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LOS DISCURSOS DE LA IDEOLOGÍA GLOBALISTA

Guillermo Figueroa Luna


Taller de Investigación en Ciencias Sociales
guillermofigueroaluna@yahoo.es

Si bien el debate es largo y debe ser profundo, no está demás hacer un sumario de
algunas de las más importantes divergencias con los discursos de la ideología globalista
hoy dominante en los medios de comunicación, las universidades y en los sentidos
comunes de la época.

1. ¿GLOBALIZACIÓN O PROCESO MUNDIAL?

Frente a la ideología de la “globalización”, que se presenta como profundo cambio


total basado en la Cuarta Revolución Industrial y en la interconexión mundial, debe
tenerse en cuenta que el cambio técnico es consustancial a todas las fases del
capitalismo 1. Y que desde 1492 empezó a formarse el mercado mundial, pues desde sus
inicios el capitalismo se desarrolló como fenómeno mundial, aunque su evolución fue
desigual, produciendo capitalismo en el centro y feudalismo-colonialismo en la periferia:
capitalizó Europa hasta Alemania del Oeste; pero el Este de Alemania, Rusia y hasta
Escocia fueron refeudalizados; desarrolló el capitalismo y Estados autónomos en Europa,
pero se impuso colonialismo en América, Filipinas, Asia, África y Oceanía.

Por otro lado, se mantienen y agudizan las siguientes características del


imperialismo:

1) Dominio de los monopolios (Exxon, Microsoft, etc.). Como uno de sus


instrumentos, la OMC.

2) Dominio del capital financiero (reforzado por las políticas del FMI);

3) Exportación de capitales (créditos como los de la Deuda Externa, inversión


directa como la de Yanacocha, Tintaya, Telefónica, Repsol, etc.)

4) Reparto del mundo entre asociaciones monopolistas (Ej: Microsoft impone su


“Explorer” incluso sobre los competidores; la Nestlé incluye 700 marcas, etc.);

5) Nuevos repartos territoriales del mundo entre potencias imperialistas (mediante


las guerras de Yugoslavia-Kosovo, Irak, Afganistán y Chechenia, las misiones y
bases militares, el Plan Colombia, la acción de Israel, etc.)

Todo esto significa que la llamada globalización no es sino la ideología detrás de la


cual los propagandistas del capital intentan esconder y justificar la fase imperialista del
sistema capitalista, cuyos fenómenos, como vimos, fueron previstos hace más de siglo y
medio.

1
“La moderna industria revoluciona constantemente la base técnica de la producción, y con
ella las funciones de los obreros y las combinaciones sociales del proceso de producción”
“La burguesía no puede existir más que revolucionando incesantemente los instrumentos de
la producción” (C. Marx, El Capital, tomo I, pg. 407).
2. ¿GUERRA ENTRE CIVILIZACIONES?

Al contrario de lo que sostiene Huntington, los determinantes de las guerras


actuales no son culturales, sino político-militares y económico-sociales, reflejando un
nuevo reparto del mundo, en el cual la pugna por fuentes de materias primas, mercados y
lugares estratégicos es determinante. Por ejemplo, la guerra en los Balcanes (Servia,
Kosovo, etc.), el año 2003, se produjo por el control de la estratégica zona ubicada entre
Oriente y Occidente. Las dos guerras de Estados Unidos contra Irak (2002 y 2005) se
produjeron por el control del petróleo y asegurarse aliados en la importante zona
petrolera. La Guerra de Estados Unidos contra Afganistán se efectuó por ser este país la
ruta más corta de comunicación entre el petróleo del Mar Caspio y el Océano Indico. Etc.

Por otro lado, Huntington oculta que las guerras se dan también al interior de cada
“civilización”, pues las oligarquías y burguesías nativas son más fieles al imperialismo que
a su propia nación. Por ejemplo, La prolongada guerra de los sandinistas contra la
dictadura de Somoza en Nicaragua se produjo dentro de la misma civilización y la misma
cultura. La guerra interna entre el Estado colombiano y las FARC se produce también
dentro de la misma cultura.

En el caso de las luchas de liberación nacional, la identidad nacional y el


nacionalismo son la envoltura de un contenido de clase.

3. ¿SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO O DEL CAPITAL?

Toda la historia humana es la sociedad del conocimiento, pues éste --como


componente de la fuerza productiva del trabajador-- siempre fue decisivo y es la
diferencia primordial entre los animales y los humanos. Hasta para manejar la
herramienta más simple, un cuchillo o un martillo, se necesita conocer no sólo para qué
sirve, sino también cuál es la naturaleza del objeto de trabajo que pensamos transformar,
cual es la meta que pensamos alcanzar y cuáles son los pasos intermedios, etc.

Aún para la más simple economía primitiva, los humanos necesitaban conocer cuál
animal era peligroso y cuál era inofensivo, cuál río era vadeable y cuál no. Etc. Desde
que el hombre es hombre, el conocimiento siempre fue parte esencial de la producción de
la vida. Y no sólo en las últimas décadas.

Lo que se quiere hacer olvidar es que quien tiene más capital puede también
comprar más fuerza de trabajo y, por consiguiente, también más conocimiento. Se oculta
que son los monopolios --o su representante el Estado capitalista-- los que financian a
las universidades y centros de investigación que producen conocimiento. Por
consiguiente, es el capital el que decide qué conocimiento se produce, a qué se aplica, a
qué precio se vende, etc.

Se quiere ocultar hasta lo más evidente: que la información en la sociedad actual


no es libre, no está al alcance de todos. La información más importante, la tecnología de
punta, las ganancias del capital, las relaciones de las empresas con los gobiernos, etc. no
son socializados sino ocultados y protegidos por los sistemas de patentes, propiedad
intelectual y hasta los cuerpos de seguridad y contraespionaje de los monopolios. Como
siempre.

Mientras, en Internet y en otras redes informáticas generalmente sólo circula la


información menos importante y de segunda mano, junto a bastante basura y, sobre todo,
propaganda comercial que parecen definir a este medio no como “la autopista de la
información”, sino la autopista de la publicidad.

El lapso actual sigue siendo, pues, la época del capital.

4. “LA SOCIEDAD POST INDUSTRIAL”

Por otro lado, no es cierto que actualmente la más importante materia prima o
insumo de la producción sea el conocimiento, pues éste sólo sirve si transforma la materia
y al hacerlo se integra al producto, valorizándolo como trabajo y no al margen de éste. En
toda la historia humana, la capacidad productiva del género humano ha dependido del
conocimiento, pues la fuerza productiva del trabajo nunca estuvo limitada a la sola fuerza
física, sino siempre tuvo un componente cognoscitivo.

Hasta la herramienta más primitiva y la respectiva habilidad para manejarla fueron


producto del conocimiento. Aún desde la época en que el hombre era solamente
recolector, necesitó conocer cuáles son las plantas alimenticias y cuáles las venenosas,
para mencionar el ejemplo más simple de una vida que siempre fue compleja. En otras
palabras, nunca existió trabajo sin conocimiento, ni nunca hubo conocimiento fecundo que
no estuviese aplicado al trabajo productivo, a la guerra o a la generación de más
conocimiento mediante la investigación científica.

En este sentido, toda la historia humana es la era del conocimiento y no solamente


la actual etapa que superficialmente los intelectuales del imperialismo llaman
"globalización".

Asimismo, la afirmación de que el conocimiento “es el combustible del presente” ha


quedado en ridículo por la actual multiplicación del precio del petróleo hasta más de 100
dólares el barril ... y sigue subiendo. Lo cual demuestra que la producción industrial
--física y no intangible-- sigue siendo la principal.

La “sociedad de la información o del conocimiento” es la concepción ideológica del


capital financiero, pues es sólo este tipo de capital el que --gracias a la información de
cómo andan los precios en las bolsas de valores de todo el mundo-- puede ganar
millones de dólares o euros en pocos segundos. El capital industrial, como antes, sigue
produciendo y trasladando físicamente sus mercancías.

No es cierto que el trabajo principal sea actualmente el de servicios, pues en éstos


se incluye los “servicios de mantenimiento” y de transporte, que participan en la
valorización de las ramas industriales a las cuales sirven. Y esto es muy distinto a los
servicios sociales y personales (de educación, salud, recreación, etc.), que se prestan
directamente a los trabajadores para abaratar los salarios y producir más plusvalía
relativa.

5. ¿SOCIEDAD POSTCAPITALISTA O CAPITALISTA?


La tesis de Peter Drucker de que estamos entrando a la sociedad post capitalista
se basa en dos argumentos. El primero, según el cual los que tienen conocimiento son
los que deciden, es desmentido por el hecho ya mencionado: quien tiene capital es el que
maneja a tales personas. El segundo, que afirma que la mayor parte de las acciones en
EE.UU. están en manos de las “sociedades de pensiones”, etc. ha sido desmentida por
las sucesivas quiebras de las empresas mafiosas como la Enron: en ellas, quienes
perdieron fueron precisamente las sociedades de pensiones, mientras los verdaderos
dueños del capital tuvieron como protegerse y después siguen como empresarios en otros
monopolios.

Acerca de la fábula de que cualquier trabajador con conocimientos puede llegar a


ser un gran empresario, el economista Samir Amin señala:

“las revoluciones tecnológicas ... han implicado una creciente centralización del
capital. ..... Por ello, aunque decreciera sensiblemente la intensidad capitalista, la
entrada en la producción quedaría reservada a aquellos que disponen de un capital
siempre considerable ... la continuación de la revolución tecnológica exige
"inversiones de investigación".

Por otro lado, no es cierto que los trabajadores calificados tengan hoy capacidad de
decisión y ni siquiera mayor poder de negociación, pues

“los poderes públicos siguen con el objetivo de crear a más largo plazo un
excedente en la oferta de trabajo adecuado”. ... la evolución dominante de los
mercados de trabajo está caracterizada por un fraccionamiento reforzado que da al
capital unos márgenes de maniobra de donde sabe obtener beneficio. La
pauperización producida por esta evolución se expresa por medio de la creciente
proporción de trabajadores parados, precarios, informales” 2.

6. ¿FIN O FORTALECIMIENTO DEL ESTADO-NACIÓN?

La tesis de que, debido a la interconexión del mundo y a la organización


internacional de los monopolios (llamados transnacionales), los Estados nacionales y
hasta las mismas naciones se están debilitando o desapareciendo es desmentida por la
realidad, pues los monopolios tienen siempre su base y pagan sus impuestos en Estados
determinados, los cuales los defienden cuando lo necesitan. Por ejemplo, los subsidios
prestados a la agricultura norteamericana, la protección de patentes, las negociaciones
del ALCA y los TLC, en los cuales es el Estado norteamericano el encargado de defender
los intereses de sus monopolios.

Asimismo, la guerra contra Irak ha sido una decisión tomada por un Estado-nación
--el norteamericano--, que ha demostrado así pesar más que todos los organismos
internacionales juntos. Y en última instancia, estos organismos --hasta los más
globalizados y globalizadores como el FMI y la OMC-- dependen de los aportes y de los
votos de los gobiernos de los estados-nación más fuertes. Hasta los organismos militares
como la OTAN dependen del aporte de sus miembros y no al revés. E incluso la Unión
Europea es una federación o alianza de Estados-nación y no un organismo al margen de
naciones y Estados.

2
Samir Amin 2005, “La Revolución Tecnológica en el corazón de las contradicciones del capitalismo
senil”, www.nodo50.org/
Los Estados-nación débiles son los del mundo colonial. Pero en este caso, su
debilidad es antigua y no se debe a la interconexión sino a su débil desarrollo capitalista y
a su sometimiento a los monopolios y a los Estados-nación del mundo imperialista.

7. ¿“PENSAMIENTO ÚNICO” O RENUNCIA A PENSAR?

Los monopolios y sus intelectuales han confundido el fin del campo socialista, con
el fin del socialismo, pregonando la victoria ideológica definitiva de la ideología capitalista,
de la que dicen que ya no tiene rivales ni competidores. Lo han llamado “pensamiento
único”, sin advertir siquiera que si es único ya no es pensamiento, porque siendo la
realidad heterogénea, el pensamiento que la refleja es también heterogéneo, variado,
diverso, contradictorio. Y los que “piensan” en forma homogénea es que en realidad no
piensan, sólo repiten el discurso del amo.

Lo que las teorías del libre mercado no explican es por qué se basan en el
supuesto de “competencia perfecta” si reconocen que ésta nunca ha existido ni puede
existir. ¿Si el mercado corrige las distorsiones de la economía, por qué no puede evitar
las crisis? ¿Si tanto les gusta el libre mercado, por qué impiden la libre circulación
mundial de la fuerza de trabajo, poniendo barreras en todas sus fronteras? ¿Por qué el
libre mercado está destruyendo las bases mismas de su existencia al destruir el medio
ambiente?

8. ¿FIN DE LA HISTORIA O MÁS HISTORIA?

Desde que Francis Fukuyama formuló su tesis de que con la implantación de la


democracia liberal ya no eran posibles más cambios en el mundo, por lo cual la historia
llegaba a su fin, han pasado más de 20 años. Y --a través de crisis, guerras,
agudización de la desigualdad y de los conflictos, corrupción generalizada, etc.-- la
realidad ha demostrado que la libertad de mercado conduce al monopolio y la
“democracia liberal” conduce a la dictadura del capital.

Asimismo, el triunfo del capital sólo puede ser temporal, porque este régimen lleva
en su seno una contradicción insalvable. Como señala el economista Amín:

“la tendencia del sistema a producir un excedente que no puede ser absorbido ...
se ve reforzada por la nueva revolución tecnológica. Este desequilibrio global está
en el origen de la crisis estructural del capitalismo neoliberal contemporáneo, es
decir, del estancamiento relativo que lo caracteriza”. La opción de EE.UU. es el
incremento de los gastos militares, lo que produce aún más contradicciones 3.

Es decir, las contradicciones propias del capitalismo se han agudizado, por lo cual
el proceso histórico sigue su curso hacia el socialismo. El mayor desarrollo del capital
imperialista conduce a mayores conflictos, a la militarización del mundo, a más carrera
armamentista, etc. Y prosigue también --a través de derrotas, retrocesos, vueltas y
revueltas-- la formación y educación de las clases trabajadoras que al superar estas
contradicciones liberarán a toda la humanidad del capitalismo.

3
Samir Amín, op cit.
9. OSCURANTISMO POSMODERNO

El pensamiento posmoderno (Lyotard, Derrida, etc.), caracterizado por la


afirmación de que no es posible conocer nada, ni prever nada, que todo son discursos y
que tanto vale un discurso como cualquier otro, que no vale la pena buscar la verdad
porque hay tantas verdades como seres humanos, etc. pregona un relativismo y un
agnosticismo absolutos, para justificar la falta de compromiso con las grandes causas
sociales, para pregonar que lo mejor es dedicarse “a gozar de la vida”.

No es cierto que se haya superado la época moderna, pues ésta está definida por
el capitalismo en lo económico, la lucha por la democracia en lo político y la ciencia en el
conocimiento. Y estos tres procesos siguen plenamente vigentes. Tampoco es cierta la
imposibilidad de conocer, pues la acumulación a escala mundial, la redistribución del
mundo entre transnacionales y entre grandes potencias, las crisis y las guerras, etc.
confirman precisamente las predicciones de los fundadores del socialismo científico.