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- Reporte del texto “Una sociedad en

movimiento” -

Este artículo, elaborado por Lourdes Arizpe, muestra


posiblemente uno de los puntos de análisis más importantes
que hay en la actualidad: la población. Con ello se
desencadenan distintos marcos que se envuelven en dicha
temática. La autora desglosa todo un análisis constructivo del
tema “población”, abarcando antecedentes históricos,
estadísticas, gráficas, entre otros medios para llevar a cabo
una mejor comprensión de lo mencionado hacia las personas-
receptoras.

En primera instancia, se abordan algunos datos históricos


que visten e introducen una panorámica de análisis sobre el
surgimiento de la población en América, específicamente en
México. Como se sabe, la llegada del hombre a nuestro
territorio fue a través del llamado Estrecho de Bering. A lo
largo del tiempo, la población en nuestro país se fue
incrementando poco a poco, simultáneamente con la llegada
de personas de otros países, de otros continentes.

Conforme el índice de habitantes crecía, empezaron a


surgir problemas tanto en el sector rural, como en el urbano.
Esto ocasionó la llamada “migración rural-urbana”, en la cual
la gente que habitaba fuera de la ciudad capital, buscaba las
oportunidades para trasladarse a ésta al observar que las
condiciones de vida en la Ciudad de México eran mucho más
“satisfactorias”.

El proceso que vivió la Ciudad de México para convertirse


en una de las más importantes a nivel mundial, tuvo mucho
que ver con la explotación del campo en los diferentes
estados de la República Mexicana. Con ello se creo además la
industria, la cual dio una proyección y desarrollo sumamente
importante al Distrito Federal. El capital financiero fue
concentrándose y los mercados dieron oportunidad a nuevos
empleos; dicho fenómeno fue una de las atracciones vitales
que tuvieron los jóvenes y la gente de otros estados por
querer situarse y laborar en el DF.

A medida de esto, las comunidades campesinas e


indígenas tomaron un papel fundamental en el crecimiento de
la metrópoli, al ser la mano de obra joven para llevar a cabo el
proceso de industrialización. Sin embargo, el subsidio dado a
la ciudad, fue deteriorando y quebrando por ende la pequeña
producción agrícola familiar.

La migración rural fue más que nada de carácter


indígena, por lo cual las familias campesinas crearon distintas
medidas o estrategias para ingresar a la ciudad, dentro de las
cuales se habla de un procedimiento en el cual, cada miembro
de la familia, por separado y paso a paso, llegaba al DF,
empezando por el padre, los hijos, etc.

En esta fase, la mujer obtuvo una responsabilidad y una


posición bastante importante, tanto en el ámbito familiar,
como en el desarrollo o proceso de industrialización de la
ciudad. Fue así como la mujer, poco a poco, fue
involucrándose de manera muy eficaz en la sociedad e
imponiendo nuevas formas de pensar que llevaron a otorgarle
por sí misma libertades, oportunidades de empleo,
participación en decisiones políticas, económicas, etc., a partir
de distintos movimientos, llámese feminismo. Cabe mencionar
además, que la mujer toma cargos de distintas índoles para
laborar y darse un muy reconocido lugar en y dentro de la
sociedad a pesar de las dificultades que pudieran surgir.

Con la llegada de las mujeres indígenas y campesinas a


la ciudad, la creación de empleos fue reduciéndose con
seriedad. Ahora, los subempleos como comercio ambulante,
cargas de productos, etc., fueron adquiridos por campesinos e
indígenas. Teniendo mucho más presencia éstos en la ciudad,
fue en cierto modo de sorpresa para los habitantes natos del
DF, pero cosa que logro ver que el país era “para todos”, con
lo cual se fortalecieron los derechos humanos, que también
tuvo su apoyo en las nuevas políticas indigenistas.

A pesar de la migración existente del campo hacia la


ciudad, la búsqueda por encontrar mejores empleos y
salarios, y por lo tanto, mejores niveles de vida se vio
reflejado en la migración de México hacia los Estados Unidos
de Norteamérica. Ahí, sin lugar a dudas había más
posibilidades de vivir “mejor”. Como consecuencia de esto,
surgieron políticas para “controlar este traslado de gente”,
poniendo así límites o fronteras que no precisamente eran
naturales o geográficas.

La gente mexicana que lograba penetrar a los Estados


Unidos, llámese de manera más propia las familias, adquirían
actitudes y nuevas pero diferentes formas de expresarse y
actuar a comparación de las personas o habitantes naturales
tanto de los Estados Unidos como de México, surgiendo así un
nuevo tipo de cultura.

A raíz de la migración expuesta de México hacia el país


vecino del norte, se fue creando una conciencia de “traslado
para vivir mejor” en la gente de América Latina.
Guatemaltecos, panameños, salvadoreños, entre otros fueron
accediendo, en primera instancia, a México como vía o camino
para ingresar a los Estados Unidos y realizar el tan anhelado
sueño u objetivo de vivir mejor. Este fenómeno de migración
por parte de los países de América Latina hacia los Estados
Unidos fue estableciendo en México una mezcla de
costumbres, ideas y actitudes en las personas, o sea,
creando una cultura no estable.

Con el paso del tiempo, el avance científico y tecnológico


ha ido tomando un papel fundamental en la vida de los seres
humanos y de la Tierra. Si bien es cierto que es un gran punto
a favor en diversos casos el desarrollo desmesurado de la
ciencia y la tecnología, también es igual de fidedigno
comentar que tiene sus “contras”. El controlar y revertir la
pérdida de la biodiversidad, evitar el calentamiento del
planeta, detener el adelgazamiento de la capa de ozono,
evitar la pérdida de tierras cultivables, etc., debe ser tarea a
desarrollar de manera urgente para no seguir acabando con el
planeta. Todo depende de la mentalidad que se ejerza y de
ser más concientes en que el acabar poco a poco, día con día,
nuestro planeta, es también acabar y extinguir por ende, a la
humanidad.