Vous êtes sur la page 1sur 9

Guias lebus

GUÍAS LEBUS
Los ejes de los tambores son
lisos. Una manera de mejorar el
acomodamiento del cable del
tambor en las sucesivas
camadas, es que este “nazca”
bien acomodado en la primera.
Para esto se colocan dos
suplementos en mitades, con
una guía ranurada de cable,
conocida como guía Lebus (es el
mayor fabricante).
Las guías Lebus tienen un sentido de
arrollamiento, son para un determinado
diámetro de cable y para un determinado
diámetro y largo de tambor, (distancia
entre placas del tambor).

Las guías tienen dos puntos de cruce a


180º que se inician en la sección donde el
cable “vuelve” despues de golpear en la
placa del
Tambor (kickers plates)
Para evitar el desgaste de las placas del
tambor, se colocan placas de desgaste, en
secciones soldadas o abulonadas. Para
ayudar a que el cable cambie de
dirección de arrollamiento, se colocan
unos tacos llamados “kickers”
(golpeadores o pateadores), que hacen
que el cable retorne en sentido contrario.
Estos tienen una posición determinada
según el cruce.
Las guías lebus tienen un diseño
determinado.

Su desgaste, o “afilado” produce mal


acomodamiento del cable, que se “clave”
entre vueltas, o se monte si no están
correctos los espesores de las placas de
desgaste y la posición de los kickers.
Anclaje de cable
En la parte interna, entre la campana y la
brida de abulonamiento, se fija el punto
muerto del tambor.
Este punto fija el cable antes de su
arrollamiento sobre la Guía Lebu.

Normalmente hay entre 12 a 16 vueltas


de cable al final del punto inferior del
aparejo, sin embargo esta grampa es
IMPORTANTE, pues si queda floja, puede
provocar un accidente GRAVE.
Hay varias formas de grampas de anclaje, según la
marca y modelo de equipo.

SE DEBE VERIFICAR QUE LOS ELEMENTOS QUE SE


COLOQUEN SEAN ORIGINALES, ya que suelen
tener formas de calzar, o posiciones especiales,
que si no se respetan, dificultan el buen ajuste de
la grampa del cable.

Si esta queda floja, se va perdiendo el efecto de


fricción de las vueltas en la lebu, y puede darse el
caso de “perder” el punto muerto, con la gravedad
que implica un hecho como este.