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2 2 G € G oO JUAN SURIANO ANARQUISTAS Cultura y politica libertaria en Buenos Aires, 1890-1910 MANANTIAL Buenos Aires Diseno de tapa: Estudio R Este libro a sido seleccionado paca el Pan de Pr Literatura Argentina de la Secretaria d Ge a Presidencia dela Nacion. romocién a la Ediciin de Je Culeuca y Medios de Comunicacion A la memoria de mi padre, y para Mirta, Lisandro y mi madre acho el depésizo que area la ley 11.723 Impreso en la Argentina © 2001, Ediciones Manantil SRL Avda’ de Mayo 1365, 6° piso, (1085) Buenos Aices, Argentina ‘Telefax: (54 11) 4383-73504383 6059 Email info@emanaatialcom.ar wonw.emanantialcomar ISBN: 987-500.069.8 Derechos cesecrados Prohibida su reprodisccia total o parcial 32 JUAN SURIANO ya, “Citeulos anarquistas y itcuitos conteaculturales en a Argentina de 1900", en Caravelle (46), Toulouse, 1986; 1. Oved, op. cit: G. Zaragoza Ruvira, op. cit 30. Segiin Raymond Williams: *La cealidad de toda hegemonia, en su difundi tide politico y cultural, esque, mientras que por definicién sempre es domi- s loes de un modo total o excluyente", en R. Wiliams, Mansiomo y li terawura, Barcelona, Peninsula, 1980, pig. 135, Sobre la nacién de Campo cultusal como wn campo de tensin, véase Stuart Hall, “Notas sobre la deconstruecién de lo popular", en R. Samuels (comp), Hietori popular y teoria socialist, Bacelo- Capitulo | LA ORGANIZACION Y LA DIFUSION DE LAS IDEAS LIBERTARIAS -Hemos entrado ya por el buen camino y la formaciéa de circulos de estudioe sociales y el estatlecimiento de exeuels ibectatias 300, en nuestro concept, slides baluactes protectores de los avances de fuesras fuereas en nuestea ezerera hacia la emancipacién son inte- eset ereados para la gran evalucién, La Proves Humana, 7 de enero de 1900 Hacia comienzos del siglo XX la Argentina se babia convertido en una naci6n delimitada geogréficamente, con un Estado consolidado que con- trolabs el teritorio de la naci6n. Las transformaciones econémicas, espe- cialmente en el litoral y en la zona pampeana, habian modificado radical- ‘mente e} paisaje productivo y generaron el crecimiento explosivo de la ciudad de Buenos Aires. En un corto lapso de tiempo, ferrocartiles, tran- vias, puertos, fabrias, electrcidad, edifcios piblios, espacios vecdes eran todos elementos que se incorporaron en forma tumulruosa y abigarrada a la nueva imagen fisice de la ciudad. Cualquier habitance de Buenos Aires {que hubiera vivido su adolescencia al finalizar la década de 1860 tenia an- te sus ojos, s6lo teinta afios después, una ciudad cadicalmente diferente que, seguramente, no hubiera reconocido de haber vivido durante ese tiempo en el extcanjero. Pero tal vez el cambio ms relevante se obseevaba ‘en [a estructura social, y se celaciona con el impresionante aumento de la poblacién como consecuencia directa de los cientos de miles de inmigran tes que coatluian sobce estas tierras para cubrie una amplia oferta de tca- bajo. Los menos de 200.000 habitantes registrados en la ciudad por nucs- tro observador imaginario eq 1869 sugeraban largamente el millén hacia l centenarios Ia poblacién portefa se habia quintuplicado. Las cransfor- zmaciones cultucals y sociales decivadas de dicho proceso no fueron menos impactantes puesto que la imagen que te desprendia era la de una ciudad ‘multgtaiea y multiculeural en donde se eruzaban crollos, italisnos, espa- oles y decenas de miles de individuos provenientes de otros lugares del undo, Como ha sefalado hace ya medio siglo José Luis Romero, se pro dujo “una profunda conmocin que se opecaba en los distintos niveles de