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ADMINISTRACIÓN FINANCIERA

Wendy Michay
El método del déficit acumulado máximo es el más exacto de los tres disponibles para calcular la
inversión en capital de trabajo, al determinar el máximo déficit que se produce entre la ocurrencia
de los egresos y los ingresos. A diferencia del método anterior, considera la posibilidad real de que
durante el período de desfase se produzcan tanto estacionalidades en la producción, ventas o
compras de insumos, como ingresos que permitan financiar parte de los egresos proyectados. Para
ello, elabora un presupuesto de caja donde detalla, para un período de 12 meses, la estimación de
los ingresos y egresos de caja mensuales.

A diferencia del flujo de caja del proyecto, que se elabora para períodos generalmente
anuales, aquí deben incluirse egresos que suceden durante el año, como, por ejemplo, los
pagos provisionales mensuales de los impuestos, o el impuesto al valor agregado que,
como se verá más adelante, no siempre se incluyen en la proyección de los flujos de caja.
El cálculo de la inversión en capital de trabajo por este método supone calcular para
cada mes los flujos de ingresos y egresos proyectados y determinar su cuantía como el
equivalente al déficit acumulado máximo. Por ejemplo, si los ingresos empiezan a
percibirse el cuarto mes y los egresos ocurren desde el principio de la siguiente forma,
puede calcularse el déficit o superávit acumulado como se muestra en el cuadro

En una situación como la anterior, donde las compras se concentran trimestre por
medio, el máximo déficit acumulado asciende a 430, por lo que ésta será la inversión que
deberá efectuarse en capital de trabajo para financiar la operación normal del proyecto.
Cuando en el séptimo mes disminuye el saldo acumulado deficitario, no
disminuye la inversión en capital de trabajo. Así mismo, cuando el saldo
acumulado pasa a positivo, tampoco significa que no se necesita esta inversión;
por el contrario, el déficit máximo acumulado refleja la cuantía de los recursos
a cubrir durante todo el tiempo en que se mantenga el nivel de operación que
permitió su cálculo.

La reducción en el déficit acumulado sólo muestra la posibilidad de que con


recursos propios, generados por el propio proyecto, se podrá financiar el capital
de trabajo. Pero éste siempre deberá estar disponible, ya que siempre existirá
un desfase entre ingresos y egresos de operación.

Aunque, no siempre será necesario trabajar los flujos de caja con IVA,
puesto que al efectuar una compra afecta a este impuesto, éste deberá pagarse
aunque se recupere posteriormente con la venta del producto que elabore el
proyecto.