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Escuela Profesional de Ingeniería Zootecnista

Construcciones Rurales en
Ganadería

Ing. Nelson Pajares Quevedo


Gallinas
Reproductoras
Bioseguridad

Las naves, las áreas que los rodean y todos los equipos
(incluyendo los sistemas de suministro de pienso y agua) tienen
que estar limpios y desinfectados por completo antes de la
llegada del material de cama y de los pollitos.
Se recomienda tener establecido un programa de higiene y un
procedimiento de evaluación de su eficacia para garantizar que
se logren las condiciones adecuadas al menos 24 horas antes de
la llegada de los pollitos.
Naves con bajo riesgo de bioseguridad, con áreas de hormigón en sus perímetros, en vez de vegetación
Ejemplo de una distribución típica para crianza en toda
la nave (1.000 aves). En esta situación, las aves se
ubican en el entorno de la criadora.

Ejemplo de una configuración típica


para la cría por zonas (1.000 aves).
Control ambiental

Humedad
La humedad relativa (HR) de la nacedora al final del proceso de incubación es
alta (aproximadamente 80%). Las naves en los que se aplica calefacción en todo el
espacio, especialmente si se utilizan bebederos de tetina, pueden presentar
niveles de HR inferiores a 50%.
Las naves con equipos más convencionales (como los de cría por zonas, que
producen humedad como subproducto de la combustión, y los que cuentan con
bebederos de campana, que tienen superficies de agua abiertas) presentan una
HR mucho más alta, normalmente por encima de 50%, pero aún por debajo de
80%.

Para limitar el efecto en los pollitos, es importante que los niveles de HR de la


nave durante los 3 primeros días se encuentren entre 60 y 70%. Los pollitos que se
mantienen en niveles apropiados de humedad tienen menos posibilidades de
deshidratarse y por lo general tienen un arranque mejor y más uniforme.
La HR dentro de la nave se
debe supervisar diariamente
utilizando un higrómetro.
Si ésta llega a estar por
debajo de 50% en la primera
semana, el ambiente será
seco y polvoriento, y los
pollitos comenzarán a
deshidratarse.

Deberán tomarse medidas para aumentar la HR.


La HR puede aumentarse utilizando aspersores o un rociador portátil para
humedecer las paredes con un fino rocío.
Temperatura

Una temperatura (y humedad) óptima es esencial para el desarrollo


del apetito y la salud.

En los sistemas de crianza, tanto por zonas como en toda la nave,


el objetivo es estimular el apetito y la actividad tan temprano
como sea posible.

Como el ave no puede regular su propia temperatura hasta los 12-


14 días de edad, es fundamental que se le suministre la
temperatura ambiental adecuada y que se hagan los ajustes
necesarios según el comportamiento que se observe.
Supervisión de la humedad y la temperatura

La temperatura y la humedad se deben


supervisar por lo menos 2 veces al día
durante los primeros 5 días, y
posteriormente una vez al día.

Las mediciones de temperatura y de


humedad se deben realizar a nivel del ave.
En la figura se indica la posición correcta
de los sensores automáticos de
temperatura/humedad (sobre la altura de
la cabeza del ave).
Ventilación

Durante el período de cría se requiere ventilación sin corrientes de aire


para:

* Mantener los niveles adecuados de temperatura y HR.

* Reponer el oxigeno.

* Eliminar el exceso de humedad , dióxido de carbono y gases


nocivos producidos por los pollitos y, posiblemente, por el sistema de
calefacción.
Distribución de los pollitos debajo de las criadoras. La criadora es el círculo color azul claro en el centro
de cada diagrama.
Densidad de población

La densidad de población es uno de los factores que determinan el


resultado biológico del lote.

Un aumento en la densidad debe estar acompañado de los ajustes


apropiados en las condiciones ambientales y de manejo para prevenir
reducciones en el rendimiento biológico.

El rango de cifras calculadas representa la variación en las condiciones


climáticas, desde tropicales (densidades más bajas) hasta templadas
(densidades más altas), y su propósito es servir de guía.

Las densidades reales dependerán de:


El peso vivo objetivo al momento de la transferencia/sacrificio.

El clima y la estación del año.

El tipo, sistema y calidad de la nave y los equipos, particularmente


la ventilación.

La legislación local.

El control de calidad/los requerimientos para certificaciones.

La tabla muestra las densidades de


población recomendadas durante el
período de cría.
Cuando se determine la densidad de población apropiada, se
debe tener en cuenta el espacio disponible real para las aves.

Por ejemplo, los sistemas de nave diseñados para alojar aves


desde un día de edad hasta el sacrificio pueden implicar la
presencia de equipos durante la etapa de cría y recría, tales
como ponederos, los cuales reducen el espacio de suelo
disponible para las aves.
Las gallinas reproductoras representan,
dentro del circuito productivo en
avicultura, el escalón previo a partir del
cual se obtienen, bien las gallinas de
aptitud puesta para la obtención de los
huevos de consumo, bien los pollitos que
se usan en el cebo del pollo de carne.
Las gallinas reproductoras se clasifican en
función de su peso vivo al finalizar su
crecimiento, asimismo esta clasificación
coincide, en la práctica, con la definición del
destino que van a tener sus producciones.

Las reproductoras se denominan:


Pesadas:

peso vivo superior a los 3 kg, en la


práctica y comercialmente superior a 3,5
kg, su producto son huevos incubables con
destino a la obtención de pollito broiler
(pollito para cebo).
Semipesadas:

peso vivo superior a 2 kg.

Su producción consiste en huevos incubables de


los que se obtienen pollitas cuyo destino es la
producción de huevos de consumo con cáscara
habitualmente de color.
Ligeras:

peso vivo inferior a 2 kg.

Su producción consiste en huevos


incubables de los que se obtienen pollitas
cuyo destino es la producción de huevos
de consumo con cáscara habitualmente
blanca.
Tanto unas como otras reproductoras tienen en común que el
producto final, que se busca en la explotación, es un huevo de
las siguientes características:

Incubable: de tamaño adecuado, con la cáscara íntegra y limpia.

Fértil: fecundado y con el zigoto viable.

Higiénico: carente de contaminación microbiológica potencialmente


patógena, tanto interior como exteriormente al huevo, que pudiera afectar
bien a la fertilidad, a la viabilidad del animal nacido o a la calidad
microbiológica para el consumo de los productos obtenidos finales (huevos y
pollo).
En consecuencia, tanto el diseño
como las instalaciones de los
alojamientos deberán orientarse a la
consecución lo más económica
posible del objetivo último: «un
pollito/a nacido/a sano/a y viable».
Para diseñar la nave se debe disponer de dos datos básicos,
módulo de explotación y tipo de ciclo.

Para la consecución de los pollitos/as es necesario disponer


de la indispensable sala de incubación y de las pertinentes
naves de cebo o cría - recría; en consecuencia, es
necesaria una disponibilidad de huevos fértiles más o
menos estable, únicamente influenciada por circunstancias
de mercado.
El tamaño de los lotes en producción,
junto con la optimización de los recursos
de mano de obra y la inexcusable práctica
del «all in - all out» en la explotación, nos
determinará el número de aves a explotar
y, en consecuencia, el número de naves y
sus dimensiones.
Determinado el tipo de ciclo a realizar, sea
cría-recría, producción o ambas y el
número de animales a alojar en
producción, se deberá determinar el tipo
de alojamiento, existiendo dos tipos
básicos, naves abiertas o de ventilación
estática y naves cerradas o de ventilación
dinámica además de los híbridos o naves
«marrones»
La diferencia práctica real entre ambos
tipos, derivada del tipo de ventilación; es
un control ambiental total en las naves
cerradas lo que permite una mayor den-
sidad de animales y algo muy importante
en el caso de las reproductoras pesadas, el
control de la maduración sexual de las
aves.
Sus características constructivas y de
edificación pueden ser tan variadas como
lo permiten los actuales medios y
materiales constructivos; no obstante, a
parte de la normativa legal y técnica
referida a estos tipos de construcción, se
debe cuidar muy especialmente el
aislamiento biológico, impidiendo la
entrada y/o posterior instalación de
animales ajenos a las aves alojadas en el
interior de las naves.
Otro punto importante es el uso de
materiales y técnicas constructivas que
permitan la máxima limpieza y
desinfección de la nave, así como faciliten
el acceso del personal a los distintos
componentes de la instalación y a su fácil
montaje y desmontaje
 Abastecimientos

Energía Eléctrica

La instalación de distribución de energía eléctrica en el interior de


la nave debe ser suficiente no sólo para las demandas actuales de la
instalación sino para una potencia como mínimo un 10% superior,
salvo que se prevean importantes ampliaciones/modificaciones a
corto-medio plazo en la que se ajustaría a estas futuras necesidades.
Esta disponibilidad suplementaria
permitirá, llegado el caso, el uso, de
maquinarias eléctricas de cierta potencia
de forma puntual, lo que puede ayudamos
en la limpieza, desinfección, reparaciones
u otras múltiples actuaciones en el
interior de la nave.
En el caso de disponer de naves cerradas, en las que la
ventilación depende exclusivamente de ventiladores, es
aconsejable disponer de grupos autónomos de generación de
energía eléctrica, tanto como para garantizar el suministro
de aire a las aves en momentos delicados (verano) como,
inclusive, por el riesgo potencial que pudieran correr los
huevos incubables en el caso de almacenarse en cámaras
climatizadas en la propia explotación.
Agua potable

Es importante la toma en consideración del origen del


agua de consumo en la instalación, si proviene de la red
general de distribución pública, lo que no suele ser habitual
por su coste de instalación y consumo, no es necesario
tener especiales prevenciones respecto a su calidad
fisicoquímica y biológica.
Habitualmente el agua proviene de captaciones subterráneas anexas a las
instalaciones, por ello es muy importante hacer una exacta determinación de
sus características y proceder a aquellos tratamientos de la misma que nos
garanticen su aptitud de uso.

Es importante que los controles de calidad del agua empleada en la


instalación se hagan de forma sistemática y continúa en el tiempo, tanto
previamente como con posterioridad a su tratamiento.
Combustibles

Los combustibles tanto líquidos como gaseosos,


susceptibles de ser utilizados en las instalaciones,
deberán disponer de unas instalaciones de
almacenamiento conformes a la legislación aplicable a
los mismos.
Alojamientos

Las aves se pueden alojar en el


interior de la nave bien directamente
sobre el sucio, sobre una cubierta de
viruta o material equivalente
denominada «cama» o «yacija», bien
sobre un suelo elevado enrejillado a
base de listones de madera y/o plástico
denominados «slats» o lo más habitual,
utilizar una zona de suelo y otra de
slats.
El alojamiento en suelo es el más
«natural», rindiendo una mayor
fecundidad y calidad de los huevos; por el
contrario, es el alojamiento que menor
densidad de aves permite, por lo que
queda restringido a naves abiertas o con
escaso control ambiental y recogidas
manuales de huevos.
En el otro extremo está el alojar las aves sobre slat total.
Esta solución tiene graves inconvenientes de
infecundidad, lesiones en las extremidades de los machos
y dificultades, además de elevados costes, a la hora de la
limpieza y desinfección de las instalaciones. Por otra parte,
es el sistema que permite una mayor densidad de
animales, por lo que debe emplearse en naves cerradas de
ambiente controlado y con recogida automática de huevos.
Manejo de la alimentación
Cuando se utilizan comederos lineales o de plato, se debe introducir a las aves
gradualmente al sistema automático a partir de los 8 días de edad.
Este proceso debe llevarse a cabo durante un período entre 2 y 3 días, en los
cuales la cantidad de alimento del sistema debe aumentar gradualmente para
que las aves se acostumbren al ruido de los comederos y lo asocien con el
alimento. Se debe seguir suministrando pienso manualmente durante este
período de transición.

Dispensadores giratorios o distribución manual


Comederos

Canal, la distribución del pienso es lineal


mediante cadena o sinfín flexible. En el
caso de alimentación de reproductoras
pesadas debe cumplir la condición de
distribuir el pienso en toda la nave con la
mayor brevedad posible, nunca en más de
10 minutos.

Tienen el riesgo de provocar amon-


tonamientos en momentos de gran
restricción en la época de cría-recría. Es
aconsejable el disponer una rejilla en la
canal al objeto de evitar el desperdicio de
pienso
Tolva: la distribución de pienso es
puntual y el llenado se realiza
mediante un sinfín que recorre los
distintos puntos cuando éstos están
elevados y se impide el acceso de las
reproductoras a los mismos.

No tienen el riesgo de amontonamiento


antes citado, pues cada una de las aves
suele aprender a acudir siempre al
mismo comedero, sobre todo si se
realiza en la misma nave el ciclo de
cria-recria y puesta.
Al suelo: la distribución se realiza directamente en el suelo mediante
una especie de aspersor, de forma uniforme en toda la zona de nave
ocupada por el suelo. Si el reparto es lo suficientemente rápido, no
superior a 5 minutos, y amplio, anchura no inferior a 8 m., no existe
riesgo de amontonamiento. Tiene la gran ventaja de que obliga a las
aves a escarbar en la cama, lo que facilita su correcta conservación
con la ventaja que ello conlleva. Obliga al empleo de pienso
granulado.
Requerimientos de comederos

Canal (cm/ave) Tolva (0 = 40 cm) (Ud./lOO aves)

Cría-Recría Producción Cría-Recría Producción

Pesadas 5-12 14-16 5-8/100 aves 10/100 aves


4-10 12-14 Id. Id.
Semipesadas
4-8 10-12 Id. 8/100 aves
Ligeras
Los comederos lineales y de plato se deben ubicar de manera que la separación mínima entre ellos sea de 1
m (3,3 pies) para permitir el acceso libre y uniforme de las aves

Distribución uniforme de las hembras alrededor de Distribución uniforme de los machos alrededor de un
un comedero lineal cuando se comedero de plato cuando se proporciona el espacio
proporciona el espacio adecuado. adecuado.
El pienso a consumir en la instalación se
almacena en unos depósitos exteriores
denominados silos.

Estos pueden ser de chapa galvanizada o


fibra de vidrio.

Su capacidad vendrá determinada por el


consumo diario en la nave y las
condiciones más económicas de
distribución del pienso desde la fábrica.
Bebederos

La distribución del agua de consumo se debe realizar de forma que


esté disponible en todos y cada uno de los puntos de suministro de
forma continua y a la presión adecuada.

Las conducciones deberán estar lo suficientemente protegidas


como para evitar fugas accidentales de agua, sobre todo en naves sin
slat.
Un factor a tener en cuenta es la posible necesidad de
medicación al agua de los animales en producción y en las
naves donde se realiza cría-recría, la conveniencia de la
vacunación de las aves a través del agua de bebida. Para
ello existen dos opciones, bien disponer de un depósito de
acumulación de agua en cabecera o intercalar en
cabecera de línea un equipo de inyecto-dosificación.
En caso de optar por el depósito de acumulación se tiene la ventaja
de poder disponer de una reserva de agua en caso de un fallo
temporal no prolongado del suministro de agua, para ello se
recomienda una capacidad de alrededor de 50-100 cc/ave.
Es importante disponer el depósito en el interior de la nave y en
zonas donde no se produzca el calentamiento del agua, por su
proximidad a la cubierta o paredes o bien por recibir directamente
la luz solar. Se debe disponer de forma que sea fácilmente
accesible, tanto para la aplicación de productos como para su
limpieza
Existen tres sistemas básicos de distribución de agua en el interior de la
nave

Canal corrido: prácticamente en desuso. Consiste en una


canaleta dispuesta longitudinalmente a la nave por la que circula
el agua de bebida. Puede ser de agua corriente, de manera que
el agua circula continuamente entre ambos extremos de la
canaleta o bien de nivel constante, de forma que mediante una
boya se suministra el agua según se vaya demandando,
disponiéndose un rebosadero en el otro extremo para el caso de
fallo de la boya.

Tanto por el considerable desperdicio de agua, en el primer


caso, corno por la gran suciedad, que suelen acumular en el
segundo, como se indicó inicialmente, son altamente
desaconsejables, pudiendo tener alguna utilidad solo en naves
abiertas con slat y en climas muy calurosos.
Tetina: el bebedero se dispone en un
tubo que recorre longitudinalmente la
nave. Al mismo se agrega bien una
cazoleta denominada gotero o bien una
canal corrida en V de aproximadamente
3 cm de altura, ambos con la finalidad
de recoger el excedente de agua que se
produce al beber las aves ya que, en
caso de no recogerse, con el tiempo
estropearía la textura de la yacija.
De campana o sifón: de la forma que su nombre indica, el
agua fluye desde su parte superior resbalando por las
paredes hasta la parte inferior formada por un canal
circular; al alcanzar el agua una determinada altura en el
canal, por efecto de su peso, actúa sobre un muelle
regulable que permite el desplazamiento vertical del
conjunto y que, en esta circunstancia, deja de presionar
sobre la válvula que corta el paso del agua; cuando las aves
consumen el agua contenida en el canal se produce el efecto
contrario y, en consecuencia, se produce el rellenado del
bebedero.
Requerimientos en bebederos

Canal (cm/ave) Campana (n.°aves/Ud.)


Tetina (n.° aves/Ud.)

Pesadas Cría-recría 2 12-15 100-120


Producción 2,5 75-90
10-12
Semipesadas Cría-recría 125-130
2 12-16
Producción 2,5 10-14
80-100

Ligeras Cría-recría 1.5 15-18 125-150


Producción 2 12-15 100-110
Iluminación

Juega un papel fundamental


en el proceso de maduración y
desarrollo productivo de las
aves, por lo que se la debe
prestar una especial atención,
tanto a la disposición de los
puntos de luz, de forma que
se asegure una adecuada
distribución de la iluminación,
como a su facilidad para su
manipulación, su limpieza y su
reposición.
Nidales

Instalación fundamental de la nave, pues


es donde se deberá realizar el proceso de
puesta de los huevos incubables por parte
de las aves.

Existe una gran disparidad de criterios,


tanto en lo que se refiere a las
dimensiones adecuadas, como a los
materiales de los mismos y a la disposición
dentro de la nave.
Los nidales pueden ser:

a) De tipo individual, accesible únicamente por una


reproductora.

b) Comunales en los que pueden ubicarse,


simultáneamente, varias
Los nidales individuales se agrupan, a
su vez, en unidades con dos o tres hile-
ras en altura y por una o ambas caras,
en función de si se disponen o no contra
la pared. A mayor peso del ave es
aconsejable un menor número de hileras
en altura. Tanto en uno como otro tipo
de ponedero la altura máxima desde el
suelo no debe superar los 50 cm, siendo
lo más habitual entre 40 y 45 cm.
Dimensiones de nidales individuales

Ancho (fente) Largo (fondo) Alto

Pesadas 30-45 cm 30-35 cm 35-45 cm


Semipesadas 30-40 cm 30 cm 35-40 cm

Ligeras 25-35 cm 25-30 cm 30-40 cm


El número de nidales aconsejable es:

a) De 4 aves/nidal en el caso de reproductora pesada.

b) De 5,5 aves/nidal en el caso de reproductora semipesada.

c) De 6-6,5 aves/nidal en el caso de reproductora ligera.


Según el sistema de recogida los nidales pueden ser:

a) Manuales, en los cuales solo está exclusivamente el hueco donde se


sitúa la reproductora y de donde se retira manualmente el huevo.

b) Automáticos, que disponen de un diseño y mecanismos que conducen el


huevo desde el hueco a una canal de transporte y. a través de ésta, hasta el
punto de recogida centralizado. Estos nidales automáticos suelen disponer
de un mecanismo de expulsión de la reproductora de su interior que actual
como cierre del mismo.
En los nidales manuales se suele disponer un material tipo viruta o
similar, al objeto de mantener la limpieza de los mismos y fomentar la
comodidad de puesta de la reproductora; esto no se hace en los nidales
automáticos en los cuales la puesta se realiza sobre el propio fondo, que
suele ser de un tipo de plástico más blando; otras veces, el fondo del nidal
se recubre con un material similar al césped sintético.
Equipamientos

Calefacción

1. Es necesaria en aquellas naves que se destinen a cría-recría, dentro del ciclo completo, o
bien, por razón de bajas temperaturas y alta humedad, durante la fase de producción que
aconsejen el aporte de calor para evitar condensaciones y enfriamientos rápidos de los
huevos puestos. Estas circunstancias sólo son posibles en naves antiguas, mal aisladas y
con baja densidad de animales.

2. Dada la baja densidad relativa de animales a alojar durante el ciclo de puesta, suele ser
habitual aislar la parte de la nave en la cual se realizará el arranque de las aves. Por ello y
para evitar instalaciones que pudieran entorpecer posteriormente el adecuado desarrollo del
ciclo de puesta, se suele recurrir a generadores portátiles de aire caliente.
Ventilación

Tiene una doble finalidad:

a) Por un lado, aportar el aire limpio necesario para la adecuada respiración de las
aves y eliminación de los gases producidas en el interior de la nave.

b) Por otro lado la regulación medioambiental interior de la nave siempre que las
condiciones medioambientales exteriores así lo permitan.
La ventilación puede ser de dos tipos:

a) Estática: la circulación del aire entre el exterior y el interior de la nave


se produce por causas naturales como son: la diferencia de temperatura
entre el interior y el exterior de la nave y la presencia de brisas y de
vientos.

b) Dinámica: la circulación de aire se fuerza mediante el uso de equipos


de impulsión.
Las naves abiertas suelen utilizar la ventilación estática. Por esta
razón, lo que resulta imprescindible es una correcta orientación Este-
Oeste del eje longitudinal.

Para una óptima utilización de la ventilación estática es necesario


disponer de un lucernario corrido o bien chimeneas que permitan la
salida al exterior del aire por el punto más elevado, con lo que el
caudal se convierte en máximo, pero siempre en función de la
diferencia de temperatura interior-exterior del aire.
El empleo de sistemas mixtos de ventilación estática y dinámica es el que ha dado
lugar a las denominadas naves marrones.

El empleo de sistemas mixtos de ventilación estática y dinámica es el que ha dado


lugar a las denominadas naves marrones. En éstas se emplea la ventilación estática
hasta donde las condiciones medioambientales lo permiten; a partir de este punto se
emplea la ventilación dinámica.

El empleo de la ventilación estática también resulta un seguro ante posibles fallos en el


suministro de energía eléctrica.
La ventilación dinámica se puede efectuar de dos formas
Por sobrepresión.

Mediante ventiladores de tipo


turbina o bien de baja velocidad.
Se procede a inyectar aire en el
interior de la nave, el cual
desplaza el existente al exterior de
la nave a través de las
correspondientes aperturas y se
produce, en consecuencia, la
renovación del mismo. El aire se
suele transportar por el interior de
la nave a través de una o varias
conducciones suspendidas del
Por depresión: Mediante ventiladores,
generalmente de baja velocidad y
alto caudal. Se extrae el aire
existente en el interior de la nave, lo
que crea una presión negativa que se
compensa mediante la entrada del
exterior de aire limpicua través de
unas ventanas de apertura regulable.
El desplazamiento del aire dentro de
la nave es de forma natural, por lo
que es muy importante determinar la
adecuada disposición y capacidad de
regulación de las ventanas de
admisión de aire.
ASPECTOS MÁS DESTACADOS A CONSIDERAR

a. Situación topográfica: Buscar el lugar adecuado para ubicar la


instalación pecuaria.

b. Consideraciones climático-ambientales: Dirección dominante del


viento, cantidad de lluvia anual y sus periodos de máxima intensidad,
la insolación, las necesidades de renovación de aire, la ventilación,
etc.
SIERRA

COSTA
El tipo de construcción para el caso de Gallinas es conocida con en nombre
de NAVE, de tal manera que se habla de Nave para Gallinas Reproductoras,
Nave para Gallinas Ponedoras.

Las características de esta construcción es que está constituida siempre por


una dimensión mayor (largo) y una dimensión menor (ancho) y toda el área
de la construcción está techada.
Las naves pueden ser:

Naves Cerradas:

Son naves cuya ventilación está totalmente controlada por un


sistema de ventilación dinámico, en el cual la circulación del aire se
fuerza mediante el uso de equipos de impulsión. Este tipo de naves
permiten una mayor densidad de animales y algo muy importante en
el caso de las reproductoras pesadas, el control de la madurez sexual
de las aves.
Naves Abiertas:

Son naves cuya ventilación es del tipo estático, es decir la circulación del aire
entre el exterior y el interior de la nave se produce por causas naturales como
son: la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior, y la presencia
de vientos, estas dependen en gran medida de las condiciones medio-
ambientales exteriores, fundamentalmente vientos y humedades relativas.
Naves Mixtas:

Son naves cerradas en las que, con el doble propósito de garantizar la


supervivencia de los animales en caso de fallo eléctrico, electrónico o
mecánico de la ventilación y para reducir costos de electricidad empleada
para ventilación en determinadas épocas del año, disponen de unas
instalaciones de caballete y ventanas mecanizadas y reguladas, que permiten
el empleo de la ventilación estática en ciertos momentos del día.
Ancho de las Naves:

Debe estar en un rango de entre 10 a 12 metros, teniendo en consideración


que en épocas frías las naves de 10 m son más susceptibles al frio, por la
mayor velocidad que toma el viento y en los galpones de un ancho mayor
a 12 metros se tiene una mala ventilación y una mala iluminación.
Largo de las Naves:

Está de acuerdo a las necesidades del avicultor, no son muy recomendables


los galpones muy largos que superen los 100 metros, porque el manejo
zootécnico se hace más difícil. Cuando es necesario construir galpones de
más de 100 metros de largo, es recomendable subdividirlos en
compartimientos para proporcionar un manejo a cada subdivisión como el
suministro de alimento, las vacunaciones, etc.
Alto de las Naves:

En climas cálidos la altura del piso a la cubierta en las zonas laterales se


recomienda que sea de 2,5 a 3,5 metros y de 4 a 5 metros en la cumbrera. En
los climas fríos estas dimensiones deben bajar a 2,5 metros como máximo en
las partes laterales y de 3,5 metros en la cumbrera.
Distancia entre galpón y galpón:

Cuando en la explotación se cuenta con un número


de 2 ó más galpones, se debe tener en consideración
una distancia entre ellos de 2,5 veces el ancho del
galpón (Ejemplo una nave de 10 metros, debería
guardar una distancia de 25 metros con otro galpón).
Materiales:

Se deben utilizar materiales de la zona porque son más económicos y de fácil


adquisición. En soleras y pavimentos hay dos tendencias:

Económica: Piso de tierra apisonado, con los inconvenientes que no se


pueden desinfectar en forma óptima, quedando contaminado de parásitos y
bacterias.

Inversionista: Piso de cemento y con una inclinación del 1% como máximo en


explotación en piso y 3% en una explotación en Baterías.
Muros y Ventanas:

El muro tiene la función de resguardar a las aves del medio exterior y mantener
la temperatura interna del galpón. Se recomienda que los muros en la sierra sean
de 80 a 100 cm. En la costa no se utilizan muros sino mallas de protección de
diferentes diámetros. Pero en caso de que sea necesario construir un muro este
deberá tener una altura de 20 cm.
El pretil de los galpones deberá estar cubierto por una
malla hexagonal de ¾ de pulgada para evitar la
penetración de los pájaros y otros animales; que además
del pillaje de los alimentos de los comederos, pueden ser
el vector de ciertas enfermedades como el Newcastle,
Bronquitis infecciosa, Enfermedad respiratoria crónica,
Gripe aviar, etc.
Cubiertas:

En este tipo de explotaciones es de vital importancia realizar un aislamiento


eficiente de la cubierta para evitar los efectos del frio y el calor sobre la
temperatura en el interior del galpón.
Tipos de Techado
Tipos de Techado
Densidades recomendadas para Gallinas Reproductoras

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