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¿EL$HOMBRE$LE$DA$PERMISO$A$DIOS? $

Amados hermanos y hermanas, reciban bendiciones de nuestro Dios y Señor Jesucristo.

A cada momento se nos hace más evidente que vivimos en el cumplimiento de las profecías bíblicas de los últimos tiempos.

Sin que sea necesario esforzarse mucho se puede ver que por doquiera surgen “nuevas revelaciones”, “nuevos evangelios”, “nuevas visiones”, “nuevas teologías” y otras muchas “doctrinas” que tratan de darnos una completa y actualizada interpretación del propósito de Dios para la iglesia de hoy.

del propósito de Dios para la iglesia de hoy. Hace unos años, siendo miembro de una

Hace unos años, siendo miembro de una pequeña iglesia local, se organizó la proyección de un video del predicador Myles Munroe del cual yo escuchaba por primera vez.

El Sr. Myles Munroe se había presentado desde los años 80 ante muchos creyentes que han venido a ser influenciados por sus doctrinas sobre "teología del dominio", "el establecimiento del Reino ahora" y el "evangelio de la prosperidad" entre otros temas.

Uno de los libros de Myles Munroe sobre la doctrina de “El Reino Ahora" (The Kingdom Now).

Aquel video exhibía un atractivo mensaje acerca del “Liderazgo Genuino” y, según recuerdo, era bastante motivador en su exposición sobre propósito y visión. Esta fue la primera vez que escuché al Sr. Munroe.

Luego de unos años me encontré leyendo un libro en el cual, el mismo autor, se proponía explicar el verdadero propósito de la oración. El título del libro: “Entendiendo el Propósito y el Poder de la Oración”, editado en español en el año 2005.

Tan solo al leer la introducción quedé totalmente asombrado por lo que el libro planteaba.

Ante mi había un elaborado intento de revestir de "nuevo entendimiento" al más abierto antropocentrismo en el cual Dios quedaba completamente sujeto al "permiso" otorgado por el hombre para poder actuar, definiendo a la oración como el medio por el cual el hombre otorgaba a Dios tal permiso.

En este texto expongo un muy breve extracto — pero no insignificante — de este libro y dejo a su entera discreción indagar y sacar más de sus propias conclusiones.

En las páginas 15 a la 20 del libro encontré, bajo el subtitulo "El Fundamento de la Oración", lo que según el Sr. Munroe, es el fundamento de su doctrina citando inicialmente las escrituras:

"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra." - Génesis 1:26

Continúa diciendo el Sr. Munroe en su libro:

“Con estas palabras, el Creador definió los límites de Su derecho para legalmente influenciar e interferir en el reino terrenal”

“Con esta declaración, Dios creó siete leyes principales:

1. La autoridad legal para dominar la tierra fue dada solamente a la humanidad.

2. Dios no se incluyó a Sí mismo en la estructura legal de autoridad sobre la tierra.

3. El hombre pasó a ser el mayordomo legal del dominio sobre la tierra.

4. El hombre es un espíritu con cuerpo físico; por consiguiente, solamente los espíritus con cuerpos físicos pueden legalmente funcionar en el reino terrenal.

5. Cualquier espíritu sin cuerpo es ilegal en la tierra.

6. Cualquier influencia o interferencia del reino sobrenatural en la tierra es legal solamente por medio de la humanidad.

7. Dios mismo quien es un Espíritu sin cuerpo físico, se sujetó a esta ley.”

NOTA:

¿Cómo llega el Sr. Munroe a la sorpresiva conclusión de estas leyes partiendo de Génesis 1:26? Esto solo puede gestarse en la imaginación, en una interpretación liberal de la Palabra, y solo por medio de una conjetura retorcida se puede llegar a conclusiones tales como las del Sr. Munroe.

Pero en su libro el Sr. Munroe insiste:

“Los siguientes son resultados de estas leyes, las cuales Dios mismo instauró:

La autoridad legal en la tierra está en manos de la humanidad.

El Creador, debido a su integridad, no violará la ley de Su Palabra.

Nada ocurrirá en el reino terrenal sin el permiso activo o pasivo del hombre, quien tiene la autoridad legal.

El Creador y los seres celestiales no pueden interferir en el reino terrenal sin la cooperación o el permiso de la humanidad.

Dios debe obtener el acuerdo y la cooperación de una persona para lo que Él desea hacer en la tierra.

de estos preceptos obtenemos nuestra definición de oración.

¿Qué es la oración?

La oración es darle a Dios el derecho y el permiso legal para interferir en los asuntos terrenales.

La oración es darle al cielo licencia terrenal para influenciar la tierra.

La oración es licencia terrenal para la interferencia celestial.

La oración es ejercer nuestra autoridad legal en la tierra para invocar la influencia del cielo sobre el planeta.

El cielo necesita que usted le otorgue licencia para impactar la tierra. Usted puede hacer la diferencia y cambiar el curso de la historia si tan solo usted consigue entender el propósito y el poder de la oración.”

Hasta aquí la cita del libro.

Presentado en programas de la cadena TBN por anfitriones como Benny Hinn, Guillermo Maldonado y otros nombres muy conocidos en nuestro mundo Hispano, Myles Munroe acaparó en los últimos años la atención de un público cristiano creciente diseminando así sus enseñanzas ya sea por medios de sus conferencias, vídeos y libros o por medio de los que han adoptado estas doctrinas como el mismo Guillermo Maldonado y muchos otros quienes han repetido en sus predicas las enseñanzas de Myles Munroe.

Indudablemente acá hay una de esas falsas doctrinas que representan un gran peligro para la iglesia cristiana, para los redimidos de Dios.

El señorío que Dios otorga al hombre se refiere claramente a la creación que el mismo Dios sometió a él, pero no tiene nada que ver con limitar la potestad o legalidad de Dios para interferir en cualquier asunto de Su creación.

Contrario a lo que el Sr. Myles Munroe, el Sr. Guillermo Maldonado y otros tantos han declarado: ¡Dios no está ilegal en la tierra! ¡Él es Rey y su soberanía es eterna!

Comprobamos esto en lo que dice la Palabra de Dios:

Salmos 135:6 Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.

Pero en cuanto a lo que dicen hombres atrevidos la Palabra de Dios declara en Eclesiastés Capítulo 5:

2. No te des prisa a abrir tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir

palabra delante de Dios, porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra.

Sean, por tanto, pocas tus palabras.

6. No dejes que tu boca te haga pecar, ni delante del ángel digas que fue

por ignorancia. ¿Por qué hacer que Dios se enoje a causa de tus palabras

y

destruya la obra de tus manos?

7.

Pues, donde abundan los sueños abundan también las vanidades y las

muchas palabras. Pero tú, teme a Dios.

Dios no tiene porqué pedir permiso al hombre para realizar algo, Él es el Eterno Soberano, Él no lo necesita. Por el contrario, el hombre está sujeto a la voluntad de Dios:

Hechos 18:21 Sino que [Pablo] se despidió de ellos, diciendo: Volveré a vosotros otra vez, si Dios quiere. Y zarpó de Éfeso.

1 Pedro 3:17 Porque mejor es que padezcáis haciendo bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo mal.

Hebreos 6:3

Y esto haremos, si Dios lo permite.

Santiago 4:15 -16 15. Más bien, debierais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello 16. Pero ahora os jactáis en vuestra arrogancia; toda jactancia semejante es mala.

Daniel 4:34-35

34. Pero al fin de los días, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo, y

recobré mi razón, y bendije al Altísimo y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su dominio es un dominio eterno, y su reino permanece de generación en generación.

35. Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada, mas

El actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo y entre los habitantes de la tierra; nadie puede detener su mano, ni decirle: "¿Qué has hecho?"

Como hemos visto la Palabra de Dios es muy clara al respecto.

Amados hermanos y hermanas en Cristo, ante la proliferación de los falsos maestros es muy necesario que abramos bien nuestros ojos. Ante doctrinas, visiones y revelaciones nuevas es muy necesario que examinemos todo a la luz de la Palabra de Dios.

El consejo de la Palabra de Dios es que seamos como los hermanos de Berea, ellos han sido puestos como ejemplo para nosotros porque se dice de ellos que:

“…recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”

La apostasía no vendrá de fuera de la iglesia sino que brotará de en medio de ella así como la cizaña crece junto al trigo, pero a su tiempo el Señor separará la cizaña del trigo.

Por una parte, seamos diligentes y cuidadosos para descubrir las falsas enseñanzas y no contaminarnos de ellas:

Rom 16:17 Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.

Pero por otra parte, alegrémonos porque todo esto es señal de que estamos viviendo en los postreros tiempos y que el Señor Jesucristo regresa pronto por su Iglesia. La Palabra nos advierte de estas cosas:

1Ti 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;

2Ti 3:13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 2Ti 3:14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;

Hch 20:28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Hch 20:29 Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Hch 20:30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.

Que el Señor Jesús les bendiga.