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Unidad 1.

LO AUDIOVISUAL
Tema 1. Definición de lo audiovisual

El término audiovisual empieza a usarse en Estados Unidos en los años treinta tras la
aparición del cine sonoro. Sin embargo, es en Francia, durante la década de los
cincuenta, cuando esta expresión comienza a ser usada para referirse a las técnicas
simultáneas de difusión.

A partir de entonces, el concepto se amplía y el término se sustantiva. En el terreno


de los medios de comunicación de masas se habla de lenguaje audiovisual y de
comunicación audiovisual.

El término audiovisual significa la integración e interrelación plena entre lo auditivo y lo


visual – sonido e imagen - para producir una nueva realidad o lenguaje. En lo
audiovisual la percepción es simultánea.

Mediante esta integración de imágenes y sonidos se crean nuevas realidades


sensoriales, mediante ciertos mecanismos:
1. La armonía: en la que a cada sonido corresponde a una imagen.
2. La complementariedad: lo que no aporta uno lo aporta el otro, es decir, lo que no
aporta la imagen lo aporta el sonido.
3. El refuerzo de los significados: cuando los signos sonoros y visuales insisten en
un mismo propósito.
4. El contraste: entre ambos tipos de signos determina el significado que nace del
contraste entre ambos.
En un objeto audiovisual, la realidad se percibe acotando la imagen y el sonido.

El lenguaje audiovisual tiene como principal característica la multiplicidad de sus


códigos.

Algunos son específicos, como los que se derivan del montaje, pero otros provienen de
formas de comunicación anteriores como el lenguaje verbal y escrito, la gestualidad
corporal o la música.

El cine no es la realidad sino el producto de ciertas convenciones basadas en los


condicionamientos del sistema perceptivo y de la cultura.

1.1. El realismo
Aparece aplicado a la literatura hacia 1825, para referirse a la imitación por parte de
los románticos de la naturaleza y al detalle descriptivo de algunos de sus novelistas y
las escenografías aparatosas del Romanticismo, llevaban a sus lienzos sencillas
escenas de la vida cotidiana; enseguida se aplicó el vocablo a las obras literarias
animadas de un propósito análogo de recoger fieles testimonios de la sociedad de la
época.
En 1856 aparece una revista titulada precisamente Realismo, que en uno de sus
números dice:
El realismo pretende la reproducción exacta, completa, sincera, del ambiente social y de la época en que
vivimos... Esta reproducción debe ser lo más sencilla posible para que todos la comprendan.
1.2. La ficción
Se denomina ficción a la simulación de la realidad que realizan las obras literarias,
cinematográficas, historietísticas o de otro tipo, cuando presentan un mundo
imaginario al receptor. El término procede del latín fictus ("fingido" o "inventado"),
participio del verbo fingiere.
El concepto de ficción en la tradición occidental está muy ligado al concepto de
mímesis, desarrollado en la Grecia clásica, en las obras de Platón, quien consideraba
a las obras poéticas como imitaciones de los objetos reales, que a su vez eran
imitaciones de las ideas puras, y sobre todo en la Poética de Aristóteles, en la que el
concepto de mímesis juega un papel esencial. Para Aristóteles, todas las obras
literarias copian a la realidad, de acuerdo con el principio de la verosimilitud; lo que
diferencia a la literatura de la historia es que ésta copia las cosas que han sucedido, y
aquélla las que podrían suceder.
Aristóteles no dice que la literatura deba ser la imitación del mundo real, sino la
imitación "de las acciones de los hombres". Esta diferencia es la que permite que lo
verosímil irreal tenga cabida en la literatura. Paul Ricoeur (1913-2018) ha subdividido
el concepto de mímesis aristotélico en tres fases:
Mímesis 1: el proceso de configuración del texto y la disposición de la trama por parte
del autor.
Mímesis 2: la propia configuración del texto, que puede responder o no al mundo
exterior.
Mímesis 3: la reconfiguración del mundo del texto que debe realizar el lector o
espectador.
Tema 2. SEMIÓTICA DE LO AUDIOVISUAL

2.1. DEFINICIÓN DE SEMIÓTICA


Se conoce como semiótica a la teoría que tiene como objeto de interés a los signos.
Esta ciencia se encarga de analizar la presencia de éstos en la sociedad, al igual que la
semiología. Ambos conceptos son tomados como sinónimos por el diccionario de la Real Academia
Española (RAE), aunque los expertos establecen algunas diferencias.
2.2. Límites y fines de una teoría semiótica.
Muchos autores han hablado y escrito sobre el término:
Ferdinand de Saussure (1857-1913), Charles Sander Pierce (1838-1914), Umberto Eco (1932-
2016) y otros.
En las diferentes definiciones se encuentran elementos en común y otros absolutamente opuestos;
sin embargo todos coinciden en algo, que la semiótica no se trata de un acto de lectura; sino de
una actitud de exploración de lo que existe de fondo en toda significación: sus raíces y los
mecanismos que la sostienen. Algunos teóricos sostienen que la semiótica incluye a todas las
demás ciencias, que se dedican al estudio de los signos, en determinados campos del
conocimiento. Es decir, que la ven como una ciencia orientada a estudiar cómo funciona el
pensamiento y para explicar las maneras de interpretación del entorno de creación y difusión del
conocimiento. Otros definen a la semiótica como una disciplina que se encarga de los estudios
vinculados al análisis de los signos en un nivel general, tanto los signos lingüísticos y relacionados
con la semántica y la escritura, como los signos creados y difundidos por los seres humanos y los
que existen en la naturaleza.
2.3. COMUNICACIÓN Y SIGNIFICACIÓN

Podemos decir que se pueden distinguir dos líneas bien definidas dentro de la semiótica, una se encuentra
enfocada al discurso social y la otra a lo visual. La semiótica del discurso social también conocida con el
nombre de sociosemiótica se encarga de estudiar el proceso a través del cual los medios de comunicación de
masas llegaron a integrarse a la cultura de la sociedad, produciendo diversas tipologías en los discursos, tales
como periodístico, publicitario, político, etc.; a partir de los cuales ha surgido el discurso social, que toma
cosas de cada uno de ellos para expresar ideas con las que los miembros de una sociedad se sienten
identificados. A su vez, en los últimos años, la cercanía entre la semiótica y la comunicación de masas se ha
afianzado aún más gracias a las tecnologías de punta utilizadas en el campo de las artes audiovisuales. Esto
ha generado que la semiótica haya comenzado a estudiar el significado de los signos en el mundo de la
informática y la inteligencia artificial. Posiblemente, esto exigirá una unificación mayor entre el lenguaje
coloquial y las nuevas tecnologías, y un amplio estudio de estas consecuencias podrá colaborar con una
mayor comprensión de las relaciones entre las sociedades en un mundo globalizado.

Si, como dice Umberto Eco: “todos los procesos de comunicación se apoyan en un sistema de significación”
(Eco: 1976/2000, p. 57) debemos conocer lo que se entiende por significación:

2.3.1. DEFINICIÓN DE SIGNIFICACIÓN

Significación, del latín significatio, es la acción y efecto de significar. Este verbo refiere a manifestar o hacer
saber algo. Dicho de una palabra o expresión, está vinculado a ser el signo de un pensamiento o de algo
material mientras que, aplicado a una cosa, refiere a ser, por naturaleza o convención, una representación de
otra cosa distinta.

La significación también es el sentido de una palabra o de una frase y el objeto que se significa.

Ejemplos: 1. “Las palabras del entrenador tuvieron una significación muy clara en el seno del grupo”,
2. “El director de la policía habló durante horas con los familiares de la víctima, pero su discurso no tuvo
ninguna significación para ellos”, “Habría que ver cuál es la significación que le quiso dar a su declaración”.
Tema 3. SIGNO LINGUISTICO

Un signo lingüístico es la unidad mínima de la oración y está formada por un significante y un significado.
Ambos se encuentran unidos a través de la significación o el sentido. Puede decirse que el significado o
sentido es un concepto, mientras que el significante es una imagen acústica: la significación o sentido es
esa entidad de dos caras interdependientes que crean el concepto con su imagen acústica, es decir, sonora o
también, en el caso de la escritura su imagen gráfica, la grafía, se usa para formar palabras que forman una
oración.
3.1. DEFINICIÓN DE GRAFÍA
Grafía, que proviene del vocablo griego graphḗ (traducible como “escritura”), es un término que refiere a la
manera de representar gráficamente los sonidos. El concepto suele vincularse a la utilización de un signo o
letra para la representación de un sonido específico.

3.2. DEFINICIÓN DE SIGNO LINGÜÍSTICO

Un signo (vocablo procedente del término latino signum) es toda clase de objeto, acción o fenómeno que, ya
sea por naturaleza o por convención, puede representar, simbolizar o reemplazar a otro, otra cuestión u otro
elemento. La lingüística, por su parte, se refiere a aquello que guarda relación o gira en torno al lenguaje,
entendido como un sistema o herramienta de comunicación. Entonces, tenemos que la significación se
construye socialmente a través del lenguaje, dentro de un determinado sistema lingüístico. El término
“león” tiene significación como un mamífero carnívoro de la familia de los félidos. “León”, por lo tanto, es el
significante de este animal por una convención.
s/S
Fig. 1. Representación del concepto de signo lingüístico según Ferdinand de Saussure

Un signo lingüístico, por lo tanto, es una realidad que puede ser percibida por el hombre mediante los sentidos
y que remite a otra realidad que no está presente. El signo lingüístico combina el significado, una noción o
concepto, con su significante , basado en una imagen de tipo acústico, presentándose como una entidad de dos
facetas dependientes entre sí que no pueden ser separadas. Además de todo lo dicho, podemos añadir que todo
signo lingüístico tiene cuatro características de identidad que lo identifican claramente:

1. Lineal. Esto significa que dentro del signo lingüístico todos los elementos que lo componen se presentan unos
tras otros tanto oralmente como por escrito.

2. Articulado. Lo que viene a expresar esta característica es que las unidades lingüísticas mayores tienen la
capacidad para dividirse en otras menores. En concreto, se pueden dividir en lo que son monemas, que tienen
significado y significante, y también en morfemas, que se identifican por no tener significado.

3. Arbitrario. Este término viene a dejar patente que la relación que se establece entre el significado y el
significante es arbitraria y tradicional, pues en cada lengua hay un significante distinto para el mismo significado.

4. Mutable e inmutable. Con ello lo que se viene a determinar es que, por un lado, los signos lingüísticos van
cambiando conforme va pasando el tiempo y con ellos las lenguas por lo que son mutables. Sin embargo, por
otro lado, también queda claro que una persona en cuestión no puede modificar los signos como mejor le
parezca, es decir, son inmutables porque son convencionales.
Tenemos, entonces que:

Para Ferdinand de Saussure, el concepto de signo lingüístico se encuentra en la mente del hablante de una
lengua y puede ser señalado con elementos mínimos de significado. La imagen acústica, por su parte, no es el
sonido, sino una huella psíquica en la mente. Para la lingüística, el significado es el contenido semántico de un
signo. Este contenido está condicionado por el contexto y por el sistema en cuestión. El significado se establece
a partir de su relación con el significante en el signo lingüístico.

Charles S. Peirce agrega otra faceta al signo lingüístico, además del significado y el significante: el referente.
Peirce sostiene que este último es el elemento real al que alude el signo, con el significante como respaldo
material captado por los sentidos y el significado sería como la imagen mental, una abstracción. Charles Sanders
Peirce entiende al significado como una abstracción o imagen mental que se une al significante, el soporte
material captado por los sentidos, para conformar el signo lingüístico, que alude a un referente que es un
objeto real.

Para Umberto Eco, en su Tratado de Semiótica General, (1976), el concepto Saussureano de signo
lingüístico sería un concepto ingenuo, porque un significante no estaría necesariamente atado a un significado
de manera fija o inmutable, sino que ambas esferas o planos, la del significante y la del significado, pueden
deslizarse debido a cambios culturales, produciendo cambios de significado o sentido.
Tema 4. ANÁLISIS SEMIÒTICO DE LO AUDIOVISUAL

4.1. DEFINICIÓN DE ANÁLISIS

Existen tantos tipos de análisis que centrarse en una única definición aplicable en todos los ámbitos resulta
muy complicado.

A nivel general, puede decirse que un análisis consiste en identificar los componentes de un todo, separarlos y
examinarlos para lograr acceder a sus principios más elementales.

La distinción entre análisis cualitativo y análisis cuantitativo refiere al tipo de datos con los que se trabaja.
Mientras que el análisis cuantitativo busca conocer cantidades, el análisis cualitativo se centra en las
características que no pueden cuantificarse. Análisis es el examen de una realidad susceptible de estudio
intelectual que, a través de la distinción y la separación de sus partes, permite conocer sus elementos
constituyentes y principios.

4.1.1. Análisis literario

El análisis literario, consiste en una evaluación para desmenuzar y reconocer los distintos aspectos que
conforman una obra. Este trabajo se realiza examinando el argumento, el tema, la exposición, el estilo y otras
cuestiones referentes a una obra literaria.
5. DEFINICIÓN DE SÍNTESIS, TESIS Y ANTÍTESIS

El término síntesis tiene su origen en el latín synthesis y sus raíces más remotas se
encuentran en un vocablo griego.

El término hace referencia a la presentación de un todo destacando sus partes más


interesantes o sobresalientes. Puede decirse que la síntesis es la conformación de algo
completo a raíz de elementos no esenciales que se le han quitado aun objeto durante un
procedimiento previo.

Una tesis se entiende como un juicio o una afirmación; su expresión contraria u opuesta se
identifica con el nombre de antítesis. La síntesis es aquella proposición que consigue reunir y
combinar esos juicios previos.

La noción de síntesis también se emplea de manera similar a resumen, ya que puede tratarse
de la compilación de un texto u otro objeto que se reduce a sus características elementales.

La síntesis de un material literario, por ejemplo, expresa sus ideas principales.

El resumen, en cambio, es la presentación reducida y abreviada de todos los contenidos:


“Tengo que presentar una síntesis de mi libro a la editorial”.
5.1. ¿Cómo hacer un análisis literario?

Analizar una obra literaria, pues, es una actividad que requiere de ciertos pasos metodológicos imprescindibles
que, más allá de las diferencias del caso, se repiten una y otra vez al momento del análisis.

Si bien existen personas que se dedican especialmente al desarrollo e investigación de las obras literarias, para
lo cual se han preparado durante varios años; cualquier buen lector podría ser un analista en potencia si así lo
desea; aunque debe tener en cuenta que es una labor ardua y que requerirá mucho tiempo y atención por su
parte.

El primer paso de todo análisis literario es la lectura de la obra y el reconocimiento de su contexto histórico y
social.

A partir de entonces, hay que determinar el tema, la estructura y la forma del texto y caracterizar a los
personajes y el ambiente.

Dependiendo del tipo de texto ante el que nos encontremos, nuestro análisis tomará un rumbo u otro. De
acuerdo a las demandas del trabajo, a su vez, conseguiremos una labor más compleja o superficial, siempre
depende de cuáles sean los motivos que nos llevan a realizarla. Tendremos que determinar, en primer lugar, el
género y subgénero al que pertenece la obra. Por ejemplo: cuento, policial. Suele ser muy útil el establecer
comparaciones entre la obra en cuestión y otra perteneciente al mismo género, porque existen elementos
comunes que pueden ayudarnos en la interpretación de la obra de nuestro interés.
Si se trata de una obra en prosa tendremos que abordar aspectos como el estilo, considerando que este es la
manera en la que el escritor ha deseado expresarse en esa ocasión. Y analizando el lenguaje propio de ese
autor. Otra cosa que deberemos tomar en cuenta es el ritmo narrativo: la velocidad a la que se desarrollan los
hechos y considerar si el autor ha satisfecho nuestras expectativas en torno a este tema. También debemos
analizar el punto de vista del narrador: quién cuenta la historia y cómo, teniendo que tener en cuenta sobre todo
el grado de credibilidad que ha alcanzado según nuestro parecer.
Al terminar nuestro análisis tendremos que plasmar las conclusiones de nuestro trabajo. Lo
más importante en este momento es plasmar todas las características de la obra desde diversos
puntos de vista. Es posible incluir también un análisis crítico, opiniones en base a las
características detalladas y, si queremos ser más correctos referencias para dejar en evidencia
la veracidad de nuestras conclusiones.

5. 2. ANÁLISIS SEMIÒTICO DE LO AUDIOVISUAL

El análisis semiótico puede aplicarse tanto a un texto lingüístico como a un OBJETO


AUDIOVISUAL. cuyo discurso se articula en unidades (imágenes, planos, escenas, secuencias)
de la misma manera que un código gramatical, con la salvedad de que el
DISCURSO AUDIOVISUAL no se organiza linealmente. La combinación de todos sus
componentes: lenguaje/sonido, imagen, luz y movimiento, dentro de un proceso semiótico
configura el discurso audiovisual como un conjunto complejo y estructurado de enunciados
múltiples, a los que la cámara, con sus ángulos y sus movimientos, imprime un determinado
punto de vista. Christian Metz (1973: 273) establecía cinco materias de expresión del cine: la
imagen fotográfica en movimiento, los ruidos, la música, el lenguaje verbal hablado y los textos
escritos. Charles Peirce (1974) los reduce a tres: iconos (imágenes), símbolos, (palabras) e
indicios, que abarcarían todos los signos con una relación causa-efecto, ruidos, colores o
síntomas naturales (Cassetti: 1994). La especificidad del lenguaje audiovisual viene
determinada, en primera instancia, por la imagen en movimiento, verdadera esencia de lo
audiovisual, que proviene del cine. Las imágenes en movimiento combinan distintos códigos
heterogéneos (Cassetti – Di Chio: 1994, 75). Considerando que lo audiovisual es un sistema de
signos, constituido por la combinación de sonidos, imágenes y palabras en unas coordenadas
espaciotemporales,
la semiótica se presenta como el instrumento idóneo para analizar los múltiples signos de un
objeto audiovisual.
Tema 6. La SEMIOSIS

6.1. Definición de SEMIOSIS

La semiosis es cualquier forma de actividad, conducta o proceso que involucre


signos, incluyendo la creación de un significado. Es un proceso que se desarrolla en
la mente del intérprete; se inicia con la percepción del signo y finaliza con la
presencia en su mente del objeto del signo..

La semiosis consiste en la producción de signos o la forma en que éstos operan para


producir significados. La semiosis es vista actualmente, conceptualmente, desde tres
vertientes :

• Una vertiente pragmática: que la conceptúa como la acción de los signos.


• El enfoque estructural-generativo: que concibe la semiosis como una operación
productora de signos, resultante de la cooperación de los tres soportes del proceso
semiótico: un signo, su objeto y un interpretante, que co-ayudan en el proceso de
producción de un sentido y en la construcción de la realidad.
6.2. Charles William Morris (1901-1979)en su libro Signos, lenguaje y conducta
(1962:336), menciona que la semiosis es el proceso del signo, (...), proceso en que algo
se torna signo para un organismo, es decir, sucede semiosis, en opinión de Morris,
cuando un determinado objeto o cosa adopta un significado en torno al sistema social y
se convierte en signo. En conclusión, nos define la semiosis como el proceso de la
asociación de signos en la producción de significación interpretativa.

6.3. En la concepción semiótica de Charles Sanders Peirce la semiosis resulta de la


operación de tres elementos: el signo, el objeto y el interpretante. Para Peirce la
semiótica es una vertiente de la lógica, por lo que todos los contenidos mentales son
signos, por lo que todos los procesos mentales son procesos de semiosis. Peirce
definió la semiosis como la acción, o influencia, que es o implica una cooperación de
tres sujetos, a saber un signo, su objeto y el interpretante.

6.4. Tenemos entonces que la semiótica, es definida por Morris como la ciencia de la
semiosis, extiende su ámbito de estudio no sólo a los signos y sus significados, no sólo
a los sistemas en los que los signos se organizan, sino también a los distintos usos que
hacemos de los signos, y, en definitiva a cómo nos comunicamos con ellos. Así pues, la
semiótica tiene por objeto estudiar no solo qué son los signos, su naturaleza, sus clases
y tipos, sino también, y muy especialmente, la función del signo como instaurador de
sentido y facilitador de relaciones comunicativas, y, por lo tanto, como configurador de
cultura.