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Universidad de Concepción Facultad de Ciencias Forestales Ing. en Biotecnología Vegetal SEMINARIO FITOGEOGRAFIA: EL

Universidad de Concepción Facultad de Ciencias Forestales Ing. en Biotecnología Vegetal

de Ciencias Forestales Ing. en Biotecnología Vegetal SEMINARIO FITOGEOGRAFIA: EL DESAFIO DE LOS VIVEROS Nombre:

SEMINARIO FITOGEOGRAFIA:

EL DESAFIO DE LOS VIVEROS

Nombre: Constanza Parra C. Profesor: Carlos Figueroa Carrera: Ing. En Biotecnología Vegetal.

Concepción 26 de Septiembre de 2011

El vivero es un conjunto de instalaciones agronómicas que tiene como propósito fundamental la producción de plantas, permitiendo así el control de plagas o enfermedades en etapas de mayor vulnerabilidad, esto se debe a los cuidados especiales que se le otorgan para fomentar su desarrollo. Pero a la vez tienen una importancia en el área investigativa, aquí es donde encontramos millones de especies claves para la fruticultura.

El crecimiento de una, depende de la productividad del otro, viviendo juntos profundas transformaciones y perfeccionamientos en los últimos 20 años, lo que nos da a entender que inicio fue poco relacionado planteando así, importantes debilidades y diferencias al interior del sector.

Hambre de plantas: A fines de los 80, cuando Chile se decidió que había que

aprovechar la demanda que existía por proveer a los países del Hemisferio norte con fruta, había pocas hectáreas (86 mil há) y variedades (15 especies). Esto llevó a empresarios a viajar, adquiriendo e introduciendo al país, nuevos patrones, contratando genetistas y fitomejoradores. En los 90 el aumento es significativo, se llega a las 200 mil há y a 25 especies, pronto en el país

aparecen manzanas, uvas, el kiwi, avellanos y distintos tipos de berries.

Llegan extranjeros: Producir plantas en Chile se transformó en un buen negocio

que atrajo la mirada de viveristas extranjeros. Así, en los últimos 15 años aparecieron inversores de Francia, España y otros países que solos o asociados con chilenos, trajeron su tecnología y genética. Simultáneamente, chilenos viajaron a los centros productores de genética y se transformaron en sus representantes exclusivos en el país. Hoy en día existe la Asociación Gremial de Viveros Frutales (AGVF) y la Asociación de Viveros. Si bien sus focos son distintos, pero ambos

afirman que existen falencias en el sector.

Faltan datos: Ambas instituciones coinciden en que, una de las más graves y

profundas falencias es el poco acceso a información básica y a estadísticas y por lo tanto, el exceso de estimaciones. La ley establece que todo aquel que quiera propagar plantas, ya sea para su autoconsumo o como una actividad comercial, se debe registrar en el SAG. La misma norma establece regulaciones de sanidad y calidad de las plantas. Es decir, un vivero registrado significa

para el comprador la certeza de que se está cumpliendo con ciertos requisitos básicos.

La nómina del SAG para 2011 dice que en el país habría 3.156 viveros sin separaciones entre frutales, ornamentales, forestales. A diferencia de los Impuestos Internos que contabilizan 249. El consenso agropecuario de ese año registró 1.209 viveros, sin mencionar aquellos no registrados. Esto lleva a que sea más difícil fiscalizar la calidad y sanidad de las plantas.

Al desorden anterior se le agrega la falta de información de qué efectivamente se vende cada año. La norma obliga a declarar la cantidad de plantas producidas, pero no cuánto efectivamente se vendió. El impacto de no contar con esos datos dificulta, por ejemplo, saber cuánto se plantó o renovó cada año a nivel de campo. Es decir, los productores no pueden estimar claramente en cuánto crecerá, ni cuándo.

Soluciones: En la industria plantean que lo que se necesita es que los organismos

estatales crucen información. En un intento de hacerlo más transversal se está desarrollando el proyecto "Establecimiento de un registro oficial de referencia varietal para especies frutales y de vides", ejecutado por la Universidad Católica, con financiamiento de fondo de mejoramiento del

Patrimonio Sanitario del SAG, lo que permitiría que los pequeños puedan acceder a esta información.

OPINION

La implantación y adaptación de viveros en Chile ha ido mejorando a pesar de las diversas dificultades que ha tenido que sortear, partiendo por la falta de terrenos habilitados para estas instalaciones y la falta de especies utilizadas para estos proyectos, pero una vez superada esta barrera, el incremento de productividad y beneficios han sido notables para nuestro país.

El auge que han tenido los viveros durante estos 20 años se deben a sus innegables ventajas, tales como el total control de las condiciones externas a la plántula, la relación con otras especies, el mayor control sobre la calidad y disponibilidad de la planta, las cuales opacan inevitablemente a aquellos requisitos específicos que, bajo ciertas circunstancias, pueden ser tomados como desventajas. Con lo anterior me refiero a factores como: el sustrato empleado, el riego, el contenedor, la luz, la temperatura, la humedad ambiental e incluso la presencia de micorrizas afecten en el cultivo de plantan en viveros, lo que hacen que la convivencia entre ciertas especies de diferente área geográfica sea prácticamente imposible, ya que las condiciones optimas de cada una nunca coincidirán. Esto se ha podido solucionar ya que expertos en el tema han decidido que la creación de viveros específicos, es decir agrónomos, forestales, ornamentales, entre otros, es la forma más útil de poder agruparlas, por esto creo que los viveros solamente deberían estar en manos de aquellos entendidos en el tema, sin embargo, en muchas localidades se ah dado la idea de comenzar viveros particulares, debido a la alta demanda que han obtenido algunas especies, sin tener necesariamente los conocimientos básicos para llevarlo a cabo en optimas condiciones. Esto es uno de los problemas que actualmente tienen que superar los viveros, como también está la falta de fiscalización, información específica sobre el tema, y la poca explotación de las plantas nativas.

En mi opinión, para solucionar esto se necesita comenzar con la culturización sobre el tema para las personas, debido a la constante confusión que existe entre las funciones específicas entre invernaderos y viveros. Por otro lado en Chile la cantidad de especies exóticas como nativas es bastante similar, por lo cual creo que deberíamos darle una mayor importancia a las especies nativas, ya que no sólo en el ámbito de los viveros se han dejado de lado dichas especies perdiendo así todos sus potenciales económicos, ornamentales y agronómicos que estas poseen.

Debido a las condiciones de altitud y climatología que poseemos en la región del Bio-Bio, aquí se podrían implementar viveros forestales para especies nativas como lo son Castanea Sativa (castaño), Cryptocarya alba (Peumo), Corylus avellana (Avellano) y Drimys winteri (canelo).