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De lo bello a lo sublime

Comentario interpretativo

Tres versiones de L´ascia... de Häendel


[‘Lascia…’ de Rinaldo, Haendel – Intérpr: M. Kožená
http://www.youtube.com/watch?v=bnnXqMFnBRk
[‘Lascia…’ de Il trionfo del Tempo e del Disinganno, Haendel – Intérp. C. Bartoli
http://www.youtube.com/watch?v=nw5boUN7Itc
[‘Lascia…’ de Rinaldo, Haendel – ‘Farinelli’
http://www.youtube.com/watch?v=t9h7oB0TpLY
Parámetros que ordenan el texto

• ¿Qué, cuándo, dónde, por qué, para qué?

• ¿Quién, cómo, las voces, la orquesta?


De lo bello a lo sublime / Comentario interpretativo / Versión más técnica
Esta bellísima pieza de Häendel comenzó siendo una zarabanda de la ópera del mismo autor, Almira. Fue de nuevo empleada, ya
como aria y con el título Lascia la spina, cogli la rosa, en el oratorio Il trionfo del Tempo e del Disinganno. Y finalmente, de nuevo
como aria y formando parte de la ópera Rinaldo con el título Lascia ch´io panga, sirvió a Häendel como carta de presentación tras
su llegada a Inglaterra en 1710.
En las dos versiones femeninas que escuchamos, si bien el personaje que las interpreta corresponde a una soprano, la melodía
transcurre en el registro central, por lo que ésta puede ser cantada por cualquier voz. De hecho, las dos versiones femeninas son
llevadas a cabo por dos mezzosopranos líricas, Cecilia Bartoli y Magdalena Kožená, ambas especialistas en música barroca y
poseedoras de un tono de voz aterciopelado, coloreado con un uso prudente del vibrato.
La versión de Bartoli, aun siendo experta en virtuosismos vocales, se muestra sobria, muy expresiva, remarcando el uso de la
mezza voce y aprovechando el carácter ligero de su voz que le permite conseguir sonidos en pianissimo plenamente timbrados y
bien proyectados.
La versión de Kožená se desarrolla mayoritariamente en mezzoforte, con un vibrato más ondulado que en la interpretación de
Bartoli. Resulta brillante y emotiva en el da capo, donde adorna la melodía de manera tan brillante, que se diría que no hay
diferencia con la escritura de Häendel.
En la versión de Farinelli, los adornos respetan los parámetros de la ornamentación propios del estilo barroco. Y si bien la voz
resulta muy convincente, está obtenida mediante la mezcla digital de una voz de soprano (Eva Mallas) y otra de contratenor
(Derek Lee). El impactante do sobreagudo en la cadencia final del aria, de espectacular duración, trata de evocar el divismo de
los castrati en el barroco, recreando el impacto que podían llegar a producir en sus oyentes. Buscando quizás ese efectismo, esta
versión se haya escrita un semitono por encima (Fa mayor) que las de Bartoli y Kožená (Mi mayor), quizás¸ más respetuosas en
este aspecto con la afinación de la época.
Las orquestas que acompañan las arias, lo hacen de manera sobria, en un estilo acorde a los cánones del barroco, casi sin vibrato
y con arcadas en las que, una vez atacado cada sonido, lo dejan vibrar, imitando así el efecto del arco de la época.
De lo bello a lo sublime/Comentario interpretativo / Versión menos técnica
Esta bellísima pieza que acabamos de escuchar, forma parte, en tres formatos diferentes, de tres obras de George
Friedrich Häendel: la ópera Almira, el oratorio Il trionfo del Tempo e del Disinganno, y la ópera Rinaldo.
En las dos versiones femeninas que escuchamos, si bien el personaje que las interpreta corresponde a la voz de soprano, la
melodía transcurre en una tesitura intermedia que permite que ésta puede ser cantada por cualquier otra voz. De hecho,
las dos versiones femeninas son llevadas a cabo por una voz de tesitura más grave, la mezzosoprano lírica. Cecilia Bartoli y
Magdalena Kožená, ambas especialistas en música barroca, hacen gala de un tono de voz aterciopelado coloreado con un
uso prudente del vibrato.
La versión de Bartoli, aun siendo experta en virtuosismos vocales, se muestra sobria, muy expresiva y aprovechando el
carácter ligero de su voz que le permite conseguir sonidos muy tenues, plenamente timbrados y bien proyectados.
La versión de Kožená se desarrolla mayoritariamente en un matiz más elevado, con un vibrato también más ondulado que
en la interpretación de Bartoli. Resulta brillante y emotiva en el da capo, donde adorna la melodía de manera tan
elocuente, que se diría que no hay diferencia con la escritura de Häendel.
En la versión de Farinelli, los adornos respetan los parámetros de la ornamentación propios del estilo barroco. Y si bien la
voz resulta muy convincente, está obtenida mediante la mezcla digital de una voz de soprano (Eva Mallas) y otra de
contratenor (Derek Lee). El impactante do sobreagudo de la frase final, de espectacular duración, trata de evocar el
divismo de los castrati en el barroco, recreando el impacto que podían llegar a producir en sus oyentes. Buscando quizás
ese efectismo, esta versión se haya escrita un semitono por encima (Fa mayor) que las de Bartoli y Kožená (Mi mayor),
quizás más respetuosas en este aspecto con la afinación de la época.
Las orquestas que acompañna las piezas, interpretan de manera sobria, en un estilo acorde a los cánones del barroco, casi
sin vibrato y tocando de manera que una vez atacado cada sonido, lo dejan vibrar, imitando el estilo de la época.