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COLLECTION

DE DOCUMENTS DANS LES LANGUES INDIGÈNES,

POUR SERVIR A i/ÉTUDE DE L'HISTOIRE ET DE LA PHILOLOGIE

DE L'AMÉRIQUE ANCIENNE.

VOLUME DEUXIÈME.

GRAMMAIRE

DE LA LANGUE QUICHÉE

SUIVIE D'UN VOCABULAIRE

ET DU DRAME DE RABINAL-ACHI.

GRAMÁTICA DE LA LENGUA QUICHE.

GRAMMAIRE

DE LA

LANGUE QUICHÉE

ESPAGNOLE -FRANÇAISE

MISE EN PARALLÈLE AVEC SES DEUX DIALECTES, CAKCHIQUEL ET TZUTUHIL,

Tirée des manuscrits des meilleurs auteurs guatémaliens.

OUVRAGE ACCOMPAGNÉ DE NOTES PHILOLOGIQUES

AVEG UN VOCABULAIRE

COMPRENANT LES SOURCES PRINCIPALES DU QUICHE COMPARÉES AUX LANGUES GERMANIQUES

ET SUIVI D'UN ESSAI SUR LA POÉSIE,

DRAMATIQUE CHEZ LES MEXICAINS ET LES GUATÉMALTÈQUES AVANT LA CONQUÊTE ;

LA MUSIQUE, LA DANSE ET L'ART

SERVANT D INTRODUCTION

RABINAL-ACHI

DRAME INDIGÈNE AVEC SA MUSIQUE ORIGINALE, TEXTE QUICHE ET TRADUCTION FRANÇAISE EN

RECUEILLI PAR

L'ABBE BRASSEUR DE BOURBOURG,

Auteur de l'Histoire des Nations civilisées du Mexique et de

Popol- Vuh ou Livre Sacré de l'Antiquité américaine, ancien

VAmérique centrale, traducteur di Administrateur ecclésiastique des

d'Ethno°raphie

'

indigènes deRabinal.deZaeatepec, d'Iztlalmacan, etc., Membre de la Société

des Sociétés de Géographie de Paris et de Mexico, de la Société Economique de Guatemala ~

de la Société Royale des Antiquaires du Nord, etc.

PARIS,

ARTHUS RERTRAND, ÉDITEUR,

21, RUE HAUTEFEUILLE.

London, Trîtbner and co., 60, Paternoster-Row.

1862

DEDICATORIA

A SU EXCELENCIA ILU3TRISIMA Y REVERENDÍSIMA

EL SEÑOR DOS FRANCISCO DE PAULA GARCIA PELAEZ,

DIGNÍSIMO ARZOBISPO DE GUATEMALA,

PRIMADO DE LA AMERICA DEL CENTRO, PROTECTOR DE LAS LETRAS, ETC.

Excelentísimo Señor,

¿ A quien habia yo de dedicar esta nueva obra mía, sino al venerable Prelado, cuya bondad abrió primero

la carrera á mis estudios guatemalanos, cuyas luzes am-

pararon mis esfuerzos, cuya benevolencia siempre fué el

premio mas suave de mis tareas ? Por la confianza con

que me honró Vuestra Señoria Ilustrisima, nombrándome

á la administración del curato de Rabinal, tuve las opor-

tunidades mas felices para aprender la lengua Quiche, de

que especialmente trata este libro y de imponerme en las

costumbres y tradiciones de la Verapaz, teniendo al mismo tiempo el honor de poderme decir el succesor del Ilus-

trisimo Bartolomé de Las Casas, Protector de los Indios,

Conquistador Pacifico de aquellas regiones y fundador del pueblo de Rabinal.

nmiw

Pastor solícito del noble y gran rebaño guatemalano,

Padre tiernisimo de aquellos indígenas, cuyos padecimien-

tos con tanta elocuencia depinta Vuestra Señoría Ilustrí-

sima en las paginas de Sus Memorias, al escribir las vio-

lencias de la conquista, fué, Señor, Su voluntad, desde el

primer dia en que tomó el gobierno de aquella Santa

Iglesia Metropolitana, el caminar incesantemente en las

huellas de Sus dos mas santos antecesores, los Señores Marroquin y Larraz, visitando con incansable zelo, al par destos Varones Apostólicos, hasta las partes mas remotas

y mas ásperas de Su vastísima diócesis. Jacaltenango, con

sus amenas florestas, y. Soloma, lindero de los Lacando-

nes, han saludado la venida de Vuestra Señoría Ilustrísima

y hasta la cueva de Lanquin, en cuyas profundidades

se precipitan las aguas de un rio misterioso, guarda la

memoria de su Pastor para las generaciones venideras.

¿ Guando se visto que se haya cansado del trabajo ?

¿ cuando se visto que se haya desanimado con las difi-

cultades, con los peligros de toda clase, con las resistencias de aquellos pobres semi-cristianos, semi-civilizados de las

serranías mas elevadas ? cuando se há visto que haya

flaqueado aquella energía, aquella fortitud, cedido aquel

alma grande y benigna, encerradas en vaso tan frágil ? i Sea alabada la Majestad Divina quien concedió tal Prelado

á los Guatemalanos, y me hizo á mi, pobre estrangero,

digno de conocerle y de besar sus manos santas I

¡Y no me digan que esto es una vana lisonja ! De la pro-

pia y augusta boca del Padre común de los Fieles, en una audiencia particular á mi persona concedida por causa

guatemalana, salieron las alabanzas menos equívocas del

Señor Arzobispo de Guatemala y de sus afanes Apostólicos.

¿ Pero no fui yo también testigo de su zelo episcopal, cuando, entre las serranías asperrimas de los antiguos

Mames, tuve la dicha de recibir á Su Señoria Ilustrísima

en el convento de Iztlahuacan ? sí, fué durante una noche

oscura que Vuestra Señoria Ilustrísima hizo Su entrada

que, por ser tan tarde, ya no se esperaba se verificase.

Cuidando mas de las necesidades de aquellos pobrecitos de

Su rebaño que de la pompa episcopal, bajó Vuestra Señoria

Ilustrísima entre los peñascos de la sierra hasta llegar al

humilde pueblo. Entró, no como prelado de prebendas y

canongías, con comitiva de carruages y caballeros de estirpe conquistadora, sí bien solo acompañado de los

mismos indígenas, á cuyos señores injustamente persegui-

dos amparó el piadoso Marroquin. En lugar de los dones

preciosos, de las ricas ofrendas, se Le presentaron humil-

demente los decendientes de los principes de Iztlahuacan unos ramilletes de flores, recuerdo de la antigua costumbre

de los Tultecos, cuya civilización, antes del Cristianismo,

se habia estendido á todo aquel mundo americano. Pero,

no menos cariñosa fué la acogida que les hizo Vuestra Se-

ñoria Ilustrísima y me acuerdo con que alta razón y con

que caridad, discurriendo de las necesidades de aquellos infelices, me dio á entender que para prepararles á ser un

día Cristianos perfectos, era menester volverles primero

á la dignidad de hombres libres y civilizados,

¿ Quien podia jamás olvidar tal palabra ? Ella há diri-

gido con mayor ardor mis pensamientos hacia la necesi-

dad de obrar en favor dellos, aun en los trabajos de la

ciencia. En esta contemplación me dediqué cada dia mas

y mas á imponerme en eL estudio de las lenguas guatema-

lanas, y especialmente en la Quiche, reina y maestra de

•as otras, no solo por lo que toca á la antigua preeminencia

de los Reyes de aquella nación, sino también por la bel-

leza, la majestad y la harmonía propias de aquel idioma, cual puede considerarse como uno de los mas raros y tai-

rez de los mas perfectos que se han hablado y todavia se

hablan en el mundo : y entre sus rarezas digamos que una

de la« mas extraordinarias es que en sus raizes se encuen-

tran las fuentes originales de muchas vozes de que se com-

ponen las 'enguas principales de la Europa, en cuanto á ^de se hayan derivado del griego, del latin y del antiguo

germánico.

La gramática, pues, que tengo el honor de poner bajo pl amparo de Vuestra Señoria Ilustrísima, sacada de los

mejores autores guatemalanos, no es tanto obra mia. como

de Ximenez, de Basseta, de Flores, y de otros,

cuyos

impresos ó manuscriptos hé podido investigar. Puesta

simultáneamente en Castellano y en Francés, tendrá doble

objeto, el primero y mas importante él de guiar á los

sacerdotes de aquella diócesis en el estudio de la lengua Quiche y aun de la Cakchiquel, tan necesario á quien desea cumplir con los deberes de su santo ministerio ; el segundo

él de proporcionar á los sabios de la Europa , tan curiosos

de conocer ios idiomas guatemalanos, la oportunidad de

compararlos con otros de nuestro continente. AI Rustrí -

simo Señor Marroquin, dice la historia de la filología, debe

la ciencia cristiana el primer libro escrito en lengua guate -

malana, cual fué la Doctrina Christiana en lengua

L'tlateca, ó Quiche, dada á luz en Mexico, en el año

de 1556. A imitación deste eminente prelado, se esmera-

ron los primeros misioneros en aprender los idiomas de los

indígenas, para ser capaces ds conversar con ellos é ins-

truirles de los misterios de nuestra Santa Fé. A nadie, pues,

se le puede ocultar la grave obligación que incumbe á un

ministro de la Iglesia de enseñar á los indigenas, cuyas almas tiene á su cargo, de darles el pasto espiritual en su

propio idioma y de trabajar á que sepan no solamente

lo que han de creer, sino también lo que tienen que hacer

en su propia comunidad, para que cumplan con los pre-

ceptos de la Ley Evangélica. Asi pues lo pensaba el sabio

Padre Fr. Ildefonso Joseph Flores, al escribir la Dedica-

toria de su Arte de la lengua Cakchiquel.

« Para provecho, y común utilidad de los Natu-

» rales de estas Lenguas, dice, se les dá á gustar en ellas

» la altisima sabiduría , que contienen los Dogmas de

» nuestra Santa Fé Católica, ya en los repetidos sermones

» con que enérgicamente se exhortan, ya en la cotidiana

» enseñanza con que suavemente se instruyen, ya en los

» infatigables desvelos con que los Ministros Franciscanos

» dulzemente los atraen ; por esso aun los estraños en los

» Pueblos que administra esta dulzissima Provincia tienen

» tanto que admirar en los Ministros seraphicos, y en los

» Indios administrados : en los Ministros seraphicos,

» aquella vastísima compréhension en las Lenguas, la fa-

» cundía, energía, y elocuencia, con que tan propriamente

» las hablan, la multitud numerosa de tantos, y tan egre-

» gios Idiomistas, que casi toda la Provincia se compone

» de Religiosos expuestos en los Idiomas con suficiencia

» de Curas, y tan experimentados en la superabundancia

» de maestros que ya un hijo de esta fecundísima Fro-

» vincia, obtiene la Cathedra de Lenguas en la Rea 1 , y

» Pontificia Universidad de esta metropolitana Ciudad. En

» los Indios administrados , la cabal noticia de la Doc-

.

.

» trina Cristiana, el fervor de su devoción para con los

» Santos, el culto, y riquísimo ornato de sus Iglesias, etc.,

» etc. » Asi el Padre Flores en el año de 1753.

¡ Ojala pudiera decirse otro tanto en nuestros dias !

¡ Permita Dios que se vuelva á ver restablecida la Cathedra de Lenguas en la Universidad ó en el Seminario, y á los

Ministros que anhelen con el mismo zelo para obtenerla !

Sí, hay esperanzas de ver que se propague la instrucción como antes y bajo los auspicios de Vuestra Seüoria Ilústrí-

sima que se contemplen á los indígenas participando de los

beneficios de la Religion Cristiana tan eminentemente

civilizadora. Ya desde que entró á sentarse Vuestra Seño-

ría Uustrísima en la Silla Metropolitana, salió Guatemala

de las ruinas de la revolución : el suelo en que está fun-

dada ha recibido los cimientos de nuevas instituciones reli-

giosas ; otro nuevo seminario existe en el concepto de

Vuestra Seüoria Uustrísima y aquella noble Iglesia,

apoyada sobre su venerable Esposo, revestida, como la

Esposa délos Cánticos, de sus ornatos y de su belleza, no

puede dejar de producir luego abundantes renuevos de

santidad, de instrucción, de sabiduría y de caridad, corona

insigne y premio de su querido Pontífice.

De Vuestra Excelencia Uustrísima y Reverendísima,

El mas humilde y agradecido de sus admiradores y sub-

ditos, quien besa sus manos

EL ACATE BRASSEUR DE BOÜRBOUSG.

Paris, Marzo 2j de 1862.

CARTILLA BREVE

TRADUCIDA E.V LEXGUA QUICHE Y CAKCHIQUEL AL PIÉ DE LA LETRA,

PARA EL USO DE LOS CRISTIANOS INDÍGENAS.

La señal de la Cruz.

QUICHE.

CAKCHIQUEL.

Rumal r'etal Santa-Crux f, koh a col-tah, at K'Ahaual Tiox

koh col-ta La, Lal K'Ahaual

Tiox, f pa qui gab e k'ahtza,

f pa qui ga e k'ahtzay e k'ah-

labal. f- Pa ru bi Tiox Tataatz,

Tiox qa Qaholatz, Tiox Auaz- Uxlaatz (Espíritu-Santo). Quere

okt'ux!

de nuestros enemigos f lí-

branos, Señor, Dios Nuestro f . En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.

Rumal r'etal Santa-Cruxf,

e k'ahlabal. f Pu bi Tiox Ca-

hauixel, Tiox Qaholaxel, Tiox

Auaz-Uxlabixel (Espíritu-Sau-

to). Quehe ch'uxic!

Por la señal de la Santa Cruz f,

La oración del Señor.

Ka Cahau chi cah Lal qo-vi, r'auazirizaxic - tah bi La. Chi

pe-tah AhauaremLa. Chiban-ta

ahauam La, varal chuvi uleu

queheri

ca ban

chi cah.

Ya

La chikech ka imtagihil va.

Zacha La ka mak, queheri ca

ka zacho qui mak rii x-e ma-

kun chike. Ruq m'oh ocotah

La pa takchiibal

mak, xata

koh col-ta La pa itzel. Quehe

ch'uxoc !

Ka Tata r'at qoh chi cah,

r'auazirizaxic-tah a bi. Ti pe-

ta-ok av'Ahauarem. Ti ban-tah av'ahoom vave chuvi uleu, que-

reri tan-ti ban chi cah. Ta ya-

ta-ok chike vacamic ka huta- gihil vay. Ta zach-ta-qa-ok ka mak, quereri tan-ti ka zach qui mak riy x-e makun chike. Ru-

qin qa maqui-tah koh av'ocotah pa takchiibal mak, xata koh a coló pan itzel. Quere ok t'ux!

Padre Nuestro que estas en los cielos, sanctificado sea tu

nombre. Venga á nos el tu Reino. Hágase tu voluntad, asi en la

tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada dia dánosle hoy, Señor; y perdónanos nuestras deudas, asi como nosotros perdo-

namos á nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos de mal. Amen !

La salutación del An¿ ngel á Alaría santísima.

Cala Maria! Lal nohinak chi

cochil (gracia),

uq La qo-vi

Ahau. Lal utzgaharinak chi-qui-

vi conohel e ixok, quitzih-vi chi

utz-u-gaharic r'al a pam Jesús. Lal, Auaz (Santa) Maria, u

Cala Maria! at nohinak chi

cochil (gracia), avuqin qoh-vi

Ahau. Ütz at gaharinak chi-qui-

vi conohel e ixok. quitzih-vi

utz-ru-gaharic r'al a pam Jesús. At, Auaz (Santa) Maria, at ru

;

VIII

QUICHE.

Chuch Tiox, chi chau-ta La pu

ka vi oh ahmak, vacamic, ruq

chupam u gih ka camic. Quehe ch'uxoc !

Ave María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mugeres, y bendito el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amen.

CAKCHIQCEL.

Tiox, c'a chau-ta- ok pa ka

vi oh ahmak, vacamic, ruqin chupam ru gih ka camic. Quere

ok t'ux.

El símbolo de' los Apostóles.

Ca

nu coho

chi

Tiox Ca-

Tan-tiv'oquizah chi Tiox Ta- taatz Onohel-Utzinizay, Banol

richin cah, uleu. Ruqin tiv'o-

quizah Jexu Crixto, xere huqui- zic ru Qahol richin, xa huquizic

Rahaual kichin, ru x-tiohilan

rumal Auaz-Uxlaatz {Espíritu

Santo), x-alax-qa rumal Auaz

hauixel, Onohel-Utzinizay, Ba- nol pu rech cah, uleuh. Ruq Jexu Crixto xere huquizic u

Qahol re, xahun Rahaual kech,

ri x-tiohilahic rumal Auaz-Uxla-

bixel {Espíritu- Santo), x-alax-

cut rumal Auaz Maria, Gapoh.

U chuxe r'ahauarem Ponzio Pi-

lato x-qaxcobic, x-ripic chuvach crux, x-cam-cut, x-mukic.X-kah

chi Xibalba, r'ox gih eut x-u

qaztah rib chi-qui-xol é cami-

nak, x-akan chila chi cah;

•x-opon cubul-oc chuvi qui gab

Tiox Cahauixel Onohel-Utzi-

nizay; chila chi pe-chi-vi, ch'ul

u gatatzih é qazcoh é pu cami- nak. Ca nu coho chi Auaz-Uxla-

bixel {Espíritu Santo), Auaz

Iglezia Católica, ruq qui cuchbal

quib é Auazinakib {Santoib),

zachbal mak,- u qaztahic chi

tiohil poklahil, hupalic zak-qaz-

lem. Quehe ch'uxoc!

María, Gapoh.

Ru chuxe r'a-

hauarem Ponzio Pilato x-po- konar, x-rip chuvach crux,

x-cam-qa, x-muk. X-kah chi

Xibalbay, r'ox gih-qa, x-ru qaz- tah ri chi-qui-cohol é caminak, x-hote chi cah, x-cuque chiri

qui ga Tiox Tataatz, Onohel-Ut-

zinizay, chila tipe-chi-vi t'ul ru

gatatzih é qazcoh, é qa caminak

Tan-tiv'oquizah chi Auaz-Ux-

laatz {Espíritu Santo), Auaz

Iglezia Católica, ruqin qui cuch-

bal qui é Auazinaki {Santoy), zachbal mak, ru qaztahic tiohil

poklahil, hupalic zak-qazlem.

Quere ok t'ux !

< Creo en Dios Padre Todo-Poderoso, Criador del cielo y de la

tierra, y en Jesucristo su único Hijo, que es un solo Señor

Nuestro, que fué concebido por obra del Espíritu Santo, nació

de Santa María Virgen. Padeció debajo del poder de Poncio Pi-

lato, fué crucificado, muerto v sepultado. Decendió á los In- fiernos, al tercero dia resucitó de entre los muertos, subió á los

cielos, está sentado á la diestre de Dios Padre Todo-Poderoso, de

donde vendrá á juzgar á los vivos y á los muertos. Creo en el

Espíritu Santo, Ja Santa Iglesia Católica, la Comunión de los

Santos, la remisión de los pecados, la resurrección do la carne, la vida perdurable. Amen.

AVANT-PROPOS.

Le volume que nous offrons aujourd'hui au public est le second de notre Collection de documents originaux dans les langues indigènes

pour servir à l'étude de V histoire et de la philologie de VAmériqu

ancienne. Il forme avec le Popol- Vuh, un ensemble de données

suffisantes pour mettre le lecteur à même de s'initier seul à la

langue quichée et à ses deux dialectes, en complétant ce que nous avons pu dire sur lalittérature de l'Amérique centrale avant la con-

quête. La Grammaire avec laquelle il commence n'est pas entiè-

rement notre œuvre : nous l'avons extraite de différents ouvrages

du même genre, restés manuscrits et que nous avons été assez heureux pour pouvoir recueillir durant notre séjour dans cette

contrée : mais celui dont nous avons tiré le plus de parti est le

Tesoro de las lenguas Quiche, Cakchiquel y Tzutuhil, du père

Francisco Ximenez, que nous avons fait connaître suffisamment

dans le volume précédent. Notre tâche s'est bornée, en quelque

sorte, à choisir dans ces différents auteurs les matériaux les plus

capables d'éclairer le lecteur, à les assimiler autant que possible

les uns aux autres et à les rendre plus intelligibles dans leur

ensemble : nous y avons joint la traduction française des exem-

ples et des verbes, ainsi que des notes que nous avons à dessein

intercalées dans le texte, pour que la lecture en fût moins fati- gante. Peut-être nous fera-t-on un sujet de reproche de ne pas

avoir donné la Grammaire entièrement dans notre langue : mais

ayant habité durant plusieurs années les contrées les langues

quichée, cakchiquèle et tzutubile, continuent d'être parlées par

une population nombreuse, nous y avons senti trop souvent la nécessité d'un tel ouvrage et le manque qu'il nous y faisait, pour

ne pas en faire profiter maintenant le clergé guatémalien. En

français simplement il eût été inutile à ceux à qui le besoin s'en fait le plus sentir : en espagnol,il peut rendre service à tous ceux

qui sont appelés, par leur ministère, à se mettre en relation avec

les indigènes ; il n'en demeure pas moins accessible d'ailleurs

aux savants qui désirent s'occuper de l'étude de l'histoire et des

langues américaines qu'on ne saurait aborder avec fruit sans

se familiariser préalablement avec l'espagnol.

A la suite de la Grammaire, à laquelle nous avons ajouté le

système complet de numération de la nation quichée, vient un

Vocabulaire, comprenant les principales racines des mots dont se

composent les trois dialectes : ce vocabulaire, en ce qui concerne

les racines proprement dites, est encore l'œuvre du père Ximenez;

mais dans cette condition nous le trouvions trop incomplet pour la science et nous y avons joint les principaux dérivés de chacune

d'elles. Disons, toutefois, qu'il est loin de comprendre ainsi

l'ensemble des mots qui appartiennent au quiche et à ses deux

dialectes : nous possédons sur cette matière d'autres documents

aussi variés qu'étendus, et que nous publierions plus tard, si le

besoin s'en faisait sentir ; en attendant, ce travail suffit ample- ment, avec le Popol- Vuh, et le drame de Babinal-Achi, qui forme la seconde partie de ce volume, pour mettre le lecteur au courant des trois dialectes et même en grande partie des langues congé-

nères marne et pokomame, etc.

Plus d'un lecteur, en lisant le titre du vocabulaire, s'étonnera

du travail comparatif qu'il renferme. En effet, qui se serait douté,

il y a quelques années, qui s'imaginerait même encore en ce mo-

ment, si ce livre n'en apportait les preuves les plus irréfragables,

que les langues si longtemps ignorées de l'Amérique centrale

offrissent des affinités si nombreuses et si remarquables avec les

langues dites indo-germaniques, mais surtout avec celles d'ori- gine teutonique ? Le fait, toutefois, est patent. Dès la première

année de mon séjour dans l'Amérique centrale, 1854-1855,

j'avais été frappé, tout d'abord, en parcourant les premiers voca- bulaires, écrits par les missionnaires des différents ordres qui

avaient évangélisé cette contrée, de la ressemblance qu'un grand nombre de mots présentaient avec des mots ayant le même sens

dans les langues européennes, notamment avec l'anglais, le danois, l'allemand et le flamand. Plus de sept années se sont

écoulées depuis lors, sept années de veilles et de travaux inces-

sants sur les langues guatémaliennes que j'ai été à même d'ap- prendre avec les indigènes qui les parlent, soit Marnes, [Pokoma- mes, Quichés ou Cakchiquels : depuis lors aussi, ces premières

impressions qu'une étude attentive aurait effacées naturellement

si elles n'avaient eu qu'un fondement illusoire, n'ont fait que se

consolider dans mon esprit à la suite d'observations chaque jour

plus concluantes ; au lieu de quelques analogies accidentelles,

telles qu'on peut en découvrir dans la plupart des langues du

monde, comparées les unes aux autres, je suis arrivé à me convain- cre que dans un temps, peut-être fort reculé, les langues du

Mexique et de l'Amérique centrale avaient puisé les éléments

dont elles se composent aux mêmes sources que celles dites indo-

germaniques.

Je n'entreprendrai pas ici de me parer de plus de science qu'il

ne m'en a été départi : exclusivement occupé depuis quinze ans de choses purement américaines, je n'ai guère eu le loisir d'étudier l'Orient, qui auparavant'captivait ma pensée ; je ne parlerai donc

ici ni du pehlvi, ni du sanscrit, ni