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El precio de la gasolina en El Salvador alcanza su récord histórico desde 1986

El galón (3,8 litros) de gasolina en El Salvador alcanzó ayer un precio de tres dólares (2,48
euros) después de que el coste del barril de petróleo se incrementará de 40 dólares (33,09 euros)
a 60 (49,64 euros) tras el paso de dos huracanes en el golfo de EEUU. La directora de
Hidrocarburos del Ministerio de Economía, Gina de Hernández reconoció que este aumento,
récord histórico desde 1986, es parte ya de una crisis.

La gasolina súper costará en algunas estaciones de servicio hasta 3,05 dólares (2,52 euros) por
galón, mientras que la regular supera los 2,85 dólares (2,35 euros) y el diésel los 2,52 dólares
(2,08 euros). Sin embargo, los precios aún no son oficiales y se han hecho en base a las
estimaciones de la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Productos de Petróleo (Aspp)
según el análisis realizado respecto a las variaciones internacionales.

El director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de Industrias (ASI), Jorge Arriaza, aseguró


que este aumento repercutirá en el precio de materias primas para plásticos, lubricantes y otros
productos derivados del petróleo. Además, los empresarios de transporte de carga han
anunciado la posibilidad de incrementar en un 14 % el precio de sus servicios, al no poder
seguir soportando el aumento del diésel.

Pero el impacto no sólo afecará a los transportistas. Según el gerente técnico de la Cámara de
Comercio e Industria de El Salvador, Mario Magaña, se prevé que el aumento en el petróleo
derive en un alza de precios de productos de bienes y servicios, por lo que hizo un llamamiento
a la población para que ahorre.

SAN SALVADOR - La Dirección Reguladora de Hidrocarburos y Minas del Ministerio de


Economía (MINEC) informó este lunes que el precio de referencia de los combustibles sigue en
aumento.

La institución gubernamental anunció que el precio del aceite diesel aumentará cuatro centavos
en la zona oriental y cinco centavos en las zonas central y occidental; la gasolina regular y la
gasolina especial aumentarán siete centavos en las tres zonas del país.

De acuerdo al aumento notificado el precio del diesel será de 4.37 de dólar en la zona central y
occidental; mientras que en el área oriental 4.40 de dólar.

De igual forma la gasolina especial tendrá un precio aproximado por galón de 4.89 de dólar y
4.93 en la zona oriental del país. La gasolina regular en todo el territorio costará
aproximadamente 4 dólares con 60 centavos.

Según el MINEC el incremento en el precio del crudo y de sus derivados se debe a la


devaluación del dólar frente a las demás canastas de mercado con especial énfasis ante el euro;
además de la especulación que rige en el mercado.

El precio del crudo estadounidense superó los 112 dólares por barril y los futuros de crudo
Brent para entrega en junio subieron 14 centavos, para terminar en 123,99 dólares por barril.

Las encuestas de hogares de propósitos múltiples, llevadas a cabo en los últimos años, muestran
una de las realidades más interesantes de nuestro país. Siempre hemos gozado de la fama de ser
un país de empresarios.

Estas encuestas lo certifican. Como se muestra en la gráfica adjunta, el número de las personas
que son patronos o que trabajan por cuenta propia, es casi igual al de las personas que tienen un
salario permanente.

Si añadimos las personas que trabajan sin remuneración explícita en negocios familiares (es
decir, que forman parte de una familia empresaria y viven de los ingresos de éstas), las personas
clasificadas como empresarias superan a las empleadas con salario permanente. Es decir, ser
empresario pequeño es la ocupación más popular en El Salva-dor.

Esta estructura es una de las fortalezas más grandes de nuestro país, ya que al no depender de
unas pocas actividades y empresas: (1) la economía se vuelve más flexible, pudiendo responder
más rápidamente a cambios en las circunstancias; (2) se diluyen los riesgos en un número
grande de empresas (la quiebra de una no afecta al total, mientras que en un país que depende de
pocas empresas la quiebra de una puede causar graves daños); (3) permite que al progresar ésta
el beneficio del crecimiento se esparza ampliamente dentro de la población.

En décadas pasadas, las empresas pequeñas estaban en desventaja competitiva cuando se trataba
de exportaciones y operaciones en los mercados internacionales. Esto, sin embargo, ha
cambiado radicalmente con la Revolución de la Co-nectividad.

Antes era necesario ser grande para operar en los mercados internacionales. Esto ya no es así
gracias a los grandes avances que se han logrado en comunicaciones, transporte y logística.

Ahora las empresas pequeñas pueden exportar a cualquier parte del mundo. La pequeña
empresa puede ser la base del crecimiento de un país, y de hecho, en El Salvador, es este tipo de
empresa la que está liderando el crecimiento.

Basta ver cuántas empresas pequeñas se han convertido en exportadoras, creciendo a tasas
altísimas (las no tradicionales crecieron al 20 por ciento en el primer semestre).

Estos hechos tienen implicaciones muy importantes para el diseño de las políticas económicas,
ya que la economía depende de la pequeña empresa. Uno de los objetivos fundamentales de
dichas políticas debe ser el de facilitarle las operaciones a la pequeña empresa, de tal manera
que los trámites gubernamentales no les impongan enormes costos que no puedan convertir en
mayor valor agregado.

Los trámites en El Salvador son sumamente onerosos, mucho más que en economías
competitivas, y en muchos casos no son efectivos en asegurar un beneficio para las empresas.
Por supuesto nadie paga más por los productos salvadoreños sólo porque las empresas
salvadoreñas tienen que hacer más trámites o trámites más costosos o más inútiles.

Para llevar adelante esta política es necesario revisar toda la legislación que afecta las relaciones
de las empresas con el Estado, aplicando principios de simplificación y efectividad como los
pregonados por Hernando de Soto, un pionero en esta rama de la economía.

Por supuesto que habría que eliminar la onerosa regulación que aplica retenciones del IVA del
14 por ciento a las pequeñas empresas, mientras que las grandes pagan el 13.

Esto efectivamente hace que, inconstitucionalmente, las pequeñas paguen 14 y las grandes 13.
El argumento de que al mes siguiente se les devuelve el exceso es una falacia, ya que en ese
siguiente mes otra vez les retienen el 14, y así hasta la muerte.

Pero este es sólo un ejemplo de los obstáculos que nuestras leyes y burocracias imponen injusta
o innecesariamente a la pequeña empresa. Es necesario revisarlos y eliminarlos todos.
La gasolina ya afecta la vida

La clase media es la más afectada

NUEVA YORK - Los altos precios de la gasolina están afectando seriamente los bolsillos de
siete de cada 10 estadounidenses, una situación que cada vez más motoristas de clase media y
media alta dicen estar comenzando a sentir, de acuerdo con los resultados de una encuesta de
AP-Ipsos.

Cambio de la rutina

Ahora que el precio de un galón de gasolina regular supera los $3 en varias áreas, la gente dice
que está manejando menos, reduciendo sus vacaciones y el uso de calefacción y aire
acondicionado.

"Ahora, sólo voy a trabajar y regreso a casa, no hago nada más", dijo Kathleen Roberts, quien
maneja 100 millas ida y vuelta de York, Pensilvania, a su trabajo en Baltimore.

La cantidad de gente que espera que los precios de gasolina suban debido a problemas
financieros en los próximos meses ha subido de 51% hace un año a 70% ahora, de acuerdo con
el sondeo. Este incremento ha sido bastante grande entre los hogares con ingresos de más de
$50 mil al año.

Estas preocupaciones están reflejadas en la encuesta de confianza del consumidor realizada la


semana pasada por Ipsos, firma encuestadora internacional. La confianza declinó mucho y
estaba en su nivel más bajo desde octubre, cuando el país se estaba recuperando de la
devastación causada por el huracán Katrina.

El precio promedio nacional de un galón de gasolina regular fue $2,92 el viernes, de acuerdo
con la AAA, club de motoristas. El promedio más caro se registró el Día del Trabajo, a $3.05,
agregó la AAA.

Al ser interrogados sobre cuál sería el precio justo de un galón de gasolina, muchos encuestados
dijeron que un promedio de $2 por galón.

Analistas dicen que los precios altos se deben al poco abasto mundial, la política inestable en
países productores de petróleo, y número inadecuado de refinerías estadounidenses, donde no se
ha construído una nueva en 30 años, entre otras causas.

"La economía estadounidense está creciendo rápidamente, China está creciendo rápidamente y a
otros países les está yendo mejor, la demanda (de gasolina) ha subido", dijo Phillip Swagel,
analista del Instituto American Enterprise.

Sea cual sea la razón, los crecientes precios de gasolina están afectando el comportamiento de la
gente.

Dos tercios de los encuestados dijeron que ahora manejan menos y han reducido el uso de
calefacción y aire acondicionado. Un tercio de los encuestados dijo que han cambiado sus
planes de vacaciones.

¿Quién tiene la culpa?


La paradoja de la crisis de la gasolina

DETROIT - Todos están que trinan con las compañías petroleras, desde los conductores a los
políticos y, aparentemente, incluso el presidente George W. Bush, ante la imparable subida de
los precios de la gasolina. Pero todo hay que ponerlo en perspectiva.

¿Quién es el culpable?

Para empezar, los precios han subido en Estados Unidos 27% en el último año. Ahora el precio
medio del litro de gasolina se ha situado por encima de 76 centavos de dólar y muchas familias
estadounidenses tienen problemas para hacer frente a estos precios.

Aun así, las penurias de los conductores estadounidenses resultan poco más que irrisorias para
los consumidores europeos, donde el precio del litro de gasolina es casi el doble.

Claro que en Europa, según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el consumo
medio de un vehículo es de 7,33 litros por cada 100 kilómetros. ¿En Estados Unidos? El
consumo medio por vehículo es de 9 litros, casi dos litros más.

Durante años, casi décadas, los consumidores estadounidenses no han tenido ningún incentivo
real para cambiar sus hábitos de conducción.

Mientras en Europa los elevados precios del carburante se han traducido en automóviles más
pequeños, eficientes o el uso de gasóleo, en Estados Unidos ni los fabricantes ni las autoridades
se han preocupado de reducir la "adicción" (la nueva palabra mágica de Bush) al "oro negro".

En Estados Unidos la clave es rentabilidad, especialmente a corto plazo.

Para los fabricantes de automóviles, los vehículos grandes y potentes ofrecen más rentabilidad
por unidad que los coches pequeños.

Y para las autoridades estadounidenses parece que ha sido más rentable no enfrentarse a su
clase media y a los fabricantes de automóviles e intentar cambiar sus costumbres que promover
políticas energéticas más racionales.

Esta ecuación parece que está cambiando con el precio del barril de crudo por encima de los $70
dólares y con la amenaza de que se mantendrá en esos niveles, o incluso aumentará, en el
futuro.

Ahora en Estados Unidos se habla de combustibles alternativos, incentivos, vehículos híbridos e


investigaciones de los precios de la gasolina.

Pero Estados Unidos es un país de paradojas

Esta misma semana, la empresa de análisis del sector del automóvil J.D. Power demostraba con
números que los conductores de Estados Unidos pueden estar sufriendo la subida de precios de
la gasolina pero pocos están todavía convencidos de la necesidad de cambiar sus potentes
vehículos.

Según J.D. Power, las ventas de coches con motores de ocho cilindros (los que más consumen)
son casi 25% de las ventas totales mientras que las de seis cilindros representan entre el 40 y
42% y las de cuatro cilindros son del 30 al 33%. Proporciones que se han mantenido casi sin
cambios en los últimos años.

Otra paradoja. Tanto Bush como su vicepresidente, Dick Cheney, han pasado gran parte de su
vida profesional vinculados al sector del petróleo y siguen manteniendo estrechas relaciones con
las grandes empresas.

Como muestra están las reuniones secretas que Cheney tuvo con los ejecutivos de las grandes
compañías petroleras en 2001 antes de que la Casa Blanca presentase su ley energética que
proporcionó al sector $23 mil millones de dólares en subvenciones a las empresas.

Quizás esa es una de las paradojas más sangrantes de la actual situación.

Con beneficios récord, sólo ExxonMobil obtuvo en 2005 unos beneficios de $36,100 millones,
los contribuyentes estadounidenses están proporcionando al sector subvenciones de miles de
millones.

Todo apunta que en 2006 los beneficios serán incluso mayores.

Y ahora, el presidente Bush quiere investigar el mismo sector al que su administración ha


mimado desde su llegada a la Casa Blanca.