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LA FUENTE

DEL CONOCIMIENTO
LA FUENTE DEL CONOCIMIENTO

Del Tao nació la fuente única


De la fuente única nacieron dos
Cosas, después tres cosas,
Después diez mil….
Tao Te King
(Siglo III a. C)

La palabra Tao (que se pronuncia “dao”) aparece cada vez con mayor frecuencia
en todo el mundo occidental. Hay libros sobre el Tao de la física, el Tao de la
salud, el Tao de la sexualidad, el Tao de la política. Sin embargo son pocas las
personas que saben realmente que significa TAO.
El ideograma chino de Tao significa “senda” o “camino” y se compone de dos
símbolos: “caminar “ y “cabeza”. El Tao es una senda por donde uno camina,
siguiendo mas la cabeza que los pies, una forma de vida guiada por la mente que
no por el cuerpo. Tao es también un verbo que significa “decir” o “guiar”,
insinuando que a menos que uno encuentre el camino único, no tiene mucho que
decir.
El Tao es, entonces, la fuente original de todo conocimiento, la gran
carretera de la cual nacen todos los caminos secundarios, la fuente principal de la
cual brotasen todos los ríos la raíz de la cual nacen todas las ramas. El Tao es la
fuente única de la realidad primordial, tanto en su sentido único como relativo, así
como también de todos los aspectos temporales del Universo, del Nirvana
(conocimiento-conciencia esclarecido) y del Sansara (existencia cíclica). El Tao sin
forma, sonido, ni substancia, es sin embargo omnisciente, omnipotente y
omnipresente en todo el Universo. El conciso verso del TAO TE KING (el camino
y su poder) de 5.000 palabras, del cual se han publicado ciento de versiones
diferentes afirma “El nombre que se puede nombrar no es el verdadero Nombre”.
RETORNO A LA FUENTE:

Al ser la fuente suprema y última de toda substancia, energía y


conocimiento, el Tao es en sí mismo un continuo indiferenciado, sin límite de tiempo
y espacio. Pero con el fin de manifestar su poder en forma y función, el Tao ha de
polarizar su energía en dos cosas, el Yin y el Yang.

El estudio y la práctica del Tao no es una afición esóterica ni un extraño


pasatiempo oculto, sino más bien una manera muy práctica y eficaz de favorecer la
salud, mantener la cordura y prolongar la vida sobre la tierra, al mismo tiempo que
se allana el camino hacia el objetivo último de la iluminación espiritual, del “retorno a
la fuente”

El estilo de vida que nos enseña la MTCH, nos permite trabajar con lo que
tenemos en la tierra, aquí y ahora, cuerpo, aliento y mente, para recuperar nuestros
tesoros originales de la esencia, energía y espíritu primordiales.

Nos enseña a usar la posesiones que podamos tener de la vida temporal


para recuperar el tesoro eterno del conocimiento original, a alcanzar lo infinito
extendiendo lo finito, a limpiar la pureza del cielo de la contaminación de la tierra, a
vivir con sencillez en un mundo complejo, a conseguir la tranquilidad y la claridad, en
medio de la más grande confusión de la vida corporal.
LOS DOS POLOS

En la terminología taoísta la polaridad recibe el nombre de Gran Principio


del Yin y del Yang. Este no es un concepto oculto ni un misterio esóterico, sino más
bien un modelo muy científico que vale para todos los procesos y fenómenos del
Universo, desde los macrocósmicos a los microcósmicos. Explica el misterio de la
transformación y demuestra que todo cambio en el Universo es cíclico, no lineal y
por lo tanto previsible.
El principio de la polaridad es igualmente aplicable a la energía eléctrica, a
la circulación de la sangre por las venas, al discurrir del agua por los ríos, la rotación
de los planetas alrededor del sol y de los electrones alrededor del núcleo de un
átomo. Es una ley para la cual no hay trampas, una regla sin excepciones, y por lo
tanto aquellos que la comprenden y la aplican a su vidas disfrutan de la clara ventaja
de estar “del lado de la ley”, de vivir en armonía con el Universo entero y de
proceder en conformidad, no en contradicción con los ritmos cíclicos de la
naturaleza.
A lo largo de las épocas, los sabios taoístas nos han dejado un prolífico
legado escrito que esclarece el Gran Principio del Yin y del Yang, estos libros siguen
siendo de utilidad atemporal. Entre estos se destacan el clásico Libro de Estrategias
titulado “El Arte de la Guerra” y el tratado de medicina titulado CLASICO DE
MEDICINA INTERNA DEL EMPERADOR AMARILLO, escrito hace más de tres mil
años y también se basa en el principio del Yin y del Yang y hasta hoy continua
siendo un libro indispensable para el estudio y la práctica de la medicina china. El
Tao nunca se queda anticuado.
El gran principio del Yin y del Yang fue formulado en la China prehistórica
como manera de explicar los fenómenos naturales que anteriormente se atribuían a
los caprichos de espíritus y demonios. Es el primerísimo ejemplo en la historia
humana de un principio racional científico para reemplazar ciegas creencias
supersticiosas. De la observación de que todos los fenómenos de la naturaleza se
producen en pares opuestos, los antiguos chinos dedujeron la Ley de la Polaridad
Complementaria y la aplicaron a “todo los que hay abajo el cielo”. Por la
contemplación de los movimientos del sol y las estrellas, de los ciclos rítmicos
de las estaciones y el tiempo atmosférico, el comportamiento sexual de los animales y
de los seres humanos y los paralelos de día y noche, vida y muerte, desarrollo y
decadencia, comprendieron que la polaridad crea el campo dinámico en el cual se
mueve la energía y ocurre el cambio.
Los términos “yin y Yang” aparecieron por primera vez en el Libro de las
Mutaciones alrededor del 1250 a.C. El ideograma “yin” significa “la ladera sombría de
una colina”, mientras que “yang” significa “la ladera soleada de una colina”. Estas dos
imágenes no solo denotan polaridad, sino que también indican las transformaciones
cíclicas del uno en el otro, porque cuando la tierra rota de Naciente a Poniente, la ladera
sombría de la colina se transforma en la soleada y la ladera soleada queda en sombras
.
Actualmente los chinos siguen aplicando el principio del Yin y el Yang a su vida
cotidiana, en la Astrología en la medicina y la cocina en las artes y manualidades y en
otras tradiciones. La polaridad yin-yang es también el principio subyacente del sistema
binario de la Informática, del flujo de la física cuántica, de la aerodinámica y el
lanzamiento de naves espaciales y de otras ciencias modernas.
LA NATURALEZA DEL YIN Y EL YANG
Contrariamente al concepto erróneo que comúnmente se tiene, el yin y el
yang no son dos tipos de energía diferentes sino más bien dos polos de energía
complementarios de la misma energía básica, como los polos positivo y negativo de
la corriente eléctrica o de un campo magnético. El yin y el yang son estados
recíprocos del cambio cíclico, fases polares de las transformaciones rítmicas de la
energía.
El hombre y la mujer, por ejemplo contienen, cada uno, aspectos del ying y
del yang. De la mujer se dice que es yin en el exterior (tierna condescendiente)
pero yang en el interior (firme, resistente), mientras que el hombre es yang en el
exterior pero ying en el interior. Estos dos aspectos se desplazan e interaccionan
hasta lograr un equilibrio relativo que sea el conveniente para cada persona. De
hecho algunas mujeres son más enérgicas y yang que los hombres y este tipo de
mujer tienden a sentirse más atraída por hombres más condescendientes y yin que
otros. De igual manera los hombres muy “machos” tienden a preferir mujeres más
dóciles y condescendientes.
Nada es absolutamente yin ni absolutamente yang, todo tiende a buscar
el opuesto complementario con el cual se encuentra el equilibrio relativo más estable
para si mismo. Consideremos el agua por ejemplo, a la que se suele invocar como
símbolo del yin pero que también tiene sus fases yang. Cuando el sol yang calienta
al agua yin hasta un cierto grado la transforma en vapor (yang) que sube alto en el
firmamento, el vapor se enfría y se condensa para formar nubes y cuando el
proceso yin de condensación alcanza su fase máxima, el vapor yang se transforma
en yin y cae en forma de lluvia.

Las estrellas se forman cuando el proceso yin de fusión actúa sobre los
gases yang hasta que se convierten en materia yin, tras lo cual comienza el proceso
yang de irradiar calor y luz hasta que se consumen y vuelven a comenzar el
proceso.
En la respiración la fase yin es la inspiración, que acumula y concentra el
aire hacia adentro, mientras que la espiración es la fase yang, que libera y expande
hacia afuera. En el sistema nervioso el circuito simpático es la fase activa yang, que
prepara al cuerpo para la acción y mantiene a raya las funciones ying. El circuito
parasimpático, en el cual se conserva la energía y se calma el cuerpo, se activa por
la quietud y el descanso, y forma la fase yin del sistema nervioso.

El yin y el yang son por lo tanto, medidas de polaridad relativa y grados de


actividad, no cualidades fijas y a pesar de las apariencias, la polaridad yin- yang es
siempre complementaria, no conflictiva. El yin y el yang son laderas opuestas de la
misma colina, dos caras de la misma moneda y ninguno de los dos podría existir sin
la presencia del otro.
La transmutación mutua es un aspecto fundamental de la ley del yin y del
yang. Cada uno lleva dentro de sí la semilla del otro y siempre que el yin o el yang
alcanza su fase más extrema se transmuta espontáneamente en el otro polo,
restableciendo así el equilibrio óptimo en relación a las circunstancias particulares.
Cuando una fiebre (yang) sube demasiado, el cuerpo estalla en sudor (yin), el cual
saca el exceso de calor del cuerpo y restablece así el equilibrio. Cuando el cuerpo
se enfría demasiado comienza a tiritar, y estas contracciones musculares
involuntarias contribuyen a generar calor corporal para equilibrar el frio.

El yin y el yang tienen muchísimas aplicaciones en la salud y en la ciencia


médica, según el principio “el microcosmos se asemeja al macrocosmos”. Este
concepto se expresa en chino con la frase: “El cielo y los seres humanos se reflejan
mutuamente”.
Todo ser humano tiene su propio campo de energía electromagnética, con
el polo positivo en la cabeza y el polo negativo en el sacro; este campo interacciona
con el campo electromagnético de la tierra. La energía celestial entra en el sistema
energético humano por la cabeza, y la energía terrenal entra por el punto de
“confluencia yin” que está en el perineo. Estas energías circulan en el organismo
humano por un circuito energético llamado “Orbita Microcósmica”.

A través de la convergencia paralela de los campos electromagnéticos de


la tierra y de los seres humanos, las energías medioambientales como el tiempo,
los cambios cíclicos de las estaciones, las fases lunares y solares y otras energías
exteriores influyen directamente en la energía humana. La ciencia médica está
comenzando a conocer estos cambios rítmicos naturales de la energía humana, los
“biorritmos”, pero esto lo ha sabido la MTCH desde hace miles de años.
Los ciclos menstruales de la mujer son el reflejo humano más evidente de
los ciclos lunares de la tierra, pero los ciclos lunares también afectan a los
hombres, de una manera más sutil, en el humor, las emociones y la vitalidad
general.
Si bien la medicina oficial occidental se ha resistido mucho a aceptar los
resultados de recientes investigaciones científicas sobre la energía humana y los
biorritmos, hay, sin embargo, algunos científicos occidentales que avanzan a toda
máquina en este campo.

Cuando estamos sanos y las condiciones medioambientales son


normales, nuestro cuerpo se ajusta automáticamente a los cambios cíclicos de las
estaciones, días, meses y clima. Pero cuando la vitalidad se debilita por bloqueos
de energía o por enfermedad, o cuando los cambios medioambientales son
extremos, el sistema energético humano suele no ser capaz de adaptarse
adecuadamente a la fluctuación de las energías exteriores.
Estas “energías perversas” pueden entonces invadir el sistema energético
humano y alterar el equilibrio interior del yin y del yang, produciendo toda suerte de
enfermedades y malestares.

En la fisiología humana, el yin y el yang rigen la dinámica de forma y


función de todos los órganos, glándulas, tejidos y fluidos vitales del organismo. El
yin se considera “sólido” y por lo tanto rige la forma, mientras que el yang es hueco
y rige la función.

El yin asimila y almacena, el yang transforma y transporta. Así pues, los


órganos vitales se clasifican en pares que armonizan, según la ley del yin y el
yang; los órganos “sólidos” yin son el corazón, el hígado, los riñones, los pulmones
y el bazo/páncreas; sus respectivas parejas o acoplados yang , son el intestino
delgado, la vesícula biliar, la vejiga, el intestino grueso y el estómago.
La sangre es yin, la energía es yang, el sistema endocrino, es yin, la
excreción es yang, etc. En bioquímica, lo alcalino es yin y lo ácido es yang; y su
equilibrio relativo se expresa por el equilibrio del Ph.
LOS TRES PODERES
En la MTCH, el cielo, la tierra, y los seres humanos, son denominados los
“Tres Poderes”, estos tres poderes se entrelazan e interaccionan, tejiendo la
urdimbre y la trama, con las hebras mentales y materiales que conforman la tela de
la mente y el cuerpo humano. Los seres humanos prosperan en tanto en cuanto se
amoldan a las fuerzas que los moldean y nutren. Del cielo reciben el tesoro del
espíritu y el conocimiento que este confiere, y de la tierra obtienen los elementos
esenciales que constituyen sus cuerpos.

La fusión del espíritu y la esencia generan la energía con la cual conducen


sus vidas. Cuando la energía humana mantiene la armonía con las fuerzas
primordiales del cielo y la tierra, florece y protege la salud del cuerpo. Cuando la
energía humana va contra las leyes del cielo y la tierra, pronto se agota y entonces
el cuerpo degenera y perece. A veces se llama “destino” a las leyes del cielo, y
“naturaleza” a las leyes de la tierra.
La armonía entre el destino y la naturaleza, es el Gran Camino o
Equilibrio, que manifiesta su forma más sublime en los seres humanos y de esta
manera las personas que siguen este camino, cumplen su destino espiritual a la
vez que disfrutan también de los frutos de su naturaleza terrena.
Este estilo de vida, extrae las energías del cielo y la tierra y las combina
armoniosamente con la energía humana para cultivar y conservar los Tres Tesoros.
El enaltecido poder que deriva de la práctica del equilibrio, brota de la fuente
prenatal, de la esencia, la energía y el espíritu postnatales. Dicho de otra manera
para obtener esta virtud de equilibrio dadora de salud, y prolongadora de la vida, es
necesario que las energías eternas del cielo, las energías temporales de la tierra,
estén armonizadas con la vida humana.
“CIELO”, alude al firmamento y las estrellas, al sol, la luna y los planetas,
y a todas las energías cósmicas que llueven sobre la tierra desde esas fuentes
celestiales. El cielo manifiesta su poder en la vida humana, no solo en el
pensamiento y consciencia, sino también en la misteriosa fuerza de la suerte y el
destino.
“TIERRA”, alude al planeta en que vivimos, el mundo material de
continentes y océanos, montañas y ríos, bosques y llanuras. Es la fuente de los
elementos esenciales de los que se componen nuestros cuerpos físicos y el
manantial de la energía posnatal que extraemos de los alimentos, agua y aire. La
tierra manifiesta su poder en las fuerzas de la naturaleza (hsing), término que en
chino es sinónimo de “sexualidad”.

En la vida humana, así como en otras formas de vida, la naturaleza se


expresa principalmente en los apetitos fundamentales de alimento y actividad
sexual, los dos impulsos básicos que sustentan y se propagan a todas las especies.
El aspecto terrenal de la existencia humana se resume hábilmente en la antigua
ecuación taoísta: alimento + acto sexual = naturaleza. La tierra va asociada
entonces con las ciencias de la nutrición y la medicina, el ejercicio físico, el yoga
sexual y la geofísica.
En el sentido macrocósmico, la palabra “humanidad” abarca la totalidad de
la condición humana en sus diversas manifestaciones físicas y espirituales “arriba
cubierta por el cielo y abajo apoyada por la tierra”. El dominio humano es la fuente
de todo nuestro legado humano y de las características genéticas concretas que
nos distinguen entre las muchas especies con las cuales compartimos la tierra.

La energía humana es engendra en el momento de la concepción y se


alimenta después del nacimiento por la combinación de la energía, procedente del
alimento con la energía extraída del aire, para formar la verdadera energía humana
de la vida- Los seres humanos existimos entre el cielo y la tierra y debemos, por lo
tanto obtener y armonizar los poderes del cielo y la tierra para sobrevivir y propagar
la especie. El cielo es la fuente del espíritu y genera la mente; la tierra es la fuente
de la esencia y genera el cuerpo. Estos dos poderes circulan juntos en la
humanidad y son regulados por la energía humana.
Cielo y tierra, espíritu y sentidos, voluntad e instintos, estos son los
componentes de la dicotomía fundamental de la vida humana corporal que define la
condición humana. Es tarea de cada persona equilibrar estas fuerzas polares a
medida que avanza en su camino por la vida. En la terminología china, el polo físico
terrenal de la vida humana se llana hsing, “naturaleza” y el polo espiritual celestial
se llama ming, “destino”. El modo en que cada persona combina estas fuerzas
determina la orientación y enfoque en su vida y forma otra ecuación taoísta
fundamental: naturaleza + destino = vida humana. La forma de vida taoísta se
resume claramente en la antigua frase china: Hsing ming shuang hsiou, que quiere
decir “cultivar la naturaleza y el destino juntos”.

Los Tres Poderes tienen aspectos macrocósmicos y microcósmicos,


manifestaciones externas e internas y la alquimia taoísta aplica los principios de los
primeros al cultivo y conservación de los segundos.
En el plano microcósmico interior, las fuerzas cielo tierra y humanidad, se
expresan dentro del cuerpo y la mente de todos y cada uno de todos los seres
humanos, estas son las fuerzas llamadas “trabajo interior”. La cabeza esta
asociada a las cualidades espirituales y fuerzas cósmicas que emanan del cielo; el
sacro alberga la esencia vital y extrae la energía de la tierra, y el tórax expresa la
verdadera energía humana, mediante la respiración, el habla y las emociones.

El cuerpo humano tiene sus propios climas, estaciones, vientos y olas, ríos
y montañas y los órganos vitales están regidos por las cinco energías elementales;
madera, fuego, tierra, metal y agua.

El cuerpo tiene su polo yang arriba y su polo yin abajo. Tiene su geografía y
cosmología, su flora y su fauna, su cielo y su tierra, que forman un mundo completo
en si mismo.
LOS CUATRO CIMIENTOS
Los cuatro cimientos de la salud son Xue, la sangre, Qi la energía, Ying el
sustento y Wei la resistencia. Manifestaciones fisiológicas del yin y del yang; su
equilibrio relativo determinan el estado de salud y el grado de resistencia de la
enfermedad y degeneración. Entre los cuatro cimientos la circulación continua y
fluida de la sangre y la energía constituyen la base y el vehículo del sustento y la
resistencia de todo el organismo. El Clásico de Medicina Interna dice: “la sangre y
la energía fluyen como el agua en un arroyo, giran como el sol y la luna, y dan
vueltas como en círculo”.

La sangre es el vehículo que hace circular el sustento. Ambos pertenecen


al Yin y son formas de esencia. Las formas bioquímicas líquidas del sustento
circulan por los vasos sanguíneos, mientras que la potencia bioenergética pura
derivada del sustento y llamada Ying Qi, “energía nutritiva” circula por los
meridianos de la energía.
De igual modo, la energía es el vehículo que hace circular la resistencia.
Ambas pertenecen al yang y son manifestaciones funcionales de la energía.

El tipo de energía que genera resistencia se llama Wei Qi, “energía


protectora o energía defensiva” y circula por los tejidos subcutáneos de toda la
superficie del cuerpo. La energía protectora y la resistencia que aporta circulan por
fuera de los vasos sanguíneos y los meridianos.
FUNCIONES DE LOS CUATRO CIMIENTOS
LA SANGRE:
La palabra “sangre” abarca todos los elementos esenciales de que esta compuesta
la sangre y a los cuales sirve de vehículo, entre ellos, los glóbulos rojos y los
glóbulos blancos, los linfocitos T y los linfocitos B, los fagocitos, las enzimas y las
hormonas la glucosa y las sustancias nutritivas.

También abarcas todas las condiciones generales del torrente sanguíneo:


su grado de pureza o toxicidad, equilibrio ácido-alcalino, capacidad de transportar
oxígeno y elementos nutritivos, y su fluidez de circulación.

La sangre depende del corazón para circular, del hígado para expulsar las
toxinas y abastecerse de sustancias nutritivas y de la médula para la provisión de
nuevos glóbulos rojos y blancos. De los cuatro cimientos, la sangre es el factor más
directamente responsable de la nutrición y del bienestar general del cuerpo físico.
LA ENERGIA:
La palabra “energía” abarca todos los diversos tipos de bioenergía asociados a la
salud y la vitalidad humanas, incluidas las energías elementales de los órganos
vitales, la energía nutritiva que circula por los meridianos, la energía protectora que
baña la superficie del cuerpo y la energía neuroactiva del sistema nervioso.

La energía se asocia a los pulmones a través de la respiración; mediante


la respiración se extrae la energía exterior del aire y se combina en el torrente
sanguíneo, con la energía interior extraída de la digestión de los alimentos y agua.

EL SUSTENTO:
El “sustento” es una extensión funcional de la sangre, de cuya circulación fluida
depende para su reparto. Obtiene sus sustancias nutritivas del estómago, órganos
de la digestión, órganos de la digestión asociados y secreciones vitales de las
glándulas.
Entre los elementos nutritivos que circulan en la sangre se encuentran
sustancias básicas como las vitaminas, los minerales, los aminoácidos y la glucosa
(azúcar contenida en la sangre), y también secreciones esenciales como las
hormonas y las enzimas. La palabra “sustento” alude principalmente a las funciones
biodinámicas, vitales de la sangre, más que a las sustancias nutritivas y otras
formas de esencia propiamente dichas.

Además del sustento que circula interiormente por los vasos sanguíneos en
forma de substancias bioquímicas, hay una forma más pura y potente de sustento
extraído de substancias esenciales y llamado Jing Qi, “vitalidad”, que circula por los
doce, meridianos principales asociados a los órganos vitales. Los elementos
esenciales del sustento dependen de la dieta y la nutrición adecuadas, buena
digestión y asimilación de las substancias nutritivas, y suficiente secreción de las
hormonas y enzimas esenciales.
LA RESISTENCIA:
La resistencia una manifestación funcional de la energía protectora que circula por
toda la superficie del cuerpo, fuera de los meridianos energéticos. Depende de los
riñones y de las glándulas suprarrenales en cuanto fuente principal de energía, y
está relacionada con la vitalidad sexual y las hormonas sexuales. La resistencia
irradia hacia fuera desde la superficie del cuerpo y forma un escudo o capa
protectora que ampara al cuerpo de ser invadido por los “Seis Males”, de las
energías medio ambientales excesivas: viento, frio, humedad, etc.

Se manifiesta como vitalidad y se refleja en el aspecto de la piel, los poros


y el cabello. Su indicador principal en la diagnosis china se llama chi-seh que
literalmente quiere decir “color de la energía” expresión que alude a la vitalidad de
la persona reflejada en el tono y el color del cutis, de las oreja, ojos y lengua. La
resistencia es, por lo tanto, una energía radiante que baña y envuelve toda la
superficie del cuerpo protegiéndolo de energías exteriores negativas. La “sangre va
por donde la lleva la energía”.
INMUNIDAD:
Colectivamente los Cuatro Cimientos de la salud, constituyen los complejos
mecanismos de defensa del sistema inmunitario. En la medicina occidental, la
inmunidad se atribuye únicamente a la presencia de ciertas formas de “esencia
vital”, en el torrente sanguíneo, tales como los linfocitos T timodependientes, los
glóbulos blancos de la médula, los fagocitos como los leucocitos y una variedad de
enzimas. En la medicina china también se reconoce plenamente la misión
inmunológica de estas secreciones esenciales, pero se las considera componentes
básicos de un sistema de defensa mayor, no los únicos factores de inmunidad del
cuerpo. Un torrente sanguíneo muy tóxico y acidificado, por ejemplo es mal
conductor de factores inmunitarios tales como los linfocitos T, y si hay poca energía,
la circulación no es capaz de distribuir estos factores uniformemente por todo el
cuerpo. En el sistema sanitario de la Medicina China, la energía aún es mas
importante para la inmunidad que la esencia, sobre todo la radiante energía
protectora Wei Qi que envuelve y rodea la superficie del cuerpo.
LA INlMUNODEFICIENCIA
En la medicina china tradicional hay cuatro formas fundamentales de
inmunodeficiencia, cada una asociada a uno de los Cuatro Cimientos de la salud.

DEFICIENCIA SANGUINEA:
El principal síntoma de la deficiencia sanguínea es la anemia, o “sangre
débil”, puede estar causada por toxicidad o hiperacidez del torrente sanguíneo, por
escasez de hemoglobina y por mala circulación.

También está relacionada con el bajo nivel de glóbulos rojos y blancos y la


insuficiencia de ciertas enzimas protectoras antioxidantes como la superóxido
dimutasa (SOD), y la mala nutrición.
DEFICIENCIA ENERGETICA:

Los principales síntomas de la insuficiencia de energía son, entre otros, el


cansancio crónico, la lasitud, el letargo mental, la debilidad de la líbido y el “animo
bajo”. Puede estar causada por diversos trastornos, por ejemplo obstrucciones en
los meridianos de la energía, mala digestión y mala asimilación de los elementos
nutritivos, trastornos metabólico-celulares, respiración superficial o irregular,
excesos emocionales y mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales debido a
estrés crónico.

La deficiencia energética daña la inmunidad frenando la circulación de la


sangre, impidiendo actividades vitales tales como la digestión, el metabolismo y la
excreción y debilitando el radiante escudo de energía protectora que guarda contra
las energías dañinas del exterior.
DEFICIENCIA YIN:

Asociada con la nutrición y las secreciones vitales, la deficiencia yin tiene


por consecuencia la insuficiente producción de hormonas y enzimas esenciales,
mala digestión y deterioro de las funciones limpiadoras protectoras del sistema
linfático y las membranas mucosas. Los síntomas corrientes de la deficiencia Yin
son, entre otros, la sequedad de la piel, la sed constante y la aversión al calor.

DEFICIENCIA YANG:

La deficiencia yang está directamente ligada a la resistencia y conduce a


un debilitamiento del escudo de energía radiante que protege el cuerpo. Suele estar
causada por insuficiencia renal, sobre todo de las glándulas suprarrenales, que en
la medicina china se consideran “la raíz de la vida”, ya que almacenan la preciosa
provisión de energía primordial del cuerpo.
En hombres maduros, este trastorno llamado shen kui (insuficiencia
renal), suele estar causado por pérdida excesiva de semen, debido a frecuentes
eyaculaciones, que exigen un gran esfuerzo a las suprarrenales.

Tal como hemos dicho, la sangre es la piedra angular de los Cuatro


Cimientos, y su estado determina el grado de resistencia a las energías exteriores
y de inmunidad a la enfermedad. El cáncer por ejemplo es considerado en la
medicina china, como una enfermedad de la sangre, porque la sangre, débil, tóxica
o dañada de alguna otra manera, es incapaz de realizar sus funciones vitales: la de
sustentar y limpiar los tejidos corporales.

La sangre deficiente permite que los deshechos corporales y sustancias


contaminantes se acumulen en los tejidos, hasta que se hacen tan tóxicos que se
pudren y fermentan como la carne podrida, formando tumores malignos que se
propagan a otros tejidos.
La terapia convencional occidental trata el cáncer con cirugía, radiación y
productos químicos tóxicos, atacando los tumores sintomáticos, pero sin hacer nada
en absoluto para corregir, la extrema toxicidad de la sangre, ni el desequilibrio de
energía que es la causa del problema. Esta terapia tan radical, en realidad debilita
más la sangre y agota más la energía, de manera que incluso en el caso de lograr
una remisión temporal, mediante la extirpación o destrucción de los tumores, el
cáncer suele recurrir de forma aún más virulenta.

Una terapia adecuada para la prevención y curación del cáncer, pasa en


primer lugar por desintoxicar y purificar la sangre , para después restablecer mediante
una buena nutrición y los suplementos apropiados, y por último hacerla circular con
ejercicios rítmicos y de respiración profunda. Los fagocitos, las enzimas y los demás
factores inmunitarios transportados por la sangre sana, atacarán entonces, los tejidos
cancerosos, digerirán y disolverán los tumores y expulsarán los desechos por los
órganos excretores.
Hay muchos casos documentados de personas que han vencido el
cáncer de modo natural, mediante el restablecimiento de los Cuatro Cimientos e
innumerables casos de personas que han muerto prematuramente por permitir
que los médicos extirpen, cautericen o envenenen los tejidos cancerosos. Sin
embargo, las terapias naturales para combatir el cáncer siguen siendo ilegales en
muchos países, pese al fracaso de la medicina occidental para tratar esta
enfermedad mortal que continúa extendiéndose.

CONSTRUCCION DE LOS CUATRO CIMIENTOS

La clave de la salud y la longevidad es proteger los Tres Tesoros de la


vida, y la mejor manera de hacerlo es construir los Cuatro Cimientos. En esta era
de contaminación dañina, de dietas, de alimentos desnaturalizados, de productos
químicos tóxicos y de servicios médicos desorientados, es más importante que
nunca tomar la iniciativa de proteger la propia salud.
De la misma manera que el yin y el yang y los Tres Tesoros, los Cuatro
cimientos son factores de la vida humana, mutuamente dependientes e
indivisiblemente complementarios. Al comprender sus funciones e interacciones
dinámicas y al cultivar cada uno por lo que es, se puede mantener el equilibrio y la
armonía naturales que requiere el cuerpo, la energía y la mente para sobrevivir y
prosperar en un medio ambiente cada vez más hostil.

LOS SEIS MALES

Cuando las seis energías climáticas del Viento, frío, humedad, calor, la
sequedad y el fuego, se hacen extremas o se manifiestan fuera de temporada, se
convierten en causas de enfermedad y se las conoce por “los seis males”
Desde que Louis Pasteur descubriera la existencia de las bacterias, la
medicina occidental se ha adherido cada vez más a la “teoría de los gérmenes” de
enfermedad. Según esta teoría, las enfermedades están causadas por gérmenes,
los cuales se introducen en el cuerpo junto con los alimentos, el agua o el aire
contaminados, o son contagiados por personas infectadas. Basada en esta
hipótesis, la medicina occidental representa el método alopático de tratar las
enfermedades.

La medicina alopática confía en potentes fármacos para combatir las


enfermedades, matando los gérmenes específicos y eliminando los síntomas
superficiales que acompañan a una determinada enfermedad. Si un fármaco no
funciona, se prescribe otro y así se continúa hasta que los síntomas hayan
desaparecido o se haga necesaria una intervención quirúrgica, después de lo cual
el enfermo se encuentra curado.
Si bien no cabe ninguna duda de que ciertos gérmenes pueden causar
enfermedades concretas, han de imperar ciertas condiciones para que cualquier
germen determinado invada el organismo y se multiplique lo suficiente para causar
la enfermedad. El propio Pasteur anotó en sus diarios que cada cepa de bacterias
que analizaba necesitaba un grado muy específico y de estrecho margen de
temperatura, humedad, luz, equilibrio pH y otras condiciones para sobrevivir y
multiplicarse. Si cualquiera de estas condiciones se alteraba o eliminaba, el germen
moría automáticamente. Este aspecto del trabajo de Pasteur ha sido minimizado
por las industrias médicas y farmacéuticas occidentales a favor del supuesto de que
algunos gérmenes causan la misma enfermedad en todos los pacientes y en todas
las condiciones. En consecuencia la medicina occidental depende enteramente de
potentes fármacos, antibióticos, antifúngico, antivíricos, antihistamínicos y otros
productos químicos tóxicos, para someter a los diversos gérmenes, muchas veces
sin éxito y sin la más minina consideración, del daño que esos venenos hacen a las
esencias, y energías sensibles al cuerpo humano.
Este “armamento químico” para tratar las enfermedades, trastorna
gravemente los sutiles mecanismos que regulan las funciones vitales, y altera el
equilibrio delicado de energía del cual depende la salud y vitalidad humanas.

La moderna medicina occidental hace caso omiso de la influencia de las


energías ambientales sobre el organismo y niega la posibilidad de que la exposición
a ciertas condiciones energéticas extremas, puedan predisponer el cuerpo a la
invasión de elementos patógenos externos. Durante el calor y la humedad del
verano, cuando el cuerpo naturalmente fuerza la circulación hacia la superficie y
abre los poros para disipar el calor interno, la gente trabaja y duerme en
habitaciones con aire acondicionado, que imitan las condiciones del invierno,
permitiendo que la energía fría y seca enfríe su sangre y penetre en sus meridianos.

Y después se preguntan por que sufren de resfriados de verano, alergias,


dolores de cabeza y otras dolencias y achaques.
Las energías ambientales artificiales que invaden nuestra vida, hacen
estragos en las corrientes y campos energéticos naturales del cuerpo humano,
sobre todo en el radiante escudo de energía protectora que emana de su superficie.
Esta contaminación energética, deja al organismo vulnerable a las nocivas
influencias exteriores, creando la predisposición para toda clase de enfermedades y
trastornos que ningún medicamente puede curar ni prevenir.

O bien abandonamos totalmente el estilo de vida moderno y volvemos a la


forma de vida holista primitiva, alejados de las grandes ciudades, opción que muy
pocas personas desean practicar, o tomamos medidas preventivas que preparen las
defensas del cuerpo para hacer frente a los constantes ataques del medio ambiente
que caracterizan a la vida del mundo moderno.
MEDIDAS PREVENTIVAS:

Los Seis Males están más presentes y son más dañinos ahora que en el
pasado, debido a las muchas fuentes artificiales de energías perjudiciales. El aire
acondicionado y la calefacción central someten al cuerpo a cambios bruscos y
radicales de temperatura y humedad muchas veces al día, deteriorando así los
mecanismos reguladores naturales del radiante escudo de energía protectora del
cuerpo. En consecuencia los males caliente y frio entran fácilmente en nuestros
meridianos energéticos y alteran nuestro equilibrio interno de energías.

Los transformadores eléctricos y los cables de alta tensión generan potentes


campos electromagnéticos que alteran y deforman los campos energéticos humanos,
las emisoras de radio y televisión, los hornos de microondas, los teléfonos celulares y
muchos de otros artilugios electrónicos, bombardean nuestros sistemas energéticos,
con ráfagas incesantes de microondas muy perjudiciales.
La humedad, el frío y el fuego internos están causados también por el
estilo de vida moderna, sobre todo por los más de 6.000 aditivos químicos, y
pesticidas tóxicos que contienen los alimentos y por los alimentos desnaturalizados
que la industria alimentaria ofrece engañosamente al público. Muchos de estos
productos químicos desencadenan un bombardeo de “viento interno” que destruye
las células, trastorna el metabolismo y es causa de degeneración y envejecimiento
prematuro de los tejidos.
Entre los peores culpables de las dietas modernas se encuentran los
cientos de bebidas azucaradas que se venden en todo el mundo. Las bebidas
gaseosas suelen también contener cafeína, que es adictiva. Las variedades “sin
azúcar” no son mejores, porque los edulcorantes artificiales, muy procesados, que
se les añaden, son tan peligrosos como el azúcar, si no más. El mal húmedo interno
generado por las formas concentradas de azúcar es una de las principales causas
de la diabetes, y su consumo habitual produce el “mal del fuego”, que quema las
glándulas suprarrenales y provoca una grave inmunodeficiencia.
Si bien la terminología usada por los médicos chinos tradicionales para
explicar estos trastornos de la energía internos y externos puede sonar pintoresca a
los oídos de la medicina contemporánea, los principios expresados por estos
términos, son tan válidos hoy en día como en la antigüedad y los problemas a los
que aluden son tremendamente graves.

De hecho los términos empleados por la medicina china, todos son


extraídos de la naturaleza, son mucho más fáciles de entender que la prolija jerga
técnica de la moderna medicina occidental, y una vez que uno se ha familiarizado
con los principios básicos y las leyes naturales del Tao, la terminología médica
china resulta evidente.

En este capítulo ofrecemos sugerencias de cómo prevenir la enfermedad y


la degeneración causadas por la vida moderna:
 No duerma en habitaciones con aire acondicionado. Posiblemente es difícil
evitarlo en el trabajo y en los edificios públicos, pero no hay por qué agravar el
daño. El aire acondicionado priva al aire de los iones negativos, portadores de
la energía atmosférica vital, necesaria para formar la verdadera energía
humana; crea los males Sequedad y Frio, que dañan los senos nasales y los
pulmones y entran en los meridianos de energía durante el sueño.

Para esta situación podemos utilizar generadores de iones negativos en la


casa el coche y la oficina, sobre todo si vivimos en grandes ciudades, estos
“ionizadores”, eliminan el polvo, el humo y otras sustancias contaminantes del
aire, mientras al mismo tiempo lanzan un constante chorro de miles de millones
de iones negativos, a la atmósfera de aire contaminado, acondicionado y con
calefacción central, reaprovisionando y recargando el aire que usted respira
justo con el tipo de energía que necesita su cuerpo. Los generadores de iones
negativos son compactos, baratos y consumen muy poca electricidad.
 Practique diariamente ejercicios de Chi-Kung de respiración. El Chi-Kung
practicado diariamente durante 20 minutos, restablece los biorritmos naturales,
armoniza los sistemas nervioso y endocrino, hace pasar al sistema nervioso
autónomo de la estresante modalidad simpática, a la reconstituyente modalidad
parasimpática, e irriga todo el cuerpo y sus tejidos con la sangre rica en oxigeno
y la vigorizante energía vital.

 Evite la exposición a cambios repentinos de temperatura y humedad. Si es


necesario lleve un suéter, chaqueta o camiseta, en las habitaciones con aire
acondicionado, al menos hasta que el cuerpo se adapte.

 Elimine todos los refrescos, dulces y otros alimentos preparados con azúcar
blanca refinada y reduzca o elimine de su dieta la fécula blanca refinada. Evite
las frituras, la margarina y cualquier otra cosa fabricada con aceite vegetal
hidrogenado. Todo esto es veneno para el cuerpo, suprime el sistema
inmunitario y genera radicales libres a destajo que destruyen las células.
Las medidas aquí sugeridas, seguidas al pie de la letra, bastarán para
eliminar la mayor parte del daño causado por las fuentes industriales artificiales de
los Seis Males, tanto internos como externos. Hipócrates, el fundador de la
medicina occidental, escribió: “hay que saber qué enfermedades están causadas
por fuerzas naturales y cuáles están causadas por elementos materiales”.
LAS SIETE EMOCIONES
La medicina oficial occidental atribuye exclusivamente a la mente los
trastornos emocionales y por lo general envía al psiquiatra a los pacientes con este
tipo de trastornos. La explicación típicamente freudiana de la neurosis y los traumas
emocionales dice que son consecuencia de fijaciones de la infancia y conflictos
psicológicos no resueltos; el método freudiano de tratar esos problemas es tumbar
al paciente en un diván y llegar a la raíz del trastorno a través de interminables
horas de divagaciones.

Normalmente el psicoanálisis resultar ser una colosal pérdida de tiempo y


dinero que no procura ningún alivio perdurable de los trastornos mentales y
emocionales.

Las emociones se desencadenan por el contacto sensorial con el mundo


exterior, contacto que se realiza mediante la percepción de los cinco sentidos.
Dado que los seres humanos nos relacionamos mutuamente y con el mundo
exterior a través de los cinco órganos de los sentidos, nos mantenemos en un estado
constante de reacción emocional. Los chinos dicen: “el contacto con el mundo exterior
genera emociones interiores”, por lo tanto, el estímulo inicial para todas y cada una de
las reacciones emocionales es el contacto sensorial con el exterior, que en su primera
fase es una función fisiológica del sistema nervioso, no es un proceso psicológico.

Además de los cinco sentidos físicos, los chinos y otras tradiciones


orientales también consideran la mente como un sexto sentido, y por lo tanto, las
fantasías, los sueños y otras imágenes mentales generadas por uno mismo funcionan
de la misma manera que las imágenes exteriores reales para generar reacciones
emocionales.
La psicología entra brevemente en escena en la segunda fase de la
reacción emocional, interpretando y evaluando los estímulos sensoriales, en el
sentido de la aversión o atracción que producen, lo cual determina el tipo de emoción
ligada a la reacción. Después de eso la emoción deja el dominio de la mente y entra
en el sistema de los meridianos corporales, como una forma de energía. Igual que
todas las formas de energía humana, las emociones producen profundos efectos
fisiológicos en los tejidos, órganos, glándulas y otros tejidos, a los cuales viajan a
través de los canales energéticos.

La palabra “emoción” se entiende mejor como una contracción, “e-moción" ,


“energía en moción, en movimiento. Dicho de otro modo, la mente asigna un valor al
estímulo sensorial físico o cerebral y pone en marcha una poderosa corriente de
energía emocional a través de los canales de energía. Una vez que esta energía está
en movimiento adquiere vida propia.
La alegría es un factor saludable, pero una experiencia interna y
prolongada de alegría excesiva perjudica al corazón y entonces se convierte en una
energía patógena endógena. Una alegría inmensa agota la energía del corazón.
Este es un buen ejemplo de moderación en todo. La alegría negativa, como el placer
que deriva de perjudicar a los demás, es así mismo patógena.

La ira perjudica al hígado. Cuando una persona se enfada, excita el fuego


de su hígado (es decir, su hígado funciona en exceso), palidece y le tiemblan las
extremidades. La ira origina un aumento de la energía, que puede provocar una
distorsión de la visión, dolor de cabeza, mareos y vómitos de sangre. Según la
concepción china de la medicina, el hígado regula el flujo sanguíneo y está
relacionado con el corazón.

Por eso una persona que se enfada fácilmente esta propensa a sufrir
enfermedades cardíacas.
La melancolía perjudica al pulmón. Cuando uno se preocupa demasiado y
sufre un exceso de melancolía, es posible que pierda el apetito, tosa y vomite, que
sufra de estreñimiento y de insomnio, y que tenga dificultades sexuales; está
abatido y se le bloquea el flujo de energía. Las personas melancólicas o las que de
repente se ven expuestas a una gran preocupación sucumben fácilmente a
enfermedades pulmonares.

La angustia y la obsesión perjudican al bazo. Cuando uno piensa


demasiado o es ansioso en exceso, los sistemas del bazo y del estómago se verán
afectados. Se les congestiona la energía y el sistema digestivo y el de absorción le
funcionan mal, lo cual le provoca pérdida de apetito, flatulencia en el pecho o en el
abdomen, dolor de cabeza y mareos, insomnio y mareos y amnesia (pérdida de la
memoria).

Por lo tanto cuando uno está ansioso pierde las ganas de comer.
La tristeza perjudica tanto el corazón como el pulmón. Demasiada tristeza
hace que uno pierda el entusiasmo y la confianza en la vida, estresa el corazón y
agota la energía. El paciente no tiene apetito, puede que tenga tos, no puede dormir
y tal vez pierda sangre en la orina. Por eso el amor no correspondido, suele ser
causa de tisis.

El miedo perjudica los riñones, hace que la energía disminuya y se agote, y


puede provocar una pérdida del control de las heces y la orina, diarrea involuntaria,
polución nocturna, convulsiones y trastornos mentales. Puede causar problemas
sexuales.

El susto perjudica el espíritu y el corazón, dispersa el espíritu y malgasta la


energía y puede causar graves palpitaciones, insomnio, falta de concentración,
convulsiones, pérdida de la conciencia y trastornos mentales. El susto perjudica
también la vesícula y el riñón.
Estas siete emociones, demuestran claramente el profundo conocimiento
que tenían los chinos de la estrecha relación entre los factores fisiológicos y los
psicológicos en medicina y salud.

Los investigadores médicos occidentales, que se sorprenden por la


proliferación de enfermedades psicosomáticas y degenerativas en la vida moderna,
tal vez obtengan conocimiento e inspiración de esta antigua sabiduría china. Para
los chinos estos factores fisiológicos tienen relación con los trastornos psiquiátricos.
ESENCIA: ALIMENTO

La esencia es el principal fundamento material de la vida humana


corpórea y el principal elemento de la alquimia interna de la Medicina China. La
esencia manifiesta su aspecto prenatal primordial en el espermatozoide y el óvulo
que forman el embrión en la concepción y en el primordial impulso procreador de la
reproducción sexual. El Clásico de Medicina Interna dice: “antes de que se forme
un cuerpo humano ha de haber primero la esencia prenatal”.
Después del nacimiento la esencia prenatal se almacena en el “sistema
orgánico del riñón”, que en la terminología médica china significa, las glándulas
suprarrenales (“riñones internos”) y los testículos y ovarios (“riñones externos”). La
esencia prenatal almacenada en las suprarrenales es la fuente interna más potente
de energía sustentadora de la vida. Todo cuerpo está dotado de una provisión
limitada de esta energía primordial (Yuan-Qi) y la duración de la vida está
determinada por la velocidad con que esta energía se gasta.
Según la medicina china, la esencia prenatal se almacena en los testículos y
ovarios, se activa en la pubertad y produce los espermatozoides y óvulos con los
cuales procrear la siguiente generación de vida humana. La esencia posnatal reside
en el centro de energía del Campo del Elixir Inferior, ubicado ligeramente debajo y
detrás del ombligo y está vinculada fisiológicamente con el plexo hipogástrico,
importante red nerviosa del abdomen que controla los órganos digestivo, excretor y
reproductor.

DIETA Y NUTRICION
Dice el Clásico de Medicina Interna: cuando te falte esencia restáurala con alimento.
En otras palabras cuando haya carencia de cualquiera de los fluidos esenciales, de
los cuales dependen todas las funciones vitales, el primer lugar donde hay que acudir
para restablecerlo es la dieta y la nutrición. Hipócrates, dijo exactamente lo mismo
cuando escribió: “tu alimento será tu medicina”. Pero desde principios del siglo XX la
medicina occidental ha rechazado ese principio curativo holista a favor de los
fármacos y la cirugía, con drásticas consecuencias para la salud humana.
Pero los conceptos tradicionales orientales y los modernos occidentales
acerca de lo que constituye una dieta sana y equilibrada difieren enormemente. En
occidente, los suplementos nutritivos refinados, como son las vitaminas y los
minerales, se recetan para suplir los diversos elementos que faltan o son
insuficientes en la dieta. Estas carencias dietéticas son causadas por los modernos
métodos para cultivar y procesar los alimentos. El método tradicional chino respecto
a los suplementos es recetar hierbas como el ginsen y la genciana, que aumentan el
poder del aparato digestivo, para extraer y asimilar los elementos nutritivos de
cualquier alimento que se consuma. Ambos métodos funcionan, y si se emplean a la
vez, sus efectos son sinérgicos.

El concepto occidental convencional de una dieta equilibrada es combinar


los principales grupos de alimentos en todas las comidas, por ejemplo: proteínas e
hidratos de carbono, frutas y verduras. Estos métodos infringen las leyes de la
Trofología (ciencia de la combinación de los alimentos) y puede ser causa de
desastres digestivos, mala asimilación y estreñimiento crónico.
En este capítulo nos centraremos, en los conceptos tradicionales chinos y
holistas occidentales sobre cómo elegir y equilibrar los alimentos para tener una
salud óptima según los tipos de energía que se liberan en el cuerpo.

La ciencia de la nutrición tradicional china clasifica estos alimentos según


estas bioenergías y las dietas taoístas se formulan con el fin de conseguir un
equilibrio óptimo entre los diversos tipos de energía que liberan los alimentos al ser
digeridos y metabolizados. Como todas las energías la de los alimentos son polares,
por lo tanto se clasifican principalmente en alimentos yin y alimentos yang.

Los alimentos yin tienen un efecto refrescante y tranquilizador en la energía


humana, mientras que los alimentos yang son caloríficos y estimulantes. Al
seleccionar los alimentos según sus energías yin y yang, se ha de buscar el
equilibrio, no solo entre los alimentos elegidos sino también entre los alimentos y el
estado de energía predominante en el interior y exterior del propio cuerpo.
Por ejemplo, si la energía interna está en un estado yin extremo
(cansancio, pereza, depresión), se puede equilibrar y corregir consumiendo
alimentos yang, que estimularán, calentarán y elevarán la energía. Igualmente, si el
ambiente exterior es yin extremo (frío húmedo, nublado), se puede oponer
resistencia a la invasión en el organismo de esas energías extremas “malas”
consumiendo alimentos yang caloríficos y secantes.

A continuación se ofrece una lista de algunos alimentos y especias


básicas ordenadas según sus propiedades caloríficas (yang) y refrescantes (yin).
Refrescantes (Yin) Refrescantes (Yin)
Caloríficos (Yang) Caloríficos (Yang)

Alimentos: Frutas crudas Frutas pasas y cocidas


Verduras crudas Verduras cocidas

Calabazas de invierno Calabazas de verano

Hojas verdes para ensaladas Col

Tofu (queso de soja) Salsa de tomate

Aguacate Algas

Bulgur Verduras de raíz

Arroz Lentejas, judías


Refrescantes (Yin) Refrescantes (Yin)
Caloríficos (Yang) Caloríficos (Yang)

Brotes de legumbres Avena, cebada, alforfón

Mantequilla, nata, queso, Pescado crudo (sashimi)

Frutos secos, semillas,

Buey, cordero, pollo,

Pescado cocido.

Especias:Curry en polvo

Ajo
Refrescantes (Yin) Refrescantes (Yin)
Caloríficos (Yang) Caloríficos (Yang)

Perejil Jengibre

Albahaca, tomillo, orégano Pimiento, chile

Pimienta negra Cilantro

Tamari, salsa de soya Laurel

Melaza Azúcar

Miso Sal
Desde un punto de vista científico moderno, el aspecto más importante de
la polaridad yin-yang en los alimentos es el equilibrio ácido y alcalino o pH. Los
alimentos yang son acidificantes, dan acidez a la sangre y fluidos celulares,
mientras que los alimentos yin alcalinizan los fluidos y tejidos corporales. Observen
que estamos hablando de los efectos que tienen los alimentos en el equilibrio pH
del cuerpo, no de sus valores pH intrínsecos.

Algunos alimentos que son de naturaleza ácida, como los pomelos y los
limones, tienen en realidad un efecto alcalinizante en los fluidos corporales al ser
metabolizados.

En el cuadro siguiente aparece una lista de los principales grupos de


alimentos clasificados según sus efectos en el pH corporal:
Acidificantes Neutros Alcalinizantes

Azúcar, miel Mantequilla Café, Té

Bebidas alcohólicas Yogur Frutas frescas

Harina y arroz blancos Queso Verduras frescas

Carne, pescado, ave Tofu (queso de soja) Algas

Huevos Salsa de soja, miso Ajo

Frutos secos, cereales integ. Sal Legumbres


Una rápida mirada a este cuadro nos revela el motivo de que las
modernas dietas occidentales sean tan acidificantes, que obtiene por ejemplo el
90% de sus calorías de alimentos acidificantes, que produce un estado de acidosis
crónica, de la cual el signo más claro es el sabor agrio en la boca por las mañanas
y el olor corporal ácido.

Otro aspecto de la energética de los alimentos son sus relaciones con las
cinco energías elementales, que determinan sus afinidades naturales con los
diversos sistemas órgano- energético del cuerpo. Es por esto que la Trofología de
la medicina china clasifica este aspecto de la energía de los alimentos. Por
ejemplo, si se tiene el hígado débil, los médicos chinos le recomendarían consumir
alimentos agrios de energía de la madera para estimular la energía del hígado,
pero si el hígado está hiperactivo o inflamado, lo que le recomendaría, es que se
abstuvieran de alimentos agrios o cítricos.
Como ven, los alimentos son mucho más, de lo que ven los ojos y saborea
el paladar, lo bien que nos sentimos, la claridad con que pensamos y el éxito al
adaptarnos a los medios interno y externo, todo está directamente relacionado con
los tipos de energía que desatamos en el organismo mediante los hábitos
alimentarios. Las campañas publicitarias a gran escala, los atractivos envases de la
comida basura, los enormes supermercados que ofrecen de todo lo que hay bajo el
sol durante todo el año, las comidas rápidas fuera de casa y una extendida
ignorancia de la ciencia de la nutrición, por parte de la población en general y de los
médicos en particular, han llevado al mundo occidental y también al oriental, por el
debilitador camino de la obesidad, desnutrición, inmunodeficiencia, trastornos
mentales y otras enfermedades relacionadas con la dieta.

Pero se trata de su boca, de su estómago y de su vida. Todo lo que


necesita hacer es familiarizarse con la farmacodinámica de la química de los
alimentos, aprender a combinarlos adecuadamente en las comidas, y aplicar el Tao
de la dieta, para comer en su camino hacia la salud y la felicidad.
ALQUIMIA DE LOS ALIMENTOS: DE ESENCIA A ENERGIA

El primer principio de la alquimia taoísta es: “la esencia se transforma en


energía”. En la alquimia alimentaria, los elementos nutritivos esenciales se
transforman en energía en virtud de la actividad enzimática.

Las enzimas participan en todas las funciones biológicas y en


metabolismo, la reacción inmunitaria y la división celular, las actividades cerebral y
muscular, la síntesis de las proteínas y la actividad antioxidante.

Las enzimas son agentes bioquímicos muy activos producidos por


diversos órganos y glándulas y dentro de todas las células del cuerpo. A diferencia
de los catalizadores químicos corrientes, las enzimas están dotadas de una chispa
de energía viva, o chi, y es esta energía lo que les da sus extraordinarios poderes
bioactivos.
Las enzimas necesarias para la digestión, se producen principalmente en
el páncreas, así como en los miles de pequeñísimos conductos digestivos del
estómago y las glándulas salivales de la boca. Cuantas más enzimas consumimos
en la dieta menos enzimas ha de desviar el cuerpo hacia la terea digestiva y más
energía se ahorra para otras actividades. Y puesto que el cuerpo tiene que gastar
energía para producir enzimas, cuantas más enzimas consumimos con los
alimentos, más energía ahorramos y más larga es nuestra vida.

Los métodos modernos de cultivo, procesado y cocción producen


alimentos que carecen por completo de enzimas. Esta situación se agrava aún más
por la sobreabundancia de alimentos desnaturalizados en las dietas modernas. Ni
la enzimas metabólicas más potentes pueden extraer energía de las moléculas de
alimentos cuya valencia electromagnética ha sido alterada o destruida por los
aditivos químicos, la gammarradiación o la cocción por microondas.
Tal vez esto explique la proliferación excesiva del cáncer en el mundo,
porque las enzimas que en condiciones normales realizan las tareas de limpieza y
de protección del sistema inmunitario no pueden hacerlo, sobrecargadas como
están de trabajo atrasado de limpieza de los alimentos desnaturalizados.

En los apartados siguientes vamos a analizar diversos grupos de


alimentos, dietas y suplementos con el fin de determinar que tipos de hábitos
alimenticios favorecen la salud y la longevidad.
LOS ALIMENTOS:
AZUCAR:
Sin lugar a dudas, el azúcar es actualmente una de las substancias más
peligrosas del mercado de la alimentación. Nos referimos a la sucrosa, que es el
producto blanco y cristalino obtenido por refinamiento de la caña de azúcar o la
remolacha, a las que se despoja de todas sus vitaminas, minerales, proteínas,
fibras, agua y otros elementos sinérgicos. El azúcar blanco es un producto químico
procesado industrialmente, que no se encuentra en la naturaleza y que no es apto
para el consumo humano. Hay otros azúcares que si son substancias naturales y
tienen valor nutritivo: la fructosa, presente en la fruta y la miel; la lactosa presente
en la leche y la maltosa presente en los cereales.

El azúcar crudo es una sustancia basta, marrón y pegajosa que se obtiene


reduciendo mediante hervor el jugo de caña completo y es también un alimento
integral, muy difícil de encontrar en el mundo occidental.
El azúcar es el principal culpable de muchas enfermedades y trastornos
degenerativos. Puede causar diabetes y en un importante factor causal de la
candidiasis, dos enfermedades que son epidémicas en el industrializado mundo
occidental. Muchas personas consumen mucho más azúcar del que sus cuerpos
son capaces de transformar en energía, cuando esto ocurre el hígado convierte el
excedente de azúcar en moléculas llamadas triglicéridos y las almacena en forma
de grasa, o bien produce el colesterol, que se deposita en las venas y las arterias.
El azúcar es el principal causal de la obesidad y de la arteriosclerosis.

Si usted o sus hijos son golosos, pueden satisfacer fácilmente el gusto por
lo dulce preparando exquisiteces con miel, melaza y malta de cebada, que no solo
son dulces sino también nutritivas y beneficiosas terapéuticamente.
GRASAS:

Los mitos médicos acerca de las grasas han llevado en los últimos años a
millones de occidentales a hacer locuras dietéticas autodestructivas. Las grasas
naturales no adulteradas no solo son nutritivas, sino que, gramo por gramo,
contienen muchísima más energía que cualquier otro alimento de la tierra, lo cual
la convierte en el combustible más eficiente para la transformación de esencia en
energía. Las grasas naturales contienen elementos nutritivos absolutamente
necesarios para el correcto funcionamiento del cerebro, del corazón y del sistema
inmunitario; pese a este hecho la industria de alimentos procesados, han
condenado a la grasas naturales de asesinas, recomendando que todos nos
volvamos hacia los productos de “bajo contenido graso” o sin “grasa”, en los cuales
se han reemplazado las grasas naturales por aceites vegetales hidrogenados.

Las grasas naturales como la mantequilla, los aceites de frutos secos y


los aceites de pescado, contienen importantes elementos nutritivos llamados
“ácidos grasos esenciales”, necesarios para muchos procesos metabólicos y
actividades vitales del organismo, por este motivo se llaman “esenciales”, porque el
cuerpo no puede funcionar correctamente sin ellos. Entre otras cosas los ácidos
grasos son necesarios para construir y reparar las membranas celulares, sobre
todo en las células del cerebro y nerviosas y en los glóbulos blancos y para
mantener limpios y lubricados los vasos sanguíneos.
Las grasas son casi el doble de eficientes para producir energía que
cualquier otro tipo de alimento, incluidos los hidratos de carbono complejos y los
azúcares naturales. La transformación de esencia en energía de las grasas tiene
lugar en pequeñísimas centrales energéticas que hay en el interior de cada célula,
llamadas mitocondrias, las cuales prefieren las grasas por encima de todos los
demás combustibles. Pero la grasa ha de ser natural y no adulterada para que
produzca energía celular utilizable. Eso significa mantequilla, carne, pescado,
frutos secos, semillas y aceites prensados en frio.

La dieta esquimal tradicional consistía en montones de grasa cruda,


procedente de ballenas, focas y pescado y jamás hubo problemas de
arteriosclorosis ni enfermedades cardiacas entre los esquimales, hasta que
cambiaron las grasas naturales por los alimentos procesados, preparados con
aceites vegetales hidrogenados, azúcar y féculas refinadas
Cuando se eliminan de la dieta las grasas naturales para reemplazarlas por
aceites hidrogenados, el cuerpo se ve obligado a utilizar esas moléculas grasas
desnaturalizadas en lugar de los ácidos grasos esenciales. No es de extrañar que un
elevado consumo de margarina, manteca y otras grasas hidrogenadas esté
relacionado con un mayor índice de diversos tipos de cáncer.

Las fuentes alimenticias más ricas en carnitina son el cordero (sobre todo las
partes grasas), los órganos de otros animales (sobre todo el hígado y el corazón) el
pescado, los aguacates y el germen de trigo. Las mejores fuentes de ácidos grasos
esenciales, son los peces marinos de aguas profundas como el atún y el salmón, los
animales de caza, los aguacates, las almendras, las nueces, los piñones y las
semillas de calabaza y girasol. Los mejores aceites de cocina son el de oliva, maíz,
girasol, sésamo y cártamo prensados en frio. Evite todos los productos hidrogenados
o parcialmente hidrogenados entre ellos la mayonesa comercial, los aderezos para
ensaladas envasados, la margarina, la manteca y en general todos los alimentos
procesados.
PRODUCTOS LACTEOS:

La leche de vaca está hecha para los terneros y los bebés humanos están
hechos para beber la leche materna hasta que se los destete. La naturaleza ha
hecho ambos tipos de leche de conformidad con los aparatos digestivos
correspondientes.

Hoy en día la leche que se nos presenta es la leche pasteurizada y la


pasteurización destruye la enzima natural de la leche que es necesaria para digerir
su elevado contenido proteínico. Los productos de la leche de vaca son
particularmente dañinos para las mujeres. La leche ha de salir del cuerpo de la
mujer no entrar en él. Los debilitadores efectos de la leche pasteurizada en la mujer
se agravan aún más por las hormonas sintéticas que se inyectan a las vacas para
aumentar su producción. Estas sustancias químicas, hacen estragos en el delicado
equilibrio del sistema endocrino de la mujer.
Además, la leche de vaca no es una fuente de calcio tan buena como
otros alimentos mucho más digeribles y sanos, tales como las almendras, bróculi,
col, semillas de sésamo, algas kelp y las sardinas. En cuanto a la osteoporosis,
producida por carencia de calcio, en la dieta como los factores dietéticos que
disuelven el calcio de los huesos y los dientes, sobre todo el azúcar. El azúcar, la
carne, los hidratos de carbono refinados y el alcohol son causas de un constante
estado de acidosis en la sangre, ya se sabe que la sangre ácida disuelve el calcio
de los huesos.

Si de todas maneras desea continuar consumiendo productos lácteos, su


mejor elección es la leche de cabra, cuya composición y equilibrio nutritivos se
aproxima a los de la leche humana. Los derivados de la leche de vaca que no
ofrecen riesgo son la mantequilla fresca, que es grasa digerible y el yogur fresco
hecho de levadura viva, que está pre-digerido por las lacto-bacterias, pero incluso
estos productos es mejor consumirlos con moderación y preparados de preferencia,
con leche cruda sin pasteurizar.
CARNE
El porcentaje de calorías obtenida de la carne es muchísimo mayor en
occidente que en oriente, y esos e nota en el cutis así como en la grasa y el olor
corporales de ccidentales y orientales. La carne es enormemente acidificante,
calorífica (cualidades yang) y putrescible. Conforme con los principios con la
medicina china tradicional, las personas mayores necesitan comer mas carne que
las jóvenes o de mediana edad debido a sus propiedades caloríficas y a la
concentración de sus elementos nutritivos, pero esto solo si sus aparatos
digestivos funcionan correctamente.

El mayor problema de la carne en la dieta común es la omnipresente


contaminación de la carne vacuna con antibióticos y hormonas esteroides. Este
consumo diario de antibióticos deprime el sistema inmunitario y es un factor
importante que contribuye a la aparición de la inmunodeficiencia adquirida.
El cordero siempre ha sido la carne preferida en la regiones de oriente medio,
mediterráneo e Himalaya, en donde la arteriosclerosis y las enfermedades cardiacas
nunca han sido un problema importante .
La carne roja ha de consumirse siempre lo menos hecha posible, y con preferencia
acompañada de rábano picante o mostaza fuerte, que estimulan al hígado y la
vesícula biliar, para que secreten los jugos necesarios para descomponer las
proteínas y grasas. La raíz fresca de jengibre ayuda la digestión de la carne.
HUEVOS
Comer demasiados huevos puede producir mucha acidez y un exceso de proteínas
putrescible, sobre todo si en la dieta hay carnes y algas. La medicina china estipula
que uno o dos huevos a la semana son suficiente para las necesidades nutritivas
humanas.
Las mujeres que tienen quistes ováricos u otros problemas de los órganos
reproductores deberían de abstenerse de comer huevos.
La mejor manera de comer los huevos es ligeramente hervido de modo que la
yema no se endurezca y quede intacto su valor nutritivo y digestibilidad. La yema
cruda sin la clara es una excelente fuente de proteína, como la lecitina,
aminoácidos y otro elementos nutritivos.

ALIMENTOS MARINOS
PESCADO
Los peces marinos de aguas profundad como el atún y el salmón, son excelentes
fuentes de proteínas además, los aceites de pescado son ricos en ácidos grasos
esenciales. Estos ácidos son los mas eficaces adelgazante de la sangre, previenen
la formación de placa en la sangre, disuelven los coágulos o trombos y limpian los
vasos sanguíneos de colesterol y depósitos de grasas, mejorando así la circulación.
Al igual que la carne el pescado es un alimento yang. calorífico y acidificante. Se
digiere mejor y proporciona mas elementos nutritivos cuando se come crudo o
ligeramente hervido en agua o al vapor.
El pescado de agua dulce ya no es una buena opción, también habría que evitar los
mariscos y moluscos ya que los fondos marinos superficiales están contaminados.
ALGAS
Las verduras marinas, como el dulse, musgo de Irlanda, el kelp y el noris, son muy
buena fuente de yodo, calcio, fosforo, hierro , potasio, zinc y manganeso, así como
todas las vitaminas B, incluida la B12. a diferencia del pescado las algas son
alimentos yin, refrescante y alcalinizantes, de manera que se puedan consumir para
eliminar el exceso de acidez en las comidas a base de carne, pescado o cereales.
Las algas también ayudan a la digestión, estimulan el metabolismo, disminuyen el
colesterol y tonifican los órganos sexuales.
CEREALES
Los cereales integrales contienen las proteínas suficientes para la mayor parte de las
necesidades de la vida sedentaria., contiene además los hidratos de carbonos
complejos que se requieren para obtener el tipo de energía requerido para las
actividades mentales, no solo físicas.
Debido a su contenido de proteínas e hidratos de carbono, los cereales son
alimentos yang, caloríficos y acidificantes que, como la carne, han de equilibrarse
con verduras refrescantes y alcalinizantes. Los cereales integrales también contiene
grasa, vitaminas minerales y fibras, los que los convierten en alimentos
verdaderamente completos. La mayor parte de la población mundial depende o bien
del arroz o del trigo para la obtención del grueso de sus calorías.

LEGUMBRES
Las legumbres complementan a los cereales en cuanto a fuentes vegetales de
aminoácidos esenciales., a eso se debe a que normalmente se sirvan juntos en las
comidas sin carne. Ejemplos de platos que combinan el valor proteínicos de
cereales y legumbre son: los garbanzos con mijo, lentejas con arroz o centeno, pan
de maíz y frijoles, arroz con judías.
Las legumbres también se pueden dejar brotar antes de consumirlas en cuyo caso
es posible comerlas cruda. Los brotes de legumbre son ricos en vitaminas, encimas
y aminoácidos y mucho mas fácil de digerir.
Las verduras u hortalizas
Las verduras son los alcalinizantes mas eficaces de la tierra, sobre todo cuando se
consumen crudas, en ensaladas o en forma de zumo recién extraído. Su contenido
clorofílico protege al cuerpo contra el cáncer, neutraliza las toxinas y mantiene puros
los fluidos vitales y son fáciles de digerir.
Entre estos alimentos están: los bróculis, la coliflor, las coles de brúcelas, las hojas de
mostazas y las coles, las zanahorias, los nabos, el jengibre el ajo y la bardana poseen
también potentes virtudes medicinales. De todas estas raíces el mas protector es el
ajo que posee las siguientes propiedades: inhibe el desarrollo de tumores aumenta la
actividad de los glóbulos blancos y de los macrófagos, aumenta la producción de
anticuerpo y destruye una amplia variedad de bacterias y virus dañinos.
HOJAS
Las verduras de hojas contienen abundante provisión de clorofila que es uno de los
mejores limpiadores y desintoxicantes que ofrece la naturaleza. Comer muchas
ensaladas de hojas verde contribuye a eliminar el olor caporal desagradable al
neutralizar la acidez y la putrefación de las proteínas.
El cilantro fresco es un alimento desodorante particularmente efectivo.
FRUTAS
Las frutas también son alcalinizantes y refrescantes, a excepción de ciertas frutas
tropicales, como el mango y el lichi que son caloríficos , las frutas son muy fáciles de
dirigir y metabolizar pero cuando se comen con el estomago vacio. De hecho la
mayoría de las frutas pasan directamente al intestino delgado para la digestión.
Las frutas fresca son mas limpiadoras del tubo digestivo que las verduras.
FRUTOS SECOS Y SEMILLAS
Los frutos secos y las semillas son fuentes ricas en aminoácidos y ácidos grasos
esenciales, pero hay que comerlos crudo y lo mas fresco posible, después de su
recolección, para obtener todo el espectro de sus ventajas nutritivas. En su estado
seco pueden ser bastante difíciles de digerir. La mejor manera de consumirlos es
cubriendo con agua y dejarlo en remojo dentro de la nevera. Los frutos secos mas
nutritivos son las almendras y las nueces pecanas y las mejores semillas son las de
girasol, calabaza y lino
SAL
La sal es absolutamente indispensable para la salud y el equilibrio nutritivo. La sal
alcaliza la sangre y otros fluidos vitales., contribuye en retener el agua y participa
íntimamente en la bioquímica del metabolismo. De uno a tres gramos de sal diario
es una buena medida para las necesidades nutritivas humanas. Entre las
propiedades de la sal nos conseguimos con el magnesio que favorece el proceso
de la fagocitosis que son las células responsables de luchar con las bacterias
infecciosas.

El magnesio es importantísimo también para el buen funcionamiento de las células


cerebrales y neuronas., participa en el metabolismo de los azucares y grasas y se
ha demostrado que reduce espectacularmente la mortalidad de las personas
enfermas del corazón.
La única fuente de magnesio viable hoy en día es la sal marina completa sin refinar,
que contiene 82 %de cloruro de sodio, la sal marina sin refinar es la mejor, y a
veces la única fuente de magnesio biodisponible.