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Capitulo I

El déficit de la democracia en América Latina

Se parte de varios supuestos para dar a conocer lo que realmente a hecho que la
democracia a tenido complicaciones para ser un gobierno con legitimidad. Se entiende
que la reformas institucionales que se han hecho de los gobiernos autoritarios han
mostrado limitaciones. La base fundamental radica en el legado de los ochenta como una
década perdida llena de costos institucionales y sociales a la vez, es por lo mismo que se
plantea la visión de un estado de derecho fuerte, capaz de consolidar a la democracia. Se
debe prestar atención cuando el autor refleja que existe hoy en día un estado de derecho
débil, que no es capaz de hacer frente a las limitaciones que la globalización a traído
hacia a América latina, ya que si se entiende, es el mercado la gran limitante del estado
en materia social. Para esto se hace necesario cambiar y reforzar a la vez las
instituciones y por sobre todo al estado de derecho, no solo entendiéndolo como un punto
jurídico, sino que garante de la protección de los ciudadanos, y de la forma en que se
debe hacer política, como intrínsico de los criterios de la democracia, sacando la
calificación formal de la democracia y entendiendo que es una regla fundamental.
El autor plantea ciertos criterios fundamentales por ejemplo; el reemplazo de
declaraciones retóricas por carta de derechos fundamentales; el transito de un estado
interventor débil a uno regulador fuerte; y de la intrascendencia del poder judicial a un
ámbito de independencia. Puntos que asumen una fragilidad del estado y sobre todo de la
democracia como sistema de gobierno, que ayudan a entender el desencanto con el
sistema de gobierno. Como bien dije anteriormente, la década de los ochenta deja un
costo político bastante grande para las democracias actuales, sobre todo lo que
caracterizó a la década perdida de los ochenta, la inequidad, desigualdad y pobreza.
Otro punto fundamental es el legado histórico – político que caracteriza a
Latinoamérica, desde la creación del estado, como un estado sin cultura nación, por ende
sin ciudadanía, algo que podría prestarse a gritos al debate, pero en cierto punto ajusta a
la realidad latinoamericana desde el punto de vista de que no existe una ciudadanía por el
hecho de que el estado se a planteado solamente como una acción de alcanzar el poder y
no en su función como lo concibe la democracia, “el fin de la autoridad es el bien común”
para garantizar el desarrollo equitativo de la nación y de los ciudadanos, por lo mismo, se
plantea a manera de conclusión que los problemas de la democracia se solución con mas
democracia, sobre todo, fortaleciendo el estado derecho y entendiendolo como un sistema
de derechos, para lograr desarticular de una vez por todas los excesos politicos y mas
que nada, el autoritarismo y las tentaciones corporativistas propias del legado histórico –
político de América. En si, e estado de derecho debe ante todas las cosas, restar los
efectos del mercado en todo ámbito.

Capitulo II
Gobernabilidad y políticas publicas en América Latina

El énfasis central de este capitulo es la facilidad del sistema de erosionarse,


en el sentido actual de la globalización, no solo entendiéndola como un aspecto
económico, sino que esta misma a traspasado barreras hasta llegar a lo que confiere a
una sociedad civil. La gobernabilidad no se entiende solamente como un factor estable del
gobierno, sino que se debe entender como la función de habilidad de un gobierno en un
contexto de robustecimiento de la cultura cívica, crecimiento económico, equidad,
igualdad de oportunidades, protección social y participación política. Por lo mismo se
critica a la forma tradicional de hacer política que básicamente se a encargado de
negociar dentro del mismo sistema con los sectores políticos mas fuertes para crear
coaliciones que pretendan la estabilidad del sistema político, esto en un periodo de
globalización, no tiene cabida y claramente esta en decadencia, ya que es esta misma
forma de hacer política ha demostrado ser el gran articulador de las crisis de
gobernabilidad, ya que asumen un principio liberal de la política dejando de lado el
creciente fortalecimiento de cultura cívica articulada en mayor medida en temas de interés
común. Hacer en énfasis en el crecimiento económico, también implica hacer énfasis en a
la protección social, logrando contener de manera armoniosa a ambos aspectos.
Para esto es fundamental lo dicho anteriormente sobre la forma tradicional de
hacer política, ya que es en el mismo sistema político la carencia de poder hacer frente a
los reales problemas de la democracia, como bien recalca el capitulo, la decadencia de
las formas tradicionales de representación política, cuestionadas básicamente por los
creciente grados de información y por sobre todo, de uno de los elementos centrales de la
teoría democrática, el bien común. Es por lo mismo que s puede explicar grosso modo el
descontento con los partidos políticos y no solamente en la representación, sino en las
formas de articulación institucional. Las políticas publicas dejan de contener un sentido
netamente instrumental, caracterizado por la tendencia a contener probabilidades de
apoyo y de poder, para esto es necesario reformular la verdadera esencia de los
principios republicanos y hacer frente a las exigencias reales que a traído la globalización
a Latinoamérica, principalmente en articular el mercado con lo político y social.
Capitulo III
Gobernabilidad y globalización

Se propone mas que nada reformular la concepción actual de la función del


gobierno, involucrando principios de governance arraigados en cambios institucionales y
por sobro todo un giro en la concepción de ciudadanía. En América latina se a llevado a
cabo una gran y no menor reformas al estado, tratando obviamente de ajustarse a los
cambios contextuales que a tenido la historia, pero que en gran medida en un proceso de
globalización estas reformas han producido mas incertidumbre que confianza en el
estado. El reto de América latina consiste en encontrar los caminos que conduzcan a la
consolidación de la democracia, a la construcción de mercados competitivitos y abiertos y
a la superación de la pobreza y la reducción de la desigualdad, ya que sin estos principios
no habrá una real consolidación democrática, ya que estos mismo aspectos generan un
clima de constante conflicto en cuanto a la gobernabilidad democrática, no tan así a la
estabilidad política ya que esta puede prolongarse a través de mecanismos persuasivos y
normalmente con el uso legitimo de la coerción del estado. Por lo mismo se plantea en el
capitulo que la gobernabilidad no solo es tarea del estado, sino de la sociedad en general.
Esto implica una verdadera mas critica en cuanto a la sociedad, articulada en claramente
en partidos políticos capaces de generar una conexión mas horizontal con la ciudadanía,
para eliminar los caudillos políticos y las redes clientelas del sistema político.
Como bien dicho, la governance no implica gobernabilidad, sino que instituciones
capaces de hacer frente a los retos y exigencias de la sociedad, con tal de lograr una
verdadera gobernabilidad democrática. Pero encontramos que los cambios no son
inmediatos dentro de la estructura política, por lo cual no implica un cambio planificado
desde el estado, sino que requiere de la creación de condiciones que hagan posible un
permanente e incremental cambio sustancial.
Capitulo IV
El impacto de la globalización económica en las estrategias de la
reforma institucional y normativa

Se parte del enunciado de que la globalización opera en función de mercados, que


se componen por ideas, personas, transacciones económicas, etc. Mercados que
claramente son imperfectos y que juegan un rol crucial en lo que implica el control del
estado ante la sociedad. Se plantea esto ya que si comprendemos la idea central sobre la
globalización, como un fenómeno que tiende a romper todas las barreras territoriales y
obviamente las de carácter normativo, por ende se produce una contradicción en lo que
supone a la democracia como sistema político, es decir, la democracia presupone como
bien dice el autor a un estado fuerte y bien delimitado, ya que no hay democracia sin
ciudadanía y no hay ciudadanía sin estado, por lo cual la globalización afecta de raíz la
concepción de estado moderno. Para esto es fundamental que el estado y las
instituciones o luchen de manera autodestructiva en contra de los efectos de la
globalización, sino mas bien dirigirlos de manera de disminuir y poder controlar los efectos
de mercado en la sociedad.
Pero a globalización da la sensación de agotamiento del estado y por ende notar
una cierta agonía a lo que implica lo social desde su perspectiva de estado regulador que
impide el libre juego de bienes y servicios. Pero no es así como lo suponen muchos
autores, sino que es el como se dirigen los vientos de la globalización en pro de los
objetivos del estado, para poder servir de un estado de derecho sólido capaz de ser un
techo para los mas desposeídos y perjudicados por los efectos del mercado. Si bien son
las delimitaciones territoriales que configuran la noción de estado, haciendo la distinción
de lo que es dentro y fuera, cosa que la globalización obvia por su búsqueda intrínseca de
los mercados y romper las barreras territoriales que presupone la democracia, surge la
paradoja de la estabilidad de los mercados y de su funcionamiento, es por lo mismo que
surge una relación contradictoria en lo que implica al mercado y a la democracia, ya que
si bien una pretende un estado fuerte y delimitado, la otra pretende romper las barreras
pero a la vez la seguridad del funcionamiento de las superestructura económica, y
básicamente es el estado el único agente con capacidad de obediencia dentro de un
territorio el cual podrá conseguir la estabilidad y por sobre todo la seguridad. El papel de
la democracia entonces radica en contener dos fuerzas contradictorias; el mercado y el
sistema de derechos. Pero como bien sabemos, que esta contradicción debe ser
encausada por la democracia, no cabe mas que el neoliberalismo tome posiciones
amistosas hacia la gobernabilidad democrática por su propia subsistencia en cuanto a lo
que confiere a la globalización, para asegurar que los mercados sigan un funcionamiento
dinámico dentro de los territorios delimitados por estados democráticos fuertes. “los
amigos de los mercados deberían saberse también amigos de la democracia”1

Capitulo V
La reforma del estado en los años 90: lógica y mecanismos de control

La línea central de este capitulo se pueden dividir en dos puntos; uno que
comienza por entender una crisis del estado (y no política) y otra basada en lo que implica
la governance entendida por la facultad del gobierno de tener las condiciones financieras
y administrativas para convertir en realidad las decisiones que toma. El primero punto
asume una crisis del estado desde su concepción interventora de la vida económica –
social, ya que es la propia condición del estado la que no se adapta o no logra dar el giro
para enfrentar o apalear la crisis de los setentas a nivel mundial. Hubo una reducción de
las tazas de crecimiento económico, aumento del desempleo e inflación, con lo cual la ola
conservadora del mundo propuso la creación y formulación del estado mínimo para poder
lograr el objetivo del mercado autorregulador. Pero se es imposible volver al estado liberal
del siglo XIX, siendo sus principales complicaciones la noción de estado que existe, desde
la concepción de que es el estado el garante de la propiedad y de los contratos, por ende
se aplica la visión de que el estado es anterior al mercado de bienes y servicios.
A esto, las tres corrientes políticas y económicas mas importantes del mundo
comienzan hacer frente al nuevo proceso global y por sobre todo a definir el rol del
estado. Por un lado la izquierda tradicional ve y observa como la noción estatista se
derrumba ante lo cual queda perpleja ante la imposibilidad de lograr salvar los
“socialismos reales”. Por otro lado, la derecha liberal – conservadora asume una política
triunfante al observar la tendencia del estado a minimizar sus funciones, pero no es hasta
los noventa cuando el mismo estado mínimo vuelve a entrar en contradicción y por ende
en el colapso del mismo. El único sector que logro hacer hincapié a tal suceso, fue la
denominada centro izquierda, socialdemócratas o social liberal, los cuales comprendieron
que el estado a través de la democracia debe tener presencia reguladora en el mercado,
ya que este tiene la tendencia cíclica a la crisis o recesión. Las reformas al estado por
ende, implican la visión de crisis de la noción de estado, sino de cómo este a través de las
1
crisis no fue capaz de generar la governance para poder hacer frente al proceso de la
globalización. Por lo tanto, la presencia de la democracia asume, lo económico, lo político
y lo social, por ende se urgente lograr las reformas en el estado, para poder alcanzar los
grados de governance para cumplir sus objetivos y visiones de mundo. El autor declara
que no se puede hablar de crisis política en los noventa y argumenta que la crisis hace
referencia a la privación de la gobernabilidad y de la legitimación de las instituciones, a mi
parecer la crisis del estado y de la política van de la mano cuando vemos el quiebre de los
paradigmas sobre todo en el caso del bloque soviético. Si bien como argumenta el autor,
es cierto que es mas una crisis del estado, que de lo político, creo que en este caso
(principio de la década de los noventa) se asume en ciertos grados las dos cosas.

Capitulo VI
Sistemas de gobierno en América Latina: frenos y contrapesos en una
era de globalización.

Para ser enfáticos en la línea del capitulo, se trata de una discusión practica en
como Latinoamérica se a estructurado desde las olas democratizadoras. El debate se
reduce a dos como bien argumenta el autor, parlamentarismo y presidencialismo. No seré
enfático en lo que confiere la definición mas correcta de cada sistema de gobierno, ya
que creo que no va al caso. Lo que realmente importa de este capitulo es como estos
sistemas de gobierno caen desde sus perspectivas democráticas a excesos políticos ya
sea por errores prácticos que se producen en la realidad, dejando de lado la teoría que
los sustenta. Para esto el autor es enfático en aclarar que como estos sistemas y sobre
todo el mas criticado que es el presidencialismo, caen en errores, se hace necesario
generar un sistema de frenos y contrapesos para poder dar un equilibrio al sistema
político, en lo que confiere a los poderes del estado. Es la fuente de frenos y contrapesos
lo que haría que el sistema democrático pudiera contar con una viabilidad y legitimidad en
el tiempo.
Aunque el sistema presidencialista sea el mas criticado por los teóricos como Linz y
Pzeworski, para Matthew S. Shugart sigue siendo el mas viable para Latinoamérica,
primero por su legado histórico – cultural, segundo por la diferencia al éxito que tiene el
parlamentarismo en países desarrollados y no en los en vía al desarrollo, y lo mas
importante, por que este puede generar un buen sistema de frenos y contrapesos para el
desarrollo democrático. El sistema de frenos y contrapesos se relaciona directamente con
una noción metódica de generación de políticas, por lo mismo se le tilda de “bloqueo”
entre los poderes del estado, para lograr un efectivo proceso de generación de un statu
quo que sea realmente efectivo y no meramente formal como lo es en los actuales
sistemas de gobierno a nivel latinoamericano. Los procesos de vetos serian las claves del
bloqueo y para esto el desenvolvimiento de los partidos es esencial.

Capitulo VII
Partidos políticos y reforma estructural

El análisis latinoamericano se a tornado bastante difuso en su totalidad por los


diversos procesos que la componen, pero en un punto central se puede llegar a analizar
de manera casi similar a la totalidad de naciones que existen en América latina, por su
arraigamiento a los paradigmas de desarrollo que surgen con las coyunturas
internacionales. Pero no es hasta la caída de los paradigmas donde de nuevo podemos
encontrar una complejidad aun mayor, dado por la carencia de un paradigma que
identifique a la región y su propuesta político – económica. Cada núcleo de análisis posee
actores propios y claramente identificables con el proceso. Estos actores configurados en
partidos políticos tienen en común el capitalismo político que identifica el desarrollo de las
sociedades latinoamericanas, ya que es desde el estado donde se produce la
organización y reorganización de la sociedad. El proceso desde el siglo XIX va de la mano
con al creación de condiciones estructurales que permitieran privilegiar con efectividad los
derechos de propiedad privada plena y acumulación capitalista, con esto nos referimos
simbólicamente al estado oligárquico – liberal. Pero encontramos una gran contradicción
cuando nos referimos a que las políticas estatales desde los grupos mas liberales, se
configuraron como instrumentos de construcción y promoción de los intereses de las
burguesías nacionales, dejo es sesgo excluyente de la sociedad, aunque en primera parte
ampliaron la ciudadanía civil, los rasgos desigualitarios traerían consecuencias
posteriores, es decir, en mayor medida la visión estatista de la sociedad fue y seguirá
siendo desde los grupos mas liberales duramente reprimida, cercando cada vez mas el
alcance del estado en materia social. El autor recalca la funcionalidad de los paradigmas
dejando claro que Latinoamérica a cometido errores de construcción al aceptar a estos
como únicos e irremplazables dejando de manifestó el poco dinamismo entre sociedad
civil y el estado.
Capitulo VIII
Liderazgos, políticas y gestión publica para una nueva gobernabilidad

Este capitulo tiene por finalidad demostrar el vacío que se a producido en la


sociedad civil, con una deslegitimación del proceso democrático. Es fundamental entender
este vacío o sensación de insatisfacción con las instituciones y por sobre todo con el
periodo global. Si bien el proceso donde se comienzan las olas democratizadoras, estas
tienen un legado bastante desalentador para la misma democracia, la brecha de
desigualdad, las condiciones de pobreza y la falta de desarrollo. Si bien n los noventa
hubo un crecimiento significativo en materia económica, no es suficiente para hacer frente
al escenario que se proyectaba, el de insatisfacción y con cierta relación a las promesas
no cumplidas de la democracia, me refiero a la disminución de la brecha entre pobres y
ricos, que no se adapta a los niveles de crecimiento en la región. Los teóricos entienden
muy bien que este factor juega en contra y no se puede sostener una democracia por
mucho tiempo en estas condiciones. Las olas neoconservadoras no logran entender este
problema que enfrenta el día de hoy las democracias, insistiendo en marinar al estado en
materia económica y culpan en mayor medida al estancamiento que se produjo con el
estado de bienestar donde amplias burocracias, pero no es menor que las democracias
se planteen un desarrollo integral, donde la permanente elección que han tenido los
estados entre igualdad y crecimiento termine, dando paso a una política que componga
los dos temas en uno solo, claramente esto hace bastante lento los niveles de
crecimiento, llegando hasta hacer irregularidades en los mercados, pero como bien se
sabe, es mejor contener una política lenta pero segura. Para esto es fundamental una
reformulación de las perspectivas de desarrollo, siendo un paso no menos importante
recuperar la legitimidad sobre las instituciones y la democracia como sistema de gobierno.
Recuperar la confianza implica por sobre todo, satisfacer las verdaderas necesidades de
la sociedad y no la de los grupos económicos o dirigentes políticos, los cuales han logrado
separar la relación entre sociedad civil y estado.
Capitulo IX
El poder al servicio de la consolidación democrática, la eficiencia
económica y la equidad social.

El argumento central del capitulo sostiene reiteradamente la presencia de


parlamentos fuertes y sólidos, para poder hacer frente a los desafíos que a planteado la
globalización en el ámbito de la gobernabilidad. Cuando nos referimos a construir un
parlamento fuerte, nos referimos a la real voluntad popular de la democracia, sustentada
en partidos políticos los cuales serian la bisagra entre la sociedad civil y el estado en si,
por mejor definición, el legislativo. Aunque el autor pretenda no sonar a parlamentarismo,
lo hace al plantear que es el parlamento la instancia mas democrática de un sistema
político democrático. Pero su argumento es sustentable en la medida en que proyecta al
parlamento por necesidades de equidad social y política, legado desde el sistema
oligárquico – liberal o mejor dicho efectos del propio capitalismo. Pero el argumento se
basa en que el parlamento debe lograr insertar a estos grupos históricamente excluidos a
los modos de intercambio que posee el mercado (dualización social) y por sobre todo la
asignación de gasto fiscal en intereses clientelitas o de coalición de intereses capaces de
sojuzgar al estado. La verdadera esencia del parlamento radica en un argumento
esencial; la debilidad de estos ante el ejecutivo con lo cual se ven en una situación de
imposibilidad de representar a la sociedad civil. Por lo cual la idea es pasar a ser los
legisladores de proyectos nación, legítimamente aprobados por la opinión publica, es
decir, romper la a través de un parlamentarismo, los cercos creados por los propios
partidos políticos en un sistema presidencialista.
Capitulo X
Una década de reforma de la justicia en América Latina

Cuando hablamos de justicia en la democracia, nos referimos solidamente a la


construcción de un estado de derecho fuerte para conseguir los temas anhelados de la
democracia (combinar el mercado con los derechos sociales). Se parte desde esta
premisa ya que en los capítulos anteriores, esta demarcado la contradicción permanente
entre el mercado de bienes y servicios y los derechos fundamentales de los ciudadanos,
haciendo alusión a una fragilidad en el sistema judicial y legislativo de las democracias
actuales. Se menciona el sistema judicial ya que este compondría un equilibrio a lo que
respecta a lo jurídico – económico y el estado de derecho. Más que nada se entiende que
las debilidades institucionales están funcionando de manera formal y no practica como lo
supone la teoría democrática. Esta visión hace referencia a lo que conlleva la
liberalización del mercado y por sobre todo a la noción de estado mínimo, donde el
mercado plantea una lógica articuladora de la política publica. Digo esto ya que en las
democracias formales, la garantía de un estado de derecho solo es entendida como el
imperio de la ley, donde se plantea un estado de derecho protector de las nociones
liberales sobre propiedad y acumulación. El concepto de estado derecho a percepción de
la teoría democrática, incluye la conformación de un estado de derecho capaz de hacer
frente a los efectos del mercado y por sobre todo, garantizar una armonía entre este y la
sociedad, haciendo factibles los derechos fundamentales de la sociedad democrática. Por
lo mismo el autor recalca y afirma que sin un estado de derecho, no hay garantía del
mercado y por sobre todo de la gobernabilidad democrática.
El legado autoritario que vive Latinoamérica da sus primeros síntomas de mal
funcionamiento, sobre todo a lo que se refiere a el poder civil. Los poderes ajenos a la
institucionalidad democrática todavía persisten en cuanto a las estrategias del sistema
político. Fuerzas como el poder militar, los grupos económicos, son los que conforman los
principales agentes intervencionistas en las instituciones. Pero queda claro que existe una
brecha no menor entre democracia formal y democracia como un sistema de derechos,
entendiendo básicamente que la primera se concentra en solo ajustar los mercados para
desarrollo pleno a nivel global y la otra como garante de los derechos fundamentales y por
sobre todo encontrar una relación armónica entre el estado democrático fuerte y el
mercado de bienes y servicios.

Capitulo XI
Desarrollo regional y local en una era de integración global: federalismo
favorable al mercado en América Latina y el Caribe

El mercado a debilitado en mayor medida la nación en términos políticos y


económicos, no siendo así los culturales. Es la tesis central del capitulo, ya que esta
radica en que el mercado a favorecido la tendencia a conformar estructuraras
supranacionales como subnacionales, debilitando la concepción de bloque económico
nacional. El mercado a dotado de poder a las regiones subnacionales y supranacionales,
transformándolos en ejes dinámicos del desarrollo del neoliberalismo. Por ende, el autor
refleja la tendencia hacia un federalismo en términos económicos y políticos en cierta
medida, sin dejar de lado la estructura del gobierno nacional. Como estructuras dotadas
de poder en términos de mercado, las regiones pasan a conformar el centro económico
de la nación, y poniendo un serio énfasis en el proceso de la descentralización de la
administración de la nación. Por lo mismo este evalúa ciertos criterios que para la
democracia, el federalismo “le haría muy bien”; Los reto de los gobiernos: 1. establecer
una forma nueva de federalismo que apoya el desarrollo de la economía de mercado y
cree una efectiva división del trabajo entre el gobierno central, regional y las unidades
globales de administración, y los gobiernos municipales y locales. Alentar una amplia
participación empresarial en el comercio y la inversión globales. 2. descentralizar las
funciones administrativas y fiscales del gobierno para que promuevan crecimiento
económico en los niveles apropiados de administración y en el sector privado. 3
desarrollar capacidad institucional en los sectores publico y privado y en la sociedad civil
para facilitar el comercio y la inversión globales que serán el motor del desarrollo
económico nacional, regional y local en el futuro. A esto se le suma la verdadera esencia
de la reforma administrativa, redefinir el papel del estado en la economía, que claramente
para el autor seria un estado mínimo, a diferencia de los capítulos anteriores, permitiendo
si, criterios sobre estado de derecho, pero que realmente no modifican nada en materia
social. El libre mercado y el perfeccionamiento de las instituciones a través de un
federalismo para el autor es lo que debe suceder para contener una democracia, siendo
fundamental la gobernabilidad democrática.

Capitulo XII
Gobernabilidad y lucha contra la corrupción

La lucha contra la corrupción a sido uno de los argumentos mas destacados de los
discursos de los partidos políticos, siendo estos portavoces de una real falencia del
estado, pero obviamente sus luchas o discursos quedan anulados cuando estos alcanzan
la administración del gobierno. Para esto el autor propone que la corrupción esta marcada
y denotada por dos argumentos; uno que la coloca como un mal necesario, y la otra que
soluciona el tema. Cuando me refiero a un mal necesario, digo lo que el autor quiere decir
en este capitulo a manera interpretativa. La corrupción en América latina contiene índices
bastantes altos, pero para el autor esta a traído tres argumentos que no dejan de ser
menores para analizar; Beneficio político: la corrupción beneficios políticos en el sentido
de que pueden usar nombramientos o pagos irregulares para promover la integración de
distintas tribus. Segundo: la tolerancia a nivel menor de soborno actuaría como incentivo
para el desempeño en el trabajo aumentando productividad y contribuyendo al
crecimiento económico., regiones, elites o partidos. Beneficios de gestión: a suplir salarios
superiores. Beneficios Económicos: el Principal argumento en este ámbito seria que en
un sistema donde los recursos son asignados al azar o por razones políticas, la
corrupción permite que estos se entreguen de acuerdo con el interés y capacidad de
pagar, esto es, en forma más eficiente. Se sostiene que la corrupción pue3de incrementar
el crecimiento económico a través de dos manifestaciones de esta mayor eficiencia que la
corrupción incorporaría al proceso económico a través de dos manifestaciones. Primero:
permitiría obviar regulaciones económicas (aduanas, permisos de exportaciones). Todos
los argumentos en beneficio pueden ser gravemente cuestionados dado por la falta de
evidencia empírica existente en este tema sobre corrupción, aunque la realidad es la que
indica el autor, siendo para la sociedad un fenómeno aceptado por la mayoría de los
ciudadanos, siendo estos a veces los mas beneficiados o mayores consumidores.
El segundo argumento que implica que la corrupción debe ser acaba, hace
mención a que la transparencia debe ser emanada desde el estado para la información de
lo que sucede en el ámbito político y contener un gobierno mas justo. La descentralización
política, otro argumento importante, radica en la corrupción. Se le adjudica a la corrupción
de la administración, ser participes de la tendencia a la descentralización, en el sentido
que esta a cometido bastantes errores prácticos, dejando la cerca abierta a una
reestructuración del estado en materia política.

2) De que manera los déficit de la democracia afectan a la gobernabilidad en


América latina.

Para comenzar este análisis sobre la democracia y sus déficit, me gustaría dejar de
forma introductoria lo siguiente; se parte de la premisa que es el mercado y la
globalización los principales fenómenos que constituyen los déficit en América latina.
Segundo, debemos llamar democracia formal a los sistemas democráticos
latinoamericanos, ya que uno de los principales retos de la democracia en América Latina
es lograr el traspaso de una democracia formal a otro como sistema de derechos, ya que
las democracias formales a escala latinoamericana, solo están cumpliendo una función
neoconservadora al establecerse como un estado mínimo con funciones liberales en
temas sociales y económicos. El imperio de la ley es la lógica que llevan a través de la
sociedad las democracias formales, siendo esto perjudicial en tiempos donde la
transformación de las comunicaciones van colocando nuevas visiones ciudadanas en
términos políticos y de política publica desde el estado. El estado de derecho debe ser la
instancia que permita al estado estar en una constante contradicción con el mercado2,
para así poder llevar a cabo el cumplimiento de los derechos fundamentales de los
ciudadanos siendo este un principio fundamental de la teoría democrática. Este permite a
parte de asegurar los derechos fundamentales, la protección de los mas desposeídos y
afectados por los efectos del mercado, sirviendo de techo para la sociedad y los efectos
del capitalismo. En materia económica faculta de una serie de reglas con las cuales se
intenta regular el mercado para disminuir sus efectos, así como para asegurar su
desarrollo y desempeño del mismo mercado.
Para esto es fundamental establecer cuales son los criterios de la democracia en
términos de gobernabilidad. Para muchos autores la gobernabilidad no es sinónimo de
estabilidad del sistema político, sino que implica un desarrollo democrático a nivel
económico, político y social. Este desarrollo esta claramente demarcado por la forma de
hacer política desde el estado, como materia fundamental de la teoría democrática en el
sentido en donde el estado se pone al servicio de los problemas reales de la ciudadanía,
para lograr o intentar acercarse a la equidad social, para dotar de posibilidades a todos
los ciudadanos dentro del sistema democrático. Uno de los déficit mas importantes tiene
que ver con lo mencionado anteriormente, es decir, la perdida de credibilidad de parte de
la sociedad civil a la democracia y sus instituciones. Se perfila importante ya que uno de
los objetivos de cada paso de la democracia implica una suerte de encantamiento hacia la
democracia como sistema político. Para ser mas enfático se reconoce que la estabilidad
no condiciona la gobernabilidad, por lo tanto la democracia necesita entablar la
responsabilidad política de sus ciudadanos para la construcción de una sociedad mucho
mejor. Encontrar que la ciudadanía vuelva a creer en la democracia y en sus instituciones
radica en la forma en como se articula el sistema político. Es complementar cada vez más
la relación estado sociedad civil para poder lograr los grados adecuados de comunicación.
Es por lo mismo que encontramos en Latinoamérica que los estados son débiles y a
menudo caen por las fluctuaciones del mercado, provocando así una debilidad constante
de sus instituciones y así afectando a la gobernabilidad sistemática.

La democracia en América latina expuesta a los déficit que a traído consigo el


estancamiento democrático de la región, implica en mayor medida que las naciones
puedan lograr el desarrollo. Digo esto por que fundamentalmente el libre mercado y la no
articulación de un sistema derechos, implica que América latina este en constantes

2
Reference: El impacto de la globalización económica en las estrategias de la reforma institucional y normativa, Guillermo
retrocesos en materia social y económica, provocando en cierta forma un estancamiento a
nivel regional y principalmente conflictos sociales a nivel local. Pero como bien recalque
anteriormente la estabilidad no condiciona la gobernabilidad, ya que esta presenta
nociones sobre perfeccionamiento del mismo sistema político, donde se recalca la
perfectibilidad del mismo sistema en materia política, económica y social. A escala
regional encontramos que este es uno de los factores cruciales para establecer una visión
de desarrollo de los naciones. En la mayoría de los casos, Latinoamérica no goza de una
“estabilidad política” clara y los que gozan de la “estabilidad política”, claramente no gozan
de una gobernabilidad democrática. La estabilidad política puede ser conseguida ya sea
por mantener una gobernabilidad sistémica, en términos institucionales o básicamente por
el uso legitimo del estado de la coerción. Pero contener una democracia y una
gobernabilidad en términos de tener un estado capaz de hacer frente a los procesos
globales, además de otorgar un desarrollo pleno de los ciudadanos en materia política y
de equidad social, donde el estado se pone al verdadero servicio de la sociedad, creo que
hablar de esto en Latinoamérica actual es casi una ficción que contiene malos enfoques y
por ende incorrectamente las perspectivas de análisis.
El legado histórico que enfrentan las democracias hoy en día, sobre pobreza y
desigualdad recae en lo más profundo del estado, dejando en cuestión su verdadero
funcionamiento. Por lo mismo se plantean una serie de reformas al estado, que van desde
reformular las estructuras institucionales hasta redefinir el rol del estado. Pero lo mas
importante para la gobernabilidad en términos democráticos, es lograr el equilibrio entre
las fuerzas del mercado y la sociedad, siendo fundamental lo anterior. Lograr la equidad
es una de los mayores desafíos de la democracia y sobre todo en Latinoamérica, donde el
colapso del estado mínimo dejo una serie de secuelas que hacen bastante difícil
concretar una gobernabilidad.

Esta especie de dificultad por parte de las democracias formales, es sinónimo de


dos argumentos que tienen relación entre si: La poca flexibilidad del sistema político y sus
actores; y, que los efectos del libre mercado y el mercado en si, están profundamente en
contradicción con el sistema de derechos. La primera afirmación es bastante negativa de
la política, ya que al establecer la poca flexibilidad del sistema político y de sus actores,
queremos decir que todavía vivimos dentro de un sociedad oligárquica donde los poderes
se encuentran repartidos por elites sociales, es decir, el poder político y las estructuras de
partidos son participes de una visión liberal de la política y por ende de una visión que no
configura un verdadero desarrollo de la nación, sino que emprende una tarea de beneficio
hacia algunos sectores sociales y por ende a ellos mismos. No es menor la afirmación
anterior, analizando que el espectro regional a estado demarcado por los grupos
económicos y clases sociales de alto poder, los cuales han manejado la nación durante
décadas, impidiendo un desarrollo sustentable para la nación y los ciudadanos. Las
estructuras de los mismos partidos políticos son ejemplos de distanciamiento entre la
sociedad y el estado, lo que deja mucho que decir en contra de estos, y deja en claro que
se necesita con urgencia un replanteamiento de la misma democracia que practica como
modelo. La segunda afirmación es un poco mas confusa de abordar, ya que el mercado
contiene una serie de fenómenos no solo económicos, sino que el proceso de la
globalización a abarcado hasta lo cultural. El sistema de derecho en teoría democrática se
perfila como una facultad intrínseca de la misma democracia, por lo cual esta configura el
eje central de toda política que sea emanada del estado. La función de resguardo social
es profunda contradicción con el capitalismo y la noción liberal de la política, es decir, el
capitalismo es contradictorio al sistema de derechos ya sea por que contiene dos
principios fundamentales para su desempeño de manera ágil, me refiero a la
competitividad y productividad. Siendo estos dos argumentos que condicionan el
desarrollo del libre mercado, el estado de derecho pasaría a ser un obstáculo para el
desarrollo del capitalismo. Aunque muchos autores reconozcan que el sistema de
derechos es fundamental para sustentar un libre mercado, olvidan la estos dos conceptos
que son propios del sistema capitalista, los cuales pueden ser disminuidos pero en si, no
controlados. Mientras mas fuerte sea el estado derecho (entendiéndolo como sistema de
derechos, digo así por que los autores lo identifican como estado derecho) y el estado
mismo, mas se podrá tener control sobre los efectos del mercado, pero no con el
mercado. Esta contradicción en Latinoamérica se presenta a menudo con la configuración
de la política a nivel local y regional, teniendo que priorizar crecimiento económico antes
que desarrollo social. Los verdaderos conflictos con la gobernabilidad radica en que no se
puede profundizar en un desarrollo democrático pleno ya sea por los dos argumentos
anteriores y fenómenos como la pobreza y desigualdad que configuran un universo no
menor para un desarrollo democrático.