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INTRODUCCIÒN

En México más del 90% de los residuos peligrosos que se producen al año se
manejan inadecuadamente. Por consiguiente, el grueso de los residuos se dispone
de manera anómala en el ambiente, contaminando ríos, cañadas, desiertos,
etcétera.

En el presente trabajo se mencionan las alternativas tecnológicas para enfrentar


ese problema y se hacen propuestas para un programa que trate de manera
simultánea el control de los residuos que se están produciendo y el estudio de los
sitios que ya han sido contaminados.
‘a ‘ EEPA define como Residuo Peligroso a todo aquel residuo, en cualquier
estado físico, que por sus características corrosivas, tóxicas, venenosas, reactivas,
explosivas, inflamables, biológicas, infecciosas o irritantes, representa un peligro
para el equilibrio ecológico o el ambiente.

A la sociedad le preocupan los residuos peligrosos en la magnitud en la que éstos


ponen en riesgo la salud. No obstante lo anterior, en México quien norma, analiza
y dictamina en materia de residuos peligrosos, es la Secretaría del Medio
Ambiente, Recursos Naturales (SEMARNAT).
Según las cifras oficiales, la producción de residuos peligrosos en México ha ido en
aumento.

Ë En 1986 se estimaba una producción anual de 2.737 millones de toneladas.


Ë En 1990 se llegó a 5.657 millones de toneladas
Ë Para 1995 se tenía una generación de entre 7 y 7.5 millones de toneladas
anuales.

Cabe considerar que aun con los datos oficiales se ha establecido que en 10 años se
ha triplicado la producción de residuos, pero que en el mismo periodo no se ha
incrementado la capacidad instalada para su manejo adecuado.
A‘TERNATIVAS TECNO‘ ICAS PARA RESIDUOS PE‘I ROSOS

MINIMIZACIN

‘a mejor solución para los problemas de contaminación por desechos industriales es

evitarlos y, para lograrlo, lo primero que debe estimularse es la no generación de

residuos en la fuente misma de su producción.


INCINERACIN.

‘a incineración es una de las metodologías más populares para lograr la destrucción


definitiva de los residuos. Existen varios tipos de incineradores, pero quizá la
tecnología a la que se le ha prestado más atención en los últimos años es la de horno
rotario, donde la incineración se lleva a cabo en dos cámaras de combustión :

Ë Cámara primaria: se generan cenizas y vapores. ‘as cenizas se confinan y los


vapores pasan a la cámara secundaria.

Ë Cámara secundaria salen gases ácidos y partículas; los gases son


neutralizados y las partículas son retenidas.
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Desde 1988 se cuenta con noticias en la prensa sobre la instalación de un incinerador


en Tijuana, Baja California, y desde entonces existen antecedentes del rechazo social a
esta acción, cuyas bases son:

a) El proceso de incineración
b) ‘a cercanía del sitio seleccionado para la instalación del incinerador con la ciudad
de Tijuana
c) ‘a mala fama de la compañía estadounidense que manejaría el incinerador.
El caso de Tijuana provocó la reacción popular y concluyó con la anulación del permiso
otorgado a la empresa estadounidense. Tijuana señaló la incineración como un
método diabólico y ahora será difícil evitar otros Tijuanas en diferentes regiones del
país.

‘o sucedido en Tijuana pudo haberse evitado:

à seleccionando un sitio más adecuado

à fomentando la participación social desde el principio, y

Ãdifundiendo las "buenas prácticas" de la compañía asignada.


A mediados de la década del ochenta un agente del campo económico, como
uillermo Ruiz Hernández, aprovecharía la ventana de oportunidad en el campo
político, e iba a establecer una relación profesional con la empresa Chemical Waste
Management Inc.

Ruiz Hernández era propietario de la planta de reciclaje denominada Tratamientos


Industriales de Tijuana, S.A. (TITISA), filial de la trasnacional norteamericana, por lo
que la instalación del incinerador produjo una reacción de rechazo en algunos agentes
del campo social.

TITISA estaba ubicada en el Km. 14.5 de la carretera escénica Tijuana-Ensenada, con


licencia de funcionamiento (1989) No. 4453 para almacenar, recolectar, transportar y
tratar, así como para el reciclaje y reúso de residuos peligrosos.
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Durante el periodo de estudio no había una normatividad para incineradores, por lo
que se pretendía calificar el proyecto con estándares de los acuerdos binacionales.
Pero, si había un procedimiento que cumplir en el marco de la SEDUE.

El primer paso del procedimiento era la autorización del proyecto en relación con la
evaluación de impacto ambiental ante la Dirección eneral de Ordenamiento
Ecológico e Impacto ambiental de la SEDUE.

El proyecto pasó por la delegación en Baja California, pero, por el tipo y tamaño del
proyecto, se habría enviado al Distrito Federal, directamente a la Dirección de
Ordenamiento Ecológico de la SEDUE.
Posteriormente, en la ciudad de México se emitió la autorización de impacto
ambiental, previo estudio de impacto ambiental, por lo que el siguiente paso habría
sido obtener la licencia de funcionamiento, la cual se tramitaba en la Dirección de
Prevención y Control de la Contaminación.

En el caso de TITISA se contaba con una licencia de funcionamiento, mientras que el


incinerador no obtuvo una licencia para operar, ya que inclusive, de la normatividad
requerida por las autoridades ambientales, TEESA consiguió solamente el permiso de
uso de suelo emitido por el gobierno del estado de Baja California.

En la tabla 4 se presentan los requerimientos establecidos en la normatividad, el


orden de gobierno encargado de emitirlos, así como los permisos obtenidos por
TEESA.
Tabla 4. Requerimientos normativos para la instalación de un incinerador de residuos
peligrosos

Es relevante hacer notar que TEESA no contaba con una licencia de funcionamiento, lo
cual se mantuvo en secreto, como lo demuestran las declaraciones del secretario
Patricio Chirinos, Titular de Sedue (1988-92), quien aludía a una licencia
͞condicionada͞, cuando dicho término, no era una figura jurídica presente en el marco
de la normatividad ambiental.
El incinerador implicaba un mayor nivel de riesgo para la población, ya que la
tecnología utilizada para incinerar (durante el periodo de estudio) presentaba fallas
como la inconsistencia de la flama o las emisiones no registradas.

Tabla 5. Riesgos potenciales del proceso de incineración de residuos peligrosos


CONSTRUCCIN DE‘ MOVIMIENTO AMBIENTA‘ISTA EN OPOSICIN A‘ INCINERADOR.
Como respuesta a la instalación del incinerador TEESA se constituyó un movimiento
ciudadano compuesto por agentes provenientes de los sectores académico, social, así
como económico; movimiento que presentaba una gran flexibilidad en lo que se
refiere a la diversidad de posturas y estrategias que podía asumir en torno a la
consecución de sus objetivos.

CONSECUENCIAS DE ‘A MOVI‘IZACIN SOCIA‘.


En el marco de la presión social que se estaba generando, la decisión de cancelar o
revocar la licencia de operación el dos de abril de 1992, sorprendió tanto como la
llegada a Tijuana del secretario de SEDUE Patricio Chirinos para declarar públicamente
la revocación de la licencia*
PROPUESTAS PARA UN PRO RAMA DE RESIDUOS PE‘I ROSOS
‘a problemática de los residuos peligrosos es compleja; en ella intervienen intereses
políticos, económicos, técnicos y sociales. Por consiguiente, la solución integral deberá
incluir definiciones para cada uno de ellos. A fin de motivar la discusión en este tema,
se señalan ocho puntos que podrían incluirse en dicho programa nacional:

a) Política ambiental
b) Participación del Sector Salud
c) Participación de la sociedad
d) Identificación de sitios contaminados
e) Supervisión de importaciones tecnológicas
f) Investigaciones;
g) Nuevas metodologías
h) ‘ista de sustancias químicas prioritarias.