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LA TERAPIA BREVE

RACIONAL EMOTIVA
¿Qué es la terapia racional-emotiva?

La terapia racional emotiva conductual (TREC) es una


forma de psicoterapia de corte breve que ayuda a
identificar los pensamientos y emociones que conducen a
la auto-derrota, revisa y pone a prueba la racionalidad
de estos sentimientos, y los remplaza por creencias más
productivas y convenientes. El enfoque TREC se focaliza
principalmente en el presente para ayudar a entender
los mecanismos y esquemas de pensamiento y creencias
que ocasionan el malestar que, a su vez, conduce a
acciones y comportamientos dañinos que interfieren con
las metas en la vida y la estabilidad emocional.
¿Cómo puede ayudarme la terapia racional
emotiva conductual?
El enfoque TREC puede ayudar a manejar adecuadamente emociones negativas como ansiedad,
depresión, culpa y la ira extrema. Este enfoque es utilizado también para cambiar conductas estresantes
y las llamada de “auto-boicot”, como la agresión, hábitos alimenticios dañinos y procrastinación que
interfieren con la calidad de vida y la capacidad de alcanzar metas deseadas.
¿Qué puedo esperar de la terapia TREC?

El terapeuta especializado en TREC trabajará contigo para identificar las creencias y los patrones rígidos
de pensamiento que de algún modo te aprisionan e obstaculizan tu camino para obtener y lograr tus metas
de la vida. El psicólogo racional emotivo te ayudará a ver que tan irracionales son estos pensamientos y en
qué sentido son perjudiciales para ti. A través de una serie de ejercicios mentales y conductuales,
aprenderás cómo reducir los pensamientos y reacciones negativas, y a remplazarlos con pensamientos
constructivos y auto-afirmativos. El enfoque de terapia racional emotivo conductual hace uso de una serie
de herramientas que incluye la visualización positiva, el reencuadre el pensamiento y el uso de libros de
autoayuda y guías audio-visuales, como también tareas asignadas para realizar en casa para reforzar lo
adquirido en las sesiones.
Cómo funciona el TREC

El enfoque TREC se originó en los años 50 con el psiquiatra


Albert Ellis, y que más tarde dio lugar al enfoque cognitivo
conductual. Una de las ideas clave de Ellis es que la creencia de
que las personas no son conscientes de que muchos de sus
pensamientos acerca de si mismos son irracionales y que
afectan negativamente la manera de conducirse en relaciones y
situaciones de la vida. De acuerdo a Ellis, estos pensamientos
son lo que conduce a las personas a sufrir de emociones
negativas y a involucrarse en conductas dañinas para sí mismas
y los demás. Al mismo tiempo, las personas son capaces de
cuestionar y de cambiar estas creencias irracionales, si están
dispuestos a realizarlo. Para el enfoque racional emotivo
conductual, aunque las circunstancias de la vida contribuyen al
bienestar emocional de la persona, son las creencias
individuales e irracionales las que ocasionan el malestar del
hombre en general.
Cómo funciona el TREC

Para el enfoque racional emotivo conductual, aunque las circunstancias de la vida contribuyen al
bienestar emocional de la persona, son las creencias individuales e irracionales las que ocasionan el
malestar del hombre en general. Al convertir estos pensamientos negativos en creencias positivas, uno es
capaz de aceptarse a sí mismo de forma más adecuada y relacionarse con los demás de forma más
apropiada y, por tanto, de llevar una vida con mayor bienestar.

Para este enfoque, la palabra “creencia” se refiere a una convicción a la verdad o validez de algo. En ese
sentido, una creencia es un pensamiento con un componente emocional (la convicción) y un elemento
factual (verdad o validez). Las creencias pueden ser positivas o negativas. Tener una creencia negativa
no es algo malo en sí; sin embargo, cuando se cree en algo que es falso, esta creencia negativa se
convierte en una creencia irracional. Las creencias irracionales no son compatibles con el bienestar de la
persona, en tanto que interfieren con la obtención de los deseos básicos de amor y aceptación, así como
de realización personal y profesional y de éxito.
Los 3 supuestos principales de la terapia
racional emotivo-conductual
Los 3 supuestos principales (que no únicos) o principios (o insights, según los llamaba Ellis) utilizados por la
terapia racional emotivo-conductual desde inicios de los años sesenta son los siguientes:
Supuesto nº 1. Los acontecimientos activadores (A) que son vistos como adversos o desagradables
contribuyen de forma importante a desarrollar consecuencias neuróticas (C). Sin embargo, ello no implica
que sean las únicas causas de este neuroticismo. Probablemente, la causa principal sea la B, es decir, las
creencias absolutistas e imperativas que la gente tiene sobre A. B interactúa de forma importante con A
para que C se produzca.
Supuesto nº 2. Cuando las personas piensan, sienten o actúan de una forma neurótica (con actitud
derrotista hacia uno mismo y hacia los demás), nos encontramos con que han elaborado esas creencias
irracionales (IB) ante acontecimientos activadores desagradables (A) ya en la primera infancia. Sin
embargo, es posible que más adelante no se comporten así.
Supuesto nº 3. Por lo general, a las personas les resulta sencillo y fácil descubrir las creencias irracionales
específicas (IB) que acompañan a la conducta neurótica. Casi siempre es posible discutirlas y cambiarlas por
creencias más funcionales… y para hacerlo se requiere una buena dosis de trabajo constante así como de
paciencia. Sí, no es magia.
Las emociones negativas y emociones
positivas
Emociones negativas adecuadas e inadecuadas

Las emociones negativas inadecuadas se definen como aquellas que hacen que las condiciones adversas y
las frustraciones empeoren e impiden resolver el problema o la causa del malestar. Entre ellas se
encuentran la ansiedad, depresión ira, culpa vergüenza y dolor emocional etc. Como hemos visto, son
causadas por creencias irracionales.
Las emociones negativas adecuadas son aquellas que tienden a darse cuando los deseos y preferencias
humanas se ven bloqueados y frustrados, y ayudan a las personas a minimizar o eliminar el problema. Es
decir, nos ponen en marcha para solucionarlo. Entre ellas se encuentran la preocupación, la tristeza, el
enfado, el remordimiento, el pudor y la decepción.

La Terapia Racional Emotiva ayuda a las personas a sustituir sus emociones negativas inadecuadas por
emociones negativas adecuadas, de modo que, ante una situación conflictiva, en vez de sentir una
ansiedad paralizante, por ejemplo, pueda sentir solamente una preocupación que le lleve a resolver el
problema.
Las emociones negativas y emociones
positivas
Emociones positivas adecuadas e inadecuadas

también pueden ser inadecuados. Por ejemplo, el sentimiento de grandiosidad o superioridaLos


sentimientos positivos d es una emoción positiva porque hace que una persona se sienta bien. Sin
embargo, se basa en una percepción irreal de uno mismo y a la larga provocará problemas en las
relaciones con los demás y rechazo.

Las emociones positivas adecuadas son el resultado de la satisfacción de los deseos, metas e ideales
humanos. Incluyen el amor, el placer, la curiosidad, la felicidad…
El tratamiento

La Terapia Racional Emotiva se suele utilizar con éxito


cuando se trata de trastornos como depresión o de
cualquiera de las neurosis. Por el contrario, los
trastornos psicóticos como la esquizofrenia han
demostrado ser mucho más resistentes. De hecho, hay
muy poca evidencia de que las terapias orientadas
comportamiento como ésta, tengan ningún impacto
sobre la esquizofrenia.