizos, nudo de horca, nudo de puenting, nudo de
corbata... para que pueda usted ahorcarse con
comodidad.

 Manual de vuelo para caídas libres con lanzamientos y


piruetas especiales para principiantes.

 Panal miniatura con abejas africanizadas en tamaño


real y vivas.

 Manual de truquitos y consejos prácticos para el


suicida de hoy, (por la compra de este obsequiamos el
primer tomo de NACHO TERRORISTA).

 Manual práctico del suicida, (con el se obsequian los


Tomos II, III, IV y V de la serie NACHO, NACHO ROBA,
NACHO SECUESTRA, NACHO MATA y NACHO SE
SUICIDA).

 Kits completos para diferentes tipos de suicidios


experimentales, (guía incluida), y además osos greezle,
panteras con crías, cocodrilos, disfraces de cervatillo,
pirañas, venenos con una amplia gama de formas,
colores y diseños, ácidos, bases, gases tóxicos, sogas
con nudos prefabricados listas para usar, potros y
doncellas de hierro en kevlar, hachas de verdugo,
rompe - cráneos, pegas de alta velocidad y más,
mucho más.

Nuestro último servicio exclusivo de Suicide Shop: Cartas


tipo “Señor Juez” escritas por especialistas en la materia,
con el tipo de letra que usted desee.

Vendemos al por mayor y al detal.


Precios especiales para grupos.

Suicide Shop tiene una sección especial para suicidas


fachos con todo lo que usted necesita para no suicidarse.

OFERTAS:

 Por la compra de un galón de gasolina, lleve gratis dos


candelas, una buena y otra mala.

 Por la compra de 20 litros de ácido fuerte lleve, sin


costo adicional, dos aspirinas y un alka-Seltzer.

 Por la compra de cualquier modelo de silla eléctrica le


obsequiamos un recortapicos.

 Compre el “Manual practico del Suicida” y lleve


totalmente gratis una foto autografiada del autor.

GARANTIA: Si usted usa nuestro producto y no lo deja


satisfecho le garantizamos la devolución absoluta de
todo su dinero.

Por obvias razones vendemos al contado y no aceptamos


tarjetas de crédito.

6. SUICIDENET: Entramos en la era de la tecnología y de


los suicidios por correspondencia entonces ¿por qué
no pensar en los suicidios Ciber? o sea, ¿Cibersuicidios?
Si tiene usted alguna idea, anécdota o enseñanza, o
simplemente busca amigos que gusten del suicido
para compartir electrónicamente unos gratos
momentos hablando de suicidas famosos o si tiene
algún comentario, bueno o malo que hacer sobre este
manual búsquenos en Internet:
HTTP://WWW.NO.SIRVE.PA.NA/ @/SUICIDESELF.COLOMBIA.
Recuerde no omitir ninguna barra, ningún punto y
ninguna letra.

7. CEMENTERIO DE SUICIDAS: Les comentaba en la


introducción que en la ciudad de Agrez había un
cementerio para suicidas; llamé entonces para pedir
su dirección y lo único que pude averiguar fue que por
falta de clientes habían tenido que cerrar y entregar el
local devolviendo los cadáveres en haber a sus
respectivas residencias hasta conseguir un nuevo local;
el cliente con el que hablé me pidió que publicara lo
siguiente:

Busco para comprar o alquilar terreno en cualquier


extramuro; no importa el país. Motivo: construcción de
parcelas permanentes de propiedad horizontal
exclusivas para suicidas.

8. FUNERARIAS PARA SUICIDAS: Como pueden ver, los


cementerios para suicidas andan en quiebra, pero es por
falta de promoción, cuando este libro salga, el suicidio
volverá a tener un auge imparable. ¿Por cuanto tiempo?
Todo depende del clima y de la publicidad. Como todo
libro debe ser útil hasta para las personas a las que no va
dirigido, recomendamos crear una microempresa en esta
área, es decir, una casa de funerales exclusivísima para
suicidas; recuerde que los privilegios hacen parte de la
moda y lo nuevo es lo que manda, el que quiera estar
“IN” deberá suicidarse para que lo entierre esta
exclusivísima casa de funerales; literalmente hablando, la
gente se morirá por hacerse enterrar en su casa de
pompas fúnebres.

Como recomendación especial, tome en cuenta las


ofertas e innovaciones que ofrece el capítulo II en el
aparte dos.
9. ASESORES EN SUICIDIO: Este tema no se recomienda
como microempresa ya que el autor de este libro
espera hacerse millonario asesorando suicidas,
tampoco es recomendable porque hay que poseer un
sin fin de conocimientos en la parte técnica y sobre
todo hay que poseer una moral muy alta y una ética al
nivel de los profesionales, cosa que en los profesionales
de hoy día no hay.

Es cierto que el poder de convicción no cuenta ya que la


persona que acuda a nosotros sólo necesita ser
asesorada en el método de suicidio más conveniente o
en el que esté más a su altura y recomendarle también
que hacer con sus bienes y con todo su dinero, (en caso
de que lo tenga); algo así como un asesor de imagen
pero en exclusiva para el suicido.

Aquí el poder de convicción, como decíamos


anteriormente, estorba porque si usted a todo cliente que
llegue lo convence de no suicidarse se quiebra y le toca
suicidarse a usted.

Usted mi amigo lector, si a pesar de haber leído este


manual necesita una asesoría, no dude en llamarnos al
teléfono que aparece en portada; nuestros precios son
muy favorables y dependen del estrato del cliente. Por lo
general no fiamos.

No cometa errores por ahorrarse unos pesos.


Garantizamos total satisfacción.

10. CONCLUSION FINAL: Se acabó este manual, ya no


tenemos más que hablar, pero justo es que
reconozcamos una última verdad, no con el ánimo de
derribar cualquier microempresa que se derive de este
manuscrito o folletín, porque yo, el autor, creo
firmemente en su éxito; lo que pasa es que no tengo
patrocinio.
La conclusión final de este paskín es llegar al meollo
convencional de todo suicidio: el dinero. Ese es el que
manda; todos los suicidios, por lo general, son
económicos, de los que habría que exceptuar algunos
cuantos por negligencia y creencias absurdas.

El dinero es la felicidad, el dinero mismo compra todo lo


que puede, dentro de lo factible, claro está.
Comprobemos esta teoría:

El suicida pasional, si tuviera dinero, curaría sus heridas


con hermosas mujeres, (y caras), que sólo se consiguen en
bares muy refinados a los que no dejan entrar sino a los
que muestran el billete.

El suicida político, por el mero hecho de tener mucho


dinero, no necesitará suicidarse porque el dinero le dará
el poder y el puesto jerárquico que desee.

EL suicida altruístico, el religioso, el acognoscitivo, el


existencialista, el por inducción, todos ellos se agrupan en
una gran familia: el suicidio económico. No debe
confundirse este término con suicido de bajo costo, o
suicidios de oferta.

La cosa es seria, el $uicidu$ - $uicidu$, que es el suicida


por excelencia, se suicida es por falta del vil billete;
porque no tiene con que mantener a su familia, porque
no tiene con que hacerse operar un cáncer, porque es
feo y no tiene con que hacerse una cirugía plástica, es
decir, por problemas económicos.

¿Qué es el suicida facho si no un tipo que por medio de


cohersiones logra recibir un beneficio, que fácilmente
pudo haber conseguido sin hacer ninguna escenita, si
hubiese tenido dinero?
Al hombre que tiene dinero le llueven las mujeres y
viceversa.

El existencialismo llega a nosotros porque como no


tenemos dinero para ir a libar nos ponemos a leer a
CIORAN y a DURKHEIM.

Dicen que el suicidio viene en los genes, pero hasta que


no se compruebe lo contrario “el hombre nace sano y la
sociedad lo corrompe”; el hombre nace sin ningún
problema y el entorno lo cambia, lo modifica y la falta de
dinero es decir, la pobreza, (el modificador por
excelencia), lo lleva al suicidio.

Basta ya de conclusiones finales más bien me despido y


los dejo con el último aparte.

11. AVANCES Y NUEVOS DESCUBRIMEINTOS: Al cierre de


esta edición llegaron a oídos del autor los siguientes
datos que por fortuna cupieron en este apéndice y
que pueden ser de mucha ayuda.

 El Instituto Smithsonian descubrió recientemente el virus


evolucionado que provoca la gonorrea galopante y la
gonorrea trepadora y logró aislar además su última
mutación bautizada con el nombre de “gonorrea
geoestacionaria”, porque no baja de encima del que
la padece sino cuando este se suicida.

 Los más grandes críticos de arte se reunieron ayer, en


las instalaciones de la “people bussines national” para
homenajear al creador del libro “Manual Practico del
Suicida”; la mayor crítica se centro en su nombre, los
eruditos pedían un nombre menos sugestivo como:
“Los últimos ocho pasos”.
 Siguiendo los pasos de los mejores, la marca
colombiana de automóviles CAIN ha diseñado un
carro sin ningún seguro, (barra antivolco, airbags,
cinturón de seguridad, luces, etc., etc.), especialmente
hecho para suicidas, su nombre: el SUICIDECAR; la
misma compañía patentó también el SUICIDODROMO:
pista reforzada con muros de concreto en media pista.

Daños mínimos sufridos por los “dummies” de prueba;


ocho costillas rotas por la cabrilla; traumas varios en el
cráneo por el parabrisas; rotura de ambas piernas con
fractura de rodilla izquierda; heridas varias de sutura no
ambulatoria, gracias a los vidrios especiales; mutilaciones
y lesiones varias; contusiones leves; muerte por choque
traumático.35 (Punto de ventas exclusivo, SUICIDE SHOP).
 Tomando el ejemplo de el supremo dictador QUANTUM
- HIDRA patentó una droga para muertes eficaces que
se encuentra en periodo de prueba, la compañía la
bautizó “CADAVERINA” y como les decíamos: “Contra
la cadaverina no hay resurrectina”. (Muy pronto de
venta en Suicide Shop).

 SELF-VISION tiene ya a su disposición del usuario un


novísimo método de suicidio por computador y a la
carta; basta enfundarse el Kimono de datos,
(datasuite); teclear el método escogido directamente
de los archivos y a disfrutar.

 La casa de biomateriales FORTBIO creó una cuerda


que se deshace después de 20 minutos de uso,
especial para homosuicidios.

35
Tomado de las estadísticas.
 Suicide Shop, departamento de investigaciones y
desarrollo, tiene en estudio una rampa que al
accionarla arroja un objeto de 96 kilos verticalmente a
30 metros de altura, para solucionar el problema a
quienes no disponen de edificios lo suficientemente
altos y para áreas rurales.

 Un suicida curioso, de nombre Mario Calamidad,


fabricó una máquina para suicidios múltiples, basada
en el método de producción en serie; sobre una
banda transportadora el cuerpo es, envenenado,
irradiado, quemado, descuartizado y enterrado.
TRABAJARON EN ESTE LIBRO

Jimmy Jazz
Autor

Ira Jekyll
Médico Cirujano

“Sapo” Vargas
Pata físico

G.P. Guacaneme
Asistente del Cirujano

El “Oso” Gallego
Paciente No.1

“Mariposa” A.
Paciente No.2

AGRADECIMEINTOS PÓSTUMOS A LOS QUE DIERON SU


VIDA, PARA VERIFICAR LOS MÉTODOS EXPUESTOS EN ESTE
MANUAL.
GARANTÍA
Los de arriba firmantes garantizamos la efectividad de las
técnicas descritas en los capítulos III y IV, y nos hacemos
responsables en caso de que algún método falle;
previamente demostrado que siguió los ocho pasos
especificados y nos comprometemos a regresarle en un
término de 30 días el dinero pagado por este manual o en
su defecto, mandarlo matar sin previo aviso.

Aquí cliente satisfecho no trae más clientes así que no nos


importa.
AGRADECIMIENTOS

Agradecimientos a todos aquellos que de una u otra


manera colaboraron para que este manual saliera al aire.

A Rosa Ceballos bibliotecóloga de la universidad de


Antioquia quien hizo la primera corrección y se tomó el
trabajo de traducir mis garabatos.

A Rosa Alvarez por la idea de la portada.

A María Eugenia Herrera por su colaboración


desinteresada en el Centro de Documentación de la
Facultad de Educación.

Y muy especialmente a Diana Patricia Atehortúa por su


trabajo en el word, su paciencia y su apoyo, vitales en
esta obra.
ESTE LIBRO SE TERMINÓ DE ESCRIBIR EL DÍA 7 DE FEBRERO DE
1997

(CON CUATRO MESES DE RETRASO) EN LAS INSTALACIONES


DEL

ALMA MATER DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA.

BLOQUE 8. 2°PISO ENCUADERNACIÓN


Primera edición 1999

Revisado para PDF noviembre de 2009


Por: Bartolomé Koan
Producido por Malopters Ediciones
www.jimmy-jazz.org
jimmyjazz21@hotmail.com
jimmy@jimmy-jazz.org