Vous êtes sur la page 1sur 4

Tema: Tomando a Merleau Ponty y a Bourdieu se habalará del

“cuerpo como sujeto de la practica” y si esto es así como puede


hacerse efectiva la proyectualidad en el diseño.

Merleau-Ponty y Bourdieu privilegian el rol del cuerpo: toda práctica es


ejecutada en primera instancia por un cuerpo y no por una conciencia a la cual
el cuerpo obedece. El sujeto, antes que una conciencia, debe ser pensado
como un sujeto corporal.
Según ambos autores, el cuerpo del sería la primera modalidad de ser de
cualquier sujeto. Desde esta óptica, no es posible considerar cartesianamente
el cuerpo como mediador, entre el mundo y la conciencia, ni como esclavo del
pensamiento.
Practica /Bourduie –Merleau/
La práctica aparece ante todo como una respuesta a las urgencias que el
mundo nos solicita, y no como la decisión de una conciencia que, desde su
interior, decide obrar sobre el mundo. Las urgencias suponen una relación con
un otro sobre el cual se obra bajo una solicitación
Cuerpo
Merleau Ponty: Parte de la noción de cuerpo propio, que nada tiene que ver
con el cuerpo fisiológico. Es donde se puede instituir un sentido, como
intencionalidad significativa a partir de la cual “comprendo al otro y percibo
cosas”.Es el cuerpo de las vivencias y experiencias. La práctica es un acto en el
cual se produce sentido por lo tanto es un acto de creación donde no existen
condiciones a priori. Toda práctica nace de un cuerpo propio y el pensamiento
no es previo a la práctica.
Bourdieu: Rechaza la idea de que las practicas dependan de fines concientes
y que haya un pensamiento anticipado. Y también el cuerpo es sujeto de la
práctica: “lo que se aprende por el cuerpo es algo que se es”.

Merleau Ponty y Bourdieu explican sus teorías a través de ciertos conceptos a


desarrollar: Merleau Ponty se refiere al hábito y la disponibilidad y Bourdieu al
de habitus y las disposiciones.

Merleau Ponty: Hábito: es el modo principal por el cual el cuerpo capta y


hace propias las significaciones. El cuerpo atrapa y comprende el movimiento.
La adquisición del hábito es la captación de una significación, una significación
1
motriz. Para funcionar, el hábito no requiere de reflexión; su modo de ser y de
expresarse se da actuando. Cuando un pianista toca una melodía, no está
pensando a cada momento qué acorde debe ejecutar o dónde se encuentran
las teclas que debe presionar para obtener el sonido deseado. Sus dedos
simplemente van hacia ellas sin ninguna orden de la conciencia. Esto es
posible porque el cuerpo ha aprehendido, mediante el hábito, la significación y
la ha hecho propia. La significación de la melodía “estaría” en los dedos de
quien la ejecuta.
Disponibilidad: Los sentidos de nuestras experiencias pasadas constituyen
nuestras disponibilidades siempre que nos están presentes y son actuantes,
como un punto de partida de nuestros actos. De estas disponibilidades parte el
cuerpo para realizar sus prácticas.
Entonces en la práctica el cuerpo cuenta con un posible, abierto y no
determinado. O sea, las disponibilidades con las que cuenta el cuerpo
propio, nunca determinan el obrar, sino que lo hacen posible. Merleau
Ponty jugando con el “yo pienso” cartesiano, habla de un “yo puedo”.

Bourdieu: disposición y habitus


Bourdieu define el hábitus como estructuras estructuradas y estructuras
estructurantes. Como un conjunto de disposiciones, que imprimen en el cuerpo
del agente las determinaciones de las condiciones sociales de existencia. Así,
las determinaciones sociales (como habitus de grupo) se transfieren a la
determinación del sujeto individual.
Las disposiciones son una capacidad de realizar algo y se caracterizan por ser
producto de un proceso social que las genera. Pero en este caso se estaría
hablando de un “yo puedo” limitado, como una libertad condicional, porque el
sujeto se acota a ciertas estructuras. El habitus no determina la práctica sino
que la estructura, abriendo un abanico de posibilidades. El habitus produce
prácticas reguladas y compatibles con las condiciones objetivas. Las prácticas
se explican en virtud de la relación entre las condiciones sociales en las que se
constituyó el habitus que las engendró y las condiciones sociales en las que se
manifiestan. La práctica no es esclava de un pensamiento pero sí de un pasado
que la estructura.

Situación

2
Merleau Ponty: El sentido de una práctica es siempre sentido de lo actual, de
lo presente. Esa actualidad es lo que Merleau Ponty llama situación. La
disponibilidad es el suelo de una situación. El presente retiene el pasado como
disponibilidad. La cual acude a lo actual, donde el cuerpo se relaciona con el
mundo.
Mis vivencias se prestan a mi cuerpo para que ofrezca un sentido que siempre
será una creación (y no una reproducción). De este modo, Merleau Ponty da
cuenta de disponibilidades que no son determinantes como las disposiciones
del hábitus de Bourdieu sino que son las que hacen posible una intención
significativa nueva y son un fondo desde donde operan nuestras prácticas en el
mundo.
Bordieu: Para Bourdieu en cambio las practicas que hacen posible un habitus
están inscriptas siempre en un presente pero condicionadas por una clase
particular de condiciones de existencia. Entonces, las prácticas serían
reproducciones de sentidos pasados. De este modo habría una presencia activa
de las experiencias pasadas que garantizan la conformidad de las prácticas y
su constancia en el tiempo.

Diferencia importante Merleau/Bourdieu


- Merleau Ponty considera al cuerpo como lugar de la libertad y la posibilidad
de una practica, como un “yo puedo”. Bourdieu no anula el “yo puedo” pero lo
limita (libertad condicional).
- Por otro lado, Bourdieu concibe la interacción bajo determinaciones dadas por
las disposiciones del habitus y no reconoce la dimensión intersubjetiva de las
intencionalidades significativas operantes en la corporalidad que se gestan en
la relación entre los cuerpos propios y que es pilar fundamental en la teoría de
Merleau Ponty. Esto es importante tenerlo en cuenta para poder analizar las
practicas en relación al diseño.

La práctica y el diseño
A partir de los principales argumentos por los cuales estos autores se
opondrían a una relación de causalidad entre conocimiento y creación, cabe
preguntarse por la especificidad que define a la práctica de diseño. En principio
sería una práctica poiética (del griego póiesis, hacer) diferenciada de una
práctica artesanal, donde los artesanos, en términos de Aristóteles “obran sin
saber lo que hacen”. El diseño funda su particularidad en la proyectualidad, en
3
una anticipación racional, un conocimiento previo. Como disciplina proyectual,
implica una concepción pensada (prefiguración teórica) previa a la realización
práctica (configuración).
Si el conocimiento no determina la práctica de modo directo, el conocimiento
no puede pensarse como condición y garantía de la práctica. Entonces, la
anticipación racional a la que aspira el diseño encontraría ciertos límites
impuestos por el cuerpo del cual emerge la práctica poiética.
Eso no implica dejar de reconocer que el conocimiento es esencial para las
disciplinas proyectuales. En diseño hay hacer pero también hay conocimiento.
Si bien a través del conocimiento y el pensar podemos plantearnos fines
generales, estos fines no determinan el acto concreto y singular de la práctica.
Aquí cabría preguntarse cómo podría pensarse entonces una práctica
proyectual y qué lugar le cabría al conocimiento.
Merleau Ponty: lo que conozco se me presenta como “disponibilidad”, no
como determinación, el conocimiento está en la misma relación que el habla
hablada respecto del habla hablante, en tanto suelo, sedimentación de
conocimiento que actúa como disponibilidad.
Lo adquirido, de lo que disponemos, se hace presente en nuestra práctica
presente. Donde lo adquirido es reasumido, permite pensar las prácticas
poiéticas como prácticas libres, y la disponibilidad no es determinación sino
suelo que me da una condición abierta de prácticas posibles.
Si bien Bourdieu adhiere a la noción de práctica de un cuerpo no determinada
por la conciencia, a con su concepto de habitus limita la libertad en las
prácticas de creación. Asegura que la presencia activa de experiencias pasadas
(que no son reasumidas por el presente como en Merleau Ponty), es
depositada en cada organismo como principios de percepción, pensamiento y
acción. Las disposiciones de un habitus no responden a las situaciones
presentes.
Es por esto que las herramientas que nos otorga Merleau Ponty serían más
afines a resolver el problema de la proyectualidad en el diseño. Apuesta a
pensar en una solución lateral, donde el pensamiento aparece, pero no
determina en forma directa e inmediata la práctica. La prefiguración como acto
de una conciencia, del pensamiento no estaría determinando la práctica, pero
se sedimentaria como un suelo de disponibilidades posibles de ser reanudadas
a la hora de la práctica.